Mostrando entradas con la etiqueta crisis económica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis económica. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de enero de 2014

La maestra republicana, de Elena Moya

Tenía pendiente la lectura del último libro de Elena Moya, Los olivos de Belchite. Ahora la autora ha salido con La maestra republicana, cuya sinopsis sigue abajo.

Sinopsis (web de la autora): Para Valli Querol, hija de unos humildes masoveros de Morella, la guerra civil no terminó en 1939, sino que se prolongó en una batalla clandestina y en un largo exilio. Durante esos años de lucha, secretos y sacrificios inconcebibles, Valli nunca perdió la esperanza de recuperar aquella sociedad igualitaria con la que soñó mientras estuvo becada en la Residencia de Señoritas de Madrid. Tras la llegada de la democracia, Valli regresó a Morella y volvió a ejercer de maestra, pero la sociedad que se encontró distaba mucho del espíritu republicano por el que tanto había luchado, y las viejas rencillas entre familias seguían sin olvidarse. 

Décadas más tarde, en el momento culminante de la burbuja inmobiliaria, el nuevo alcalde de Morella planea la venta de la antigua escuela por una cantidad astronómica de dinero, para lo cual contempla varias ofertas que la convertirían en un casino, en pisos o en un centro satélite del elitista colegio de Eton, gracias al interés personal por Morella de uno de sus profesores. Con lo que no contará el alcalde es con la oposición y el tesón de la octogenaria maestra republicana, que hará todo lo posible por evitar que su escuela se convierta en moneda de cambio entre políticos corruptos. 

La maestra republicana es el vibrante relato de una mujer que lucha por conservar la dignidad de su propio pasado y que nos adentra en el impenetrable mundo de Eton College y en la casi desconocida Residencia de Señoritas, la versión femenina de la Residencia de Estudiantes. Su historia y la de los personajes con los que se relaciona también es una metáfora de nuestro tiempo, de la corrupción política y la desesperanza social en la que vivimos, y de cómo un espíritu luchador puede ponerlos en jaque a la vez que recupera unos valores de honestidad y justicia casi olvidados.


Su historia y la de los personajes con los que se relaciona también es una metáfora de nuestro tiempo, de la corrupción política y la desesperanza social en la que vivimos, y de cómo un espíritu luchador puede ponerlos en jaque a la vez que recupera unos valores de honestidad y justicia casi olvidados.

sábado, 25 de mayo de 2013

Después de la retirada de estatuas

Hace unos años, como consecuencia de la Ley de Memoria Histórica, se leía todo el tiempo de la retirada de escudos franquistas, estatuas ecuestres y otros símbolos de la dictadura. Sin embargo, lo que siempre quedaba (y queda) fuera de la ecuación es qué iba a pasar después de la desaparición de estas placas, monumentos e insignia? En otras palabras, ¿adónde van y qué se hace de ellos? ¿Se permite que la genta los vea y estudie, se destruyen o es que quedan bajo cerradura para nunca volver a ver la luz del día? Es más, ¿qué se pone en su lugar? ¿Se deja sin nada, o se reemplaza con algo más - por ejemplo, otra estatua, un árbol o un banco? Si se deja el sitio sin tocar, ¿cuánto tiempo lleva para reintegrarse en el "paisaje," para que la gente ya no piensa en el hecho de que antes había "algo" que "vivía" en ese lugar?

Llevo tiempo contemplando preguntas así, mientras empiezo a poner en marcha los preparativos para una nueva clase sobre memoria y cultura visual. Ahora leo en El País (ver "La plaza de nunca acabar" del 24.5.13) que la plaza de España de Ferrol, que hasta 2002 tenía una estatua ecuestre de Franco, aún no ha hecho nada para poner en su lugar la supuesta "parque verde" que, según el artículo, "se ha tragado 20 millones de euros en una década de obras inacabadas." Ya había sido una decisión controvertida retirar la estatua - que, como en otros lugares, se hizo de noche como para evitar problemas - pero ahora va más allá de cuestiones de memoria histórica. Se ha convertido en una vergüenza para muchos, de todo tipo de ideologías, por la cantidad excesiva de euros gastados y el estado en que ha quedado la plaza. Buscando fotos el viejo Ferrol, encontré varias postales colgadas en un foro (abajo), donde se compara la llamada "Ferrol del Caudillo" con la plaza actual:




Se ha usado la frase "memoria histórica" para hablar casi exclusivamente de la memoria del pasado franquista. En algún lugar recuerdo haber leído que conviene expandir nuestro entendimiento y uso de esta frase, para que ya no se aplique solo al siglo XX (o más específicamente a esta última década del movimiento memorialista), sino también a otros momentos históricos. Si llega el momento de despojar el término de su significado o connotación actual, dudo que sea pronto. No obstante, es interesante que en por lo menos este caso, el deseo (o, para otros, la necesidad legal) de romper con el pasado franquista llevara a otra polémica sobre espacio público y no a resolver la ausencia del monumento anterior.

Related Posts with Thumbnails