De: Europa Press
en el casco histórico
El Ayuntamiento Toledo retira tres placas conmemorativas del franquismo
TOLEDO, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Toledo ha comenzado la retirada de tres placas conmemorativas de la época franquista situadas en tres edificios privados del Casco Histórico en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.
A preguntas de los medios, el alcalde de Toledo, Emiliano García Page, ha explicado que la retirada de estas placas proviene de una resolución aprobada "desde hace ya bastantes meses", después de que se hayan estado realizando trámites de consulta con los vecinos, ya que los edificios son privados y "si hay negativa por parte de los propietarios no se puede hacer".
Igualmente, el alcalde ha señalado que los cambios en las denominaciones de las calles que el Ayuntamiento de Toledo que tienen que ser realizados se irán haciendo conforme al procedimiento, pero "sin prisa, sin crear ningún trauma, sin ningún drama y sobre todo sin complicar la vida a nadie".
En este sentido, ha explicado que cambiar los nombres de las calles es distinto a la retirada de las placas, "que están claramente afectadas por la Ley de Memoria Histórica".
García-Page ha apuntado que "no es lo mismo quitar una placa que cambiar el nombre a una calle porque hay que pensar que nombre le das alternativo y para eso el Ayuntamiento tiene un procedimiento establecido que pasa por varios trámites como la consulta al Consejo Social de la Ciudad".
Además, ha destacado que en Toledo el debate de la memoria histórica "se ha llevado con mucho sentido común, inteligencia y ponderación". En este sentido, ha recordado que desde el inicio de la democracia se han ido haciendo modificaciones por todas las corporaciones y ha resaltado que corporaciones gobernadas por el PP "aprovecharon obras para que desaparecieran placas en la Avenida de la Reconquista o en la Delegación de Hacienda".
En cuanto a las calles Alféreces Provisionales y General Moscardó, que cambiarán sus nombres según se aprobó en Pleno, el alcalde ha señalado que todavía no está previsto el cambio ya que no se han elegido alternativas.
En este sentido, ha indicado que los cambios "hay que hacerlos con la intención de trastornar lo menos posible a los vecinos", ya que "hay mucha gente que lo que más le importa es no tener que cambiar la domiciliación bancaria o todo el correo". Asimismo, ha aclarado que el Consistorio quiere que "haya participación ciudadana para proponer nombres", una experiencia que ya se realizó con el nombre del mirador del Puente de San Martín.
Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
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jueves, 19 de agosto de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Hallada una fosa en Toledo
De: Público.es
Hallada una fosa con 29 fusilados tras la Guerra Civil en Toledo
Investigadores y arqueólogos trabajan en la exhumación de los cuerpos, encontrados gracias a la colaboración de familiares y vecinos
PUBLICO.ES/EFE Toledo 10/06/2010 16:57 Actualizado: 10/06/2010 17:37
Un grupo de arqueólogos e investigadores están llevando a cabo los trabajos de exhumación de 29 personas que fueron fusiladas unos días después de que finalizara la Guerra Civil, en una finca situada en la localidad de Alcaudete de la Jara (Toledo), denominada "La Pradera Baja de Santa Teresa".
Sergio de la Llave, uno de los ivestigadores sobre el terreno, explicó que a través de una agrupación de familiares se iniciaron los contactos para proceder a la exhumación de los cuerpos de estas personas, fusiladas el 25 de abril de 1939.
Según De la Llave, la fecha de las ejecuciones y el lugar exacto de la fosa se ha podido saber "tras un largo proceso de investigación a muchos niveles, tanto con documentación escrita como testimonios orales de vecinos del pueblo, sobre todo personas mayores que recuerdan lo que pasó, algunos de ellos, familiares directos de los fusilados".
El investigador reseñó que el patrón social de las personas ejecutadas, "es muy distinto, al haber restos de jornaleros, milicianos, campesinos, políticos y sindicalistas", con edades comprendidas 15 y los 50 años.
Las tareas de exhumación las está desarrollando un equipo dividido en dos grupos, uno encargado de los trabajos de campo coordinado por Marisa Hoyos y otro bajo la dirección arqueológica de Cesar Pacheco, conjuntamente con Sergio de la Llave.
Además, está previsto contar con un forense y un antropólogo para profundizar en el hallazgo, ya que no se trata de una fosa como tal "puesto que no se hizo un vaciado del terreno de forma expresa para hacer la ejecución, sino que se utilizó una de las muchas trincheras que se hicieron para la contienda", apostilló De la Llave.
Hallada una fosa con 29 fusilados tras la Guerra Civil en Toledo
Investigadores y arqueólogos trabajan en la exhumación de los cuerpos, encontrados gracias a la colaboración de familiares y vecinos
PUBLICO.ES/EFE Toledo 10/06/2010 16:57 Actualizado: 10/06/2010 17:37
Un grupo de arqueólogos e investigadores están llevando a cabo los trabajos de exhumación de 29 personas que fueron fusiladas unos días después de que finalizara la Guerra Civil, en una finca situada en la localidad de Alcaudete de la Jara (Toledo), denominada "La Pradera Baja de Santa Teresa".
Sergio de la Llave, uno de los ivestigadores sobre el terreno, explicó que a través de una agrupación de familiares se iniciaron los contactos para proceder a la exhumación de los cuerpos de estas personas, fusiladas el 25 de abril de 1939.
Según De la Llave, la fecha de las ejecuciones y el lugar exacto de la fosa se ha podido saber "tras un largo proceso de investigación a muchos niveles, tanto con documentación escrita como testimonios orales de vecinos del pueblo, sobre todo personas mayores que recuerdan lo que pasó, algunos de ellos, familiares directos de los fusilados".
El investigador reseñó que el patrón social de las personas ejecutadas, "es muy distinto, al haber restos de jornaleros, milicianos, campesinos, políticos y sindicalistas", con edades comprendidas 15 y los 50 años.
Las tareas de exhumación las está desarrollando un equipo dividido en dos grupos, uno encargado de los trabajos de campo coordinado por Marisa Hoyos y otro bajo la dirección arqueológica de Cesar Pacheco, conjuntamente con Sergio de la Llave.
Además, está previsto contar con un forense y un antropólogo para profundizar en el hallazgo, ya que no se trata de una fosa como tal "puesto que no se hizo un vaciado del terreno de forma expresa para hacer la ejecución, sino que se utilizó una de las muchas trincheras que se hicieron para la contienda", apostilló De la Llave.
domingo, 24 de enero de 2010
La Iglesia y sus muertos
Según recuerdo, la noticia que sigue es la primera así que leo de las exhumaciones de fosas en España. Estoy segura que es un artículo que generará muchos comentarios.
La Iglesia también abre las fosas de sus muertos
El arzobispado de Toledo impulsa una exhumación para beatificar a nueve curas
NATALIA JUNQUERA | Camuñas
ELPAIS.com - España - 23-01-2010
En una vieja mina romana, a 30 metros de profundidad, en el pueblo toledano de Camuñas, el médico forense Francisco Etxeberria dirige las labores de localización de víctimas de la Guerra Civil, el mismo trabajo que ha realizado en los últimos 10 años y de forma altruista con el equipo de técnicos de Aranzadi. Pero esta vez todo es distinto. Porque esta vez el forense no ha acudido a la llamada de familiares de fusilados que le piden que saque a los suyos de una cuneta para poner su nombre en una placa, sino a la del arzobispado de Toledo. Porque esta vez las víctimas no son republicanas, sino sacerdotes y gente adinerada y de ideología de derechas fusilada por el bando perdedor de la guerra. Y eso, aunque abajo, a 30 metros, para Etxebarria sea el trabajo de siempre, arriba lo cambia a todo.
Arriba, en la boca de la mina, los familiares de las víctimas claman contra la Ley de Memoria Histórica y la apertura de fosas. Cuentan que aquí hay miles, que esto es "el segundo Paracuellos" y hay quien dice que fueron arrojadas vivas ardiendo. Abajo, el equipo de técnicos sabe ya que hay unos 50 cuerpos, no más, y que cayeron muertos, porque tienen orificios de bala y tiros de gracia. "Decían que había 6.000 personas y no hay más de 60", explica Jorge Teulón, del arzobispado. "Los familiares no tienen ningún interés en sacarlos. La Iglesia ha acudido a la ciencia en este caso para tener la certeza de que aquí hay nueve mártires, que son candidatos a la beatificación. Y parece que está confirmado porque los científicos nos han dicho que una de las víctimas lleva ropa negra extremadamente larga", es decir, una sotana.
Teulón está hoy en la fosa para oficiar una misa por las víctimas. Dioni, familiar de tres de ellas, ha prestado una sábana para el improvisado altar. "Quiero que me amortajen con ella cuando me muera", explica. "A mi abuelo lo mataron por ser cristiano. Y yo conocí a mi padre porque la guerra la ganó Franco". No quiere recuperar los restos de los suyos y se opone a la apertura de fosas. Cuando se le pregunta por qué, si muchos de los familiares de las víctimas republicanas quieren dar sepultura cristiana a los suyos, añade: "¡Eso es mentira!". El sacerdote arranca la misa: "Hemos venido a hablar de paz y reconciliación...".
A 30 metros de profundidad, 10 expertos, entre arqueólogos, forenses, antropólogos y un dentista, continúan clasificando los huesos. "Algunos han aparecido carbonizados pero porque después de arrojarlos echaron maderos y gasolina para que ardieran", aclara Etxebarria.
Los tribunales de Franco ejecutaron a los autores
Los asesinos de las personas que fueron arrojadas a esta fosa fueron juzgados y ejecutados por Franco. Toledo fue republicano hasta muy poco antes del fin de la guerra de esta mina de Camuñas no es la única fosa a la que los republicanos arrojaron a sus víctimas. "Gente de los pueblos de donde eran las víctimas nos han contado que en los años 40 se exhumaron fosas y que incluso hubo una familia que pidió que los restos de los suyos fueran llevados al Valle de los Caídos, aunque por la dificultad técnica de rescatar los cuerpos de esta mina, finalmente, le dijeron que no", explica Francisco Ferrándiz, investigador del CSIC, que está elaborando un trabajo sobre diez años de exhumaciones de fosas de la Guerra.
Etxeberria, que ha llevado a cabo más de un centenar, cuenta que en el País Vasco tienen más de 600 peticiones y que sólo tres pertenecen a la represión republicana. "Víctimas hay en los dos bandos, pero uno de ellos ganó la guerra. Y por eso las únicas fosas olvidadas eran las de los republicanos porque las otras se estudiaron y se protegieron durante el franquismo. Esta está señalizada con una placa que recuerda: "Aquí yacen cristianos que dieron su vida víctimas de la guerra 1936-1939".
Ferrándiz y la antropóloga María García Alonso lo saben porque en este caso contaban con mucha documentación. "En las fosas republicanas, la investigación parte de cero, o tienes que esperar dos años a conseguir el texto del consejo de guerra", explican.
El obispo apoya la Ley de la Memoria
A última hora de la tarde el obispo auxiliar de Toledo, Carmelo Morobia, visita la fosa. Se acerca al director de la excavación, el médico forense Francisco Etxeberria, al que da las gracias por su trabajo. El sacerdote Teulón le enseña una medallita religiosa que los arqueólogos han encontrado entre los restos. Y a continuación se produce una escena única y quizá irrepetible porque, tras rezar un padrenuestro, el obispo pide: "Ojalá que esto nos sirva para no repetir nunca las barbaridades que hicimos en la guerra". La Iglesia a la que pertenece, responsable de muchas de las atrocidades cometidas en el conflicto —algunos curas confeccionaban listas de rojos para entregarlas a los asesinos— nunca ha pronunciado una frase semejante incluyéndose como culpable.
Al contrario que los familiares de las víctimas y de la Conferencia Episcopal, Morobia apoya la Ley de la Memoria. "Es de todos. Claro que me parece bien que se abran fosas. Desgraciadamente, todos tenemos que pedir perdón por la guerra y todos tenemos derecho a la Ley de la Memoria". Hace años este religioso impulsó otra exhumación para rescatar los cuerpos de 80 vecinos de su pueblo, fusilados por falangistas. El obispo pregunta al forense sobre las circunstancias de la muerte de los religiosos. "Me ha costado mucho llegar a este lugar", responde Etxeberria. "Hemos tenido que sacar 12 toneladas de tierra. Hemos encontrado los restos de una mujer, de gente muy mayor, con artrosis, y de personas más jóvenes. Los huesos están muy fracturados por las colisiones en la caída", añade. Abajo, la única diferencia respecto a las víctimas republicanas es que han aparecido un gran número de dientes de oro, lo que indica que pertenecían a las familias más ricas del pueblo.
La Iglesia también abre las fosas de sus muertos
El arzobispado de Toledo impulsa una exhumación para beatificar a nueve curas
NATALIA JUNQUERA | Camuñas
ELPAIS.com - España - 23-01-2010
En una vieja mina romana, a 30 metros de profundidad, en el pueblo toledano de Camuñas, el médico forense Francisco Etxeberria dirige las labores de localización de víctimas de la Guerra Civil, el mismo trabajo que ha realizado en los últimos 10 años y de forma altruista con el equipo de técnicos de Aranzadi. Pero esta vez todo es distinto. Porque esta vez el forense no ha acudido a la llamada de familiares de fusilados que le piden que saque a los suyos de una cuneta para poner su nombre en una placa, sino a la del arzobispado de Toledo. Porque esta vez las víctimas no son republicanas, sino sacerdotes y gente adinerada y de ideología de derechas fusilada por el bando perdedor de la guerra. Y eso, aunque abajo, a 30 metros, para Etxebarria sea el trabajo de siempre, arriba lo cambia a todo.
Arriba, en la boca de la mina, los familiares de las víctimas claman contra la Ley de Memoria Histórica y la apertura de fosas. Cuentan que aquí hay miles, que esto es "el segundo Paracuellos" y hay quien dice que fueron arrojadas vivas ardiendo. Abajo, el equipo de técnicos sabe ya que hay unos 50 cuerpos, no más, y que cayeron muertos, porque tienen orificios de bala y tiros de gracia. "Decían que había 6.000 personas y no hay más de 60", explica Jorge Teulón, del arzobispado. "Los familiares no tienen ningún interés en sacarlos. La Iglesia ha acudido a la ciencia en este caso para tener la certeza de que aquí hay nueve mártires, que son candidatos a la beatificación. Y parece que está confirmado porque los científicos nos han dicho que una de las víctimas lleva ropa negra extremadamente larga", es decir, una sotana.
Teulón está hoy en la fosa para oficiar una misa por las víctimas. Dioni, familiar de tres de ellas, ha prestado una sábana para el improvisado altar. "Quiero que me amortajen con ella cuando me muera", explica. "A mi abuelo lo mataron por ser cristiano. Y yo conocí a mi padre porque la guerra la ganó Franco". No quiere recuperar los restos de los suyos y se opone a la apertura de fosas. Cuando se le pregunta por qué, si muchos de los familiares de las víctimas republicanas quieren dar sepultura cristiana a los suyos, añade: "¡Eso es mentira!". El sacerdote arranca la misa: "Hemos venido a hablar de paz y reconciliación...".
A 30 metros de profundidad, 10 expertos, entre arqueólogos, forenses, antropólogos y un dentista, continúan clasificando los huesos. "Algunos han aparecido carbonizados pero porque después de arrojarlos echaron maderos y gasolina para que ardieran", aclara Etxebarria.
Los tribunales de Franco ejecutaron a los autores
Los asesinos de las personas que fueron arrojadas a esta fosa fueron juzgados y ejecutados por Franco. Toledo fue republicano hasta muy poco antes del fin de la guerra de esta mina de Camuñas no es la única fosa a la que los republicanos arrojaron a sus víctimas. "Gente de los pueblos de donde eran las víctimas nos han contado que en los años 40 se exhumaron fosas y que incluso hubo una familia que pidió que los restos de los suyos fueran llevados al Valle de los Caídos, aunque por la dificultad técnica de rescatar los cuerpos de esta mina, finalmente, le dijeron que no", explica Francisco Ferrándiz, investigador del CSIC, que está elaborando un trabajo sobre diez años de exhumaciones de fosas de la Guerra.
Etxeberria, que ha llevado a cabo más de un centenar, cuenta que en el País Vasco tienen más de 600 peticiones y que sólo tres pertenecen a la represión republicana. "Víctimas hay en los dos bandos, pero uno de ellos ganó la guerra. Y por eso las únicas fosas olvidadas eran las de los republicanos porque las otras se estudiaron y se protegieron durante el franquismo. Esta está señalizada con una placa que recuerda: "Aquí yacen cristianos que dieron su vida víctimas de la guerra 1936-1939".
Ferrándiz y la antropóloga María García Alonso lo saben porque en este caso contaban con mucha documentación. "En las fosas republicanas, la investigación parte de cero, o tienes que esperar dos años a conseguir el texto del consejo de guerra", explican.
El obispo apoya la Ley de la Memoria
A última hora de la tarde el obispo auxiliar de Toledo, Carmelo Morobia, visita la fosa. Se acerca al director de la excavación, el médico forense Francisco Etxeberria, al que da las gracias por su trabajo. El sacerdote Teulón le enseña una medallita religiosa que los arqueólogos han encontrado entre los restos. Y a continuación se produce una escena única y quizá irrepetible porque, tras rezar un padrenuestro, el obispo pide: "Ojalá que esto nos sirva para no repetir nunca las barbaridades que hicimos en la guerra". La Iglesia a la que pertenece, responsable de muchas de las atrocidades cometidas en el conflicto —algunos curas confeccionaban listas de rojos para entregarlas a los asesinos— nunca ha pronunciado una frase semejante incluyéndose como culpable.
Al contrario que los familiares de las víctimas y de la Conferencia Episcopal, Morobia apoya la Ley de la Memoria. "Es de todos. Claro que me parece bien que se abran fosas. Desgraciadamente, todos tenemos que pedir perdón por la guerra y todos tenemos derecho a la Ley de la Memoria". Hace años este religioso impulsó otra exhumación para rescatar los cuerpos de 80 vecinos de su pueblo, fusilados por falangistas. El obispo pregunta al forense sobre las circunstancias de la muerte de los religiosos. "Me ha costado mucho llegar a este lugar", responde Etxeberria. "Hemos tenido que sacar 12 toneladas de tierra. Hemos encontrado los restos de una mujer, de gente muy mayor, con artrosis, y de personas más jóvenes. Los huesos están muy fracturados por las colisiones en la caída", añade. Abajo, la única diferencia respecto a las víctimas republicanas es que han aparecido un gran número de dientes de oro, lo que indica que pertenecían a las familias más ricas del pueblo.
jueves, 21 de enero de 2010
Toledo y los símbolos franquistas
De: Público.es
Toledo hará limpia de placas franquistas
AGENCIAS - Toledo - 21/01/2010 20:26
Con los votos a favor de PSOE e IU y en contra del PP, la ciudad eliminará cinco placas y dos calles con alusiones al regimen
El Ayuntamiento de Toledo ha puesto este jueves su grano de arena para cumplir la Ley de Memoria Histórica al aprobar, con los votos del PSOE y de su socio de gobierno IU y la oposición del PP, la retirada de las cinco placas con alusiones franquistas que aun quedan en la ciudad, entre ellas la que homenajea a José Antonio Primo de Rivera, y el cambio de nombre de las calles General Moscardó y Alféreces Provisionales.
Además, ha decidido crear una comisión que estudiará los criterios para la denominación de las nuevas calles de la ciudad o los cambios en las ya existentes.
La votación se ha producido en ausencia del alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que ha tenido que ir al hospital al ser avisado del atropello de su hermano gemelo, ingresado para ser operado por una fractura de tibia.
Por ese motivo, la moción -impulsada por IU- ha salido adelante gracias al voto del calidad del vicealcalde, Ángel Felpeto, que ha roto el empate a doce votos motivado por la oposición del grupo popular y la ausencia del alcalde.
El pleno del Ayuntamiento de Toledo ha debatido dos iniciativas relacionadas con el callejero de la ciudad: una del PSOE para crear la citada comisión y la de IU sobre la retirada de las placas y los nombres de las calles predemocráticas.
Se trata de las placas dedicadas José Antonio Primo de Rivera, situada en la calle Comercio; al General García Valiño, en la calle Martín Gamero; al General Moscardó, en la confluencia de la plaza de Zocodover y la Cuesta de Carlos V; al General José Enrique Varela, en la plaza de Zocodover, y a Antonio Rivera, en la plaza de Santa Isabel.
Logros de IU
Los ediles de IU han logrado el apoyo socialista a la retirada, si bien el cambio de nomenclatura pasará antes por la comisión que se ha acordado crear.
IU, que ya logró en 2008 que el pleno aprobara la retirada de la medalla de honor de la ciudad a Francisco Franco y el año pasado que se quitara la placa de agradecimiento al dictador de la fachada del Ayuntamiento, ha conseguido cambiar el nombre de la calle General Moscardó por su antigua denominación de Cuesta de los Capuchinos y el de Alféreces Provisionales por el de calle de la Paz.
La propuesta socialista está dirigida a incrementar el número de nombres de mujer en el callejero municipal, si bien reconoce que debe ser revisado en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.
Además de crear una comisión específica que estudie los criterios de las nuevas denominaciones y de los cambios de nombres, el pleno se ha comprometido a informar al Consejo Social de la ciudad de esos criterios para su debate, dictamen y determinación.
Antes de ser aprobados por los órganos municipales, los cambios o las nuevas denominaciones serán comunicadas al Consejo Social.
El PP, que se ha opuesto a ambas, ha recordado que ya en 2007 se acordó crear una comisión para estudiar y reformar el callejero sin que se haya constituido dicho órgano, por lo que ha atribuido el debate de una iniciativa similar a los problemas internos del Gobierno municipal.
Toledo hará limpia de placas franquistas
AGENCIAS - Toledo - 21/01/2010 20:26
Con los votos a favor de PSOE e IU y en contra del PP, la ciudad eliminará cinco placas y dos calles con alusiones al regimen
El Ayuntamiento de Toledo ha puesto este jueves su grano de arena para cumplir la Ley de Memoria Histórica al aprobar, con los votos del PSOE y de su socio de gobierno IU y la oposición del PP, la retirada de las cinco placas con alusiones franquistas que aun quedan en la ciudad, entre ellas la que homenajea a José Antonio Primo de Rivera, y el cambio de nombre de las calles General Moscardó y Alféreces Provisionales.
Además, ha decidido crear una comisión que estudiará los criterios para la denominación de las nuevas calles de la ciudad o los cambios en las ya existentes.
La votación se ha producido en ausencia del alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que ha tenido que ir al hospital al ser avisado del atropello de su hermano gemelo, ingresado para ser operado por una fractura de tibia.
Por ese motivo, la moción -impulsada por IU- ha salido adelante gracias al voto del calidad del vicealcalde, Ángel Felpeto, que ha roto el empate a doce votos motivado por la oposición del grupo popular y la ausencia del alcalde.
El pleno del Ayuntamiento de Toledo ha debatido dos iniciativas relacionadas con el callejero de la ciudad: una del PSOE para crear la citada comisión y la de IU sobre la retirada de las placas y los nombres de las calles predemocráticas.
Se trata de las placas dedicadas José Antonio Primo de Rivera, situada en la calle Comercio; al General García Valiño, en la calle Martín Gamero; al General Moscardó, en la confluencia de la plaza de Zocodover y la Cuesta de Carlos V; al General José Enrique Varela, en la plaza de Zocodover, y a Antonio Rivera, en la plaza de Santa Isabel.
Logros de IU
Los ediles de IU han logrado el apoyo socialista a la retirada, si bien el cambio de nomenclatura pasará antes por la comisión que se ha acordado crear.
IU, que ya logró en 2008 que el pleno aprobara la retirada de la medalla de honor de la ciudad a Francisco Franco y el año pasado que se quitara la placa de agradecimiento al dictador de la fachada del Ayuntamiento, ha conseguido cambiar el nombre de la calle General Moscardó por su antigua denominación de Cuesta de los Capuchinos y el de Alféreces Provisionales por el de calle de la Paz.
La propuesta socialista está dirigida a incrementar el número de nombres de mujer en el callejero municipal, si bien reconoce que debe ser revisado en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.
Además de crear una comisión específica que estudie los criterios de las nuevas denominaciones y de los cambios de nombres, el pleno se ha comprometido a informar al Consejo Social de la ciudad de esos criterios para su debate, dictamen y determinación.
Antes de ser aprobados por los órganos municipales, los cambios o las nuevas denominaciones serán comunicadas al Consejo Social.
El PP, que se ha opuesto a ambas, ha recordado que ya en 2007 se acordó crear una comisión para estudiar y reformar el callejero sin que se haya constituido dicho órgano, por lo que ha atribuido el debate de una iniciativa similar a los problemas internos del Gobierno municipal.
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