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lunes, 16 de marzo de 2009

Nedar - un documental de Carla Subirana

Parece mentira que el cine español se encuentre en tan mal estado, porque siguen saliendo películas que realmente merecen ser vistas. Pero por alguna razón, muchas de ellas son documentales, y entonces, cuando se estrenan en España, parece que se dan en cines alejados, y nunca se quedan mucho tiempo. Luego terminamos sabiendo de ellas por medio de festivales, revistas especializadas o congresos de cine.

Hace tiempo escribí en este blog sobre el filme de Albert Solé, Bucarest, la memòria perduda. El documental, que terminó ganando un Goya, retrata al padre del director y su lucha contra el alzhéimer. Jordi Solé Tura además era un exiliado de los años 50, que luego sería figura clave durante la Transición, así que esta película realmente es un estudio múltiple de la memoria -- la memoria personal y biológica, y la memoria histórica de un país que aún intenta "recuperarla."


Leyendo sobre un festival de cine en el Reino Unido, me acabo de enterar de un documental similar al de Solé. Se llama Nedar, y es de Carla Subirana. La película se estrenó a fines de 2008, y fue nominada para un premio Gaudí en 2009. Este es el sinopsis, en palabras de la propia directora:
Todas las familias tienen secretos. Mi abuelo fue fusilado tras finalizar la guerra civil, y nunca nadie ha sabido nada. Como documentalista estoy interesada en investigar esta historia. La persona que me puede facilitar la búsqueda es mi abuela Leonor, pero padece una enfermedad degenerativa cuyo principal síntoma es la pérdida de la memoria. Este hecho me obliga a buscar documentación en archivos, hablar con testimonios, historiadores y sobre todo ahondar en mi historia personal, una familia de mujeres solas, para así reconstruir una vida de la que solo tengo como pista un nombre.

La primera sorpresa que me llevo es al descubrir que mi abuelo, Juan Arroniz, fue fusilado por cometer tres atracos a mano armada. ¿Por qué lo hizo? A los resistentes, el régimen franquista los hacía pasar por delincuentes comunes para esconder la existencia de un movimiento de resistencia. Entonces, ¿Era un anarquista convencido o simplemente era un vulgar ladrón?.

A medida que avanzo en la investigación me doy cuenta que esas preguntas son imposibles de resolver, mi abuelo es como una pastilla de jabón que siempre acaba por escurrirse. Ha transcurrido demasiado tiempo. Una única foto de un hombre con sombrero será la recompensa. Este viaje personal me llevará a reflexionar sobre la pérdida de la memoria histórica y la búsqueda de la propia identidad. Pero sobre todo como afrontamos las generaciones posteriores la reconstrucción del pasado.


Ya se han hecho varias películas por niet@s de fusilados. Aquí hemos mencionado varias: Death in El Valle/Muerte en El Valle (C.M. Hardt), El muro de los olvidados (Joseph Gordillo) y Nedar. Los directores de estas películas van en busca de historias parciales, historias que tal vez nunca pueden recuperarse del todo. Son historias que les "pertenecen" a ellos y a sus familias, pero que también forman parte del colectivo español. Os dejo con una entrevista a Carla Subirana. Por desgracia, no he podido subirla directamente aquí.

Para leer un breve artículo sobre la peli en la revista de cine documental Blogs y Docs, hacer clic aquí.

sábado, 28 de febrero de 2009

El abuelo republicano

El militar que delató al abuelo de Zapatero conserva su calle

El Ayuntamiento de León estudia retirar ese honor al general Vicente Lafuente

DIEGO BARCALA - MADRID - 01/03/2009 08:00 Público.es

El 18 de julio de 1948 fue un día de fiesta en León. Aquel domingo, todo estuvo preparado para que el gobernador civil, Carlos Arias Navarro, celebrara el aniversario del Glorioso Alzamiento y homenajeara con una calle a su mayor "paladín" (según las crónicas de la época) en la ciudad, el general Vicente Lafuente. La calle del General Lafuente sigue en su sitio 51 años después, en honor al militar que traicionó a su ayudante, el capitán Juan Rodríguez Lozano, abuelo del actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El Ayuntamiento, que desconocía el origen de la calle, ha confirmado a Público que cambiará su nombre durante el actual mandato.

"Trinchera del capitán Rodríguez Lozano. Miliciano apunta bien y defiende la República", recuerda una pintada en el monte Aralla (León) del 16 de septiembre de 1936. "Me la sé de memoria", afirma Juan Rodríguez, de 82 años, que recuerda la vida de su padre fusilado como si la viera todas las mañanas. El padre de José Luis Rodríguez Zapatero, habla con orgullo de su progenitor, muerto junto a una tapia el 22 de agosto de 1936, cuando él tenía nueve años. "Era un gran militar, de mucho prestigio y honrado. Tenía el honor de los hombres de la República que ahora se desconoce", describe.

Vicente Lafuente era coronel en 1936. Las pocas fotos que se conservan de este personaje muestran a un militar serio, de cara redonda, calva incipiente, nariz aguileña y fino bigote. Su imagen recuerda mucho a la de Francisco Franco. Su papel en la represión de León le valió el ascenso a general y la ciudad lo conmemoró con una calle. "La verdad es que desconocíamos quién era el tal general Lafuente. Para comprobarlo ha habido que rebuscar en los archivos municipales", reconoce el concejal socialista del Ayuntamiento de León Iván García del Blanco.

El hijo del capitán Lozano sí sabía que la calle homenajeaba al hombre a quien su madre siempre culpó de la detención del abuelo del presidente. "Mi madre conocía al coronel Lafuente, era un matrimonio que había venido a casa a tomar café. Siempre decía que le tenía que haber avisado de la conspiración. Era su ayudante y nunca le dijeron nada. Estábamos en un pueblo cerca de León, en casa de un tío mío, cuando le llamó para que fuera al cuartel. Mi padre tranquilizó a mi madre y le dijo: No te preocupes, que voy y esto se arregla. Es lógico que no le dijeran nada, porque un hombre como él jamás habría apoyado un golpe", recuerda.

La memoria de Juan Rodríguez permanece intacta. Y su compromiso por recuperar el buen nombre de su padre, también. "Las generaciones de ahora desconocen qué fue aquello. Mi hijo José Luis, que lógicamente conoce la historia, no entiende esta situación con tanto vigor como yo. Fue un milagro que mi madre saliera adelante sola y consiguiera que estudiáramos y prosperásemos. Era una época en la que estábamos marcados. Los hijos de rojos eran rechazados de las oposiciones e incluso de las milicias universitarias. ¿Cómo iban a dar pistolas a los hijos de los represaliados?", rememora.

El prestigio del capitán Lozano entre la tropa se basaba en su compromiso por culturizar a la clase militar. Durante 12 años ejerció de profesor en los cuarteles. En una carta que escribió en 1934 al director del periódico El Socialista, reitera su compromiso "socialista" y define con claridad su apoyo a las ideas republicanas, en favor de "una Humanidad mejor, de una más justa y más científica organización social".

Esa carta fue intervenida en la sede del periódico en Madrid, a raíz de la revolución minera de Asturias, lo que le supuso una denuncia en la que su jefe, el coronel Lafuente, declaró que su subordinado profesaba "ideas socialistas" impropias para un militar. El general Bosch va más lejos y recomienda que sea apartado por "su influencia en la tropa". El capitán acaba viendo reducida su paga como castigo y no llega a recuperar su sueldo hasta un mes antes del golpe. Para entonces, su nombre ya estaba en la lista negra.

El 18 de agosto de 1936, a las seis de la mañana, fue fusilado en el polígono de Puente Castro, en León, junto a otros cinco detenidos, según las investigaciones del historiador Javier Rodríguez. Pocas horas antes, el capitán, que en ese momento tenía 42 años, tuvo serenidad y sangre fría suficientes en su celda de la cárcel de San Marcos para escribir su testamento. En su punto sexto, el capitán escribió "a mano" a la espera de que llegara el notario el siguiente deseo: "Que cuando sea oportuno se vindique su nombre y se proclame que no fue traidor a su Patria y que su credo consistió siempre en su ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes".

Intelectualidad y socialismo, tal y como reivindica el padre del presidente: "Persiguieron la cultura y el magisterio. Aplicaron ni más ni menos que el viva la muerte para provocar el pánico. Aquello fue un exterminio contra la gente culta".

miércoles, 25 de febrero de 2009

Datos de la Ley de Nietos

De Crónicas de la emigración:

. . .en el período desde el 29 de diciembre de 2008 al 31 de enero de 2009, se han presentado 8.678 expedientes para el apartado 1) de la Disposición Adicional 7ª de la Ley, correspondientes a hijos; 1.085 correspondientes a nietos del exilio (apartado 2) y 352 de ciudadanos que están utilizando la Ley para pasar de nacionalidad no de origen a nacionalidad de origen (10.115 expedientes presentados en total). La mayoría de los expedientes han sido presentados en Iberoamérica (8.117 del primer grupo, 927 del segundo y 321 del tercero; 9.365 en total). Los países en los que más expedientes se han presentado en este mes son, Argentina (2.498 expedientes presentados), Cuba + Miami (984 + 471: 1.455) y Uruguay (1.425).

A 11 de febrero, se han completado e inscrito 1.191 opciones por la nacionalidad española de hijos de españoles (apartado 1 de la D.A. 7ª), 108 de nietos del exilio (apartado 2º) y 102 de ciudadanos que han usado la ley para pasar de nacionalidad no de origen a nacionalidad de origen.

La Ley de Nietos en Venezuela

De: Crónicas de la emigración

EL CÓNSUL ADJUNTO DE ESPAÑA EN CARACAS AFIRMA QUE LA APLICACIÓN DE LA NUEVA LEY DE NIETOS MARCHA BIEN EN VENEZUELA

Irais Plata / Richard Barreiro, Caracas / Madrid

Peralta: “Vamos a seguir trabajando para la aplicación ordenada y efectiva de la Ley de Memoria Histórica.”

Las cifras de personas que acuden para realizar los trámites es considerable, según Peralta: “Estamos ahora mismo recibiendo alrededor de 80 personas diarias, eso significa que, desde que entró en vigor la ley hasta el 31 de enero se han recibido 1.103 solicitudes. Las personas suelen venir con la documentación completa, por lo que creo que ha sido gracias a la buena la labor de difusión que se ha hecho a través del ‘Magazine Español’, los programas radiales españoles y la página web del Ministerio y del Consulado General, y la que realizan nuestros consulados y viceconsulados honorarios”.

Si bien el proceso ha marchado adecuadamente, se han presentado algunos inconvenientes menores: “Evidentemente, puede haber días en donde se atiende a la gente un poco más tarde de lo que dice el resguardo de cita previa o puede haber personas a la que no se le ha dado correctamente toda la información y ha traído la documentación incompleta y por tanto se les pide la documentación adicional; pero, en general, creo que el balance es positivo”. Al mismo tiempo Peralta aclaró que “los beneficiarios de la Ley están respondiendo de manera satisfactoria, han comprendido que se trata de un procedimiento complicado y que por tanto puede haber en algunos momentos algún tipo de disfuncionalidades; al mismo tiempo, el ritmo interno de trabajo del Consulado hasta ahora se mantiene fluido”.

En cuanto al tiempo de procesamiento de las solicitudes, Peralta asegura que llevan un ritmo adecuado a la demanda. “Por ejemplo al 31 de enero habíamos resuelto 634 expedientes: es decir, más de la mitad de los expedientes introducidos. Lo que significa que esas personas ya están inscritas en el Registro Civil español y por tanto ya son españoles”.

Para los trámites de entrega de actas literales de nacimiento y pasaportes, Peralta Momparler destacó las fechas en las que fueron entregados los primeros documentos en Venezuela. “La primera acta de nacimiento de ley de nietos la entregamos el 12 de enero, es decir, menos de quince días después de presentar la documentación el interesado o interesada; si esa persona introdujo la solicitud de pasaporte inmediatamente significa que recibió su pasaporte la última semana de enero”.

El Consulado ha tomado las previsiones necesarias para facilitar el proceso a quienes quieran tramitar la nacionalidad mediante la ley de nietos. “Para la Ley de Memoria Histórica se nos han aprobado cuatro personas contratadas temporales, que atienden las ventanillas recibiendo la documentación y dando información sobre la Ley; además, en octubre contratamos a otras dos personas que también se están dedicando a la Ley, lo que significa que ahora tenemos las tres ventanillas que reciben específicamente expedientes de ley de nietos, y, además existen tres ventanillas que dan información únicamente de la ley de nietos”. Adicionalmente los consulados y viceconsulados honorarios también facilitan información, aunque no pueden recibir ni tramitar este tipo de documentos, aunque en caso de que la persona viva en el interior del país y al hacer el trámite en Caracas olvidara algún documento, para evitar que se desplace a la capital nuevamente, puede consignar el documento faltante en el consulado o viceconsulado honorario correspondiente sin previa cita.

Peralta asegura que calcular un número estimado de personas que soliciten la nacionalidad es difícil. “Eso es muy complicado, no me arriesgaría a dar cifras”, recalcó. “Nosotros en el mes de enero hemos recibido aproximadamente 1.200 expedientes, y creemos que ese ritmo se va a mantener al menos durante los 6 ó 9 primeros meses”; al multiplicar las 1.200 citas mensuales por los dos años de vigencia que tiene la Ley, serían aproximadamente de 30.000 a 35.000 inscritos, “suponiendo que todas las personas que pidan citas acabaran con su inscripción realizada. No me atrevo a dar cifras definitivas, pero imagino que oscilaremos entre los 20 y 40 mil inscritos al final de la ley”.

Para el día de la entrevista, 6 de febrero, ya las citas para el resto del mes estaban copadas, “pero el mes de marzo está prácticamente libre de manera que entre el momento en que se pide la cita y el momento en que se otorga la misma existe un lapso de 20 a 25 días, ritmo que se está manteniendo desde que entró en vigor la ley, por lo cual hasta ahora no parece que nos esté sobrepasando la demanda”.

La apreciación personal del responsable del Registro Civil Consular indica que estas personas optan por la nacionalidad no con la intención directa de trasladarse a España. “Creo que tanto los beneficiarios de la nueva ley como las personas que han venido optando por la nacionalidad española por otras disposiciones del Código Civil, más que el deseo inmediato de ir a España, lo que quieren en Venezuela y en toda Iberoamérica, para tener lista la documentación española por si en algún momento puede ayudar, ya sea para estudios, trabajo o porque facilita el entrar en otros países. No me da la sensación de que se esté produciendo un éxodo masivo de venezolano-españoles hacia España”.

Peralta indicó que el trabajo normal del Consulado no se ha alterado. “De momento hemos conseguido que no se haya alterado el ritmo de los registros de nacimientos, matrimonios y defunciones. En nacimientos estamos tardando aproximadamente cuatro semanas, hemos bajado considerablemente el tiempo de espera porque hace un año estaba en dos o tres meses, las inscripciones de matrimonio están tardando tres semanas y las de defunción están tardando menos de dos semanas, siempre y cuando la documentación esté completa. Hasta ahora la Ley de Memoria Histórica no ha ralentizado el trabajo ordinario”.

Venezuela se ha colocado como modelo en cuanto a los trámites de nacionalidad por la Disposición Adicional 7ª de la Ley 52/2007 (Ley de Memoria Histórica) según diversos medios foráneos. Pero Jorge Peralta resalta que la buena marcha de este proceso en Venezuela se debe a “...dos cosas. Primero, el número de solicitudes no nos ha desbordado: está habiendo una demanda intensa y constante, pero no excesiva, y el sistema de citas por internet nos está ayudando a canalizarla. En segundo lugar, el respaldo del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), su buena tarea de previsión y las respuestas a nuestras solicitudes de medios materiales y humanos adicionales han ayudado mucho”. Es importante destacar que la reunión realizada en noviembre en Madrid que convocó a cónsules generales y adjuntos fue de gran importancia, “...en esa reunión se nos dieron directrices, se nos explicó el contenido de la Disposición Adicional 7ª, y qué se esperaba de nosotros, de manera que creo se ha realizado un buen trabajo desde nuestro Ministerio en la sede central y ha ayudado también el hecho de que en Venezuela no ha habido una demanda excesiva”.

Quienes quieran tramitar la nacionalidad deben tener en cuenta algunos datos para realizar el proceso satisfactoriamente, “es importante, para no perder tiempo y evitar que vayan y vuelvan al Consulado, que la gente se informe con antelación. Si viven en Caracas recomendamos pasen antes que nada por el Consulado porque tenemos un operativo de información con tres ventanillas específicas sobre la Ley de Memoria Histórica, donde les van a explicar si su caso entra en la Disposición 7ª y la documentación que van a tener que traer. Si viven en el interior pueden hacerlo en los consulados o viceconsulados honorarios, también pueden consultar la información que aparece tanto en la página web del Ministerio (www.maec.es) como en la web del Consulado (www.maec.es/consulados/caracas/es). Es importante tener paciencia y reunir la documentación necesaria para que el trámite se aligere”. Peralta recalcó que “vamos a intentar dar el mejor servicio posible y mantener los plazos que tenemos en la actualidad; vamos a seguir trabajando para una aplicación ordenada y efectiva de la Ley de Memoria Histórica”.

Sobre las inquietudes que se han presentado en cuanto a la nueva norma para ejercer el voto en las venideras elecciones del 1 de marzo (Galicia y Euskadi) que exige anexar al voto la copia del pasaporte o del carnet de identidad, en el caso de que la persona no posea ninguno de los dos documentos pero tenga nacionalidad española “se puede expedir un certificado de nacionalidad, es un tema complejo porque el certificado de nacionalidad, según la legislación del Registro Civil español, se tramita después de un expediente que se realiza para determinar la nacionalidad y los plazos de esa entrega son mayores. Pero vamos a establecer los mecanismos para que podamos expedir un certificado de nacionalidad que sea válido a la vista de la Junta Electoral Central (JEC), para que las personas que posean dicho certificado de nacionalidad puedan ejercer su derecho al sufragio”.

Como mensaje final a la comunidad española residente en Venezuela, el cónsul adjuntó comentó: “Me gustaría transmitir dos mensajes. El primero de disculpas porque puede haber ciudadanos, que creemos que son pocos, que quizás no han recibido el servicio del Consulado que esperaban, porque se ha tardado tiempo en atenderles o no se le has explicado bien cuáles son los requisitos, etc., eso puede pasar, es una operación compleja. En segundo lugar me gustaría transmitir un mensaje de agradecimiento, porque hasta ahora la actitud de todos los ciudadanos que han venido aquí al Consulado ha sido de comprensión al operativo que hemos estado desarrollando y muchas veces nos han transmitido su agradecimiento, y eso nos deja a nosotros la satisfacción del deber cumplido... A los beneficiarios de la Ley de Memoria Histórica les pido que tengan paciencia y recopilen la documentación, si tienen derecho este Consulado va a garantizar que puedan acceder a la nacionalidad española. Por último, debo expresar mi reconocimiento y agradecimiento a todo el personal que trabaja en el Registro Civil Consular: Si la aplicación de la Ley de Memoria Histórica se está desarrollando de forma satisfactoria en Venezuela, se debe fundamentalmente al esfuerzo y al trabajo de todo el personal del Consulado General de España”, concluyó Peralta.

sábado, 14 de febrero de 2009

Le mur des oubliés / El muro de los olvidados

Es gracias al blog Radio BCN que he encontrado esta noticia del documental Le mur des oubliés (El muro de los olvidados), una película de Joseph Gordillo. Según la sinopsis del filme en la web oficial, "El director, Joseph Gordillo, sigue las huellas de su abuelo, fusilado y enterrado de prisa entre muchos otros en una fosa común. Junto con su padre, solicita la exhumación del cuerpo con el fin de rehabilitarlo y convertirlo en un símbolo para todos los que desaparecieron de la memoria colectiva de España."

No he podido ver el filme entero, pero por lo que he leído y visto hasta ahora, puedo decir que Le mur me recuerda temáticamente Death in El Valle/Muerte en El Valle, un documental de la estadounidense C.M. Hardt, también nieta de un fusilado de la represión franquista de los años 40. Death in El Valle formó parte del ciclo de cine Imágenes del olvido y se estrenó por primera vez en España en 2005, más de 10 años después de empezar la filmación y aparecer en la tele británica. En Death in El Valle, la directora vuelve al pueblo de su familia, El Valle, y con la ayuda de su abuela Josefa Martínez, investiga el fusilamiento de su abuelo Francisco Redondo. La búsqueda de la "verdad" sobre su muerte termina con un encuentro cara a cara con el verdugo de su abuelo, y causa mucha tensión con el resto de su familia, como su bisabuela y su tío Pablo.

Abajo pongo algunos clips relacionados con el filme de Gordillo. En el primero, vemos al director explicando el porqué de su investigación a una audiencia (que parece ser principalmente de mayores), y en el segundo, a varias personas que se filman con fotos antiguas de un ser querido. Escribiré más del documental en cuanto lo vea en su totalidad. Como Death in El Valle destaca mucho el contraste entre Estados Unidos (específicamente, Nueva York) y el pueblo de El Valle, me interesa saber cómo Joseph Gordillo trata la relación España-Francia en su documental.

El director explica la premisa del filme:


El uso de las fotografías:

domingo, 1 de febrero de 2009

La "Ley de Nietos," el PP y Cuba

Hace un par de semanas escuché en Programa La Memoria una discusión interesante sobre las peticiones de nacionalidad española por parte de los hijos y nietos del exilio. Rafael Guerrero, el director del programa, entrevistó a invitados de países tan diversos como Perú, Canadá, Argentina y España para hablar de los procedimientos para obtener la nacionalidad española, algo que puso en efecto la Ley de Memoria Histórica de 2007.

Según la
página especial para descendientes en la web del Ministerio de Justicia: "la citada Ley en su disposición adicional séptima permite la adquisición por opción de la nacionalidad española de origen a las personas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio." Esta web detalla los diferentes casos bajo los cuales se permite pedir la nacionalidad española: 1) "las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español;" 2) "los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio; y 3) "las personas que ya optaron a la nacionalidad española no de origen." Se pueden encontrar las solicitudes necesarias y la información que las acompaña en este sitio web, o en la Embajada o Consulado de España en los países afectados. Es bueno saber que estos documentos también vayan a estar disponibles en un lugar además de internet para asegurar que todo el mundo que los necesite, los pueda acceder.

La denominada "Ley de nietos" ha determinado oficialmente que la condición de "exilio" será entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. No he visto mucho sobre qué opinan los descendientes de estas fechas. Sin embargo, el director del PP en el Exterior, Alfredo Prada, ha afirmado que el gobierno de ZP las ha establecido por razones puramente políticas.

Según un artículo de hoy en la portada de Crónicas de la Emigración
, Prada ha explicado que las fechas establecidas por el Gobierno excluyen a los españoles que emigraron después de 1955, y por motivos no necesariamente políticos. No es del todo sorprendente que un "popular" intente redirigir o transferir la atención del público de las implicaciones de la Ley de Nietos a un detalle inferior como el de los años permitidos para solicitar la nacionalidad. Pero sí es curioso que un dirigente del PP -- un partido a quien le gusta hablar tan frecuentemente en contra de las políticas de la inmigración -- busque abrir y ofrecer la nacionalidad española a más gente de la que fue ya señalada por la ley.

Prada dice que el PP apoya la inciativa del Gobierno para los hijos y nietos del exilio, pero al mismo tiempo habla del "gravísimo incumplimiento electoral" del gobierno que ha participado en un "fraude para la colectividad española en el exterior y un fraude a la historia, porque se han acotado unas fechas sin sentido ni explicación.” ¿Qué explicación busca obtener Prada? Parece que lo que desea es usar la cuestión de otras emigraciones para tapar el exilio como resultado de la guerra y la represión franquista, como explicó en noviembre: “El PP está de acuerdo con que los nietos alcancen la nacionalidad española con independencia de la fecha en que se fueron sus abuelos y con independencia de las razones por las que éstos abandonaron España. Es decir, que alcancen la nacionalidad española sin cortapisas ni limitaciones”. Con decir "con independencia de la fecha en que se fueron sus abuelos," Prada
huye de la necesidad de reconocer la relevancia de la guerra y el franquismo en este contexto. El juego en que participa - decir que quiere extender las fechas - no es más que una estrategia retórica, diseñada para enturbiar las aguas. El PP puede fingir que apoya los intereses de los descendientes de exiliados, pero la "propuesta" de Prada prueba que no habla en serio.

Aunque no esté de acuerdo con Prada, leer sus comentarios me ha hecho pensar en la posibilidad de que los que solicitan la nacionalidad española lo puedan hacer por razones no necesariamente relacionadas con la "memoria" del exilio. Desde mi perspectiva extranjera, es fácil pensar en la Ley de Nietos como una especie de justicia simbólica y retroactiva que funcionará para devolverles a los hijos y los nietos algo que se les robó a sus abuelos y padres. Pero han pasado muchos años de espera para esta ley, y seguramente, con el paso del tiempo, puede haber otros motivos - además de los personales - que influyen en el deseo de obtener la nacionalidad española. Está aquí donde quisiera apuntar un artículo publicado hoy en
El País sobre el caso de Cuba, "La 'fábrica de españoles'."

Es obvio que en contraste con países como México o la Argentina, Cuba representa un caso diferente en lo que se refiere a la Ley de Nietos. En casi todos los artículos que he leído sobre este asunto, como el de hoy, se citan razones políticas para querer salir de la isla: "El asunto tiene una dimensión política y preocupa: si todo marcha según lo previsto, el 2% de la población cubana será española en 2011. Algunos aseguran que se trata de un cálculo conservador."

La posibilidad de una emigración al revés, de Cuba a España, añade una dimensión significativa y complicada al diálogo sobre los descendientes del exilio español. Hasta el momento se ha hablado mucho de la nacionalidad, y con razón. Hablar de obtener la nacionalidad significa evaluar este concepto en un contexto sumamente transnacional -- o, si se prefiere,
posnacional -- que encima, puede involucrar cuestiones de raza y/o clase social. No es de extrañar que el tono de varios artículos que he visto (el que cité arriba, entre ellos) haya indicado una leve inquietud sobre qué significará la Ley de Nietos para España como nación.

Sorprendentemente, nadie parece haber hablado de lo que significaría esta ley para la construcción de una memoria del pasado. Puede ser que es porque sólo recién han empezado los trámites para obtener la nacionalidad española, pero creo que es también porque es un asunto muy, muy complejo, cuyos efectos no se podrán identificar hasta que no haya pasado mucho tiempo. Por ejemplo, como cita el artículo en
El País, puede haber gente que decide irse a España "No por cuestiones políticas, simplemente para progresar." ¿Qué pasa con estas personas que, aunque tengan antepasados españoles, posiblemente no deseen identificarse con una historia traumática como la de la guerra civil y el franquismo?

Esta es una pregunta que se me ocurrió por primera vez hace un par de años, gracias a un artículo de Andreas Huyssen, "Diaspora and Nation: Migration into Other Pasts," en el que el autor pregunta, "is it possible or even desirable for a diasporic community to migrate into the history of the host nation? How does such a temporal migration, as it were, affect diasporic memory itself? And how can diasporic memory have an impact on the national memory into which it migrates?" (154). Huyssen no está hablando del contexto español, y sería ingenuo apropiar o malinterpretar sus preguntas al considerar la relación Cuba-España con respecto a los descendientes del exilio. Aún así, sus preguntas dan mucho en que pensar al contemplar las intersecciones entre la memoria histórica definida como lo ha sido hasta ahora -- una memoria contenida dentro de las fronteras nacionales - y una memoria que necesariamente habrá que incluir una apreciación para la diáspora republicana y sus huellas en países como Cuba, Argentina y México.

miércoles, 14 de enero de 2009

"Los antepasados" de Maite Pagazaurtundúa

Cuando los muertos hablan.

Me encantan las bibliotecas - el silencio, y ese olor que producen los libros viejos. Aún más, me gusta vagar por las estanterías, buscando el libro exacto para estimular mis ideas, o abrir mi pensamiento a la razón o a la duda. Suelo descubrir lo que quiero leer al buscar el título de otro libro que no tiene nada que ver con el que intentaba encontrar. Aunque a veces me quejaba de ella cuando no encontraba lo que necesitaba, ahora echo de menos aquella biblioteca enorme de mis estudios de doctorado, cuyos donantes bien dotados la llenaban siempre de nuevos libros inesperados. No es exactamente lo mismo, pero viviendo donde vivo ahora también me da acceso a una biblioteca universitaria cercana, y desde hace meses voy allí para sacar lo último o tropezarme con algo un poco más fuera del radar. Fue así como descubrí El viudo sensible y otros relatos, de Maite Pagazaurtundúa.
(foto de la autora de Ernesto Agudo, ABC, 23.4.05)

De este libro me llamó la atención el hecho de que eran relatos, algo que no tardaría mucho en leer. Me encanta la novela, pero durante el semestre típicamente leo relatos y poesía por la cuestión del tiempo. No me gusta dejar abandonada una novela de la que sólo he leído la mitad para retomarla después.

Lamentablemente, de la "literatura vasca" sé muy poco, excepto por lo que he leído de Bernardo Atxaga. Cuando me puse a investigar sobre la autora de El viudo sensible, me enteré de que a su hermano Joxeba, un sargento de la Guardia Municipal de Andoain, lo había fusilado ETA en 2003. También, que ella ayudó a fundar ¡Basta ya!, y que, además de ser filóloga, es ahora Presidenta de la FVT (Fundación de Víctimas del Terrorismo).

Hay que admitir que el relato que más me atrajo de El viudo sensible y otros relatos era "Los antepasados," una historia sobre los fantasmas de la guerra civil que habitan una playa en San Sebastián, y la primera obra de ficción que he leído que alude a la recuperación de la memoria histórica en la actualidad.

Lo primero en que pensé al empezar a leer este relato fue que me recordó temáticamente uno de Javier Marías por la cuestión de fantasmas que narran (ver "Cuando fui mortal," en el libro homónimo, 1996). Pero aquí, a diferencia del relato de Marías, se mantiene un diálogo de fantasmas, que recién se han despertado de un largo silencio, como explica el narrador, un preso fusilado en la cárcel de Ondarreta el 16 de noviembre de 1936: "Por fin pude dormirme. Necesitaba pensar que las voces y los murmullos de los presos desaparecían también. Y los tiros. Y la miseria. Estuve adormilado mucho tiempo" (170).

Como muchas otras obras contemporáneas sobre la GCE y el franquismo, el relato de Pagazaurtundúa mezcla elementos de la realidad histórica de la época con los ficticios. La cárcel Ondarreta era una cárcel en San Sebastián, demolida a fines de los años 40. Según un artículo de Mikel G. Gurpegui en El Diario Vasco, "sus cimientas aún asoman entre las arenas." La autora de "Los antepasados" ha incorporado un detalle similar en su relato, cuando el narrador ex-preso nos cuenta, "Tal vez sentía de forma vaga el rumor de las olas que azotaban mis piedras enterradas bajo la arena. Tal vez lo sentía, y tal vez me influía, pero no puedo dar fe de ello. Tal vez pasó como en el sueño del coma cerebral, pero era distinto, lógicamente" (170). Aunque estos fantasmas de la guerra han estado "dormidos" (léase olvidados, o mejor dicho, aún no "recuperados" de la historia), ahora parece que algo los ha resucitado (pero resucitado no, ya que nunca estaban del todo muertos - algo los ha revivido o despertado) y los está llamando para convocarse. Es así que el narrador y ex-preso Blas Blanco se encuentra con el ex-capitán socialista Juan Rodríguez Lozano, nadie menos que el abuelo del Presidente del gobierno, fusilado el 20 de agosto de 1936, igual que relata "Los antepasados" (aunque sin mencionar un segundo que esta figura se relaciona con ZP).

Además de estos hombres, se juntan otros personajes fantasmas, como Joxepa y Juana, la esposa de Blas, que está esperando que él la encuentre: "Estoy muy atenta, porque a lo mejor con los ecos de las voces encuentra el camino. Lo espero desde que llegué. Pasé muchos años sin recordarlo y me parecía un sueño que hubiese parido una hija suya, ya ves qué olvidado lo llegué a tener" (172).

¿Qué son las "voces" a las que se refieren los personajes de "Los antepasados"? ¿A quiénes pertenecen? Hay evidencia de que son de los descendientes de los fusilados. Cuando conversan Blas y Juana, él le habla de lo que ha oído: "la voz contaba nuestra historia sin desgarro, como un relato antiguo" (178). Juana teoriza entonces que la voz es de "tu nieto Iñaki y sus crías" (179) y le cuenta a su marido cómo la hija de ambos pudo transmitir a sus cinco hijos la historia de sus abuelos.

Creo que la voz que oye Blas no es necesariamente singular, porque también tiene en cuenta una colectividad; "Los antepasados" alude a los actos de homenaje que recuerdan a los muertos de la GCE. Por ejemplo, Juana le comenta a Blas, "yo sabía que mi memoria era muy débil pero empecé a echarte de menos cuando llegué aquí y no quise perder los sentidos, por eso, por esperarte, y cuando escuché el homenaje bastante cerca de este nicho algo acerté a ver y cuando comprobé que te recordaban hasta los políticos, en voz alta, el día 14 de abril y con megáfono, imaginé que te llegaría el eco, con el viento. . ." (179).

Uno de los elementos más interesantes de "Los antepasados" - y de este libro en particular - es la inclusión de una "contrahistoria"al final de cada relato. En "Los antepasados" se puede leer la contrahistoria como una nota medio auto-reflexiva de la autora, "la mujer [que] envió a su paciente editora madrileña la historia que le confiaron las almas de aquella cárcel varada en la playa" (180). En la contrahistoria se narra también un extraño suceso - la "preocupante falta de arena en las playas donostiarras" (180), que preocupa por las implicaciones para el turismo a la zona. En "La contrahistoria" otra persona narra -- alguien que no estuvo presente antes, cuando hablaban los fantasmas. Es 2004, y este narrador resume las noticias televisivas sobre la arena escasa; parece que sólo él (¿ella?) entiende las razones tras esta desaparición o perturbación de la playa: "La mujer sonrió ante la ignorancia de los periodistas y políticos locales. No sabían que los niños y las mareas los habían despertado. A Blas, a Josefa, a tantos otros" (181).

La contrahistoria, en el sentido foucauldiano, es recuperar y re-escribir la historia desde el punto de vista de los "vencidos," y ese es el efecto de "Los antepasados." Pero no por eso significa que la historia se contenga dentro del pasado. Esta es una historia literalmente construida por sobre el pasado, que mira hacia el futuro. Los muertos empiezan a hablar cuando los vivos los reconocen e identifican como suyos, cuando los vivos tienen la necesidad de preguntar por ellos. Aquí, "Los antepasados" no se refiere a los antepasados particulares de una sola familia, sino a esa colectividad humana de la que descendemos todos.

viernes, 29 de agosto de 2008

Los nietos o la "tercera generación"

Apareció hoy en El País un breve artículo relacionado con 2 personas mencionadas en este blog recientemente - Federico García Lorca y Baltasar Garzón. Nieves Galindo, la nieta de un republicano fusilado, pedirá a Garzón que investigue "el paradero de su abuelo, Dióscoro Galindo, maestro de la localidad granadina de Pulianas asesinado el 18 de agosto de 1936 junto con dos banderilleros y el célebre poeta." El artículo menciona que ésta no es la primera vez que la nieta de Galindo ha intentado abrir la fosa, pero que hasta el momento se ha encontrado con la resistencia de los descendientes de Lorca.

Aparte de lo que implique esta exhumación para la familia Galindo, la familia Lorca, los especialistas lorquianos, o la ARMH, me parece importante señalar que según parece, es una nieta del fusilado - alguien de la "tercera generación" - la que ha iniciado el proceso de búsqueda e investigación. Por ejemplo, como ya se sabe, el presidente del gobierno es el nieto de un republicano ejecutado. Emilio Silva, el fundador de la ARMH, es el nieto de Emilio Silva Faba, uno de los "13 de Priaranza," exhumados de una fosa común en 2000, año en que se fundó la organización.

Es cierto que la idea de una "generación" (de cualquier tipo) raras veces ha sido productiva por la tendencia de sobre-categorizar o esencializar a la gente que la compone. Sólo hay que pensar en las generaciones literarias (el '98, el '27, etc.) o la mal apodada "Generación X" que marcó la vida de mi generación en los 90. Aún así, ¿no puede ser útil considerar el papel de la tercera generación en la "recuperación de la memoria histórica"? Sin duda, la manera en que los nietos abordan el tema de la GCE y la dictadura será diferente que la forma en que los hijos ven estos temas.

Paloma Aguilar, en su libro sobre la memoria de la guerra civil durante la transición a la democracia, habla de un factor íntimamente conectado con la memoria colectiva - lo que otros han llamado en otros contextos "the generational effect." Se explica tal efecto entendiendo que el mismo evento histórico puede producir efectos diversos según la edad de la población (entre otros factores). Aguilar cita a Schuman y Scott (1989) y su estudio sobre la memoria de la guerra de Vietnam en Estados Unidos. Los autores concluyeron que la memoria de la Segunda Guerra Mundial significó algo muy diferente para los de la generación que la vivió, que para los que vivieron la guerra de Vietnam con la misma edad (3). Por cierto presenciamos algo parecido, como explica Aguilar, en cuanto a la memoria de la GCE.

Muchos otros teóricos, sobre todo en los contextos del Holocausto y del Cono Sur, han estudiado y comentado la necesidad de examinar a la segunda generación y su relación con el pasado traumático. Pero puede ser que en España, a casi 33 años desde la muerte de Franco, resulta más eficaz -- si es que vamos a hablar de generaciones -- evaluar el papel de la tercera generación.
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