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domingo, 27 de marzo de 2011

Debate en el CCCB: el caso de las fosas comunes de la guerra y el franquismo

Me ha llegado por email la siguiente información, que puede ser de vuestro interés:

El motivo de este e-mail es informarte del debate “El caso de las fosas comunes de la Guerra Civil y el Franquismo” que tendrá lugar el próximo miércoles 30 de marzo a las 19:30h.
El debate, que clausurará el ciclo dedicado a la exposición Desaparecidos del fotoperiodista Gervasio Sánchez, contará con la presencia de Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, y Paco Etxeberría, profesor de Medicina Legal y Forense de la Universidad del País Vasco, que abordaran el caso de las desapariciones forzosas en España.

Esperamos que la información sea de tu interés y quisiéramos animarte a seguir el debate en directo a través de nuestra página web (www.cccb.org). Igualmente te agradeceremos toda la difusión que puedas hacer entre las personas interesadas en el tema.
Ver programa completo aquí (con PDF)

lunes, 20 de diciembre de 2010

Artículo de la BBC sobre las exhumaciones en Cazalla de la Sierra

Cada vez que aparece un artículo en otro idioma sobre la memoria histórica en España, me parece que se da un paso más al reconocimiento global de la situación de las fosas comunes y el proceso de exhumar y dignificar restos en España. El artículo de abajo, publicado hoy, trata las exhumaciones en Cazalla de la Sierra (Andalucía).


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20 December 2010 Last updated at 03:27 ET


Digging up Franco-era truths in Andalucia
By Sarah Rainsford BBC News, Cazalla de la Sierra

On the left hand side of Cazalla cemetery the graves are arranged neatly in a wall, Spanish style.

But across the path from the engraved headstones and flower arrangements, a very different kind of grave has been discovered. The vast pit now being excavated is a burial site from Spain's civil war.

In August 1936, dozens of Republican supporters - and anyone suspected of it - were shot and flung there.

Now uncovered, their bones lie sprawled as they landed: an arm above a head, a skull face down, the soles of shoes still eerily intact on skeletons.

Luis Pobrito was five when his father was taken away by nationalists loyal to General Franco. All Luis has today is one photograph and the conviction his father was killed here.

"I just want to find him and bury him over on that side, in a proper grave," Luis says, gesturing towards the flowers.

"That's all I want. Nothing more."

Rights for victims

It is 10 years since relatives of Spain's "disappeared" uncovered the first mass burial site from the war, and broke an unwritten pact of silence over the past.

More than 150 Republican graves have been found since then - in ditches, down wells or at the edge of cemeteries. But it is just a fraction of the total.

After Emilio Silva discovered the grave of his own grandfather in northern Spain he created an association to help others, doing what he argues is the duty of the Spanish state.

"We are talking about crimes of kidnap, torture, (people) killed - and it's difficult to understand that a group of relatives have to resolve the question. We are the victims," Emilio says.

His own grandfather was trying to set up a secular school in his village when he was killed.

"State intervention would show that the victims have rights, and in a democracy there should be rights for all," Emilio argues.

The government has granted close to 6m euros (£5m) for exhumations since 2006, and the budget has increased this year despite the economic crisis.

But it is estimated there are more than 2,000 unmarked graves across the country and much of the work locating and unearthing them is still done by volunteers.

A national map of grave sites, prescribed in the Historic Memory Law three years ago, has still not materialised.

"So many people disappeared during the civil war. It's a wound that's still open," explains Elena Vera, the archaeologist in charge of the Cazalla site.

More used to ancient Roman remains, she found excavating her country's traumatic, recent past deeply moving.

It is estimated that 300 men and women were buried here. The round holes in the nearby cemetery wall are thought to be the marks of gunfire, from their execution.

"I think to talk about that history, to exhume the bodies for the relatives - or at least locate their graves - that's a way of sealing the wound. We have to let people cry for those who died at last. To mourn the disappeared," Elena believes.

But in this quiet Andaluz town, the opening of the mass grave has unearthed suppressed memories too: of a bitter, divided past that no-one discussed openly here for seven decades.

"We never used to speak about the war here. But it's starting now that they've discovered the bodies," says Anna, a local woman in her 80s.

"Some people agree with it, some don't. But we never spoke about all this until now."

'Leave them be'

Ms Vera, the archaeologist, discovered that her own uncle and great-grandmother had been "taken for a walk" during the war, and never returned.

And in the centre of Cazalla, a man claims he actually witnessed the killings.

"They brought them there in a truck, under armed guard," Carmelo Guillen recalls. Now 83, he lived near the cemetery as a child.

"They shot them, then dragged them like dogs, threw them in the hole and just shovelled earth on top," he says, gesturing with his walking stick.

It is no wonder that some people are wary of digging too deep, even now.

"It should be left in the past," insists a local woman named Luisa, chatting on the wall by the church.

"Nothing can be fixed now, we can't bring the dead back. We should leave them be," she says forcefully, then turns away.

But it is an unconvincing argument for relatives of the missing when those who died fighting for Franco in Cazalla were buried in individual plots in the church graveyard, beneath a huge stone cross engraved with their names.

Now, 74 years later, there are still more than 100,000 people missing from the losing side in Spain's civil war, scattered in unmarked graves across the country.

Many of the relatives now searching for their remains are already in their 80s. And the process - so late to start - is painstakingly slow.

"It's hard to tell the relatives they have to wait," says Emilio Silva. "In this past decade, a lot of people have died waiting for us."

sábado, 28 de agosto de 2010

¿Libertad de expresión? La exhibición de símbolos franquistas

De: Público.es
Fachas en la intimidad

La exhibición privada de símbolos franquistas con proyección pública está permitida

ELENA HERRERA Madrid 28/08/2010 12:20
La exhibición de símbolos de exaltación del franquismo en el ámbito privado, aunque tengan una proyección pública considerable, no es constituyente de delito según la legislación española.

Esto es lo que tuvo que escuchar Santiago Vilar, vecino de la localidad madrileña de Valdeavero, cuando, indignado, acudió al cuartelillo de la Guardia Civil del municipio de Daganzo para advertir de que un vecino de Ribatejada, el pueblo de al lado, había colocado en un mástil de unos cinco metros de altura una bandera preconstitucional en una parcela de su propiedad. El estandarte franquista, que puede verse perfectamente desde la carretera M-113 a su paso por Ribatejada, lleva tres años ondeando entre las fincas del pequeño municipio.

Para el investigador de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Rodríguez Arias, este hecho es una laguna más de la Ley de la Memoria Histórica. "La norma no contempla las circunstancias que tienen lugar en espacios privados pero que sí tienen proyección pública, lo que produce un gran sentimiento de impotencia en las víctimas que padecen su presencia", señala el experto.

La legislación actual sólo contempla la posible retirada de subvenciones o ayudas a los propietarios privados que exhiban "objetos o menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura".

Rodríguez Arias apunta como posible solución a las carencias de la ley la adopción de la decisión marco de la UE de 2002 sobre racismo y xenofobia que insta a los estados miembros a la represión legal de los actos de apología y de exaltación de regímenes no constitucionales. "Esta decisión debería haber propiciado un marco legislativo que regule este tipo de conductas particulares sin importar el espacio en el que se produzcan", concluye el experto. Pero el Tribunal Constitucional la rechazó en su momento por considerar que debía dejarse un mayor margen a la libertad de expresión.

Amparo en el Código Penal

Rafael Escudero, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid, va un poco más allá en la tarea de buscar una posible salida jurídica a este problema. El jurista apunta la posibilidad de acogerse al artículo 607 del Código Penal, que condena el genocidio y las acciones encaminadas a la rehabilitación de un régimen que acoja ese tipo de prácticas de exterminio.

"Si el afectado denuncia apología del genocidio, sí podría considerarse un delito", explica. Pero, para ello, un juez tendría que probar, primero, que el régimen franquista fue genocida y, después, que el sujeto que puso la bandera lo hizo con el ánimo de restaurar ese régimen. "Por ahora, ningún magistrado ha afirmado que la dictadura franquista tuviera esta característica", lamenta el profesor Rafael Escudero.

Por su parte, el doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Javier Chinchón, no ve mucho recorrido jurídico al caso. "Por desgracia, no está prohibido ostentar este tipo de símbolos", declara.
La tricolor no es comparable

Para Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, este hecho es un ejemplo más de la "falta de voluntad política" del Gobierno. "Las apologías de la violencia hay que prohibirlas todas, no debería existir esta doble moral", declara.

Mientras tanto, Santiago Vilar, que no da por perdida esta batalla, espera, al menos, que su protesta pública consiga "sacarle los colores" a sus vecinos. Entre tanto, se pregunta "por qué cuesta tanto retirar estos vestigios" y se afana en explicar que no es lo mismo colocar en una finca particular una bandera preconstitucional que una de la II República, como le insinuaron los guardias civiles de Daganzo.

"La tricolor es constitucional y fue aprobada democráticamente, la otra es la de una banda armada que se alzó contra un gobierno legalmente constituido".

miércoles, 9 de junio de 2010

Almodóvar y la memoria histórica

De: ElPaís.com

Almodóvar produce un documental para denunciar la impunidad del franquismo
Cineastas, actores, músicos y escritores se meten en la piel de 15 personas reales asesinadas en la Guerra Civil.- Será presentado este lunes

EL PAÍS - Madrid - 09/06/2010

Cineastas, actores, músicos y escritores se meten en la piel de 15 personas reales asesinadas "de manera arbitraria e injusta" durante la guerra civil española y la dictadura para denunciar el abandono político en el que se encuentran las víctimas del franquismo, en un documental dirigido por Azucena Rodríguez y producido por El Deseo Films.

Pedro Almodóvar, Maribel Verdú, Hugo Silva, Juan José Millás, Carmen Machi, Juan Diego Botto, José Manuel Seda, María Galiana, Aitana Sánchez-Gijón, Miguel Ríos, Pilar Bardem, Almudena Grandes, Juan Diego, Paco León y Javier Bardem darán vida a 15 personas reales, cuyas familias siguen esperando justicia y reparación.

El documental, que forma parte del proyecto Cultura por la impunidad, será presentado el próximo lunes en un acto el que participará, además de la mayor parte del elenco, el presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, y familiares de las personas retratadas.

sábado, 3 de abril de 2010

23-24 de abril en Minnesota: Congreso internacional

Después de un invierno interminable, por fin parece que la primavera está llegando. Así, es un buen momento para viajar; la próxima semana iré a un congreso en Montréal, donde daré una ponencia sobre el documental Bucarest, la memoria perdida, de Albert Solé. Hace más de 10 años desde que fui a Canadá por última vez, y nunca he estado en Montréal, así que tengo muchas ganas de saber cómo es esta ciudad de la que tanto he oído hablar.

Por desgracia, puesto que ya voy a tener que perder varios días de clase este mes, dudo que podré asistir al congreso Exhuming Bodies, Producing Knowledge, que tendrá lugar en la Universidad de Minnesota el 23-24 de abril. Ojalá no tenga que perder este congreso internacional, especialmente porque queda prácticamente en mi "patio trasero." De momento, estoy explorando una manera de viajar allí, o por coche o por avión; si no puedo asistir, voy a contar con la experiencia de una amiga que vive y estudia en Minnesota para comentarnos un poco sobre las ponencias.

Habrá dos días de ponencias de personas tan destacadas como Emilio Silva o Francisco Ferrándiz, tanto como de profesores de la Univerisdad de Minnesota. Algunos de los temas del congreso son las exhumaciones de fosas comunes, la justicia, los DD.HH., y la memoria colectiva en España. Este congreso internacional e interdisciplinario es el último componente de un año de coloquios sobre temas parecidos, en varios contextos posdictatoriales. Están bienvenidos profesores universitarios, profesores de secundaria y estudiantes graduados.

Aunque la mayoría de los lectores de este blog no se encuentra en Estados Unidos, abajo podéis leer el horario y guardarlo en PDF, por si os interesa.
Exhuming Bodies, Producing Knowledge: Collective Memory, Justice, and Restitution in Contemporary Spain

An International, Interdisciplinary Conference, Part of the Body and Knowing Symposium of the Institute for Advanced Study

Friday, April 23

9:00-9:30 Opening Remarks
Carol Klee
Assistant Vice President for International Scholarship,Office of International Programs,
Professor, Department of Spanish and Portuguese Studies, University of Minnesota

Ofelia Ferrán and Lisa Hilbink
Conference Co-organizers, Department of Spanish and Portuguese Studies/Department of Political Science, University of Minnesota

9:30-11:00 Session 1
“Afterlives: Tracing Exhumed Bodies beyond the Mass Grave”
Francisco Ferrándiz
Científico Titular, Instituto de Lengua, Literatura y Antropología (ILLA)
Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS)
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) (Spain)

“Unsettling Accounts: Perpetrators’ ‘Truths’ Revealed and Their Impact on Democracy”
Leigh Payne
Professor of Sociology and Latin American Studies, University of Oxford

11:30-13:00 Session 2
“Pictures and Consciousness/The Visualization Of Trauma”
Francesc Torres
Artista Multimedia (Spain)

“The Battles of Memory and Testimonial Literature in the Southern Cone: The Female Body as the Locus of Betrayal”
Ana Forcinito
Associate Professor, Department of Spanish and Portuguese Studies, University of Minnesota

13:00-15:00 Lunch Break

15:00-16:30
Session 3
“Rude Awakening: The Decomposition of the Spanish Transition Dream”
Ignacio Fernández de Mata
Profesor Asociado de Antropología Social y Cultural, Universidad de Burgos (Spain)

“Remembrance and Punishment in the Wake of Dictatorial Regimes: The German Model”
Eric Weitz
Distinguished McKnight Professor, Arsham and Charlotte Ohanessian Chair in the College of Liberal Arts, Department of History, University of Minnesota

17:00-18:00 Roundtable Discussion

Saturday, April 24

9:30-11:00 Session 1
“Exhumation, Mass Graves and Prisoners’ Cemeteries from the Spanish Civil War and Postwar Years (1936-1943): An Overview”
Luis Ríos
Comisión Docente de Antropología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid (Spain)

“The Body as Evidence: The Minnesota Protocol and the Use of Forensic Science in Protecting Human Rights”
Barbara Frey
Director, Human Rights Program, University of Minnesota

11:30-13:00 Session 2
“Exhumando Fosas, Enterrando Silencios”
Emilio Silva
Periodista, Presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica
y nieto de la primera víctima de la represión franquista identificada por una prueba de ADN (Spain)

“The Justice Cascade: The Spanish Case of Transitional Justice in Global Context”
Kathryn Sikkink
Regents Professor, Department of Political Science, University of Minnesota

13:00-15:00 Lunch Break

15:00-16:30 Session 3
“No Se Puede Enterrar El Olvido”
José Antonio Martín Pallín
Magistrado emérito de la Sala II del Tribunal Supremo, Comisionado de la Comisión Internacional de Juristas (Spain)

“Atrocities, Law and Collective Memory”
Joachim J. Savelsberg
Professor of Sociology, University of Minnesota

17:00-18:00 Roundtable Discussion

jueves, 4 de febrero de 2010

Memoria histórica en España y Alemania


La editorial Iberoamericana ha publicado La cultura de la memoria. La memoria histórica en España y Alemania.

Madrid / Frankfurt, 2009, Iberoamericana / Vervuert, 208 p., € 18.00
Bibliotheca Ibero-Americana, 131
ISBN: 9788484893080
Ante las tendencias globalizadoras, cobran mayor importancia los procesos colectivos de la memoria. En este contexto, el volumen analiza los métodos y abordajes del pasado reciente de dos países marcados por sendas dictaduras.
Se puede ver y descargar el índice del libro aquí

lunes, 16 de noviembre de 2009

La lentitud para abrir las fosas

De: Público

Las fosas se abren con cuentagotas


Un año después de que el juez Baltasar Garzón remitiera a los juzgados territoriales la investigación sobre los crímenes del franquismo

SONIA LÓPEZ (EFE) - Madrid - 15/11/2009 19:32

Un año después de que el juez Baltasar Garzón remitiera a los juzgados territoriales la investigación sobre los crímenes del franquismo, los familiares de los desaparecidos en la Guerra Civil y la dictadura se debaten entre la decepción y el escepticismo ante la falta de respuesta de los tribunales.

El 18 de noviembre de 2008 el magistrado se inhibió y trasladó las denuncias de los familiares de las víctimas a Juzgados de Instrucción de toda España, que por lo general han archivado o ignorado el asunto.

Pasado un año, es Garzón quien está siendo investigado en el Tribunal Supremo por posible prevaricación por declararse competente para esta causa, mientras que se pueden contar con los dedos de la mano los casos en los que se han abierto fosas por orden judicial.

Pese a ello, los familiares de las víctimas no desisten y las asociaciones de memoria histórica siguen buscando por su cuenta y realizando excavaciones con la ayuda de miles de voluntarios.

Ya no es la batalla de los hijos. Ahora son los "nietos del franquismo", que no vivieron la guerra y apenas tienen recuerdos de la Transición, quienes ven cómo la Justicia les da la espalda.

"Nosotros hemos nacido de espaldas", dice el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva, que añade que "ni la Política ni la Justicia han asumido su responsabilidad en este tema".

Vía administrativa

El "desamparo" judicial ha provocado que las familias de las víctimas hayan recurrido a la vía administrativa, que ha sido -por ejemplo- la que ha dado el visto bueno al inicio de las excavaiones en las fosas de Alfacar en Granada donde podrían estar los restos del poeta Federico García Lorca.

Incluso en este caso el proceso judicial está paralizado, pendiente de que el Tribunal Supremo decida si la competencia es de un Juzgado granadino o de Garzón, y ha sido la Consejería andaluza de Justicia la que ha autorizado la excavación.

La recuperación de sus restos no servirá para aliviar la angustia de los familiares de otros muchos desaparecidos -143.353, según la Plataforma de Víctimas de Desapariciones Forzadas por el Franquimo-, que no cuentan con apoyo suficiente para poder enterrar dignamente a sus muertos.

"Duele la cantidad de medios que se están poniendo en la fosa de Lorca, cuando a sólo unos pasos hay otra fosa en la que no se hace nada", dice Silva.
Justicia ciega

Al igual que en Granada, en Málaga la vía administrativa ha permitido la exhumación de los restos de 2.840 personas con autorizción del Ayuntamiento y sin intervención judicial.

Pero de los más de 60 Juzgados en cuyas manos depositó Garzón la investigación, la mayoría no han respondido todavía y si lo han hecho ha sido para dar "carpetazo" y archivar la causa.

En Galicia, desde 2003, se han abierto 11 fosas, ninguna con intervención judicial; en Asturias, la Fiscalía ha pedido a un juez de Laviana el archivo de la denuncia de la asociación "Todos los hombres de Asturias" pidiendo otras exhumaciones.

En Castilla y León se calcula que se han excavado 18 fosas, de las que sólo dos han contado con la autorización judicial.

A Emilio Silva sólo le consta un caso en el que las exhumaciones se hayan llevado a cabo por iniciativa judicial y es el de las dos fosas comunes de Santa María de Tera en Zamora.

La juez de Benavente Tania María Chico fue la primera en atender el requerimiento de Garzón y autorizar la apertura de las fosas, en las que se descubrieron los restos de siete personas.

"Las contestaciones de los Juzgados son de lo más variopintas", explica a Efe el presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, José María Pedreño, que dice que los jueces "se inhiben, archivan, lo declaran prescrito; nos están dando la espalda y no quieren saber nada del tema", asegura.
Reparación política

El Gobierno defiende los avances que ha supuesto la Ley de Memoria Histórica desde su aprobación el 10 de diciembre de 2007.

Gracias a ella se ha puesto en marcha una oficina de atención a las víctimas de la Guerra Civil, que ha recibido 9.290 consultas desde 2008 hasta septiembre de 2009, según los datos facilitados a Efe por el Ministerio de Justicia.

El Ejecutivo ha recibido también 831 solicitudes de declaración de reparación y reconocimiento personal.

De las que se han resuelto, sólo han sido rechazadas 17, mientras que se han concedido 237, entre ellas la del ex presidente de la Generalitat de Catalunya Lluís Companys, fusilado en 1940 por el régimen franquista.

Además, se sigue trabajando en la elaboración del mapa de los lugares de inhumación y la semana pasada se incluyó en los Presupuestos Generales del Estado para 2010 una partida de dos millones de euros para facilitar las exhumaciones de fosas y agilizar el traslado de los restos humanos si lo piden los familiares.
Prevaricación de las víctimas

De la intervención judicial "precaria y prácticamente nula" también se queja Emilio Silva: "Casi nadie se ha puesto a trabajar, la apertura de la causa contra Garzón en el Supremo ha asustado a más de un juez".

Ese ha sido el "efecto perverso, buscado o no", al que Silva contrapone la imagen de "esa gente de ochenta y pico años, su angustia porque se les va la vida y no han podido enterrar a su padre y su madre".

Su propio abuelo fue asesinado por las tropas falangistas la madrugada del 16 de octubre de 1936 en Priaranza del Bierzo (León), junto con otros trece hombres, y fue también la primera víctima desaparecida en la Guerra Civil identificada mediante el análisis del ADN.

Ahora él, como otros muchos familiares, ha visto como "el único juez que ha hecho algo colectivo por las víctimas" ha sido encausado por ello.

"Se está tratando a las víctimas como culpables. Es lo mismo que decir que los familiares de los desaparecidos estamos prevaricado", afirma.

Pedreño, por su parte, no deja de sorprenderse de que la Justicia española archive las denuncias sobre los crímenes franquistas mientras admite a trámite otras como la de los monjes budistas contra el Gobierno chino por crímenes de lesa humanidad en la década de los 50.

Frente a las voces de las víctimas, que hoy se tienen que "autoconstruir su reparación", otros piden pasar página.

La respuesta la dio Amnistía Internacional en el manifiesto, suscrito por medio centenar de juristas, que remitió al Gobierno tras la inhibición de Garzón: "para pasar página, primero hay que leerla".

sábado, 14 de noviembre de 2009

"La voz a ti debida"

Gracias al blog CCVF por informarnos de esta noticia (publicada en Tercera información)

La voz a ti debida, además del título de un poemario de Pedro Salinas, es el nombre de un nuevo documental de Antonio Girón que une pasado y presente, ofreciendo testimonios de figuras como Marcos Ana o Trinidad Gallego a la vez que acude a eventos más recientes en el movimiento de las memorias históricas, como el auto del juez Garzón en octubre de 2008. La película se estrena el 22 de noviembre, a las 20 h en los Cines Doré.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Memora histórcia en Soria

Este jueves 12 de noviembre de 2009 comenzará la III Edición de la Semana de Memoria Histórica y Derechos Humanos en Soria. Otro año más y gracias a la participación altruista de los ponentes y a la ayuda del Ayuntamiento de Soria podemos ofrecer unas jornadas informativas y culturales como granito de arena contra la amnesia relativa a la historia reciente del país, la cual condiciona indudablemente el presente que nos ha tocado vivir.

Desde las 18:00 horas y hasta la clausura, el día 19, se podrá disfrutar de la exposición VIVIR LA UTOPÍA de la Fundación Anselmo Lorenzo. Vivir la utopía recoge la experiencia llevada a la práctica por el anarquismo respecto a la colectivización de la tierra y las industrias, la primera reacción contra el alzamiento militar del 36 y el abandono por parte del Gobierno de la República.

El mismo jueves a las 20:00 horas la sala de conferencias del Centro Cultural Palacio de la Audiencia, relacionaremos el problema de la impunidad del fascismo español con la actual violencia de los grupos de ultraderecha, en una conferencia impartida por Esteban Ibarra, Presidente del Movimiento Contra la Intolerancia.

Como todas las conferencias contaremos con una intérprete de lengua de signos (LSE) para todas las personas sordas que quieran acudir.

El viernes 13 de noviembre a las 20:00 en el Salón de Actos del Centro Cultural Palacio de la Audiencia contaremos con la presencia de Marcos Ana, con su Decidme como es un árbol. A sus casi 90 años el poeta hará un recorrido por su vida, evocando con sus palabras el sentimiento de toda una generación que sufrió en sus carnes la crueldad del fascismo español, contra el que lucharon con todas sus fuerzas.

En dicho acto se le hará entrega de la Segunda Edición del Premio Ateneo Mónico Vicente.

El sábado 14 a las 18:00 horas en la sala de conferencias del Centro Cultural Palacio de la Audiencia, el director de cine Jean Castejón presentará la película La Eternidad, sobre el Valle de los Caídos. Posteriormente a la proyección de la misma podremos debatirla con él.

El lunes 16 a las 18:00 horas en la sala de conferencias del Centro Cultural Palacio de la Audiencia intervendrá Miguel Ángel Rodríguez Arias con una charla sobre “ La memoria histórica como cuestión de derechos humanos todavía hoy vulnerados”. Miguel Ángel Rodríguez es profesor de Derecho Penal Internacional en la Universidad de Castilla La Mancha y autor del libro “El caso de los niños perdidos del franquismo”.

El martes 17 a las 20:30, a cargo de la compañía teatral K-Producciones se representará en el Salón de Actos del Centro Cultural Palacio de la Audiencia la obra Cantando bajo las balas, de Antonio Álamo con Adolfo Fernández y Mariano Marín (al piano). Argumento: El 12 de octubre de 1936, en Salamanca, poco después de proclamarse la victoria del bando nacional en la cruenta y fraticida Guerra Española, el General Millán Astray, fundado de La Legión y uno de los hombres de confianza del General Francisco Franco, entra en la Universidad de Salamanca, cuyo Rector es el ya anciano Miguel de Unamuno y, junto a otras insignes personalidades, echará un discurso, una arenga más bien, ensalzando las virtudes de la “Cruzada” emprendida.

Miguel de Unamuno, que no tenía pensado hablar, ante lo oído, no tendrá más remedio que decir lo que piensa.

El miércoles 18 a las 20:00 horas en la Sala de Conferencias del Centro Cultural Palacio de la Audiencia se dará una conferencia por parte de Archivo Guerra y Exilio, Agrupación que aglomera a cientos de asociados en todos los continentes. Intervendrán

Dolores Cabra (Secretaría General de A.G.E.),

Francisco Martínez López ”Quico” (Guerrillero de la AGLG), Esperanza Martínez “Sole”(Guerrillera de AGLA),

Manolo Gil (Represaliado y preso político),

Amada Martínez “Rosita”(Guerrillera de la AGLA) y

Fermín Sánchez (Vocal de AGE)

En dicho acto llevaremos a cabo el hermanamiento de Archivo Guerra Exilio y la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad.

La clausura de la III Semana vendrá de la mano del Fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica a nivel nacional Emilio Silva, y será el jueves 19 de noviembre a las 20:00 horas, esta vez en el Salón de Actos del Centro Cultural Gaya Nuño.

Iván Aparicio García

Presidente de la Asociación Soriana

Recuerdo y Dignidad


sábado, 31 de octubre de 2009

Documental: "Los caminos de la memoria"

De: El País

Los barrancos de la memoria

Un hijo de exiliados firma el primer gran filme sobre las fosas de la Guerra Civil

JESÚS RUIZ MANTILLA - Madrid - 30/10/2009

Recordar, desenterrar a los muertos es una cuestión de piel. De regenerar los huesos que inundan esas fosas anónimas, de cerrar heridas para no reabrirlas, de volver a revestir el olvido de dignidad. Con ese propósito, José Luis Peñafuerte, cineasta belga, hijo de exiliados españoles, se ha echado la cámara al hombro para rodar durante tres años un emocionante documental que se estrenó ayer en la Seminci de Valladolid. Se titula Los caminos de la memoria y es la primera gran película surgida al amparo de la Ley de Memoria Histórica. Un recuento del empeño por devolver la dignidad de los represaliados en el franquismo.

Peñafuerte es un tipo de principios. Un artista de esos a los que les gusta husmear sobre las injusticias pestilentes. Mezcla de asturiano y sevillana, engendrado en la diáspora, nació en Bruselas hace 36 años. Allí fue a parar gran parte del exilio y 5.000 niños despojados de sus familias que le sirvieron para hacer su primer documental. "Se titulaba Niños, y es de 2001; aún me piden que vaya a dar charlas por toda Europa con él".

Cuando lo terminó, creyó que había cumplido con la deuda con su parte española. No era suficiente. Con el proceso de desenterramiento de fosas comunes -en las que yacen, según los que saben del asunto, 130.000 muertos de la posguerra fascista- algo se le removió dentro. "Algo que iba acompañado de una necesidad. Se acababan los testimonios directos de aquellos años. Había que contarlo todo de viva voz. Era una cuestión de urgencia biológica. Se mueren", comenta Peñafuerte. Así, fue hablando con gentes que lo sufrieron en propia carne. Desde Jorge Semprún a Marcos Ana u otros presos políticos. Con ellos ha compuesto este sutil y certero fresco de la memoria rota por la guerra y la represión, el más ambicioso de los que se han rodado hasta la fecha con ese telón de fondo. En la digna estela de otros anteriores como Santa Cruz, por ejemplo, de Günter Schwaiger, La mala muerte, de Fidel Cordero y José Manuel Martín, o Las fosas del silencio, de Montse Armengou y Ricard Belis.

También le ayudaron quienes se colocan a pie de campo. Como el forense Francisco Echeverría, uno de los personajes claves en el documental y en todo el proceso de recuperación de las víctimas. O Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de Memoria Histórica. "Éste es el trabajo en el que más tiempo y recursos se han empleado hasta el momento. Parte de las fosas, pero lo proyecta de una forma intergeneracional. Va de los abuelos a los bisnietos que lo estudian ahora en los institutos, aunque no como debería hacerse. Es un horror lo que se hace con este asunto en la educación", comenta.

Entre todos han tratado de hacer un ejercicio de, define el director del documental, "reequilibrio de la memoria". Es algo que comenta Semprún en el filme: "La balanza está todavía en el lado de los vencedores". Lo asegura después de contemplar la verja de Buchenwald, donde el escritor español estuvo encerrado. El desnivel entre los bandos a la hora de resolver las cuentas es claro. Más si se tiene en cuenta que hay cientos de miles de muertos sin identificar en las cunetas. Los vencedores nunca han tenido que apartar las telarañas del miedo, ni esconderse, ni reivindicarse. Incluso en la España democrática, como muestra el documental cuando acude a actos de exaltación franquista en el Valle de los Caídos o en la plaza de Oriente. "Allí se hace la apología del terror que en otros países europeos está prohibida por ley", denucia Peñafuerte. "No es de recibo".

Es una cuestión de higiene democrática, cree Silva. "Más cuando muchas de esas defensas y muchos monumentos se mantienen con nuestros impuestos", asegura el presidente de la Asociación de Memoria Histórica.No es pesimista Peñafuerte en cambio con los últimos avances de reparación histórica que se están consiguiendo en España. En cierto modo, pese a que estos procesos de dignificación de las víctimas se han bordado en algunos países latinoamericanos, en Europa hay mucho por andar. "En el fondo, dado que yo creo que estos procesos se deben llevar desde la sociedad civil, España está resultando pionera en muchos casos. En Italia, el fascismo renace ahora porque nunca se ha abordado como debía, en Francia tampoco se ha entrado a fondo y no hay más que ver lo organizados que están, y en Alemania, la condena del nazismo se hizo por obligación", comenta.

Y añade: "Es fundamental atravesar estos procesos para consolidar el sistema de libertades. España vive la edad de su madurez democrática. Ya ha cumplido más de 30 años en libertad. Es un buen momento para afrontarlo", comenta. Se trata de una cuestión de valores. Valores primordiales, irrenunciables, esos que descansan en las declaraciones de derechos universales. "Por eso me interesaban especialmente los discursos de Marcos Ana o Semprún, porque no hablan de revancha, sino de principios. De alerta para que no se repita la historia", asegura Peñafuerte.

A pesar de las trabas, frente a los malos tragos y a las injusticias palpitantes. Que se lo pregunten al juez Garzón. El magistrado se atrevió a pisar una línea dentro de uno de los poderes del Estado no elegidos democráticamente y se lo quieren hacer pagar. "No hay nadie en los ámbitos judiciales europeos e internacionales que entienda la persecución que sufre Garzón". A no ser que se les hable de una perversa lógica de manos negras... "Si no es por eso, no entra en la cabeza".


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sábado, 3 de octubre de 2009

Abrir las fosas

De: El País

Abrir las fosas cura

El 'caso Lorca' recuerda el miedo de algunas familias a recuperar a sus muertos - Pero, superados los fantasmas, llega el alivio

JESÚS RUIZ MANTILLA
EL PAÍS - Sociedad - 03-10-2009

La tierra no bendecida y los fantasmas tienen en estos últimos tiempos un gran poder de convocatoria. España, un país donde según los cálculos más suaves, todavía existen 120.000 muertos en fosas y cunetas esperando sepultura, vive en las últimas semanas un estado de nervios exaltado. Faltan pocos días -los que estime el juez tras ver alegaciones- para que se remueva en Alfacar (Granada) la tierra donde descansa el gran símbolo de la represión, Federico García Lorca. Cuando las excavadoras y los equipos técnicos hurguen en el suelo donde, según todas las investigaciones de peso, se hallan sus restos junto a los de tres víctimas más -los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro de escuela Dióscoro Galindo- lo más probable es que al miedo, a la reserva, a las dudas y a la emoción las sustituya otra sensación poderosa: el alivio.

Hasta ahora, en el caso de Lorca, lo que reina es la confusión. El lunes, la familia hará un nuevo comunicado ante la siguiente fase del proceso. Es urgente saber qué harán con los restos. Cómo enterrarán el cadáver una vez recuperado. Cómo resolverán asuntos sobre los que todo el mundo se plantea preguntas: las que despierta el gran símbolo universal de la represión franquista. Laura García Lorca, sobrina carnal del poeta, remite al lunes. "Con la apertura de la fosa, se abre un nuevo ciclo y la semana que viene anunciaremos cuál es nuestra posición", asegura. También anunciarán las alegaciones presentadas ayer al proceso de exhumación.

Quienes durante toda la última década llevan comprobando sobre el terreno las reacciones y el comportamiento de los familiares de aquellos represaliados durante la Guerra Civil y el Franquismo, lo saben: tras el horror, casi inmediatamente, llega una especie de paz interior. No es una descripción literaria. Es una constatación científica. Lo han comprobado a pie de fosa los que han pasado casi una década levantando aquellas tumbas indignas, sin nombre, y en muchos casos humilladas hasta el sacrilegio. Aquellos que han dado el último gran impulso a la recuperación de la memoria sangrienta del siglo XX.

Así lo ve Francisco Ferrándiz, antropólogo e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que desde 2003 ha presenciado y levantado acta testimonial de 20 exhumaciones públicas. "Se vive una tremenda tensión previa, pero después, aparece la paz, el alivio y algo casi más importante: no he presenciado ninguna reacción rencorosa, de revancha, sencillamente, todos quieren enterrar con dignidad a sus muertos", asegura Ferrándiz.

También lo relata de esa forma Guillermo Fouce, miembro de Psicólogos Sin Fronteras, testigo desde 2003 de 60 desenterramientos: "Estos procesos, bien llevados, cierran heridas. Son terapéuticos. No hay signos de odio, ni de rabia, ni deseos de venganza", asegura.

¿Qué hay de los discursos contrarios a eso? ¿De los que claman que no conviene hurgar en el pasado, que a nadie le interesa, que no trae nada bueno? "Sencillamente, todos esos argumentos son mentira", concluyen los dos. Pero no sólo se produce eso en España. Priscilla Hayner, autora de Verdades innombrables (Fondo de Cultura Económica), un libro que acaba de aparecer y que cuenta la experiencia de la autora en procesos de recuperación de la memoria de la represión en 21 países del mundo, insiste en lo mismo. "Sobre todo, en aquellos lugares con fuertes raíces religiosas, principalmente cristianas, donde la muerte cuenta con un fuerte ritual, he observado esas reacciones. Aunque el miedo a remover las cosas es algo profundo".

Sin embargo, todos estos procesos deben hacerse, según Hayner, con una máxima. "Con el respeto absoluto a las víctimas por encima de cualquier cosa. Los procesos de recuperación de la memoria y de justicia transacional son algo nuevo, que se está construyendo, pero tratan ni más ni menos que de devolverles la dignidad a todos los que sufrieron represión, de repararlos", afirma la autora.

Antes del alivio, como dice Heyner, hay que negociar con el miedo. Antes del desahogo y de la liberación, los familiares de las víctimas han experimentado hasta sus últimas consecuencias la culpa, la injusticia, la impunidad de los asesinos. No es fácil reaccionar contra eso. Sus muertos no son muertos. Son una especie de fantasmas que en cualquier momento pueden reaparecer, como le ocurrió a Esther Montoto.

Fue un caso que impresionó a Emilio Silva, uno de los líderes de este proceso, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria. "Aquella mujer se presentó en Aranda de Duero cuando anunciamos que abriríamos allí una fosa en la que supuestamente estaba su padre. Cuando le pregunté cómo es que había venido desde Estados Unidos, me dijo: 'Cada vez que escuchaba el timbre de la puerta de mi casa me sobrecogía y pensaba: es él. Me ha encontrado".

Resulta algo muy común. Medido y meditado por la represión. Toda una técnica de amedrantamiento propia del caso español, tal y como lo ha estudiado Ferrándiz. "Las fosas son secretos públicos. En los pueblos, la gente sabe a quién se mató, cómo y dónde están enterrados. Haciéndolo cómo lo hacían, acudiendo a las casas, sacándolos a la fuerza y disparándolos en lugares cercanos, donde se oían las ejecuciones, fomentaban el miedo. Así quedaban en un limbo. Eran cuasi desaparecidos. Fueron expulsados de la comunidad de los vivos, pero también de la de los muertos".

Resulta todo un drama para las generaciones posteriores. Muchos han vivido en la ignorancia y quienes experimentaron el trauma, callan. "Por eso, los antropólogos también ayudamos a crear un lenguaje para que acepten lo que pasó", asegura Ferrándiz. La técnica es montar una mesa cerca del enterramiento, mostrarse dispuesto a escuchar cada historia y registrarla documentalmente. Muchas se cuentan por primera vez. Es difícil dar el paso del silencio a la palabra. "Muchas veces, es difícil encontrar las expresiones correctas", afirma Ferrándiz.

Algo que ayude a aceptar ese espacio ajeno a la vida y a la muerte. Un lugar extraño del que tienen todo el derecho a salir con el apoyo del Estado. En eso, quienes trabajan sobre el terreno en estos asuntos, creen que todavía existe un desamparo escandaloso. "La ley de memoria histórica no ha sido suficientemente contundente", cree Ferrándiz. "El modelo de subcontratas es lamentable, da lugar a que se hagan muchas chapuzas, recuperaciones de restos de los que nadie se responsabiliza. De eso, al no estar bien regulado, tiene la culpa el Estado".

No se espera que sea así en el caso del cadáver de Lorca y las víctimas que lo acompañan. Desde hace meses, un equipo de la Universidad de Granada comandado por el forense Miguel Botella espera la orden de intervenir. Todo está preparado. La familia busca garantías de privacidad, pero será difícil. Las dudas sobre sus posiciones y los desencuentros con las otras familias y las asociaciones de Memoria Histórica han caldeado el ambiente.

Pocos entienden las evasivas y los recelos. Aunque comprenden lo difícil que puede resultar gestionar un símbolo así con la cabeza fría. Pero hay algo en lo que familia y expertos están de acuerdo. "El interés mediático ha sido fundamental en todo este último periodo. La exhumación del cadáver del poeta será un pico de interés en el proceso difícil de superar. A partir de ahí, caerá. Sólo podrá volver a impactar en la opinión con alguna acción en El Valle de los Caídos, pero eso no lo veo a corto plazo", pronostica Ferrándiz. La iniciativa aprobada esta semana en las cortes, que acuerda la creación de un censo sobre quienes allí reposan, abre una puerta a las familias de las decenas de miles de republicanos enterrados allí. Lo mismo opina Emilio Silva en cuanto al interés de la opinión pública. Aunque en el caso de Lorca, pese a que teme que se enfríe el proceso, "es alguien que merece un funeral de Estado". Pero, ¿qué se hará con sus restos fuera de la fosa?

Solventar las dudas de su asesinato sería también conveniente por parte de la familia. Hasta ahora se negaban a buscar sus restos porque decían que representaba un símbolo arropador para todos los que descansan allí y en el barranco de Viznar. Temían también que una vez aclarado su asunto, se acabara todo el interés sobre las demás víctimas, como ha explicado Laura García Lorca.

Pero para otros es preferible ahuyentar teorías escabrosas, esclarecer la terrible verdad con el cadáver en manos de los forenses y los científicos. "Existen bulos, tergiversaciones, leyendas que es preciso aclarar. Lo primero si está realmente allí. ¿Alguien puede pensar que sea normal que no sepamos dónde se halla el mayor símbolo de la locura de la guerra?", pregunta Ian Gibson. Él firmó la investigación sobre el asesinato que ha servido como referencia mundial durante 40 años y no comprende cómo la familia no ha liderado el proceso de recuperación de la memoria con el estandarte del poeta. Hoy es el día en que, por la actitud reacia que muestran los Lorca, Gibson duda. "Tiendo a pensar que está dónde me llevó en su día Manuel Castilla Blanco [el enterrador del poeta]. Pero hay muchas cuestiones en el aire", asegura. Por lo pronto, en el examen previo que han hecho estos días los georadares, han comprobado que la tierra ha sido removida en ese lugar.

Tratar con un símbolo es muy complicado. Pero es algo que se ha hecho con naturalidad y tino en el caso de Víctor Jara, por ejemplo. Lo sabe muy bien Francisco Echeverría, profesor titular de medicina forense del País Vasco, el hombre que ha realizado un examen minucioso al cadáver del cantautor chileno asesinado por Pinochet. En Chile se ha abierto una investigación judicial y un proceso que se está llevando a cabo con total normalidad. Echeverría está a punto de entregar su informe sobre Jara al juez. No ve por qué no se puede abrir un proceso igual con Lorca.

"Comprendo que es complicado, pero es necesario convencer a la familia de que su caso es de interés público y no sólo privado", afirma. Multitud de procesos han probado que es mejor convivir con la verdad antes que con el silencio. No es tan simple como reabrir heridas. "Como médico, la metáfora me sirve. Las heridas que se reabren es que están mal curadas. Lo que hay que hacer es cerrarlas de una vez, pero bien", asegura el forense.

El deseado censo del Valle de los Caídos

De los más de 30.000 muertos que yacen en el Valle de los Caídos, las familias sólo conocen con certeza el nombre de de dos: Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. ¿Y el resto? Puede que la identidad de los demás, de la gran fosa también sin nombre, empiece a ser una clara realidad a partir de los próximos seis meses. Esta semana el Congreso la iniciativa de ICV-IU-ERC y de Nafarroa Bai y con la voluntad del Grupo Parlamentario Socialista ha aprobado una resolución no de ley que permitirá a los familiares reclamar restos y conocer sus identidades a quien lo desee.

Habrá sorpresas, comenta Emilio Silva, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. De las 10.500 reclamaciones con las que contamos nosotros, muchos cuerpos pueden estar ahí. Hemos hecho exhumaciones en las que los familiares creían que iban a encontrar a los suyos y no estaban. Probablemente fueron trasladados allí.

Ocurrió en toda España. Durante 17 años entre 1940 y 1957 se construyó aquel monumento a base de trabajos forzados de presos republicanos. Fue una operación de imagen para el régimen, afirma Silva. El franquismo comenzaba a abrirse internacionalmente y el dictador decidió enterrar a miembros de los dos bandos juntos. Por eso recuperó varios cadáveres de las fosas que hoy continúan sin nombre por toda España, aunque no bajó la guardia y el mismo día de la inauguración afirmó: La antiespaña fue vencida y derrotada pero no está muerta. Nuestra guerra no fue una contienda civil más, sino una verdadera cruzada, clamó.

Se desconocen sus identidades. No son públicas. Aunque deben estar registrados en el Archivo General de la Administración y en la Abadía del monasterio. Es crucial cruzar los datos que hay allí, no públicos, con los que disponemos nosotros para ayudar finalmente a las familias que deseen conocer qué ha sido de los suyos, afirma.

Aunque uno de los casos pendientes de tratar por el proceso de memoria histórica es precisamente qué hacer con el Valle de los Caídos. Para muchas víctimas y familiares del bando vencido, resulta un auténtico insulto. Es un lugar conservado con los impuestos de los derrotados, no lo olvidemos, asegura Silva. Un sitio sin paz sobre el que pende una cuenta por resolver.

sábado, 8 de noviembre de 2008

"Aunque fuese en inglés" - Otra vez, Garzón

Hoy, en una columna titulada "La transición," el escritor y periodista gallego Manuel Rivas ha escrito sobre el auto de Garzón y la manera en que ciertos "padres y guías predilectos de la Santísima Transición. . .ahora amonestan a diario a aquellos que no se atienen al programa." Rivas concluye su breve editorial diciendo que "el auto de Garzón claro que tiene un sentido simbólico, además de su valor jurídico. Salva a la Justicia. Debería acompañar a la Constitución como anexo. Y los profesores de ética, divulgarlo en la escuela. Aunque fuese en inglés." Aunque fuese en inglés. Con esta frase Rivas sugiere que no vaya a ser BG que determine la resolución del auto, sino que puede ser alguien que, como dice el profesor e historiador Julián Casanova, sea "un juez de fuera" (ver "Si a Garzón no le dejan, lo hará un juez de fuera").

Confío en la opinión de Casanova (ver foto abajo, de www.publico.es), y es obvio que otros también, porque el profesor ha sido elegido para participar en el comité oficial del juez. Tuve la fortuna de escuchar a Casanova pronunciar un discurso en persona en un congreso al que asistí sobre la GCE, pero antes lo había leído con gran interés, tanto en sus columnas en El País, como en sus libros sobre la contienda. Hoy, Público.es publica una entrevista bastante extensa con él; aquí me gustaría comentar un poco la idea que cita allí - la de que los crímenes franquistas se tendrán que juzgar desde fuera, en vez de desde dentro de España.

Hace poco cité en este blog a Paul Ricoeur (ver post del 1 de noviembre) y su comentario de que hace falta una "tercera persona" para mediar entre la dicotomía víctima-verdugo. Por supuesto Ricoeur no se refiere a España. El auto del juez BG no se piensa para juzgar a criminales franquistas (o sea, castigarlos). No se está hablando de una época de historia reciente: los mencionados en el auto ya fallecieron hace muchos años. Pero puede ser útil la idea de Ricoeur si se consideran 2 puntos: 1) la participación anterior del juez en el caso Pinochet y 2) los intentos repetidos (y según parece, fracasados) de ocuparse del pasado franquista en España por medio de la Ley de Memoria u otros actos simbólicos de reparación.

Tiñe de otro color la situación actual de BG si se recuerda la forma en que mediaba en el caso Pinochet. Por cierto había muchas críticas de Garzón en aquel entonces - se preguntaba que por qué había que tener el pueblo chileno a un juez exterior (y sobre todo, uno de España) metido en un asunto nacional. Pero también había los que aplaudieron la aplicación de la justicia universal, o sea, la noción de que el caso constituía un asunto internacional por haber sido cometidos crímenes contra la Humanidad. Aunque falleció Pinochet antes de que pudiera ser juzgado (como casi todos los ex-dictadores de la historia), su detención en Londres en 1998 marcó, sin duda, un momento decisivo en la trayectoria del caso.

Es curioso pensar que, mientras que antes BG era el "juez de fuera," ahora es posible que necesite el mismo tipo de "intervención." Según Casanova, si no es BG, será otro juez, porque "el proceso ya es imparable." Hay los que ven el auto del juez como síntoma de los fracasos de la Ley de Memoria. Es decir, la justicia ha tenido que actuar donde la política no ha podido o querido. Como comenta Emilio Silva, "la ley de la Memoria del Gobierno no se ha responsabilizado de las exhumaciones y las familias han tenido que buscar otra vía para que el Estado se responsabilice" (de "La ARMH recurrirá el acuerdo...," de Europa Press, citado en www.memoriahistorica.org). Pero tal vez tampoco sea una cuestión del Estado español. Tal vez el auto tenga que escribirse desde fuera. Porque de momento parece como si la discusión sobre la competencia del juez se estuviera apoderando de la de las exhumaciones de las fosas comunes, de las víctimas y sus descendientes.

jueves, 9 de octubre de 2008

Entrevista con Emilio Silva

Esta entrevista con Emilio Silva se ha hecho hoy en "Hoy por Hoy" de la Cadena SER.

Cita: "1.200 cuerpos recuperados" hasta el momento por la ARMH.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Creando un registro de víctimas

Se me olvidó mencionar en esa fecha que el 30 de agosto es el Día Internacional del Detenido-Desaparecido. Se puede ver un fragmento de un anuncio relacionado aquí (de la Cruz Roja, y en inglés):



Es imposible que el vídeo cite las estadísticas para todos los países con detenidos y desaparecidos, puesto que es de unos 53 segundos. Pero el fragmento nos recuerda de la cantidad de países que aún tienen a personas desaparecidas. Para más información sobre estas desapariciones, recomiendo leer la página de Amnistía Internacional, la de Human Rights Watch o la de Nacionas Unidas.

El 8 de octubre de 2000 - 20 días antes de que exhumaran los restos de su abuelo - Emilio Silva, uno de los dos fundadores de la ARMH, escribió un ensayo titulado "Mi abuelo también fue un desaparecido." El uso en el título de la palabra "desaparecido" subrayó la conexión íntima que el autor sentía con los nietos de otros desaparecidos. Como se sabe, el término "desaparecido" se usó por la propia dictadura militar argentina. En 1985, Jorge Rafael Videla, dictador de Argentina entre 1976-1981, respondió en una entrevista televisiva que los desaparecidos no están muertos ni vivos - son desaparecidos:



Aparte del asco y la rabia que produce ver la frialdad con que Videla pronuncia esta palabra - y la idea de que es él que la explica - la "definición" que provee sí subraya el estado de incertidumbre perpetuo por el que tienen que pasar los parientes y amigos de un desaparecido. Muchos ya han estudiado el peso del término "desaparecido" y la angustia que provoca saber que nunca se ha encontrado a un ser querido. No es mi intención aquí explorar el uso de esta palabra, pero sí quisiera comentar que el término se ha extendido a muchos otros contextos y ya no se acepta solamente como algo que se refiere a las dictaduras del Cono Sur. En España, como saben muy bien sus familias, amigos y vecinos , también hay desaparecidos. Como explicaron Julio Vidal y María Encina Prada en 2000, (ver Las fosas de Franco. Crónica de un desagravio) muchas veces estos desaparecidos han sido "un secreto a voces, sobre las que recae un pesado y miedoso silencio" (59). Ocho años después, se están señalando más y más - gracias en parte a los testimonios de los que estuvieron allí, o de los que crecieron sabiendo donde se encontraban las fosas -- donde yacen estos muertos.

Hasta el momento, no ha existido ningún registro nacional de víctimas en España. Tampoco se puede ver, que yo sepa, un listado general de las víctimas encontradas en las fosas hasta la fecha. Hace unas semanas mencionamos aquí que se creaba la primera base de datos de la ADN para ayudar a identificar los restos de una fosa común. Hoy Baltasar Garzón ha dicho que será necesaria más información antes que decida si se puede crear un registro de víctimas de la GCE y el franquismo. Se puede leer el artículo original aquí.

Es interesante que, mientras aún no exista tal registro, numerosos sitios web ya hayan intentado crear su propia base de datos, contando con la participación de los internautas para mandar datos y ayudar a reconstruir historias. Mencioné hace poco el blog "Quiénes eran," pero hay muchos otros, demasiados para nombrar aquí.

La espera en España para enterrar dignamente a los "desaparecidos" ha sido de muchos años. Demasiados. Es muy probable que algunos nunca se encuentren. Pero quizá con la atención de Garzón, por lo menos se atienden más rápidamente las peticiones de ayuda para buscar. Las exhumaciones han consistido en mucha ayuda por parte de voluntarios, encima de especialistas como antropólogos forenses y arqueólogos. Pero como explica artículo 13 de la Ley de Memoria Histórica, "Colaboración de las administraciones públicas con los particulares para la localización e identificación de víctimas," el gobierno también necesita colaborar a encontrar e identificar a las víctimas de las fosas:
1. Las Administraciones públicas, en el marco de sus competencias, facilitarán a los descendientes directos de las víctimas que así lo soliciten las actividades de indagación, localización e identificación de las personas desaparecidas violentamente durante la guerra civil o la represión política posterior y cuyoparadero se ignore.

Lo previsto en el párrafo anterior podrá aplicarse respecto de las entidades que, constituidas antes de 1 de junio de 2004, incluyan el desarrollo de tales actividades entre sus fines.

2. Conforme a su normativa reguladora, podrán arbitrarse subvenciones para contribuir a sufragar los gastos derivados de las actividades contempladas en este artículo.
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