Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
lunes, 11 de enero de 2010
Ha muerto Moncho, Francisco Rey Balbís
Ha muerto Moncho, símbolo de los guerrilleros antifranquistas
El comunista y maquis gallego Francisco Rey Balbís fue un significado jefe de la resistencia contra la dictadura de Franco
HENRIQUE MARIÑO - Madrid - 11/01/2010 23:15
Ha muerto Moncho, símbolo de la lucha contra Franco, currículo itinerante y antifascista. El diario Granma anunció el fallecimiento de Francisco Rey Balbís el pasado nueve de enero en La Habana después de una vida a salto de mata. Anarquista antes que comunista, tenía 92 años, muchos de ellos en Cuba.
Había nacido en San Ciprián, en el ayuntamiento lucense de Cervo, donde la fábrica de aluminio. En aquel tiempo, año 1917, todavía no había llegado la revolución industrial, pero el joven Francisco ya se aferró al martillo y comenzó a trabajar como aprendiz de herrero, sin dejar de lado las enseñanzas de Don Camilo.
"Fue el primero en acercarme a las ideas de autonomía y revolución, semilla que ya había sembrado en mi formación mi padre", recordaba hace dos años y medio en una entrevista concedida a Propuesta Comunista.
Aunque ahora es reivindicado por los editores de esta revista, el Partido Comunista de los Pueblos de España, comenzó a militar en las Juventudes Libertarias y en la Federación Anarquista Ibérica (FAI). El PCE no estaba asentado en Sada, población costera cercana a Coruña, por lo que Francisco optó por las organizaciones "más combativas". De allí también partió rumbo a la capital de la provincia para frenar la sublevación militar del 36, pero le negaron las "armas para defender la República" y tuvo que recular.
De la cárcel al monte
Fue fichado, buscó cobijo en la montaña, acudió a la llamada del servicio militar, huyó a zona roja y, finalmente, fue detenido y encarcelado. Desde ese momento comenzó a empaparse de comunismo mientras esperaba la hora de su muerte entre rejas. La pena capital fue conmutada por tres décadas de prisión en la Modelo hasta que, en 1945, pudo pisar de nuevo la calle. Tenía 27 años y, tras ingresar en 1941 en el Partido Comunista de la mano de Xesús Guzmán Carreiras, no estaba dispuesto a renunciar a sus ideas.
"Pasé mucha hambre, como todos, en la cárcel, y sufríamos la tortura psicológica de las sacas [selección de reclusos que se hacían en los lugares donde estaban detenidos para ser fusilados en el exterior]. No me fue fácil comenzar a trabajar y continuar con mis actividades políticas, pero busqué a otros comunistas y logramos organizar las primeras células", explicaba Francisco, que en breve pasaría a llamarse Moncho, pseudónimo y nombre de guerra.
"Ya contábamos con siete u ocho organizaciones de base, aglutinamos las acciones de muchos de los huidos y realizábamos acciones de hostigamiento al régimen franquista", dijo entonces. "Más tarde, el Partido envía a los camaradas Gayoso y Seoane para encauzar el trabajo. Estuve al frente de la IV Agrupación de Guerrilleros y fuimos constituyendo varios destacamentos, entre ellos, el destacamento Enrique Líster, que dirigiera el inolvidable Marrofer".
El ocaso de los maquis
Marrofer, Foucellas, el propio comandante Moncho... Los echados al monte, iconos del combate irredento, el romanticismo y la crudeza del maquis. Unos murieron a manos de la Guardia Civil y los falangistas. Otros se exiliaron cuando el PCE les dijo basta ya, caso de Moncho. Y algunos decidieron seguir en el monte hasta que el paso de los años consumió el apoyo popular, pareció desteñir las ideas y terminaron pasando por unos bandoleros.
"Quiero dejar bien claro que las guerrillas sobrevivieron gracias al arrojo de sus hombres y mujeres, pero sobre todo por el inmenso arraigo que teníamos en el pueblo. Eso generó un apoyo sin el cual no hubiéramos podido resistir", confesaba el comunista gallego en 2007, consciente de la necesidad de los enlaces, expuestos a la represión y el castigo. "El pueblo gallego demostró ser verdaderamente valiente, porque no era cosa de broma: todo aquel que, de una u otra forma, nos apoyaba, se estaba jugando la vida. Eso debe quedar bien claro".
Tras la promulgación en 1947 de la Ley de represión del bandidaje, el PCE decide cambiar de estrategia y acuerda la retirada del monte de las guerrillas antifranquistas. Moncho escapa a Francia y, posteriormente, se va a Cuba, donde había triunfando la revolución de Fidel Castro. Allí vivió largos años, hasta que le llegó la muerte a la edad de 92 años.
martes, 17 de noviembre de 2009
Nuevo libro - el exilio republicano en Cuba
autor del libro, Jorge Domingo Cuadrillo
De: Siglo XXI Editores:¿Qué habría sido de España de no haber sufrido la sangría del exilio a causa de la Guerra Civil? La respuesta se encuentra en el estudio de la vida y obra de los desterrados (considerados por los vencedores los «anti-España»). Lo cierto es que, tal y como ha escrito el historiador Enrique Moradiellos, España tardó mucho en recuperarse de esa «hemorragia humana», esa ausencia forzosa de cerebros y de brazos de la cual este año se conmemora el 70º aniversario.
La recuperación de la memoria de los exiliados —y de la República en el exilio— es un aspecto muy importante de la reciente historiografía española. Pero de entre todos los «exilios» estudiados —el europeo, el mexicano, el del interior— quizás sea el cubano el que menos atención ha recibido. Por ello, la publicación de este libro aspira a compensar ese olvido.
Jorge Domingo Cuadriello ha dedicado quince años de trabajo a la realización de este detallado y riguroso estudio del exilio republicano en Cuba. El autor traza un mapa político-ideológico de la comunidad española local y explica cómo los dos bandos que luchaban en España tenían sus correlatos en la isla. La aportación clave de esta obra es el diccionario bio-bibliográfico en el que se relata la vida y actividad de todos los exiliados y de los visitantes más señalados.
viernes, 14 de agosto de 2009
Fallece el último brigadista cubano
En: Público
Fallece a los 91 años el último brigadista cubano
Universo Lípiz llevaba incrustado un proyectil en su rodilla desde julio de 1936.
EFE - La Habana - 14/08/2009 19:20
Integrante de las Brigadas Internacionales en la guerra civil española y combatiente contra la invasión anticastrista de Playa Girón o Bahía de Cochinos en 1961. Con estos recuerdos ha fallecido el cubano Universo Lípiz, a los 91 años, en Matanzas, a 105 kilómetros al este de La Habana,.
Hijo de un zapatero anarquista y una madre libertaria expulsados de Cuba con él en 1932, Lípiz se hizo amigo del sindicalista Durruti y se sumó en 1936 al "Batallón Español" de la XV Brigada, también llamado "Cubano" por tener muchos combatientes de esta nacionalidad.
En una de sus rodillas llevaba incrustado un proyectil desde julio de 1936, según recientes declaraciones suyas a periodistas.
En España "combatió en distintos frentes" y después "permaneció en campos de concentración, logró escapar de Dachau, en Alemania, y huyó a Francia, desde donde partió definitivamente a Cuba a finales de 1942".
domingo, 9 de agosto de 2009
Cuba y la "ley de nietos"

De: El País
La 'ley de nietos' registra ya 24.000 peticiones en Cuba
150.000 cubanos pueden acceder a la nacionalidad española en dos años y a un pasaporte que les permita viajar
MAURICIO VICENT - La Habana - 10/08/2009
A diferencia de países como Argentina, donde al entrar en vigor la Ley de Memoria Histórica se anunció una avalancha de solicitudes para acceder a la nacionalidad que seis meses después no se ha cumplido, en Cuba la llamada ley de nietos sigue arrasando. Desde el 29 de diciembre hasta el pasado 15 de julio, el Consulado español en La Habana ha recibido 24.435 expedientes de cubanos con un abuelo español y derecho a la ciudadanía. Alrededor de 8.000 casos ya han sido aprobados.
Cuba, con 11 millones de habitantes, bate récords por razones obvias. Disponer de un pasaporte español en la isla representa la posibilidad de viajar, y viajar, la posibilidad de progresar o de empezar una nueva vida. Desde marzo, el consulado tiene previstos 325 turnos diarios para los solicitantes, que se elevarán a 425 a partir de octubre.
Hasta la fecha, las citas concertadas por cubanos para entregar la documentación se elevan a más de 165.000.
En un principio se estimó que con la entrada en vigor la Ley de Memoria Histórica unos 250.000 cubanos podrían optar a la nacionalidad española o recuperarla, contando con la prórroga de un año de la ley.
Los hechos parecen demostrar que esta cifra será inferior, pero muy por encima de la de Argentina. En el país sudamericano, con una población de 40 millones de habitantes, se calculaba que entre 400.000 y 600.000 personas podrían reclamar la nacionalidad. Solamente 10.000 lo han hecho en seis meses y medio.
En La Habana, la tasa de incomparecencias a las citas es del 30 %, a lo que hay que sumar los expedientes aparcados por falta de algún documento sustancial. "En total, esto reduce un 50% el número de expedientes que entran en el sistema diariamente; de seguir así, en los dos años de plazo establecido podrían tramitarse unos 100.000 casos", asegura una fuente consular.
Con la prórroga de un año que contempla la ley podrían tramitarse otros 50.000 expedientes, lo que arrojaría un total de 150.000 nuevos españoles. Todo dependerá de la rapidez con que los registros cubanos entreguen a los solicitantes los documentos requeridos.
El ritmo hasta ahora es muy lento, sobre todo en las oficinas de Inmigración, que han de aportar un documento básico: la certificación que hace constar que la persona siempre estuvo inscrita en los registros como española, o la que demuestra que el abuelo del solicitante nunca se hizo cubano, acompañada de otras pruebas. Dicho documento es imprescindible y el promedio de tiempo para obtenerlo puede superar los cinco meses.
No es un secreto que las autoridades cubanas ven con recelo la llamada ley de nietos. De hecho, no hay militantes comunistas entre los candidatos a adquirir la ciudadanía española. El Gobierno de La Habana, además, hizo saber a España su malestar porque la demanda de documentos ha sobrecargado los registros cubanos.
El problema se agravó en abril, y para solucionarlo ese mes viajó a la isla Javier Elorza, secretario general de Asuntos Consulares y Migratorios. Finalmente, las autoridades españolas aceptaron ser flexibles con los documentos a exigir -por ejemplo, se acepta el certificado de nacimiento en extracto y sólo se pide el certificado de soltería en casos excepcionales- y condescendientes con los plazos.
Como en otros países latinoamericanos, en Cuba sólo el 2% de los reclamantes son nietos de exiliados políticos. La inmensa mayoría son personas que se benefician de la posibilidad que ofrece la nueva ley a nietos de emigrantes que no perdieron la nacionalidad antes de nacer sus hijos fuera de España.
A diferencia de Argentina, en el caso cubano, dada la situación económica y política y las considerables dificultades que la gente encuentra para viajar, todo parece indicar que la Ley de Memoria Histórica será apurada al máximo.
domingo, 26 de julio de 2009
Cuba y la "Ley de Nietos"
Del blog Cuba Verdad (artículo original publicado en El País Uruguay):Miles aprovechan "ley de nietos" para salir de Cuba
La Habana. El consulado español recibió 24.435 solicitudes
LA HABANA | EL PAÍS DE MADRID
A diferencia de Argentina, adonde al entrar en vigor la Ley de Memoria Histórica se anunció una avalancha de solicitudes para acceder a la nacionalidad que seis meses después no se cumplió, en Cuba la llamada ley de nietos sigue arrasando.
Desde el 29 de diciembre hasta el pasado 15 de julio, el Consulado español en La Habana recibió 24.435 expedientes de cubanos con un abuelo español y derecho a la ciudadanía. Alrededor de 8.000 casos ya fueron aprobados. Cuba, con 11 millones de habitantes, bate récords por razones obvias. Disponer de un pasaporte español en la isla representa la posibilidad de viajar, y viajar la posibilidad de empezar una nueva vida.
Desde marzo, el consulado tiene previstos 325 turnos diarios para los solicitantes, que se elevarán a 425 a partir de octubre. Hasta la fecha, las citas concertadas por cubanos para entregar la documentación se elevan a más de 165.000. En un principio se estimó que con la entrada en vigor de la ley unos 250.000 cubanos podrían optar a la nacionalidad española o recuperarla, contando con la prórroga de un año de la ley. Los hechos parecen demostrar que esta cifra será inferior, pero muy por encima de la de Argentina. En este país, con una población de 40 millones de habitantes, se calculaba que entre 400.000 y 600.000 personas podrían reclamar la nacionalidad. Sólo 10.000 lo hicieron en seis meses y medio. En La Habana, la tasa de incomparecencias a las citas es del 30%, a lo que hay que sumar los expedientes aparcados por falta de algún documento sustancial. "En total, esto reduce un 50% el número de expedientes que entran en el sistema diariamente; de seguir así, en los dos años de plazo establecido podrían tramitarse unos 100.000 casos", asegura una fuente consular.
Con la prórroga de un año que contempla la ley podrían tramitarse otros 50.000 expedientes, lo que arrojaría un total de 150.000 nuevos españoles. Todo dependerá de la rapidez con que los registros cubanos entreguen a los solicitantes los documentos requeridos. El ritmo hasta ahora es muy lento, sobre todo en las oficinas de Inmigración, que aportan un documento básico: la certificación que hace constar que la persona siempre estuvo inscrita en los registros como española, o la que demuestra que el abuelo del solicitante nunca se hizo cubano, entre otras pruebas.
Dicho documento es imprescindible y el promedio de tiempo para obtenerlo puede superar los cinco meses. No es un secreto que las autoridades cubanas ven con recelo la llamada ley de nietos. De hecho, no hay militantes comunistas entre los candidatos a adquirir la ciudadanía. El gobierno de La Habana además hizo saber a España su malestar porque la demanda de documentos sobrecargó los registros cubanos.
El problema se agravó en abril, y para solucionarlo viajó a la isla Javier Elorza, secretario general de Asuntos Consulares y Migratorios de España. Finalmente las autoridades aceptaron ser flexibles con los documentos a exigir -por ejemplo, se acepta el certificado de nacimiento en extracto y sólo se pide el certificado de soltería en casos excepcionales- y condescendientes con los plazos.
Como en otros países latinoamericanos, en Cuba sólo el 2% de los reclamantes son nietos de exiliados políticos. La mayoría son personas que se benefician de la posibilidad que ofrece la nueva ley a nietos de emigrantes que no perdieron la nacionalidad antes de nacer sus hijos fuera de España. En Cuba, la situación económica y política y las considerables dificultades que la gente encuentra para viajar, convierten a la ley en una única esperanza.
Datos en Uruguay
Entre 150.000 y 200.000 uruguayos podrán acceder la nacionalidad española gracias a la ley de nietos, según informaron a El País fuentes del Consulado. Sólo la tercera parte son exiliados o descendientes de víctimas de la Guerra Civil o el franquismo. Las fuentes no precisaron cuántas personas ya obtuvieron la nacionalidad.
domingo, 28 de junio de 2009
Cuba y la Ley de Nietos
Cubanos: en busca del pasaporte español
Los intelectuales y médicos son los que más problemas tienen en conseguir los papeles que les niegan las autoridades cubanas
Desde que el cubano Norberto Díaz, se convirtiera en el primer cubano en conseguir la nacionalidad española, las peticiones para acogerse a la Ley de Memoria Histórica, llamada también Ley de Nietos, que beneficia a descendientes de los exiliados durante la Guerra Civil (1936-1939) y la represión franquista (1939-1975), se han triplicado desde enero. Pero no todos consiguen materializar sus sueños, muchos se quedan con las manos vacías.
YAQUELINE MALDONADO BARJA / CADENASER.com 26-06-2009
Carlos R, de 37, salió de su país hace cinco años. Un evento deportivo en Brasil le dio una "única" oportunidad para no volver con sus compañeros de equipo a la isla. De Brasil logró salir al año con una carta de invitación hacia España a la que ha convertido "en su nueva patria". Trabaja en las tardes en un restaurante cubano pero en sus ratos libres se ocupa de llamar por teléfono a diferentes parroquias de España para averiguar las partidas de nacimiento de muchos de sus compatriotas desde el otro lado del Atlántico.
"Mi madre le dio el teléfono a un amigo para que yo le ayudara desde aquí a buscar su partida de nacimiento y esa persona le pasó mi número a otro y a otro y de pronto me llamaban muchos paisanos pidiéndome lo mismo", relata Carlos que dice haber localizado al menos 10 partidas de nacimiento desde marzo pero que la mayoría de las veces no logra ubicar los registros. "La pobreza es un motivo, pero más fuerte es la necesidad de libertad", dice con la mirada perdida.
Desde que entró en vigencia el pasado 29 de diciembre la Ley de Nietos por la que cientos de hijos y nietos de exiliados del franquismo en Latinoamérica pueden reclamar la nacionalidad de sus antepasados, miles de cubanos guardan la esperanza de salir de su país. En sólo tres meses 62.000 personas han reservado su turno por Internet y se estima que al menos 400.000 personas la solicitarán este año.
El cubano Antonio Guédez, vicepresidente de la Asociación Iberoamericana por la Libertad, enumera las dificultades por las que están pasando muchos de sus compatriotas para conseguir los papeles; documento indispensable en la tramitación. Considera que uno de los problemas fundamentales para los que quieren acogerse a esta ley, es la lejanía por lo que tienen que recurrir a amigos o conocidos en España para que les ayuden a ubicar los registros, pero muchos de estos documentos ya no existen por extravío o porque muchos archivos se quemaron durante la guerra civila.
Guédez es otro de los voluntarios que colabora en España cuando un cubano acude en su ayuda para de ubicar su partida en alguna parroquia del territorio español. "Es como buscar una aguja en un pajar", dice mientras cuenta una de sus tantas historias. Tenía que ubicarle los papeles a un amigo y empezó, sin ninguna referencia, a llamar a diferentes parroquias de Canarias hasta que acertó y ese amigo ya está a punto de recibir su pasaporte.
Los médicos no pueden salir de la isla
Los problemas no sólo los tienen aquí, algunos los tienen antes de iniciar los trámites en Cuba, como es el caso de los médicos, odontólogos, militares y otros profesionales que aunque sean candidatos para acogerse a este Ley no pueden dejar el país.
Guédez señala que las autoridades cubanas les ponen trabas a la hora de viabilizar sus papeles y que por esa razón en vez de acudir a la embajada cubana en España para ubicar los papeles prefieren recurrir a sus amigos y familiares.
Sin embargo, algunas asociaciones de cubanos en España piden que se modifique la Ley de Nietos para que no sea exclusivamente para las víctimas del franquismo sino para todo aquel que tenga ascendencia española en su árbol genealógico.
"Para el señor cura de Islas de Canarias"
Miles de cartas llegan a Canarias desde diciembre procedentes de Cuba. El pedido común es una partida de nacimiento y el destinatario cualquier cura que pueda hacerles el favor de ubicar los documentos. Pero los datos son tan escuetos que poco o nada pueden hacer los párrocos que las reciben y tratan de responder a estos "mensajes de botella".
El párroco José Antonio Rodríguez Roca, secretario general de la Pastoral de la Diócesis de Canarias es uno de los que reciben las cartas y las remite a las iglesias y parroquias que corresponden. "Se necesita la referencia geográfica ya que todas las direcciones no están correctas y la Isla se distribuye en diócesis, parroquias", aclara.
Llegan un promedio de 30 cartas por día sólo a la Diócesis de Canarias. Todas son respondidas aunque a veces retornen vacías y con malas noticias.
Organizados para defender sus derechos
Se estima que sería medio millón de personas, principalmente en Argentina, Uruguay, Cuba, Chile, Venezuela, México y Francia, según la Asociación de Descendientes del Exilio Español, los que se beneficiarán con esta ley.
Asimismo, la Organización Internacional de Descendientes de Españoles (OIDE) ha renovado su sitio web con nuevas funciones al servicio del colectivo y se ha propuesto trabajar sobre las denegaciones. Además desde su portal denuncian las dificultades que tienen a la hora de obtener las partidas de nacimiento por las que reclaman la atención de las autoridades españolas.
lunes, 8 de junio de 2009
Cuba y la Ley de Nietos
Cuba se queja de la gran demanda de cubanos que quieren ser españoles
Al régimen le disgusta la imagen de sus ciudadanos reclamando la nacionalidad
Formalmente, las quejas se refieren al hecho cierto de que la tramitación de tantos expedientes ha aumentado también el volumen de trabajo de los organismos oficiales cubanos, como el Registro o el Ministerio de Relaciones Exteriores, a los que los peticionarios tienen que dirigirse para obtener o legalizar documentos, entre ellos los que acrediten la entrada de sus padres o abuelos en el país.
Uno de los hechos que más enfado provocó en el régimen es la gran atención mediática que tuvo la primera concesión de un pasaporte español a un cubano acogido a la llamada popularmente «ley de nietos», que permite obtener la nacionalidad española a los nietos de emigrantes, aunque sus padres nacieran fuera de España o se hubieran visto obligados a renunciar a su nacionalidad tras exiliarse durante el franquismo.
«¡Viva España!»
Ese primer caso fue el del cardiólogo cubano Norberto Luis Díaz, nieto de un canario y cuyos padres nacieron en Cuba, quien, en cuanto recibió la documentación que le acredita como español, gritó: «¡Viva España!» y dijo que su intención era viajar pronto a nuestro país donde tenía una oferta de trabajo.
Quienes obtengan la nacionalidad española pueden seguir manteniendo la cubana, si lo desean, porque así lo permite la ley en España. Para Cuba, en cualquier caso, esas personas siguen teniendo la nacionalidad cubana, aún cuando el hecho de que dispongan de un pasaporte español, les concede unas posibilidades de movimiento que los cubanos no tienen, entre otras, la facilidad para abandonar la isla en busca de mayor libertad o de un mejor nivel de vida.
Algunas fuentes aseguraron a este periódico que, molestas por lo que está sucediendo, las autoridades cubanas llevan a cabo en ocasiones veladas amenazas de retirada de ayudas o prebendas a quienes optan por conseguir la nacionalidad española, e incluso, que los miembros del Partido Comunista lo tienen expresamente prohibido.
El plazo para presentar solicitudes se abrió el 29 de diciembre pasado y el ritmo de tramitación de expedientes marcha según lo esperado. Tras superar algunas dificultades técnicas en enero y febrero, el Consulado en La Habana, el que más peticiones tramita, atiende a unas 325 personas cada día, y sólo en mayo fueron resueltas positivamente 2.800 demandas.
Se han recibido ya en torno a las 35.000 peticiones y se estima que en los dos años de plazo fijados por la ley, hasta el 27 de diciembre de 2010, el Consulado tramitará más de 150.000 expedientes, una cifra que podría aumentar hasta los 200.000, a lo largo del año de prórroga fijado también en la normativa.
Para atender esta fuerte demanda, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha hecho un gran esfuerzo dotando al Consulado de medios humanos y materiales. Unas 35 personas se dedican casi en exclusiva a tramitar las solicitudes. Al propio tiempo, ante las quejas de Cuba, se ha ofrecido ayuda a sus autoridades para paliar la sobrecarga de trabajo que el proceso puesto en marcha ha acarreado para los funcionarios cubanos.
Cuba es uno de los países donde más peticiones se esperan, ya que desde su independencia en 1898 hasta 1930, se calcula que cerca de un millón de españoles se establecieron en la isla. El número de exiliados tras la Guerra Civil española que eligió Cuba como destino es, por el contrario, muy pequeño, en comparación con otros países, como México o Francia.
La mayoría de las solicitudes se están registrando, además de en Cuba, en Argentina y Uruguay.
domingo, 1 de febrero de 2009
La "Ley de Nietos," el PP y Cuba
Según la página especial para descendientes en la web del Ministerio de Justicia: "la citada Ley en su disposición adicional séptima permite la adquisición por opción de la nacionalidad española de origen a las personas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio." Esta web detalla los diferentes casos bajo los cuales se permite pedir la nacionalidad española: 1) "las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español;" 2) "los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio; y 3) "las personas que ya optaron a la nacionalidad española no de origen." Se pueden encontrar las solicitudes necesarias y la información que las acompaña en este sitio web, o en la Embajada o Consulado de España en los países afectados. Es bueno saber que estos documentos también vayan a estar disponibles en un lugar además de internet para asegurar que todo el mundo que los necesite, los pueda acceder.
La denominada "Ley de nietos" ha determinado oficialmente que la condición de "exilio" será entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. No he visto mucho sobre qué opinan los descendientes de estas fechas. Sin embargo, el director del PP en el Exterior, Alfredo Prada, ha afirmado que el gobierno de ZP las ha establecido por razones puramente políticas.
Según un artículo de hoy en la portada de Crónicas de la Emigración, Prada ha explicado que las fechas establecidas por el Gobierno excluyen a los españoles que emigraron después de 1955, y por motivos no necesariamente políticos. No es del todo sorprendente que un "popular" intente redirigir o transferir la atención del público de las implicaciones de la Ley de Nietos a un detalle inferior como el de los años permitidos para solicitar la nacionalidad. Pero sí es curioso que un dirigente del PP -- un partido a quien le gusta hablar tan frecuentemente en contra de las políticas de la inmigración -- busque abrir y ofrecer la nacionalidad española a más gente de la que fue ya señalada por la ley.
Prada dice que el PP apoya la inciativa del Gobierno para los hijos y nietos del exilio, pero al mismo tiempo habla del "gravísimo incumplimiento electoral" del gobierno que ha participado en un "fraude para la colectividad española en el exterior y un fraude a la historia, porque se han acotado unas fechas sin sentido ni explicación.” ¿Qué explicación busca obtener Prada? Parece que lo que desea es usar la cuestión de otras emigraciones para tapar el exilio como resultado de la guerra y la represión franquista, como explicó en noviembre: “El PP está de acuerdo con que los nietos alcancen la nacionalidad española con independencia de la fecha en que se fueron sus abuelos y con independencia de las razones por las que éstos abandonaron España. Es decir, que alcancen la nacionalidad española sin cortapisas ni limitaciones”. Con decir "con independencia de la fecha en que se fueron sus abuelos," Prada huye de la necesidad de reconocer la relevancia de la guerra y el franquismo en este contexto. El juego en que participa - decir que quiere extender las fechas - no es más que una estrategia retórica, diseñada para enturbiar las aguas. El PP puede fingir que apoya los intereses de los descendientes de exiliados, pero la "propuesta" de Prada prueba que no habla en serio.
Aunque no esté de acuerdo con Prada, leer sus comentarios me ha hecho pensar en la posibilidad de que los que solicitan la nacionalidad española lo puedan hacer por razones no necesariamente relacionadas con la "memoria" del exilio. Desde mi perspectiva extranjera, es fácil pensar en la Ley de Nietos como una especie de justicia simbólica y retroactiva que funcionará para devolverles a los hijos y los nietos algo que se les robó a sus abuelos y padres. Pero han pasado muchos años de espera para esta ley, y seguramente, con el paso del tiempo, puede haber otros motivos - además de los personales - que influyen en el deseo de obtener la nacionalidad española. Está aquí donde quisiera apuntar un artículo publicado hoy en El País sobre el caso de Cuba, "La 'fábrica de españoles'."
Es obvio que en contraste con países como México o la Argentina, Cuba representa un caso diferente en lo que se refiere a la Ley de Nietos. En casi todos los artículos que he leído sobre este asunto, como el de hoy, se citan razones políticas para querer salir de la isla: "El asunto tiene una dimensión política y preocupa: si todo marcha según lo previsto, el 2% de la población cubana será española en 2011. Algunos aseguran que se trata de un cálculo conservador."
La posibilidad de una emigración al revés, de Cuba a España, añade una dimensión significativa y complicada al diálogo sobre los descendientes del exilio español. Hasta el momento se ha hablado mucho de la nacionalidad, y con razón. Hablar de obtener la nacionalidad significa evaluar este concepto en un contexto sumamente transnacional -- o, si se prefiere, posnacional -- que encima, puede involucrar cuestiones de raza y/o clase social. No es de extrañar que el tono de varios artículos que he visto (el que cité arriba, entre ellos) haya indicado una leve inquietud sobre qué significará la Ley de Nietos para España como nación.
Sorprendentemente, nadie parece haber hablado de lo que significaría esta ley para la construcción de una memoria del pasado. Puede ser que es porque sólo recién han empezado los trámites para obtener la nacionalidad española, pero creo que es también porque es un asunto muy, muy complejo, cuyos efectos no se podrán identificar hasta que no haya pasado mucho tiempo. Por ejemplo, como cita el artículo en El País, puede haber gente que decide irse a España "No por cuestiones políticas, simplemente para progresar." ¿Qué pasa con estas personas que, aunque tengan antepasados españoles, posiblemente no deseen identificarse con una historia traumática como la de la guerra civil y el franquismo?
Esta es una pregunta que se me ocurrió por primera vez hace un par de años, gracias a un artículo de Andreas Huyssen, "Diaspora and Nation: Migration into Other Pasts," en el que el autor pregunta, "is it possible or even desirable for a diasporic community to migrate into the history of the host nation? How does such a temporal migration, as it were, affect diasporic memory itself? And how can diasporic memory have an impact on the national memory into which it migrates?" (154). Huyssen no está hablando del contexto español, y sería ingenuo apropiar o malinterpretar sus preguntas al considerar la relación Cuba-España con respecto a los descendientes del exilio. Aún así, sus preguntas dan mucho en que pensar al contemplar las intersecciones entre la memoria histórica definida como lo ha sido hasta ahora -- una memoria contenida dentro de las fronteras nacionales - y una memoria que necesariamente habrá que incluir una apreciación para la diáspora republicana y sus huellas en países como Cuba, Argentina y México.
