Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual
Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
Sinopsis
La vida de David, un prestigioso neurocirujano, está a punto de cambiar. Para poder sobrevivir a un trágico accidente debe buscar un trasplante de médula lo antes posible. Para ello, debe encontrar a sus progenitores. En plena búsqueda el pasado se cruzará en su camino y le hará cambiar para siempre.
Dos historias diferentes que se cruzan en un punto y acaban siendo una. Un pasado y un presente que se juntan en este drama psicológico, situado en Cataluña, que cuenta hechos históricos situados en la década de los años 60, que salpican nuestro presente. Una historia donde los misterios y la intriga no pasan desapercibidos.
Dirigida por el director y guionista Juan Carlos Medina (‘Trinidad’). La película cuenta con la participación de Derek de Lint (‘Cuando llama a un extraño’, ‘El libro negro’) como actor protagonista. Además completar el reparto con actores nacionales como Félix Gómez (‘Las treces rosas’, ‘Agnosia’).
La película se estrenó en el Festival internacional de Toronto el pasado mes de septiembre y tiene prevista su aparición en la próxima edición del Festival de Sitges y en el London Film Festival, que se celebrará durante el mes de octubre.
La escritoraTeresa Pàmies, autora de libros como Testament a Praga, Quan érem refugiats, Gent del meu exili o La aventura del envejecer, ha fallecido este martes en Granada a la edad de 93 años. Con la muerte de Teresa Pàmies, que había nacido en 1919 en Balaguer (Lleida), desaparece uno de los últimos representantes de la generación de escritores del exilio y de intelectuales comprometidos con la democracia, las libertades y los derechos de la mujer.
Clandestí: cine catalán invisible durante el franquismo es el título del ciclo de cine nacido como iniciativa de la institución PRAGDA que tendrá lugar en el British Film Institute del 26 al 30 de noviembre,
una muestra cuyo objetivo es dar a conocer fuera de España las
películas más transgresoras producidas en nuestro país durante la década
de los 60 y los 70.
El passat ja és passat, però continua amb nosaltres, es tracti de la història d’un país o d’una persona. Tot el que ha succeït ens ha fet com som.
Des del final de la dictadura han passat tres dècades d’extraordinaris canvis socials i polítics al nostre país. Aquesta normalització política no ha estat, però, suficient per a la revisió profunda del fet que més ha condicionat la nostra història recent: la Guerra Civil i la posterior dictadura franquista. Uns fets i un període que només ara una part de la nostra societat sembla disposada a recordar.
Al monestir d’Uclés hi ha la fossa comuna més gran coneguda fins ara a Espanya - 312 cossos documentats - i la primera corresponent a una presó franquista. Aquest esdeveniment ha permès, d’una banda, que moltes famílies recuperessin les restes dels seus parents desapareguts i, d’una altra, enfrontar tota una comarca a uns fets que tenien ja completament oblidats, tot i que no superats.
"El final de l’espera" és el relat entrellaçat d'unes històries que, encara que s’esdevinguin en un punt concret d'Espanya, podrien reflectir a la perfecció la realitat de tot un país. Al mateix temps, ens ofereix la possibilitat d’aprofundir en l’enfocament humà de la història. Amb totes les llums i totes les ombres que les persones són capaces de projectar sobre els seus actes.
Escrit i dirigit per Antonio P. Molero i Jesús Sanjurjo.
La Associació Crear per la Identitat i la Memòria (ACIM) organiza la I Muestra de Cortometrajes por la Identidad-Catalunya y convoca a los autores a enviar sus obras. La Muestra tendrá lugar en Barcelona el 30 de noviembre y 1 y 2 de diciembre 2011, en la sede de Casa Amèrica Catalunya, y reunirá cortometrajes que aborden el tema de la identidad: su reconocimiento, cómo puede resultar secuestrada, su recuperación, y las consecuencias personales y sociales.
La Associació Crear per la Identitat i la Memòria (ACIM) promueve actividades de denuncia del robo de identidad, especialmente la de niños. Está en estrecho contacto con la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y sus integrantes fueron los responsables de la organización de los tres ciclos de Teatro por la Identidad-Catalunya.
El secuestro de niños y cambio de identidad fue una práctica sistemática durante la última dictadura militar argentina así como durante la dictadura franquista.
ACIM considera fundamental luchar por la restitución de la identidad, que es un derecho inalienable.
La Muestra tiene el objetivo de promover a través del cine un espacio que analice y debata el tema del robo de la identidad en todas sus dimensiones culturales, psicológicas, sociales y biológicas.
La Asociación Catalana de Ex presos Políticos del Franquismo no está dispuesta a que el Memorial Democrático quede enterrado con la llegada de Convergència i Unió a la Generalitat. La vicepresidenta Joana Ortega apostó por "racionalizar" la institución que trabaja para la memoria histórica y darle más peso académico. La oposición ve en esa intención la voluntad de suprimir el Memorial. La Asociación Catalana de Ex presos Políticos del Franquismo espera inquieta a que Ortega ponga en práctica sus planes. Esta mañana, Enric Pubill, presidente de la asociación y del Consejo de Participación del Memorial, ha denunciado el "vacío de poder" de la institución tras la destitución de su director, Miquel Caminal.
"No estamos conformes en convertir la memoria en una pieza de museo. No se puede deshacer de esta manera", se ha quejado Pubill, aunque es prudente. El representante de los ex presos políticos espera poder reunirse con la vicepresidenta para conocer de primera mano sus intenciones. Aunque, de momento, no ha recibido respuesta. "Queremos saber la intención de la señora Ortega. No estamos dispuestos a que entierren un memorial democrático que nos ha costado tanto lograr", ha asegurado Pubill.
La asociación de ex presos políticos de Cataluña celebra la semana que viene sus treinta años como formación legal. La entidad nació en los años 60 con el objetivo de ayudar a los miles de represaliados del régimen, aunque no fue hasta 20 años más tarde cuando logró su legalización. "Hasta ahora, la acción memorial ha puesto el énfasis, con toda la justicia, en reivindicar la acción de los militantes antifascistas de la posguerra. Ha llegado el momento de reivindicar la memoria de este antifranquismo de los años 60 y 70", reza el manifiesto que la entidad ha preparado para su aniversario, en el que se han fijado como objetivo poner el foco en los represaliados por el Tribunal de Orden Público franquista.
"Exigimos la anulación de las sentencias emitidas por el TOP y todos los tribunales franquistas, ilegítimos por origen y naturaleza", exige el manifiesto, bajo el título de Memoria y Justicia, contra la impunidad y el olvido, que ha sido firmado por 180 personalidades. La asociación promete no quedarse de brazos cruzados y pide a los jóvenes que "continúen la lucha" para asegurar que sobrevivan los derechos sociales.
La página Videoteca Alternativa ha subido la serie documental "El Maquis en Cataluña," que "aborda la historia del movimiento guerrillero antifranquista conocido como 'el maquis' en la zona de cataluña, desde su creación, nada mas terminar la guerra civil, hasta la desaparición del mismo en los años 60." Hay 7 capítulos en total (de unos 25 minutos cada uno), y se pueden ver en la página de la Videoteca o en YouTube.
El present blog suposa un nou punt de trobada per a totes aquelles persones interessades en la trajectòria de Josep Maria Alomà i Sanabras, històric militant cenetista de Tarragona.
El naixement d' aquest espai coincideix en el temps amb dos fets significatius relacionats amb Alomà: d' una banda, l' Homenatge a Josep Maria Alomà que es materialitzarà aquest novembre a la ciutat de Tarragona. De l' altra, la celebració del centenari del seu naixement.
Josep Alomà fou primer tinent d' alcalde i Conseller de Cultura i Patrimoni de l' Ajuntament de Tarragona, alhora que director del Diari de Tarragona durant la guerra civil. Mestre de formació bàsicament autodidacta, presidí el Consell de l' Escola Nova Unificada (CENU) de Tarragona on impulsà una pedagogia emancipadora i moderna.
Una prospección arqueológica ha descubierto al menos media docena de cadáveres de la época de la Guerra Civil amontonados bajo una iglesia abandonada en Corbera d'Ebre (Terra Alta). Los cuerpos, restos óseos entremezclados y arracimados en una especie de cripta -de la que su uso como fosa común no tiene documentos ni testimonios conocidos- aparecieron rodeados de candelabros y objetos que cuadran cronológicamente con el periodo del conflicto bélico.
Los técnicos señalan que probablemente fueron asesinados en la zona y después lanzados al vacío de la cripta, de un metro y medio de profundidad. Así lo sugiere la posición de los cuerpos y el hecho de que uno de los cadáveres haya sido encontrado con un rosario enrollado en una de las extremidades superiores.Los trabajos arqueológicos en la iglesia de Sant Pere se han paralizado hasta que un equipo de la Generalitat, que ya ha activado el dispositivo previsto en la Ley de Fosas de la Guerra Civil, determine el total de cuerpos y confirme si pertenecen a una fosa hasta ahora inédita del conflicto.
"No es ni mucho menos habitual hallar restos de cadáveres y fosas comunes de la guerra en el interior de una iglesia", explicó una portavoz del Departamento de Interior, el responsable de aplicar la Ley de Fosas. En siete años de investigación, la Generalitat ha confirmado la existencia de 94 fosas, según el mapa oficial de Interior. También ha detectado otras 150 localizaciones posibles, mencionadas por documentos, registros u otras fuentes. Pero la existencia de una fosa común en el interior de un recinto eclesiástico supone una rareza. "Analizaremos los restos para realizar un informe y certificar si se trata de una fosa común inédita de la Guerra Civil. En ese caso, los restos se trasladarán al Memorial de les Camposines, centro para homenajear a los fallecidos no reclamados por familiares", añadió la portavoz.
Los técnicos localizaron inicialmente entre tres y cinco cuerpos, que tras una primera exploración ampliaron a entre seis y ocho cadáveres, aunque advierten de que puede haber más cuerpos bajo los esqueletos actualmente a la vista. El hallazgo se produjo de forma fortuita al escarbar en un terraplén ubicado en el área central del presbiterio del templo que resultó ser el punto de acceso a una cripta. La iglesia, acabada de construir en 1827 y utilizada como centro de culto hasta principios de la década de 1940, fue destruida a golpe de bombas y morteros durante la guerra. El riesgo de derrumbe obligó a los feligreses a trasladarse a otro centro y el templo quedó abandonado desde entonces; hasta que hace dos meses empezaron los trabajos de rehabilitación que han dado con la fosa común. "Gritaron: 'Aquí hay muertos'. Nos quedamos a cuadros y la zona empezó a oler a putrefacción", detalló uno de los técnicos que asistieron al hallazgo y que ayer enseñó los restos de los cuerpos a este diario. "Los cadáveres estaban apiñados de mala manera junto a objetos presuntamente personales de las víctimas. Como una fosa pero excavada en un templo", explicó.
El hallazgo ha sorprendido al Ayuntamiento local y a los lugareños que sufrieron la contienda civil por tratarse de cuerpos arracimados en el interior del templo religioso, cuyo uso como fosa común era desconocido hasta el momento. "No esperábamos encontrar restos, y menos tantos, en el interior de la iglesia. Los indicios apuntan a que son de la guerra y por eso hemos decidido aguardar a los técnicos de la Generalitat", señaló el alcalde, Sebastià Frixach. "Nos ha extrañado porque nadie sabía que hubiera gente sepultada allí. Da la sensación de que, más que enterrados, los hubieran tirado desde arriba de cualquier manera", detalló. "No hay la más mínima pista de cómo acabaron allí ni de quiénes son".
La misma incógnita mantiene el director del centro de documentación de la batalla del Ebro, el historiador Josep Sánchez Cervelló. "Pueden ser cualquier persona: soldados de cualquier bando o religiosos, si uno de ellos llevaba un sudario, aunque los republicanos de Corbera no mataron a ningún cura", planteó. "Incluso puede tratarse de republicanos porque muchos capellanes también se ocultaron en sus filas". Sánchez Cervelló, también catedrático de historia contemporánea en la Universidad Rovira i Virgili y autor de un libro sobre la guerra en Corbera d'Ebre, precisa que los datos históricos amplían el misterio. "En 1938 el frente de guerra se estabilizó delante del municipio, que fue sistemáticamente bombardeado por la artillería y la aviación franquistas". Entre dos fuegos, los vecinos enterraban a sus muertos en los huecos abiertos por las bombas y miles de cuerpos yacían sobre los campos cercanos. "Sin más datos no podrá saberse la procedencia de estos cadáveres", zanjó el catedrático.
Elena Moya tiene 40 años. Por tanto, no vivió la etapa más negra del franquismo. Pero sí los coletazos de sus imposiciones que aún perduran. "Porque 40 años de dictadura y 400 de Iglesia católica pesan y mucho, incluso a los jóvenes ateos", explica. La sombra del pasado es alargada y de ello trata su primera novela, Los olivos de Belchite (Suma, en castellano y catalán), que llega tras cosechar buenas críticas en su versión en inglés. La historia, en Cataluña y el Reino Unido, transcurre entre los resquicios aún no resueltos de la dictadura y batallas financieras de hoy. Una novela que enlaza relaciones amorosas con la fragilidad del sistema democrático. La protagonizan tres mujeres de una familia cuyo destino engarza con las heridas abiertas de las dos Españas. "De la Guerra Civil me interesaba retratar sus consecuencias hoy, quizá por los 15 años que llevo fuera. En España tenemos una babydemocracia: hay enchufismo y nepotismo. El país está en manos de 20 familias y Cataluña, de 10. Aquí se acaba tu vida profesional si te quedas embarazada... No son síntomas de una democracia establecida", relata. Y lo dice con acento inglés porque, aunque Moya se crió en Tarragona, vive en Londres y trabaja en The Guardian.
Tras cuatro años de recopilar testimonios, aunar vivencias y un curso de escritura creativa, salió la novela. "Leí mucho. Los hijos muertos, de Ana María Matute me dio pesadillas una semana. Pregunté a mis padres, viajé por el Ebro y fui a Belchite". Moya habló con enfermeras inglesas voluntarias en 1936 y brigadistas.
En la obra se aborda también la homosexualidad femenina. "Ave María Purísima... El demonio se ha asentado entre nosotros", le espetan a una mujer del relato cuando hace pública su tendencia. "Los prejuicios de la educación cristiana están aún muy presentes. Dime una lesbiana que esté en el poder en el mundo de las artes, de la política o de la empresa. Como mujer, lesbiana y periodista he sufrido el franquismo, sus consecuencias", explica. La bomba de relojería la pone una subtrama del Opus Dei; Moya conoce la organización ya que estudió en la Universidad de Navarra: "Tenía compañeros de 20 años que llevaban cilicios y eran numerarios. El Opus manipula y roba a los hijos".
En Los olivos de Belchite también hay negocios en el palco del Camp Nou, boicoteo a productos catalanes y toros prohibidos en Cataluña. "Si hay un millón de personas en la calle significa que el problema Cataluña-España no está resuelto".
Los personajes de Moya han recibido los elogios de Paul Preston. "La novela de Moya es un milagro", escribió el historiador. Así que ya trabaja en la continuación.
Nota: se puede ver el vídeo al que se refiere el prof. Navarro, al final de su artículo
Del blog del prof. Navarro Crítica al programa de TVE sobre la memoria histórica
Leer y descargar artículo en PDF
Artículo de Vicenç Navarro, 22 de octubre de 2010
Este artículo analiza críticamente el documental de TVE sobre la Memoria Histórica que se basa en entrevistas a José Alvarez Junco, Javier Pradera, Santos Julià y Julián Casanovas [sic]. El artículo argumenta en contra de las tesis sostenidas en el documental de que una vez enterrados los desaparecidos es importante cerrar el capítulo de recuperar la memoria histórica y dejar de exigir responsabiidades por los asesinatos y crímenes cometidos por los vencedores de la Guerra Civil. El artículo sostiene que la recuperación de los desaparecidos conlleva la recuperación de su memoria y la corrección de la historia de nuestro país, que continúa promoviendo la visión de que lo que llaman erróneamente “los dos bandos” compartieron las responsabilidades de lo acaecido. La limitada democracia española requiere una corrección de la historia de España, para que ésta esté basada en los valores democráticos que la mayoría de los desaparecidos defendieron.
Televisión Española ha presentado un documento, “Tengo una pregunta para mi: ¿vivimos en deuda con el pasado?”, que consiste en cuatro entrevistas a cuatro personas a las que se les pregunta su opinión sobre lo que ha venido a llamarse en España “recuperación de la memoria histórica”. Los entrevistados son José Álvarez Junco, una de las personas que escribió la ley conocida por tal nombre; otros dos son Javier Pradera y Santos Julià, que han sido muy críticos con aquellos sectores de las izquierdas que quieren recuperar la memoria de los vencidos, exigiendo responsabilidades; y Julián Casanovas, historiador que critica lo que él define como intento de politizar la memoria, hecho que considera criticable, pues cree que se debiera dejar tal labor de recuperar y conocer el pasado a los historiadores.
Todos ellos expresan preocupación por como se está llevando este proceso, atemorizados de que pueda desembocar en unas tensiones que consideran innecesarias e improductivas. Piden que se encuentre a los muertos desaparecidos y, si sus familias así lo desean, los entierren y se les honre. Pero están preocupados por que este proceso se desmadre y vaya ahora a reavivar lo que ellos llaman “los fantasmas de la Guerra Civil”. Creo que ésta es también la postura del gobierno socialista y la del mayor partido de la oposición, el PP. Antes de expresar mi desacuerdo con tales posturas, creo justo intentar resumir la postura de cada uno de los entrevistados.
De los cuatro entrevistados, el más interesante y más sorprendente considero que es José Álvarez Junco. Éste explica que cuando la Oficina de la Presidencia del Gobierno de España le pidió que escribiera la Ley (como miembro de una Comisión encargada de prepararla) se le instruyó que hiciera una ley que satisficiera tanto a los descendientes políticos de los vencedores, como de los vencidos. Era una ley, según le dijeron en Presidencia, “para cerrar heridas”, aceptable por parte de los dos bandos. (Por cierto, un elemento común en las respuestas de los cuatro entrevistados, es que todos definen lo que llaman la Guerra Civil como una guerra entre dos bandos, definición que no comparto y a la cual me referiré más tarde). La ley, por lo tanto, tenía que satisfacer tanto a las derechas (al PP), como a las fuerzas democráticas herederas de las que existieron en las Cortes Republicanas y de las que lucharon contra la dictadura, de las cuales las izquierdas eran la gran mayoría. No era, aclara José Álvarez Junco, una ley de la memoria histórica, sino una ley de reconocimiento a las víctimas de los dos bandos de la Guerra Civil y de la dictadura. Ahora bien, este reconocimiento tenía límites, según José Álvarez Junco. El nuevo estado democrático –dice él- era continuista del estado anterior, y por lo tanto no podía anular juicios aprobados por el estado anterior. Es más, de hacerlo tendría que conllevar pagos, compensaciones y reivindicaciones que el nuevo estado no estaba dispuesto a realizar.
Por lo demás, José Álvarez Junco considera el mandato que había recibido de la Comisión suficientemente complejo como para desanimarle a ir mas allá de reconocer a las víctimas, pues ello nos llevaría a considerar cuál es la memoria, de las muchas que hay, que merece ser recuperada. De ahí que la mejor solución era dejar tal decisión a las familias de los desaparecidos y que éstas –las que así lo desearan- recuperaran la memoria de sus seres queridos. Por otra parte -añade José Álvarez Junco- no es fácil definir quién es una víctima, o si la víctima merece el reconocimiento y/o el homenaje ¿Es, se pregunta José Álvarez Junco, merecedor de reconocimiento como demócrata un maquis comunista, cuando - según José Álvarez Junco- tal maquis intentaba establecer una dictadura estalinista?
Creo haber resumido correctamente las posturas de José Álvarez Junco. Y, repito, considero sorprendente que el gobierno socialista español quisiera hacer una ley en la que se intentara honrar a las víctimas y a la vez satisfacer a los victimizadores. Incluso numéricamente, los golpistas crearon muchas más víctimas que los que defendieron la República Democrática y lucharon más tarde para reinstaurarla de nuevo, incluyendo, por cierto, el partido Comunista y los maquis. Como bien ha documentado el Catedrático Josep Fontana, el Partido Comunista tenía como objetivo restablecer la democracia parlamentaria existente durante la República. Es más, las víctimas de los republicanos no hubieran existido si no hubiera habido un golpe militar que desencadenó toda la violencia. Considerar como un proyecto factible el desarrollar una ley de reconocimiento que satisfaga por igual a vencedores y vencidos asume erróneamente que lo que ellos llaman los dos bandos comparten las mismas responsabilidades en lo ocurrido en aquel periodo de nuestra historia, lo cual es obviamente falso. Una recuperación justa con homenaje a las víctimas, lleva inevitablemente a denunciar a los vencedores. De ahí la continua oposición a tal proceso por parte de sus sucesores. Creer que se puede satisfacer a vencedores y vencidos es asumir y reproducir esta imagen tan generalizada hoy en España, de que la mal llamada Guerra Civil era una lucha entre dos bandos que, llevados por ideologías extremas (como subraya Julián Casanovas), cometieron barbaridades, que es importante recordar y conocer para no reproducirlas en el futuro. Pero la realidad, fácilmente documentable fue distinta.
En realidad, lo que se requiere no es sólo la recuperación de la memoria de los vencidos, sino la corrección de la historia que se ha enseñado a la juventud en este país. José Álvarez Junco indica que ha habido “silencios” sobre la historia de España. Pero, por lo visto, no se pregunta porque ha habido tales silencios. En realidad, estos silencios se deben precisamente al enorme poder que los sucesores de los vencedores tienen todavía sobre el estado español continuista del anterior y sobre la sociedad. ¿Cómo se explica que los primeros documentales que se presentan en la televisión española (el medio de educación popular más importante del país) sobre las atrocidades del franquismo (documentales como “Els Nens Perduts del Franquisme”), sin acompañarlos de los “horrores” cometidos por el otro bando (como siempre había ocurrido) no se hiciera hasta casi un cuarto de siglo después de que se inaugurara la democracia?
La función de este silencio es reproducir la versión “oficial” que se enseñó durante muchos años, que fue transformándose desde presentar a los golpistas como los buenos, a la versión existente hoy de que no hubo ni buenos ni malos, pues los dos bandos eran culpables. Esta versión de los dos bandos es la versión “oficial” que adquiere su relevancia, no por sanción del estado, sino por la ausencia de otras versiones que la cuestionen, al estar excluidas en los mayores medios (incluyendo los públicos) de información y persuasión.
José Álvarez Junco niega que haya una “historia oficial” y tampoco desea que exista. Ninguno de los cuatro entrevistados quiere hacerla, denunciando a aquellos que lo desean. Si visitan cualquier país democrático verán, sin embargo, que en las escuelas públicas se explica una única historia, resultado de unos valores democráticos definidos por las instituciones representativas gobernadas por las fuerzas democráticas. En cualquier país democrático, los libros de texto en las escuelas son aprobados por los representantes de la población. Y, en su mayoría, promueven valores democráticos, incluidos en la versión de sus historias. En España, los silencios son reflejo del miedo y/o el deseo de no mirar atrás, pues el estado actual es, como José Álvarez Junco reconoce, un estado continuista de un estado dictatorial basado en un golpe militar. De ahí el énfasis en no mirar al pasado, pues este no mirar al pasado es una manera de silenciar una visión democrática de nuestro pasado, promoviendo así indirectamente la versión de los dos bandos que comparten responsabilidades en lo acaecido. Pero este silencio también tiene su función, según Álvarez Junco: permitir la convivencia entre los herederos de los dos bandos, cada uno con su propia memoria.
Los argumentos de Javier Pradera. “Para tener la paz tenemos que aceptar la injusticia”.
Pero esto nos lleva a Javier Pradera, cuya mayor tesis es que debemos aprender a convivir con nuestro pasado tal como han hecho otros pueblos, como el americano o el francés. Javier Pradera se refiere, por ejemplo, a la Guerra Civil de EEUU, que todavía hoy perdura en el memorial de aquel país. En realidad, Pradera señala que aquella guerra fue muy semejante a la Guerra Civil española. De ahí que debiéramos aprender de EEUU a cómo convivir con el pasado y su memoria. Creo conocer bien EEUU, al haber vivido cuarenta años de mi exilio en aquel país, y conozco su historia, incluida su Guerra Civil, la cual, por cierto, tiene muy pocas semejanzas con la Guerra Civil española. Pero independientemente de sus semejanzas o diferencias, el hecho que Javier Pradera parece ignorar es que en la Guerra Civil de EEUU los buenos ganaron. No así en España. En EEUU, la bandera confederada de los vencidos y sus símbolos fueron prohibidos durante muchos años, la estructura económica de los vencidos fue destruida (con la abolición de la esclavitud) y los valores republicanos representados por el Presidente Lincoln, dirigente de los vencedores, fueron promovidos activamente en el sistema educativo de aquel país. No así en España, donde no vencieron los demócratas.
Lo mismo ocurrió en Francia, con la Revolución Francesa, que Javier Pradera presenta también como una Guerra Civil semejante a la nuestra. En aquel conflicto francés, los buenos ganaron. Y los valores de los vencedores fueron clave para establecer los regímenes republicanos en Francia y también, por cierto, en Europa. De nuevo, no así en España. Es más, estos mismos valores de la Revolución Francesa fueron los que la resistencia anti-nazi francesa (en la que lucharon muchos antifascistas españoles), salvó con la derrota del Régimen de Vichy, cuyos seguidores fueron severamente sancionados por el régimen republicano democrático, vencedor en aquel segundo conflicto. De nuevo, lo opuesto ocurrió en España.
Y ahí está la especificidad de España. Los malos ganaron y la democracia que resultó de la transición no fue una rotura, sino una adaptación, con la abertura a las fuerzas democráticas, pero dentro de un enorme desequilibrio en las relaciones de fuerza. Pradera admite que se han hecho enormes injusticias con los vencidos durante el proceso democrático, siendo el olvido uno de ellos. Pero lo considera necesario para mantener la paz. Pradera, con la arrogancia y tono insultante que le caracteriza, se refiere, con un tono condescendiente, a una presentación del Juez Garzón, indicando que Garzón hizo “el discurso predecible” cuando indicaba que “la Paz era imposible sin ir acompañada de Justicia”. La realidad, señala Pradera, es distinta. La Paz requiere, en muchas ocasiones, la perpetuación de la injusticia. Y lo ocurrido en España –subraya Pradera- es un ejemplo. Lo que Pradera confunde, sin embargo, es el significado de los términos utilizados en tal frase. Paz es mucho más que la ausencia de tiros en la calle. Existe violencia institucional en España, tanto dentro como fuera del Estado, violencia que ocurre en bases diarias con vencedores y vencidos. Y parte de esta violencia es la represión en contra de la memoria y de la historia de los vencidos. Es violencia negar a los vencidos (que fueron en su gran mayoría los defensores de la democracia) que su historia sea la historia de la democracia española, como también es violencia que en muchas partes de España exista todavía hoy miedo a recuperar esta memoria y es violencia que sea tan difícil encontrar a los muertos desaparecidos del lado de los vencidos, o que sea imposible llevar a los responsables de aquella violencia a los Tribunales. ¿De qué Paz habla Pradera?
Pero las consecuencias de la propuesta de Pradera de aceptar las injusticias tienen, incluso, un coste mayor para España, pues implica condenarla a una democracia sumamente incompleta y recortada, viviendo bajo el silencio. En el proyecto democrático es un enorme error abandonar la exigencia de que se conozca el pasado y se demanden responsabilidades por lo ocurrido, como bien exigía el juez Garzón en el enjuiciamiento del franquismo. En realidad, ha sido el conocimiento de las atrocidades realizadas por tal régimen el que ha ido concienciando a la población de la maldad de aquel régimen. Hoy, ya el 30% de los votantes del PP (el partido heredero de los vencedores) apoya el enjuiciamiento del franquismo, desaprobando la acción del Tribunal Supremo de condenar al Juez Garzón por su intento. Tal elevado porcentaje entre los herederos de los vencedores sería impensable hace sólo unos años. España no tendrá una democracia completa y madura hasta que no tenga una derecha democrática, homologable a la derecha europea (la cual ha denunciado al Tribunal Supremo por tal acto). De ahí la enorme importancia de que se conozca lo que fue el golpe militar y sus consecuencias, intentando en aquel proceso que el estado español deje de considerarse continuista del régimen dictatorial anterior y se defina como el heredero de la II República. Creo que ello ocurrirá, pero la labor es más dura y difícil que en otros países, porque aquí los que ganaron no eran los buenos. Pero para ello se requiere que los nietos y los biznietos de los vencidos (y muchos de los vencedores) presionen para que se conozca el pasado oculto y se exijan responsabilidades a los vencedores y a aquellos que gozan de privilegios heredados del golpe y de la dictadura. Sus valores democráticos así se lo exigirán.
Naturalmente que en esta recuperación de la historia de las fuerzas democráticas hay que incluir las luces y sombras de los vencidos. Pero estas últimas no pueden apagar el hecho de que eran los que llevaban razón, defendiendo mejor los intereses de la población y de su mayoría, las clases populares. Los aliados en la II Guerra Mundial cometieron atrocidades como el bombardeo de Dresden. Pero estas atrocidades no anularon el hecho de que los aliados tenían una superioridad moral sobre los nazis y el mundo ganó cuando vencieron aquel conflicto. La perpetuación y promoción de quienes son los buenos y malos es fundamental para fortalecer la cultura democrática, todavía poco desarrollada en España, lo cual me lleva a recuperar mi desacuerdo con el tercer entrevistado, Santos Julià.
Las memorias de Santos Julià
Santos Julià afirma que los dos bandos tienen sus propias memorias, lo cual es obvio y nadie cuestiona. Este no es el punto de debate. El punto de debate es qué memoria debe priorizar en el estado democrático en este momento, pues toda historia –conocimiento y comprensión del pasado- se basa en la memoria individual y colectiva, oral y escrita de la sociedad. En cualquier estado democrático, tal como he indicado anteriormente, el estado prioriza los valores democráticos que se transmiten en su historia. Y en España ello no ha ocurrido durante la época socialista, aún cuando el silencio oficial permite la reproducción de la historia promovida por el Estado durante los gobiernos conservadores del PP (es decir, el de los dos bandos). De ahí que aquella Ley debiera haber ido mas allá que el hecho de enterrar a los muertos, pues de no hacer más, con aquellos muertos se enterrará también nuestra historia democrática. El intento del Gobierno Socialista español de no ofender a los vencedores era, indirectamente, aceptar la versión histórica anterior de “los dos bandos”.
Santos Julià está en desacuerdo con que se exijan responsabilidades a los vencedores. En realidad, considera que la Amnistía era un indicador de la madurez de la democracia española, perdonándonos los unos a los otros. Esta actitud, probablemente procedente de su pasado como sacerdote, es profundamente insatisfactoria desde el punto de vista democrático, pues pone en el mismo nivel a victimizadores y a víctimas, además de abandonar el intento de recuperar la memoria y la historia democrática. Tal Ley de Amnistía no tuvo nada que ver con la madurez de las fuerzas democráticas, sino con el enorme desequilibrio de fuerzas entre las izquierdas y las derechas en el momento de la transición. Es muy probable que si en España hubiera habido una ruptura, en lugar de un proceso continuista, se habría sancionado a los golpistas y sucesores, y se hubiera considerado al nuevo estado democrático, un estado heredero de la República. Ahora bien, la correlación de fuerzas en España, no permitió que tal rotura ocurriera, y es posible que la manera como se hizo tal transición era la única posible. Pero definirla como modélica es idealizar aquel proceso, pues la democracia que tenemos dista mucho de ser homologable a las otras democracias existentes en la UE. Sus enormes insuficiencias han determinado, entre otros hechos, un estado del bienestar muy insuficiente (como documento en mi libro Bienestar insuficiente, Democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país. Anagrama. 2002)
Puede ser que las izquierdas no tuvieran otra alternativa, en un estado en el que su jefe de estado –el Monarca- consideraba al Dictador como su padre y el Ejército estaba a punto de interrumpir cualquier abertura. Santos Julià confunde madurez con debilidad. Las derechas, continuadoras de la nomenclatura de aquel estado dictatorial, tienen todavía un enorme poder sobre este estado continuista, y la muestra de ello es que nada menos que el Tribunal Supremo lleve a los tribunales al único Juez que ha intentado enjuiciar al franquismo, y ello en respuesta a una denuncia realizada por el Partido fascista, la Falange. Una situación bochornosa, de escándalo internacional, que es a la ve esclarecedora de la naturaleza escasamente democrática del Estado español.
Julián Casanovas y la despolitización de las memorias
Lo cual me lleva a la última entrevista, la de Julián Casanovas, de cuyos libros sobre la Iglesia Española he aprendido y citado con frecuencia. Mi admiración por su trabajo no excluye mi crítica hacia sus posicionamientos expresados en la entrevista en este programa de TVE. Julián Casanovas subraya que debe despolitizarse la memoria histórica y dejar el estudio del pasado a historiadores. Mientras –dice él-, que se entierre a los muertos desaparecidos y con ello se cierre este periodo de nuestra historia. Es una visión un tanto corporativista, que asume que la historia es tarea exclusiva de los historiadores y hay que dejarles que hagan su trabajo. Y que sean sus productos, los libros de historia, los que la juventud estudie para conocer la Historia de España. De no hacerse así, y de continuarse la “politización de la memoria y de la historia”, tal como –según él- está ocurriendo ahora, las cosas se van a complicar demasiado, con jueces y cortes internacionales interviniendo en España, convirtiéndose la recuperación en un show internacional que va a dar una muy mala imagen de España.
En esta postura hay varios supuestos cuestionables. Uno es la posibilidad de despolitizar el análisis histórico, lo cual lo veo imposible y además indeseable. Politizar quiere decir dar voz a los representantes de la población que, dividida en clases sociales, géneros y nacionalidades, tienen distintas memorias, y por lo tanto distintas historias. Es lógico y aconsejable, desde el punto de vista democrático, que sean sus representantes los que prioricen las preguntas y los métodos de investigación en el proceso histórico, realizados por los historiadores. Decir esto no es infravalorar la labor del historiador, sino reconocer que la historia es una tarea mucho más amplia que lo que hacen los historiadores. Es más, los historiadores, como seres humanos, están sujetos a la subjetividad dentro de un proceso científico. De la misma manera que las feministas exigen, con razón, que haya más mujeres entre los historiadores, a fin de ser más sensibles al punto de vista de la mujer en la recuperación de la historia humana, los vencidos tienen el derecho de exigir que haya más historiadores que, bien como hijo o nieto de los vencidos, o de los vencedores con sensibilidad democrática, sean sensibles a los valores democráticos.
Por otra parte, el método histórico se alimenta de la memoria. Y la memoria de los vencidos no se ha recogido. Cualquier memoria es política y, por lo tanto, su recogida es también política. No encuentro censurable que las izquierdas quieran recuperar sus valores políticos en aquella memoria, tal como las derechas lo han hecho (dificultando además ahora que las izquierdas lo hagan). Lo que el compromiso democrático exige es precisamente denunciar el silencio sobre el pasado, causado por las coordenadas de poder (político y mediático) existentes en España, a favor de las derechas. Julián Casanovas parece ignorar que el que controla el pasado, controla el presente. En España, el control de aquel pasado explica la relación de poder en la España actual. Las encuestas muestran como las instituciones más populares en España (excepto en Cataluña y en el País Vasco) son la Monarquía, el Ejército y la Iglesia, los cuales (con la Banca y el mundo empresarial) son el pilar de las derechas, cuyo poder se ha traducido en el enorme subdesarrollo social de España, donde el tiempo de visita como promedio al médico es sólo de seis minutos. Inteligencia política es la posibilidad de relacionar hechos. Si hubiera habido rotura, con el estado considerándose heredero de la República (que hizo reformas sustanciales en un corto periodo) y con las izquierdas gobernantes, hoy España tendría un estado del bienestar mucho más desarrollado que el que tiene en la actualidad. En Europa, donde las izquierdas han sido fuertes (como en los países nórdicos), el bienestar social y la calidad de vida, incluida la democrática, han sido mucho más altos que en países como España, donde las derechas han sido muy fuertes.
Por otra parte, la historia no se reproduce sólo a través de los libros de historia, sino a través de la cultura y conocimiento (que va desde el cancionero popular a películas, obras de teatro y un largo etcétera) que promueven una visión de la realidad a costa de otras. Estamos, pues, tocando el tema clave en una democracia que es la producción y reproducción de valores, o lo que mi amigo Norman Chomsky llama “los aparatos de producción del consumo ideológico dominante”. Y creo fácil de mostrar (como lo he hecho en mis libros) que tales medios en España están claramente sesgados excluyendo y discriminando a las izquierdas. La aparente placidez (o Paz, como la llama Pradera) que se da en nuestra sociedad se basa en una enorme represión que margina al que critica y responde a tal represión. De ahí que lo que se requiere es denunciar esta situación, aún cuando aquellos que así lo hagan sean acusados de politizar la realidad. En realidad, lo que están haciendo no es politizar, sino introducir nuevos valores políticos que rompen con aquella placidez, sustentado por otros valores que no son democráticos. Aplaudo así la Ley de la Memoria Histórica aprobada por la Generalitat de Catalunya, que de una manera explícita intenta no sólo enterrar a los muertos, sino desenterrar su memoria y la de los que lucharon en contra del fascismo, intervención que es protestada por las derechas acusando al gobierno de volver a los fantasmas de la Guerra Civil, politizando el pasado. Lo que el gobierno catalán hace es romper con el dominio político de aquel pasado por parte de los responsables del horror de aquellas horribles páginas de nuestra historia. Y esto es lo que creo debe hacerse.
Universidad Pompeu Fabra
Barcelona. Octubre 2010
>Tengo una pregunta para mí (5/06/2010): ¿Vivimos en deuda con el pasado?
"La voz secreta de los pájaros"en la Sala La Planeta de Girona. "La voz secreta de los pájaros" es un espectáculo sobre la recuperación de la memoria histórica hecha a partir de las vivencias personales de nueve mujeres de distintas procedencias, de sus sentimientos, sus luchas internas, sus pérdidas, lo que las ha herido y las heridas que han provocado.
Representación de "La voz secreta de los pájaros"en la Sala La Planeta de Girona. Viernes 26 de Noviembre, a las 22 h. Precio: 14€. Espectáculo en catalán, castellano, italiano y euskera. Duración: 1h (aprox.).
Autora y directora: Cristina Castrillo - Intérpretes: Sílvia Albert, Virginia Ruth Cerqua, Karmen L. Franco, Chechu García, Montserrat Iranzo, Imma Manresa, Esther Pallejà Lozano, Lucila Teste i Carolina Torres - Producción: Teatro delle Radici, Projecte Vaca i Femescena - Coproducción: Temporada Alta 2010 Festival de Tardor de Catalunya - Amb el apoyo de: Pro Helvetia (Fundación Suiza para la Cultura), Ministerio de Cultura de España, Ciutat de Lugano, Institut Ramon Llull, Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison y Dansalut
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Otra película de la Guerra Civil desde la mirada de un niño? Eso mismo pensó Agustí Villaronga antes de decir sí a la adaptación cinematográfica de la novela Pa negre, de Emili Teixidor.
Eso pensamos muchos también al entrar a la sala, demolidos tras siete días de programación irregular y antes de ser testigos de un arranque ejemplar, de puro impacto, en el que un carromato acaba despeñado desde lo alto de un cerro. La secuencia da pie a un melodrama coral, potente y desolador sobre la posguerra en un pueblo de la Catalunya rural. Un relato, contado desde los ojos de un niño y desde el lado de los vencidos, que se propone ir desmontando la dialéctica de buenos y malos tan común en el cine que aborda este asunto. En Pa negre todos los personajes esconden algo oscuro, todos traicionan, todos mienten. Y la película sólo peca de algunos excesos en el tramo final.
Pa negre es ante todo el relato del itinerario hacia la madurez de un niño, Andreu (magnífico Francesc Colomer), que va descubriendo que el mundo de leyendas y fantasmas en que habita es uno construido por las mentiras de los adultos. La sexualidad, las dobleces de los seres humanos, la construcción de una moral en medio de un clima pervertido, pobre y miserable van conformando su viaje, que acaba descubriendo al traidor dentro de él. "Esta es una película sobre el estado anímico y la devastación de la población civil después de la guerra", afirmó ayer Villaronga.
Otra decisión inteligente del director: no hablar frontalmente de la guerra, no machacarnos con el contexto histórico que ya conocemos.Villaronga pone por encima las heridas y las emociones. El pasado y la percepción del otro, del diferente, así como la ruptura de los ideales y la humillación son algunos de los temas que planean en el filme.
La lágrima fácil
Sólo en el último cuarto de película empieza el director a cometer ciertos excesos que ensombrecen el filme. Emocionan, pero por la vía rápida, por la búsqueda frontal del llanto. Y eso sobra. Tampoco había necesidad de explicar el título, Pa negre, de subrayar, de decirnos a la cara algo que ya sabíamos. Ahora bien, con el portazo final nos recupera.
Nada que ver con la decepcionante propuesta de Naomi Kawase. La directora presentó un publirreportaje sobre un tocólogo dueño de una clínica donde las mujeres van a parir de forma natural en Japón. Cuestionable en muchos aspectos es sobre todo la pereza formal y la falta de propuesta lo que molesta.
De ahí, y en busca de alivio, se recala en La vida útil, uno de los filmes más deliciosos vistos en todo el festival, y que concursa en Horizontes Latinos. El uruguayo Federico Veiroj (Acné) realiza un ejercicio encantador de cinefilia en un filme lleno de ironía y ternura. Es la historia de Jorge, dueño de una cinemateca en Uruguay y estancado en su vida personal. La administración del cine es desastrosa y el ambiente, aletargado y gris. Cuando la filmoteca definitivamente cierra, Jorge pierde la ruta, no sabe qué hacer. Hasta que poniendo un pie detrás de otro (como en un paso de baile) empieza a ser el protagonista de su propia película. Lo hará con una banda sonora con la que irá emulando escenas de filmes clásicos.
In the harsh years of post-war rural Catalonia, Andreu, a youngster relegated to the losers' side, comes across the bodies of a man and his son in the woods. When the authorities want to pin the blame on his father, the boy decides to try and help him, setting out to discover who killed them. The experience teaches Andreu moral awareness in a world of adults nourished by lies. To survive, he betrays his own roots, eventually finding the monster living deep inside himself.
Agustí Villaronga brings us Pa Negre (Black Bread) in his third visit to San Sebastian, following Aro Tolbukhin (Official Selection, 2002) and Tras el Cristal (In a Glass Cage, Zabaltegi-New Directors, 1986). Villaronga is a regular at major international festivals, having seen his works screened at the Berlinale (El Mar (The Sea) and Cannes (El niño de la luna). Based on the book of the same name by the Catalan author Emili Teixidor, Pa Negre (Black Bread) features a long list of fine actors including Laia Marull (Silver Shell for Best Actress in 2003 for Te doy mis ojos [Take My Eyes]), Eduard Fernández and Sergi López.
"El Gobierno catalán es más sensible con nuestra situación que el canario"
La presidenta de la Asociación de Memoria Histórica de Canarias, Balbina Sosa, se muestra decepcionada con el Ejecutivo canario y, sobre todo, con el responsable de Presidencia y Justicia, José Miguel Ruano, al que acusa de negarse a recibir a las víctimas durante más de dos años y de hacerles parecer "pedigüeños".
G. MAESTRE, S/C de Tenerife
"Somos canarios. Los que están enterrados en pozos, cunetas y barrancos también lo son, por eso no me da la gana ir a pedirle al Gobierno catalán que me ayude a buscarlos o a identificarlos con pruebas forenses, quiero que sea el gobierno de mi tierra quien lo haga y una ley me ampara". Con estas duras declaraciones la presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Canarias, Balbina Sosa, dejaba ayer patente "la desidia" que a su juicio mantiene el Ejecutivo canario en este asunto.
"Si no fuera por la implicación y ayuda de los ayuntamientos, los cabildos, y sobre todo del gobierno central, aquí no se hubiera movido un piedra", señala Sosa, que recuerda que desde que Paulino Rivero es presidente autonómico el Gobierno no se ha realizado ningún tipo de gestión al respecto.
"¿Cómo puede ser posible que el Gobierno catalán sea más sensible con nosotros que el canario?. Yo desde luego es algo que no alcanzo a comprender".
Sosa explica que Cataluña -tomando como base la Ley de Memoria Histórica-, elaboró una ley autonómica por la que pone a disposición de las víctimas todos sus recursos.
"Aquí hay dos maravillosas universidades. ¿Por qué nos resulta más fácil llevar las pruebas forenses a las catalanas que a las canarias?", se cuestiona la experta.
Pero las críticas de la portavoz de las cuatro asociaciones que existen en el Archipiélago se centran en una sola persona: el consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad, José Miguel Ruano.
"Las asociaciones nos reunimos con Paulino Rivero y él nos dijo que a partir de ese momento sería Ruano nuestro interlocutor y el que debería ayudarnos en la localización y exhumación de nuestros familiares. No obstante, nos advirtió de que insistiéramos con su secretaria porque era una persona muy ocupada. Durante más de dos años lo hemos estado llamando para sentarnos a hablar y nunca nos ha contestado y, sin embargo, dice en una comisión parlamentaria que no tiene ningún justificante de que se le haya pedido cita. ¿Cómo lo va a tener si fue directamente el presidente el que le dijo que nos atendiera?", indica.
A Sosa lo que más le duele es que se haga ver que las víctimas de los familiares son "pedigüeños" o que andan detrás de "una limosna". "Nosotros llevamos más de 32 años pagando todos nuestros gastos de nuestro propio bolsillo. Son muchos pasajes de avión entre islas e incluso hasta Madrid para llevar firmas y datos a la Audiencia Nacional, pero no nos ha importado porque consideramos que está en juego la dignidad de nuestros familiares, que no eran delincuentes y, sin embargo, su cuerpos están tirados en cualquier parte como si lo fueran".
Y es que dos años después de la entrada en vigor de la Ley de Memoria Historia, en Canarias sólo se ha estudiado una fosa, en el municipio Gran Canario de Arucas, pese a que hay constancia de más de 700 desaparecidos y los historiadores hablan de más de 2.000 muertos.
Sólo acciones puntuales, como las realizadas por el Ayuntamiento de Fuencaliente en 2007, y algunos convenios financiados casi en su totalidad por el Gobierno central han permitido la redacción de algunos proyectos de localización.
Sin embargo, la mayor parte de las búsquedas siguen sin llevarse a cabo. "Las subvenciones contemplan un máximo de 60.000 euros. Para cadáveres que están enterrados a poca profundidad puede que ese dinero alcance, pero para los que están en pozos de más de 50 metros no da ni para las medidas de seguridad que requiere un trabajo de este calado", sentencia Balbina Sosa antes de añadir que, "sin ayuda del gobierno autonómico quizá haya que esperar otros 32 años para poder desenterrar a nuestros amigos y familiares".
Joan García murió a los 30 años, el 21 de septiembre de 1936, a causa de la violencia revolucionaria que se desató en Barcelona tras el inicio de la Guerra Civil. Soltero, nacido en el Prat de Llobregat, era hijo de Joan y Joana. Él es uno de las 70.000 víctimas referenciadas en una nueva herramienta creada por la Generalitat de Cataluña. Tras un estudio de 25 años coordinado e impulsado por el Centro de Historia Contemporánea, el vicepresidente Josep Lluís Carod Rovira ha presentado esta mañana la web en la que se puede buscar cualquier víctima de la Guerra Civil catalana o muerta en Cataluña. De momento se pueden consultar 40.000 nombres, a la espera de colgar la extensa información acumulada durante los años.
La base de datos, llamado "el coste humano de la Guerra Civil", ha sido creada a través del estudio de archivos y testimonios orales realizado por unos 170 investigadores. El buscador incluye datos de los muertos de los dos bandos, en el frente y también en los conflictos derivados en las ciudades catalanas. Al alcance de todo el mundo están los nombres, apellidos, situación familiar, condición (civil, militar, o eclesiástica) y las circunstancias de la muerte. Los familiares, previo permiso, pueden acceder a más información detallada y fotografías. "En este banco de datos hay los que quisieron crear una ciudad de ideales y los que desplegaron el brazo de furia para destruir estos ideales", ha proclamado Carod, parafraseando al poeta catalán Màrius Torres, y ha apostillado: "Hoy se devuelve el nombre a cada víctima. Eso les da vida".
Escuchar las palabras "procesar a un juez," sabiendo de qué y de quién se trata, aún me parece increíble. Un programa informativo, de todas maneras, especialmente para gente extranjera como yo. Probablemente sea por mi habilidad limitada con el catalán, pero después de escuchar este vídeo, me atrevo a sentirme un poco -- sólo un poco -- más optimista sobre el caso de Garzón.
Durant la inauguració de la seu del Memorial Democràtic
El president de la Generalitat, José Montilla, i el conseller d'Interior, Relacions Institucionals i Participació, Joan Saura, han presidit aquest dissabte la inauguració de la seu del Memorial Democràtic, el primer espai d'aquestes característiques que hi ha a l'Estat espanyol, dedicat a la recuperació de la memòria democràtica. Saura ha assenyalat que un altres dels capítols pendents del país és l'anul·lació del judici sumaríssim contra el president de la Generalitat, Lluís Companys. Confia que 'en les pròximes setmanes' aquest fet sigui una realitat, després que el govern espanyol hagi reconegut la il·legitimitat del procés.
'És un deure ètic i cívic fer present la memòria' ha dit Montilla 'una nació a la qual es nega una concepció del seu passat restarà impotent per enfrontar-se al seu present i al seu futur' ha afegit.
El memorial impulsa el coneixement del període de la Segona República; de la Generalitat republicana; de la Guerra Civil; de les víctimes del conflicte per motius ideològics, de consciència, religiosos o socials; de la repressió de la dictadura franquista; de l'exili i la deportació; del intent d'eliminar la llengua i la cultura catalanes; dels valors i les accions de l'antifranquisme i de totes les tradicions de la cultura democràtica, amb la finalitat de donar a conèixer d'una manera científica i objectiva el passat recent i estimular la comprensió del temps present.
En el torn de parlaments, Enric Pubill, president del Consell de Participació del Memorial i l'Associació d'Expresos Polítics, ha felicitat el Govern de Catalunya per la tasca que està duent a terme en quant a recuperació de la memòria històrica, i que queda demostrada amb la seu, llargament reivindicada. 'El Govern ha estat un exemple per a tots aquells que arreu de l'Estat encara dubten en avançar de veritat per el camí de la recuperació de la memòria democràtica' ha afirmat. 'Catalunya ho està fent, i ho està fent bé' ha subratllat.
Pubill ha anat més enllà 'teníem uns objectius encara més ambiciosos i que no s'han respost totes les expectatives que les entitats havien concebut' ha dit. 'Però no hi ha dubte que el memorial i aquesta seu són una molt bona base per continuar avançant' ha matisat. El portaveu de les víctimes de la repressió franquista ha alertat que actualment l'extrema dreta planteja una 'gran ofensiva contra la recuperació de la memòria històrica'. Ha posat com a exemples una campanya de desprestigi contra el jutge Garzón i uns cursos organitzats per el govern de la Comunitat de Madrid on mestres i catedràtics universitaris intente, segons Pubill cometre una 'falsificació històrica' minimitzant els efectes de la repressió franquista.
El president Montilla ha recordar que 'la democràcia es conquista diàriament, amb l'esforç de tots' i que el Memorial Democràtic 'és l'eina que ens ha de permetre reflexionar col·lectivament' i a 'construir una memòria compartida, retrobant camins que puguem recórrer plegats'.
Un espai temàtic per al patrimoni i la memòria L'Espai Memorial Democràtic ocupa 800 m2 de la planta baixa de l'edifici i està ubicat al número 69 de la Via Laietana, on estava abans el Departament d'Interior. A la primera planta de l'immoble, s'hi troben les oficines de la direcció del Memorial Democràtic i de la Direcció General de Memòria Democràtica.
La seu es divideix en diferents àmbits. Un d'ells és 'Un futur per al passat', que és un audiovisual amb localitzacions de llocs de memòria on hi ha hagut fets en positiu sobre els valors democràtics, imatges originals d'aquests fets i frases de reforç o missatges. El Memorial Democràtic ressalta que és un espai d''informació i difusió' de refets cívics del passat més recent: d'homenatge, de coneixement, de valoració i difusió del patrimoni democràtic i la Xarxa d'Espais de la Memòria de Catalunya. Així mateix és un indret per a la formació i de generació d'activitats i de participació i col·laboració.
El segon àmbit temàtic porta per títol: 'El llegat del passat – el riu de la memòria'. És un espai audiovisual que recorre la cronologia més important del període 1931-1980 amb imatges i text. També hi ha una gràfica de la cronologia internacional contemporània que comença el 1914 i acaba amb la detenció de Pinochet a Xile el 1999.
El tercer àmbit, 'Un patrimoni col·lectiu – Projectes i espais de memòria', és un espai interactiu digital on s'expliquen els projectes més destacats del Memorial Democràtic en la Xarxa d'Espais de Memòria Democràtica a Catalunya. També hi ha una taula tàctil amb informació sobre projectes de documentació, recerca i difusió del Memorial Democràtic i hi ha informació de tots els Espais de Memòria inclosos en la Xarxa d'Espais de Memòria Democràtica a Catalunya i dels Espais de Memòria Internacionals. Tanca l'espai expositiu, en un quart àmbit, l'audiovisual 'La construcció permanent de la memòria democràtica'.
Exposicions i debat Les primeres activitats programades en la nova seu del Memorial Democràtic començaran el pròxim dijous 25 de març amb la inauguració de l'exposició 'La recuperació del Parlament de Catalunya: les eleccions de 1980', amb els catedràtics d'Història Antoni Segura i Andreu Mayayo, i la taula rodona sobre els 30 anys després de la primeres eleccions al Parlament, moderada pel director del Memorial Democràtic, Miquel Caminal, i amb la participació de l'historiador Joan B. Culla i els periodistes Lluís Foix, Antonio Franco, Milagros Pérez Oliva i Xavier Vinader.
El final de la guerra civil desencadenó un éxodo masivo que arrastró, entre muchos otros, a las figuras políticas e intelectuales que se habían convertido en referentes de la República y del catalanismo. Podemos seguir su rastro en los campos de refugiados y en una retahíla de itinerarios europeos y americanos que, por ejemplo, llevarían a Francia a Pompeu Fabra, Pau Casals o Mercè Rodoreda y a México a Agustí Bartra, Avel.lí Artís Gener o Pere Calders. Atrás quedaba un país desierto en el campo literario, artístico o universitario. El historiador Francesc Vilanova es autor de una obra extensa, rigurosa y extraordinariamente interesante sobre la posguerra y el primer exilio. Es su último fruto el libro Una burgesia sense ànima. El franquisme i la traïció catalana, que pone de relieve la existencia de un franquismo catalán latente durante el conflicto y emergente después de que el 26 de enero del 39 las fuerzas franquistas ocuparan Barcelona y se iniciara un período marcado per el hambre, la represión y la humillación. Basta con repasar los periódicos de la época para comprender la sustitución traumática que ser produjo de un paisaje político, cultural y social por otro absolutamente diferente. El nuevo régimen vio la oportunidad de asfixiar a un catalanismo que había hecho frente a la visión uniformista de España. Como señala Vilanova: «la España fascista, militarista, clerical, burguesa y aristocrática, nacionalista radical (...) se abatió sobre un país que había sido mayoritariamente catalanista y anarquista, demócrata y revolucionario, republicano y obrerista». Vilanova identifica a una serie de personajes, como Ferran Valls o Ignasi Agustí, que se alinearon con los vencedores del 39 y que practicaron un discurso reespañolizador que se parece al que algunos, como si no hubieran pasado 70 años, vuelven a utilizar hoy. Tras la muerte de Franco se abrió un paréntesis en la memoria histórica con el fin de facilitar un reencuentro en la transición de los que habían combatido durante la guerra, pero no podemos ignorar el pasado, ni que sea para recordar aquel «rescate de Cataluña para la Unidad inmortal de España» que sirvió de excusa para la persecución de la cultura catalana.
Video relacionado (publicado por separado en YouTube):
"Since the first scientific exhumations in 2000, in the village of Priaranza de Bierzo, in the Province of León, a succession of discoveries of mass graves created under Francoism have come to Spanish and international notice. Since then, movements for the recovery of historical memory have prompted the creation of institutions, the interest of the United Nations, a “Law of Historical Memory” passed by Spanish Parliament and the historic judicial order of 16 October 2008 in the Spanish High Court.
This film offers an overview of a decade of events and debates, at the same time exploring their origins and consequences. It is also to some extent an attempt to examine and understand a still recent past, perhaps because testimonies like those by Carmen Arrojo, Lluís Martí Bielsa, Trinidad Gallego and Marcos Ana, told in a very matter-of-fact way, convey the conflicts and the struggle of a whole generation of citizens who were silenced by an official history to build social relations that are more just and equitable."
La voz a ti debida by Antonio Girón Serrano
Programme:
7.30 p.m. – Presentation by Antonio Girón, Romà Gubern and Trinidad Gallego
8 p.m. - Screening
9 p.m. - Debate attended by people who took part in the documentary
Principal interviewees (in order of appearance):
Emilio Silva (President of the Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica)
Amelia Valcárcel (Philosopher and State Advisor)
Giulia Tamayo (Coordinator of the report by Amnesty International on the Spanish case)
Carlos Taibo (Lecturer in Political Science, Universidad Autónoma de Madrid)
Fernando Berlín (Journalist, Director of radiocable.com and contributor to Cadena SER and TVE)
Paco Etxeberria (Lecturer in Forensic Medicine, Universidad del País Vasco)
Carmen Arrojo (Survivor of national exile)
Clara E. Lida (Historian. Cátedra España-México, Colegio de México)
Joan Herrera (MP, IU-ICV)
Nicolás Sánchez Albornoz (Historian and former political prisoner. Director of the Instituto Cervantes, 1991-1996)