Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual
Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
Comparto los detalles de una nueva novela sobre la guerra y el exilio. La información de abajo me llegó en un email y se puede encontrar aquí también.
El pasado 11 de diciembre salió a la luz la novela La ambulancia. Una historia de amor en el exilio del escritor Xavier Molins.
Esta novela, basada en hechos reales vividos por los abuelos del autor, narra la historia de Filo que al estallar la Guerra Civil Española apenas tiene quince años. La guerra y su posterior exilio a Francia harán que experimente situaciones extremas que jamás hubiera imaginado.
La ambulancia es una historia real de amor en tiempos de guerra. Un retazo de la historia de España que ayuda a comprender cómo vivió la gente corriente ese macabro capítulo.
Este libro no es sólo un homenaje a Filo, sino que también pretende honrar a todas aquellas personas anónimas que sufrieron en los campos de concentración del sur de Francia y cuyo único delito fue defender la democracia que otros hemos disfrutado.
La ambulancia es el cuarto libro escrito por Xavier Molins, después de haberse dedicado en los tres anteriores a la narrativa de viaje. Con la que será su primera novela, Xavier ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela Filo, la de escribir su historia para que no caiga en el olvido . Este hecho, junto a su contribución de la recuperación de la memoria histórica, es de lo que se siente más orgulloso el autor tras haber culminado su obra.
Las primeras críticas están siendo muy positivas, resaltando por encima de todo la emotividad del texto junto con el buen ritmo de la trama, que hace que sea una novela apasionante y de lectura voraz. Por otro lado también resaltan la manera en cómo el autor inserta pasajes de la historia de la Guerra Civil y de la posguerra, lo que hace que sea un libro entretenido y a la vez didáctico .
Esta novela ha sido posible gracias a un proyecto de micromecenazgo a través de la web www.verkami.com en el que participaron más de 300 personas e hizo posible encontrar financiación para escribirla, editarla e imprimirla. Verkami se convirtió en el socio ideal de este proyecto pues el micromecenazgo proporciona, en palabras del mismo escritor, "la grata sensación de sentir que tu obra está apoyada y financiada con el esfuerzo de gente que cree en los proyectos colectivos, en la cultura y en la necesidad que hayan escritores que puedan publicar sus obras sin tener que pasar por un filtro editorial que no suele obedecer a razones literarias o cualitativas, sino a motivos puramente políticos, económicos y de rentabilidad".
Actualmente se puede comprar La ambulancia, tanto el ejemplar en papel como el ebook, en la web www.lavueltaalmundo.net , si bien proximamente se podrá encontrar también en museos y en librerías temáticas.
SINOPSE:
Un grupo de rapaces percorren, 75 anos despois, un particular camiño tratando de investigar a historia da xeración que viviu o golpe do 36. Elas e eles, en primeira persona, terán que se enfrontar á dureza dos seus descubrimentos e explicar as implicacións que poda ter esta decisión nas suas vidas.
SINOPSIS:
Un grupo de jóvenes recorren, 75 años después, un particular camino tratando de investigar la historia de la generación que vivió el golpe del 36. Ellas y ellos, en primera persona, tendrán que enfrentarse a la dureza de sus descubrimientos y explicar las implicaciones que pueda tener esta decisión en sus vidas.
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Editorial: Roca
Fecha de publicación: julio de 2011
Autor: Leonardo Cervera
ISBN: 978-84-9918-289-6
14 €
Se puede leer el primer capítulo de la novela en la web enlazada abajo.
Sinopsis de la web de la editorial: "Pedro es un joven que tiene problemas en casa y en el colegio. La llegada de su abuelo, que ingresa en una residencia de ancianos de su ciudad y se convierte en un amigo inesperado, le pondrá en contacto con el pasado de su familia.
A través de las historias de su abuelo sobre la guerra civil, Pedro conocerá una realidad cercana en el tiempo pero muy diferente de la suya, lo que le ayudará a madurar y a relativizar sus propios problemas.
La guerra de mi abuelo es una historia de amistad durante los primeros meses de la guerra civil española y un alegato contra la estupidez de la guerra, una novela que rinde homenaje a las víctimas de aquel terrible conflicto, con un mensaje positivo de reconciliación y respeto hacia las opiniones de los demás."
Sinopsis en español (del enlace de arriba): Daniel V. Villamediana nos presentará el 4 de Febrero su segunda película titulada “La vida sublime”, su segunda película después de “El toro azul” (2008).
El reparto lo forman Víctor J. Vázquez, Emiliana Minguela, Pepe Grosso, Álvaro Arroba, Fernando de la Fuente “Canas!. Mientras que el guión es obra de Víctor J. Vázquez y Daniel V. Villamediana.
“La vida sublime” nos contará la historia de Víctor, quien encuentra la pasión vital que estaba buscando en la figura de su abuelo, el Cuco, y en un viaje que éste hizo al sur de España a comienzos de los años cuarenta y que ha permanecido como un misterio familiar. El sur y el abuelo se convierten en objeto de fascinación, un espacio donde rescribir la memoria familiar para poder inmortalizar al Cuco. El periplo de Víctor deviene un personal homenaje a la generación perdida del franquismo que no pudo realizar sus sueños. Una búsqueda del mito y de lo sublime. Una película sobre fronteras, entre el norte y el sur, la imaginación y la realidad, presente y pasado, abuelos y nietos, España y América, la lucidez y la locura.
Sinopsis en inglés: La vida sublime tells the story of Víctor, a young man who finds the passion for life that he is looking for in the figure of his dead grandfather “El Cuco”, and the journey his grandfather made to the south of Spain as a youth in the early 1940’s – a journey that remains a family mystery till today. On his journey the South and the mysterious life of his grandfather open up a fascinating new world for Víctor, a space in which a personal memory that immortalizes “El Cuco” can be created.
In this way La vida sublime becomes a tribute by a grandson to the lost generation of the Franco era, a generation not able to fulfill their dreams, and a quest for the myth, the sublime and a new writing of family history. La vida sublime deals with the issue of borders: borders between North and South, between imagination and reality, between present and past, between grandfathers and grandsons, between Spain and America, and between madness and lucidity.
Galicia es un lugar que siempre me ha fascinado y espero que puedo pasar por lo menos parte de mi próximo viaje allí cuando vuelva a España. Esta mañana, mientras iba en camino al trabajo, escuchaba un CD de poesía, leída en gallego por su autor, Manuel Rivas. Me hizo pensar que tengo pendiente desde hace mucho tiempo leer su último gran tomo, Los libros arden mal.
También pensaba en la Feria del Libro de Madrid de 2008 cuando pude conocer en persona a este escritor y periodista del que había estado escribiendo desde hace más de un año. Justo habíamos aterrizado en Madrid y no íbamos a estar por mucho tiempo, pero hice que mi pareja me acompañara al Retiro -- y luego, que me esperara mientras yo esperaba (y eso, que sólo habla unas cuantas palabras de español) -- sólo para verlo a Rivas. El ambiente era totalmente claustrofóbico, pero la gente que esperaba la firma del autor era paciente y amable, y todos hablábamos con alegría sobre nuestro primer encuentro con su obra. A nadie le pareció extraño que estuviera una estaodunidense allí. Alguien dijo que la cola estaba muy larga porque Rivas escribía un poema en cada uno de los libros que firmaba. Cuando por fin me tocó estar "cara a cara" con el escritor, apenas pude hablar. Traje mi ejemplar de El lápiz del carpintero, lleno de apuntes, Post-Its y subrayados, y se lo extendí. Creo recordar que le dije algo tonto sobre haber escrito sobre la novela para mi tesis. Y después, como hizo para tantos otros, firmó el libro con su nombre, hizo un dibujo con su pluma fuente azul y escribió unos versos:
Manuel Rivas es un escritor comprometido y ha sido uno de los que más ha comentado sobre el tema de la "memoria histórica" y las víctimas del franquismo. Escuchar a Rivas hoy y pensar en la firma del libro me recuerda cuánto me queda aprender sobre Galicia, el gallego y las huellas de la guerra y la represión allí.
"O Segredo da Frouxeira" ("El secreto de A Frouxeira") es una película documental dirigido por el también fotógrafo Xosé Abad (por casualidad, me acabo de enterar que también ha fotografiado a Rivas). El film, como otros documentales recientes sobre la "memoria histórica" (Death in El Valle, Le mur des oubliés, Nedar, Entre el dictador y yo, etc.), relata la indagación en un pasado personal, familiar y colectivo. Pero en este caso, la historia que termina revelándose no es sólo la de un abuelo republicano fusilado.Todos hemos oído historias, tanto en la guerra civil americana, como en la de España, de familias divididas por ideologías opuestas, familias cuyos hijos tenían que luchar el uno contra el otro. Pero que yo sepa, aun no ha habido muchos documentales para presentar tan visiblemente este tema dentro de la misma familia.
Paulino Gasalla encuentra por casualidad un paquete con recortes y recuerdos familiares. Impresionado por su descubrimiento inicia una ardua y minuciosa investigación que le llevará a recuperar la memoria de su tío abuelo, Alejandro Porto Leis, último alcalde republicano de Serantes en Ferrol, y también a desvelar su injusto final así como el de aquellos que fueron asesinados con él.
El SECRETO DE A FROUXEIRA parte de una situación particular para presentar el paralelismo entre una historia familiar concreta con la Historia de buena parte del siglo XX español. Dos hermanos, Alejandro y Eliseo, separados por cuestiones ideológicas en dos bandos de la Guerra Civil provocarán una ruptura familiar que llega hasta el presente y que sólo puede reconstruir el esclarecimiento de los hechos que acabaron con la vida de uno de ellos. La familia, que desconocía hasta hoy los hechos, se enfrenta a la reconciliación o a una ruptura definitiva, a consecuencia de esta investigación durísima, contra las sospechas y la incomprensión de muchos. De igual modo las familias de los otros tres desaparecidos (Modesto del Río, Avelino Landeira e Jesús Miño) afrontan setenta anos de sufrimiento y de búsqueda de los restos de estos hombres. A través del documental los caminos paralelos de estas cuatro familias convergen aportando una novedosa perspectiva al modo de contar historias tan cercanas y tan olvidadas.
Glicerio Sánchez. Catedrático de Historia contemporánea de la ua
´La tercera generación busca saber más´ El catedrático habla sobre los vestigios de nuestra historia reciente en la sociedad actual
TEXTO DE CRISTINA SÁNCHEZ
¿Cree que desde que se ha aprobado la Ley de Memoria Histórica se han destapado fantasmas del pasado que dormían el sueño de los justos? Bueno, sobre todo en estos últimos días y semanas debido a toda la polémica que se ha formado entorno al juez Garzón. Aunque, a decir verdad, es una ley que no aporta nada nuevo.
¿Y por qué? Bien, pues porque existe un movimiento que hizo una importante apuesta por ampliar el conocimiento sobre el paradero de los restos de familiares de personas que sufrieron en la dictadura franquista. Y existe desde los años 90, aunque es a partir de mediados de esta década cuando surge el interés por la cuestión y se van añadiendo elementos nuevos a esta búsqueda.
¿Qué son? Por un lado, la posibilidad real de exigir la recuperación de los restos y por otro un elemento de carácter ciudadano y político: la recuperación de los derechos.
Usted que es autor de numerosos análisis sobre la II República, la Guerra Civil y la dictadura franquista, ¿cree que continuamos soportando vestigios de nuestra historia más reciente en la actual sociedad democrática? Existen monumentos, fotografías y sentimientos. De estos últimos quedan muchos. El saber que miles de conciudadanos nuestros continúan enterrados en las cunetas, los bosques y en ocasiones en terrenos que hoy son propiedad privada y cuyos dueños no están por la labor de colaborar, despierta esos sentimientos que, por otro lado, han estado siempre soterrados. He podido hablar con descendientes directos de desaparecidos y sus narraciones sobre los familiares asesinados son de una viveza y un sentimiento que produce un fuerte impacto.
¿Quizá el desenterrar huesos y cavar en la tierra ha sido el acto más simbólico a la hora de remover sentimientos personales? Sin lugar a dudas, eso es lo más fuerte. Sin embargo, no están apareciendo sentimientos de odio. Pero el hecho de recuperar los huesos de un padre o un hermano es lo que mayor impacto produce en las personas. De hecho, toda esta lucha ha creado un añadido a la búsqueda de reparación: la tercera generación. ¿La de los nietos? Sí.
¿Buscan lo mismo que los descendientes directos? Sí y no. La tercera generación se ha implicado menos en el enfrentamiento que procede de la Guerra Civil, pero más quizá en la recuperación de los derechos políticos, humanos e incluso económicos, para todas aquellas personas que sufrieron en la dictadura. En conocer lo importante.
¿Cree que la implicación de los políticos es sincera y está a la altura de sus reivindicaciones? Bueno, todos los partidos aseguran que están de acuerdo con que se recupere la memoria histórica. Sin embargo, son los partidos de derecha los que más inconvenientes han puesto a la hora de llevar a cabo objetivos concretos.
Me alegra leer esta noticia sobre la obra de Virginia Villaplana. Para leer más sobre la artista, ver su página oficial y el post que hicimos en este blog en enero del año pasado.
Virginia Villaplana inaugura en el espacio madrileño Off Limits Narrar la historia, exposición en la que el arte es una herramienta para entender el pasado
GUILLAUME FOURMONT - Madrid - 26/01/2010 16:20
El régimen franquista no era un asesino muy listo. Tan obsesionadas por el orden estaban las autoridades que dejaron pruebas de sus crímenes. Esperaban que el silencio impuesto tras la muerte de Franco permitiría olvidarlo todo. Se equivocaron. No solamente porque el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero va quitando las referencias a la dictadura, sino también porque personas como Virginia Villaplana no están dispuestas a olvidar.
Villaplana (París, 1972) inaugura mañana miércoles 27 de enero la exposición Narrar la historia, que a través de fotografías, vídeos y conferencias pretende "difundir historias de personas olvidadas, de hacer más cercana a la gente la memoria olvidada", en palabras de la artista.
Cuando terminó la Guerra Civil en 1939, la represión sólo empezaba y muchos opositores al nuevo régimen de Franco acabaron en la cárcel y/o en fosas comunes. La iniciativa de Villaplana parte de una historia personal: "Recuerdo cuando iba a de paseo al cementerio con mi abuela". Josefina, la abuela de Virginia, le narraba cómo desaparecieron familiares suyos; no rezaba en frente de nichos, sino de un solar en el medio del actual Cementerio General de Valencia.
Ahí fueron abandonados 26.300 cuerpos, en varias fosas comunes, aunque las víctimas no eran desconocidos. Las autoridades franquistas mantuvieron actualizado un registro con nombre, apellido, fecha del entierro y causa de la muerte. Todas las pruebas estaban en el luger del crimen. Cuando la causa oficial de la muerte no era "bronquitis", "tiberculosis" o "vejez", las autoridades escribían directamente en el registro: "Ejecutado". "No hay que olvidar que muchos morían en la cárcel o en hospitales, donde no se les trataba", recuerda Villaplana.
El problema es que el Ayuntamiento de Valencia quiere hacer obras --ampliar el cementerio-- en el solar donde se encuentran las fosas comunes. Villaplana sacó fotografías del lugar rodeado de verjas. "El espacio se está limpiando. Hay un interés político de silencio", lamenta la artista. Tras recibir el respaldo de la Asociación de la Memoria Histórica, Villaplana consiguió un listado detallado de las víctimas. Expone ahora "imágenes legítimas de un momento de España sobre el que no hay imágenes".
La exposición en el espacio Off Limits es un recorrido artístico por la memoria, para no olvidar. Además de fotografías, la instalación de Villaplana cuenta con dos vídeos: "Sectores de Resistencia" y "Puntos de Apoyo", que retratan a miembros de la Resistencia en los primeros años del franquismo. También se proyectarán documentales y se celebrarán conferencias en el Museo Reina Sofía hasta el próximo mes de marzo. "No me interesa reivindicar, sólo narrar historias y el arte y la literatura pueden ayudarnos para ello", concluye Virginia Villaplana.
• La exhumación de fosas, la nulidad de juicios y la retirada de símbolos lastran la ley
ALBERT OLLÉS MADRID
La ley de la memoria histórica, en vigor desde diciembre del 2007, transita con dificultad entre las dos Españas pero bate récords en el extranjero. En solo un año, el Gobierno ha recibido 117.449 solicitudes de nacionalización de hijos y nietos de exiliados, de los que ha aprobado 54.858. Es el mayor logro de una norma que avanza entre luces y sombras.
LAS INDEMNIZACIONES Más subsidios, pese a las reglas restrictivas
El Gobierno justifica el éxito de las nacionalizaciones (que incluyen a 15 voluntarios de las brigadas internacionales) en la amplia difusión que se dio a la iniciativa en los países donde residen los beneficiarios. En España, el progresivo conocimiento de la ley ha repercutido también en un incremento de las consultas y las solicitudes de reparación económica y personal. La entrada en funcionamiento el pasado abril de la oficina para las víctimas de la guerra civil y la dictadura ha multiplicado las reclamaciones informativas. Lo mismo ha sucedido con las demandas de pensiones y subsidios de familiares de fallecidos en la guerra civil, y de presos y víctimas de la dictadura entre 1968 y 1977. El Ejecutivo destaca la mejora de las prestaciones de la ley de 1979, pero los demandantes se han encontrado con otro obstáculo, el de un desarrollo reglamentario excesivamente restrictivo. Los dos casos más patentes son la exigencia de la dependencia económica de la víctima en el momento de los hechos para conceder indemnizaciones a los padres, nietos o hermanos; y el que excluye a los miembros de grupos armados.
El primer caso está en vías de solución y el año que viene se eliminará con carácter retroactivo el requisito de la dependencia, abriendo un plazo de un año para presentar solicitudes. El segundo tema está bloqueado, como denunció el pasado jueves el PNV en una moción rechazada por el PSOE y el PP. Familiares de etarras fallecidos en la dictadura y los del anarquista catalán Salvador Puig Antich, siguen esperando.
LA JUSTICIA ICV y ERC piden una fiscalía especializada
En la parte del vaso medio vacío, la oposición pasiva y activa de los herederos del bando vencedor de la guerra civil está lastrando el desarrollo de tres aspectos conceptuales claves de la ley. Aunque estaba previsto inicialmente, el Gobierno dio marcha atrás en el último momento, presionado por el propio poder judicial, y sacó de la norma la nulidad de los juicios franquistas. El texto final solo tipifica la entrega de declaraciones de reparación y reconocimiento personal a quienes padecieron persecución y violencia durante el conflicto y la posterior dictadura.
Ya se han aprobado 210, entre ellas la que se entregó de forma especialmente simbólica, el pasado octubre en México, a la nieta de Lluís Companys. Este caso, precisamente, ejemplifica la raíz del problema. Tanto la nieta como el Gobierno catalán insisten en reclamar la anulación del juicio que sentenció, por motivaciones políticas y sin garantías procesales, al entonces president de la Generalitat a morir fusilado. El Ejecutivo español respeta y comparte la demanda, pero asegura que ha llegado hasta donde la ley le permitía, y que todo queda ahora en manos ahora de la fiscalía y, en última instancia, del Tribunal Supremo. Es decir, la última palabra sigue, como hace dos años, en el tejado del poder judicial. Para luchar contra esta situación, ICV ha solicitado en diferentes ocasiones, la última en una moción presentada conjuntamente con ERC e IU en el Congreso, la creación de una fiscalía especializada en el apoyo y ayuda a los damnificados. El diputado ecosocialista Joan Herrera ha solicitado, incluso, el nombramiento de un Alto Comisionado del Gobierno que vele por el cumplimiento de la ley ante los obstáculos que se está encontrando.
LA SIMBOLOGÍA El «valor artístico» de homenajear a Franco
La retirada de símbolos franquistas sí está incluida en la ley, pero avanza a cuentagotas. El Ejecutivo ha elaborado un catálogo de vestigios localizados en edificios públicos del Estado y ha creado una comisión técnica de expertos encargada de valorar y establecer cada caso, ya que la norma otorga al Ministerio de Cultura la potestad de decidir la retirada o no de los diferentes elementos.
El ministerio analiza más de 400 símbolos, de los que cerca de 300 pertenecen a Defensa. A la espera de conocer la lista de objetos sentenciados, ya ha trascendido que algunos han logrado esquivar la ley en virtud de su «valor artístico», como la gran placa de mármol que corona la fachada de la sede del Ejército del Aire, en Madrid, con una inscripción de inequívoco homenaje al dictador: «Francisco Franco, caudillo de España». Su inclusión en el catálogo artístico municipal la ha salvado de la quema.
En el Alcázar de Toledo se ha buscado una solución intermedia y se reconvertirá en museo del Ejército, restringiendo la visita de las criptas de los militares sepultados a sus familiares, y eliminando la falsa recreación del despacho del general Moscardó. Mucho más complicada está siendo la retirada de símbolos dependientes de instituciones y propietarios privados, por lo que ICV, ERC y el PNV han reclamado, sin éxito, que se les presione retirándoles las subvenciones públicas que reciben. El futuro del Valle de los Caídos sigue sin resolverse y sólo se ha avanzado en el compromiso del Gobierno de elaborar en seis meses un censo de las personas allí enterradas.
LAS EXHUMACIONES Garzón, Lorca y un mapa sin consenso
El acuerdo sobre el Valle de los Caídos incluye, a propuesta de IU e ICV, que el Ejecutivo facilite recursos para las correspondientes exhumaciones y el traslado de los restos a las localidades de origen de las víctimas. Unas ayudas económicas que la ley no contempla para el resto de fosas diseminadas por el país, a diferencia de la norma aprobada al respecto en Catalunya, y pionera en España. De hecho, este apartado es el menos desarrollado hasta ahora de la ley y ni siquiera se ha conseguido elaborar el preceptivo mapa de fosas estatal, primer paso para establecer un protocolo uniforme de exhumaciones. También resta pendiente la creación de un censo que recuerde las obras realizadas por los batallones de prisioneros de guerra.
El Gobierno asegura haber intensificado los contactos con las comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), responsables también de la elaboración del mapa. Pero conseguir una solución de consenso en un tema aún tan sensible es casi imposible, tal y como evidenció la decisión del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, de liderar una causa general contra el franquismo que incluía la orden de abrir las fosas de la guerra civil. Una iniciativa que resultó más mediática que efectiva y acabó con el propio juez ante los tribunales. La simbólica apertura de la fosa donde se cree que está enterrado Federico García Lorca, se ha convertido también en un drama, ante las trabas de la Audiencia Nacional y de la propia familia del poeta.
Por ello, los grupos políticos que reclaman al Ejecutivo un nuevo impulso a la ley, le instan a que lidere la creación del mapa, además de aumentar las ayudas para exhumaciones a las numerosas asociaciones de la memoria histórica.
Noticia vista en el blogMemoriando Artículo de: ABC.es
El documental "La batalla de la memoria" gana dos premios en Festival de Reus
Barcelona, 11 nov (EFE).- El documentalista y director Mario Pons ha valorado hoy a Efe muy positivamente los dos premios que ha obtenido su película "La batalla de la memoria" en el IV Festival Internacional de Cine Documental Memorimages de Reus (Tarragona).
Con este documental, en coproducción con Televisió de Catalunya, Pons ha querido "llenar el silencio" que ha habido sobre la Batalla del Ebro, uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil española, que se cobró 40.000 muertos y afectó a un 15% de la población de las Terres del Ebre y a sus infraestructuras.
Mario Pons, nacido en L'Ampolla (Tarragona) en 1977, cree que el hecho de que el jurado del Festival haya escogido su producción "hace que mi trabajo en los últimos diez años coja una dimensión de la que todavía estoy tomando sus medidas" y ha agregado que, profesionalmente, "estoy muy satisfecho".
El premio Memorial Democrático obtenido en Reus galardona a la película que mejor aborda la temática de la recuperación de la memoria histórica en la lucha por la democracia y contra el franquismo en el período que va entre los años 1931 y 1980.
Asimismo, "La batalla de la memoria" ha recibido en el festival el premio del público que, según Pons, "es fundamental para mi carrera y la de mi equipo, pero sobre todo es vital para que se reconozca el sufrimiento de un pueblo que fue víctima de la primera batalla no reconocida de la Segunda Guerra Mundial, la del Ebro, la de mi pueblo".
Pons ha dedicado este premio a su abuelo, que fue soldado republicano en el frente de Teruel y del Ebro. EFE.
El ministro de Justicia ha entregado en México a la nieta del ex presidente de la Generalitat el documento de reconocimiento de su figura
14/10/2009| Actualizada a las 11:20h | Ciudadanos
México. (Agencias).- El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha entregado a la nieta del ex presidente de la Generalitat Lluis Companys el documento de reparación y reconocimiento de su figura en virtud de la ley de memoria histórica.
"Era absolutamente necesario hacerlo para conseguir el paso siguiente que será la anulación (del juicio), que es lo que vamos a pedir", indicó en el acto, celebrado en México, María Luisa Gally i Companys, nieta del ex presidente de la Generalitat condenado a muerte y fusilado por el régimen franquista en 1940. Afirmó sentirse "muy agradecida" y "muy satisfecha" y apuntó a que van a hacer que la ley de memoria histórica pueda llegar un paso más allá.
"No sólo por mi abuelo, por todos los que fueron fusilados de manera tan sumaria y tan traidora", dijo.No obstante, el reconocimiento "llega un poquito tarde" ya que no están vivos para verlo sus padres, especialmente su madre, la hija del político asesinado, dijo.
"Ya hemos transmitido más de 600 expedientes a españoles, a nietos de españoles, que fueron juzgados por tribunales ilegítimos, que padecieron prisión, privaciones de derechos, lesiones", indicó Caamaño.
El ministro apuntó que la ley, no obstante, tiene mayor fuerza que una declaración judicial porque declara "ilegítimas" todas las sentencias por razones ideológicas durante la Guerra Civil y la dictadura.
"Hemos sido obstinados como país en pedir esto, porque el olvido del asesinato de Lluis Companys hubiera sido una victoria póstuma de Franco", apuntó el conseller de Relacions Institucionals de la Generalitat, Joan Saura.
Reiteró la intención del Ejecutivo catalán de pedir la nulidad del juicio que condenó a Companys, un punto que la ley no contempla y que recaería sobre el Tribunal Supremo.Por ello, el Govern se reunirá mañana de forma extraordinaria para aprobar la reclamación de nulidad del proceso.
En los micrófonos de RAC1, Saura lamentó que la sentencia llegue tarde pero destacó que "es la primera vez que, desde el Estado, se condena el fusilamiento y la sentencia de Companys y, por lo tanto, el consejo de guerra". El conseller se mostró convencido de que actos como este ayudarán a fortalecer la convivencia social en el futuro.
Hace unos veranos vi la película La luz prodigiosa, dirigida por Manuel Hermoso (2002). Andaba deseando verla desde que terminé la novela homónima de Fernando Marías, un libro que me había parecido hecho más para el cine que para la novela. La luz prodigiosa relata la historia de un encuentro entre un pastor andaluz y un hombre víctima de un fusilamiento fracasado que se encuentra en un estado casi vegetal.
El filme recoge esta historia, situándola unos 40 años después en 1980 cuando este mismo hombre vaga por las calles de Granada, sin casa, sin hablar, esta vez con una barba blanca de Santa Claus. El joven pastor, ya mayor, ha vuelto a su pueblo, y vuelve a encontrarse con esta figura enigmática. Todo nos dice que el anciano es nada más y nada menos que Federico García Lorca, quien sobrevivió su propio fusilamiento y terminó viviendo como los sin casa en las calles granadinas. Como un fantasma. Como un muerto en vida. El pastor quiere que el hombre recuerde lo que le pasó -- quiere que se recuerde a sí mismo.
En muchos sentidos, La luz prodigiosa es más una película sobre la memoria y la amnesia que Federico García Lorca, pero nos invita a pensar en por qué hay tanta necesidad de saber qué le pasó y donde está enterrado. Aquí vemos una escena de la película, seguida por un reportaje de Natalia Junquera. El reportaje de Junquera apunta el deseo de proteger y ocultar los secretos de la fosa de Lorca, mientras que la película subraya la necesidad de rescatar a García Lorca y hacerlo hablar en su propia voz (no en la de los que ahora tienen que "hablar" por él):
A punto de abrirse la fosa donde se cree que yace el poeta, los arqueólogos firman un contrato de silencio. ¿Qué quieren esconder los que se oponen desde hace 13 años a esta exhumación?
NATALIA JUNQUERA DOMINGO - 11-10-2009
Yo lo enterré". -¿Dónde está exactamente? ¿Lo recuerda?
-¿Cómo me podría olvidar de una cosa así? Está cerca de la fuente, en el camino que lleva a Víznar, a la izquierda. Es un olivar pequeño, al lado de un barranquillo, cerca de un olivo, a tan sólo diez metros de la carretera. Allí está, casi debajo del olivo.
El diálogo tiene lugar en Granada en 1955 entre Manuel Castilla, Manolo el Comunista, el hombre que enterró a Federico García Lorca la madrugada del 18 de agosto de 1936, y Agustín Penón, el hijo de una pareja de exiliados españoles que ha llegado desde EE UU para investigar la muerte del poeta español más famoso en el mundo. El primero -el enterrador de Lorca- llevó 10 años después al hispanista Ian Gibson al mismo lugar. El segundo regresó en 1956 a Nueva York sin un céntimo y con una maleta con la más completa investigación sobre la muerte del poeta, incluida una entrevista con el hombre que había ido a detenerle y que 15 años después del asesinato conservaba en su estantería un volumen de las obras completas de Lorca. Pero Penón nunca se atreverá a escribir la historia.
Ahora, 73 años después del asesinato del poeta, y casi 54 desde aquel diálogo entre enterrador e investigador, un equipo de arqueólogos se prepara para abrir la tierra en ese mismo lugar y comprobar si a Manolo el Comunista no le falló aquel día la memoria y si, como le confesó a Penón, Lorca no había muerto solo. Le acompañaban "el maestro cojo de Pulianas", Dióscoro Galindo, y dos banderilleros, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, afiliados a la CNT.
Casi una vida después y tras múltiples intentonas, por la vía judicial y administrativa, la Junta de Andalucía ha decidido realizar la exhumación más problemática de asesinados durante la Guerra Civil de las más de 130 practicadas hasta ahora. Desembolsará 60.000 euros y exigirá confidencialidad por contrato a quienes participen en los trabajos. La fosa se abrirá a finales del presente mes, tras una larga e intensa lucha entre quienes deseaban conocer la verdad y quienes preferían conservar el mito y que ahora, ante la inminencia de la apertura, pugnan por establecer sus condiciones.
Pero cuando la tierra se abra bajo ese olivo, el mundo entero estará observando. De todas partes han llegado peticiones de expertos para participar en el proceso sin remuneración alguna. La consejera de Justicia del Gobierno andaluz, Begoña Álvarez, calla los nombres, porque ha contestado negativamente a célebres universidades y centros de investigación extranjeros que se han puesto en contacto con ella. Desde el mismo despacho en el que el general Gonzalo Queipo de Llano dio la orden de dar muerte al poeta, la consejera cuenta que el miércoles firmará un convenio con la Universidad de Granada, el Ayuntamiento de Alfacar, la Diputación de Granada y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica para perfilar el equipo que se encargará de los trabajos. Después, se colocará una enorme carpa alrededor de la valla que ya impide el paso a los 300 metros delimitados para que los expertos empiecen a buscar. "Será un equipo pequeño, precisamente para garantizar la confidencialidad, al que le hemos pedido que hagan el mayor sacrificio que puede hacer un científico: el silencio", afirma Álvarez. "Casi todos serán andaluces", añade. Hay ya dos nombres seguros: el del arqueólogo Francisco Carrión y el de José Antonio Lorente, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, autor, entre otros, de la identificación de los restos de Cristóbal Colón. Todos serán registrados al entrar. "No podrán llevar móviles o cámaras", puntualiza la consejera. Habrá guardias día y noche vigilando el lugar para evitar, como ha solicitado la familia de Lorca, que los restos sean exhibidos.
La Junta asegura que sólo difundirá los datos que le permitan hacer públicos las familias de las víctimas. Y la de Lorca, que siempre se ha opuesto a la apertura, se asegura ahora "el derecho a identificar los restos" del poeta.
Pero para cuando los arqueólogos se arrodillen finalmente bajo aquel olivo habrán pasado 73 años de miedo, olvido y fantasía. Y entre las vallas, bajo la carpa, aunque no estén presentes, habrá un hispanista irlandés que se reconoce "obsesionado" con Lorca, que se juega su prestigio profesional y que promete hacer las maletas y marcharse de España si el contrato de silencio le impide morirse sin saber si tenía razón. También, el fantasma de un perdedor, que teniendo en una maleta la fama y la fortuna, nunca se atrevió a abrirla y enseñársela al mundo. Y una mujer rota, adoptada por el hijo de una de las víctimas a los tres días de nacer, que lleva 13 años luchando por recuperar los restos de su abuelo y que ahora, en la recta final, sabe que no podrá hacer nada para identificarle porque su hermanastra asegura que ella no les representa y no ofrecerá su ADN.
Y la presión de una familia que ha luchado contra viento y marea para evitar este momento y a la que se le acaban los derechos de explotación de una herencia cultural multimillonaria -no hay día que no se represente en alguna parte del mundo una obra de Lorca y la familia suele recibir el 10% de la taquilla- en 2016. Amén de un juez estrella, Baltasar Garzón, que podría ser apartado de la carrera judicial por haber abierto una causa al franquismo y ordenar la apertura de esta fosa. ¿Aguantará la lona del secreto tanto peso?
Gibson cree que no. "Si conozco bien este país", dice el hispanista, "la exigencia de confidencialidad no triunfará. Los implicados se lo contarán a sus familias y terminará conociéndose lo que ha ocurrido ahí. Tiene que ser así". ¿Y si se equivoca? "Me voy de España". Asegura que no iría a ver la exhumación aunque le dejaran hacerlo -"mi corazón no lo resistiría y no es una forma de hablar"-. "Casi me volví loco. Vine a Granada para hacer una tesis y la tesis se convirtió en una investigación detectivesca. Estaba dispuesto a todo por averiguar cosas, incluso a robar documentación. Los Lorca creen que el desaparecido más célebre de la Guerra Civil, el segundo embajador español más importante después de Cervantes, es de su propiedad. Y no es cierto. Lorca es propiedad del mundo. Todo escritor es un exhibicionista, publicar es hacer público. Lorca quería ser famoso, llegar a la gente, y estoy convencido de que se rebelaría ante su familia si pudiera. Todo lo que queremos los que le admiramos es saber cómo murió".
Nieves García, sin embargo, sabe que ya no puede hacer nada para cambiar los futuros acontecimientos. "Siento una pena terrible porque no le vayan a identificar", dice la nietastra del maestro Dióscoro Galindo. "Su hijo me adoptó a los tres días de nacer porque mi madre, que estaba sola, no podía mantenernos a cuatro hermanos. A los 9 años me dijeron que era adoptada. Para mí, él era mi padre y Dióscoro ha sido siempre mi abuelo, aunque ahora mi hermana Nieves diga que no soy de la familia y que mi ADN no sirve para identificarle. Mi padre me contó muchísimas veces que fueron a por mi abuelo por ser maestro nacional y laico, y que lo enterraron con Lorca y dos banderilleros. Él se murió con la pena de no haber podido recuperar los restos y mi madre también. Recuerdo cuando Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, vino a contarnos que había recuperado a su abuelo, ¡y eso nos pareció un sueño! Desde entonces he ido de una puerta a otra intentándolo. ¡Con Garzón estuve tan cerca...!".
El padrastro de Nieves García nunca se atrevió a acercarse al lugar donde todos le habían dicho que estaba enterrado su padre, el maestro rojo de Pulianas. "Tenía mucho miedo. Incluso en democracia. Yo le decía: 'Papá, ahora ya no pasa nada'. Y él me contestaba: 'Los que estaban, siguen estando y no se sabe por dónde pueden salir".
Algo parecido le ocurre aún a la madre de Francisco Galadí, el nieto del banderillero del mismo nombre, que lleva ocho años contemplando con envidia cómo se abrían y cerraban fosas sin más aspavientos que la voluntad de una familia porque la víctima no había hecho el último paseo junto al poeta español más famoso de todos los tiempos. "Mi madre es muy mayor y para ella es como si no hubiese terminado la guerra. Cuando me ve hablando de recuperar los restos de mi abuelo, le entra una enfermedad. Piensa que le puede pasar a su hijo lo mismo que al padre de su marido", explica.
Es la dosis de olvido (o ganas de olvidar) y de miedo -de un terror tan arraigado que ha sobrevivido al hombre que lo provocó y murió en la cama-, contenida en esta fosa. La porción de fantasía está llena de teorías sobre la muerte de Lorca, incluida la que dice que sobrevivió a su fusilamiento, pero perdió el habla y no pudo decirle a nadie que él era el autor del Romancero gitano. Otra que cuenta que la familia rescató su cuerpo de la fosa al día siguiente de haber sido fusilado e incluso la que dice que fue denunciado por pederastia. Todo el mundo parece tener una versión sobre lo ocurrido, y también sobre quienes quisieron averiguarlo. "Cuando llegué a Granada todos me preguntaban por Penón. Había quien decía que era de la CIA y que lo había detenido la policía por espía", recuerda Gibson.
El hispanista recibió en 1980 la maleta de Penón de manos de William Layton, un escritor amigo que la había heredado a su muerte, con el encargo de hacer el libro que él no había podido escribir. Gibson publicó en 1990 Diario de una búsqueda lorquiana con sólo parte de los hallazgos de Penón. El libro pasó inadvertido y en 1991 Layton recuperó el material. Murió cuatro años más tarde, pero en su testamento había dejado en herencia nuevamente la maleta. Esta vez a una actriz y escritora de cuentos infantiles muy amiga de ambos, Marta Osorio, que, tras 12 años analizando la documentación, publicaría en 2009 un volumen de 781 páginas, con los hallazgos de Penón, titulado Miedo, olvido y fantasía.
"Al regresar a Nueva York, Agustín Penón se dio cuenta de que había gastado toda su fortuna en Granada, invitando a unos y otros. Tuvo que ponerse a trabajar en una fábrica de coches y de camarero en un restaurante italiano. Y tuvo muchas dudas. Agustín temía que le pasara algo a las personas que le habían ayudado a saber, y temía que su libro no estuviera a la altura de lo que había averiguado, que no le gustara a Lorca. Le faltó alguien que le apoyara", relata Osorio.
Un malentendido en el día y la hora de la cita impidió que Penón se encontrara con un amigo escritor al que le rogaba, desesperado, en una carta precisamente ese empujón: "Querido, recordado Toño : hace tres meses que regresé de España con una maleta en la mano llena de Federico y su trágica historia. (...) Tengo en mis archivos 1.300 páginas de notas adquiridas durante dos años de investigación (...) Todo late en mis archivos como un corazón gigante y salvaje que a veces me impide dormir con su intensidad. He pasado los últimos dos meses buscándole un latido comunicable... pero tengo dudas, Toño, dudas que me paralizan".
En esas 1.300 páginas figuraba la entrevista con Manuel Castilla, miembro del "pelotón de enterradores" al que despertaban de madrugada antes de que las víctimas fueran paseadas y que, según describió Penón, "se vestían siempre con la duda de si iban a enterrar a otros o serían ellos mismos los enterrados". Manuel Castilla le explicó que "el grupo de Federico" fue llevado al lugar de la fosa en un vehículo requisado al doctor Alejandro Otero, de siete plazas. "En cuanto el coche con las víctimas arrancaba, nosotros, los enterradores, los seguíamos en otro coche. Las herramientas para nuestro trabajo, piochas, azadas y palas, iban en el coche de las víctimas pues se les decía que iban a trabajar", relató Castilla a Penón.
También recoge el libro la entrevista con Ramón Ruiz Alonso, el hombre que fue a detener a Lorca a casa de los Rosales, una familia de falangistas entre los que se había escondido, y que le espetó a Penón: "Es usted el primer hombre que ha tenido las agallas de acudir a mí, que soy la principal fuente de información, para preguntarme lo que ocurrió", antes de deshacerse en una poco creíble versión sobre un error fatal que había terminado en fusilamiento. En su despacho, Ruiz Alonso tenía las Obras completas de Lorca. "Aunque sé que es demasiado insensible para sentir remordimientos, aunque sé que la presencia de este libro en la estantería sólo habla de su crueldad y de su cinismo, no puedo evitar sentir un débil impulso de piedad hacia un hombre condenado para siempre a ser perseguido por el resplandor de su víctima", escribió Penón.
En aquella maleta llena de Federico había sitio también para "el suspiro romántico de una mujer granadina que le quiso demasiado", la burguesa e inteligente Emilia Llanos Medina, pese a que ésta nunca sería correspondida. "Penón hizo en año y medio la investigación más completa sobre Lorca. Nadie averiguó después de él nada nuevo. Fue el primero, por ejemplo, en hablar de su homosexualidad", asegura Osorio.
Fue esa cuestión la que rompería años más tarde la relación entre Gibson, el investigador oficial del poeta, y la familia Lorca. "Le escribí a Isabel García Lorca comentándole mi idea de hacer una biografía y me respondió: 'Estupendo, así me ayudarás a ordenar el archivo'. La publiqué, tocando, naturalmente, el tema de la homosexualidad, y entonces la relación se torció. El padre de Lorca era homófobo, pero de la misma manera que no se puede hablar de la obra de Wilde o de Proust sin hablar de su homosexualidad no se puede hablar de Lorca sin mencionarlo. ¡El tema de su obra es el amor imposible!", explica Gibson.
Con todo lo que se ha hablado en los últimos días del caso de la fosa de Lorca, pensé que podría ser de interés el video "El crimen fue en Granada" -- recién subido por Guerra Civil TV en YouTube. Guerra Civil TV es una de mis fuentes preferidas electrónicas para videos sobre la guerra y el franqusimo. No olvidemos de donde viene el título para este documental. En palabras de Antonio Machado:
Se le vio, caminando entre fusiles, por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas de la madrugada. Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó Federico —sangre en la frente y plomo en las entrañas— ... Que fue en Granada el crimen sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
2. El poeta y la muerte
Se le vio caminar solo con Ella, sin miedo a su guadaña. —Ya el sol en torre y torre, los martillos en yunque— yunque y yunque de las fraguas. Hablaba Federico, requebrando a la muerte. Ella escuchaba. «Porque ayer en mi verso, compañera, sonaba el golpe de tus secas palmas, y diste el hielo a mi cantar, y el filo a mi tragedia de tu hoz de plata, te cantaré la carne que no tienes, los ojos que te faltan, tus cabellos que el viento sacudía, los rojos labios donde te besaban... Hoy como ayer, gitana, muerte mía, qué bien contigo a solas, por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
3.
Se le vio caminar... Labrad, amigos, de piedra y sueño en el Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
Un agradecimiento a Antonio Manfredi, periodista de la RTVA, y su blog Tecnología y otros pensamientos por informarme de esta noticia.
La Diputación de Huelva ha tomado la iniciativa de digitalizar y catalogar documentos del archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla. En la sección Memoria histórica de su web, leemos lo siguiente:
Desde esta Diputación Provincial de Huelva estamos convencidos que desde los poderes públicos tenemos que llevar a cabo políticas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática.
En Agosto de dos mil seis ésta Diputación firmó un contrato para la digitalización y catalogación de los fondos documentales relativos a la provincia de Huelva existentes en el archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla.
Esta Diputación tuvo conocimiento de que el Archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, poseía los procedimientos instruidos por la Justicia Militar en la provincia de Huelva, a través del Consejo de Guerra Permanente de dicha provincia, a partir de los sucesos derivados del 18 de julio de 1936. Igualmente conservaba los procedimientos instruidos directamente en la plaza de Sevilla por la Auditoría de Guerra y relativos a vecinos de la provincia de Huelva, en especial durante el periodo de guerra. Dichos fondos están formados por Expedientes, Diligencias Previas, Causas y Sumarísimos de Urgencia y, en la actualidad se encontraban sin catalogar.
Con el objeto de facilitar la apertura de dichos fondos a la investigación se obtuvo del mencionado Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, la autorización para proceder a la digitalización y catalogación de los documentos, para dotar a su Archivo de los procedimientos judiciales correspondientes a vecinos de dicha provincia e instruidos como consecuencia de los hechos derivados de la guerra civil.
El trabajo de digitalización afectó a los Expedientes Informativos, Diligencias Previas, Causas y Sumarísimos de Urgencia. La digitalización se llevó a cabo de forma individualizada por cada procedimiento y en todas sus páginas.
Se han catalogado 2.488 procedimientos, comprendiendo 5.067 procesados y un volumen de 179.178 digitalizaciones aproximadamente.
Solamente se han incluido los fondos digitalizados que no se ven afectados en sus fechas límites por las vigentes disposiciones legales.
Se abren a la investigación libre poniendo a disposición de todos los investigadores/as y ciudadanos/as en general la información de su contenido.
Para su solicitud usted será redirigido a la Oficina Virtual de la Diputación Provincial de Huelva y, mediante un certificado digital o su DNI Electrónico, se podrán solicitar los expedientes deseados.
Para acceder a la consulta de la Memoria Histórica, pulse aquí.
En agosto, la web de la ARMH también informó de la posibilidad de acceder los fondos (ver noticia original en El Plural), especificando que "en total se han recuperado 180.000 legajos correspondientes a 2.500 consejos de guerra. . .que afectaron a unos 5.000 onubenses. [. . .] fueron procesadas 400 mujeres de Huelva, así como 70 militares y otros 70 ciudadanos de la provincia pertenecientes a la masonería."
En el blog de Antonio Manfredi tenemos un ejemplo personal de lo que ha significado tener acceso a estos archivos de Huelva. En un post titulado Abuelo, ya te entiendo mejor, el autor habla de la experiencia de su abuelo, encarcelado tras la guerra, y el miedo que le siguió hasta la democracia. Manfredi pudo consultar las 84 páginas del expediente de su abuelo, así conociendo más profundamente su historia. Incluye una foto de esta carta:
Esta noticia demuestra lo importante que es digitalizar y hacer disponibles documentos así. No se puede aprender de la historia sin tener acceso a este tipo de información. Es, además, un deber que tenemos todos hacia futuras generaciones que deseen conocer su propio pasado. Muchos han hablado del estado desastroso en que se encuentran los fondos documentales de la guerra y el franquismo -- están difundidos por todas partes de España, y muchas veces, a punto de desaparecer, de tanto hojear por especialistas o simplemente por personas desesperadas de encontrar algún dato que ayude a esclarecer la historia familiar. La digitalización ayuda a proteger los documentos de la desaparición y devuelve a la gente que los busca -- si lo desea - lo que, por horrible que sea la información encontrada allí, le "pertenece." Estos documentos no deben permanecer en una caja polvorienta, imposibles de localizar. Protejámoslos!
Hoy es el 73º aniversario de la muerte de Federico García Lorca, así que parece un momento oportuno para hablar de "Tres pasos para el retorno," una película documental de Pepe Rovano, que se estrenó el 25 de junio en Granada. Es gracias al blog de cine Memoriando que he sabido de este film.
"Tres pasos para el retorno" "narra el proceso de búsqueda del cuerpo del poeta Federico García Lorca y de otras tres victimas de la represión franquista en Granada, bajo el punto de vista de un chileno que reflexiona sobre el tema de las desapariciones en su país y en esta ciudad." Pepe Rovano vino a Granada para completar sus estudios de doctorado, y encontró en algunos de los profesores de la Universidad una conexión con el pasado dictatorial de su propio país. Como explica un artículo de EFE, "se sintió atraído por el hecho de que dos profesores de su universidad, los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente, participaran desde 2001 en la investigación de casos de desaparecidos en su país durante la dictadura de Pinochet." Según parece, fue a partir de ese momento que empezó a investigar el caso de Federico García Lorca. El documental, en palabras del director, "es totalmente subjetivo," e incluye entrevistas con figuras destacadas como Ian Gibson, biográfo de FGL, y Enrique Morente. También incorpora un viaje a Chile.
No he visto la película, pero como siempre me ha interesado este tipo de conexiones entre España y América Latina, la agregaré a mi lista virtual de pelis extranjeras para mirar. Ya me ha llamado la atención la palabra "retorno" en el título de la película, por lo que sugiere sobre volver al pasado, y volver al país de uno por medio de otro. Para explicarme mejor, me ha gustado mucho esta cita de Pepe Rovano: «al consultar a los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente supe que tenían en la Universidad de Granada datos genéticos de los desaparecidos en Chile, y un pedazo de memoria de mi país se encuentra en Granada». Seguramente el intercambio cultural e histórico que subyace la creación de esta película la aportará un ángulo único y no tan común en los estudios sobre la desaparición y fusilamiento del poeta.
De: Soledad Gallego-Díaz En: El País Fecha: 16.7.09
Primero se dijo que serían entre 400.000 y 600.000 argentinos los que tendrían derecho a solicitar la nacionalidad española, gracias a la disposición adicional de la Ley de Memoria Histórica, que permite que los nietos de españoles opten también al pasaporte de sus abuelos. Luego se leyó mejor el texto legal y se calculó que las peticiones rondarían realmente las 100.000. Han pasado seis meses desde la entrada en vigor de la ley, en diciembre de 2008, y la realidad es que el consulado español en Buenos Aires no ha recibido ni tan siquiera 10.000 solicitudes. "Ha sido una auténtica sorpresa", reconoce José Antonio Nespral, presidente del Centro Asturiano en la capital argentina.
Todo el dispositivo montado por el servicio consular, con citas previas vía Internet para evitar aglomeraciones y supuestas avalanchas de argentinos ansiosos de lograr un pasaporte español, se ha demostrado superfluo. Las colas de los primeros días han ido desapareciendo y las expectativas, reduciéndose.
¿Qué ha sucedido para que menos de 10.000 de los centenares de miles de nietos de españoles que viven en Argentina hayan iniciado realmente los trámites de solicitud?
Se trata, probablemente, de un conjunto de circunstancias: las restricciones objetivas que impone la ley, las dificultades para conseguir la documentación necesaria, y también que España, sumida en una fuerte crisis económica, ha dejado de ser un destino deseado. "Hay dificultades técnicas considerables", asegura José Antonio Nespral. "Primero, porque no es fácil conseguir las partidas de nacimiento de los abuelos, en España, documentos a veces casi ilegibles".
Por otro lado, la Ley de Memoria Histórica esta pensada para los descendientes de quienes emigraron entre 1936 y 1955, el exilio provocado por la Guerra Civil. Muchas de esas personas no inscribieron a sus hijos en el registro español (se sentían ajenos a cualquier cosa que representara al franquismo), sobre todo los que no se quedaron en las grandes ciudades sino que emigraron hacia el interior del país y, muy especialmente, al mundo rural.
En teoría, los nietos de esos españoles, llegados en ese periodo, podrían acogerse a la nueva ley (con un espacio de vigencia de dos años) y solicitar el pasaporte de sus abuelos. Pero una vez más surgen los problemas burocráticos: según el Código Civil, no se puede producir un salto generacional, ni la ruptura de la cadena, lo que quiere decir que, antes de inscribir a los nietos como españoles, habría que inscribir a sus padres. Y en algunos casos, los padres están muertos.
¿Pueden los nietos inscribir a sus padres ya fallecidos? No parece que los consulados se encuentren cómodos con esa posibilidad, comenta el director del Centro Galicia, José María Vila Alen. Y si están vivos y pueden inscribirse, la ley dice que sólo transmiten el derecho a la nacionalidad a sus hijos menores de edad.
Ni "abriendo la mano"
"No existe un censo real que permita saber cuántos argentinos tienen un abuelo o abuela nacido en España, pero indudablemente se cuentan en centenares de miles, si se tienen en consideración las diferentes oleadas de emigración española a Argentina", explica el director del Centro Galicia, José María Vila Alen. En el consulado que atiende el Gran Buenos Aires están legalmente inscritos 240.000 españoles, lo que suponen casi el 80% de la población española en Argentina en la actualidad.
El consulado afirma que no está autorizado a facilitar el número exacto de expedientes que se están tramitando como consecuencia de la Ley de Memoria, pero admite que, al menos en Argentina, son "muchísimos menos de los esperados". Y eso aunque aseguran que están aceptando cierto margen, "abriendo la mano", a la hora de interpretar las restricciones legislativas.
Hacía tiempo que no escuchamos noticias sobre la Ley de Nietos, el apartado a la Ley de Memoria que permite que descendientes del exilio español (1939-1956) soliciten la nacionalidad española. Cuba vuelve a ser el enfoque de esta ley, en la siguiente noticia:
Los intelectuales y médicos son los que más problemas tienen en conseguir los papeles que les niegan las autoridades cubanas
Desde que el cubano Norberto Díaz, se convirtiera en el primer cubano en conseguir la nacionalidad española, las peticiones para acogerse a la Ley de Memoria Histórica, llamada también Ley de Nietos, que beneficia a descendientes de los exiliados durante la Guerra Civil (1936-1939) y la represión franquista (1939-1975), se han triplicado desde enero. Pero no todos consiguen materializar sus sueños, muchos se quedan con las manos vacías.
YAQUELINE MALDONADO BARJA / CADENASER.com 26-06-2009
Carlos R, de 37, salió de su país hace cinco años. Un evento deportivo en Brasil le dio una "única" oportunidad para no volver con sus compañeros de equipo a la isla. De Brasil logró salir al año con una carta de invitación hacia España a la que ha convertido "en su nueva patria". Trabaja en las tardes en un restaurante cubano pero en sus ratos libres se ocupa de llamar por teléfono a diferentes parroquias de España para averiguar las partidas de nacimiento de muchos de sus compatriotas desde el otro lado del Atlántico.
"Mi madre le dio el teléfono a un amigo para que yo le ayudara desde aquí a buscar su partida de nacimiento y esa persona le pasó mi número a otro y a otro y de pronto me llamaban muchos paisanos pidiéndome lo mismo", relata Carlos que dice haber localizado al menos 10 partidas de nacimiento desde marzo pero que la mayoría de las veces no logra ubicar los registros. "La pobreza es un motivo, pero más fuerte es la necesidad de libertad", dice con la mirada perdida.
Desde que entró en vigencia el pasado 29 de diciembre la Ley de Nietos por la que cientos de hijos y nietos de exiliados del franquismo en Latinoamérica pueden reclamar la nacionalidad de sus antepasados, miles de cubanos guardan la esperanza de salir de su país. En sólo tres meses 62.000 personas han reservado su turno por Internet y se estima que al menos 400.000 personas la solicitarán este año.
El cubano Antonio Guédez, vicepresidente de la Asociación Iberoamericana por la Libertad, enumera las dificultades por las que están pasando muchos de sus compatriotas para conseguir los papeles; documento indispensable en la tramitación. Considera que uno de los problemas fundamentales para los que quieren acogerse a esta ley, es la lejanía por lo que tienen que recurrir a amigos o conocidos en España para que les ayuden a ubicar los registros, pero muchos de estos documentos ya no existen por extravío o porque muchos archivos se quemaron durante la guerra civila.
Guédez es otro de los voluntarios que colabora en España cuando un cubano acude en su ayuda para de ubicar su partida en alguna parroquia del territorio español. "Es como buscar una aguja en un pajar", dice mientras cuenta una de sus tantas historias. Tenía que ubicarle los papeles a un amigo y empezó, sin ninguna referencia, a llamar a diferentes parroquias de Canarias hasta que acertó y ese amigo ya está a punto de recibir su pasaporte.
Los médicos no pueden salir de la isla
Los problemas no sólo los tienen aquí, algunos los tienen antes de iniciar los trámites en Cuba, como es el caso de los médicos, odontólogos, militares y otros profesionales que aunque sean candidatos para acogerse a este Ley no pueden dejar el país.
Guédez señala que las autoridades cubanas les ponen trabas a la hora de viabilizar sus papeles y que por esa razón en vez de acudir a la embajada cubana en España para ubicar los papeles prefieren recurrir a sus amigos y familiares.
Sin embargo, algunas asociaciones de cubanos en España piden que se modifique la Ley de Nietos para que no sea exclusivamente para las víctimas del franquismo sino para todo aquel que tenga ascendencia española en su árbol genealógico.
"Para el señor cura de Islas de Canarias"
Miles de cartas llegan a Canarias desde diciembre procedentes de Cuba. El pedido común es una partida de nacimiento y el destinatario cualquier cura que pueda hacerles el favor de ubicar los documentos. Pero los datos son tan escuetos que poco o nada pueden hacer los párrocos que las reciben y tratan de responder a estos "mensajes de botella".
El párroco José Antonio Rodríguez Roca, secretario general de la Pastoral de la Diócesis de Canarias es uno de los que reciben las cartas y las remite a las iglesias y parroquias que corresponden. "Se necesita la referencia geográfica ya que todas las direcciones no están correctas y la Isla se distribuye en diócesis, parroquias", aclara.
Llegan un promedio de 30 cartas por día sólo a la Diócesis de Canarias. Todas son respondidas aunque a veces retornen vacías y con malas noticias.
Organizados para defender sus derechos
Se estima que sería medio millón de personas, principalmente en Argentina, Uruguay, Cuba, Chile, Venezuela, México y Francia, según la Asociación de Descendientes del Exilio Español, los que se beneficiarán con esta ley.
Asimismo, la Organización Internacional de Descendientes de Españoles (OIDE) ha renovado su sitio web con nuevas funciones al servicio del colectivo y se ha propuesto trabajar sobre las denegaciones. Además desde su portal denuncian las dificultades que tienen a la hora de obtener las partidas de nacimiento por las que reclaman la atención de las autoridades españolas.
La semana pasada traje conmigo al aeropuerto un libro corto, de unas 140 páginas: los vuelos no iban a tardar mucho en llegar, pero la espera, sí. El libro se llama Utilidades de las casas (Caballo de Troya); su autora, Isabel Cobo, nació en 1958 en Madrid y en 2003 ganó el primer premio de Poesía Infantil Luna del Aire para Versos para estar guapo. Esta es su primera novela. La obra está compuesta de tres "movimientos" que, igual que en la música, bien podrían leerse solos. Pero estos movimientos se dependen e interrelacionan para construir una narrativa completa.
Antes de hablar del libro, hay que admitir que llevo tiempo viviendo en una especie de burbuja literaria, en la que sólo me permito leer lo relacionado con el tema de mi investigación, que es principalmente la literatura contemporánea sobre la GCE y el franquismo. Tiendo, entonces, a devorar libros de ficción y no ficción, la crítica relevante, y libros de teoría en torno a la memoria y el trauma. En inglés mis hábitos de lectura son pésimos: cuando viene a literatura, con tal de que no sea poesía o relatos breves, generalmente no leo en inglés. Algún día supongo que volveré a leer novelas en inglés, pero de momento, no me interesan. Digo todo esto porque sé que me estoy limitando mucho, y casi no leí Utilidades de las casas hasta que vi en la contraportada, bajo el "Aviso a los lectores," unas palabras que siempre me llaman la atención: "la nostalgia," "la memoria" y "la posguerra."
Utilidades de las casas me tuvo extrañamente enganchada durante un par de horas. Sentí como si leyera, en vez de una novela, unas reflexiones poéticas, incluso filosóficas. Las oraciones parecen más bien como versos, y los capítulos, poemas en prosa. Tenía la sensación de estar entrando en y saliendo de un sueño, uno de esos sueños en que uno reconoce figuras pero sabe que no son lo que parecen. Así vuelven los muertos a hablar: con las caras que todos conocemos, pero hablando con palabras que tal vez no captemos del todo. Según la descripción del libro:
Algunos tenemos la sospecha de que la nostalgia es un modo de resignación. La memoria, en ese sentido, sería todo lo contrario porque más que con el pasado tiene que ver con el presente con el futuro. En litetaura la frontera entre uno y otro concepto no siempre se encuentra bien delimitada, y no caer en la nostalgia cuando se quiere explorar la memoria es un ejercicio narrativo que exige atención, sentido de la medida y tener claro un punto de llegada. Esta novela se agita en territorios peligrosos porque merodea la memoria de una infancia que se mueve en el filo de la navaja. En estos casos la precisión del lenguaje lo es todo. Precisamente porque la evocación tiene que construir una tierra firme para no caer en la autocomplacencia. Precisión, contención, oído narrativo, talento visual son las herramientas desde las que este libro construye una memoria que parece esconder respuestas y preguntas con las que entender los dilemas del presente. Si vivir es elegir, ¿dónde situar una infancia con dos casas? Casas y habitaciones que son memoria y guardan memoria. Una familia rural en la España del silencio de la posguerra civil. Un abuelo que calla. Una abuela que desgrana cuentos. Unos padres casi ausentes. Una niña que oye, mira y crece.
Es esta niña que "oye, mira y crece" la que rememora los veranos que pasaba en casa de sus abuelos. En realidad, son dos casas, como indica el título -- "una para el día y otra para la noche" (13), o la "casa de abajo" y la "casa de arriba," respectivamente. No soy experta en las teorías jungianas, pero es interesante notar que en el mundo onírico jungiano los cuartos de una casa simbolicen los diferentes espacios de la psique: la consciencia y la subconsciencia. Por ejemplo, Jung diría que la "primera planta" de una casa representa en los sueños nuestra consciencia normal, mientras que bajar o descender hasta el "sótano" indicaría nuestro intento de llegar hasta lo latente, etc. Aquí, sin embargo, no son los cuartos de las casas, sino las casas mismas, las cuales se asocian con diferentes maneras de abordar el pasado.
La narradora empieza su historia distinguiendo entre las dos casas; por lo general, son descripciones como letanías de objetos contenidos dentro. Muchas veces, son muebles que observa, poblándose los cuartos como recuerdos esparcidos aquí y allá. Entre las camas, las sillas y "una mesa que había en un comedor donde nunca se comía" (23), también encontramos "la fotografía de un joven despreocupado y risueño que había muerto poco después de ser retratado" (14). Encontramos en dos arcones cerrados un vestido negro, y la palabra "luto," la que, "aún siendo tan corta, tan simple, nada más hacerse sonido en contacto con el aire explotó en un sinfín de partículas tenebrosas" (37). Es esta palabra que parece marcar la novela: en un sentido Utilidades de la casa es sobre negociar con la memoria de la muerte. Al mismo tiempo vemos la huella de un hijo de 18 años, muerto en la guerra, y la tinta imborrable de otra muerte - la que produjo el padre de este joven. El peso de estas muertes se percibe en el silencio del abuelo y es algo que se absorbe en los recuerdos de la niña, en los "huecos invisibles entre las palabras que uno mismo se cuenta" (73).
En contraste con el silencio del abuelo, la abuela actúa como una Scherezade: "Los cuentos los iba desgranando la voz de mi abuela cada noche. Para contar cuentos mi abuela se enfundaba en un camisón muy largo, hasta los pies, suave y blanco como si fuera de nieve, aunque al tacto era cálido, y el olor era algo parecido al del aire cuando está a punto de llover. El camisón de contar cuentos" (18). Uno de los cuentos que recuerda la narradora es la de la niña Rayanatví. Este cuento ocupa su propio capítulo y se destaca por ser considerablemente más largo que los demás capítulos de los tres "movimientos." En el blog Solodelibros la reseña de Utilidades de la casa explica que "este cuento desmerece la colección de recuerdos que se van hilvanando a lo largo de la obra y aparece como un apósito de estilo impostado que nada aporta." No estoy de acuerdo: aunque el cuento de la niña Rayanatví pueda parecer un poco fuera de lugar, no se incluye al azar. Para mí este cuento de la abuela ayuda a reunir los cabos sueltos de la memoria de la infancia de la narradora. No explica todo, pero ofrece, como un espejo, un reflejo de lo secreto o lo oculto, lo no hablado: "El hueco invisible permanece abierto, como si fuese imposible taparlo por más palabras que se le pudieran poner encima" (73).
El cuento de Rayanatví es sobre "el Señor de las Tormentas," sobre jóvenes desaparecidos en el monte, sobre cómo "año tras año, fracaso tras fracaso" (83) se sigue luchando para derrotar a este "ser malvado" (81). La niña del cuento, como la de la novela (ahora hecha mujer y mirando hacia atrás), cose y cose, uniendo telas para proteger a sus siete hermanos del frío del monte, sabiendo que por cuanto trabaje, jamás podrán volver. Y por fin Rayanatví propone coser todo y a todos juntos, para que nadie desparezca o muera. Con sus hilos, extiende y continúa la memoria, uniendo unos con otros.
Utilidades de las casas no es una novela -- y unos dirían que ni siquiera es novela -- sobre la guerra civil, o sobre la guerra en sí. Incluso se puede leer sin ser consciente de que tenga lugar en España. Más que nada, la novela de Cobo me recuerda lo que denominaría el filósofo francés Gaston Bachelard la "poética del espacio." Bachelard dice: "First of all, as is proper in a study of images of intimacy, we shall pose the problem of the poetics of the house. The questions abound: how can secret rooms, rooms that have disappeared, become abodes for an unforgettable past?" (xxxvi).
En la novela de Cobo, la casa no es una casa como la pensamos generalmente. La casa es una estructura doble, que hereda y deja una herencia. Sus habitantes siguen viviendo en ella aún cuando el espacio físico termina de existir, como explica la narradora: "Hay casas que son como esas viejas historias que nos contaban: tienen un principio, tienen un nudo, y tienen un final. [. . .] Y este es su final, el final que yo me sé: desde hace ya muchos años es de otros dueños; y esos dueños hace tiempo que están muertos" (127). Volviendo a la idea jungiana de la casa como psique, tal vez podemos entender las dos casas de esta novela como representativas de la memoria y el olvido y cómo operan. ¿Qué pasa cuando la casa nos habita y nosotros ya no vivimos en ella? ¿Qué pasa cuando ya no hay quien narre la vida de los muertos? Esa, para mí, termina siendo la pregunta esencial de esta novela.
Utilidades de la casa es una novela que da la impresión de ser una lectura fácil o rápida. Pero no lo es, y se debe leer lentamente, y con calma. Hay que vivir dentro de este libro, como si se estuviera dentro de una casa simultáneamente conocida y desconocida, para poder apreciar que "su solidez es tu fugacidad" (131).
No es una noticia tan impactante como la de que el Gobierno no asumirá las exhumaciones de las fosas, pero hubo otro intento de modificar la Ley de Memoria Histórica esta semana pasada. Esta vez la petición venía de los "populares." Maria Jesús Sainz, senadora "popular" de A Coruña, había propuesto que todos los descendientes de emigrantes españoles accedieran la nacionalidad española. Según la senadora, el lenguaje inscrito en el apartado de la ley de memoria (denominada la "Ley de Nietos") discriminaba políticamente en contra de otros hijos y nietos de emigrantes españoles. Ayer, el Senado ha rechazado su petición de revisar la Ley (leer artículo aquí).
Para mí está claro que Sainz vio una oportunidad de ganar más apoyo político al extranjero. Aunque haya ganado su partido estas últimas elecciones en Galicia, ha sido el PSOE que ha ganado el voto exterior gallego. Puede que me equivoque, pero me parece que, hasta el momento, la mayoría de las quejas frente a la lay ha venido de la izquierda ideológica (este es tema para otro post). ¡Es de notar, en el caso de Sainz, que su partido ni siquiera votara a favor de la Ley (es verdad que el PP sí había votado a favor de ciertos artículos)! Entonces, ¿no será un poco absurdo que proponga una moción para modificarla, especialmente con un detalle como el que cita?
Sin duda la Ley de Memoria tiene muchos defectos. Será interesante ver cómo se evoluciona, y si en algún momento habrá cambios notables. La cuestión es quién corregirá los errores, y si es que sí, ¿cuándo? El hecho de que el Gobierno no va a asumir las exhumaciones parece ser mala señal.
¿Qué significaría depender del Estado en lo que se refiere a las exhumaciones? Desde mi perspectiva en España se puede hablar del movimiento (creo que a estas alturas se puede llamar así) de la recuperación de la memoria histórica como una labor principalmente "grassroots," la cual sólo dentro de los últimos años ha podido contar -- y sólo hasta cierto punto -- con el apoyo estatal. Decir que la labor de la memoria es "grassroots" significa que se ha iniciado desde la fuente, o desde la iniciativa que han tomado los individuos y comunidades afectados. Es decir, el estado de la memoria en España hoy se debe mucho, si no todo, al esfuerzo de familiares valientes que han decidido hablar públicamente, buscar a sus seres queridos, asistir a manifestaciones, firmar peticiones, revisar los archivos, etc. Por supuesto también hay que reconocer a los historiadores, antropólogos forenses, profesores, escritores, blogueros y demás que han ayudado a difundir el tema, cuando parecía que no había quien lo quisiera tratar.
He intentado pensar en una buena traducción para "grassroots" (lit. "raíces de la hierba") pero lo único que encuentro en el diccionario español-inglés es "las bases," algo que para mí sencillamente no sugiere lo mismo que su compañero inglés. En inglés "grassroots" lo dice todo: algo que crece de la tierra, pero que sigue con las raíces firmemente plantadas bajo el suelo. Simboliza un contacto físico, elemental, desde cerca y desde el origen. Lejos, en otras palabras, de grandes empresas, políticos corruptos, la burocracia, y el papeleo.
Es importante entender y enfatizar el papel de la participación civil en el proceso de la recuperación de la memoria histórica, pero al mismo tiempo, se debe considerar lo que implica del estado democrático tal participación. Es decir, ¿qué dice de la democracia española que la labor de las exhumaciones la tienen que asumir organizaciones como la ARMH e incluso otros grupos menos conocidos, o que dichas organizaciones siguen teniendo que depender de voluntarios? ¿O que se tiene que parar una exhumación por una falta de fondos?
El PSOE apuntó la semana pasada en su rechazo que "el Ministerio de Presidencia ha entregado casi diez millones de euros para 'proyectos y actividades relacionados con las víctimas' (ver artículo en Público). ¿Es una cuestión de dinero, entonces, o algo más? Estas dos primeras oraciones del artículo citado antes lo explican en estos términos: "El Gobierno no está dispuesto a organizar y costear de manera directa y rápida la búsqueda e identificación de los restos de las víctimas del franquismo que permanecen en fosas comunes. Tampoco está por la labor de compensar económicamente a las familias republicanas a las que Franco expolió sus ahorros." ¿Piensa el Gobierno que ya hizo lo suficiente al proponer y aprobar la Ley? Parecería que sí.
Sigue habiendo tensión entre la memoria personal o privada y la colectiva porque el Estado no ha delineado bien su papel. El preámbulo de la ley dice: "No es tarea del legislador implantar una determinada memoria colectiva. Pero sí es deber del legislador, y cometido de la ley, reparar a las víctimas, consagrar y proteger, con el máximo vigor normativo, el derecho a la memoria personal y familiar como expresión de plena ciudadanía democrática. . ." Como si respondiera directamente a estas líneas, Georgina Blakeley, autora de un análisis reciente de la ley, explica, "While a state guarantee of the individual right to private memory is unnecessary, a state guarantee of the collective right to public memory is" (16). Está bien que la Ley mencione la importancia de la memoria privada o familiar, pero estoy de acuerdo con Blakeley en que la ley parece seguir negándose a entender la memoria como un asunto colectivo, que es lo que más hace falta todavía.
¿Por qué reconocer el trauma de la guerra civil y el franquismo tiene que ser equivalente a "implantar una determinada memoria"? La memoria colectiva no significa que todos tengan la misma memoria del pasado, sino que, como explica Jo Labanyi, "the shared (and contested) understandings of the past that comprise it do connect individuals with the past, and are transmitted across generations in the same way that private memories are" (121-22). Y, hablando de generaciones, cuando se trasmita la trayectoria de la memoria histórica en España, ¿qué podrá decirse del papel de este gobierno democrático? Esta es una pregunta importante para una democracia joven. Ha sido un logro importante establecer la ley 52/2007. Pero esta ley, y todo lo que representa, tiene mucho que perder o ganar, ya que, de acuerdo a Blakeley, tiene la capacidad de mejorar la imagen del Estado desde la perspectiva de su pueblo: "the Law of Historical Memory is perhaps at its most useful in aiding the State to restore its own reputation as a faithful representative of the people" (16).