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jueves, 23 de junio de 2016

Libro: (Re) Collecting the Past. Historical Memory in Spanish Literature and Culture

Es con gusto que comparto con vosotr@s este nuevo libro, (Re) Collecting the Past. Historical Memory in Spanish Literature and Culture, publicado por Cambridge Scholars. El libro fue editado por Jacky Collins, Melissa Stewart, Maureen Tobin Stanley y Nancy Vosburg. Las editoras son profesoras y estudiosas de la narrativa y el cine españoles en el Reino Unido y los EE.UU. Hay 14 capítulos en total. Me alegra mucho haber podido participar en este proyecto con un artículo sobre la película Muerte en El Valle; espero que el libro les sea útil a l@s que les interesa el tema de la memoria histórica en la producción cultural reciente.

ISBN: 978-1-4438-8685-7

miércoles, 25 de julio de 2012

El Holocausto en el contexto español - artículos

El volumen 6 del año 2010 de la revista electrónica Vanderbilt e-journal of Luso-Hispanic Studies se dedica a la representación del Holocausto en la cultura española. Los artículos, en inglés y español, se pueden leer en línea o guardar en PDF. Más aquí.

miércoles, 9 de junio de 2010

Lectura de verano 2: La cena de los generales, de José Luis Alonso de Santos

No suelo leer las obras de teatro -- prefiero verlas en persona, si es del todo posible. Pero por alguna razón, dudo que La cena de los generales, la última obra de teatro de José Luis Alonso de Santos, vaya a estrenarse un día pronto en Iowa. Así que cuando vi el libro (Castalia, ed. de Andrés Amorós) en la biblioteca, sabía que lo tenía que sacar. En septiembre de 2009 copié aquí unos enlaces sobre La cena, y recibimos un comentario de un espectador que se disfrutó mucho en el estreno de la obra en Sevilla. En aquel comentario, me pregunté cómo se manejaba el tema de la guerra civil con un toque cómico, y ahora lo entiendo mejor y espero que esta reseña sirva para abordar esa cuestión.

Para empezar, debo decir que el autor de la obra la ha llamado una "tragicomedia," pero por lo menos uno de los actores principales prefiere decirla "comedia" o "comedia dramática." Yo aún no he tomado una decisión de cómo tildarla -- simplemente, sé que me he divertido mucho leyéndola. Es una obra que despierta un arcoiris de emociones, y verla en persona tiene que intensificar esa sensación.

La cena de los generales es una obra breve, dividida en doce escenas y situada totalmente en el Hotel Palace de Madrid, justo terminada la guerra civil. Para los lectores no españoles de este blog probablemente se deba aclarar que el Hotel Palace fue bombardeado durante la guerra y usado como hospital. Lo que no sabía es que también sirvió de embajada de la URSS (me imagino que ese uso terminó con la guerra), detalle que hace aún más interesante la mezcla particular de cocineros de izquierdas y camareros de derechas en la obra. Pero antes de la guerra, el Hotel Palace era -- y hoy sigue siendo -- uno de los hoteles más lujosos de Madrid. Para daros una idea, para pasar la noche, son 305€, lo cual asegura que nunca pisaré una habitación allí.

La premisa de La cena de los generales es una cena que se debe preparar para Franco y sus generales. Pero esta cena no se puede preparar a menos que se pongan en libertad condicional a los cocineros del hotel, que se encuentran en Ventas y la Modelo por ser de izquierdas. Se establece muy pronto el conflicto: los cocineros, quienes prácticamente se mueren de hambre en la cárcel, tienen que preparar una cena de lujo para los generales. Abajo vemos a los protagonistas, el maître, Genaro, y el teniente, quienes van a estar dialogando a través de toda la obra. Pero esta es una obra en que el escenario está lleno de personajes, porque hay un cocinero especial para todo - verduras, carne, etc. Además, hay un soldado moro, Mustafá, y los camareros, casi todos de derechas. La escena de abajo, que es el fragmento más largo que hay de momento en internet, es la que abre la obra.



La descripción en la escena de arriba, de un Franco omnipresente, me recuerda la descripción tan conocida de Foucault, del ojo panóptico. Y es verdad, porque en esta obra, aunque tarde mucho Franco en llegar, siempre está allí, a la vuelta de la esquina. A pesar de que el director y los actores se han empeñado en recordarnos que esta es mucho más que una obra sobre la guerra civil, tenemos muchas pistas de la contienda y sus secuelas brutales: el chef principal ha sido fusilado, y la chef suplente (Juana) y la cocinera (María) entran con las cabezas rapadas. Todos sufren de hambre - casi lloran de alegría al ver el pan, las verduras y los filetes, y el maître huele el "café café" por primera vez en muchos años. La disparidad enorme entre vencedores y vencidos se destaca aquí por el montón de productos alimenticios que se acumulan en la cocina del Palace, pero hasta el propio teniente admite que tuvieron que amenazar a la gente para conseguir la comida: "A ver si creen que es tan fácil, que salgo a la calle y me lo dan todo así, sin más. No saben lo que ha costado conseguir lo que hemos traído. Y ha tenido que ser por las malas. Hemos ido a las casas, a las tiendas, a los almacenes y nadie daba nada, y eso que hemos dicho que era para Franco; así que hemos tenido que mandar las tropas y cogerlo a la fuerza" (126).

Además de la cena de los generales, hay una trama secundaria en esta obra que añade un elemento muy importante, porque sin esa trama, sólo tenemos un espectáculo de cocina. Esta trama es parte del discurso doble que hay aquí -- por un lado, hay lo que se dice, y luego, lo que se hace. Por la superficie puede parece que unos cocineros presos se ven obligados a preparar una cena a Franco. Pero la obra trata también la dignidad del ser humano, que, enfrentado con lo que puede ser una situación totalmente humillante, tiene que encontrar una manera de reconciliarse con el momento y seguir adelante, porque si no, no podrá sobrevivir. No quiero estropear la obra para los que no la han visto, así que sólo diré que la otra trama tiene que ver con una boda, y que la última escena se titula, "El final casi feliz de esta historia."

En su introducción crítica a la obra, Andrés Amorós ha citado los debates actuales sobre la memoria histórica, aunque es evidente que ni el estudioso ni el director quieren que los espectadores vean en La casa de los generales una especie de comentario social o aproximación a la guerra civil:
Aborda esta vez Alonso de Santos un tema especialmente conflictivo, todavía, para muchos: el de nuestra guerra civil. Su intención, desde luego, no tiene nada que ver con el hecho interesado en remover viejos fantasmas colectivos. Al presentar la obra, en Sevilla, los periodistas le preguntaron, de modo inevitable, sobre su posible cercanía con iniciativas tan controvertidas como la Ley de Memoria Histórica o el empeño del juez Garzón por desnterrar muertos. Aunque estas dos circunstancias no dejan de añadir cierta polémica a la obra, Alonso de Santos de desmarcó rotundamente de ambas. . . (35).
Por un lado entiendo el rechazo que tienen tantos artistas de asociar sus obras con la guerra civil, porque es un tema que tiene la mala fama de ser "caducado" o usado como mecanismo para vender obras. Pero por otro lado desconfío de críticos y artistas -- no importa lo bien conocidos y respetados que sean -- que siempre tienen que abrir su discurso hablando de cómo no leer la obra. Es algo que sólo me hace querer explorar aún más ese ángulo, cualquiera que sea. Yo sí creo que es significativo que Alonso de Santos suela, como explica Amorós, "fijarse en lo absolutamente contemporáneo" (32), algo que no es el caso aquí. Entonces, para mí, pensando en esta obra precisamente en el marco de su contexto histórico, me viene a la cabeza una preguna que para mí, parece normal: ¿qué es lo que Alonso de Santos nos está intentando decir de la guerra civil española (y por extensión, cualquier guerra y su conclusión)?

Creo que hay que apuntar, en primer lugar, la apelación a la comedia y al drama. Todos sabemos que la comedia sirve para hablar de temas serios, pero creo que aquí también es lo que permite que los dos bandos se acerquen (¿un intento por esbozar una reconciliación?). Falangistas y comunistas no exactamente están compartiendo la misma mesa o comida, pero sí comparten escenario. Alonso de Santos también intenta romper con la idea de una izquierda y derecha uniformes, de una historia en blanco y negro, o de buenos y malos. Por ejemplo, hay el caso de un cura encarcelado o del militar al que arrestan en la cocina. Andrés Amorós apunta que los personajes de La cena "mantienen dos valores muy claros: el trabajo bien hecho y la dignidad de cualquier ser humano" (76). Asimismo concluye que a todos les llega un "dilema ética, no político" y añade que "de su respuesta a esa situación depende que se salven o se condenen, en su dignidad de seres humanos" (77).

La cena de los generales es una obra de teatro muy recomendable, y espero que la puedo ver algún día. Son muy memorables la escena de las canciones de zarzuela y la pelea entre camareros y cocineros en la escena 4.

sábado, 6 de febrero de 2010

La intromisión de la SGAE en un instituto que quiere representar "Bodas de sangre"

Cuando leí esta noticia, no me lo podía creer. ¿Cómo cobrar 95 euros para que alumnos de un instituto representen Bodas de sangre? Unos profesores han respondido a la situación escribiendo una carta a El País para quejarse (ver después del vídeo). Hay que añadir que, como profesora de literatura, me inquieta mucho enterarme que hasta en el país de García Lorca, pueda suceder algo así. ¿Es ésta la manera en que esperan fomentar el interés en la literatura y la cultura entre los alumnos, o es una cuestión de cuánto se puede ganar del nombre del poeta?

Lorca must be turning over in his grave, wherever that is.

La SGAE reclama 95 euros a un instituto para representar una obra de Lorca




De: ElPaís.com

Si Lorca levantara la cabeza

CARLOS PONCE ESCUDERO / JOSé MANUEL FOYO MARCOS 06/02/2010

Nueva acción de la SGAE contra la cultura: impiden que alumnos de un instituto de A Coruña representen Bodas de sangre. La SGAE quiere cobrar a unos escolares por representar una obra de Lorca.

¡Cuánto esfuerzo hizo el bueno de Lorca para hacer llegar la cultura a aquellos que no tenían acceso! ¡Cuánto polvo levantado para representar una obra ante un público con camisa de esparto! Y qué feliz sería sabiendo que décadas después se consiguió poner el arte al alcance del pueblo.

Atrás quedan los proyectos culturales de la II República, que tenía la intención de promover y fomentar la cultura en todas las ciudades y pueblos de España. A ese hacer llegar el arte a los demás Lorca lo consideraba como "una maravillosa cadena de solidaridad espiritual que tiene toda obra de arte y que es fin único de palabra, pincel, piedra y pluma".

Ahora parece que el fin del arte no es comunicar, sino lucrar. Pasará mucho tiempo hasta que vuelva a salir un artista tan grande y con tanta pureza como Lorca. Y es que lo de él era verdadero amor al arte (y a sus receptores), y lo de ahora es amor al dinero.- Carlos Ponce Escudero. Barcelona.

Como profesor de Enseñanza Secundaria, ¿cuando analice un texto de un autor contemporáneo con mis alumnos, tendré que pagar a la SGAE. José Manuel Foyo Marcos Oviedo, Asturias.

Queipo de Llano en el teatro, interpretado por Antonio Dechent

De: Público.es (5 de febrero de 2010)

"Tengo este vozarrón de ponerme en la puerta de mi bar"

Entrevista: Antonio Dechent. El actor llevará al teatro al militar sublevado que aterrorizó al sur de España

ÁNGEL MUNÁRRIZ - Sevilla - 05/02/2010 21:11

Antonio Dechent (Sevilla, 1960) cumplirá este año un viejo sueño: convertir en protagonista de una obra de teatro a Gonzalo Queipo de Llano, el militar sublevado contra la República que abrió la primera brecha decisiva para la victoria del bando nacional y aterrorizó a todo el sur de España mediante brutales campañas represivas. La obra, un proyecto de Dechent que él mismo protagonizará, la está escribiendo Pedro Álvarez-Ossorio, director de la sala sevillana La Fundición, y se estrenará en diciembre en Sevilla, ciudad en la que es aún infrecuente abordar públicamente la figura de Queipo de Llano. Biznaga de Plata en el Festival de Málaga por Smoking room, secundario de prestigio y con gran tirón, Dechent ha participado en más de 40 películas, entre ellas Intacto, Alatriste y Los Borgia. Tras estudiar Psicología, su biografía dio un bandazo cuando, a los 23 años y tras lo que él llama su “etapa de tres años en la hostelería”, entró en el Instituto de Teatro de Sevilla.

¿Por qué le interesa Queipo de Llano?

Hombre, es uno de los nombres que hay que tener en cuenta en esta ciudad, ¿no? Un día hace unos años, cuatro o cinco, escuchando la radio, de repente caí en la cuenta. Lo vi, en Radio Sevilla, lanzando aquellas proclamas por las noches, mintiendo por un lado, diciendo que había conquistado plazas que aún no tenía... Queipo y Sevilla, Sevilla y Queipo. Ahí había algo. Y luego me entero de que le gustaba, que era un hombre al que le gustaba realmente hablar por la radio, que incluso invitaba a gente a que lo escuchara allí en Radio Sevilla, y al que sus propios subalternos debían cortar el micrófono a veces, de las barbaridades que decía.

Es un nombre subterráneo en la ciudad, ¿pretende sacarlo a la luz?

Esto no tiene nada que ver con memoria histórica, no va por ahí. Es un hombre que hay que contar, ¿por qué no?

Sabrá que, en Sevilla, su nombre va unido a la polémica.

Mi objetivo no es crear polémica, desde luego. Me interesa el personaje como figura histórica. Quiero hacer esto para comprenderlo, no para buscarme enemigos ni compañeros de viaje. Creo que era un hombre solo, un hombre que se rebeló contra la monarquía y la república, un hombre que hizo lo que todos sabemos que hizo. No va a haber ni toma de posición política, ni moral, ni costumbrismo, ni didactismo. Me interesa la pulsión íntima de Queipo, por qué era así, por qué no tenía amigos. Y vamos a dejar que sean sus palabras las que lo salven o lo condenen. No olvidemos que es un espectáculo, no una conferencia, y que Queipo es un personaje muy teatral, con una grandilocuencia verbal, unida a un lenguaje callejero, que vienen muy bien a un actor. Además de eso, lo que buscamos es la otra parte, la doméstica.

¿Cuándo comienza a escuchar hablar de Queipo? ¿De pequeño, en casa?


Yo no he escuchado hablar de Queipo en mi vida. Quiero decir, había una calle de Queipo, pero poco más. Franco lo hizo tan bien que consiguió que nadie hablara de Queipo en mucho tiempo, porque le era incómodo. Es un poco más de adulto cuando te interesas. De niño tampoco escuchaba hablar de Pablo Iglesias, o de la Pasionaria., de la Pasionaria sí, porque la insultaban en las clases de formación del espíritu nacional. Bueno.

¿Qué le parece que sus restos sigan enterrados en la basílica de La Macarena?

Bueno, si estuviera enterrado en el Cachorro [iglesia de Triana, su barrio], tendría una opinión, pero como está en La Macarena… [se ríe] Habría que hablar mucho sobre la connivencia de la iglesia de la época con la dictadura, ese quid pro quo que hubo, por qué a la guerra se la llamó cruzada, por qué se le dan esos merecimientos a Queipo. Supongo que cuando empiece a trabajar en el personaje iré un día iré a visitarlo, a ver qué me inspira.

¿En qué proyecto trabaja ahora mismo?

Ahora estoy con los chavales de Malviviendo [serie de cierto éxito para Internet realizada por jóvenes sevillanos]. Me vieron en un corto de chavales que están empezando, y vinieron a preguntarme si quería colaborar con ellos. Y les dije que no sólo quería colaborar, sino que me encanta lo que hacen. Hago de patriarca del barrio que han inventado. Hago, digamos, un Dechent en estado puro. Es decir, una cosa que yo he hecho toda la vida que es ponerme de una manera que miro a la gente y hago que baje la cabeza y mire al suelo … [se ríe]

¿Y esa habilidad nace o se hace?

Eso se paga, eso me ha dado a mí de comer. Yo tengo dos niños, una mujer y un perro y ninguno mira al suelo cuando llego a casa [risas]. Además de lo de Malviviendo, ahora me voy a Bilbao a hacer Un mundo casi perfecto, con los hermanos Ibarretxe.

Cine, teatro, televisión… El trabajo no le falta.

Bueno, como yo digo, yo era un actor de prestigio, pero lo de aparecer en televisión lo he notado bastante [carcajada]. La televisión es caso aparte, nadie habla jamás de personajes, ni de guión. Ni de arte. Bueno, de arte yo tampoco. Artistas son los flamencos, yo soy un trabajador. Pero lo extraño de la televisión es que consigue que la gente de peluquería, los eléctricos, todo el mundo hable de nóminas y de audiencias. Ése es el ambiente que consigue crear, que no tiene nada que ver con los motivos por los que yo me dedico a esto. Es como ir a fichar a una empresa.

¿Se acabó entonces la televisión para Dechent?

No, no. A mí me dan un saco de dinero y hago lo que me digas [se ríe]. Pero quiero decir, es una cosa muy efímera, como mirar una lavadora. Todo se olvida. Ni yo recuerdo lo que he hecho en televisión. Y que conste que yo respeto, ¿eh? Pero no me gusta el resultado del trabajo.

¿Pero no hay ninguna serie que le guste?

The wire [sin dudarlo].

Española, digo.

Española… Me gustaba mucho Camera café.

¿Ha salido escaldado de 'La familia Mata'?

No, no, yo estoy contentísimo. En todo caso, escaldada mi carrera, no yo. Yo soy responsable de mis actos y además me he divertido haciéndolo. Pero lo cierto es que si sales en una serie cómica en televisión, digamos que Smoking room se olvida.

¿Dificulta el acceso a papeles el vivir en Sevilla?

A mí no. Si no, no viviría aquí. Bueno, supongo que si nos ponemos puntillosos, si estuviera todo el día en los bares donde va todo el mundo, pues a lo mejor… Pero yo soy poco ambicioso en ese sentido. No quiero estar en todas partes a la vez. Además, hace tres años yo hice 12 películas en un año sin contar cortos y miniseries. El que se quiere acordar se acuerda de ti, estés donde estés.

¿A qué atribuye ese tirón?

Mira, hago papeles cortos, así de claro. Si hay, qué sé yo, un jorobado pederasta, me llaman. Uno que tiene un monólogo de cuatro páginas y sólo trabaja un día (o sea, que el sueldo es de un día), pues ése soy yo. Y a lo mejor el curro es más que el del protagonista, que sólo sonríe, escucha el violín y mira con ojos tiernos a la señorita… Hago personajes muy difíciles que aparecen poco. Y como estoy en esto para ser otro, pues me encanta, y lo agradezco.

¿Ha visto a muchos colegas quedarse en la cuneta estos años?

No sólo estos años, no nos equivoquemos. Esta es una profesión muy dura. Si no estás arriba, no te llaman, has muerto. Da grima la cantidad de gente muy válida que está en su casa. Pero es lo que tiene la televisión. Glorifica, enaltece demasiado a gente que ha salido en una serie.

¿Cómo lleva la fama?

Pues tranquilamente, ya ves. Vivo aquí, en mi barrio, donde no me molesta la gente. Y cuando salgo, creo que la gente tiene en la cabeza los personajes de carácter duro que he hecho, y se atreven poco conmigo, cuando yo agradezco muchísimo que me digan “hola” o me pidan una foto, porque creo que para eso estamos. A los únicos que les molesta, que he visto decir “¡oh, por dios no!”, es a chavales con 20 años que han hecho una serie y se creen que se lo merecen.

¿Se ha descargado alguna película de Internet?

Bueno, sí.

¿No hay colisión de intereses?

No, porque me descargo cosas de 1930, ¿entiendes? Sobre todo me descargo cosas en las que no estoy [risas], y películas españolas ninguna, por respeto a los compañeros.

¿Esa voz la tiene desde siempre?

Nooo. Nadie tiene esta voz. Se me quedó así de ponerme en la puerta del bar que tenía aquí en Sevilla, que cerró en el 86 o el 87, y decirle a la gente “Perdona, no puedes pasar”, poniendo esta voz. Vamos, que tengo a esta voz por miedo a que me peguen, por auténtico terror.

¿Ha doblado alguna vez?

Sólo dibujos animados. Un día glorioso me hicieron un regalo, que fue doblar todos los títulos de Popeye. Eso sí, dibujitos, documentales… Pero para qué doblar a nadie. Luego ves una película en la que hay un yonki al que han atropellado, medio moribundo y con la jeringuilla puesta, y un policía, y los dos hablan como marqueses. Es mentira. Me han propuesto doblar, haciéndome falta el dinero, y no lo he hecho.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Labrador del viento: Miguel Hernández en el teatro


En: NAVES DEL ESPAÑOL (MATADERO DE MADRID)
Premio Matadero Madrid "Ayuda a la creación contemporánea 2009"
viernes 27, sábado 28 y domingo 29 de NOVIEMBRE 2009 a las 2oh
Reservas: barakamatadero@gmail.com

Del blog de Baraka Madrid:

El proyecto surge de la necesidad de continuar el trabajo con un equipo cuyos miembros potencian la creatividad de cada uno y cuyas diferencias, lejos de chocar, dan puntos de vista diversos, enriqueciendo así el proceso. La meta, eso sí, común entre todos: Teatro. Teatro creado fundamentalmente por actores y artistas de la escena, aunados por el mismo lenguaje y la necesidad de entregar al público piezas únicas nacidas durante el proceso creativo.

¿Por qué Miguel Hernández? La idea nace de gira con nuestra anterior producción “Sueño Lorca o el sueño de las manzanas”. Como todas las ideas que acaban por materializarse, ésta resonó en cada uno de nosotros por contener los elementos necesarios para nuestra compañía. No sólo continuaba y nos permitía profundizar en la línea de creación poética de Baraka, sino que nos daba la oportunidad de ofrecer al público amante del poeta una propuesta diferente en torno a su vida y obra, y acercar e inspirar la lectura de aquéllos para los que Miguel Hernández es un absoluto misterio, cuando no, un total desconocido.

Un gran reto par una compañía emergente, de aspiraciones internacionales y una deuda con quien tanto dio para recibir y continuar recibiendo tantas heridas. Hacer uso de nuestra lengua materna, políticamente desinteresados, en el mejor de los sentidos, queremos ser - o al menos es esta nuestra intención – transmisores del inmenso legado hernandiano, canales de su Amor: el amor que anhelaba, el amor que le asfixiaba, el amor por la España que le arrebataron, por una familia lejana y cruel, por lo pequeño y lo grande, por la amistad, por lo que pudo haber sido, por su ejemplar integridad. El amor que paradójicamente le llevo a perder una vida tan llena de vida, que cuesta imaginar una muerte tan rodeada de muerte. Y es que tanta luz, debió generar muchas sombras a su alrededor…

Todos los miembros de Baraka somos actores, animales de teatro. Soñadores y tremendamente luchadores. Con Miguel nos identificamos, Miguel resuena en cada uno de nosotros por su lucha, por su hambre y su tenacidad. Hay algo rabiosamente inconformista y profundamente arraigado a lo humano que vibra entre nosotros. Por eso humildemente Miguel y por eso ahora mejor que nunca: por un merecido homenaje tanto a él como a su público presente y futuro.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Se estrena hoy "La tierra"

Imagen de "La tierra," dirigida por Javier G. Yagüe

Esta noticia, del sitio web del Centro Dramático Nacional, podrá tener una relevancia especial para los lectores de este blog, por su tema:
La tierra es la historia de un crimen. Un crimen sin criminales. Uno de esos crímenes de «se nos fue la mano». La tierra es la historia del silencio que ha escondido ese crimen, de la gente que miró para otro lado. María regresa a su casa diez años después de aquello y encuentra que el silencio ha sido peor que todos los castigos.

Tal vez sea eso lo que defina el siglo XX: nuestra mirada ausente, que no ve a unos terroristas con las uñas arrancadas, que no ve el humo sobre el cielo de Buchenbald, que no ve el Atlántico lleno de africanos muertos. Que hace como que no ve.

La obra, escrita entre 1994 y 1997, ubicada en los años ochenta y noventa, se puede leer hoy, en 2009, a la luz de una realidad que por entonces no se comentaba: la tozuda memoria de los muertos. De todos esos muertos que hoy son ceniza y un par de balas. De todos esos muertos que descansan, si eso es posible, bajo la tierra de alguna cuneta de España.

Reparto (por orden alfabético):
Sergio Álvarez
Gabriel Andújar
Joel Guijarro/Javier Macarrón
Mariano Llorente
Nieve de Medina
José Melchor
Vicente Navarro
Francisco Olmo
Marta Poveda
Raúl Prieto
David Rubio
Andrea Soto
Julio Vélez

Dirección
Javier G. Yagüe

Escenografía y vestuario
Elisa Sanz

Iluminación
Pedro Yagüe

Música original
Eliseo Parra

Diseño de cartel
Isidro Ferrer, Sean Mackaoui

Fotografías
David Ruano,
Paco Amate

Vídeo Clip
Paz Producciones

Producción
Centro Dramático Nacional


martes, 3 de noviembre de 2009

Más sobre Miguel Hernández: "Versos presos"

'Versos presos' lleva al teatro la poesía de Miguel Hernández

Dos actores encarnan al poeta en el Teatro Barakaldo

EVA LARRAURI - Bilbao
EL PAÍS - 30-10-2009

Dos actores, Iñaki Urrutia (Bilbao, 1963) y Gorka Mínguez (Portugalete, 1978), encarnan al poeta Miguel Hernández (1910-1942) en la obra Versos presos, que esta tarde se estrena en el Teatro Barakaldo. "Es un espectáculo teatral hecho con poesía", explica Urrutia, director del montaje. Mínguez interpreta al Hernández preso, el hombre de carne y hueso que sufre la pobreza y la represión y muere en prisión enfermo de tifus y de tuberculosis.

Las penas del poeta se rememoran a través de cinco cartas que en distintos momentos de su vida dirigió a Juan Ramón Jiménez, Lorca, Neruda; a su esposa, Josefina Manresa y a su amigo Juan Guerrero Ruiz. En contraposición, Urrutia representa el personaje poético, liberado del sufrimiento por la creatividad del verso. El actor recita poemas de Hernández y canta las canciones compuestas sobre ellos por músicos como Joan Manuel Serrat, Alberto Cortez o Paco Ibáñez, acompañado en directo por tres músicos.

Las cartas suponen el hilo conductor de la obra, el marco que ubica los poemas, ordenados cronológicamente, en la corta vida de su autor. Hernández murió a los 32 años en la prisión de Alicante.

Urrutia ha seleccionado para la obra poemas que muestran la cara "del poeta social, desgarrado y deprimido", explica, y versos "alegres y amorosos" que no son tan conocidos.

Dos décadas de recitales de poesía y la debilidad por la obra y la figura de Hernández empujaron a Urrutia a montar Versos presos en homenaje al poeta con motivo del centenario de su nacimiento, que se cumplirá en octubre de 2010. "Miguel Hernández gusta por su forma sencilla de decir las cosas, sus metáforas tan accesibles, sus mensajes directos", dice el actor.

viernes, 4 de septiembre de 2009

La cena de los generales, de José Luis Alonso de Santos





Del blog Literaturas Noticias:

José Luis Alonso de Santos
LA CENA DE LOS GENERALES
Novedad
Ed. de Andrés Amorós
Encuadernación en rústica
192 págs. 10,5 x 18 cm. – ISBN 978-84-9740-284-2
PVP sin IVA: 10,10 € PVP con IVA: 10,50 €
Castalia – Madrid 2009

Castalia publica La cena de los generales, próximo estreno en el Teatro Español de Madrid.

Un nuevo éxito seguro de José Luis Alonso de Santos, el dramaturgo español más importante del momento.

Tras una gira por diferentes teatros de España, El Teatro Español (C/ Príncipe, 25, Madrid) estrena el próximo jueves 10 de septiembre una de las obras más aplaudidas de José Luis Alonso de Santos, La cena de los generales. Dirigida por Miguel Narros y protagonizada por Sancho Gracia y Juanjo Cucalón, nos presenta una realidad trágica (la guerra civil y la dolorosa posguerra) desde una perspectiva tragicómica, que lleva al espectador de la sonrisa a la emoción.

Pocos días después del final de la guerra civil española, Franco, decide hacer una cena en el Hotel Palace para homenajear a sus generales. El encargo de organizar todos los preparativos recae en el esforzado teniente Medina, quien a toda prisa se ve en el brete de tener que reorganizar la maltrecha, por no decir inexistente cocina del hotel Palace. Para ello recluta a un grupo de camareros que trabajaban ya en el hotel pero que no sirven comidas, no sólo a causa de la contienda y sus consecuencias, sino también porque los cocineros que trabajaban en la cocina del hotel están encerrados en la cárcel por sus simpatías políticas con el bando republicano. El teniente Medina, ante la imposibilidad de conseguir personal cualificado – y en un intento desesperado por satisfacer de manera escrupulosa al General Franco- decide sacar de prisión a los cocineros titulares del hotel. Sobre esta base se van sucediendo una serie de situaciones tragicómicas, casi surrealistas, que pondrán al teniente Medina en más de un aprieto y que darán con los huesos del probo militar en la cárcel.

La cena de los generales, obra hasta ahora inédita, ha conseguido un gran éxito en su gira por los teatros de las más importantes de España. La obra estará en cartel en Madrid hasta el próximo 11 de octubre.

Editorial Castalia
Penélope Acero
Editora

Más información aquí:

1. "'La cena de los generales' recrea la reconciliación tras la Guerra Civil"

2. "La posguerra, en la cocina del Palace" (El Cultural.es)

3. Hoy, en El País: "El 'maitre' vuelve al Palace"
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