El libro Propaganda y medios en el franquismo (Universidad de Alicante), de Francisco Sevillano Calero, está disponible para leer y descargar en internet, aquí. El libro fue publicado en 1998.
Resumen:
En la historiografía sobre el régimen franquista, el debate sobre la interacción entre la dictadura y la sociedad española a partir de la dialéctica violencia/consenso, y más concretamente el problema de la socialización política del "Nuevo Estado", apenas ha ocupado el interés de los especialistas. Se trata de un tema central no sólo para entender la naturaleza de la dictadura franquista en el contexto de los fascismos europeos en los años treinta, sino sobre todo para comprender gran parte de ese universo simbólico que un buen número de españoles todavía hoy recuerda en una España diferente. En este sentido, resulta capital el análisis y el conocimiento del adoctrinamiento político de la propaganda franquista divulgada a través de los medios de comunicación social y de sus efectos sobre la conciencia política de una sociedad inmersa en el "triunfalismo" de los vencedores y la resignación y la miseria de demasiados españoles sometidos, cuando no "demonizados", a la violencia física y la coerción ideológica en nombre de una nueva idea de España.
Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
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sábado, 2 de octubre de 2010
miércoles, 14 de julio de 2010
Josep Renau
El artículo anterior de Público me ha inspirado a buscar imágenes de Josep Renau y subir algunas aquí.
Josep Renau (1907-1982) era un pintor y muralista valenciano y comunista. Organizó el traslado de cuadros del Prado. Estaba muy involucrado con el cartelismo durante la guerra. Estuvo internado en el campo de concentración de Argèles-sur-Mer y fue exiliado a México.
Se puede ver algunas de sus obras en el Foro por la memoria (general) y en el SBHAC (de la guerra).

Josep Renau (1907-1982) era un pintor y muralista valenciano y comunista. Organizó el traslado de cuadros del Prado. Estaba muy involucrado con el cartelismo durante la guerra. Estuvo internado en el campo de concentración de Argèles-sur-Mer y fue exiliado a México.
Se puede ver algunas de sus obras en el Foro por la memoria (general) y en el SBHAC (de la guerra).

viernes, 19 de febrero de 2010
Papá Espía
Del blog Literaturas Noticias:Título: PAPÁ ESPÍA. Amor y traición en la España de los años cuarenta.
Autor: JIMMY BURNS MARAÑÓN
Traductora: Ana Momplet Chico
PVP.: 22,90 €
Nº de pág.: 479 págs.
Fecha de publicación: 19 de febrero de 2010
Una historia real con una trama y personajes propios de las novelas de John Le Carré.
Papá espía es la crónica de las actividades de espionaje y propaganda desarrolladas en la España de los años 40, contada a través del trabajo diplomático del encargado de prensa de la embajada británica Tom Burns, padre del autor.
Cuando estalló la guerra en 1939, Burns entró en el Ministerio de Información, que en realidad era el ala propagandística de los servicios secretos. Al frente de dicho cargo, Burns tuvo un destacado papel en la en la guerra de propaganda contra los nazis, que en ese momento tenían un acceso casi absoluto a los medios españoles. El régimen, aunque teóricamente neutral, no disimulaba sus gestos de amistad hacia las potencias del Eje, y España se convirtió en un hervidero de espías nazis que intentaban conquistar el apoyo del país para la causa del Eje. La tarea de Burns era hacer todo lo posible para que Franco se mantuviera neutral con el fin de proteger Gibraltar y el acceso al Mediterráneo occidental.
Historia real con una trama propia de las mejores novelas de espías, Papa espía es el retrato de una convulsa época, con la Operación Mincemeat o los míticos Kim Philby y Juan Pujol (alias Garbo) como telón de fondo.
Un abrazo,
Alfonso Monteserín Vicente
Random House Mondadori
Departamento de Prensa - División Literaria
(Debate, Lumen, Mondadori)
Tlf: 91 535 87 47
amonteserin@rhm.es
Del blog del autor: "I have tried to reconstruct my father’s early encounters with Spain during its bloody Civil War, both as a volunteer ambulance driver and propagandist of the right-wing forces fighting against the left-wing Republican government, and how he was faced with the anti-Catholic bias of the British intellectual and political establishment." (He intentado reconstruir los encuentros de mi padre en España, durante la cruenta guerra civil, tanto como un conductor de ambulancias y un propagandista de las fuerzas derechistas luchando contra el gobierno republicano de izquierdas; y de cómo afrontó el prejuicio anti-católico de británicos intelectuales y políticos" - traducción mía).
martes, 28 de julio de 2009
El cine de la guerra civil en tiempos de guerra
Como rezó un título reciente en el diario Público ("Hartos de la guerra civil"), cuando viene al cine sobre la guerra civil, hay algunos que creen que el cine contemporáneo es incapaz de retratar "la complejidad de la época;" según el artículo, las películas de hoy siempre imaginan a los republicanos buenos, niños inocentes, y fascistas malvados. El reportaje cita al crítico Sergio Pinilla que explica algunas de las razones tras la banalización del tema en su análisis de Las trece rosas: "Entre articular una lectura política o provocar una respuesta emotiva en el espectador, el director escoge ésta última opción. Impregna así de costumbrismo televisivo el relato de uno de los episodios más lacerantes de la desoladora posguerra española. Este emplazamiento procede tanto de su dilatada trayectoria en el seno de la industria como del abandono de cualquier interrogante estético o ideológico".Tal vez el antídoto para lo que algunos espectadores perciben como el mal sabor de una época terminada es ver y estudiar películas producidas antes de los años 90 para mejor entender la evolución de la representación de la guerra civil y el franquismo. Otro artículo, también publicado en Público, habla del uso propagandístico del cine, tanto para el bando franquista como el republicano. Estoy agradecida a un amigo en el ciberespacio, que me ha enviado la noticia. Por último, para un resumen y análisis excelentes de la película Raza, mencionada en el artículo de abajo, recomiendo ver este post del blog El cuaderno de ALP.
Imágenes para arengar a las masas
Los bandos enfrentados en la Guerra Civil utilizaron estrategias opuestas en sus películas propagandísticas
JORGE GARCÍA - SAN LORENZO DEL ESCORIAL - 28/07/2009 11:13
Si la Guerra Civil española se distingue por algo de los conflictos bélicos previos es por el uso intensivo de la propaganda y de la información como herramientas de guerra. El cine se convirtió en una maquinaria para el uso partidista de ambos bandos, el franquista y el republicano. Las consignas y hasta las bandas sonoras, donde se introducían palabras como cruzada, separatistas o martirio, manipulaban a los espectadores y restaban importancia a las imágenes. El cine había dejado de ser mudo.
Román Gubern, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, pasó ayer por los Cursos de Verano de El Escorial para hablar sobre el cine rodado durante la madre de todas nuestras guerras. "La producción cinematográfica durante la Guerra Civil fue muy variada y extensa, tanto en temática como en recursos", explicó a Público.
El principal problema para los franquistas fue que la industria cinematográfica quedó situada en zona republicana. Esto provocó, según Ferrán Alberich, restaurador e investigador cinematográfico, que "los franquistas tuvieran que viajar a Berlín o Portugal, donde se elaboró Homenaje a Sanjurjo, para producir sus filmes".
Dos frentes, tres estilos
Las películas franquistas como No quiero, no quiero, de Francisco Elías, "exaltaban un código moral y de orden", destaca Alberich. También intentaban, según Gubern, "plasmar la estética militar, la de las filas de soldados desfilando, y reflejar una imagen positiva de la Iglesia". Estas características aparecen reflejadas en documentales propagandísticos como Sevilla recuperada o La reconquista de Málaga.
El franquismo creó varias productoras para fortalecer la rama cinematográfica de su aparato propagandístico. Cifera, productora privada con sede en Sevilla, o Cine Requeté, productora de la Falange afincada en Navarra; realizaron reportajes, películas y documentales para arengar a sus masas.
En la zona republicana todo fue muy distinto. Por una parte, la CNT y el anarquismo "practicaron un cine experimental y vanguardista", explica Gubern. No les importaba incluir actores en un filme documental. "Hasta cierto punto", añade, "el signo de la producción anarquista era el amateurismo entusiasta". Un fervor guerrero que se les acabaría volviendo en contra: la propaganda franquista utilizó para su propio beneficio las imágenes anticlericales recogidas en el filme cenetista Reportaje del movimiento revolucionario en Barcelona.
El republicanismo estuvo dividido durante la Guerra Civil, también en el ámbito cinematográfico. Los marxistas crearon su propia productora, Film Popular, y apostaron por contenidos diferentes a los anarquistas. Ni experimentación, ni propaganda revolucionaria: lo principal era ganar la guerra. Así, surgieron títulos como La sierra de Teruel o Nosotros no somos así.
Los franquistas celebraron su triunfo con una batería de títulos chirriantes, como Raza (José Luis Sáenz de Heredia, 1942). Aunque, paradójicamente, durante el franquismo se rodaron algunas de las obras críticas más certeras sobre el conflicto, gracias a directores que no habían luchado en la guerra, como Basilio Martín Patino, Jaime Camino o Carlos Saura. Pero esa ya es otra historia.
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