Hoy me ha llamado la atención el título de un artículo de Santos Juliá en Babelia, "La disección interminable de la Guerra Civil." En este reportaje que sirve de reseña breve de varios libros recién salidos sobre la guerra, Juliá traza la larga trayectoria del interés académico en este tema, concluyendo que "volverá a ser de aquí a que pasen otros 25 años y las salas de conferencias se llenen a tope y la Guerra Civil motive grandes ventas de libros, igual que ocurrió hace ahora 25 y 30 y 35 años." Por desgracia, dado el espacio limitado, Juliá no especula aquí de los motivos por los que la guerra sigue siendo un tema tan poderoso, tanto en el campo de la historia como en otras disciplinas. Y, a pesar de que su título indique cierto cansancio con el tema, Juliá parece más que dispuesto a continuar analizando el torrente de publicaciones sobre la guerra y, por supuesto, contribuyendo a ellas.
El aspecto de lo "interminable" en lo que se refiere al tema de la GCE y la represión ha sido una queja frecuente o, digamos, interminable también en la prensa española. Vemos la frustración con el tema cada vez que sale, según los críticos, "otra película ambientada en la guerra civil" o, en palabras del novelista Isaac Rosa, Otra maldita novela sobre la guerra civil. Para los hispanistas que estudian la literatura y el cine contemporáneos españoles, hace mucho tiempo que se declaró oficialmente "muerto" el tema de la memoria histórica. Cuando estudiosos prestigiosos declaran públicamente que un tema ya se ha agotado, está agotado; en contraste con hace 10 años, hoy es más y más difícil publicar en EE.UU. artículos o libros sobre la guerra -- o incluso la memoria en sí -- a menos que se haya elegido un tema realmente innovador, algo que ofrezca un ángulo especialmente único sobre una vieja historia. Los mismos críticos que proclaman muerto el tema de la guerra en el ámbito académico también han identificado (y parece que felizmente) el fin del auge de la novela de la guerra. Me gustaría responder a estas aseveraciones.
Por un lado opino que la producción "interminable" de textos sobre la guerra civil es un tema en sí que no se ha estudiado lo suficiente. Sí, hasta para mí, cuando se ve "objetivamente" el tema, es fatigante. Es imposible seguir la cantidad de publicaciones que salen sobre la contienda y lo que pasó después (aunque algunas siempre se destacan más, por supuesto). Si se ha hablado de tener acceso a demasiada información en la era digital, entonces pasa lo mismo cuando viene a investigar la guerra civil buscando en una librería o biblioteca. Sin embargo, lo que está claro es que aun hay la necesidad de escribir sobre la guerra y hay todavía la necesidad de leer sobre la guerra y verla representada en el cine. La guerra civil vende porque interesa. Pero ¿por qué sigue interesando? Porque hay un sinfin de asuntos pendientes que nada tienen que ver con la guerra misma, sino con todo lo que pasó después, y no se han resuelto todavía, incluso después de más de 30 años de democracia. Además, hoy día los investigadores tienen más acceso a los archivos y revelan cosas cada vez más horrorosas sobre la guerra y la represión franquista. Aun no he visto el nuevo libro de Paul Preston, pero no es un historiador que repite lo que ha dicho antes -- vuelve a los archivos y lleva años investigando para sacar a la luz nueva información que cambia lo que pensamos antes. Y ese es otro punto que no menciona Juliá cuando dice que la guerra civil es un tema que, desde los años 80, realmente no ha desaparecido nunca.
La historia de la guerra civil que se cuenta hoy no es la misma historia que se contaba en los 80, ni en los 90. Con cada década que pasa, cambia el discurso y se llega a un paso más a entender un pasado común. Pero aun no ha llegado el momento en que se puede haber de la "reconciliación" o el "consenso" sobre el pasado, y por eso se siguen comprando libros sobre la guerra, y las pelis siguen ganando Goyas, y los historiadores, escritores y cineastas encuentran cada vez más perspectivas desde las que analizar la contienda. Por bien o mal, se lee el pasado desde el presente. Todo lo que se escribe hoy sobre la guerra, se escribe en un contexto histórico particular que termina alternando la narrativa de la guerra que existía antes. Además, hoy hay el factor de narrar desde el punto de vista de la tercera generación.
Para terminar, me gustaría agregar que es importante destacar que el tema de la guerra es interminable porque el Estado español no ha hecho lo suficiente para obtener justicia -- por simbólica que sea -- para las víctimas del franquismo y sus familias. En cambio, de forma indirecta intentó "declarar muerto" el tema con la aprobación de la Ley de Memoria, la causa contra el juez Garzón y muchos otros actos significativos tan solo de nombre.
Uno se tiene que preguntar por qué casi todo lo que se escribe o se dice en la tele sobre la guerra se tiene que preceder - casi como un aviso o una disculpa -- por comentarios sobre la larga duración del tema. Es casi como si con estos comentarios se pidiera permiso por poder hablar de la guerra y no ofenderle a nadie. Ha llegado a ser como su propio tropo, lo de declarar la saturación de textos sobre la guerra civil. Pero ¿no será, para mucha gente, ya otra excusa para no tratar el tema? Por un lado, la producción y la venta constantes de libros sobre la guerra civil. Por otro lado, el deseo de hacerlos desaparecer de una vez. Entre los dos lados, ¿cómo se negocia el pasado?
Para mucha gente, hubo otra guerra después de la que terminó oficialmente en 1939. Y esa guerra también le parece interminable.
Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
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sábado, 23 de julio de 2011
domingo, 17 de julio de 2011
Entrevista con Paul Preston en El País
Hoy se publica en El País una entrevista bastante extensa con Paul Preston, el historiador inglés que recién publicó El holocausto español, un tomo de más de 800 páginas. La primera parte de la entrevista se centra en la biografía del historiador y luego pasa a cuestiones relacionadas a la guerra.Vi el nuevo libro de Preston cuando estuve en España, pero no lo compré. Entiendo la necesidad de escribir tanto, pero hablando como una simple lectora, confieso que no leo un tomo así de largo desde La Regenta. Por eso me siguen esperando estos títulos: Los libros arden mal, El corazón helado, La noche de los tiempos e Inés y la alegría. Son libros que requieren una seria dedicación de tiempo y energía, y no soy la clase de lectora que lee rápidamente o que puede empezar un libro y dejarlo por un tiempo. Dicho todo eso, me interesaría saber la opinión de los lectores españoles sobre la obra de Preston (porque es diferente leer la historia del país de uno cuando se escribe por un historiador extranjero, o por lo menos, pienso yo). Por lo general, parece que la obra de los historiadores británicos ha sido muy bien recibida y respetada en España.
Cuando pienso en Preston, siempre recuerdo el momento en que levanté la cabeza al leer una ponencia en Gales y lo vi sentado justo enfrente de mí. No hablaré aquí de qué pasó después durante el intercambio de comentarios, pero me limitaré a decir que sobreviví felizmente el interrogatorio, aunque con las manos temblando y las palmas, sudorosas de nervios.
Cuando pienso en Preston, siempre recuerdo el momento en que levanté la cabeza al leer una ponencia en Gales y lo vi sentado justo enfrente de mí. No hablaré aquí de qué pasó después durante el intercambio de comentarios, pero me limitaré a decir que sobreviví felizmente el interrogatorio, aunque con las manos temblando y las palmas, sudorosas de nervios.
domingo, 21 de marzo de 2010
Mis "libros de la semana"
Hace una semana que estoy de vacaciones, pero mañana vuelvo al trabajo, así que voy a aprovechar estas últimas horas para recomendar algunos libros importantes, que, aunque estén en inglés, puedan interesarle a alguno.
1. Cazorla Sánchez, Antonio. Fear and Progress. Ordinary Lives in Franco's Spain, 1939-1975. Wiley-Blackwell, 2010 (ISBN: 978-1-4051-3316-6)
Este libro forma parte de una nueva serie de libros publicados sobre la experiencia de personas cuyas vidas se vieron cambiadas radicalmente por la opresión y conmoción política en la historia moderna. Pronto saldrán dos volúmenes más, uno sobre la Alemania nazi, y la otra sobre la Rusia estalinista. Según la descripción de la editorial:
2. Everly, Kathryn. History, Violence, and the Hyperreal. Representing Culture in the Contemporary Spanish Novel. West Lafayette, IN: Purdue UP, 2010 (ISBN: 978-1-55753-558-0) [no hay una imagen disponible suficientemente grande para subir aquí]
Kathryn Everly es profesora en Syracuse University (New York) y su nombre se vincula con muchos estudios feministas de la literatura española. Su primer libro, Catalan Women Writers and Artists: Feminist Views from a Revisionist Space (2003), es un estudio de escritoras catalanas como Carme Riera, Montserrat Roig y Mercè Rodoreda. El nuevo proyecto de Everly se enfoca en la conceptualización de la historia en la literatura española reciente.
Este libro se divide en dos secciones principales; en la primera, "History or Creating the Past," la autora vuelve a la obra de Carme Riera, esta vez en un análisis de Dins el darrer bleu (En el último azul) y La meitat de l'ànima (La mitad del alma). También trata las dos últimas novelas de Javier Cercas y La voz dormida, de Dulce Chacón. Me sentí especialmente atraída a esta sección del libro puesto que he leído y estudiado con profundidad todas las obras tratadas, menos Dins el darrer bleu. Aunque Everly esté estudiando aquí la novela histórica, no indaga precisamente en las dimensiones de qué es lo "histórico," sino cómo la novela puede usarse para representar y enseñarnos sobre la historia. Según la autora, las novelas tratadas tienen que ver con una especie de "metahistoria," en que piden que los lectores analicemos la relación del pasado con el presente y lo histórico en relación con lo imaginario (29).
La segunda sección del libro retoma la literatura de la llamada "Generación X," como las novelas Historias del Kronen o De todo lo visible y lo invisible. Hay que decir que no soy gran aficionada de esta "literatura," probablemente porque leer Historia del Kronen me dejó con un mal sabor en la boca por sus descripciones misóginas y homófobas. Como objeto, supongo que se puede leer como un síntoma interesante de un determinado momento de la historia. Como Everly comenta, hasta ahora los estudios de la literatura de "Gen X" han tendido a enfatizar el rechazo a la Historia por parte de sus protagonistas jóvenes. Sin embargo, lo que propone la autora aquí es un análisis de estas obras basado en su aproximación al momento contemporáneo. Es decir, Everly afirma que mientras que estas novelas no desean echar la vista atrás, sí se interesan profundamente por el momento actual, como vemos en las descripciones detalladas de la cultura popular. De esta manera, según la autora, estas obras "reconcilian la novela con la globalización" (111).
3. Jerez-Farrán, Carlos and Samuel Amago, eds. Unearthing Franco's Legacy. Mass Graves and the Recovery of Historical Memory in Spain. Notre Dame, IN: U of Notre Dame P, 2010. (ISBN 13: 978-0-268-03268-5)
De todos los libros citados aquí, este es el que más me interesa. Como indica el título, el libro tiene que ver con las fosas comunes y la recuperación de la memoria histórica en España. El libro surgió de un simposio, "Franco's Mass Graves: An Interdisciplinary International Investigation," organizado por uno de los editores en 2005, en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos). Los autores de los ensayos representan nombres destacados en el hispanismo (Jo Labanyi, Joan Ramon Resina y Gina Herrmann), al igual que la historia (Paul Preston, Julián Casanova) y la antropología (Francisco Ferrándiz), haciendo que este libro sea realmente interdisciplinario, y que se apele a una variedad de públicos. En otro momento, después de haber leído detenidamente este libro, quizá lo reseñe aquí. Por ahora, decir que sin duda, representa una publicación significativa en torno a la memoria histórica en España. El hecho de que esté en inglés significa que estudiosos no hispanohablantes en este país tienen la oportunidad de conocer mucho más profundamente la historia española reciente. Me interesa especialmente la sección que considera el cine documental y su relación con la exhumación de fosas.
1. Cazorla Sánchez, Antonio. Fear and Progress. Ordinary Lives in Franco's Spain, 1939-1975. Wiley-Blackwell, 2010 (ISBN: 978-1-4051-3316-6)
Este libro forma parte de una nueva serie de libros publicados sobre la experiencia de personas cuyas vidas se vieron cambiadas radicalmente por la opresión y conmoción política en la historia moderna. Pronto saldrán dos volúmenes más, uno sobre la Alemania nazi, y la otra sobre la Rusia estalinista. Según la descripción de la editorial:This series focuses on the experience of ordinary people living through times of radical upheaval and oppression in modern history. Drawing on a variety of source materials, authors explore the social, economic, and cultural interactions between different authoritarian states and their citizens. They also shed light on the importance of factors such as class, gender, age, and ethnicity in history. Above all, the books remind us of the profound, daily struggles people often faced under these regimes, and they attest to the resilience of the human spirit.El libro se divide en cinco capítulos, enfocando al principio en la política del miedo que invadió al pueblo al entrar en poder Franco. Después se tienen en cuenta la pobreza y el hambre, la emigración y el llamado "tardofranquismo." Lo que se destaca en este libro, como indica el título, es la narración de testimonios personales de la vida diaria durante el franquismo. Estas historias, que se cuentan al lado de datos "históricos," subrayan la importancia de entender lo que experimentaba la gente durante el franquismo -- la Historia no es sólo fechas, nombres, batallas, sino que se hace también de la gente "sin nombre" que vivió y sufrió por épocas autoritarias como el franquismo. El libro cuenta con una amplia bibliografía en inglés y español. El autor es profesor de Historia en Trent University.
2. Everly, Kathryn. History, Violence, and the Hyperreal. Representing Culture in the Contemporary Spanish Novel. West Lafayette, IN: Purdue UP, 2010 (ISBN: 978-1-55753-558-0) [no hay una imagen disponible suficientemente grande para subir aquí]
Kathryn Everly es profesora en Syracuse University (New York) y su nombre se vincula con muchos estudios feministas de la literatura española. Su primer libro, Catalan Women Writers and Artists: Feminist Views from a Revisionist Space (2003), es un estudio de escritoras catalanas como Carme Riera, Montserrat Roig y Mercè Rodoreda. El nuevo proyecto de Everly se enfoca en la conceptualización de la historia en la literatura española reciente.
Este libro se divide en dos secciones principales; en la primera, "History or Creating the Past," la autora vuelve a la obra de Carme Riera, esta vez en un análisis de Dins el darrer bleu (En el último azul) y La meitat de l'ànima (La mitad del alma). También trata las dos últimas novelas de Javier Cercas y La voz dormida, de Dulce Chacón. Me sentí especialmente atraída a esta sección del libro puesto que he leído y estudiado con profundidad todas las obras tratadas, menos Dins el darrer bleu. Aunque Everly esté estudiando aquí la novela histórica, no indaga precisamente en las dimensiones de qué es lo "histórico," sino cómo la novela puede usarse para representar y enseñarnos sobre la historia. Según la autora, las novelas tratadas tienen que ver con una especie de "metahistoria," en que piden que los lectores analicemos la relación del pasado con el presente y lo histórico en relación con lo imaginario (29).
La segunda sección del libro retoma la literatura de la llamada "Generación X," como las novelas Historias del Kronen o De todo lo visible y lo invisible. Hay que decir que no soy gran aficionada de esta "literatura," probablemente porque leer Historia del Kronen me dejó con un mal sabor en la boca por sus descripciones misóginas y homófobas. Como objeto, supongo que se puede leer como un síntoma interesante de un determinado momento de la historia. Como Everly comenta, hasta ahora los estudios de la literatura de "Gen X" han tendido a enfatizar el rechazo a la Historia por parte de sus protagonistas jóvenes. Sin embargo, lo que propone la autora aquí es un análisis de estas obras basado en su aproximación al momento contemporáneo. Es decir, Everly afirma que mientras que estas novelas no desean echar la vista atrás, sí se interesan profundamente por el momento actual, como vemos en las descripciones detalladas de la cultura popular. De esta manera, según la autora, estas obras "reconcilian la novela con la globalización" (111).
3. Jerez-Farrán, Carlos and Samuel Amago, eds. Unearthing Franco's Legacy. Mass Graves and the Recovery of Historical Memory in Spain. Notre Dame, IN: U of Notre Dame P, 2010. (ISBN 13: 978-0-268-03268-5)
De todos los libros citados aquí, este es el que más me interesa. Como indica el título, el libro tiene que ver con las fosas comunes y la recuperación de la memoria histórica en España. El libro surgió de un simposio, "Franco's Mass Graves: An Interdisciplinary International Investigation," organizado por uno de los editores en 2005, en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos). Los autores de los ensayos representan nombres destacados en el hispanismo (Jo Labanyi, Joan Ramon Resina y Gina Herrmann), al igual que la historia (Paul Preston, Julián Casanova) y la antropología (Francisco Ferrándiz), haciendo que este libro sea realmente interdisciplinario, y que se apele a una variedad de públicos. En otro momento, después de haber leído detenidamente este libro, quizá lo reseñe aquí. Por ahora, decir que sin duda, representa una publicación significativa en torno a la memoria histórica en España. El hecho de que esté en inglés significa que estudiosos no hispanohablantes en este país tienen la oportunidad de conocer mucho más profundamente la historia española reciente. Me interesa especialmente la sección que considera el cine documental y su relación con la exhumación de fosas.
viernes, 23 de octubre de 2009
La "herencia" del franquismo
En: El Plural
23.10.09
CORAL BRAVO
Retazos
Paul Preston, el PP y las mentiras heredadas
El pasado lunes, Paul Preston, reconocido hispanista y catedrático de Historia Contemporánea Española, abrió en Huesca el Congreso “Vencedores y vencidos. Exilio y dictadura, setenta años después”, en el que diferentes expertos, como Jordi Gracia, José Andrés Rojo, Julián Casanova y Almudena Grandes, han tratado diversos temas (historia, arte, literatura, cine) relacionados con la dictadura nacional-católica y los exiliados de la Guerra Civil.
Me ha sido imposible asistir, pero he seguido la prensa para acceder, al menos, a los datos más relevantes que se han expuesto en el Congreso. Porque, a estas alturas, el pasado traumático que ha marcado en España la política y la sociedad durante muchas décadas, sigue siendo, en muchos aspectos, una incógnita a desvelar. A estas alturas, treinta y cuatro años de democracia no han sido suficientes para mirar los cuarenta años del franquismo con asepsia intelectual por parte de los consabidos sectores religiosos y políticos.
A estas alturas, en España sigue existiendo una derecha que quiere seguir ocultando las tremendas vergüenzas de una dictadura que sometió al país a la miseria, a la angostura vital y a la más implacable falta de libertad; ¿por qué si no el PP se ha opuesto a la Ley de Memoria? ¿Por qué si no ha hecho campaña de acoso y derribo contra el juez, Garzón, que pretendía restituir la dignidad a las víctimas del franquismo y a sus familias? ¿Por qué si no hablan los del PP de “reabrir heridas” cuando saben muy bien que esas heridas nunca se han curado? y ¿por qué, alejada de toda moderación democrática, la derecha continúa dando por válidas algunas mentiras del franquismo?
Para Paul Preston, según argumentó en su discurso inaugural, algunas respuestas están en el control absoluto que tuvo el franquismo de los medios de comunicación y del sistema educativo, que permitió al dictador “hacer cuajar ciertas mentiras” en las generaciones que crecieron en el estado represivo. También aludió a los cuarenta años que tuvieron los franquistas para hacer desaparecer las pruebas de sus crímenes, que fueron muchos; y se preguntó en voz alta: “Si los franquistas estaban tan orgullosos de lo que habían hecho, ¿por qué pusieron tanto empeño en hacerlo desaparecer?”. La propia derecha, por oponerse a desvelar la verdad de la dictadura, se autoinculpa.
Quizás sea ésa la explicación a que esa derecha que “sufrimos” continúe con esas mentiras aún “cuajadas” y sea, por eso, experta en embestir, en desprestigiar y en mentir indiscriminadamente; y en oponerse de manera sistemática a cualquier avance democrático; y en tapar, con increíble cinismo, sus descomunales corruptelas; y en manipular con mentiras manifiestas la conciencia de sus votantes.
Y en aliarse con los intereses de la jerarquía católica y, a su vez, ser referente político de la injerencia constante del clero en los asuntos públicos; y en hacer feroz campaña contra la educación democrática en la escuela; y en engañar a la ciudadanía con argumentos falaces sobre la Ley del aborto; y en tantas y tantas cosas que nos siguen alejando a los españoles de ese democratismo político que tanta falta nos hace.
Afortunadamente, existen expertos, historiadores, hombres y mujeres de la ciencia y la cultura que, con honradez intelectual, continúan desmadejando la inmensa maraña de incógnitas y mentiras que aún pululan en muchas conciencias. Y, mientras tanto, esta derecha impresentable, que se niega a condenar el franquismo, y que llama “asesinato” a la interrupción del embarazo según pautas científicamente consensuadas, vuelve la cabeza ante miles de muertes que ocurrieron hace no tantos años por defender la democracia y la libertad. A esas muertes no las llaman “asesinatos”; la aniquilación de esas vidas ni la contemplan. Tremenda contradicción que les define y les delata.
Coral Bravo es Doctora en Filología y miembro de Europa Laica
23.10.09
CORAL BRAVO
Retazos
Paul Preston, el PP y las mentiras heredadas
El pasado lunes, Paul Preston, reconocido hispanista y catedrático de Historia Contemporánea Española, abrió en Huesca el Congreso “Vencedores y vencidos. Exilio y dictadura, setenta años después”, en el que diferentes expertos, como Jordi Gracia, José Andrés Rojo, Julián Casanova y Almudena Grandes, han tratado diversos temas (historia, arte, literatura, cine) relacionados con la dictadura nacional-católica y los exiliados de la Guerra Civil.
Me ha sido imposible asistir, pero he seguido la prensa para acceder, al menos, a los datos más relevantes que se han expuesto en el Congreso. Porque, a estas alturas, el pasado traumático que ha marcado en España la política y la sociedad durante muchas décadas, sigue siendo, en muchos aspectos, una incógnita a desvelar. A estas alturas, treinta y cuatro años de democracia no han sido suficientes para mirar los cuarenta años del franquismo con asepsia intelectual por parte de los consabidos sectores religiosos y políticos.
A estas alturas, en España sigue existiendo una derecha que quiere seguir ocultando las tremendas vergüenzas de una dictadura que sometió al país a la miseria, a la angostura vital y a la más implacable falta de libertad; ¿por qué si no el PP se ha opuesto a la Ley de Memoria? ¿Por qué si no ha hecho campaña de acoso y derribo contra el juez, Garzón, que pretendía restituir la dignidad a las víctimas del franquismo y a sus familias? ¿Por qué si no hablan los del PP de “reabrir heridas” cuando saben muy bien que esas heridas nunca se han curado? y ¿por qué, alejada de toda moderación democrática, la derecha continúa dando por válidas algunas mentiras del franquismo?
Para Paul Preston, según argumentó en su discurso inaugural, algunas respuestas están en el control absoluto que tuvo el franquismo de los medios de comunicación y del sistema educativo, que permitió al dictador “hacer cuajar ciertas mentiras” en las generaciones que crecieron en el estado represivo. También aludió a los cuarenta años que tuvieron los franquistas para hacer desaparecer las pruebas de sus crímenes, que fueron muchos; y se preguntó en voz alta: “Si los franquistas estaban tan orgullosos de lo que habían hecho, ¿por qué pusieron tanto empeño en hacerlo desaparecer?”. La propia derecha, por oponerse a desvelar la verdad de la dictadura, se autoinculpa.
Quizás sea ésa la explicación a que esa derecha que “sufrimos” continúe con esas mentiras aún “cuajadas” y sea, por eso, experta en embestir, en desprestigiar y en mentir indiscriminadamente; y en oponerse de manera sistemática a cualquier avance democrático; y en tapar, con increíble cinismo, sus descomunales corruptelas; y en manipular con mentiras manifiestas la conciencia de sus votantes.
Y en aliarse con los intereses de la jerarquía católica y, a su vez, ser referente político de la injerencia constante del clero en los asuntos públicos; y en hacer feroz campaña contra la educación democrática en la escuela; y en engañar a la ciudadanía con argumentos falaces sobre la Ley del aborto; y en tantas y tantas cosas que nos siguen alejando a los españoles de ese democratismo político que tanta falta nos hace.
Afortunadamente, existen expertos, historiadores, hombres y mujeres de la ciencia y la cultura que, con honradez intelectual, continúan desmadejando la inmensa maraña de incógnitas y mentiras que aún pululan en muchas conciencias. Y, mientras tanto, esta derecha impresentable, que se niega a condenar el franquismo, y que llama “asesinato” a la interrupción del embarazo según pautas científicamente consensuadas, vuelve la cabeza ante miles de muertes que ocurrieron hace no tantos años por defender la democracia y la libertad. A esas muertes no las llaman “asesinatos”; la aniquilación de esas vidas ni la contemplan. Tremenda contradicción que les define y les delata.
Coral Bravo es Doctora en Filología y miembro de Europa Laica
martes, 11 de agosto de 2009
Festival de cine español en Londres
El London Spanish Film Festival tendrá lugar del 18 de septiembre al 3 de octubre de 2009, en el Cine Lumiere, 17 Queensberry Place, Londres. Entre las películas relacionadas con el tema de este blog son: Nedar, de Carla Subirana; Bucarest, la memòria perduda, de Albert Solé; Las cosas del querer, de Jaime Chávarri; El verdugo, de Luis García Berlanga; y Muerte de un ciclista, de Juan Antonio Bardem.
En este blog he escrito de los dos primeros títulos, documentales catalanes de 2008 que se conectan por el tema del Alzhéimer y la España franquista. Me alegra que los dos se estrenen en Londres y que también formen parte de una mesa redonda sobre la memoria colectiva en la España actual, dirigida por el prestigioso historiador de la GCE, Paul Preston.
Preston también incluirá en su discusión De monstruos y de faldas, cortometraje de Carolina Astudillo (24 mins., 2008). En De monstruos y de faldas, cuatro mujeres narran la experiencia de sus madres y tías, quienes fueron encarceladas en Les Corts, cárcel de Barcelona, donde actualmente existen grandes almacenes en la Diagonal.
En este blog he escrito de los dos primeros títulos, documentales catalanes de 2008 que se conectan por el tema del Alzhéimer y la España franquista. Me alegra que los dos se estrenen en Londres y que también formen parte de una mesa redonda sobre la memoria colectiva en la España actual, dirigida por el prestigioso historiador de la GCE, Paul Preston.
Preston también incluirá en su discusión De monstruos y de faldas, cortometraje de Carolina Astudillo (24 mins., 2008). En De monstruos y de faldas, cuatro mujeres narran la experiencia de sus madres y tías, quienes fueron encarceladas en Les Corts, cárcel de Barcelona, donde actualmente existen grandes almacenes en la Diagonal.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Términos
Varios historiadores e investigadores de la GCE han empleado los términos "holocausto" o "genocidio" al hablar de la represión que siguió la guerra. Obviamente, estos términos - sobre todo, "holocausto" - están cargados de significado. Para algunos, el "holocausto" es la exterminación nazi, y no tiene ninguna validez en el contexto español. Pero para otros, está claro que "holocausto," tanto como "genocidio," servirían para mejor describir o iluminar el caso español. Aquí sólo voy a citar estos últimos textos, pero en una entrada posterior será necesario también evaluar el uso y el peso de estas palabras con respecto al tema de la memoria histórica en España y a todo lo referente al informe oficial de Baltasar Garzón.
1) Paul Preston. The Spanish Holocaust. El gran historiador de la GCE escribe un libro con este título (no pude averiguar si ya se ha publicado o no). Aún no he podido conseguir un ejemplar aquí en Estados Unidos, pero sí encontré una referencia al "holocausto" en un libro anterior (2006) del mismo autor -The Spanish Civil War. Reaction, Revolution, and Revenge. A fines del libro, en el capítulo "Franco's Peace," Preston escribe, "[a]fter years in which the atrocities of Francoism were silenced in the interests of the consolidation of democracy, it is now possible to put together the overall picture of the Spanish holocaust" (313 subrayado mío). Aunque Preston no profundiza en el uso de este término, la discusión que sigue esta cita habla de los presos políticos que se vieron obligados a trabajar para la máquina nazi, y delas víctimas republicanas de los campos de concentración.
2) Montse Armengou y Ricard Belis. Las fosas del silencio. ¿Hay un holocausto español? El título del libro, al igual que su introducción, parece poner en duda la cuestión del "holocausto." Pero a pesar del signo de interrogación, los autores sugieren que "holocausto" es un término necesario en el contexto español; la ausencia de la palabra es simplemente un síntoma, como explican Armengou y Belis: "[m]ientras que otros genocidios han tenido su recuerdo gracias al efecto amplificador que han propuesto memoriales, homenajes, monumentos, películas y políticas internacionales, no se tiene presente lo que sucedió con la represión franquista" (23). Armengou y Belis nos recuerdan que "[d]estacados historiadores - el propio Paul Preston, por ejempolo - no tienen ningún reparo en aplicar a España el concepto de holocausto o genocidio en el sentido en que lo definió el jurista polaco Rafael Lemkin durante el juicio de Nuremberg; criminalidad o exterminio sistemático contra un grupo de personas por motivos de raza, religiosos o políticos" (23).* Armengou y Belis reconocen que emplear el término con respecto a la represión de la posguerra ha causado cierta tensión - según los autores, "[n]o deja de sorprender que los colegas más ofendidos por la denominación 'holocausto' fueran alemanes: al parecer también del holocausto se puede hacer un uso patrimonialista" (23).
3) Antonio Elorza. "El genocidio franquista." Este editorial acaba de aparecer hoy en El País. Elorza, un catedrático de Ciencia Política en la Complutense - y una figura bastante controvertida por comentarios que ha hecho sobre el Islam - escribe, "[e]n la dinámica que Garzón intenta poner en marcha, el establecimiento de un censo fiable de los asesinados podría llevar a la determinación de responsabilidades retrospectivas, sirviéndose del único camino que soslaya la prescripción: la figura del genocidio (subrayado mío)." Elorza continúa, explicando la evolución del concepto de "genocidio" en los años 40 y considerándolo en el contexto español. Como bien señala Elorza, en el caso español, no se está hablando de un aniquilamiento de una nación, de un grupo étnico o religioso, sino político; sin embargo, el autor arguye que "los dos componentes del concepto [de genocidio], la voluntad programada de aniquilamiento y la designación de un sujeto pasivo identificable, permiten. . .su aplicación al campo político," en que "miles de rojos exterminados en España" también eran "víctimas de un proyecto deliberado de aniquilamiento."
1) Paul Preston. The Spanish Holocaust. El gran historiador de la GCE escribe un libro con este título (no pude averiguar si ya se ha publicado o no). Aún no he podido conseguir un ejemplar aquí en Estados Unidos, pero sí encontré una referencia al "holocausto" en un libro anterior (2006) del mismo autor -The Spanish Civil War. Reaction, Revolution, and Revenge. A fines del libro, en el capítulo "Franco's Peace," Preston escribe, "[a]fter years in which the atrocities of Francoism were silenced in the interests of the consolidation of democracy, it is now possible to put together the overall picture of the Spanish holocaust" (313 subrayado mío). Aunque Preston no profundiza en el uso de este término, la discusión que sigue esta cita habla de los presos políticos que se vieron obligados a trabajar para la máquina nazi, y delas víctimas republicanas de los campos de concentración.
2) Montse Armengou y Ricard Belis. Las fosas del silencio. ¿Hay un holocausto español? El título del libro, al igual que su introducción, parece poner en duda la cuestión del "holocausto." Pero a pesar del signo de interrogación, los autores sugieren que "holocausto" es un término necesario en el contexto español; la ausencia de la palabra es simplemente un síntoma, como explican Armengou y Belis: "[m]ientras que otros genocidios han tenido su recuerdo gracias al efecto amplificador que han propuesto memoriales, homenajes, monumentos, películas y políticas internacionales, no se tiene presente lo que sucedió con la represión franquista" (23). Armengou y Belis nos recuerdan que "[d]estacados historiadores - el propio Paul Preston, por ejempolo - no tienen ningún reparo en aplicar a España el concepto de holocausto o genocidio en el sentido en que lo definió el jurista polaco Rafael Lemkin durante el juicio de Nuremberg; criminalidad o exterminio sistemático contra un grupo de personas por motivos de raza, religiosos o políticos" (23).* Armengou y Belis reconocen que emplear el término con respecto a la represión de la posguerra ha causado cierta tensión - según los autores, "[n]o deja de sorprender que los colegas más ofendidos por la denominación 'holocausto' fueran alemanes: al parecer también del holocausto se puede hacer un uso patrimonialista" (23).
3) Antonio Elorza. "El genocidio franquista." Este editorial acaba de aparecer hoy en El País. Elorza, un catedrático de Ciencia Política en la Complutense - y una figura bastante controvertida por comentarios que ha hecho sobre el Islam - escribe, "[e]n la dinámica que Garzón intenta poner en marcha, el establecimiento de un censo fiable de los asesinados podría llevar a la determinación de responsabilidades retrospectivas, sirviéndose del único camino que soslaya la prescripción: la figura del genocidio (subrayado mío)." Elorza continúa, explicando la evolución del concepto de "genocidio" en los años 40 y considerándolo en el contexto español. Como bien señala Elorza, en el caso español, no se está hablando de un aniquilamiento de una nación, de un grupo étnico o religioso, sino político; sin embargo, el autor arguye que "los dos componentes del concepto [de genocidio], la voluntad programada de aniquilamiento y la designación de un sujeto pasivo identificable, permiten. . .su aplicación al campo político," en que "miles de rojos exterminados en España" también eran "víctimas de un proyecto deliberado de aniquilamiento."
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