Avance "A Pegada dos avós" (La huella de los abuelos) from EAF Producións on Vimeo.
SINOPSE: Un grupo de rapaces percorren, 75 anos despois, un particular camiño tratando de investigar a historia da xeración que viviu o golpe do 36. Elas e eles, en primeira persona, terán que se enfrontar á dureza dos seus descubrimentos e explicar as implicacións que poda ter esta decisión nas suas vidas. SINOPSIS: Un grupo de jóvenes recorren, 75 años después, un particular camino tratando de investigar la historia de la generación que vivió el golpe del 36. Ellas y ellos, en primera persona, tendrán que enfrentarse a la dureza de sus descubrimientos y explicar las implicaciones que pueda tener esta decisión en sus vidas. Más aquíDiálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
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miércoles, 30 de abril de 2014
domingo, 29 de julio de 2012
Taller en octubre (Pamplona) sobre el silencio
Publico el siguiente mensaje como lo recibí, por si fuera de vuestro interés:
Se organiza en octubre en Pamplona un taller relacionado con la Guerra Civil. Para ello traemos desde de Israel a Yaacov Naor, un experto en el silencio. Te adjunto la información por si quieres venir.Leer más aquí en el PDF
Te agradezco la difusión que puedas hacer a personas interesadas.Un saludo,Goyo ArmañanzasDr. Gregorio Armañanzas RosTelf: 34 948 170614 Fax: 34 948 276301
domingo, 23 de enero de 2011
"La vida sublime," una película de Daniel Villamediana
¡Quiero ver esta peli!
Visto en: El blog del cine español
Sinopsis en español (del enlace de arriba): Daniel V. Villamediana nos presentará el 4 de Febrero su segunda película titulada “La vida sublime”, su segunda película después de “El toro azul” (2008).
El reparto lo forman Víctor J. Vázquez, Emiliana Minguela, Pepe Grosso, Álvaro Arroba, Fernando de la Fuente “Canas!. Mientras que el guión es obra de Víctor J. Vázquez y Daniel V. Villamediana.
“La vida sublime” nos contará la historia de Víctor, quien encuentra la pasión vital que estaba buscando en la figura de su abuelo, el Cuco, y en un viaje que éste hizo al sur de España a comienzos de los años cuarenta y que ha permanecido como un misterio familiar. El sur y el abuelo se convierten en objeto de fascinación, un espacio donde rescribir la memoria familiar para poder inmortalizar al Cuco. El periplo de Víctor deviene un personal homenaje a la generación perdida del franquismo que no pudo realizar sus sueños. Una búsqueda del mito y de lo sublime. Una película sobre fronteras, entre el norte y el sur, la imaginación y la realidad, presente y pasado, abuelos y nietos, España y América, la lucidez y la locura.
Sinopsis en inglés:
La vida sublime tells the story of Víctor, a young man who finds the passion for life that he is looking for in the figure of his dead grandfather “El Cuco”, and the journey his grandfather made to the south of Spain as a youth in the early 1940’s – a journey that remains a family mystery till today. On his journey the South and the mysterious life of his grandfather open up a fascinating new world for Víctor, a space in which a personal memory that immortalizes “El Cuco” can be created.
In this way La vida sublime becomes a tribute by a grandson to the lost generation of the Franco era, a generation not able to fulfill their dreams, and a quest for the myth, the sublime and a new writing of family history. La vida sublime deals with the issue of borders: borders between North and South, between imagination and reality, between present and past, between grandfathers and grandsons, between Spain and America, and between madness and lucidity.
Tráiler:
Visto en: El blog del cine español
Sinopsis en español (del enlace de arriba): Daniel V. Villamediana nos presentará el 4 de Febrero su segunda película titulada “La vida sublime”, su segunda película después de “El toro azul” (2008).El reparto lo forman Víctor J. Vázquez, Emiliana Minguela, Pepe Grosso, Álvaro Arroba, Fernando de la Fuente “Canas!. Mientras que el guión es obra de Víctor J. Vázquez y Daniel V. Villamediana.
“La vida sublime” nos contará la historia de Víctor, quien encuentra la pasión vital que estaba buscando en la figura de su abuelo, el Cuco, y en un viaje que éste hizo al sur de España a comienzos de los años cuarenta y que ha permanecido como un misterio familiar. El sur y el abuelo se convierten en objeto de fascinación, un espacio donde rescribir la memoria familiar para poder inmortalizar al Cuco. El periplo de Víctor deviene un personal homenaje a la generación perdida del franquismo que no pudo realizar sus sueños. Una búsqueda del mito y de lo sublime. Una película sobre fronteras, entre el norte y el sur, la imaginación y la realidad, presente y pasado, abuelos y nietos, España y América, la lucidez y la locura.
Sinopsis en inglés:
La vida sublime tells the story of Víctor, a young man who finds the passion for life that he is looking for in the figure of his dead grandfather “El Cuco”, and the journey his grandfather made to the south of Spain as a youth in the early 1940’s – a journey that remains a family mystery till today. On his journey the South and the mysterious life of his grandfather open up a fascinating new world for Víctor, a space in which a personal memory that immortalizes “El Cuco” can be created.
In this way La vida sublime becomes a tribute by a grandson to the lost generation of the Franco era, a generation not able to fulfill their dreams, and a quest for the myth, the sublime and a new writing of family history. La vida sublime deals with the issue of borders: borders between North and South, between imagination and reality, between present and past, between grandfathers and grandsons, between Spain and America, and between madness and lucidity.
Tráiler:
domingo, 21 de noviembre de 2010
Hilos de sangre, una novela de Gonzalo Torné
De: Literaturas Noticias
Como ya sabéis, HILOS DE SANGRE, la novela del autor español Gonzalo Torné, ha resultado la ganadora este año del Premio Jaén de Novela.
Gonzalo Torné ha sido sin duda, uno de los últimos descubrimientos literarios más importantes y valiosos para el catálogo de Mondadori, Esta novela es el aval clarísimo de este entusiasmo que compartimos todos los que ya la hemos leído.
La extraordinaria pericia y talento del autor para plasmar un mundo moral que se desplaza entre el pasado y el presente, entre la historia pública (la guerra civil española, revisitada, por fin, de un modo diferente y en absoluto idealizado) y la historia privada (la guerra doméstica de un matrimonio que se acaba). Hilos de sangre es, por encima de todo, una celebración total de la novela como especie.
Los hilos de sangre a los que alude el título, son aquellos que entrelazan y tensan al clan de los Montsalvatge, cuya historia es narrada por Clara, nieta de su fundador, quien a lo largo de la obra indaga en los claroscuros de sus orígenes, del azar que le dio la vida, y del modo en que todo esto acaba definiendo su presente y el de toda una sociedad y una época. Clara y sus hermanos construyen y analizan sus relaciones y su presente a través de comunicaciones por correos electrónicos -de mayor aliento a los que acostumbramos a ver hoy en día- que confiere a la narración un ritmo ágil, dando la posibilidad que interfieran simultáneamente varias voces.
Ejecutada con precoz maestría e inédito virtuosismo, Hilos de sangre, retrato moral de nuestros días y salto al abismo del pasado, supone la irrupción en el actual panorama de las letras hispánicas de una voz contundente e insoslayable.
El autor estará disponible para entrevistas los días 24 y 25 de Noviembre, en Madrid.
Entre hoy y el lunes estaréis recibiendo un ejemplar del libro en vuestras redacciones. Cualquier información que necesitéis, estaremos a vuestra disposición en el Dpto de prensa.
Un fuerte abrazo,
Eva Cuenca.
“Hilos de sangre es una novela verdaderamente extraordinaria, admirable, impresionante, destinada a constituir un hito en la literatura en castellano del siglo XXI, a la que aporta, personalísimamente combinadas en una ambición del todo inédita, las savias de autores tan diferentes como Juan Benet, Luis Goytisolo, Eduardo Mendoza, Javier Marías, Belén Gopegui, Luis Magrinyà o Roberto Bolaño. Por fin un verdadero acontecimiento en el escenario de la nueva narrativa española. Hay que remontarse muy atrás en el tiempo para encontrar un equivalente a la novela de Gonzalo Torné, que de buenas a primeras entra a jugar en la liga de los grandes, a la que todavía no ha accedido ninguno de su generación”. IGNACIO ECHEVARRÍA
Autor: GONZALO TORNÉ
Título: Hilos de sangre
Editorial: Mondadori
Págs.: 464
Fecha de aparición: 19 de noviembre 2010
AUTOR
Gonzalo Torné nació en 1976 en Barcelona. Ha publicado la novela Lo inhóspito (Elipsis, Círculo de Lectores, 2007; Debolsillo, 2008), un extenso prólogo novelado a la correspondencia de Jack el Destripador (Obra selecta, Elipsis, 2008), y la novela gráfica Tannhäuser (Planeta DeAgostini, 1999; Premio Viñetas 2000 al mejor cómic y al mejor guionista). Ha traducido a William Wordsworth, John Ashbery y al filósofo Roger Scruton.
OBRA
Sumergida en una prematura crisis matrimonial, Clara, se enfrenta a sus treinta y pocos años al reto de dar sentido al magma de sus emociones sentimentales y familiares. En un intenso y proteico relato dirigido a su hermano Álvaro, tratará de explicar (y de explicarse) el incomprendido amor que siente por su marido, indagará en la tensa pero imprescindible relación con sus hermanos y, sobre todo, perseguirá la sombra fugitiva de su abuelo Gabriel, quien, a su muerte, decide legarle la historia oculta de su memoria, la verdad de su juventud: un mundo desolado en el que se entreveran los movimientos anarquistas en la Barcelona de los años treinta, la ruina de la guerra civil, el fracaso, la delación, y una espeluznante conjunción de azares que, a la postre, propiciaron el nacimiento y el testimonio de la propia Clara.
Eva Cuenca
Random House Mondadori
Jefa de prensa/ Press Manager
Editorial Mondadori y División deBolsillo
Tel directo: 933 666 406
Movil: 00 34 646 953 232
ecuenca@rhm.es
sábado, 8 de mayo de 2010
El arte de volar
Resumen:El 4 de mayo de 2001 el padre de Antonio Altarriba se suicidó. De esa manera ponía fin a una vida marcada por el fracaso y la frustración. Al igual que otros muchos hombre y mujeres del pasado siglo intentó construir un mundo más justo y la Historia le dio la espalda, quiso volar con las alas de la ilusión y acabó estrellándose. De su mano recorremos las penurias de la España de principios de siglo, la guerra civil, el exilio, los campos de concentración, la resistencia contra los alemanes, el mercado negro, el desarrollismo, la llegada de la democracia... Con este material Antonio Altarriba elabora un guión desgarrador en el que, como no podía ser de otra manra, se halla profundamente implicado. Kim se encarga de ponerlo en imágenes con el mejor de sus estilos. Juntos construyen una historia vibrante en la que padecimientos y atrocidades no impiden que el amor y el humor ocupen un lugar importante. Estamos ante un gran fresco de la Historia de España pero también ante un despiadado retrato de la codicia humana destinado a convertirse en referencia clave de nuestra historieta.
Ver también:
"El Salón del Cómic premia la historia de un republicano"
Video promocional de ’El arte de volar’ de Antonio Altarriba y Kim
martes, 20 de abril de 2010
La posmemoria
De: El País.comEl Roto
20.4.10
Hace unas semanas, en Programa la Memoria, Rafael Guerrero entrevistó a Reyes Mate. El filósofo (autor del premiado La herencia del olvido) dijo -- y estoy parafraseando -- que se puede heredar la responsabilidad de recordar, pero no la culpa. He estado pensando en esta idea desde entonces....Esta viñeta de El Roto me recuerda aquella conversación radiofónica, y lo que es la "posmemoria," término que tantas veces se ha asociado con el sentido de vacío o ausencia, y al mismo tiempo, está lleno de la presencia de algo del que no se puede deshacer nunca.
lunes, 15 de junio de 2009
De generaciones y la memoria
Sólo hace unos días había vuelto a leer un artículo de Aleida Assmann ("History, Memory, and the Genre of Testimony," en la revista Poetics Today) en que la profesora y estudiosa prolífica apunta el límite temporal para la transmisión intergeneracional de la memoria. Aunque Assmann está comentando el caso del Holocausto, yo he encontrado sumamente útil su explicación para el caso español, y ya la he citado antes: "Intergenerational memory normally fades away after the span of three generations, a period of about eighty to one hundred years at most" ["La memoria intergeneracional típicamente desvanece después de tres generaciones, un periodo de unos ochenta a unos cien años máximo"] (271, traducción mía). En el artículo, Assmann destaca los testimonios audiovisuales de sobrevivientes del Holocausto, diciendo que tienen la capacidad de extender la memoria intergeneracional más allá de tres generaciones: esta memoria sería transgeneracional más que intergeneracional, dice ella.
Las observaciones de Assmann son interesantes para el fenómeno de las memorias históricas en España, sobre todo ahora que dos psicoanalistas, Anna Miñarro y Teresa Morandi, han publicado un estudio en que se revela que el trauma del franquismo llega hasta la cuarta generación (ver artículo, "El trauma del franquismo ya alcanza a los bisnietos"), así distinguiéndola de "otras" memorias de traumas históricos:
Las observaciones de Assmann son interesantes para el fenómeno de las memorias históricas en España, sobre todo ahora que dos psicoanalistas, Anna Miñarro y Teresa Morandi, han publicado un estudio en que se revela que el trauma del franquismo llega hasta la cuarta generación (ver artículo, "El trauma del franquismo ya alcanza a los bisnietos"), así distinguiéndola de "otras" memorias de traumas históricos:
Hasta 196 entrevistas exhaustivas a víctimas de la Guerra Civil y del franquismo o a sus descendientes han arrojado una conclusión: España es el único país donde los bisnietos de los participantes en un conflicto bélico sufren secuelas psicológicas derivadas del conflicto.'La sorpresa aún nos dura', explica Anna Miñarro, que junto a Teresa Morandi dirigió el proyecto. 'Esto no se había detectado en ningún otro país que haya estudiado las consecuencias psíquicas de estas catástrofes no naturales. 'Argentina, Uruguay, Chile, Suráfrica, Francia o Estados Unidos son pioneros en este campo, pero no han detectado secuelas en la cuarta generación', afirma Morandi.
lunes, 16 de marzo de 2009
Nedar - un documental de Carla Subirana
Parece mentira que el cine español se encuentre en tan mal estado, porque siguen saliendo películas que realmente merecen ser vistas. Pero por alguna razón, muchas de ellas son documentales, y entonces, cuando se estrenan en España, parece que se dan en cines alejados, y nunca se quedan mucho tiempo. Luego terminamos sabiendo de ellas por medio de festivales, revistas especializadas o congresos de cine.
Hace tiempo escribí en este blog sobre el filme de Albert Solé, Bucarest, la memòria perduda. El documental, que terminó ganando un Goya, retrata al padre del director y su lucha contra el alzhéimer. Jordi Solé Tura además era un exiliado de los años 50, que luego sería figura clave durante la Transición, así que esta película realmente es un estudio múltiple de la memoria -- la memoria personal y biológica, y la memoria histórica de un país que aún intenta "recuperarla."

Leyendo sobre un festival de cine en el Reino Unido, me acabo de enterar de un documental similar al de Solé. Se llama Nedar, y es de Carla Subirana. La película se estrenó a fines de 2008, y fue nominada para un premio Gaudí en 2009. Este es el sinopsis, en palabras de la propia directora:
Ya se han hecho varias películas por niet@s de fusilados. Aquí hemos mencionado varias: Death in El Valle/Muerte en El Valle (C.M. Hardt), El muro de los olvidados (Joseph Gordillo) y Nedar. Los directores de estas películas van en busca de historias parciales, historias que tal vez nunca pueden recuperarse del todo. Son historias que les "pertenecen" a ellos y a sus familias, pero que también forman parte del colectivo español. Os dejo con una entrevista a Carla Subirana. Por desgracia, no he podido subirla directamente aquí.
Para leer un breve artículo sobre la peli en la revista de cine documental Blogs y Docs, hacer clic aquí.
Hace tiempo escribí en este blog sobre el filme de Albert Solé, Bucarest, la memòria perduda. El documental, que terminó ganando un Goya, retrata al padre del director y su lucha contra el alzhéimer. Jordi Solé Tura además era un exiliado de los años 50, que luego sería figura clave durante la Transición, así que esta película realmente es un estudio múltiple de la memoria -- la memoria personal y biológica, y la memoria histórica de un país que aún intenta "recuperarla."

Leyendo sobre un festival de cine en el Reino Unido, me acabo de enterar de un documental similar al de Solé. Se llama Nedar, y es de Carla Subirana. La película se estrenó a fines de 2008, y fue nominada para un premio Gaudí en 2009. Este es el sinopsis, en palabras de la propia directora:
Todas las familias tienen secretos. Mi abuelo fue fusilado tras finalizar la guerra civil, y nunca nadie ha sabido nada. Como documentalista estoy interesada en investigar esta historia. La persona que me puede facilitar la búsqueda es mi abuela Leonor, pero padece una enfermedad degenerativa cuyo principal síntoma es la pérdida de la memoria. Este hecho me obliga a buscar documentación en archivos, hablar con testimonios, historiadores y sobre todo ahondar en mi historia personal, una familia de mujeres solas, para así reconstruir una vida de la que solo tengo como pista un nombre.
La primera sorpresa que me llevo es al descubrir que mi abuelo, Juan Arroniz, fue fusilado por cometer tres atracos a mano armada. ¿Por qué lo hizo? A los resistentes, el régimen franquista los hacía pasar por delincuentes comunes para esconder la existencia de un movimiento de resistencia. Entonces, ¿Era un anarquista convencido o simplemente era un vulgar ladrón?.
A medida que avanzo en la investigación me doy cuenta que esas preguntas son imposibles de resolver, mi abuelo es como una pastilla de jabón que siempre acaba por escurrirse. Ha transcurrido demasiado tiempo. Una única foto de un hombre con sombrero será la recompensa. Este viaje personal me llevará a reflexionar sobre la pérdida de la memoria histórica y la búsqueda de la propia identidad. Pero sobre todo como afrontamos las generaciones posteriores la reconstrucción del pasado.
Ya se han hecho varias películas por niet@s de fusilados. Aquí hemos mencionado varias: Death in El Valle/Muerte en El Valle (C.M. Hardt), El muro de los olvidados (Joseph Gordillo) y Nedar. Los directores de estas películas van en busca de historias parciales, historias que tal vez nunca pueden recuperarse del todo. Son historias que les "pertenecen" a ellos y a sus familias, pero que también forman parte del colectivo español. Os dejo con una entrevista a Carla Subirana. Por desgracia, no he podido subirla directamente aquí.
Para leer un breve artículo sobre la peli en la revista de cine documental Blogs y Docs, hacer clic aquí.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Cartas desde la ausencia de Emma Riverola - parte 3
Leyendo Cartas desde la ausencia a trozos durante el viaje en coche entre estados, me he dado cuenta otra vez de lo mucho que aún me falta saber sobre la GCE y la posguerra, especialmente en lo que se refiere a la diáspora española del exilio (un tema que me interesa más con cada nueva lectura). De hecho, creo que esta novela me ha inspirado a investigar un poco más la relación de los exiliados a la URSS con España y Cuba.
Las primeras 120 páginas de la novela consisten en cartas enviadas entre 1936-1940, a excepción de una especie de confesión escrita de Jaume a su esposa Carmen (parece ser en el lecho de muerte) el 23 de septiembre de 1938. Esta carta, a diferencia de las otras, no se dirige explícitamente a un destinatario y forma parte de un capítulo titulado "La impotencia." Luego aparecen las otras cartas de las que ya he hablado, en "El desgarro." Con la última carta el lector/a de repente se encuentra con un salto a 2006, en la sección "La derrota."
"La derrota" representa un cambio brusco no sólo por la cuestión temporal, sino por el tono de la narración. Donde antes leíamos cartas de la URSS del niño Andreu, ahora ese niño es muy mayor, un señor amargado y roto que recuerda su vida después del exilio, con un odio intenso para Stalin, a quien llama Joseph, camarada, y Padre. Andreu además confiesa cómo se convirtió en asesino a los 26 años, de su vuelta a España y su extraño encuentro con su madre Carmen, y de su viaje a Cuba poco después de la revolución. Lo que se destaca en esta sección de la novela - más que la dictadura franquista - es la pérdida de la ilusión del comunismo, o de la ilusión revolucionaria en sí, aprendida desde la infancia en la URSS. Andreu reflexiona, bebiendo trago tras trago de ron cubano, y reconociendo que todo lo que pensaba era mentira:
Me queda leer la última sección de la novela -- ¡qué lentamente leo estos días! -- y veo que se titula "El legado" y sucede entre 194o y 2006. Como en "El desgarro," todo está narrado por carta, e incluye cartas censuradas. También aparecen aquí los primeros emails. Por cierto esta es una característica única de las novelas contemporáneas que he leído sobre la GCE y la posguerra.
Esta novela me ha dejado pensando en cómo hablar de generaciones cuando se habla de los "niños de la guerra." La cuestión de las generaciones limita mucho; no se puede dividir todo tan fácilmente entre "primera," "segunda," y "tercera" generación, por cuanto que quisiéramos poder agrupar a los "hijos" y "nietos" de la guerra, etc. Aún así está claro que la novela de Riverola busca examinar los efectos del exilio no sólo en los que lo experimentaron de primera mano, sino en los que termina afectando décadas después.
Si fuéramos a hablar de la "posmemoria" en este contexto, ¿qué significaría? Andreu mismo habla de su memoria como una que se ha contaminado, cuando dice, "Al menos, el recuerdo de mi padre no se contaminó. Permaneció inmaculado y glorificado como una virgen inalcanzable" (162). Esta memoria "contaminada" es una memoria que se transmitirá a otras generaciones de españoles. Para Andreu, las mentiras del partido forman parte de esta "contaminación." Andreu experimenta una pérdida múltiple (de su familia, de su niñez, de su patria, de su futuro, de sus ideales políticos) que, si se transmite en forma oral o escrita a su hija u otros parientes, terminará cambiando los recuerdos de ellos de España también (y así, cómo se narra su historia).
Se entiende a lo que se refiere Andreu, pero todas las memorias son contaminadas - no existe ninguna memoria "pura" como la memoria virgen que describe. La memoria evoluciona con el tiempo, con cada nueva interpretación del pasado. Parte de "recuperar" la memoria es entender que una memoria ha sido manipulada. Mientras que en la España franquista tal manipulación era un componente clave de la dictadura, en el exterior significaba en muchos casos manipular la memoria de los españoles exiliados a beneficio del país "anfitrión" (como en el caso de la URSS o Cuba de esta novela).
Las primeras 120 páginas de la novela consisten en cartas enviadas entre 1936-1940, a excepción de una especie de confesión escrita de Jaume a su esposa Carmen (parece ser en el lecho de muerte) el 23 de septiembre de 1938. Esta carta, a diferencia de las otras, no se dirige explícitamente a un destinatario y forma parte de un capítulo titulado "La impotencia." Luego aparecen las otras cartas de las que ya he hablado, en "El desgarro." Con la última carta el lector/a de repente se encuentra con un salto a 2006, en la sección "La derrota."
"La derrota" representa un cambio brusco no sólo por la cuestión temporal, sino por el tono de la narración. Donde antes leíamos cartas de la URSS del niño Andreu, ahora ese niño es muy mayor, un señor amargado y roto que recuerda su vida después del exilio, con un odio intenso para Stalin, a quien llama Joseph, camarada, y Padre. Andreu además confiesa cómo se convirtió en asesino a los 26 años, de su vuelta a España y su extraño encuentro con su madre Carmen, y de su viaje a Cuba poco después de la revolución. Lo que se destaca en esta sección de la novela - más que la dictadura franquista - es la pérdida de la ilusión del comunismo, o de la ilusión revolucionaria en sí, aprendida desde la infancia en la URSS. Andreu reflexiona, bebiendo trago tras trago de ron cubano, y reconociendo que todo lo que pensaba era mentira:
Habíamos sido educados en la ilusión de nuestra patria. Creyendo que algún día podríamos regresar como vencedores. En nuestras fantasías infantiles imaginábamos un país hambriento y desolado esperando la llegada del hombre nuevo como su única posibilidad de redención, como una virgen impaciente en espera de la semilla de su amante. . .Pero no encontramos nada de eso. No había virgen. Nadie nos esperaba. (147)La confesión de Andreu incorpora mucho más de lo que sé hablar aquí (además no quiero revelar todo para los que aún no hayan leído la novela), pero es importante apuntar que parece ir dirigida a Paula (¿hija de Andreu?):
Querida hija. . .Hija. . .No, no puedo empezar así, me suena falso, nunca me he dirigido a nadie llamándole así. Querida Paula. . .¿Te quiero realmente? ¿Puede sentirse amor por una desconocida? No, un momento, estoy desvariando, tengo que centrarme, he de ordenar mis ideas. ¿Pero qué ideas? Mis recuerdos, sí, mis recuerdos. A ver, ¿por dónde quiero empezar? Por el principio, viejo chocho, por el principio. Pero es que, ¿sabes niña?, me cuesta poner en orden mis recuerdos. . .(126)Paula es de una generación más joven, y Andreu parece burlarse de estos jóvenes por su falta de ideales: "Un cachito de 0,7%, una manifestación contra la guerra de Irak, dos chocolatinas de comercio justo y el cambio para el tsunami. Unas gotas de solidaridad esterilizada, pasteurizada y purificada para limpiarse el culo de la conciencia" (130).
Me queda leer la última sección de la novela -- ¡qué lentamente leo estos días! -- y veo que se titula "El legado" y sucede entre 194o y 2006. Como en "El desgarro," todo está narrado por carta, e incluye cartas censuradas. También aparecen aquí los primeros emails. Por cierto esta es una característica única de las novelas contemporáneas que he leído sobre la GCE y la posguerra.
Esta novela me ha dejado pensando en cómo hablar de generaciones cuando se habla de los "niños de la guerra." La cuestión de las generaciones limita mucho; no se puede dividir todo tan fácilmente entre "primera," "segunda," y "tercera" generación, por cuanto que quisiéramos poder agrupar a los "hijos" y "nietos" de la guerra, etc. Aún así está claro que la novela de Riverola busca examinar los efectos del exilio no sólo en los que lo experimentaron de primera mano, sino en los que termina afectando décadas después.
Si fuéramos a hablar de la "posmemoria" en este contexto, ¿qué significaría? Andreu mismo habla de su memoria como una que se ha contaminado, cuando dice, "Al menos, el recuerdo de mi padre no se contaminó. Permaneció inmaculado y glorificado como una virgen inalcanzable" (162). Esta memoria "contaminada" es una memoria que se transmitirá a otras generaciones de españoles. Para Andreu, las mentiras del partido forman parte de esta "contaminación." Andreu experimenta una pérdida múltiple (de su familia, de su niñez, de su patria, de su futuro, de sus ideales políticos) que, si se transmite en forma oral o escrita a su hija u otros parientes, terminará cambiando los recuerdos de ellos de España también (y así, cómo se narra su historia).
Se entiende a lo que se refiere Andreu, pero todas las memorias son contaminadas - no existe ninguna memoria "pura" como la memoria virgen que describe. La memoria evoluciona con el tiempo, con cada nueva interpretación del pasado. Parte de "recuperar" la memoria es entender que una memoria ha sido manipulada. Mientras que en la España franquista tal manipulación era un componente clave de la dictadura, en el exterior significaba en muchos casos manipular la memoria de los españoles exiliados a beneficio del país "anfitrión" (como en el caso de la URSS o Cuba de esta novela).
lunes, 1 de diciembre de 2008
La transmisión de la memoria de la GCE y el franquismo
Cuando se habla de la cuestión actual de las memorias históricas en España, se oyen cada vez con más frecuencia alusiones a las segundas y terceras generaciones o a los hijos y nietos de la guerra. Si Emilio Silva y el presidente del gobierno son ejemplos conocidos de estos nietos (los abuelos de cada uno murieron fusilados), ser "nieto" realmente implica mucho más que ser descendiente de una víctima de la guerra.
Las psicoanalistas Anna Miñarro y Teresa Morandi han organizado un estudio sobre la transmisión intergeneracional de la memoria de la GCE y el franquismo. La página web de la CCSM (Congrés Català de Salut Mental) informa que la gente interesada puede mandar anónimamente sus testimonios sobre "els efectes psíquics que la guerra del 36, el franquisme i el postfranquisme." Tales testimonios podrán formar parte de la investigación de las autoras.
En una entrevista en La Vanguardia del pasado 27 de noviembre, Miñarro y Morandi afirmaron que la memoria de la guerra y el franquismo puede llegar incluso hasta la cuarta generación, en lo que llaman una "transmisión de muerte." Aleida Assmann, profesora de inglés y literatura comparada, y autora de numerosos libros, antes ha hablado de un período de extinción (mis palabras, no las suyas) de unas 3 generaciones en lo que se refiere a la memoria intergeneracional, así que a mí me interesa saber cómo las autoras manejan en su proyecto la cuestión de una transmisión tan extendida de la memoria.
Aunque Miñarro y Morandi nunca emplean la palabra "posmemoria" durante su entrevista, hacen eco de los estudios de la profesora y estudiosa Marianne Hirsch en el contexto del Holocausto. El término que Hirsch proporcionó a la "memoria" de la segunda generación (e implica que puede estar adecuado para la siguiente generación también) se ha adoptado en diversos contextos históricos y se entiende como una memoria que está simultáneamente vacía de recuerdos (personales) y constituida siempre por los recuerdos de otros (sus padres o abuelos). En su libro Family Frames Hirsch no está hablando de cualquier memoria, sino la del Holocausto en particular, así que es importante recordar que cuando se dice "posmemoria," se está refiriendo a una memoria de un pasado traumático histórico.
Como creo que el tema de la transmisión de la memoria va a ser importantísimo (ya lo es) en el contexto español, los voy a dejar con unos fragmentos de la entrevista hecha por Ramon Vila (se puede encontrar haciendo clic en el enlace de arriba, "entrevista"):
Las psicoanalistas Anna Miñarro y Teresa Morandi han organizado un estudio sobre la transmisión intergeneracional de la memoria de la GCE y el franquismo. La página web de la CCSM (Congrés Català de Salut Mental) informa que la gente interesada puede mandar anónimamente sus testimonios sobre "els efectes psíquics que la guerra del 36, el franquisme i el postfranquisme." Tales testimonios podrán formar parte de la investigación de las autoras.
En una entrevista en La Vanguardia del pasado 27 de noviembre, Miñarro y Morandi afirmaron que la memoria de la guerra y el franquismo puede llegar incluso hasta la cuarta generación, en lo que llaman una "transmisión de muerte." Aleida Assmann, profesora de inglés y literatura comparada, y autora de numerosos libros, antes ha hablado de un período de extinción (mis palabras, no las suyas) de unas 3 generaciones en lo que se refiere a la memoria intergeneracional, así que a mí me interesa saber cómo las autoras manejan en su proyecto la cuestión de una transmisión tan extendida de la memoria.
Aunque Miñarro y Morandi nunca emplean la palabra "posmemoria" durante su entrevista, hacen eco de los estudios de la profesora y estudiosa Marianne Hirsch en el contexto del Holocausto. El término que Hirsch proporcionó a la "memoria" de la segunda generación (e implica que puede estar adecuado para la siguiente generación también) se ha adoptado en diversos contextos históricos y se entiende como una memoria que está simultáneamente vacía de recuerdos (personales) y constituida siempre por los recuerdos de otros (sus padres o abuelos). En su libro Family Frames Hirsch no está hablando de cualquier memoria, sino la del Holocausto en particular, así que es importante recordar que cuando se dice "posmemoria," se está refiriendo a una memoria de un pasado traumático histórico.
Como creo que el tema de la transmisión de la memoria va a ser importantísimo (ya lo es) en el contexto español, los voy a dejar con unos fragmentos de la entrevista hecha por Ramon Vila (se puede encontrar haciendo clic en el enlace de arriba, "entrevista"):
-Así que un trauma se va pasando de padres a hijos…
-Sí. Las violencias del pasado se transmiten a segundas, terceras y hasta cuartas generaciones. Hay que tener en cuenta que la Guerra Civil duró tres años, pero la represión se extendió durante casi 40 años. En todo este tiempo ni después de la Transición ha habido profesionales preparados para atender correctamente a las mal llamadas "víctimas", que nosotras preferimos llamar supervivientes.
-¿Cómo explican que un trauma se manifieste en alguien de tercera o cuarta generación?
-Esa ha sido una sorpresa. Nuestra hipótesis inicial era que los traumas van perdiendo fuerza con el paso de las generaciones, como al lanzar una piedra sobre el agua que rebota muy fuertemente en el primer impacto, pero que va disminuyendo en cada nuevo salto hasta hundirse. Hemos descubierto que en la cuarta generación el trauma rebrota muy fuertemente. Cuando ha habido un silencio de muerte y un secreto que no se ha podido contar aparece un malestar en el cuerpo más vacío de palabras, pero con muchos síntomas psíquicos. Y esto es alguien que nadie relacionaría con las vivencias de sus antepasados. Cuando abres la historia de vida de dos o tres generaciones te das cuenta de que hay un hilo conductor de ese trauma, se tiene de forma inconsciente. Al no hablar de los traumas y la situación catastrófica vivida, éstos van insistiendo hasta que salen en forma de un malestar vacío de palabras. Al haber más secretos y silencio más destacado es el síntoma.
sábado, 23 de agosto de 2008
Blog recomendado - "Museo de la memoria republicana"
He pasado mucho tiempo investigando el tema de la GCE en internet y en otros lugares, pero no me enteré del blog Museo de la memoria republicana de Madrid hasta hace un par de meses. Este blog es una maravillosa fuente de información dedicada literalmente a recuperar la memoria de no sólo los fusilados de Madrid, sino la de sus parientes y amigos. El acceso que tenemos a fotos familiares, cartas enviadas a y desde las cárceles, y otros documentos audiovisuales es uno de los aspectos más conmovedores e informativos de este sitio. Muchas veces, es gracias a los descendientes de los fusilados que se pueden apreciar estos objetos; por ejemplo, vemos al final de los posts frases como: "enviadas por su hijo," "enviada por su sobrina nieta," "nos ha enviado la nieta de Carmen. . ."
El blog explica así su propósito esencial:
En junio de 2005, fui a la exposición "Los niños del exilio" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Una vez, en EE.UU., había estado en un museo del Holocausto, pero ésta fue la primera vez que había ido a ver algo relacionado con la GCE. Nunca me olvidaré de ver las zapatillas pequeñas de niños, fotos de niños vascos bailando en Inglaterra para un público extranjero, juguetes rotos, ositos de felpa que también se veían como si hubieran pasado por una guerra. . .Al mirar cada objeto, pensé en su posible conexión, en su origen y su fin, y me costó contener las lágrimas. Una señora anciana (sólo sé que se llamaba "Rosa") me observó apuntando información en un librito y se me acercó para contarme la historia de su esposo, que había sido refugiado en Bélgica. El hombre estaba con ella, pero no dijo nada. No me acuerdo muy bien de lo que Rosa me dijo, sólo que me preguntó si sabía quien patrocinaba la exposición - cuando le dije que la Fundación Pablo Iglesias, asintió, orgullosa. Luego me dijo que el gobierno nunca podría cicatrizar las heridas de aquella época, por cuantas leyes estableciera. . .Me invitó a conversar más por medio de un amigo en la Fundación Pablo Iglesias, pero yo ya volvía para EE.UU. en unos días. Poco después, nos despedimos.
Fueron mis propios estudiantes quienes me habían avisado de la exposición, y la posibilidad de conectar nuestro trabajo de la clase sobre la GCE con algo de tanta resonancia histórica, ética y simbólica re-animó nuestro estudio. Pero el encuentro con los objetos y la charla con Rosa me dejaron marcada. Recuerdo haber tenido la sensación rara e incómoda de haber espiado algo, de haber sido voyeur de una tragedia que nunca podría conocer. Fue entonces cuando creí entender lo que había leído tanto en la teoría de Marianne Hirsch al hablar de la posmemoria.
En su artículo "Projected Memory: Holocaust Photographs in Personal and Public Fantasy," (ver Acts of Memory. Cultural Recall in the Present), Hirsch explica así la posmemoria:
Hirsch ha centrado su investigación en cuestiones del Holocausto; sin embargo, no hay duda de que esta experiencia de posmemoria - la de apreciar la distancia que une tanto como separa - también se puede entender en el contexto de la GCE. Navegando la red, tenemos acceso a una cantidad enorme de documentos, testimonios, fotos, videos. . .todos archivados en la memoria de internet, en los archivos almacenados en nuestros ordenadores. Pensando en el blog del museo de la memoria republicana, es probable que ese sitio lo vayan a encontrar personas que no tienen ninguna relación personal con la guerra - ¿cómo se define entonces tal experiencia con la posmemoria? ¿Tiene sentido hablar de la posmemoria únicamente en un contexto de familia (en términos de hijos y nietos de un fusilado en la guerra, por ejemplo), o se puede extender el concepto a la experiencia general de ser testigo, como puede ocurrir cuando vemos el blog del museo de la memoria republicana de Madrid?
Creo que estas cuestiones son importantes, pero me dejan preguntándome qué hacemos con la posmemoria. Y otra vez, ¿para quién es la posmemoria? Para Hirsch, parece haber varias maneras de experimentarla. Una es por medio del espectador al considerar una representación del evento traumático (Hirsch cita más frecuentemente medios visuales) y otra es la que se representa dentro de un texto. Por ejemplo, en el blog de la memoria republicana, creo entender que yo puedo hablar de posmemoria en el sentido de mi relación con lo que veo, al igual que lo que veo expresada entre los descendientes y las víctimas en el blog mismo. Pero sin duda, estas dos experiencias no son exactamente lo mismo y hay que tener mucho cuidado de no confundirlas. Es decir, que alguien, cuyo padre o abuelo fue fusilado en la posguerra, va al blog y ve objetos parecidos a los que le pertenecían, no es igual a que yo (que no tengo ninguna conexión personal o directa con las víctimas de la guerra) contemple los mismos objetos.
Todo esto me hace pensar en las diferencias entre un museo virtual y otros museos, sobre todo cuando su colección se basa en contar una historia como la de la GCE y la posguerra. Cuando fui al museo del Holocausto (no el de D.C., sino otro más pequeño y menos conocido), recuerdo que una de las cosas que me chocó fue la interacción que podían tener los visitantes con las imágenes. Se podía elegir ver o no ver. Sin analizar aquí aquella posibilidad, me limitaré a decir que creo que el blog del museo de la memoria republicana hace que la memoria sea un proceso más activo e interactivo - crea su propia comunidad y permite que contribuciones personales ayuden a alimentar la memoria de un público más amplio.
El blog explica así su propósito esencial:
La represión en Madrid llevó a las cárceles a miles de personas. Algunas desaparecieron para siempre y sólo quedó el recuerdo oculto que sus familiares guardaron entre el miedo y el dolor. Sus historias fueron perdiéndose sin que hubiese llegado un tiempo mejor, sin que hasta la fecha haya sido posible rehabilitar sus nombres y su memoria. Timidamente van saliendo a la luz objetos, recuerdos, nombres. Y hoy, no queremos seguir perdiendo la ocasión de conocer nuestra historia, de regalar algo de justicia a quienes sufrieron por defender unos ideales nobles y proclamar la libertad. Este museo es por todos ellos, porque no queremos olvidarles.En la parte de arriba de la página principal del sitio, vemos una foto de lo que parece ser un libro enorme con las hojas desplegadas, encima de las cuales se han pegado fotos, cartas, banderas republicanas, y postales. Bajo el libro, se puede apreciar la parte superior de varias cabezas - personas que contemplan los documentos, como si estuvieran en un museo.
En junio de 2005, fui a la exposición "Los niños del exilio" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Una vez, en EE.UU., había estado en un museo del Holocausto, pero ésta fue la primera vez que había ido a ver algo relacionado con la GCE. Nunca me olvidaré de ver las zapatillas pequeñas de niños, fotos de niños vascos bailando en Inglaterra para un público extranjero, juguetes rotos, ositos de felpa que también se veían como si hubieran pasado por una guerra. . .Al mirar cada objeto, pensé en su posible conexión, en su origen y su fin, y me costó contener las lágrimas. Una señora anciana (sólo sé que se llamaba "Rosa") me observó apuntando información en un librito y se me acercó para contarme la historia de su esposo, que había sido refugiado en Bélgica. El hombre estaba con ella, pero no dijo nada. No me acuerdo muy bien de lo que Rosa me dijo, sólo que me preguntó si sabía quien patrocinaba la exposición - cuando le dije que la Fundación Pablo Iglesias, asintió, orgullosa. Luego me dijo que el gobierno nunca podría cicatrizar las heridas de aquella época, por cuantas leyes estableciera. . .Me invitó a conversar más por medio de un amigo en la Fundación Pablo Iglesias, pero yo ya volvía para EE.UU. en unos días. Poco después, nos despedimos.
Fueron mis propios estudiantes quienes me habían avisado de la exposición, y la posibilidad de conectar nuestro trabajo de la clase sobre la GCE con algo de tanta resonancia histórica, ética y simbólica re-animó nuestro estudio. Pero el encuentro con los objetos y la charla con Rosa me dejaron marcada. Recuerdo haber tenido la sensación rara e incómoda de haber espiado algo, de haber sido voyeur de una tragedia que nunca podría conocer. Fue entonces cuando creí entender lo que había leído tanto en la teoría de Marianne Hirsch al hablar de la posmemoria.
En su artículo "Projected Memory: Holocaust Photographs in Personal and Public Fantasy," (ver Acts of Memory. Cultural Recall in the Present), Hirsch explica así la posmemoria:
Hirsch especifica que de ninguna manera quiere implicar paralelos entre la experiencia de los que sobrevivieron un evento limítrofe y los que la observan desde lejos (o leen sobre ella, etc.). Pero a mi parecer, el uso de la frase "adopting the traumatic experiences" es problemática por lo qu e podría sugerir (en sus escritos recientes Hirsch modifica un poco estas palabras). Aún así Hirsch avanza su teoría al citar la obra de Kaja Silverman y lo que ésta llama "identification-at-a-distance," lo cual se define por "the ability to say, 'It could have been me; it was me, also,' and, at the same time, 'but it was not me.'" (9).
It is a question of adpoting the traumatic experiences -- and thus also the memories -- of others as one's own, or, more precisely, as experiences one might oneself have had, and of inscribing them into one's own life story. It is a question of conceiving oneself as multiply interconnected with others of the same, of previous, and of subsequent generations, of the same and of other - proximate or distant - culture and subcultures. It is a question, more specifically, of an ethical relation to the oppressed or persecuted other for which postmemory can serve as a model. . . (9.
Hirsch ha centrado su investigación en cuestiones del Holocausto; sin embargo, no hay duda de que esta experiencia de posmemoria - la de apreciar la distancia que une tanto como separa - también se puede entender en el contexto de la GCE. Navegando la red, tenemos acceso a una cantidad enorme de documentos, testimonios, fotos, videos. . .todos archivados en la memoria de internet, en los archivos almacenados en nuestros ordenadores. Pensando en el blog del museo de la memoria republicana, es probable que ese sitio lo vayan a encontrar personas que no tienen ninguna relación personal con la guerra - ¿cómo se define entonces tal experiencia con la posmemoria? ¿Tiene sentido hablar de la posmemoria únicamente en un contexto de familia (en términos de hijos y nietos de un fusilado en la guerra, por ejemplo), o se puede extender el concepto a la experiencia general de ser testigo, como puede ocurrir cuando vemos el blog del museo de la memoria republicana de Madrid?
Creo que estas cuestiones son importantes, pero me dejan preguntándome qué hacemos con la posmemoria. Y otra vez, ¿para quién es la posmemoria? Para Hirsch, parece haber varias maneras de experimentarla. Una es por medio del espectador al considerar una representación del evento traumático (Hirsch cita más frecuentemente medios visuales) y otra es la que se representa dentro de un texto. Por ejemplo, en el blog de la memoria republicana, creo entender que yo puedo hablar de posmemoria en el sentido de mi relación con lo que veo, al igual que lo que veo expresada entre los descendientes y las víctimas en el blog mismo. Pero sin duda, estas dos experiencias no son exactamente lo mismo y hay que tener mucho cuidado de no confundirlas. Es decir, que alguien, cuyo padre o abuelo fue fusilado en la posguerra, va al blog y ve objetos parecidos a los que le pertenecían, no es igual a que yo (que no tengo ninguna conexión personal o directa con las víctimas de la guerra) contemple los mismos objetos.
Todo esto me hace pensar en las diferencias entre un museo virtual y otros museos, sobre todo cuando su colección se basa en contar una historia como la de la GCE y la posguerra. Cuando fui al museo del Holocausto (no el de D.C., sino otro más pequeño y menos conocido), recuerdo que una de las cosas que me chocó fue la interacción que podían tener los visitantes con las imágenes. Se podía elegir ver o no ver. Sin analizar aquí aquella posibilidad, me limitaré a decir que creo que el blog del museo de la memoria republicana hace que la memoria sea un proceso más activo e interactivo - crea su propia comunidad y permite que contribuciones personales ayuden a alimentar la memoria de un público más amplio.
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