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miércoles, 5 de enero de 2011

Ensayo en Letras Libres: "Los archivos, la izquierda y la guerra civil"

Visto en: Letras Libres
 
ENERO DE 2011
Ensayo

Los archivos, la izquierda y la Guerra Civil
por Stephen Schwartz
Los archivos relacionados con la Guerra Civil española son innumerables y parecen haber sido estudiados a conciencia. Sin embargo, en este ensayo, Schwartz desvela nueva documentación sobre la controvertida participación de comunistas, poum y otras fuerzas radicales en ese sangriento conflicto.
Leer artículo íntegro aquí.

El ensayo se refiere al libro España traicionada, publicado originalmente en inglés (Spain Betrayed) y ahora, traducido al español.
Leer reseña de la Fundación Nin

jueves, 9 de septiembre de 2010

Expedientes archivados

Visto en: El País
15 años de cárcel por derribar el Cristo del Tibidabo
El franquismo condenó tras la guerra al guardia urbano Julià Gibernet por atentar contra la estatua religiosa

CAMILO S. BAQUERO - Barcelona - 09/09/2010

Era el 25 de julio de 1936 y España ardía tras la sublevación de Francisco Franco. Julià Gibernet Munt, de 45 años y de profesión guardia urbano de Barcelona, se fue a lo alto del Tibidabo junto con un grupo de republicanos. Una vez allí, ató una cuerda al cuello de la estatua del Sagrado Corazón de Jesús que coronaba la montaña. Todos tiraron con fuerza y la imagen cayó. Un crimen simbólico que el régimen no perdonó. Gibernet fue detenido tres años después y condenado el 26 de mayo de 1939, tras un juicio sumarísimo, a 15 años de prisión.

Todo esto lo cuentan una veintena de folios amarillentos que reposan sobre una mesa del archivo de lo que fue la sede del Gobierno Militar. Este expediente es uno de los 100.000 almacenados allí. El 80% son de represaliados del franquismo. Durante siete años un grupo de ocho profesionales los han salvado del polvo y su información ha sido sistematizada, en el marco de un proyecto presentado ayer por el Departamento de Interior de la Generalitat, el Archivo Nacional de Cataluña y el Ejército. Este trabajo permitirá que historiadores y familiares puedan acceder a la información de forma más rápida. Interior espera que en el futuro esté disponible través de Internet.Además de las declaraciones juradas y los informes militares, los expedientes contienen fotos, carnets y cartas personales que fueron utilizadas como pruebas inculpatorias. Entre los papeles hay un mapa de la revolución española, que muestra los líderes rojos por provincias.

Los documentos ponen de manifiesto la forma de actuar de las fuerzas de seguridad de la época. A Julià Gibernet, que fue detenido el 4 de abril de 1939, no solo lo hundió el testimonio de un tal Juan Carnicero, un chivato de la Falange que trabajaba en el Ayuntamiento de Barcelona; según el expediente, los agentes que le arrestaron encontraron entre sus pertenencias fotos o pósters de "Francisco Macia[sic], que revelaban su relación con "Ezquerra [sic]". En su informe, Carnicero aseguró que Gibernet había manifestado "estar contento" por su hazaña y también lo describió como "separatista, recalcitrante e indeseable".

Originalmente, explica Enric Terradellas, coordinador del equipo de archiveros, el catálogo estaba organizado en fichas de papel, en unos inmensos cajones de madera, con los nombres de los procesados. Esta información ha sido introducida en una base de datos y, tras la revisión de los expedientes, se han ido llenando unas fichas que reúnen la información que antes estaba dispersa.

Solo los procesos de 2.600 encausados han sido digitalizados íntegramente, bien por mal estado de conservación o por la relevancia del personaje, como es el caso del presidente de la Generalitat Lluís Companys. Según Terradellas, más de 4.400 de los 100.000 procesados en Cataluña terminaron fusilados y más de la mitad de los expedientes se abrieron entre 1939 y 1940.

De la vida privada de Gibernet, los documentos dan solo un par de detalles. Gracias a que su hermano político trabajaba en los ferrocarriles, Gibernet tenía descuento del 50% en los trenes. Había nacido en Manlleu (Osona) y trabajaba en el Ayuntamiento de Barcelona desde 1925. El trazo de su firma en sus carnets tiene la misma fuerza y el pulso que las que dejó en sus declaraciones, donde aceptaba que había echado abajo la imagen religiosa.

martes, 8 de junio de 2010

Conferencia del historiador Julián Casanova, mañana en Zaragoza

Del blog de Antón Castro:
Tenemos mucho interés en difundir entre el público interesado por estos temas la conferencia de Julián Casanova sobre ‘La investigación de la Ley de Responsabilidades Políticas en Aragón’, que tendrá lugar en el patio de este Archivo Histórico Provincial de Zaragoza el próximo miércoles 9 de junio a las 19,30, en el marco de las actividades previstas en el Día Internacional de los Archivos, que este año se celebra en Aragón bajo el lema ‘Archivos e Investigación’.

Como sabrás, se trata de la más amplia y rigurosa aproximación a las múltiples implicaciones de la práctica de la represión en los primeros años del franquismo, que además se ha podido realizar gracias a los fondos documentales en los archivos públicos de Huesca, Teruel y Zaragoza. Para nosotros, ha sido una experiencia enriquecedora, que ilustra a la perfección la función de los archivos en el ejercicio de los derechos de acceso a a información, garantes del ejercicio de los derechos de los ciudadanos.

viernes, 29 de enero de 2010

Archivos franquistas

De: ElPaís.com

Un archivo franquista en el limbo

La Delegación del Gobierno asegura que los fondos documentales que custodia, algunos requisados en 1939, pertenecen al Ministerio de Cultura y éste lo niega

JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS - Barcelona - 29/01/2010

No los quemaron los rojos ni viajaron a Salamanca tras la Guerra Civil. Parte de los documentos requisados en Cataluña por el ejército nacional han permanecido 70 años más cerca de lo que se pensaba: en Barcelona, en el edificio del Gobierno Civil, ahora Delegación del Gobierno de Pla de Palau. La Comisión de la Dignidad, el Departamento de Cultura y los 11 ayuntamientos de los que se tiene constancia que hay documentos allí depositados, llevan un año reclamando la devolución de 43 libros, sobre todo actas y cuentas municipales. El problema es que nadie se hace responsable de este archivo formado con la finalidad de utilizar los documentos para depurar a los republicanos vencidos. Desde la Delegación del Gobierno dicen que el responsable último es el Ministerio de Cultura, pero en Madrid niegan que dependa de ellos.

Ayer, la Comisión de la Dignidad, en representación de los ayuntamientos afectados, denunció que la Delegación de Gobierno no ha respondido a sus peticiones de devolución y que había mantenido una actitud "evasiva y negativa". Por eso, su portavoz, Josep Cruanyes, anunció que emprenderán "las acciones legales oportunas".

Por su parte, un portavoz del Departamento de Cultura afirmó que desde hace un año, y en varias ocasiones, la Dirección General de Patrimonio ha expresado al delegado del Gobierno, Joan Rangel, "su preocupación y ha ofrecido la colaboración necesaria para que la documentación se devuelva. Pero nunca han respondido", aseguraron.

Desde la Delegación del Gobierno respondieron que su archivo está abierto a todos: "hemos atendido todas las peticiones, pero las gestiones son lentas y la decisión última para retornar cualquier papel que esté depositado aquí la ha de tomar la Dirección General de Archivos del Ministerio de Cultura, del que depende este archivo. No nosotros", aseguraron.

La sorpresa vino cuando desde el Ministerio de Cultura dijeron que ese archivo "no tiene nada que ver con nosotros". Perplejos, un portavoz de la Delegación se limitó a comentar: "durante más de un año toda la documentación sobre este asunto se les ha enviado a ellos".

La Comisión de la Dignidad pide la devolución de los libros de 11 localidades catalanas creados entre 1937 y 1939. Los municipios son: Capellades y Vallbona (Anoia), Sant Jaume dels Domenys y Sant Sadurní d'Anoia (Penedès), Falset y Marçà (Priorat), Sarral (Conca de Barberà), La Floresta, Preixens y Pradell (Noguera) y Guissona (Segarra), y "cualquier otro que aparezca en este archivo", aseguraron. Pero primero habrá que saber a quién hay que reclamarlos.

martes, 1 de diciembre de 2009

De Barcelona a Salamanca

Como un viaje extraño al revés de los "papeles de Salamanca" de hace unos años....

Fuente: El País

"La Generalitat ha ignorado siempre a Agustí Centelles"
El hijo del fotógrafo dice que Cataluña tuvo 25 años para comprar el archivo

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 01/12/2009

La Generalitat de Cataluña se les ha echado encima acusándoles de "traidores" y "peseteros" por haber vendido el archivo de su padre, el fotógrafo Agustí Centelles -nacido en Valencia pero criado en Cataluña- al Ministerio de Cultura por 700.000 euros. La operación, que adelantó el sábado este diario, ha levantado ampollas en Cataluña, pero los hijos del fotógrafo, Sergi y Octavi, aseguran tener la conciencia muy tranquila y a sus abogados preparados para un contencioso administrativo en caso de que la Generalitat intente evitar que el archivo vaya al centro documental de la memoria histórica de Salamanca.

Por si acaso, ayer se dirigieron por escrito a la ministra Ángeles González-Sinde para exigirle que no ceda a la presión y lleve el archivo a Salamanca.

Sergi Centelles explicó ayer a EL PAÍS por qué han decidido vender. Frente a quienes les fustigan, ofrece dos argumentos casi aplastantes: que la Generalitat ha tenido 25 años para adquirir el archivo y no lo ha hecho, y que tenían una oferta de salida de Christie's por 850.000 euros y la han rechazado porque corrían el riesgo de que la obra de su padre fuera encerrada en casa de un coleccionista.

"Con nuestra edad -Sergi tiene 72 y Octavi 62- la lucha por difundir el trabajo de nuestro padre se nos hacía un poco pesada", explica el segundo. Un comité de expertos, entre los que figuran los historiadores José María Abril y Gabriel Cardona, profesor en la Universidad de Barcelona, estudió con ellos las ofertas. La del Gobierno central les pareció la mejor: "Es el que más proyección puede dar al archivo, con exposiciones en EE UU, la creación de un premio internacional de fotografía con su nombre..."

Afirma Sergi Centelles que la Generalitat no se interesó por el archivo hasta que supo que el Gobierno lo quería. "Este pataleo se debe a la ineptitud de la consellería de Cultura, que se ha despertado a última hora y siempre ha minusvalorado el archivo. La Generalitat ha ignorado siempre a Agustí Centelles. Cuando supieron que el ministerio lo quería, ofrecieron 300.000 euros y luego 500.000, pero nunca concretaron el proyecto de difusión. Si nos hubieran garantizado eso, quizá el archivo no habría salido de Cataluña. Nos llaman peseteros y no hemos recibido nunca un euro por las exposiciones. En Barcelona hubo una sobre Capa que costó tres veces la cantidad por la que hemos vendido el arhivo".

Sergi Centelles recuerda que el único reconocimiento que su padre recibió en vida, el Premio Nacional de las Artes Plásticas, se lo dio la misma institución a la que ahora han vendido el archivo: el Ministerio de Cultura. "Mi padre murió muy dolido con la Generalitat. En 1939 le dejaron tirado: le prometieron repatriarlo a México y terminó en el campo de concentración de Bram (Francia). Y en 1977, Pujol le dijo que su material podía levantar ampollas y que mejor no tocarlo", afirma.

El fotógrafo, considerado como el Robert Capa español y autor de algunas de las fotos icónicas de la Guerra Civil, nunca se llevó bien con el ex presidente catalán. "En 1978, Pujol vino a una exposición de mi padre en un local de CiU. Mi padre le dijo: 'se celebra aquí pero el militante es mi hijo, yo soy del PSUC' [Partido Socialista Unificado de Cataluña] y a partir de ahí le puso una cruz".

Centelles murió en 1985 y sus hijos, tras invertir 600.000 pesetas en escanear las fotografías, se dedicaron a custodiar el tesoro. "Ninguna administración mostró interés por este trozo de la historia de España. Sólo UGT ofreció 26 millones de pesetas en 1986".

Sergi asegura que le cuesta desprenderse de las 10.000 fotografías de su padre. Especialmente de una en la que una madre abraza a su hijo muerto tras un bombardeo en Lleida: "La he visto mil veces, pero aún me pone la piel de gallina".

sábado, 28 de noviembre de 2009

Las fotos de Agustí Centelles irán a Salamanca


De: El Periódico.com (28.11.09)

El Gobierno compra el archivo de Centelles para llevarlo a Salamanca

ERNEST ALÓS
BARCELONA

Los hijos del fotografo Agustí Centelles, Sergi y Octavi, han vendido el archivo fotográfico de su padre al Ministerio de Cultura, que lo trasladará al nuevo Centro Documental de la Memoria Histórica, creado en el Archivo de Salamanca.

La Conselleria de Cultura de la Generalitat, que negociaba desde el pasado verano con la familia, ha visto cómo el Gobierno central le ha ganado la mano con una oferta más alta (700.000 euros más una gira de exposiciones por EEUU y América Latina) por las 10.000 fotografías de su padre, un fondo de elevado valor histórico.

El Govern intenta bloquear el traslado con la declaración como bien del patrimonio histórico de Catalunya de los miles de imágenes de la guerra civil en Catalunya y Aragón realizadas por el gran renovador del fotoperiodismo del país.

Negociación con el ministerio

La operación de venta fue registrada en Madrid el pasado jueves sin conocimiento de la Generalitat pero cuando el Ministerio de Cultura ya había sido informado de la declaración de bien patrimonial de las fotografías por parte de la Conselleria de Cultura. El Govern intentará revertir, negociando con el ministerio, el sorprendente desenlace de una negociación iniciada el pasado verano.

Oferta rechazada

El pasado mes de junio, según fuentes de la Generalitat, el conseller Tresserras ofreció a los hermanos Centelles 500.000 euros más los derechos de explotación de las fotografías durante dos años y la realización de una exposición en Nueva York.

Los archivos de Defensa se podrán consultar

Fuente: El País (28.11.09)

Defensa abre con reservas los archivos de la justicia militar

Los consejos de guerra franquistas podrán ser consultados

MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid - 28/11/2009

El acceso de los descendientes de fusilados o represaliados y de investigadores e historiadores a los millones de rollos y legajos donde se conservan actas, resoluciones y sentencias de los consejos de guerra y los juicios sumarísimos celebrados en España durante la Guerra Civil y el franquismo será más fácil a partir de hoy. El Consejo de Ministros aprobó ayer el Reglamento de Archivos Judiciales Militares, que por vez primera regula el acceso público a dichos fondos, aunque con severas restricciones. En concreto, su artículo 9 reconoce el derecho a poder consultar dichos documentos a "quienes hubiesen sido parte en los procedimientos judiciales militares o sean titulares de un interés legítimo". Aunque el decreto no aclara qué se entiende por tal, Defensa interpreta que es legítimo el interés de los herederos de los protagonistas de aquellos hechos y de los investigadores acreditados.

Pero ni siquiera ellos tendrán acceso sin restricciones. "El acceso por el propio afectado a sus datos de carácter personal sólo podrá ser denegado en los supuestos en que así lo prevea una ley", señala el reglamento. A los demás, se les podrán negar todos aquellos documentos que "tengan carácter reservado o estén clasificados conforme a la ley de Secretos Oficiales de 1968". La alusión expresa a dicha ley supone, según las fuentes consultadas, la desclasificación de hecho de los documentos anteriores a su entrada en vigor.

En todo caso, no podrán consultarse documentos que "puedan afectar a la seguridad de las personas, a su honor, a la intimidad de su vida privada y familiar y a su propia imagen", salvo que se tenga el consentimiento expreso de los afectados o "haya transcurrido un plazo de 25 años desde su muerte, si su fecha es conocida, o, en otro caso, 50 años a partir de la actuación que ponga fin al procedimiento", de acuerdo con lo dispuesto en la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985.

Con ser muchas las limitaciones, se trata de un avance, pues se regula por vez primera la posibilidad de recurrir si, transcurridos dos días, el funcionario no ha permitido consultar el documento solicitado. Hasta ahora existía un vacío legal, ya que tanto la normativa sobre archivos judiciales como la que afecta a los archivos militares excluían expresamente a los tribunales castrenses, lo que dejaba un amplio margen para la arbitrariedad.

Además, se trata de cumplir la llamada Ley de la Memoria Histórica, que establece el derecho de acceso a los fondos públicos y privados relacionados con la Guerra Civil y la dictadura.

Pero, para que la documentación pueda ser accesible, primero debe ser conservada y catalogada. Por eso, el reglamento crea tres tipos de archivos: los de gestión (donde se guardan los asuntos que están en trámite en la jurisdicción militar); los archivos de los tribunales territoriales y central (a los que se remitirán todos los procedimientos que se den por concluidos y no tengan ningún trámite pendiente) y los archivos históricos militares (donde se guardarán, después de que una comisión técnica evalúe, en función de su interés, si deben ser conservados o destruidos) todos los procedimientos que lleven 25 años archivados en los tribunales.

Este sistema supondrá la concentración de fondos ahora dispersos por toda España, lo que puede provocar nuevos contenciosos como el que generó el traslado a Madrid de los legajos de los consejos de guerra del Tribunal Militar Territorial Primero, que se almacenaban en Valencia en condiciones de agudo deterioro.

El reglamento pretende zanjar cualquier polémica al dejar claro que la titularidad de dichos archivos pertenece al Ministerio de Defensa, pero intenta rehuir el conflicto al señalar que el traslado de todos los procedimientos anteriores a 1980 (cuando entró en vigor la actual planta judicial militar) se hará "progresivamente, de acuerdo con las disponibilidades presupuestarias".

Defensa asegura que su propósito es no sólo evitar roces con las comunidades autónomas, sino llegar a acuerdos como los ya firmados con Andalucía, Cataluña y Aragón para digitalizar los fondos y dejar una copia en su actual emplazamiento.

viernes, 23 de octubre de 2009

Entrevista con el historiador Francisco Espinosa

De: La Opinión Coruña
Doctor en Historia

Francisco Espinosa: ´Al PP le queda mucha influencia de la dictadura´

"El abandono de los políticos a la memoria histórica ha abonado el campo para las demandas sobre la represión negando el testimonio oral"

Víctimas del franquismo, testigos, documentalistas e historiadores fueron silenciadas en plena democracia. La docena de casos que el historiador extremeño Francisco Espinosa recoge en 'Callar al mensajero' -tres de ellos de Galicia- acabaron en tribunales, a su juicio, por el abandono de los políticos de los temas relacionados con la memoria. Espinosa, que ayer participó en Carral en unas jornadas sobre el Frente Popular, presentará hoy su libro en Santiago (11.00 horas en la Facultad de Historia) y en O Grove (20.00 h. en la Casa de la Cultura)

R. PRIETO | A CORUÑA -

Los casos que relata en
Callar al mensajero, ¿son residuales o sigue habiendo muchos tabúes en el tema de la represión?

-La clave de la mayoría de los casos que se narran en el libro son de negación del testimonio oral. El problema viene de que en España se tardó mucho en permitir el acceso a los archivos. Todavía no tenemos acceso a todos ni sabemos dónde está determinada documentación.

-¿A qué archivos se ponen más trabas?

-A los del entorno eclesiástico por supuesto. Aparentemente no hay ningún problema para que tú veas la documentación, lo que ocurre es que la han ordenado ellos. Y de la catalogación que hagan yo no me fío. En España todavía no hemos llegado a los archivos del terror, como les denominan en Centroamérica; y el problema es que parece que esos archivos pudieron haber sido destruidos. Algo debe quedar, sobre todo en un país tan burócrata como este que hace 20 copias de cada cosa.

-¿Quién intenta callar más al mensajero de la memoria: la Administración local, la autonómica, la central o la Justicia, los estamentos militares o la Iglesia?

-Casi todos tuvieron una actitud contraria. Todos los que empezamos a investigar en los años ochenta sabíamos que no éramos bien recibidos en ningún sitio, ni en los archivos municipales, ni en los provinciales, ni en los militares, en los eclesiásticos ya ni nos dejaban entrar. Además había una tierra de nadie que nadie sabía que derechos tenía alguien a pedir documentación. Ahí decidía siempre el que mandaba, el encargado del archivo. En cuanto se olía que la cosa iba por el tema de la Guerra Civil ahí empezaban las pegas. Más adelante en vez de oponerse y vetarte, te decían que estaba en proceso de catalogación.

-Con la aprobación de la ley de memoria ¿se les han abierto más puertas?

-Es una situación todavía confusa. Desde que se aprobó la ley de memoria histórica que tanto trabajito costó darle salida, vino lo de Garzón, que hizo saltar por los aires todo lo de la ley de la memoria histórica. Pero luego ocurrió lo que ocurrió y entre unos y otros acabaron con la iniciativa de Garzón (de investigar los crímenes del franquismo). La situación actual es que no se sabe hacia dónde se va.

-Que estos temas acaben en los juzgados ¿responde a una dejación por parte de los políticos?

-Evidentemente. Hay una falta de acción de los políticos que en esos temas no han querido entrar porque consideran que no tiene interés y que forma parte del pasado. Ha habido ese abandono hacia las políticas de memoria y la cuestión de los archivos no les ha importado. Pero debían presuponer que iba a haber problemas. Si con el tema de la Guerra Civil y la represión no se hacía nada, como ha ocurrido, y se ponían tantas trabas a la investigación y no se ponía orden en los archivos, el campo estaba abonado para que las investigaciones surgiera y también las demandas.

-¿Echa en falta a jueces como Garzón?

-Aunque es un juez que tiene sus aristas complicadas, en España el hecho de que sólo haya uno como él es un problema. Lo malo es que hay muchos que son de la otra parte. Son los que acabaron con el auto. Después de salir el libro, pasó todo lo que pasó. El de Garzón hubiera sido el caso número 13 de Callar al mensajero por la denuncia de Manos Limpias. Espero no verlo en el banquillo por su auto sobre el franquismo, pero tampoco sería nada raro viendo la Judicatura que tenemos.

-¿Espera que el PP también se sume en el Congreso una resolución de condena del franquismo, como hizo el PP gallego?

-En noviembre de 2002 ya lo hizo, pero de forma muy light. Cuando ha tenido que definirse en el Parlamento al hablar de la memoria, el argumento que utilizó el PP fue el de leer la ley de Amnistía del 77. No tuvo otra ocurrencia durante el debate parlamentario de la ley de memoria histórica.

-¿Hay miedo en la derecha a deslegitimar el franquismo?

-Totalmente. La particularidad española es que vencieron. No es el mismo caso que Alemania, Italia o Austria. Esta gente venció, se mantuvo, siguió, controló la Transición y la orientó en el sentido que ellos querían. Estamos pidiendo que dejen de ser como han sido. La derecha se ha adaptado a la nueva situación, a las elecciones, a la situación democrática, aunque todavía les queda mucho de la influencia altísima de la dictadura. Nunca hablarán mal de su padre. En sentido genérico, de sus orígenes.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Testimonios audiovisuales

La web Archivo de la experiencia es una fuente valiosa de testimonios audiovisuales. Cada vídeo dura unos cuantos minutos, y se acompaña por un breve resumen o sinopsis. Como se explica en la portada, desde 2007, "el Archivo de la Experiencia ha recorrido la geografía española para recoger los relatos de personas que han querido compartir sus recuerdos. Sus historias de vida y experiencias personales son un legado para recordar." En este momento hay casi 7.000 testimonios en la web. Buscando con la palabra "franquismo" he encontrado unos 229 testimonios, pero se puede limitar la búsqueda al hacer clic en "Índice," en el que se dividen las categorías en: "Cultura," "Sociedad," "Economía," "Acontecimientos," y "Deportes." Aquí os pongo algunas que pueden ser de vuestro interés:
Lo que más me gusta de esta web es el énfasis que pone en los testimonios de mayores y en la importancia de conocerlos. Se puede imaginar usando algunos de estos testimonios junto con textos históricos y/o literarios en una clase. Este archivo representa la intersección de lo personal con lo colectivo.

lunes, 18 de agosto de 2008

Críticas de la Ley de Memoria Histórica

Ayer comenté la posibilidad de que se desclasifiquen los archivos militares de la guerra civil. Hoy un editorial de El País también subraya los beneficios de hacer públicos estos documentos. Pero tampoco menciona específicamente quién tendría acceso. Seguramente, para proteger y conservar los documentos existentes, habría que considerar bien las condiciones en las que se podrían consultar. Aún así, sigo sin saber si la propuesta de Chacón sólo se refiere a especialistas, o también a otra gente "común y corriente."

Hace casi un año que se aprobó la ley conocida como la "Ley de Memoria Histórica." Siempre ha habido críticas de la ley: por parte de la derecha, que la ve como un intento de reabrir heridas, y por parte de la izquierda que reclama todo lo que no incluya la ley y sus artículos. Hace una semana, varios representantes de la Izquierda Unida (IU) -- que típicamente ha sido aliada de ZP -- se quejaron de que la ley estuviera "prácticamente en vía muerta" ya que aún no se ha desarrollado como se tendría que haber hecho. La IU también desea saber si la fundación del Valle de los Caídos ha hecho los cambios necesarios para cumplir con la ley. Pero no son solamente los partidos políticos los que cuestionan la aprobación de la ley. Según explica un artículo, los guerrilleros antifascistas - los maquis - también han protestado porque la ley no hace lo suficiente para condenar y anular los juicios franquistas:

El colectivo de guerrilleros ha solicitado a todos los gobiernos democráticos desde los años ochenta, su reconocimiento jurídico y la anulación de todos los procesos por los que fueron condenados y llevados a presidio o fusilados los compañeros en el monte y en el llano o las ciudades. El colectivo señala que no puede aceptar "un simple reconocimiento moral sin verdaderas consecuencias sociales, jurídicas y políticas, que permita mantener el silencio de quienes pactaron un olvido ignominioso ante los crímenes del franquismo. Los miles de ejecutados, desaparecidos, torturados, exiliados y encarcelados nos exigen reclamar de todos los poderes públicos un reconocimiento jurídico y una anulación de los consejos de guerra que permita a la sociedad reconocerse en los ciudadanos que lucharon por sus libertades y mantener la dignidad y la honorabilidad de quienes resistimos al fascismo, tal y como hicieron los compañeros de la resistencia en otros países de Europa y frente a los denominados Países Europeos del Eje".

El día 16 de julio de 2008 los guerrilleros mantuvieron una entrevista con el Director del Gabinete de la Ministra de Defensa, Dña. Carme Chacón Piqueras, a raíz de una solicitud que hizo en tal sentido a través de nuestra asociación AGE. Es la primera vez en la etapa postfranquista que este Ministerio recibe a una delegación de guerrilleros antifranquistas. Durante la entrevista se mantuvo un diálogo claro donde ambas partes expresaron sus posiciones. El colectivo espera ahora que el Ministerio de Defensa cumpla con lo acordado en dicha reunión para permitir una mejor defensa de los intereses jurídicos de los guerrilleros y otros colectivos sancionados por el franquismo.

Aunque sea verdad que la ley es un gran paso hacia delante para España, está claro que no es perfecta, ni será suficiente nunca para todos los que sufrieron tanto durante y después de la guerra, o sea en España o en el exilio. Siempre hay un gran trecho entre lo dicho y lo hecho. Y si la ley es una red burocrática cuyos artículos no se ponen en práctica, no vale nada.

domingo, 17 de agosto de 2008

Abriendo los archivos secretos

En EE.UU., pasados 25 años, se permite que cualquier persona tenga acceso a los documentos oficiales del Estado, tales como los de la CIA. Muchos ya se han subido al internet. En España, esto no ha sido posible hasta ahora. La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha propuesto recientemente que se desclasifiquen los documentos de la guerra civil y la represión. Un artículo de ayer, "La mala memoria histórica militar" (El País), se enfoca en las dificultades que enfrentan los investigadores de la GCE al intentar acceder los archivos pertinentes para su estudio.

Me parece muy bien que se desclasifquen materiales que incluyen, según el artículo, fotos, banderas, carteles y otros objetos más allá de expedientes militares. Pero creo que el artículo - o mejor, la propuesta de Chacón - tiende a enfocar el asunto en el trabajo de investigadores, en vez de considerar a otras personas que tal vez tienen más "derecho" de poder ver los contenidos de los archivos.

¿Representan los archivos sólo la memoria de historiadores, o pertenecen los documentos al pueblo español? ¿Cuáles implicaciones puede haber si cualquier persona puede ser detective del pasado, no sólo los especialistas?

Como menciona el artículo, no sería solamente una cuestión de abrir y desclasificar. Ni siquiera se ha empezado a catalogar lo que hay. Geográficamente, los archivos yacen, como las fosas comunes, por toda España.
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