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sábado, 5 de marzo de 2011

Las primeras críticas a "Ispansi," película de Carlos Iglesias

Me ha atraído el idioma ruso desde que, con 21 años, tuve un novio moscovita. Por desgracia, ya no sé decir las cuántas palabras que aprendí en aquel tiempo. Pero me sigue interesando Rusia en sí, sobre todo por su poesía (soy gran aficionada de la Akhmatova) y por su conexión particular con la España del siglo XX. Después de ver la exposición de 2005 Los niños del exilio y en 2009, leer Cartas desde la ausencia, he empezado a estudiar más el tema del exilio de los niños a la URSS, el cual merece un estudio aparte de los otros exilios por la fuerte carga ideológica de la enseñanza recibida por los niños españoles en la Rusia de Stalin y la llegada de la II Guerra Mundial en la que muchos participaron.

Ante todo, quisiera presentaros a un nuevo blog de María José, nuestra amiga bloguera de Radio BCN que ya coordina múltiples blogs (habrá que dedicar una entrada separada para su labor con ellos) -- o lo que ella llama sus "estaciones" -- y ahora ha creado una fuente de información importante sobre el tema del exilio español a la URSS. Por favor, dirigiros a Estación Soviética para ver más.

Hace unos días, se estrenó Ispansi, la segunda película de Carlos Iglesias, en la que también aparece de actor. El filme representa el primer intento de acercarse al tema del exilio infantil a la URSS en una película de ficción (por supuesto hay el documental Los niños de Rusia, de Jaime Camino).  Sólo por ese motivo, creo que tendrá valor cultural e histórico. Sin embargo, por desgracia, las críticas del filme que están saliendo no son exactamente positivas. En una reseña en El País, el crítico dice que el director "alimenta su guion con una escritura informativa cargada de datos," lo cual "provoca que los diálogos nunca fluyan con naturalidad y que los actores, de tercera fila que demuestran serlo, interpreten en la mayoría de sus pasajes con un exasperante tono recitativo." Lo peor es este comentario de José López Pérez, escribiendo en El blog de cine español, quien dice que a pesar de lo que se supondría, "los niños tienen poco protagonismo." Si es así, entonces no haría más que reflejar la invisibilidad que sufrieron tantos años estos niños en España. Eso sería una pena, y estoy segura que no era la intención del director, ya que colaboró con esos "niños" al hacer su película. Por lo que he visto es probable que el uso de la voz en off sea un intento de reflexionar desde el presente, y eso obviamente requiere la perspectiva de gente mayor. Pienso ver la película tan pronto como salga en DVD e intentaré escribir mi propia reseña. En un post futuro, también me gustaría hablar de por qué triunfan o fracasan películas sobre la guerra civil. Si alguien ha visto Ispansi, por favor, haznos llegar tus comentarios.

Para más información, se puede escuchar el programa sobre el filme en La Memoria, emisión de anoche, en la que intervinieron el director, el productor y una testigo, Margarita Peláez, locutora de Radio Moscú.

Pinchar aquí para ver diferentes tráilers y fragmentos de la peli.

viernes, 19 de marzo de 2010

Los "niños de la guerra" en Rusia

De momento me encuentro trabajando en un proyecto sobre los niños de la guerra en la URSS, y esta noticia me llamó la atención por lo injusto de la situación. ¿Cuántos sabíamos que aún había más de 100 "niños" en Rusia? Intenté buscar más información sobre este personaje "Vestov," mencionado en el artículo, que tuvo la cara de llamarles a los ancianos "arrendatarios de mala fe," pero no pude averiguar más sobre el asunto. No sé qué pasará, pero el caso me parece hecho para la diplomacia española-rusa.
La memoria suspendida

EL PAÍS - Opinión - 17-03-2010

El director del departamento de la propiedad del Ayuntamiento de Moscú, N. Vestov, ha catalogado a los niños de la guerra de España que aún viven en la capital de Rusia de "arrendatarios de mala fe". Así que les ha enviado una carta al Centro Español, donde se reúnen, en una calle céntrica, para decirles que se van a tener que ir de allí en unos días... salvo que paguen por el alquiler mensual 10 veces más (de 634 a 6.291 euros).

Los niños de la guerra de 1936 ya no son tan niños, así que no se trata de que vayan a tener que irse a jugar a la calle. La cuestión tiene más bien que ver con las malas maneras propias del capitalismo más salvaje. El centro ha conseguido mantener los vínculos entre los 161 ancianos que sobreviven de entre los 3.000 que llegaron huyendo de la Guerra Civil. Resulta que el valor del local que tienen alquilado, y cuya renta pagan religiosamente con ayuda del Gobierno español, ha crecido de manera vertiginosa en los últimos tiempos, y la municipalidad de la capital quiere sacarle rendimiento.

Así que el señor Vestov ha echado mano de una disposición municipal del pasado 29 de diciembre, que priva de subvenciones y facilidades a los inquilinos morosos, para darles el disgusto. La honradez de los niños de la guerra, que aseguran llevar las cuentas al día, no cuenta nada, ni cuentan tampoco su larga historia y las tremendas vicisitudes por las que pasaron.

Se arrincona, así, no sólo la parte que en relación a los niños de la guerra tiene que ver con España, sino la que tiene que ver con la propia Rusia. Y es que una buena parte de cuantos llegaron allí huyendo del avance franquista estuvieron listos para pelear contra Hitler cuando invadió la Unión Soviética. En esos campos de batalla murieron 70 de aquellos niños y otros 200 desaparecieron, enfermos o hambrientos.

Tuvieron que dejar España y lucharon en otra tierra. Cuando quisieron regresar, Stalin y La Pasionaria no los dejaron: los estaban preparando como la élite que volvería a España al caer Franco. Ya habían construido allí sus vidas, cuando les permitieron volver, en 1956: muchos se quedaron. Y ahora, como si se quisiera rematar la faena, los quieren echar a la calle.
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