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miércoles, 29 de julio de 2015

miércoles, 19 de enero de 2011

Sobre el robo de niños en España

1.Programa la Memoria se dedica al tema de los "niños robados" del franquismo este viernes. Para más información, pinchar aquí.

2. El 25 de diciembre de 2010, alguien comentó anónimamente en este blog lo siguiente. Quería compartir este comentario, sabiendo que muchas veces los comentarios no se leen y éste merece ser leído y, de ser posible, difundido. Se destaca especialmente la fecha de 1978:
Quiero hacer público lo que le paso a mi madre,tubo una niña muy linda a la cual le hicieron las pruebas necesarias al nacer y estaba esyupendamente en el hospital materno infantil de Jerez de la Frontera el dia 03 de Septiembre de 1978.La niña se llamaba Isabel Mª Garcia Sierra a los tres dias segun me contó mi madre cuando le iban a dar el alta,mi padre se desplazó al pueblo Villamartin(Cádiz) para recoger la ropita para poderla sacar del hospital,cual es su sorpresa cuando llega de vuelta con toda la ropita y le dicen que lo sienten mucho pero la niña ha fallecido,algo muy raro.Yo siempre le pregunte a mi madre pero ella no queria hablar del tema mucho,incluso pensabamos que podia haber sido cambiada o algo así,porque todo se pasa por la cabeza.Mis padres fallecieron los dos y ahora que mis hermanas y yo vemos esto en la tele y coinciden las fechas nos da que pensar,nos gustaria si estubiese viva conocerla y que supiera que sus padres nunca la abandonaron.
3. Los blogueros notamos de dónde han venido las visitas al blog (ciudades, países), y muchas veces, nos enteramos de qué está buscando la gente que termina allí. La mayoría de las visitas a este blog, sobre todo en los últimos meses, han ocurrido porque la gente buscaba información sobre "niños robados," "niños perdidos," "doctor tal y tal robo de niños," "sor tal y tal robo de niños," etc. No sé si atribuir estas búsquedas a la gente que busca a sus familiares o la gente que investiga estos robos. No sé si es tan importante quién está buscando, como el hecho de que se ha visto un aumento en este tipo de búsquedas, lo cual significa que la gente se está informando y haciéndose oír con respecto a esta historia oculta.

4. El 2 de enero, el blog The Volunteer informó que el diario The Independent publicó un artículo sobre el tema.

5. Un investigador destacado mandó por email este vídeo, que, aunque se emitió hace tiempo, ofrece un buen resumen del tema.

miércoles, 5 de enero de 2011

Viñeta de El Roto

Podría referirse a cualquier cruz, pero ésta tiene pinta de ser la del Valle de los Caídos.


Dibujante: El Roto
Publicado en: El País.com
Fecha: 5 de enero de 2011

martes, 14 de diciembre de 2010

Proyección mañana de "Rocío" (1980), película documental de Fernando Ruíz Vergara

Blogs&Docs anuncia que mañana se proyectará el filme "Rocío:"
Mañana miércoles 15 de diciembre en los Cines Maldà

Bloc&Docs y Hamaca os invitamos a la primera proyección pública en Barcelona de Rocío (1980), un documental de Fernando Ruiz Vergara todavía hoy censurado en nuestro país. Esta proyección que conmemora el trigésino aniversario de la película tendrá lugar mañana miércoles 15 de diciembre a las 20:15 horas, en los cines Maldà. El precio de la entrada es de 4 euros.

En Rocío, Fernando Ruiz Vergara desmonta las bases económicas e ideológicas que subyacen en la devoción rociera. Este documento histórico, recuperado por la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia y hoy distribuido por Hamaca, expone breve pero concisamente la penetración y evolución del catolicismo en España, la razón y lógica de la fe mariana, así como la connivencia de la institución eclesástica con los poderes fácticos de corte reaccionario.

La exhibición, en su momento, además de causar un gran escándalo en una sociedad en transición, fue seguida por la denuncia de algunas personalidades señaladas en el filme como responsables de la represión durante la Guerra Civil, lo implicó una pena de cárcel para el autor así como la censura de fragmentos por sendas órdenes judiciales dictadas en 1982 y 1984. Rocío, víctima de un cúmulo de injusticias y despropósitos legales y comerciales, es una prueba más del desencanto fruto "del pacto de silencio” político y cultural que se fraguó durante la Transición Española.

Tras el pase del documental tendrá lugar un coloquio en el que participarán Fernando Ruiz Vergara, Alejandro Alvarado, especialista en la obra, y Josetxo Cerdán, Doctor en Comunicación y profesor titular de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.
Hay varias versiones del documental en internet, pero según parece, ninguna es la versión íntegra. Nunca he visto esta película, pero pongo como ejemplo el video de abajo:

domingo, 21 de noviembre de 2010

Opinión sobre la recomendación de "voladura" de la cruz de El Valle de los Caídos

Quienes me conocen saben que apoyo cien por cien la separación de poderes. O sea, creo rotundamente en la separación de Iglesia y Estado, porque en una democracia no puede ser de otra manera. Esa es la naturaleza -- aunque de vez en cuando llega a ser un tema de debate -- de la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Por supuesto, siempre va a haber gente que lee selectivamente este documento, gente que piensa que puede interpretar la libertad de religión como quiera, siempre y cuando la libertad por la que lucha sea la suya, y no la de otros. Pero por lo general, en este país creo que se defiende bien el concepto de la separación de poderes.

La recién (y continua) polémica sobre el Valle de los Caídos y qué hacer con él me ha motivado a escribir este post, a pesar de ya haber comentado varias veces en el blog este lugar de la memoria y desmemoria. Ante todo creo que es importante reconocer una vez más que no soy española, no viví por una dictadura, ni tengo familiares afectados por una guerra o dictadura. Por lo tanto, puede que haya los que piensan que no tengo derecho a opinar sobre este tema, o que sencillamente no lo entiendo bien. Reconozco que, con lo que voy a decir abajo, también puede haber los que piensan que me opongo a otras iniciativas parecidas (o nacidas del mismo impulso ideológico) pero no es así. Sigo en contra de la colaboración de la Iglesia y el Estado -- en Estados Unidos, en España o en cualquier lugar. Creo que la no-separación representa un peligro al proceso democrático en un sentido doméstico tanto como internacional. Finalmente, he de repetir que no pretendo equiparar el contexto histórico estadounidense con el español, solamente utilizar mi perspectiva desde aquí para evaluar el sitio polémico de El Valle de los Caídos -- y sobre todo, la recomendación de la "voladura" de la cruz hecha hace unos días por parte del Foro por la Memoria (para ver una lista muy completa de enlaces sobre esta noticia, ver el blog de Eduardo Montagut).

Como suele pasar en internet, muchas veces leemos de segunda mano lo dicho. Sin duda, es importante saber cómo varios medios han retratado un acontecimiento. Pero siempre es mejor empezar con la cita misma, con la fuente de la polémica en sí. Un documento en la página del Foro por la Memoria, en el que se exponen varias recomendaciones para qué hacer con el lugar, expresa así el deseo de ver desaparecer la cruz enorme que reina sobre la Basílica del Valle de los Caídos: "La gran cruz debe ser desmantelada, de ninguna forma puede consentirse que se siga alzando hacia el cielo ese símbolo de muerte y venganza. Propugnamos una voladura (controlada) como culminación de un gran acto público nacional de desagravio a las víctimas del franquismo."

Es importante notar que, de todas las recomendaciones hechas por el Foro por la Memoria (algunas con las que concuerdo más que otras) en el mismo texto, la que más se ha enfatizado en los medios es la de la cruz. No es una casualidad. Especialmente después de la visita del Papa y sus comentarios sobre los años 30, el tema de la religión y el laicismo está más presente que nunca en el ámbito mediático.

Es difícil, incluso imposible, ver de forma neutral la cruz de los caídos. Para unos, sigue siendo un arma que se usó contra el pueblo; es una cruz construida con la sangre, el sudor y la vida de presos, una cruz construida para ser visible desde lejos, una cruz no para consolar, sino para provocar miedo y sumisión ante el dictador y su régimen. Para otros, la cruz es el símbolo máximo de la fe cristiana, la señal de una herencia que insisten es católica, y solamente católica. Es, dicen, parte de una herencia religiosa, histórica y cultural y quitarla es destruir parte del patrimonio nacional.

En los últimos años hemos visto la retirada de muchos símbolos franquistas, aunque quedan varios todavía visibles. Las iglesias, catedrales y otros lugares religiosos han gozado de ciertas exenciones, gracias a la Ley de Memoria. Artículo 15.1 y 15.2 dice:
Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas (1). Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley (2).
¿Cómo leer la cruz del Valle de los Caídos con respecto al artículo de arriba? Es verdad que existe un artículo específico (núm. 16) que dice regular lo que pasa en el Valle. Pero nadie se ha atrevido a hablar de la cruz como otro símbolo más de la dictadura que hay que retirar...hasta ahora. En este caso, no es un escudo, una insignia o una placa. La cruz, en España, es como el símbolo por excelencia bajo el cual existen los demás símbolos dictatoriales.

Por un lado, empatizo con el sentimiento tras la recomendación del Foro por la Memoria. Para ellos y los que comparten esta opinión, eliminar la cruz por completo es imprescindible para dar un paso más a la verdad, justicia y reparación. Dejar la cruz es un insulto, y admite una relación con el pasado que el gobierno actual es incapaz de cambiar o terminar. Parece que el Estado ha querido fingir -- hasta la aprobación de la Ley de Memoria (e incluso después) -- que el Valle de los Caídos existía por su cuenta, como su propia entidad, libre de las restricciones ejercidas en el resto de la sociedad democrática. El Estado no ha querido asumir responsabilidades por lo que sucedía o sucede en el Valle. De esta manera, el Estado no tenía que reconocer o condenar el papel de la Iglesia durante la guerra y la dictadura, ni el legado oscuro del lugar. Al citarlo explícitamente en la Ley de Memoria, por lo menos intentó indicar su estatus polémico, asegurando que queden excluidos del lugar "actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas, o del franquismo."

El problema con el Valle de los Caídos es el uso político que se quiere hacer del lugar. No se trata de sólo la intromisión de la Iglesia en el Estado, sino también el hecho de que la Iglesia no ve problemático apelar a la política durante sermones y misas celebradadas en homenaje a ex-dictadores. Hemos visto varios ejemplos en que la Iglesia ha intentado influir directamente el resultado de elecciones presidenciales (esto ha ocurrido también en Estados Unidos, por parte de curas que se han negado a dejar comulgar a los que no se opongan al aborto, por ejemplo, o durante la presidencia de Bush, en que los religiosos usaban su puesto para recomendar un voto en contra de John Kerry) y otros momentos políticamente decisivos. Derribar la cruz en el Valle de los Caídos no va a des-politizar el lugar, ni mucho menos. En cambio, lo haría aún más cargado de política, significando que quedaría más lejos todavía la esperanza del Foro por la Memoria que se convierta en un "Memorial dedicado a las víctimas del fascismo y a los presos políticos que lo construyeron como trabajadores forzados."

Como he dicho ya, empatizo con y respeto la opinión del Foro por la Memoria sobre la "voladura de la cruz." Pero no creo que hayan evaluado bien (quizás no les importe este aspecto) el efecto de un término como "voladura" en relación con una cruz. La violencia dentro de esta palabra irónicamente demuestra la urgencia que siente el Foro por construir algo nuevo. Es como si el Foro pensara que podía empezar todo de cero por borrar el símbolo más visible de la dictadura. Pero además, la violencia implicada en una voladura no hace más que dar vigor a la derecha que cree que la izquierda se constituye de rojos ateos fuera de control. Es echar leña al fuego, es animar comentarios como los del Papa Benedicto. Si lo que se desea es el respeto, la dignidad y la tolerancia de la memoria de los vencidos, si lo que se espera es que un día exista una especie de "reconciliación" o consenso sobre el pasado, entonces pedir una voladura de la cruz me parece el camino equivocado.

Hace unos días, en un artículo de opinión, el historiador Julián Casanova comentó: "Es necesario dar a conocer la relación de víctimas de la violencia franquista durante la guerra y la posguerra, ofrecer la información sobre el lugar en el que fueron ejecutadas y las fosas en las que fueron enterradas." Casanova ha dicho cosas semejantes en muchos otros artículos, ponencias y libros; es uno de los historiadores españoles cuya opinión más respeto. Pero al terminar su artículo, hizo un comentario que me llamó especialmente la atención, cuando recordó que tampoco "puede dejarse de lado, abandonar o destruir, la memoria de los vencedores. Sus lugares de memoria son la mejor prueba del peso real que la unión entre la religión y el patriotismo tuvo en la dictadura. No es posible renunciar al objetivo de saber, a que coexistan memorias y tradiciones diferentes." Concuerdo con el sr. Casanova, y creo que su opinión puede aplicarse a la situación del Valle de los Caídos.

Dinamitar la cruz, aunque fuera una "voladura controlada," sería como quitar la cabeza enorme de una estatua, y dejar el resto del cuerpo del jinete en su caballo para que la gente especulase sobre su identidad. Es más, por la carga religiosa de este símbolo en particular, ¿no resultaría difícil pensar en el lugar como un espacio de reconciliación? ¿No sería como ver imposible cualquier diálogo con el "otro lado"? Es verdad que el Valle de los Caídos ha sido, por mucho tiempo, un lugar de desmemoria, tanto para españoles como para extranjeros. Pero en los últimos años la Ley de Memoria, los aniversarios de la muerte de Franco y los logros del movimiento memorialista han ayudado a revelar más y más la historia enterrada allí demasiados años. El sitio ya no es lo que era, y es capaz de transformarse más todavía. Pero no se puede hacer todo de un golpe; la memoria no se transforma de la noche a la mañana, y sólo porque se ha quitado o destruido uno de los símbolos máximos de la represión no significa que de repente el lugar pierda su vínculo con el pasado dictatorial. En ese sentido, comparto la opinión del sr. Casanova, que ve necesario no "destruir la memoria de los vencedores" por entender en sus lugares de memoria evidencia visible de la relación entre Iglesia y Estado en la España del siglo XX. Es posible que un día exista un museo donde ver las placas o estatuas de la dictadura. Pero esto sería imposible para la cruz, por su tamaño y porque ya no existiría como tal.

No creo que la cruz se vaya a retirar de donde está ahora. Costaría demasiado dinero, produciría demasiadas peleas y sería muy peligroso derribarla. Este es un asunto muy complicado, porque desde luego la cruz no es el único tema cuando se habla del Valle, sino también la Basílica en sí y las prácticas religiosas practicadas allí, las tumbas de Franco y Primo de Rivera y los restos contenidos en las criptas. La recomendación del Foro es buena en el sentido de que ha motivado la discusión sobre el sitio. Y la memoria se transforma mediante el debate.

Pensando en la polémica de la cruz, fui a buscar mis fotos de 1998, año en que hice mi primera y única visita a El Valle de los Caídos. Ya he escrito en otro post sobre aquella experiencia, así que por ahora me limitaré a subir la foto de abajo. No pude encontrar las demás fotos, porque las saqué del álbum para enseñárselas a mis estudiantes en algún momento y no sé donde están ahora. Pongo la foto de abajo como símbolo de mi ignorancia total del significado del lugar en aquel año.
En la foto, creo que miro hacia la cruz, con el paisaje detrás de mí. Para mí la cruz era, en aquel momento, un símbolo religioso. Era como si visitara cualquier otra catedral española, excepto por la cruz enorme que dominaba todo; no tenía realmente la más mínima conexión histórica para mí. Si no fuera por mi compañero (español), quien realmente no tenía ninguna ganas de acompañarme, no habría sabido de la existencia de las tumbas dentro. Avanzar rápido 12 años. Sé lo que es el Valle ahora, lo que ha sido, lo que era en un principio. No tengo muchas ganas de volver a ver este lugar, pero si regresara, ya sé que lo haría con otro conocimiento y otro fin. Al pensar en las recomendaciones del Foro, aún me quedan estas preguntas:

- ¿podría transformarse el sitio en un Memorial si permaneciera la cruz?
-¿qué harían con las tumbas de Franco y Primo de Rivera?
-¿cómo tratar la exhumación de restos de las criptas del Valle?
-¿visitarían el lugar más españoles si supieran que ya no era un lugar estrictamente de memoria franquista?
-¿qué pasaría con el artículo 16 de la Ley de Memoria? ¿No tendría que re-escribirse para reflejar los cambios?
-¿qué significa la "batalla" de este lugar para la identidad democrática o "nacional" de España?
-¿es posible tener un lugar de memoria fascista y no seguir las normas de otros países europeos, como Alemania (país frecuentemente citado, al igual que Argentina, cuando se habla de la memoria histórica en España)?
-¿cómo re-escribir la historia de El Valle de los Caídos, sin perder o borrar esa misma historia?

Creo que he llegado al fin de este post, pero no creo que haya terminado la discusión sobre este tema. Dejo las preguntas de arriba como puntos a los que habrá que volver en los siguientes meses (e incluso, años).

jueves, 18 de noviembre de 2010

Editorial de Julián Casanova: "Treinta y cinco años sin Franco"

Comentaré este artículo durante el fin de semana; pensando en la polémica sobre el Valle de los Caídos y la recomendación de su "voladura," encuentro especialmente interesante lo que dice su autor sobre los lugares de memoria franquistas.

Treinta y cinco años sin Franco

JULIÁN CASANOVA
EL PAÍS - Opinión - 19-11-2010

A las diez de la mañana del 20 de noviembre de 1975, unas horas después de que se anunciara oficialmente su muerte, Carlos Arias Navarro leyó en público el testamento político de Francisco Franco, un "hijo fiel de la Iglesia" que solo había tenido por enemigos a "aquellos que lo fueron de España".

El domingo 23, en el funeral de Estado, Marcelo González Martín, cardenal primado de España y arzobispo de Toledo, recordó el deber de conservar "la civilización cristiana, a la que quiso servir Franco, y sin la cual la libertad es una quimera". Esa misma tarde, una losa de granito de 1.500 kilos cubrió la fosa abierta para el caudillo en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, junto a la tumba de José Antonio Primo de Rivera. Bendecido por la Iglesia católica, sacralizado, rodeado de una aureola heroico-mesiánica que le equiparaba a los santos más grandes de la historia. Así murió Franco.

Su legado y el de la larga dictadura que presidió no es fácil resumirlo y es objeto de debate entre historiadores y de encontradas opiniones entre la ciudadanía.

Franco buscó y consiguió la aniquilación de sus enemigos que, si eran solo los de España, fueron en verdad muchos. Gobernó con el terror y la represión, pero también tuvo un importante apoyo social, muy activo por parte de las numerosas personas que se beneficiaron de su victoria en la Guerra Civil y más pasivo de quienes cayeron en la apatía por el miedo o de quienes le agradecieron la mejora del nivel de vida durante sus últimos 15 años en el poder.

Cuando murió, su dictadura se desmoronaba. La desbandada de los llamados reformistas o "aperturistas" en busca de una nueva identidad política era ya general. Muchos franquistas de siempre, poderosos o no, se convirtieron de la noche a la mañana en demócratas de toda la vida.

La mayoría de las encuestas realizadas en los últimos años de la dictadura mostraban un creciente apoyo a la democracia, aunque nada iba a ser fácil después de la dosis de autoritarismo que había impregnado la sociedad española durante tanto tiempo.

Tras una compleja Transición, sembrada de conflictos y de obstáculos, la democracia cambió el lugar de España en Europa, con su total integración en ella, uno de los sueños de las élites intelectuales españolas desde finales del siglo XIX.

El reto de los españoles del siglo XXI ya no consiste en crear una democracia plena con igualdad de derechos y libertades, caballo de batalla, a veces sangriento, de algunas de las generaciones que nos precedieron, sino en seguir cambiando para mejorarla y reforzar la sociedad civil y la participación ciudadana.

Treinta y cinco años después de la muerte del último dictador de nuestra historia, la sociedad española ha podido dejar atrás algunos de los problemas fundamentales que más le habían preocupado en el pasado. Pero desde su tumba, Franco parece mostrar todavía el camino a seguir en otros no menos importantes.

El Valle de los Caídos fue suyo en vida y continúa siéndolo tras su muerte, incapaces los Gobiernos democráticos de establecer una política coherente de gestión pública de esa historia. Las miradas libres a ese pasado traumático y la reparación política, jurídica y moral de las víctimas de la violencia franquista generan el rechazo y el bloqueo de poderosos grupos bien afincados en la judicatura, en la política y en los medios de comunicación.

Y la jerarquía de la Iglesia católica, que ha logrado preservar con creces en la democracia la privilegiada situación que el franquismo le donó, protege con uñas y dientes sus finanzas y sus derechos adquiridos en la educación y discute, con el apoyo enérgico del Vaticano, cada palmo de territorio que el Estado quiere conquistar en el orden moral. Treinta y cinco años sin Franco y no tenemos una ley de libertad religiosa adaptada a la actual sociedad democrática plural y culturalmente diversa.

Asentada la democracia, debemos recordar el pasado para aprender. Miles de familias están esperando que el Estado ponga los medios para recuperar a sus seres queridos, asesinados, escondidos debajo de la tierra, sin juicios ni pruebas, para que no quedara ni rastro de ellos. Es necesario dar a conocer la relación de víctimas de la violencia franquista durante la guerra y la posguerra, ofrecer la información sobre el lugar en el que fueron ejecutadas y las fosas en las que fueron enterradas.

Y frente a esas historias todavía por descubrir, no puede dejarse de lado, abandonar o destruir, la memoria de los vencedores. Sus lugares de memoria son la mejor prueba del peso real que la unión entre la religión y el patriotismo tuvo en la dictadura.

No es posible renunciar al objetivo de saber, a que coexistan memorias y tradiciones diferentes. Pero para eso, antes, hay que remover los obstáculos que impiden rescatar de las cunetas y de las fosas perdidas a las víctimas de tanta tortura y asesinato. Treinta y cinco años después de la muerte de su principal responsable.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Entrevista con Carmen Negrín

De: Nuevatribuna.es

ENTREVISTA CON CARMEN NEGRÍN
"Los españoles tienen todo el derecho a saber qué supuso el franquismo"

Última actualización 10/09/2010@10:02:28 GMT+1
ISABEL G. CABALLERO
“Sin la verdad no se puede consolidar una democracia. Los españoles tienen derecho y la obligación de saber lo que significó para su país el golpe de Estado, en términos de muertos, de sufrimiento, de evolución cultural…”. La nieta del que fuera último jefe de gobierno de la II República cree que sería una “vergüenza” que la ‘causa del franquismo’ abierta por Garzón terminará resolviéndose fuera de España.

NUEVATRIBUNA.ES 21.06.2010

Asistida por el abogado Joan Garcés, Carmen Negrín ha recusado a varios magistrados del Tribunal Supremo en la causa abierta contra Baltasar Garzón por haber jurado lealtad al Movimiento y desde el principio se ha posicionado claramente en defensa del juez de la Audiencia Nacional acusado de prevaricar por abrir una investigación contra los crímenes de la guerra civil y la dictadura. La nieta del que fuera el último jefe del Gobierno de la II República habla desde París con Nuevatribuna.es de su abuelo Juan Negrín, uno de los personajes históricos de España más difamado por el revisionismo histórico.

“Hay que insistir en la importancia del elemento "verdad" en el proceso de una Transición. Sin la "verdad" (es decir simplemente la "relación de los hechos", su interpretación es otra cosa) no se puede consolidar una democracia. Los españoles tienen derecho a saber, y la obligación de saber, lo que significó para su país el golpe de Estado, en términos de muertos, de sufrimiento, de evolución cultural. Tienen que saber cuáles son las consecuencias de ese tipo de. Construir una España sobre una Transición que al final no es Transición sino una ‘estagnación’ [estancamiento], sería debilitarla. La hora de la Transición ya pasó, más de 30 años para cambiar son más que suficientes. Ahora ya se debe poder pasar a las reformas de fondo (justicia, laicismo, igualdad de oportunidades de todos…). Si el fundamento de la democracia es la mentira o el silencio, no se puede avanzar”.

NUEVATRIBUNA: ¿Cómo está asistiendo a todo lo que está ocurriendo en España por la causa abierta contra Baltasar Garzón?

CARMEN NEGRÍN: Tras la muerte de Franco, la Transición y la llegada de un gobierno socialista pensé que ¡por fin! las cosas iban a cambiar, se iban a decir las cosas como fueron y no la versión que han machacado durante cuarenta años. Pero curiosamente llega Aznar y se vuelve a todas las versiones revisionistas mientras las víctimas siguen olvidadas. Lo de las fosas y el revisionismo es la gota que colmó el vaso, y una dice, -bueno, aquí hay que hacer algo, basta de mentir. Hay cierta gente de la derecha heredera del franquismo que considera que Franco no mató a nadie. Así que ya es hora de decir la verdad. Si lo que se quiere es pasar página primero hay que haberla leído, entendido y analizado.

”QUE FALANGE SIGA SIENDO LEGAL ME PARECE ABERRANTE”

Carmen Negrín es una de las personas que integran el comité de intelectuales y juristas impulsores de la propuesta legislativa popular de “verdad, justicia y reparación”, las primeras voces que se han atrevido a hablar del “genocidio” franquista, de crímenes de lesa humanidad. Miles de fosas clandestinas esperan la exhumación de cientos de miles de cadáveres. Esa es la “urgencia”, explica, la urgencia de gente ya muy mayor que sigue buscando a sus padres, a sus hermanos, gente que “no es eterna” y ante la que no hay razón posible que explique el tener que alargar su sufrimiento.

N.T: Buena parte de la opinión pública española atiende con perplejidad que la “persecución” al magistrado haya sido instigada por la ultraderecha (Falange, Manos Limpias), precisamente los herederos del Régimen.

C.N: A mi modo de ver son los herederos visibles aunque hay otros herederos. A mi choca profundamente que partidos u organizaciones así sean legales, Simplemente no lo entiendo, no entiendo que hoy en día la Falange, responsable de un golpe de Estado, responsable de la persecución de cuatro millones de personas, de 250.000 desaparecidos, de 30.000 niños robados siga siendo legal en un país democrático, me parece aberrante. Son además responsables con la ayuda de la Iglesia, porque de la Iglesia nadie habla pero es la otra mitad y sigue ahí presente.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Expedientes archivados

Visto en: El País
15 años de cárcel por derribar el Cristo del Tibidabo
El franquismo condenó tras la guerra al guardia urbano Julià Gibernet por atentar contra la estatua religiosa

CAMILO S. BAQUERO - Barcelona - 09/09/2010

Era el 25 de julio de 1936 y España ardía tras la sublevación de Francisco Franco. Julià Gibernet Munt, de 45 años y de profesión guardia urbano de Barcelona, se fue a lo alto del Tibidabo junto con un grupo de republicanos. Una vez allí, ató una cuerda al cuello de la estatua del Sagrado Corazón de Jesús que coronaba la montaña. Todos tiraron con fuerza y la imagen cayó. Un crimen simbólico que el régimen no perdonó. Gibernet fue detenido tres años después y condenado el 26 de mayo de 1939, tras un juicio sumarísimo, a 15 años de prisión.

Todo esto lo cuentan una veintena de folios amarillentos que reposan sobre una mesa del archivo de lo que fue la sede del Gobierno Militar. Este expediente es uno de los 100.000 almacenados allí. El 80% son de represaliados del franquismo. Durante siete años un grupo de ocho profesionales los han salvado del polvo y su información ha sido sistematizada, en el marco de un proyecto presentado ayer por el Departamento de Interior de la Generalitat, el Archivo Nacional de Cataluña y el Ejército. Este trabajo permitirá que historiadores y familiares puedan acceder a la información de forma más rápida. Interior espera que en el futuro esté disponible través de Internet.Además de las declaraciones juradas y los informes militares, los expedientes contienen fotos, carnets y cartas personales que fueron utilizadas como pruebas inculpatorias. Entre los papeles hay un mapa de la revolución española, que muestra los líderes rojos por provincias.

Los documentos ponen de manifiesto la forma de actuar de las fuerzas de seguridad de la época. A Julià Gibernet, que fue detenido el 4 de abril de 1939, no solo lo hundió el testimonio de un tal Juan Carnicero, un chivato de la Falange que trabajaba en el Ayuntamiento de Barcelona; según el expediente, los agentes que le arrestaron encontraron entre sus pertenencias fotos o pósters de "Francisco Macia[sic], que revelaban su relación con "Ezquerra [sic]". En su informe, Carnicero aseguró que Gibernet había manifestado "estar contento" por su hazaña y también lo describió como "separatista, recalcitrante e indeseable".

Originalmente, explica Enric Terradellas, coordinador del equipo de archiveros, el catálogo estaba organizado en fichas de papel, en unos inmensos cajones de madera, con los nombres de los procesados. Esta información ha sido introducida en una base de datos y, tras la revisión de los expedientes, se han ido llenando unas fichas que reúnen la información que antes estaba dispersa.

Solo los procesos de 2.600 encausados han sido digitalizados íntegramente, bien por mal estado de conservación o por la relevancia del personaje, como es el caso del presidente de la Generalitat Lluís Companys. Según Terradellas, más de 4.400 de los 100.000 procesados en Cataluña terminaron fusilados y más de la mitad de los expedientes se abrieron entre 1939 y 1940.

De la vida privada de Gibernet, los documentos dan solo un par de detalles. Gracias a que su hermano político trabajaba en los ferrocarriles, Gibernet tenía descuento del 50% en los trenes. Había nacido en Manlleu (Osona) y trabajaba en el Ayuntamiento de Barcelona desde 1925. El trazo de su firma en sus carnets tiene la misma fuerza y el pulso que las que dejó en sus declaraciones, donde aceptaba que había echado abajo la imagen religiosa.

miércoles, 7 de julio de 2010

Conversaciones de alcoba, una novela de Carmen Domingo

De: Lecturalia
Conversaciones de alcoba, de Carmen Domingo

Raquel Vallés 
el 11 de Enero de 2010 en Histórica, Literatura, Narrativa

Carmen Domingo se ha centrado como escritora en los últimos años en el papel de las mujeres en la historia del siglo XX española, como es el caso de Con voz y voto. Mujer y política en España entre 1931 y 1945 o Mi querida hija Hildegart. En Conversaciones de alcoba. La novela de las tres mujeres más influyentes del falangismo [Edebé] sigue con esta línea, novelando la historia de Carmen Polo, Pilar Primo de Rivera y Mercedes Sanz Bachiller las mujeres tras las figuras de Francisco Franco, José Antonio Primo de Rivera y Onésimo Redondo. Las tres, cada una a su modo, luchan para restaurar esos valores perpetuos que definían su idea de España, una España tradicional, católica y jerárquica, donde no hay lugar para democracias, libertad o, mucho menos, igualdad de géneros. Las tres asumen su papel secundario, desde el que intentan influir, sin salirse de los límites asumidos.

Durante diez capítulos, divididos en su mayoría en tres, uno para cada una de las protagonistas, Domingo nos cuenta acerca a la historia de la España de la República. Con Pilar Primo de Rivera, soltera, veremos el auge de Falange, el surgimiento de la Sección Femenina, encabezada por ella, y su labor de propaganda ilegal. Pilar, que vive por y para su hermano, entre rezo y panfleto político, se convierte en un elemento activo de Falange, siempre supeditada a José Antonio y con la figura de su padre como referente. Con una idea muy clara de cual era el papel de la mujer pero con la necesidad de hacer algo, totalmente empapada con las ideas de su hermano, la Sección Femenina se encarga de ofrecer ayuda a los presos falangistas, de repartir propaganda y proclamas, poniéndose en peligro pero, ocultándose tras su papel de mujeres pasivas. Entre muchos rezos, asistiremos también a la detención y muerte de José Antonio.

Mercedes Sanz Bachiller, casada y madre de tres con apenas veinticinco años, es, de las tres, la que tomó un papel más activo, aunque siempre tras la sombra de su marido, el fundador de las JONS, Onésimo Redondo. Compartía con entusiasmo las ideas fascistas de su esposo a quien apoyaba en su actividad política, viendo claro su camino hacia el caudillaje de España, siempre y cuando supiera defender su posición frente a otras figuras emergentes. Desde el exilio, la clandestinidad o el inicio de la guerra, Mercedes estará vigilante al lado de Onésimo, asumiendo en ocasiones el papel de él en sus estancias en la cárcel.

Asistimos a los cambios de destino de Franco, su papel en Asturias, su posición a la espera, desde la perspectiva de Carmen Polo, esposa y madre de una niña, quien intenta demostrar que la boda con un militar no fue un error, a pesar de los continuos retrasos de la boda por los cambios de destino, a pesar de no poder llevar la vida social con la que sueña; convencida de la capacidad de su marido, el general más joven de Europa, de la necesidad de un cambio en España y de que en este cambio debía contar y mucho Franco, no cejará en su apoyo, por un lado, y en recordarle a su esposo el que debe ser su papel, por otro, temerosa de que otros con más iniciativa puedan quitarle protagonismo. Veremos como, poco a poco, Franco va afianzando su poder en el ejército, y como refuerza su posición política, gracias en buena parte a la muerte de aquellos que le podían hacer sombra, como Redondo y, sobre todo, José Antonio, figuras que no dudó en utilizar en su propio beneficio.

La política de la CEDA, el miedo a los rojos, la falta de compromiso hacia la República, la muerte de Calvo Sotelo, la lucha de poder para colocarse en la línea de salida de la España que estaban proyectando, … son algunos de los temas que refleja este libro, desde un punto de vista diferente, de mesa camilla y rosario, de mujer mujer, segura y orgullosa de su papel secundario. Son las mujeres que impusieron las tradiciones en las que se educaron nuestras abuelas y madres (según la edad que tengáis), las que se otorgaron el título de modelos a seguir y las que les enseñaron que su lugar era la familia y la supeditación a sus maridos. Creo que, en general, podemos estar orgullosos de tener las madres que tenemos con semejantes maestras.

jueves, 1 de julio de 2010

De beatificaciones....

Justo antes de aprobar la Ley de Memoria -- qué casualidad -- el Vaticano beatificó a casi 500 "mártires" de la Guerra Civil. Esta vez, la decisión probablemente no recibirá tanta atención mediática como hace 3 años, porque sólo son 26, y porque nadie habla de aprobar otra ley.

Al final de su libro La pólvora y el incienso (2001) el religioso e historiador Hilari Raguer dice que la Iglesia, al hablar de mártires de la guerra, suele hablar de ofrecer perdón, no pedirlo. Cito de la versión del libro en inglés, que es el que tengo en este momento: "regarding, for instance, the beatification of the martyrs of the Civil War, they have talked about giving pardon but not about asking for pardon, as the bishops of other countries have done in assuming their historical responsibilities" (325).

Uno pensaría que, a unos 10 años desde la publicación de este libro, la Iglesia habría re-considerado su silencio vergonzoso sobre la guerra civil y la relación con Franco. Por desgracia ni puede llamar la guerra por su nombre -- prefiere tacharla de "persecución religiosa," igual que hace 70 años, cuando hablaban de la guerra como Cruzada. ¿Sería tan difícil que la Iglesia, a la vez que beatifica, también abra su propio corazón y mire por dentro? Si existe tal cosa como un buen momento para pedir perdón como colectivo por su colaboración directa con la dictadura, creo que no hay mejor momento que ahora.

Nota: recordemos que en 2009, los obispos vascos sí pidieron perdón por el silencio guardado por la Iglesia sobre los asesinatos de 14 religiosos.

Visto en: Público.es
El Papa beatificará a otros 26 "asesinados por odio a la fe" en la Guerra Civil

El Vaticano asegura que son mártires por la "persecución religiosa" que se desató "en España en 1936"

EUROPA PRESS Roma, Italia 01/07/2010 19:32 Actualizado: 01/07/2010 19:39

El Papa Benedicto XVI aprobó este jueves la próxima beatificación de otros 26 mártires "asesinados por odio a la fe" en la Guerra Civil española --que no denomina como tal sino "persecución religiosa" que se desató "en España en 1936"-- según dio a conocer la sala de prensa del Vaticano a través de un comunicado.

El Pontífice aprobó los decretos de martirio de José María Ruiz Cano, Jesús Aníbal Gómez Gómez, Tomás Cordero Cordero y trece compañeros pertenecientes a la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de la Bienaventurada Virgen María, así como de Carmelo María Moyano Linares y otros nueve compañeros de la Orden Carmelita.

Ésta no es la primera vez que Benedicto XVI aprueba el decreto de martirio de religiosos y sacerdotes asesinados durante la Guerra Civil española, lo que supone dar luz verde a su beatificación. La más mediática y multitudinaria fue la que se celebró en octubre de 2007 en la Plaza San Pedro, cuando un total de 498 mártires españoles fueron beatificados en la misma ceremonia.

La Alemania de Hitler

El Pontífice también aprobó los martirios del húngaro Janos Scheffler, (1887-1952), que fue obispo de Satu Mare (Rumanía), y de tres sacerdotes diocesanos que fueron asesinados "por odio a la fe" en 1943, en la Alemania de Hitler, así como el de la religiosa francesa Marguerite Rutan, que murió asesinada en 1794.

jueves, 17 de junio de 2010

Libro de Hilari Raguer, traducido al inglés y disponible en internet

Noticia via: The Volunteer

En 2008, el religioso e investigador Hilari Raguer publicó un libro titulado La pólvora y el incienso. La Iglesia y la Guerra Civil española (Península). He leído varios capítulos de este libro en su versión española y es muy recomendable. El blog The Volunteer ha informado que el libro ha sido traducido al inglés y se puede leer en internet, siguiendo el enlace de abajo:The Catholic Church and the Spanish Civil War

jueves, 27 de mayo de 2010

Documental: "Familystrip"

Nota: Este fin de semana voy a estar "desconectada" porque en una hora me marcho en tren a Chicago para pasar unos días en la gran ciudad, ¡y olé! Os dejo con esta noticia, que leí primero en el Blog del Cine Español.

Sinopsis:

Poco a poco las generaciones que tuvieron la mala suerte de vivir los años de Guerra Civil y postguerra están desapareciendo. Es ley de vida. Por eso ahora más que nunca son necesarios documentales como éste, dirigido por el experimentado Lluís Miñarro. Dos supervivientes de los inicios del franquismo nos explican sus secretos, sus pensamientos, y nos transmiten su particular visión de eso que llamamos la memoria colectiva.

Estreno en salas: 28 de Mayo de 2010
Duración: 70 minutos
Genero:Documentales
Director: Lluis Miñarro

Actores:
Francesc Miñarro Bermejo
Francesc Herrero
María Luz Albero Calvo

Ver más en la web del fesitval de cine de San Sebastián (este fragmento es mucho mejor que el tráiler limitado que existe en YouTube)

jueves, 18 de febrero de 2010

Carta de El Salvador sobre el caso Garzón

Cuando se piensa en el juez Garzón, se tiende a pensar en España o Chile. Pero esta carta de El Salvador recuerda el efecto que ha tenido el juez en otros países también:

En: El País.com
Sobre el juez Garzón

JOSé M. TOJEIRA, (Rector de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, UCA) - El Salvador - 19/02/2010

A quienes hemos sufrido crímenes de lesa humanidad que han quedado impunes, nos agrede y duele el enjuiciamiento actual contra el juez Baltasar Garzón. En su defensa, el juez ha pedido que se consulte a jueces y juristas de América Latina. En mi calidad de testigo y, en su momento, parte ofendida en el juicio que consagró la impunidad de los autores intelectuales del asesinato de seis jesuitas en El Salvador y dos de sus trabajadoras, el 16 de noviembre de 1989, quisiera hacer una pequeña relación de lo que significó para nosotros la aplicación del principio de justicia universal del juez Garzón en el conocido caso del dictador Pinochet.

En primer lugar, nos dio ánimo y esperanza. El caso Pinochet abrió posibilidades inédit/i> abrió posibilidades inéditas. En El Salvador teníamos una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA pidiendo al Gobierno de nuestro país que investigara con estándares internacionales el caso de los jesuitas en el nivel de la autoría intelectual, llevara a juicio a sus autores e indemnizara adecuadamente a las víctimas. El entonces presidente de El Salvador, Francisco Flores, dijo con toda tranquilidad que no iba a seguir las recomendaciones. Las recomendaciones siguen hoy pendientes, pero los dos últimos Gobiernos han abierto al menos conversaciones sobre el camino de cumplimiento de las mismas. Para nosotros no hay duda de que los esfuerzos del juez Garzón por aplicar el principio de justicia universal contribuyó tanto a darnos fuerza en la defensa de nuestros derechos como a darnos seguridad moral.

Al igual que Pinochet, quienes mataron a los jesuitas y sus dos trabajadoras están amnistiados. Y ambos casos se han abierto en España a pesar de las amnistías que en sus países los protegían. Acusar al juez Garzón de prevaricato porque los crímenes de la Guerra Civil que investigó están amnistiados no deja de escandalizarnos. Supone que las amnistías españolas son más respetables que las latinoamericanas. O que los criminales de lesa humanidad españoles son más dignos del perdón legal que otros criminales del mundo. Para quienes pensamos que la humanidad es una, en esa gran tradición que abrieron cada cual a su modo Francisco de Vitoria o Bartolomé de las Casas, perseguir ahora al juez Garzón es enfrentarse a una tradición, no siempre continuada ni defendida, pero que ennoblece al pensamiento español.

Si el juez existe para algo es para defender el derecho de la víctima y no del verdugo. Más aún, desde el uso del idioma, y más allá de los contenidos de las diversas legislaciones, podríamos llamar prevaricador a cualquier juez que se implique defendiendo a los verdugos. Y ciertamente no es éste el caso de Baltasar Garzón. Lamentaríamos, sin embargo, que fuera ése el caso de los jueces que en este momento están decidiendo sobre el juez Garzón.

domingo, 24 de enero de 2010

La Iglesia y sus muertos

Según recuerdo, la noticia que sigue es la primera así que leo de las exhumaciones de fosas en España. Estoy segura que es un artículo que generará muchos comentarios.

La Iglesia también abre las fosas de sus muertos

El arzobispado de Toledo impulsa una exhumación para beatificar a nueve curas

NATALIA JUNQUERA | Camuñas

ELPAIS.com - España - 23-01-2010

En una vieja mina romana, a 30 metros de profundidad, en el pueblo toledano de Camuñas, el médico forense Francisco Etxeberria dirige las labores de localización de víctimas de la Guerra Civil, el mismo trabajo que ha realizado en los últimos 10 años y de forma altruista con el equipo de técnicos de Aranzadi. Pero esta vez todo es distinto. Porque esta vez el forense no ha acudido a la llamada de familiares de fusilados que le piden que saque a los suyos de una cuneta para poner su nombre en una placa, sino a la del arzobispado de Toledo. Porque esta vez las víctimas no son republicanas, sino sacerdotes y gente adinerada y de ideología de derechas fusilada por el bando perdedor de la guerra. Y eso, aunque abajo, a 30 metros, para Etxebarria sea el trabajo de siempre, arriba lo cambia a todo.

Arriba, en la boca de la mina, los familiares de las víctimas claman contra la Ley de Memoria Histórica y la apertura de fosas. Cuentan que aquí hay miles, que esto es "el segundo Paracuellos" y hay quien dice que fueron arrojadas vivas ardiendo. Abajo, el equipo de técnicos sabe ya que hay unos 50 cuerpos, no más, y que cayeron muertos, porque tienen orificios de bala y tiros de gracia. "Decían que había 6.000 personas y no hay más de 60", explica Jorge Teulón, del arzobispado. "Los familiares no tienen ningún interés en sacarlos. La Iglesia ha acudido a la ciencia en este caso para tener la certeza de que aquí hay nueve mártires, que son candidatos a la beatificación. Y parece que está confirmado porque los científicos nos han dicho que una de las víctimas lleva ropa negra extremadamente larga", es decir, una sotana.

Teulón está hoy en la fosa para oficiar una misa por las víctimas. Dioni, familiar de tres de ellas, ha prestado una sábana para el improvisado altar. "Quiero que me amortajen con ella cuando me muera", explica. "A mi abuelo lo mataron por ser cristiano. Y yo conocí a mi padre porque la guerra la ganó Franco". No quiere recuperar los restos de los suyos y se opone a la apertura de fosas. Cuando se le pregunta por qué, si muchos de los familiares de las víctimas republicanas quieren dar sepultura cristiana a los suyos, añade: "¡Eso es mentira!". El sacerdote arranca la misa: "Hemos venido a hablar de paz y reconciliación...".

A 30 metros de profundidad, 10 expertos, entre arqueólogos, forenses, antropólogos y un dentista, continúan clasificando los huesos. "Algunos han aparecido carbonizados pero porque después de arrojarlos echaron maderos y gasolina para que ardieran", aclara Etxebarria.

Los tribunales de Franco ejecutaron a los autores

Los asesinos de las personas que fueron arrojadas a esta fosa fueron juzgados y ejecutados por Franco. Toledo fue republicano hasta muy poco antes del fin de la guerra de esta mina de Camuñas no es la única fosa a la que los republicanos arrojaron a sus víctimas. "Gente de los pueblos de donde eran las víctimas nos han contado que en los años 40 se exhumaron fosas y que incluso hubo una familia que pidió que los restos de los suyos fueran llevados al Valle de los Caídos, aunque por la dificultad técnica de rescatar los cuerpos de esta mina, finalmente, le dijeron que no", explica Francisco Ferrándiz, investigador del CSIC, que está elaborando un trabajo sobre diez años de exhumaciones de fosas de la Guerra.

Etxeberria, que ha llevado a cabo más de un centenar, cuenta que en el País Vasco tienen más de 600 peticiones y que sólo tres pertenecen a la represión republicana. "Víctimas hay en los dos bandos, pero uno de ellos ganó la guerra. Y por eso las únicas fosas olvidadas eran las de los republicanos porque las otras se estudiaron y se protegieron durante el franquismo. Esta está señalizada con una placa que recuerda: "Aquí yacen cristianos que dieron su vida víctimas de la guerra 1936-1939".

Ferrándiz y la antropóloga María García Alonso lo saben porque en este caso contaban con mucha documentación. "En las fosas republicanas, la investigación parte de cero, o tienes que esperar dos años a conseguir el texto del consejo de guerra", explican.

El obispo apoya la Ley de la Memoria

A última hora de la tarde el obispo auxiliar de Toledo, Carmelo Morobia, visita la fosa. Se acerca al director de la excavación, el médico forense Francisco Etxeberria, al que da las gracias por su trabajo. El sacerdote Teulón le enseña una medallita religiosa que los arqueólogos han encontrado entre los restos. Y a continuación se produce una escena única y quizá irrepetible porque, tras rezar un padrenuestro, el obispo pide: "Ojalá que esto nos sirva para no repetir nunca las barbaridades que hicimos en la guerra". La Iglesia a la que pertenece, responsable de muchas de las atrocidades cometidas en el conflicto —algunos curas confeccionaban listas de rojos para entregarlas a los asesinos— nunca ha pronunciado una frase semejante incluyéndose como culpable.

Al contrario que los familiares de las víctimas y de la Conferencia Episcopal, Morobia apoya la Ley de la Memoria. "Es de todos. Claro que me parece bien que se abran fosas. Desgraciadamente, todos tenemos que pedir perdón por la guerra y todos tenemos derecho a la Ley de la Memoria". Hace años este religioso impulsó otra exhumación para rescatar los cuerpos de 80 vecinos de su pueblo, fusilados por falangistas. El obispo pregunta al forense sobre las circunstancias de la muerte de los religiosos. "Me ha costado mucho llegar a este lugar", responde Etxeberria. "Hemos tenido que sacar 12 toneladas de tierra. Hemos encontrado los restos de una mujer, de gente muy mayor, con artrosis, y de personas más jóvenes. Los huesos están muy fracturados por las colisiones en la caída", añade. Abajo, la única diferencia respecto a las víctimas republicanas es que han aparecido un gran número de dientes de oro, lo que indica que pertenecían a las familias más ricas del pueblo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La Iglesia Católica, homenajeando a dictadores y falangistas -- ¿es pecado?

Esta mañana, he leído una noticia en el New York Times que dice que al hijo de Ted Kennedy (el senador recientemente fallecido de Massachusetts) le han negado la comunión en una iglesia del estado de Rhode Island. El obispo y Patrick Kennedy se han envuelto en una lucha de palabras muy pública, con el obispo y sus tropas explicando que Kennedy no es un "buen católico," porque apoya el derecho al aborto, y por eso, no se puede comulgar. Es más, el obispo les ha instruido a los demás curas del diócesis no permitir que Kennedy comulgue. Reacciones así de la Iglesia no hacen más que repelar a la gente. Si la Iglesia tiene tantas dificultades reclutando a feligreses, ¿por qué no se da cuenta de que parte del problema empieza con ellos? El papel de la Iglesia no es manipular la política. ¿Estos obispos van a averiguar la postura en torno al aborto de cada persona que asiste a misa? Por supuesto que no -- a por Kennedy, porque es demócrata. Sólo hay que ver lo que le pasó a John Kerry durante la campaña de 2004 para ver que si eres político y católico, debes estar "pro-vida" - or else.

Todos conocemos bien la relación íntima entre la Iglesia y el Estado en España durante el franquismo, pero la España actual tampoco ha podido romper los lazos que le une a la Iglesia, como se ha visto en lo que se refiere al papel que juega la religión en las aulas, o al tema del aborto y los anti-conceptivos. Lo que me pone enferma es ver que aún sigue habiendo religiosos que no ven ningún problema en homenajear a Francisco Franco o José Antonio durante una misa. NO ESTA BIEN y debe existir una multa por hacerlo. Con todo lo que nos ha enseñado la historia reciente y el movimiento memorialista....con todo lo que se sabe de la relación entre la Iglesia y el Estado durante el franquismo (algo de lo que han escrito hasta religiosos practicantes, como Hilari Raguer).....con la Ley de Memoria....con las fotos de exhumaciones y la evidencia de tortura, desapariciones, fusilamientos, etc.....uno pensaría que la Iglesia por fin condenaría actos como los que siguen, pero no. Pregunto yo, ¿es un pecado homenajear a los responables para miles de muertos? ¿En Alemania se reza para el alma de Hitler, o en Chile, para el de Pinochet?
La Iglesia bendice otro acto ilegal por el 20-N
Un cura bendijo a Primo de Rivera en el acto ilegal de los falangistas en Madrid

PÚBLICO.ES - MADRID - 22/11/2009 14:51

El partido FE-La Falange convocó otra vez un nuevo acto ilegal para homenajear a José Antonio Primo de Rivera, al que anoche acudieron más de doscientas personas. La concentración tuvo lugar entre el número 24 de la calle Génova de Madrid, donde nació el fundador de La Falange, y Moncloa, desde donde posteriormente partieron hacia el Valle de los Caídos.

El acto comenzó con el discurso de Manuel Sainz de Inestrillas, seguido del ex líder falangista Gustavo Morales y el del actual presidente nacional de la Falange Manuel Andrino. Como era de esperar, sus discursos estuvieron plagados de críticas hacia el Gobierno de Zapatero y también hacia el Partido Popular.

Rodeados de más de doscientas personas entre las que se encontraban representantes de las falanges de Alemania, Italia, Francia o Bulgaria los dirigentes llamaron a la "unidad" y pidieron a los allí presentes "sentirse orgullosos de ser falangistas".

Tras los discursos comenzó la marcha que arrancó desde la calle Génova, donde un percance con uno de los asistentes obligó a la policía a intervenir, y se dirigió hacia Moncloa, donde llegaron tras más de una hora de recorrido en la que no pararon de gritar consignas a favor de Primo de Rivera y de la Falange.

La Iglesia no se lo perdió

Una vez en Moncloa un cura dedicó unas palabras a Primo de Rivera antes de rezar un padre nuestro y de bendecir la corona que un séquito de unas cincuenta personas llevaron hasta el Valle de los Caídos donde ofrecerán una misa en recuerdo del ex mandatario falangista.

El año pasado por estas fechas, un fuerte dispositivo de Guardia Civil impidió la entrada con simbología fascista a las dos marchas falangistas que se acercaron al Valle. El artículo 16 de la Ley 52/2007 de Memoria Histórica, consagra el Valle de los Caídos como un lugar de culto "no siendo posible en ningún lugar del recinto llevar a cabo actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo".

Y hoy también

Durante la mañana de hoy han seguido los actos. Cientos de personas se han congregado esta mañana en el centro de madrid, Como todos los años, se ha llevado a cabo una celebración en recuerdo Franco y al Fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Se ha celebrado en la Plaza de Oriente a las 12 horas.

La Confederación Nacional de Ex Combatientes ha convocado la concentración donde se ha leído un manifiesto y se ha escuchado el 'Cara al Sol'. A las 14.30 horas tendrá lugar un almuerzo de la hermandad en el Hotel Centro Norte.



Los niños del Auxilio Social, nuevo libro de Ángela Cenarro


De: Tiempo de Historia 

Ángela Cenarro es la autora del libro Los niños del Auxilio Social, editado por Espasa, que señala que se trata de una obra "cargada de emotividad, que incluye testimonios reales y es fruto de una exhaustiva labor de investigación. El tema de la Guerra Civil y la posguerra sigue suscitando enorme interés". Los editores explican: "Pocos meses después de estallar la Guerra Civil, Mercedes Sanz Bachiller, la joven viuda del falangista Onésimo Redondo, junto a su camarada y amigo Javier Martínez de Bedoya, sentaron las bases de una organización asistencial que se convertía poco después en una de las señas de identidad del régimen de Franco. Comedores infantiles, comedores para adultos, cocinas de hermandad, atención a refugiados, casas de la madre, colonias de reposo y repartos en frío fueron las realizaciones más visibles y emblemáticas de este ambicioso proyecto asistencial que acabaría centrándose en el cuidado de la infancia desvalida, con la red de hogares infantiles y escolares del Auxilio Social. A partir de 1939 los 'hijos de rojo' convivieron con los 'hijos de la miseria'. La afluencia de niños a los hogares del Auxilio Social es una evidencia de que tanto la represión como la autarquía generaron nuevas formas de exclusión social. Y esta, a su vez, dio consistencia a esa compleja relación entre vencedores y vencidos que se estableció entre los españoles al término de la Guerra Civil. El objetivo era crear ciudadanos de la 'Nueva España' y desterrar, de paso, las innovaciones en materia pedagógica que había traído la tradición liberal republicana. Y si el fin era la regeneración de los más pequeños, los instrumentos para conseguirlo eran la disciplina y la religión católica. El libro recoge el testimonio de algunos de aquellos niños del Auxilio Social. Es una historia basada en las experiencias y en los recuerdos de quienes pasaron por la red de hogares durante la posguerra española".

"Ángela Cenarro es profesora titular en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. A lo largo de su carrera, ha efectuado varias estancias de investigación en la London School of Economics and Political Science y, más recientemente, en el Remarque Institute, de la New York University. 


Es autora de diversos trabajos sobre la guerra civil, la represión franquista y la posguerra en Aragón, así como de diversos artículos sobre las múltiples formas de violencia y resistencia en la posguerra, y la memoria de la guerra civil.
 

En la actualidad está trabajando sobre las memorias de los niños acogidos en las instituciones asistenciales franquistas y sobre las mujeres de Falange. Ha escrito, entre otras obras, La sonrisa de Falange. Auxilio Social en la guerra civil y la posguerra".

jueves, 22 de octubre de 2009

La noche del Diablo, de Miguel Dalmau

Del blog La tormenta en un vaso

Jorge Díaz

Hay veces que uno no entiende un libro. Avanza y no entra, vuelve atrás, relee lo leído, pero nada, no hay manera. La culpa probablemente no sea del libro sino del lector. A mí me ha pasado con La noche del Diablo de Miguel Dalmau. Y lo siento, porque tengo el convencimiento de que es una buena novela. Trata un tema interesante, parece muy documentado, está bien escrito… Pero en ningún momento me he sentido cómodo leyendo. Sé lo que me pasa, son los personajes, tanto el narrador como el protagonista, soy incapaz de ver el mundo a través de sus ojos por mucho que me esfuerce. Aún así soy consciente de que está todo ahí, que la labor de creación es irreprochable.

El narrador es un joven sacerdote mallorquín que cuenta su experiencia durante la guerra civil como traductor y asistente del Conde Rossi, un militar enviado por Mussolini a la isla con dos dobles objetivos: el principal, ayudar a expulsar, en realidad exterminar, a los republicanos, y el secundario, divulgar el fascismo, en realidad sondear la posibilidad de anexionar las Baleares al nuevo imperio italiano.

La guerra civil en Mallorca, según lo que leo en el libro porque no tenía ningún conocimiento previo, apenas tuvo importancia militar: los rebeldes triunfaron de inmediato y apenas hubo un pequeño desembarco de tropas republicanas en la zona de Manacor y Son Cervera que fueron inmediatamente reducidas. Por mucho que Julián Alcover, el pusilánime sacerdote, nos presente al italiano como un gran militar, el león de Son Cervera, no parece más que una pasión exagerada por su compañero. Lo importante e interesante es ver cómo en una isla se concentra el odio y la represión es desmedida, sin ninguna relación con las posibles afrentas anteriores. Y en ella participan todos: nobles, propietarios, falangistas, vecinos con antiguas disputas…

En esa represión, el italiano es un tipo endiablado: asesinatos, violaciones, torturas… El tal Conde Rossi, Arconovaldo Bonacorsi, es un tipo francamente desagradable. El problema es que su único objetivo parece escandalizar a su pazguato acompañante. No mata por matar o viola por violar, sólo para que se asuste el narrador. Tras cada acción tiene una frase o una blasfemia para herir la inocencia de su cronista.

El curita que nos lo cuenta, no es un término despectivo contra los religiosos, sólo contra él, se escandaliza, justifica, se vuelve a escandalizar, se fascina, se vuelve a escandalizar, se persigna y se siente mal mientras reza en el convento… Nada más. Se hace extraño, y sin duda hay que calificarlo como una habilidad del autor, que nos estén contando la historia de alguien a quien se presenta como un asesino que se ampara en una guerra para matar y el que resulte verdaderamente inmoral sea el cura que lo narra, justificando su comportamiento cada pocas líneas.

Así que los personajes son negativos. Pero eso no es malo, me he identificado a lo largo de mi vida de lector con tipos con los que no me tomaría un café ni loco. Con Alcover y Bonacorsi tampoco me lo tomaría, casi menos con el cura que con el fascista. Lo que me gustaría es compartir durante unas horas su forma de ver el mundo y entender su peripecia vital. Pero no lo consigo. Ni en la ideología ni en el miedo veo necesidad a su comportamiento. No les veo entrar en la espiral del odio y el terror sino acumular desmanes. Es el motivo por lo que creo no haberlo entendido, estoy seguro de que existe un hilo que llevaba de una acción a otra y que yo, simplemente, no supe encontrarlo.

Pese a todo, La noche del Diablo es una novela ágil y llena de momentos espléndidos: la visita al burdel de Madame Elena, la llegada de los alemanes a la Catedral y su descubrimiento de una estrella de David en uno de los vitrales, la descripción del verdadero pasado del conde… Quizá sea necesario volver atrás otra vez, hasta disfrutarla.

Para leer más sobre esta novela(Anagrama, 2009), hacer clic aquí
("Un infierno en Mallorca," de Gabriel Cardona)

domingo, 18 de octubre de 2009

Review of the film "Camino" / Reseña de la película "Camino" (en inglés)

Warning: spoilers below

Over the summer, I ordered a copy of Camino, the Goya award-winning film directed by Javier Fesser. While I had glanced at the stellar reviews the film had received in the Spanish press, to be honest, I had little interest in actually seeing this movie -- mostly, I ordered the film in order to study it. Perhaps my resistance to watching it was due to something as insignificant as the DVD cover, which I kept staring at as I put off watching the film yet another night.

The image of young actor Nerea Camacho, alternately ghostly, angelic, and martyr-like, conjures images of a young nun-in-training. Lying in a hospital bed, bald head covered with a white cloth, Camacho looks instead to be wearing a habit, as if she were illumined from within by a supernatural power. The red slash on her neck and sore on her lip, which can most certainly be read as a kind of stigmata, also made me fear that the film would be replete with graphic hospital scenes of a suffering child, something I don't think anyone can tolerate watching for long.

The image of this young child, and the quote beneath her smiling gaze on the movie poster, "Do you want me to pray for you to die too?," did not intrigue me (as a side note, my DVD copy has the banal phrase "A love story that will touch your heart"). Rather, they caused me to resist opening the DVD for several months. I often do this with films that, deep down, I am probably curious about, but have a certain degree of dread about viewing. A perfect example would be Pan's Labyrinth, which sat in its little Netflix envelope for weeks before I finally got the nerve to watch it (unlike most of my students, I was not impressed by Pan's Labyrinth - I liked El espinazo del diablo better).

On Friday night, around midnight, I finally got the nerve to sit down and digest this film. I knew it would require a bit of extra viewing time (140 mins.), but I had a feeling it would also require patience. And, because Camino does not yet have English subtitles -- something I found strange for such a successful film -- I knew I would have to watch it by myself. I am pleased to report that my review is exceedingly favorable, and I am very glad I had the opportunity to see "Camino." This is a film that is sure to feed active scholarly imaginations from any number of angles, including gender, religion, the body, films featuring child protagonists, fairy tales, etc. etc. Here, it is not my intent to run through the entire film, but rather to note a few significant elements I hope to explore further later on and in a different context.

As is well-known by now, the title of the film, "Camino," has at least three meanings, if not more. As one reviewer put it in ABC, "Camino is the name of the child protagonist. Camino is the title of a work by Josemaría Escrivá de Balaguer, founder of the Opus Dei. Camino is the title of the film by Javier Fesser...." I will add here that "Camino" is, by the way, "The Way," as in the path to salvation. But, thinking for a moment like the professor of Spanish language that I am, interestingly, "Camino" is also the first-person singular of the verb "caminar," which we can take literally and metaphorically here. After the opening scenes of the film, the child Camino does little physical walking, and this is not only due to the effects of the tumor in her spine. Camino's steps, her path, are guided primarily by stories of the lives of the female saints (Bernadette, in particular), her mother - who reminds her daughter Camino that she must thank God for her illness -- and sister-in-absentia, Núria, who is living as an Opus Dei numerary in Salamanca. The other "walking" that Camino does, she does in her imagination, with her father's help, in dreams - and sometimes, in terrifying nightmares - or under the effects of powerful medications to treat her illness.

Though Javier Fesser's screenplay is based on a true-life story, the child at the center of the story was not named Camino, but Alexia (this is not the place for it, but Camino's release generated a great degree of outrage by Alexia's family, as well as the Opus Dei). Although the filmic story takes place in 2001, Alexia died in 1985, and it is in her memory that the film is dedicated, as we see at the end of the film. The poetic license taken by Fesser with the child's name allows us to link Camino's story, albeit tangentially, to the decades prior to her birth.

It is difficult, if not impossible, to ignore that what we have here is a child named after a book published in 1939 (it first appeared in the mid-30s) by the priest (known today as the "Saint of Everyday Life") Josemaría Escrivá de Balaguer (click here for the contents of the book in English). Though the Franco regime and Opus Dei may have had their share of differences, the link between the two cannot be ignored, as we see in this letter addressed by Escrivá de Balaguer to the dictator (my emphasis added):
To his Excellency Francisco Franco Bahamonde, Head of State of Spain

Your Excellency:

I wish to add my sincerest personal congratulation to the many you have received on the occasion of the promulgation of the Fundamental Principles.

My forced absence from our homeland in service of God and souls, far from weakening my love for Spain, has, if it were possible, increased it. From the perspective of the eternal city of Rome, I have been able to see better than ever the beauty of that especially beloved daughter of the church which is my homeland, which the Lord has so often used as an instrument for the defense and propagation of the holy, Catholic faith in the world.

Although alien to any political activity, I cannot help but rejoice as a priest and Spaniard that the Chief of State’s authoritative voice should proclaim that, “The Spanish nation considers it a badge of honor to accept the law of God according to the one and true doctrine of the Holy Catholic Church, inseparable faith of the national conscience which will inspire its legislation.” It is in fidelity to our people’s Catholic tradition that the best guarantee of success in acts of government, the certainty of a just and lasting peace within the national community, as well as the divine blessing for those holding positions of authority, will always be found.

I ask God our Lord to bestow upon your Excellency with every sort felicity and impart abundant grace to carry out the grave mission entrusted to you.

Please accept, Excellency, the expression of my deepest personal esteem and be assured of my prayers for all your family.

Most devotedly yours in the Lord,
Josemaría Escrivá de Balaguer
Rome, May 23, 1958
While director Javier Fesser makes no overt references to the war, postwar or Francoism, he seems intent on reminding his viewers that, for the duration of the film, we will live with Camino, her parents and sister in what is, in many ways, an anachronistic realm -- the spaces Fesser portrays often reflect inherently Francoist ideologies regarding gender roles and religion. Several elements help foster this impression, such as the use of black and white; conservative dress (particularly by female characters); the emphasis on domestic chores; gender segregation and the exaltation and banning of certain books. For example, writings by Saint Teresa of Avila -- a figure who, like Isabel la Católica, was continuously promoted under Francoism as the ideal woman -- are emphasized ("Nada te turbe, nada te espante....Sólo Dios basta"), while in one scene, Cela's La colmena (significantly, also the name of the children's school) is thrown into the box marked "No aptos."

Initially, the film's use of black and white took me by surprise, since the DVD cover is in color, as are the scenes portrayed on the back. However, black and white is an essential part of the film's appeal. In the first scenes, I was momentarily tricked into thinking Camino was set in the Francoist 50s. I also expected a gradual shift to color, which did not happen. The opening image of a conservatively-dressed woman carefully ironing a stack of clothing harkens back to photos of members of the Sección Femenina, not of modern women in the early 21st century. I think that this is, in fact, Fesser's point, which I feel he handles quite masterfully. I was impressed that Fesser did not need to (or want to?) allude directly to Francoism -- though perhaps softer here, there are certainly trace elements of the stifling environments found in novels of 50s Spain, like Nada or Entre visillos, particularly in the panoptic role played by Carme Elias, Camino's mother, and in representations of female abnegation throughout the film.

In many ways, Camino is really less about a suffering child of the Opus Dei -- and I am hesitant to call it a "love story" as my DVD cover puts it - and more about the different ways in which people respond and relate to death and dying. Thankfully, the film leaves viewers with a certain degree of mystery regarding Camino's "afterlife."

In what I found to be one of the most disturbing scenes, at the end of the film, doctors, nurses, priests and family members surround Camino's bedside as if they are watching a reality TV show. When Camino speaks, semi-conscious, near death, in response to what she sees before her - in her mind - one of the priests at her bedside begins to clap and is joined by others in the room. The crowd's response is shaped by what it expects to hear -- perhaps, what it needs to hear -- from Camino. Is this faith? It would not seem to be an appropriate definition of this term. It is significant that the director allows viewers to share Camino's vision, which does not correspond to the narrative put forth throughout the film by patriarchal Church figures and its followers. Camino's body, like that of a martyred saint, is a sacrificial offering. And in many ways, Camino has also had to sacrifice her autonomy of mind and spirit. It is difficult to see how this process could be voluntary in a child. But as Fesser reminds us, Camino's thoughts and words -- her ending -- ultimately still belong to her.

Highly recommended. Note: I am not a fan of mice.

domingo, 4 de octubre de 2009

Ser republicano y católico

Hace poco vi la película La buena nueva, de la directora española Helena Taberna. El filme presenta el caso de un joven sacerdote enviado a un pueblo socialista a principios de la guerra civil. Este párroco se enfrenta con sus superiores religiosos sobre el papel de la Iglesia en la guerra, y defiende a las mujeres viudas de republicanos fusilados. La historia tiene base en la realidad, según comenta la propia directora en el sitio oficial de la película:

La Buena Nueva es una película de ficción, pero está basada en la biografía de un familiar mío, Marino Ayerra, que llegó a hacerse cargo de la parroquia de Alsasua el 16 de julio de 1936. Es una historia que conocí siendo niña y que me impresionó mucho por el misterio que rodeaba a los temas relacionados con la guerra. Las mujeres de mi pueblo a menudo se me acercaban agradeciendo enormemente lo que Don Marino, al que yo no conocí personalmente, había hecho a favor del pueblo.

La película ofrece una revisión del típico religioso corrupto y sin conciencia que tantas veces se ve en el cine sobre la guerra civil. Pienso, por ejemplo, en la figura de Salvador en Los girasoles ciegos o en los curas de La mala educación, entre muchos otros. Creo que es necesario evaluar el papel de la Iglesia en la guerra, y opino que tiene el deber de pedir perdón por su estrecha relación con la represión franquista -- la censura, las detenciones, la tortura, el encarcelamiento y los fusilamientos. Pero para el periodista Daniel Arasa, autor de Católicos del bando rojo, también es necesario conocer el caso de católicos que luchaban contra Franco, católicos que apoyaban la causa republicana.

De: El Plural (1.10.09)

El periodista Daniel Arasa rompe clichés de la etapa franquista en la presentación de su nuevo libro

Había un número importante de católicos en el bando republicano

LUIS MARCHAL

El periodista Daniel Arasa rompe clichés de la etapa franquista en Católicos del bando rojo (Styria). Ahí desmiente el tópico de que todos los católicos apoyaron a Franco en 1936. Lo hace con datos concretos, con la historia de más de 50 personas destacadas que fueron fieles a la República sin abandonar su condición de católicas. El presidente de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Antoni Duran i Lleida, lo presentó ayer, puesto que algunos de los protagonistas del nuevo libro fueron de su formación política.

El Papa pidió clemencia por el general José Aranguren, pero éste fue fusilado en abril de 1939 tras haber confesado y comulgado. Estaba al frente de la 5ª Zona de la Guardia Civil (Cataluña) al producirse la sublevación en julio de 1936. Mantenerse leal al Gobierno fue su pecado.

Aranguren es una de las personas con firmes convicciones católicas cuya dramática historia aparece en Católicos del bando rojo. En él, sobre todo hay presencia de militares, de curas y de dirigentes políticos. Nombres y apellidos que no son fáciles de identificar, porque es difícil conseguir testimonios y documentos que demuestren la existencia de estas historias. Arasa anunció ayer que está preparando un segundo volumen con más casos.

No repetir los errores
Tanto Duran i Lleida como Arasa coincidieron en la presentación en que conocer la historia facilita no repetir los errores del pasado. “El de Arasa es un libro muy necesario en una sociedad que ha tenido la costumbre de reescribir la historia según quien gobierna”, elogió el portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados.

Historia en vez de apología
Una característica sobre la que incidió el político catalán es que “Arasa ha hecho historia donde otros han hecho apología”. No citó ejemplos, aunque entre ellos se encuentra el revisionista Pío Moa.

Maestra de la vida
“Es importante que el acercamiento a nuestra historia más trágica se pueda practicar desde la mayor objetividad posible; deshaciendo entuertos, rebajando mitos, acercándonos a la realidad de los hechos, para convertir la historia en maestra de la vida y no en causa de nuevos enfrentamientos”, añadió Duran i Lleida. En ese sentido, pidió que la memoria histórica esté “en manos de los historiadores y no de los políticos”.

De Unió
A continuación, Duran i Lleida habló de Manuel Carrasco i Formiguera, quien fue fusilado por Franco. “Unió Democràtica de Catalunya nació en 1931 como un partido asentado en profundos valores católicos”. Carrasco intervino en la fundación en nombre de Acció Catalana. Al iniciarse la Guerra Civil, el partido apoyó a la Generalitat y al Gobierno de la República. “Carrasco tuvo que huir de la zona republicana. Después fue apresado por los sublevados y ejecutado”.

En todos los bandos
Tras la intervención de Duran i Lleida, Arasa tomó el testigo. “Hubo católicos en todos los bandos”, sentenció. Después, explicó que “la Iglesia católica no se sublevó, no intervino para nada en el alzamiento”. Sí que más adelante “se puso al lado de un bando”, como consecuencia de la “persecución” a la que se vio sometida.

Comentario de extrema derecha
Sin duda, el libro de Arasa no estará exento de polémica. El autor lo sabe. De hecho, ya ha recibido a través del correo electrónico mensajes de personas con diferentes ideologías. Leyó en público varias de las opiniones que ha recibido. Una decía: “Los católicos que apoyaron al bando republicano durante 1936 fueron, como mínimo indirectamente, colaboracionistas por participar voluntariamente en la defensa de un sistema político que decidió exterminar a la Iglesia de forma clara y notoria”. Un comentario que Arasa calificó de “extrema derecha”.

Buscar la verdad
“Lo importante no es si el libro es polémico o no, sino buscar la verdad”, concluyó Arasa. Este periodista, que fue redactor jefe de Europa Press más de 20 años, dejó claro que al publicarlo pretende “reconciliación, perdón y conocer la verdad”.

Familiares presentes
El acto tuvo lugar en la universidad católica CEU San Pablo, en Madrid. Precisamente, Arasa es profesor en Barcelona de la Abat Oliba CEU. A la presentación también acudieron algunos familiares de los protagonistas de Católicos del bando rojo. Los de Lluís Lúcia, de la Derecha Regional Valenciana, denunciaron que su memoria “fue tapada por Franco”. Aunque a Lúcia se le conmutó la pena de muerte, “fue testigo de ejecuciones desde la cárcel de Barcelona donde estuvo recluido” y “fue condenado a la pérdida de memoria”. Incluso “se sustituyó su nombre de las fotografías en las que aparecía para que desapareciera de la historia”.
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