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lunes, 9 de marzo de 2009

Exposición: "Presas de Franco"

En 2003 leí La voz dormida, antes de llegar a los testimonios de las mujeres presas en las cárceles franquistas -- en sentido contrario, si se lee cronológicamente, y si se da preferencia al testimonio. Pero esa novela fue lo que me guió hacia nombres como Tomasa Cuevas, Juana Doña y otras mujeres quienes, cuando aún no se hablaba a diario de "memoria histórica," ya recogían testimonios de la vida carcelaria bajo Franco, de sus vidas.

De: El País, 9 de marzo de 2009

Un infierno de mujeres olvidadas

Rafael Fraguas

Por primera vez en siete décadas cabe comprobar que miles de mujeres españolas fueron encarceladas por razones político-sociales durante la posguerra. Madrid fue uno de sus principales lugares de cautiverio, pero también Las Corts, en Barcelona, más Valencia, Palma de Mallorca o Saturrarán, en Guipúzcoa. Hasta ahora, su drama resultaba invisible a la mirada pública. Sencillamente, se ignoraba. Ni siquiera hay placa alguna que recuerde en Madrid, en la calle del marqués de Mondéjar, la existencia de la cárcel de mujeres de Ventas, de donde salieron hacia el paredón las llamadas Trece Rosas, republicanas, comunistas y socialistas, adolescentes incluidas. Pero su realidad la atestigua una exposición, ideada por la Fundación de Investigaciones Marxistas, que se exhibe hasta el 9 de abril en el Centro Municipal Conde Duque.

A través de un relato trenzado con fotografías del Archivo Regional de la Comunidad y otros familiares, más publicaciones de resistentes hechas detrás de las rejas, emerge repleto de dignidad un segmento social castigado con un maltrato histórico triple: el primero, aplicado por su mera pertenencia al género femenino; el segundo, asociado al que les fuera infligido por tratarse de mujeres ideológicamente progresistas, rojas o republicanas; y el tercero, que desemboca siempre en un olvido que desvanece su memoria.

Presas de Franco recorre el periplo de horror y humillación, paternalismo y coerción sufrido por miles de mujeres españolas a través de los vericuetos de un sistema penitenciario inhumano, que se adentró en el siglo XX con los presidios femeninos conocidos aún bajo el nombre de galeras: hacinadas, sin luz ni ventilación, con la costura como único horizonte, las mujeres españolas a las que se consideraba delincuentes llegaron a la modernidad sin ninguna de las ventajas que mitigaban ya entonces la vida de los penados varones: la abolición de los trabajos forzados y el establecimiento de las cárceles-modelo. Las galeras cumplían la función de "aislar y retener a las mujeres vagantes, ladronas, alcahuetas y semejantes".

Con el advenimiento de la República, relata la exposición, la figura de la abogada y penalista Victoria Kent, nombrada en abril de 1931 Directora General de Prisiones, inauguró centros como el de Ventas, donde transformó la vida interna suprimiendo la regencia de las monjas y sustituyéndola por un cuerpo de funcionarias profesionales. Desde allí irradiaría un modelo penitenciario que inauguraba los vis-à-vis entre reclusas y familiares -relaciones sexuales periódicas incluidas-; individualizaba las celdas; abría a las reclusas las terrazas al sol y abordaba diferencialmente el tratamiento de los delitos comunes y de los políticos.

"Pero la experiencia de Kent", cuenta Sergio Gálvez, comisario de la muestra junto con Fernando Hernández Holgado, "duró apenas meses, hasta abril de 1931". Su cargo sucumbió al entonces potente -y reaccionario- grupo de presión de los altos funcionarios del Cuerpo de Prisiones. Franco lo movilizó en 1936 a su favor para deshacer, uno a uno, los avances penitenciarios de la República e imponer un modelo represivo, que consideraba la rebeldía femenina ante toda aquella opresión como "El rencor de las feas", según el articulista falangista José Vicente Puente.

Las cárceles cayeron en una etapa de terror e infamia. Pero la resistencia nunca se apagó: Matilde Landa Vaz, pacense y comunista, encarcelada en Palma pese a estar condenada a muerte, estableció una oficina de penadas, desde la que asistía a las presas analfabetas. Tras sufrir acosos y castigos sin cuento para forzarle a transigir, le espetaron el dilema siguiente: "Si te bautizas, incrementaremos la dosis de leche en polvo para todos los hijos de las reclusas". Matilde se encaramó en una ventana y renunció a una vida imposible. Tenía 38 años.

La historia contada en esta exposición está escrita por mujeres: Nicolasa, Tomasa, Manolita, Josefina, Juana, Carmen... y miles más, anónimas, igualmente heroicas. Su recuerdo emite el eco digno de un sufrir inhumano, que ya desde ahora nadie podrá decir no haber escuchado.

Presas de Franco. Centro Cultural Conde Duque. Sala Juan de Villanueva. Conde Duque, 9. De 10.00 a 19.00.

sábado, 31 de enero de 2009

La cárcel de la Trinitat - Barcelona

Vista aérea de la cárcel de la Trinitat.
Foto de Javier Ortega Figueiral, en Flickr.com


Hace unos meses escribí en este blog de la demolición de la cárcel madrileña de Carabanchel, y de los esfuerzos de los ex-presos y vecinos de la zona para conservar la cúpula de la cárcel, y convertir parte de la antigua prisión en un centro para la memoria. Por los otros blogs que leo diariamente me he enterado del derribo parcial de la cárcel barcelonesa de la Trinitat (sólo van a demolir un 75% de la construcción), que empezó el pasado 25 de enero.

Esta cárcel, inaugurada en 1963, originalmente era una prisión para "rehabilitar" a las mujeres represaliadas durante el franquismo; desde los años 80 servía como una prisión para jóvenes. Fue dirigida por las "Cruzadas evangélicas de Cristo Rey" hasta los años 80. No parece haber habido con la Trinitat las manifestaciones y peticiones al Ayuntamiento del tipo que vimos con Carabanchel, aunque en los dos lugares se planea la construcción de nuevas viviendas. El alcalde, Jordi Herreu, expresó que el inicio del derribo marcó "un día grande" para la zona, y por los vídeos que he visto, los vecinos también han parecido estar de acuerdo con la decisión de "liberar" el espacio ocupado antes por la cárcel.

No sé exactamente el porqué de este contraste de reacciones, puesto que las dos cárceles -- a pesar de cumplir otras funciones después de la muerte de Franco - eran para presos políticos. Sin embargo, me imagino que tendrá mucho ver con el tratamiento distinto de los presos; la construcción posterior de la Trinitat; y el uso bastante reciente de la Trinitat en contraste con la cárcel abandonada de Carabanchel. La Trinitat no fue inaugurada hasta 1963, mientras que la cárcel de Carabanchel existía desde los años más brutales de la represión franquista. No lo he podido averiguar por cierto, pero no creo recordar haber leído de ejecuciones en la cárcel de la Trinitat. La prisión de Carabanchel también se destaca por estar totalmente vacía (menos la presencia de graffiteros y okupas) desde 1999, mientras que había reclusas hasta diciembre de 2008 en la de la Trinitat. Será interesante estudiar cómo se percibe la demolición de 2010 de la Modelo de Barcelona, otra prisión franquista (construida a principios del siglo XX); sin duda, se pueden ver en estas antiguas prisiones reflejos del debate de la memoria histórica.

Abajo pongo un vídeo del diario La Vanguardia que habla un poco sobre el derribo de la Trinitat y nos ofrece la perspectiva de algunos vecinos del proyecto de re-conversión del sitio:



Otras referencias:

26 de enero de 2009: Cortejo de la memoria en la prisión vacía
26 de enero de 2009 (con un vídeo de entrevistas con ex reclusas):
El derribo de la cárcel empieza a dibujar una nueva Trinitat Vella

miércoles, 14 de enero de 2009

"Los antepasados" de Maite Pagazaurtundúa

Cuando los muertos hablan.

Me encantan las bibliotecas - el silencio, y ese olor que producen los libros viejos. Aún más, me gusta vagar por las estanterías, buscando el libro exacto para estimular mis ideas, o abrir mi pensamiento a la razón o a la duda. Suelo descubrir lo que quiero leer al buscar el título de otro libro que no tiene nada que ver con el que intentaba encontrar. Aunque a veces me quejaba de ella cuando no encontraba lo que necesitaba, ahora echo de menos aquella biblioteca enorme de mis estudios de doctorado, cuyos donantes bien dotados la llenaban siempre de nuevos libros inesperados. No es exactamente lo mismo, pero viviendo donde vivo ahora también me da acceso a una biblioteca universitaria cercana, y desde hace meses voy allí para sacar lo último o tropezarme con algo un poco más fuera del radar. Fue así como descubrí El viudo sensible y otros relatos, de Maite Pagazaurtundúa.
(foto de la autora de Ernesto Agudo, ABC, 23.4.05)

De este libro me llamó la atención el hecho de que eran relatos, algo que no tardaría mucho en leer. Me encanta la novela, pero durante el semestre típicamente leo relatos y poesía por la cuestión del tiempo. No me gusta dejar abandonada una novela de la que sólo he leído la mitad para retomarla después.

Lamentablemente, de la "literatura vasca" sé muy poco, excepto por lo que he leído de Bernardo Atxaga. Cuando me puse a investigar sobre la autora de El viudo sensible, me enteré de que a su hermano Joxeba, un sargento de la Guardia Municipal de Andoain, lo había fusilado ETA en 2003. También, que ella ayudó a fundar ¡Basta ya!, y que, además de ser filóloga, es ahora Presidenta de la FVT (Fundación de Víctimas del Terrorismo).

Hay que admitir que el relato que más me atrajo de El viudo sensible y otros relatos era "Los antepasados," una historia sobre los fantasmas de la guerra civil que habitan una playa en San Sebastián, y la primera obra de ficción que he leído que alude a la recuperación de la memoria histórica en la actualidad.

Lo primero en que pensé al empezar a leer este relato fue que me recordó temáticamente uno de Javier Marías por la cuestión de fantasmas que narran (ver "Cuando fui mortal," en el libro homónimo, 1996). Pero aquí, a diferencia del relato de Marías, se mantiene un diálogo de fantasmas, que recién se han despertado de un largo silencio, como explica el narrador, un preso fusilado en la cárcel de Ondarreta el 16 de noviembre de 1936: "Por fin pude dormirme. Necesitaba pensar que las voces y los murmullos de los presos desaparecían también. Y los tiros. Y la miseria. Estuve adormilado mucho tiempo" (170).

Como muchas otras obras contemporáneas sobre la GCE y el franquismo, el relato de Pagazaurtundúa mezcla elementos de la realidad histórica de la época con los ficticios. La cárcel Ondarreta era una cárcel en San Sebastián, demolida a fines de los años 40. Según un artículo de Mikel G. Gurpegui en El Diario Vasco, "sus cimientas aún asoman entre las arenas." La autora de "Los antepasados" ha incorporado un detalle similar en su relato, cuando el narrador ex-preso nos cuenta, "Tal vez sentía de forma vaga el rumor de las olas que azotaban mis piedras enterradas bajo la arena. Tal vez lo sentía, y tal vez me influía, pero no puedo dar fe de ello. Tal vez pasó como en el sueño del coma cerebral, pero era distinto, lógicamente" (170). Aunque estos fantasmas de la guerra han estado "dormidos" (léase olvidados, o mejor dicho, aún no "recuperados" de la historia), ahora parece que algo los ha resucitado (pero resucitado no, ya que nunca estaban del todo muertos - algo los ha revivido o despertado) y los está llamando para convocarse. Es así que el narrador y ex-preso Blas Blanco se encuentra con el ex-capitán socialista Juan Rodríguez Lozano, nadie menos que el abuelo del Presidente del gobierno, fusilado el 20 de agosto de 1936, igual que relata "Los antepasados" (aunque sin mencionar un segundo que esta figura se relaciona con ZP).

Además de estos hombres, se juntan otros personajes fantasmas, como Joxepa y Juana, la esposa de Blas, que está esperando que él la encuentre: "Estoy muy atenta, porque a lo mejor con los ecos de las voces encuentra el camino. Lo espero desde que llegué. Pasé muchos años sin recordarlo y me parecía un sueño que hubiese parido una hija suya, ya ves qué olvidado lo llegué a tener" (172).

¿Qué son las "voces" a las que se refieren los personajes de "Los antepasados"? ¿A quiénes pertenecen? Hay evidencia de que son de los descendientes de los fusilados. Cuando conversan Blas y Juana, él le habla de lo que ha oído: "la voz contaba nuestra historia sin desgarro, como un relato antiguo" (178). Juana teoriza entonces que la voz es de "tu nieto Iñaki y sus crías" (179) y le cuenta a su marido cómo la hija de ambos pudo transmitir a sus cinco hijos la historia de sus abuelos.

Creo que la voz que oye Blas no es necesariamente singular, porque también tiene en cuenta una colectividad; "Los antepasados" alude a los actos de homenaje que recuerdan a los muertos de la GCE. Por ejemplo, Juana le comenta a Blas, "yo sabía que mi memoria era muy débil pero empecé a echarte de menos cuando llegué aquí y no quise perder los sentidos, por eso, por esperarte, y cuando escuché el homenaje bastante cerca de este nicho algo acerté a ver y cuando comprobé que te recordaban hasta los políticos, en voz alta, el día 14 de abril y con megáfono, imaginé que te llegaría el eco, con el viento. . ." (179).

Uno de los elementos más interesantes de "Los antepasados" - y de este libro en particular - es la inclusión de una "contrahistoria"al final de cada relato. En "Los antepasados" se puede leer la contrahistoria como una nota medio auto-reflexiva de la autora, "la mujer [que] envió a su paciente editora madrileña la historia que le confiaron las almas de aquella cárcel varada en la playa" (180). En la contrahistoria se narra también un extraño suceso - la "preocupante falta de arena en las playas donostiarras" (180), que preocupa por las implicaciones para el turismo a la zona. En "La contrahistoria" otra persona narra -- alguien que no estuvo presente antes, cuando hablaban los fantasmas. Es 2004, y este narrador resume las noticias televisivas sobre la arena escasa; parece que sólo él (¿ella?) entiende las razones tras esta desaparición o perturbación de la playa: "La mujer sonrió ante la ignorancia de los periodistas y políticos locales. No sabían que los niños y las mareas los habían despertado. A Blas, a Josefa, a tantos otros" (181).

La contrahistoria, en el sentido foucauldiano, es recuperar y re-escribir la historia desde el punto de vista de los "vencidos," y ese es el efecto de "Los antepasados." Pero no por eso significa que la historia se contenga dentro del pasado. Esta es una historia literalmente construida por sobre el pasado, que mira hacia el futuro. Los muertos empiezan a hablar cuando los vivos los reconocen e identifican como suyos, cuando los vivos tienen la necesidad de preguntar por ellos. Aquí, "Los antepasados" no se refiere a los antepasados particulares de una sola familia, sino a esa colectividad humana de la que descendemos todos.

sábado, 3 de enero de 2009

Eleuterio Sánchez ("El Lute") y la Ley de Memoria

Eleuterio Sánchez, mejor conocido como "El Lute," "pide que la Ley de Memoria Histórica anule el proceso franquista que le condenó a muerte."

Nacido en 1942, El Lute estuvo encarcelado por primera vez en los años 60 por el robo de unas gallinas. En 1965, fue condenado a muerte por un atraco a una joyería madrileña en que murió una persona. Tras varias fugas, fue puesto en libertad en 1981. El Lute ha sido el enfoque de dos películas ("El Lute - Camina o Revienta" y "El Lute: mañana seré libre") y más de una canción. En la cárcel se enseñó a leer y escribir, y publicó varios libros sobre su reclusión y rehabilitación. En 2006 su esposa le acusó de violencia doméstica, pero luego declararon falsa la acusación.

Según Sánchez, declarar nulo el proceso franquista sería "una gran victoria a nivel personal, la recuperación de mi dignidad y quedar limpio" (citado en el artículo del EFE subrayado arriba). El Lute también pide una indemnización porque a pesar de que otros presos pudieran salir de la cárcel con la Ley de Amnistía, él tuvo que quedarse 4 años más.

En el artículo de EFE El Lute afirma que durante su vida ha sufrido una "escandalosa y despropocionada fama," siendo una especie de hombre del saco que las madres usaban para asustar a sus hijos: "Come o vendrá 'El Lute' a llevarte." El Lute insiste en que no quiere un indulto, sino amnistía.

El artículo sobre El Lute me hace pensar en la cuestión de reparaciones simbólicas, y qué significan en este contexto. El Lute cita la Ley de Memoria, y en efecto, Artículos 3 y 4 de la ley se refieren a una "Declaración de ilegitimidad," y "Declaración de reparación y reconocimiento personal." Según Sánchez el proceso franquista que le condenó a muerte fue por un juicio sumarísimo bajo la Ley de Bandidaje y Terrorismo (una ley que, en su origen, fue ideada para castigar a los guerrilleros antifranquistas), y así es posible que su sentencia quede nula.

Un libro de Jeffrey Blustein, The Moral Demands of Memory, habla brevemente de la idea de las reparaciones simbólicas y su conexión con el colectivo:
Symbolic reparation is particularly appropriate in response to a group's claims for recognition of its distinct identity and history. Although it can take different forms, one important type of symbolic reparation is accomplished through remembrance. Here actions are intended and perceived as acts in memory of wrongdoing, as embodiments of collective or communal remembrance. What's more, this is essential from the standpoint of the demand for recognition. These symbolic gestures are not just poor substitutes for something of greater value to the descendants. On the contrary, they can powerfully convey to a group with a history of injustice that society is prepared to accord it the dignity and respect it deserves. (166)
Eleuterio Sánchez cita la relevancia personal que le tendría este acto de reparación simbólica; sin embargo, ¿no es posible que, como explica Blustein, la anulación de su sentencia coja aún mayor importancia por el hecho de que El Lute ya es una figura tan conocida de la cultura popular? Pensemos en el caso de Lorca. Por un lado, las críticas de que Lorca no puede ni debe sustituir o representar el caso de miles de otros desaparecidos en fosas comunes. Por otro lado, la idea de que la fosa de Lorca podría iluminar el caso de otras víctimas, hasta ahora relativamente anónimas (excepto para sus familias, amigos y vecinos) en los "ojos" del público. Aunque queda mucho para mejorar en cuanto a la Ley de Memoria, por cierto va a haber más casos como el de El Lute que citan la ley para defender y justificar su causa.

domingo, 9 de noviembre de 2008

La cárcel de Carabanchel como cuerpo

de: http://www.avaluche.com/

La foto es pequeña, pero aún así se puede apreciar el vacío de la antigua cúpula de la cárcel de Carabanchel (era la única foto que pude encontrar del derrumbe de la cúpula, la que antes era el centro de vigilancia de los presos). Es evidente que, a pesar de las manifestaciones solicitando "que no se construyan pisos y que se dedique todo el solar a la construcción de equipamientos sociales, que se construya un hospital público con capacidad para atender a los vecinos y que se reserve un espacio para la creación de un centro de la paz y la memoria," siguen en pie los planes del Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid para construir, entre otras cosas, 650 nuevas viviendas. El plan de abajo (de junio 2008) enseña la propuesta para el sitio antes ocupado por la cárcel:

Hoy en Madrid ha tenido lugar otra manifestación de parte de la Asociación de los vecinos de Aluche. La semana pasada los coordinadores del sitio web "Plataforma por un centro para la paz y la memoria. . ." mandaron información sobre la manifestación, y hasta proveyeron un mapa para que los manifestantes pudieran localizar el sitio de la cárcel desde su propio punto de partida. Sin embargo, era la noticia del 6 de noviembre que más me llamó la atención. Cito del sitio de "Plataforma....":

EN RECUERDO DE LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA
Domingo 9 de noviembre, a las 12h,
en la puerta principal de la cárcel de Carabanchel
(metro Aluche y Eugenia de Montijo)
Participa con tu propio recuerdo.
Última ocasión para ver los restos de la antigua cárcel.

Finalmente la piqueta especulativa de Rubalcaba, Gallardón y Aguirre, ha reducido a escombros la antigua prisión de Carabanchel.
Con ello han tratado de enterrar de nuevo, en una gran fosa común, la memoria de las víctimas de la represión del sanguinario régimen franquista.
Pero parte de la dignidad democrática de sus gobiernos ha quedado enterrada también entre esos escombros.
La lucha por un espacio por la paz y la memoria continúa.

Creo que lo que más me interesa de este anuncio es la manera en que la antigua cárcel de Carabanchel ha venido a ocupar el espacio de su destrucción como si fuera también un esqueleto más entre los escombros. El sitio apela a imágenes actuales en las noticias diarias como las fosas comunes, e incluso habla de los "restos" de la cárcel. Pensándolo bien, es casi como si la cárcel misma hubiera llegado a ser rehén o preso de un juzgado externo. Es difícil no percibir un enfrentamiento entre dos grupos principales, uno convencional, y uno marginado. La cárcel abandonada había invitado dentro a okupas, graffiteros, y fotógrafos de recuerdos pintados sobre recuerdos. El día del anuncio de la demolición, los diarios informaron que unos 80 rumanos habían sido desalojados. También -- y a mi parecer este grupo es el más importante -- hay que considerar a los ex-presos políticos que vivieron y sufrieron en la cárcel, algunos de los que se presentaron en las manifestaciones o participaron en entrevistas sobre la vida carcelaria.

Todos estos grupos son grupos marginados, y hasta se podría decir que representan un microcosmo de la España actual, una España que está intentando manejar la memoria de la guerra, el asunto de la inmigración, y de hecho, todo lo que puedan simbolizar estos grupos "alternativos." Está claro que los del "Plataforma," aunque no citen a estos grupos
subculturales en particular, ven como opositores a su misión el comité político de Rubacalba, Gallardón y Aguirre.

Para hoy se planeaba una conmemoración colectiva, que, como dice el anuncio de la manifestación, pide que los participantes compartan su "propio recuerdo." Aquí, parece decir el llamamiento público, no se entierra ni se olvida nada.

sábado, 25 de octubre de 2008

Fotos de la demolición de la cárcel de Carabanchel


Encontré estas imágenes en "Plataforma por un centro por la paz y la memoria en la antigua cárcel de Carabanchel."

Según El País ("Viernes noche. . ." de Javier Sánchez del Moral) y el sitio de arriba, las grúas han empezado a derribar los muros de la cárcel a las 9 de la noche hora española. Al final la cúpula, que, para la Plataforma, es el "elemento simbólico de la cárcel más importante de la represión franquista en este país," también caerá. Ya me he referido muy brevemente en otro post a la cárcel en sí como un "lugar de memoria." Pero parece que la cúpula, tal vez más que otros elementos de la construcción, es lo que más ha venido a encarnar la lucha entre el Gobierno (el Ayuntamiento de Madrid) y los que aún desean ver que el sitio se convierta en un centro para la memoria.

La cárcel de Carabanchel tiene claras influencias del modelo del panóptico de Jeremy Bentham; el panóptico establece un punto central de vigilancia de los presos - en este caso, sería la cúpula - sin que identifiquen cuando están siendo observados ni a quienes los observan. ¿Qué podría haber significado haber podido rehabilitar la cúpula, desde la cual, en su época, se ejercía la autoridad del régimen sobre los presos, muchos de ellos presos políticos? Uno de aquellos ex-presos lo explicó así, mirando la demolición, "Esas piedras son testimonio vivo de muchas historias. Si las enterramos, nos cargamos la memoria" ("Viernes noche. . .").

No es casualidad que se emplee una imagen de la "Guernica" de Picasso en el poster de la Plataforma - específicamente, de una figura vestida de preso, cogida entre la grúa y la cárcel. La imagen parece estar diciéndonos que el preso, como Carabanchel, también va a ser devorado por la maquinaría del tiempo.

Para los que aún desean ver salir un fénix de las cenizas de la cárcel de Carabanchel, habrá que esperar.

martes, 21 de octubre de 2008

Carabanchel, a punto de ser demolida

En clase esta semana hemos empezado a leer La voz dormida, de Dulce Chacón. Esta novela salió en 2002, poco después del éxito enorme de Soldados de Salamina, de Javier Cercas. También leeremos la de Cercas, pero la he guardado para el final del semestre, reconciendo sus desafíos lingüísticos, literarios e históricos para estudiantes cuya primera lengua no es el castellano. En este post, sin embargo, no es mi intención hablar de cualquier una de estas obras. Pero sí me parece una casualidad interesante el hecho de que justo cuando empezamos a leer La voz dormida -- una novela que tiene lugar mayormente en la cárcel femenina de Ventas, de Madrid -- se empiecen los preparativos para demolir la antigua cárcel de Carabanchel (ver entrada de este blog el 28.9.08).

Según El País (ver artículo aquí), "[p]ese a que las excavadoras están paradas, la sensación es que la demolición del penal es inminente. Hay una docena de guardias de seguridad que vigilan la zona." Parece confirmar esta información un vistazo al sitio web de la Asociación de los vecinos de Aluche, en que aparece esta descripción con la siguiente foto:

"A la 1 de la madrugada de este martes 21 de octubre, el Gobierno ha comenzado el derribo de la antigua cárcel de Carabanchel.Este comienzo, nocturno, como todas las actividades que se quieren ocultar, es una falta de respeto a los representantes sociales que demandan un centro por la memoria, a la comunidad artística y a los otros poderes del estado de derecho."














Dice esta misma página que a las 18h iba a haber una manifestación por parte de los ex-presos y vecinos de la zona. Y mientras que el portavoz de la Asociación ha comentado que "[t]odavía queda algo de esperanza," el sitio web de los vecinos parecería indicar lo contrario.

Como extranjera, no me atrevería a opinar qué hacer con la cárcel de Carabanchel. No es mi derecho. Aún así, me parece importante señalar, especialmente dadas las últimas novedades en el auto de Garzón, cómo el lugar físico de la cárcel se ha cogido en medio de dos perspectivas. Como se sabe, por un lado hay las viviendas y el hospital que se han propuesto para ocupar el espacio de la cárcel actual. Pero por otro lado, se ha propuesto guardar y utilizar parte de la construcción existente para crear un centro por le memoria histórica. El Ayuntamiento de Madrid ha citado peligros estructurales en la cúlpula para explicar su derribo.

Cambiando ahora un poco de tema, como me he enterado hoy, para mis estudiantes, uno de los desafíos de leer la novela de Chacón es la gran cantidad de nombres y voces que se mezclan en ella -- Hortensia, Elvira, Pepa, Felipe, Paulino, Don Fernando, Mercedes, Reme, Tomasa, doña Martina. Y esos, sólo algunos personajes que se me ocurren en este momento, y de los primeros 20 capítulos. Pasamos mucho tiempo tratando de establecer quien es quien: tuvimos que hablar de contenido hoy, y postergar un día la interpretación. Como he leído la novela un par de veces ya, no me cuesta mantener en orden los nombres o identificar quien está en la cárcel y quien, en el exterior.

La situación con la cárcel de Carabanchel me ha recordado esta novela, y las muchas voces que interactúan e intentan hacerse oír por arriba del ruido de la destrucción. La cárcel de Ventas en La voz dormida ya no existe, y puede ser difícil saber dónde estaba antes de su demolición. Como explica Fernando Hernández Holgado en su libro Mujeres encarceladas. La prisión de Ventas: de la República al franquismo, 1931-1941 (2003), tampoco hay "ningún monumento, placa o aniversario alguno [que recuerde] que en aquel solar, ahora zona residencial, estuvo la que durante unos pocos años fue la primera cárcel-modelo de mujeres, y que una vez terminada la guerra civil se convertiría en la prisión más poblada de la historia de España" (20-21). ¿Es esto lo que pasará con la cárcel de Carabanchel, una prisión que presenció la guerra, una prisión en la que vivían presos políticos durante la dictadura?

Para Hernández, "si existe un 'lugar de memoria' para Ventas, sería intangible y estaría ubicado en la voluntad de las antiguas presas supervivientes de seguir custodiando el recuerdo de lo ocurrido dentro de sus muros" (21). Este comentario también puede reflejar la situación actual de Carabanchel (aunque creo que existe mucha más documentación de esta cárcel que la de Ventas). Por lo menos desde el ángulo (siempre un poco distorsionado por la distancia física) que tengo, Carabanchel parece representar o resumir la lucha de los años pasados para fomentar un discurso de la memoria histórica en España. ¿Qué pasa cuando se quita un "lugar de memoria" pero no se recuerda ese lugar? ¿Hay alguna propuesta del Gobierno para recordar este sitio cuando se construyan las nuevas viviendas? De momento no lo he podido averiguar.

Por ahora, un reportaje bastante detallado e informativo sobre Carabanchel y su relación con el franquismo. . .

domingo, 28 de septiembre de 2008

La cárcel de Carabanchel

Lieux de mémoire originate with the sense that there is no spontaneous memory, that we must deliberately create archives, maintain anniversaries, organize celebrations, pronounce eulogies, and notarize bills because such activities no longer occur naturally. The defense, by certain minorities, of a privileged memory that has retreated to jealously protected enclaves in this sense intensely illuminates the truth of lieux de mémoire - that without commemorative vigilance, history would soon sweep them away. We buttress our identities upon such bastions, but if what they defended were not threatened, there would be no need to build them. Conversely, if the memories they enclosed were to be set free they would be useless; if history did not besiege memory, deforming and transforming it, penetrating and petrifying it, there would be no lieux de mémoire. Indeed, it is this very push and pull that produces lieux de mémoire - moments of history torn away from the movement of history, then returned; no longer quite life, not yet death, like shells on the shore when the sea of living memory has receded. (12)
~ Pierre Nora: "Between Memory and History: Les Lieux de Mémoire" (1989): 7-24

La cárcel de Carabanchel, en Madrid, se está convirtiendo - o ya se ha convertido -- en un "lugar de memoria" por excelencia. Nunca he visto en persona esta construcción, pero durante el verano, mientras buscaba imágenes de la GCE en Flickr, encontré por casualidad una enorme colección de fotos de esta vieja prisión. Se puede ver más de 1.000 aquí. Descubrí, al leer más, que hay un conflicto sobre qué hacer con la cárcel - derribarla para construir nuevas viviendas, o convertir parte de ella en un centro para la memoria. Hoy, en Cadena Ser ha aparecido esta noticia:

Cientos de personas piden que la antigua cárcel de Carabanchel se convierta en un centro para la memoria
Han acudido numerosos ex presos políticos del franquismo que, ya octogenarios, han rememorado su historia
Cientos de personas se han manifestado en la cúpula central de la antigua cárcel de Carabanchel, en Madrid, para reclamar que la prisión no sea derribada en su totalidad y se utilicen los terrenos para infraestructuras sociales. Un hospital, un museo o un centro universitario son algunas de las reivindicaciones de los vecinos acompañados por varios ex presos políticos que cumplieron condena en esas celdas.

Victor García / CADENA SER 27-09-2008

Probablemente la cárcel de Carabanchel no ha albergado a tanta gente desde que dejó de funcionar como prisión hace casi una década. Cientos de personas se han concentrado en el patio central, el lugar donde antaño se distribuía a los reos a sus celdas, para reclamar que la instalación penitenciaria se transforme en un Centro para la Paz y la memoria. Entre esas personas, muchos ex presos políticos del franquismo que, ya octogenarios, han rememorado su historia.
"Salimos con petición de pena de muerte, nos metieron en las celdas de condenados a muerte, hasta que vino confirmación después de que habíamos sido indultados", relataba a la Cadena SER uno de los manifestantes.
Armando Lopez Salinas finalista del premio Nadal de Literatura, Marcelino Camacho fundador de Comisiones Obreras o Gervasio Puerta, presidente de la asociación de ex presos políticos, son algunos de aquellos hombres que fueron privados de su libertad durante la post guerra y que han querido apoyar a los vecinos de Carabanchel.
Según el cartel que se publicó en el sitio web de la Asociación de vecinos de Aluche (arriba), no es casualidad que se eligiera el 27 de septiembre para convocar la manifestación a favor del centro para la memoria, puesto que el 27 de septiembre es el "aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo." El 27 de septiembre de 1975, sólo meses antes de la muerte de Franco, fueron fusilados tres miembros del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota) y dos de ETA.

Construida en 1940, inaugurada oficialmente en 1944, la cárcel de Carabanchel se cerró en 1998. El día después de su cierre, apareció en El mundo un artículo que aseguró que "[d]entro de unos meses. . .la prisión desaparecerá del mapa madrileño y sólo será recordada por ser el pudridero de los presos políticos de la dictadura franquista" (ver artículo original aquí). Como para contradecir esa predicción precipitada, unos 10 años después, continúa en pie la construcción abandonada; es más, la Asociación de los vecinos de Aluche pide explícitamente que "parte del edificio se mantenga para construir un equipamiento cultural que incluya un espacio para le memoria histórica de lo que representó el edificio" (ver el documento entero aquí).

(vista aérea de la cárcel)

Uno de los ejemplos más conocidos de la transformación de un sitio traumático de la memoria es la ESMA, lugar de detención, tortura y ejecución durante el Proceso. En 2004, como se puede ver en la foto de abajo, se convirtió en un "Espacio para la memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos."


Se ha hablado -- pero no parece que va a ocurrir - de hacer algo parecido con el Valle de los Caídos. Es obvio que para los que luchan por mantener viva la memoria de los ex-presos de la cárcel de Carabanchel, hay que preservar el espacio físico que está tan íntimamente vinculado con la época del franquismo, y con quienes la padecieron al construir esta cárcel y al vivir y morir dentro de ella. Un artículo de junio de 2008 en El País explica que la cárcel será demolida en octubre, pero eso no significa que no haya los que protestan la destrucción de este edificio y todo lo que representaba. Y tal vez, todo lo que aún representa:
Julián Rebollo, portavoz de la agrupación vecinal de Aluche, fue especialmente claro a la hora de mostrar su rechazo: "Nos pondremos delante de las máquinas cuando quieran derribar la cárcel. Hemos sufrido mucho con esa puta cárcel y no se puede derribar totalmente". Su propuesta es que la cúpula central de la prisión se convierta en un centro para la memoria histórica. El proyecto no contempla esta concesión, pero sí un monolito conmemorativo. ("Interior obtendrá. . .")
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