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domingo, 27 de marzo de 2011

Tristísima ceniza, un tebeo sobre Robert Capa

Visto primero en este blog

Últimamente parece que hemos visto un aumento de cómics sobre la guerra civil (El invierno del dibujante, El ángel de la retirada). La obra de arriba, Tristísima ceniza, trata la obra fotográfica de Robert Capa en Bilbao. La sinposis es la siguiente:
LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA VISTA A TRAVÉS DEL OBJETIVO DE ROBERT CAPA 
Mayo de 1937. La Guerra Civil asola el territorio español y se encamina hacia su fatal desenlace. Las bombas caen ahora sobre el monte Sollube vizcaíno y todo está por decidir: el futuro de España, y el de la historia de amor entre Robert Capa y Gerda Taro. Las siguientes serán unas semanas determinantes, oscuras y llenas de tristísimas cenizas... La fuerza expresiva del dibujo de Iñaket se une al esfuerzo documental de Mikel Begoña, autor comprometido con los episodios olvidados de la Guerra Civil, que da voz a los protagonistas afectados por la barbarie. El resultado es una obra que oscila entre lo histórico y lo fantástico, entre el realismo y la ficción.
Consultar unas páginas en PDF aquí y ver la web oficial

martes, 14 de septiembre de 2010

Paco Roca y El ángel de la retirada, un nuevo cómic sobre la guerra civil

Esta es la segunda vez que Paco Roca aparece en este blog. La primera fue cuando ganó el Premio Nacional del Cómic para Arrugas, sobre el Alzhéimer. Ahora vuelve con otra obra sobre la memoria, esta vez desde un punto de vista histórico. Sus comentarios me hacen pensar que sería interesante hacer una comparación entre esta obra nueva, y los cómics de otras generaciones, porque seguramente tratan de una manera diferente el tema de la guerra y cómo se recuerda (u olvida).

De: Público.com
Paco Roca no quiere olvidar la vergüenza
El dibujante recupera un triste episodio de la Guerra Civil

PEIO H. RIAÑO MADRID 14/09/2010 08:20 Actualizado: 14/09/2010 09:27
En la nueva novela gráfica de Paco Roca, Premio Nacional de Cómic con Arrugas (Astiberri), da su versión del significado de memoria histórica. Con guión de SergueiDounovetz, la mano del autor dibuja la marcha de los españoles amenazados por el ejército rebelde tras la toma de Barcelona. "La Guerra Civil ya es un género más. Cada generación lo redescubre: no es lo mismo la posguerra que contaba Carlos Giménez que la visión de cualquiera de los nuevos. Cada uno mirará ese capítulo de la historia de una manera diferente", comenta a Público el autor de El ángel de la retirada, que acaba de publicar la editorial Bang.

No es la primera vez que el reconocido autor se acerca al episodio más sangriento de nuestra historia; en El faro (Astiberri) ya dejó entrever algún pasaje relacionado. Reconoce que el tema le interesa, tanto por sus múltiples ángulos narrativos como por sus reivindicaciones. En este caso se ha interesado por el poso del pasado español en el sur de Francia, recorrido por la nieta de uno de aquellos hombres que escapó de la represión por las montañas y las vías de Port Bou.

Del capítulo apenas encontró documentación. Cree que en España nunca interesó el tema y en Francia es un tema tabú todavía: "Siempre quise contar el trato indigno que dieron en Francia a nuestros refugiados. Lo que pasó en aquellos campos fue algo vergonzoso".

Entre las escasas fuentes que ha encontrado que traten el asunto destaca la documentación gráfica que pudo desarrollar el fotógrafo Agustí Centelles, refugiado en el campo de Bram, fugado también por Argelès-sur-Mer, y único fotógrafo en retratar la degradante vida del refugiado en esos campos. "Los refugiados somos una atracción. Hacen pagar seis francos para visitarnos (sin comentarios)", escribe Centelles en uno de sus diarios (que ha publicado la editorial Península). "¿Qué hacemos, pues, aquí encerrados, escarnecidos, tiranizados? ¿Hasta este punto se está jugando con nosotros?", en otro momento.

Ser del pasado


El libro reclama la identidad como algo más allá de las fronteras. El pasado es más importante que el lugar de nacimiento parece decirnos en su búsqueda la nieta francesa del asesinado, con quien tiene encuentros desde el más allá. Fantasía, el arma secreta de Paco Roca. "Para mí es importante. La fantasía es la única manera de solucionar los problemas de la realidad. El cómic es un medio perfecto para reivindicar estas lecturas. Además de ser absolutamente libre para hablar de temas complicados sin concesiones, narrativamente te permite pasar de lo realista a lo fantástico, de la intimidad a la distancia", asegura.

De ahí la escena más dramática del libro, donde la joven protagonista camina por la cola de los refugiados que pasan junto al campo de concentración y una anciana le grita: "¡Es el campo de la vergüenza! ¡El campo del desprecio!" ¡Dilo! ¡Donde vayas, dilo!", como si se lo dijera al autor de este cómic. Roca se entrega a esta recuperación: "La memoria histórica está ayudando a aceptar nuestro pasado. En este momento podemos mirar atrás y llevarnos bien con el pasado".

sábado, 8 de mayo de 2010

El arte de volar

Resumen:

El 4 de mayo de 2001 el padre de Antonio Altarriba se suicidó. De esa manera ponía fin a una vida marcada por el fracaso y la frustración. Al igual que otros muchos hombre y mujeres del pasado siglo intentó construir un mundo más justo y la Historia le dio la espalda, quiso volar con las alas de la ilusión y acabó estrellándose. De su mano recorremos las penurias de la España de principios de siglo, la guerra civil, el exilio, los campos de concentración, la resistencia contra los alemanes, el mercado negro, el desarrollismo, la llegada de la democracia... Con este material Antonio Altarriba elabora un guión desgarrador en el que, como no podía ser de otra manra, se halla profundamente implicado. Kim se encarga de ponerlo en imágenes con el mejor de sus estilos. Juntos construyen una historia vibrante en la que padecimientos y atrocidades no impiden que el amor y el humor ocupen un lugar importante. Estamos ante un gran fresco de la Historia de España pero también ante un despiadado retrato de la codicia humana destinado a convertirse en referencia clave de nuestra historieta.

Ver también:

"El Salón del Cómic premia la historia de un republicano"

Video promocional de ’El arte de volar’ de Antonio Altarriba y Kim


sábado, 30 de enero de 2010

Carlos Giménez



De: ElPaís.com

Carlos Giménez, la posguerra a través de los ojos de un niño de cómic

El dibujante y guionista opta a un premio en el Festival Internacional de Angulema

RICARDO GRANDE - Madrid
ELPAIS.com - Cultura - 30-01-2010

El cómic Paracuellos cuenta con dos grandes bazas: un dibujo atractivo y un guión autobiográfico sobre la posguerra franquista. Ambos méritos se deben a la misma persona, el dibujante Carlos Giménez (Madrid, 1941), que en pequeñas viñetas retrata sus vivencias en un hogar de Auxilio Social, uno de esos lugares donde el franquismo internaba a niños huérfanos o que no podían ser mantenidos. El autor, que vive y trabaja en la capital, atiende al teléfono y comenta la obra que le hace ser candidato a uno de los galardones del Festival Internacional de Cómic. "Con la edad, aprendes quién eres y a lo que puedes aspirar. Yo creo que no me van a dar el premio", pronostica, sin darle mucha importancia.

Quizá no sean tan pesimistas los responsables del Salón del Cómic de Barcelona de 1999, que le concedieron la distinción a Mejor Obra y Mejor Guión. "En Francia, Paracuellos siempre ha tenido lo que se llama buena acogida: no hablamos de un gran éxito, pero se ha ido publicando y ha llegado a estar entre los cuarenta o cincuenta obras destacadas..." comenta el propio autor, que no tiene claro el por qué tantos lectores españoles y franceses se acercan a su obra. "Alguna virtud tendrá, vaya usted a saber... las personas a las que firmo ejemplares suelen ser profesionales de la enseñanza. Para saber como funcionaba un barrio en los años cuarenta o cincuenta es más atractivo este cómic que un libro de texto, supongo", opina.

El cómic por el que ahora está nominado apareció en los años setenta. Consiste en una colección de historias cortas, que el autor da por terminada, y que se ha reeditado varias veces. También ha trabajado para la revista El Papus y ahora adapta el guión cinematográfico Año 1000: La sangre. "Tiras de prensa, semanal... he hecho de todo". Su obra más conocida es un alegato contra la guerra que siempre es "canalla, muy dura. Nunca es necesaria y llamarla preventiva no es más que un ardid".

"La historia de España hay que contarla sin fechas ni generales, hay que mostrar lo que le pasaba a la gente de a pie. La guerra no la hacen ellos, pero siempre las pierden. Siempre tienen más bajas que los militares. No me interesan los estrategas ni las grandes frases. Tenemos que analizar cómo aguantó la gente de la calle y, a partir de ahí, sacar conclusiones. El héroe es el que consigue subsistir", dice convencido.

El autor no entra a valorar sus excelentes dibujos, cuyos trazos amables no restan dureza a la vida en estos centros donde la religión y la disciplina eran la norma. Las páginas nos muestran como chicos con cara de no haber roto un plato se convierten en carceleros y castigan a sus compañeros. Giménez habla sin dudar: "El niño es siempre inocente. Incluso el verdugo o la máquina de matar actúan porque le han enseñado. Detrás de esto siempre está la mano de un adulto".

Escribir Paracuellos le costó alguna lágrima. "La posguerra no tiene por qué ser tan dura como la guerra. Pero, en la nuestra, no se hizo una sola concesión". Hervir su infancia, a pesar de todo, mereció la pena. "Cuando escarbas en esta clase de asuntos biográficos, sufres. Recuerdas las carencias, a tu madre, todo. Una vez que lo has dibujado, es distinto. Antes, comentaba con frecuencia todo aquello pero ya no. Tengo los fantasmas exorcizados. Incluso empiezo a olvidar cosas..."

domingo, 15 de noviembre de 2009

Número especial de la Vanderbilt E-Journal of Luso-Hispanic Studies

No todas las revistas electrónicas son iguales; puede ser difícil asegurar que las de internet sean del mismo rigor intelectual como sus compañeros impresos. Una revista electrónica de la que me acabo de enterar (y cuya lectura recomiendo) es la Vanderbilt E-Journal of Luso-Hispanic Studies, publicada por el Departamento de Español y Portugués de Vanderbilt University (Tennessee, EE.UU.). Hay que ser invitado para publicar en la revista, la cual sale una vez al año.

En el número actual, titulado "España en armas: Cultures of War in the Iberian Peninsula," el editor Antonio Gómez López-Quiñones (profesor en Dartmouth) reúne artículos sobre el impacto de diversas guerras en la Península Ibérica. De interés especial para los lectores de este blog podrán ser los siguientes artículos (todos disponibles en PDF en el sitio de la revista):

1. A vueltas con la Guerra Civil: golpes de ficción en tiempos de capital indiferencia - Palmar Álvarez-Blanco

2. El recuerdo de la Guerra Civil en la construcción de una identidad franquista de Navarra - Álvaro Baraibar Etxeberria

3. La Guerra Civil española: entre fantasmas, faunos y hadas - Cecilia Enjuto Rangel

4. Hadas, maquis y niños sin escuela: la infancia romántica y la Guerra Civil en El laberinto del fauno - Antonio Gómez López-Quiñones

5. Melodramatic Victimization and the Spanish Civil War: the Cases of Raza and El lápiz del carpintero - Anne Hardcastle

6.
Visión parcial del enemigo íntimo: la Gran Guerra como antesala de la Guerra Civil - Javier Krauel

7.
The Comic-strip of Historical Memory: an Analysis of Paracuellos by Carlos Giménez, in the Light of Persépolis by Marjane Satrapi and Maus by Art Spiegelman - Carmen Moreno-Nuño

8.
Theaters of War: Combatant Drama during the Spanish Civil War - Jason Thomas Parker

9.
Construcción y destrucción de lo heroico en filmes sobre la Guerra Civil española: Sierra de Teruel, La caza y Soldados de Salamina - Christian von Tschilschke

"Tormenta sobre España," cómic sobre la GCE


Tormenta sobre España 1936-1939
Guión: Víctor Mora
Dibujo: Annie Goetzinger, Florenci Clavé, Jesús Blasco, José Ortiz, Víctor de la Fuente, Alfonso Font, Antonio Parras, Tha y Atilio Micheluzzi
Editorial Glénat
Cartoné, blanco y negro
20 euros

Para ver más y leer unas cuantas páginas de este cómic, hacer clic aquí

domingo, 8 de noviembre de 2009

"Las serpientes ciegas," Premio Nacional de Cómic

Artículo publicado en: El Plural
Fecha: 5 de nov. de 2009

Las serpientes ciegas tiene como fondo la contienda española y la Gran Depresión neoyorkina

Los creadores de una obra sobre la Guerra Civil reciben el Premio Nacional de Cómic

ELPLURAL.COM/EFE

El guionista Felipe Hernández Cava y el ilustrador Bartolomé Seguí han obtenido este jueves el Premio Nacional de Cómic, dotado con 20.000 euros, por su obra Las serpientes ciegas, una historia de venganzas con la Guerra Civil española y el Nueva York de la Gran Depresión como telón de fondo.

Para los ganadores, este premio, que cumple ya su tercera edición, ha servido para que la historieta goce de reconocimiento oficial "del que ha carecido durante muchos años", según Hernández Cava, y realza un género que desde los años ochenta sufre "una especie de enfermedad crónica, pero no acaba de morir", ha asegurado Seguí. Ambos galardonados coinciden en que en el cómic hay un desequilibrio entre talento e industria.

Premiados en Barcelona
Las serpientes ciegas, que recibió el premio a la Mejor Obra y al Mejor Guión en la pasada edición del Salón Internacional de Cómic de Barcelona, es un viaje en color al final de los años treinta, que mantiene dos tramas paralelas. Mientras se construye un discurso que cuestiona la autoridad de las grandes ideologías, transcurre una trama policíaca, de intriga, protagonizada por un misterioso personaje que busca a Ben Koch, antiguo combatiente de las Brigadas Internacionales, para ajustar cuentas del pasado.

Entre Nueva York y la Batalla del Ebro
Hernández Cava, historietista y licenciado en Historia del Arte, ha querido "dejarle al lector la idea de que los totalitarismos, sean del signo que sean, son unas máquinas terribles que con el nombre de utopías lo único que hacen es triturar a miles de inocentes". "Son un monstruo que anida en el interior de cada ser humano, que sólo puede combatirse mediante la instrucción y el autocontrol", asegura el guionista, que confiesa "detectar una amenaza" en cada "brote nacionalista" y en "el descrédito en el que está cayendo la clase política en los países democráticos, que abre una puerta a movimientos de cariz populista que conducen a las masas a cometer excesos". Entre 1936 y 1939, entre el Nueva York de la crisis económica y la Batalla del Ebro, el lector descubrirá lo que esconden estos personajes rodeados de ilusiones e ideales, pero también de rencores y venganzas, en una historia que, en palabras de Seguí (Palma de Mallorca, 1962), es "densa", pues fue creada "para un público adulto".

"Medio adulto desde que nació"
Las serpientes ciegas, publicada por BDbanda en España, también tiene su expresión francesa con una edición de Dargaud, una de la editoriales de cómic más importantes de Europa. Una demostración de que "el mercado francés no es un coto tan privado", en opinión de Seguí, aunque sí "más exigente, porque el público está más acostumbrado a leer historietas, sin ningún tipo de complejo". Los autores defienden la historieta como un medio de reflexión que está a la altura de cualquier otro. "Este medio es adulto desde que nació, y nadie dice que el cine sea para adultos porque su peso gravite sobre la imagen", sostiene Hernández Cava, cofundador, en 1972, del colectivo El Cubri, destinado a producir el cómic político perseguido por la censura.

"Cierta autocensura"
Hernández Cava ha lamentado que los dibujantes "sigan ejerciendo cierta autocensura", y que "midan sus pasos" con temas relacionados con el terrorismo de ETA o el fundamentalismo islámico. En su opinión, esa es, junto a "la llamada corrección política", una de las dos "espadas de Damocles" que aún hoy pesan sobre los dibujantes.

Escena del cómic:

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