¡Bravo a la autora de este artículo!!
De: El País.com
TRIBUNA: MERCÈ RIVAS
¿Republicanas? Prostitutas o débiles mentales
MERCÈ RIVAS 27/09/2010
La Junta de Andalucía piensa indemnizar a las mujeres que fueron vejadas por ser republicanas. Más vale tarde que nunca, aunque, como era de esperar, a Dolores de Cospedal no le ha gustado. No importa. Es una gran oportunidad para reivindicar a miles y miles de mujeres que fueron pisoteadas por sus ideas o simplemente por estar casadas o ser hijas de republicanos. Nunca fueron reconocidas como presas políticas, sino como prostitutas.
La mayoría de ellas han sido y siguen siendo invisibles. Tan solo puntuales historiadores han investigado sus vidas. Y lo seguirán siendo mientras en nuestras escuelas no se explique qué pasó. Ni nuestros universitarios ni los estudiantes de Bachillerato reciben información. Para los libros de texto estas mujeres no existieron. Y las nuevas generaciones las van conociendo a través del cine, de las series de televisión y de algunos libros.
El catedrático Vicenç Navarro, de la Universidad Pompeu Fabra, todavía se sorprende cuando ve a sus alumnos hablar con soltura de las desapariciones y torturas en Chile y Argentina y de la total ignorancia de lo que pasó en España. Nadie conoce a esas 19 jóvenes del pueblecito sevillano de Guillena que fueron asesinadas en el verano de 1936 o a Amparo Barayón, mujer del escritor Ramón J. Sender, que antes de ser fusilada le enviaba una nota a su marido diciéndole que habían hecho desaparecer a su hija Andreína.
En cambio, para los vencedores de la Guerra Civil, las mujeres fueron un pilar importante de su nuevo régimen dictatorial. Enfocaron en ellas toda su ideología y las convirtieron en su arma más importante para educar a futuras generaciones, para conseguir que las familias fueran el núcleo de la sociedad en donde "los valores del franquismo" se mantuviesen y proliferasen.
Y, por supuesto, con el entusiasmo de la jerarquía católica. No olvidemos que la mayoría de las hacinadas y cochambrosas cárceles fueron administradas y custodiadas por órdenes religiosas femeninas.
La influencia que las mujeres lograron para reproducir la represión moral y política fue una de las más útiles armas del régimen franquista. Abnegadas, calladas y obedientes, las mujeres del franquismo renunciaron, quizás sin saberlo, a vivir su propia vida, para servir a los intereses del poder establecido.
En cuanto a las republicanas, por el hecho de haber perdido una guerra se convirtieron en seres inferiores, en lo que el historiador Ricard Vinyes denomina la "degeneración social del disidente". "Al fin y al cabo", añade Vinyes, "desproveer al enemigo de condición humana ha sido un requerimiento previo a su aniquilación".
Y si hay que recordar a algún experto en humillar y aniquilar a estas mujeres fue el comandante-psiquiatra Vallejo Nájera, que no dudaba en definirlas como "débiles mentales". Director del Gabinete de Investigaciones Sociológicas, nombrado directamente por Franco, teorizó hasta la saciedad sobre la inferioridad mental de la mujer-disidente.
En sus experimentos en la cárcel de Málaga, agrupaba a las presas por categorías de peligrosidad, considerando "las más degeneradas" a las que eran marxistas y catalanas.
En medio de tanto odio, la Fiscalía del Estado se alarmaba del aumento espectacular de suicidios: un 71,3% más que en el año 1932. Fue lo que acabó haciendo la licenciada en Ciencias Matilde Landa, detenida y trasladada a la cárcel de Ventas de Madrid en 1939, condenada a muerte e indultada gracias a las numerosas gestiones de sus familiares. Pasó 30 años en prisión antes de quitarse la vida.
De las presas de la cárcel de Málaga, Vallejo Nájera afirmaba que habían actuado "empujadas por el resentimiento y el fracaso social que en las mujeres era más notorio dada su perversión moral y sexual". Se las machacó de forma especial no solo por sus ideas políticas, sino por el hecho de ser mujeres. La virilidad de los vencedores se conformó como un elemento esencial. De ahí que la principal forma de represión fue la violación.
Como afirmaba la madrileña Juana Doña, militante del Partido Comunista condenada a muerte, "se violaba en las comisarías, en los centros de Falange, en las cárceles, en los domicilios requisados", hasta el punto de que incluso en los informes de la Fiscalía se habló del alarmante ingreso en prisión de mujeres por el hecho de haber abortado, añadiendo siempre la coletilla ideológica: "La mujer ahora prefiere la muerte a la maternidad".
Esta violencia fue impulsada desde el poder. Solo hay que recordar las arengas del general Queipo de Llano: "Nuestros valientes legionarios han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y de paso también a sus mujeres. Esas comunistas y anarquistas se lo merecen. No se van a librar por mucho que forcejeen".
Muchas de ellas ya han fallecido, pocas siguen entre nosotros, pero los que sí están y deberían conocer a fondo lo que pasó son sus nietos y bisnietos. Mientras que no se explique a los jóvenes quiénes fueron y qué hicieron estas mujeres, no podremos dar por superada una etapa de nuestra historia. Lo más triste es que personas como Cospedal, que han tenido la oportunidad de leer e informarse, no lo hayan hecho.
Mercè Rivas Torres es periodista, autora de Los sueños de Nassim y Vidas.
Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
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domingo, 26 de septiembre de 2010
viernes, 7 de agosto de 2009
Viejos fantasmas: "Estado policial" vs. "franquista de Champions League"
Ayer María Dolores de Cospedal le acusó al gobierno de haber creado un "Estado policial," destinado a perseguir políticos de su partido, el PP. Hoy he leído un comentario de Eduardo Madina, en que el Secretario general del PSOE en el Congreso critica duramente al PP valenciano : "Resulta fácil comprender, por tanto, que al PP valenciano que encuentra idóneos a procuradores franquistas no le guste Leire Pajín para la representación democrática de la sociedad valenciana." Madina, hablando en defensa de Leire Pajín, explica que al PP valenciano sólo le gusta votar como José Miguel Ortí, el senador "popular" valenciano entre 1986-1996, "al que define como 'un franquista de Champions League.'"
Sin duda, las palabras de Madina van en respuesta a las de Cospedal. Aquí, lo que me interesa no es tanto el porqué de los comentarios hechos por Cospedal y Madina, sino las alusiones a la dictadura franquista que hacen ambos. Por su parte, Cospedal utiliza la frase "Estado policial," algo que muy fácilmente podría haber descrito el régimen franquista. De manera implícita, Cospedal asocia al gobierno actual con el franquismo (o por lo menos con algún gobierno totalitario), especialmente cuando habla del "grave riesgo" que corre la democracia bajo la Presidencia de Zapatero. Por su parte, Madina le responde indirectamente a Cospedal, conectando a los del PP de hoy - Rajoy, Cospedal, Sáenz de Santamaría - con dirigentes "franquistas" del pasado.
Es muy interesante cómo los dos políticos, de bandos ideológicos totalmente opuestos,recurren a fantasmas del pasado para establecer sus críticas. Es difícil o imposible imaginar cómo alguien del PP se atrevería a llamar "franquista" a cualquier persona. En contraste, puesto que se les "prohíbe" tal término, tienen que limitarse a utilizar referencias al fascismo, totalitarismo, nazismo, etc. Los casos de España y Estados Unidos son totalmente distintos; no obstante, vale la pena mencionar un ejemplo reciente para explicar lo que quiero decir. Hay los que se empeñan en llamarle "nazi" o "fascista" a Obama - hasta existen fotos en webs de la extrema derecha en que se le han dibujado un bigote al estilo de Hitler! Apropiar un término como "nazi" y emplearlo contra un afro-americano es un cargo muy grave, y se debe considerar así. Volviendo al ámbito español, puede que a ciertos dirigentes del PP les moleste su "herencia" franquista, y así, antes de ser criticados ellos por ser "fachas," prefieren acusarles a los demás de este delito.
La izquierda también recurre a términos de alto valor político - en este caso "franquista" - para acusar y deshonrar públicamente a sus oponentes. ¿Quién desea que le llamen "franquista"? Todo el mundo sabe que no es un título de honor: es decir que uno pertenece a otra generación o que es de la vieja guardia. Es decir que sus ideas están pasadas de moda. Pero lo más serio es que decir "franquista" equivale a no ser demócrata -- o, por lo menos, no gustar la democracia.
Los comentarios de Cospedal y Madina pueden parecer inocuos cuando se comparan con otros que se han hecho en otras circunstancias. Pero a mi parecer realmente nos ofrecen dos oportunidades de ver resurgir los viejos fantasmas de la dictadura. El régimen mantiene una presencia hasta en la terminología que eligen los políticos.
Sin duda, las palabras de Madina van en respuesta a las de Cospedal. Aquí, lo que me interesa no es tanto el porqué de los comentarios hechos por Cospedal y Madina, sino las alusiones a la dictadura franquista que hacen ambos. Por su parte, Cospedal utiliza la frase "Estado policial," algo que muy fácilmente podría haber descrito el régimen franquista. De manera implícita, Cospedal asocia al gobierno actual con el franquismo (o por lo menos con algún gobierno totalitario), especialmente cuando habla del "grave riesgo" que corre la democracia bajo la Presidencia de Zapatero. Por su parte, Madina le responde indirectamente a Cospedal, conectando a los del PP de hoy - Rajoy, Cospedal, Sáenz de Santamaría - con dirigentes "franquistas" del pasado.
Es muy interesante cómo los dos políticos, de bandos ideológicos totalmente opuestos,recurren a fantasmas del pasado para establecer sus críticas. Es difícil o imposible imaginar cómo alguien del PP se atrevería a llamar "franquista" a cualquier persona. En contraste, puesto que se les "prohíbe" tal término, tienen que limitarse a utilizar referencias al fascismo, totalitarismo, nazismo, etc. Los casos de España y Estados Unidos son totalmente distintos; no obstante, vale la pena mencionar un ejemplo reciente para explicar lo que quiero decir. Hay los que se empeñan en llamarle "nazi" o "fascista" a Obama - hasta existen fotos en webs de la extrema derecha en que se le han dibujado un bigote al estilo de Hitler! Apropiar un término como "nazi" y emplearlo contra un afro-americano es un cargo muy grave, y se debe considerar así. Volviendo al ámbito español, puede que a ciertos dirigentes del PP les moleste su "herencia" franquista, y así, antes de ser criticados ellos por ser "fachas," prefieren acusarles a los demás de este delito.
La izquierda también recurre a términos de alto valor político - en este caso "franquista" - para acusar y deshonrar públicamente a sus oponentes. ¿Quién desea que le llamen "franquista"? Todo el mundo sabe que no es un título de honor: es decir que uno pertenece a otra generación o que es de la vieja guardia. Es decir que sus ideas están pasadas de moda. Pero lo más serio es que decir "franquista" equivale a no ser demócrata -- o, por lo menos, no gustar la democracia.
Los comentarios de Cospedal y Madina pueden parecer inocuos cuando se comparan con otros que se han hecho en otras circunstancias. Pero a mi parecer realmente nos ofrecen dos oportunidades de ver resurgir los viejos fantasmas de la dictadura. El régimen mantiene una presencia hasta en la terminología que eligen los políticos.
jueves, 6 de agosto de 2009
¿Es broma? Cospedal: España opera bajo un "Estado policial"
Me encanta la manera que tiene la derecha de criticar el estado actual de las cosas, avisándonos siempre que la democracia está en peligro, la democracia está en peligro!!! En Estados Unidos se hace de una manera implícita, por un grupo minoritario de gente sin nada mejor que hacer, que están seguros que Obama no es ciudadano legítimo de este país. En España, al PP le gusta recordar al público que se debe asociar al gobierno actual con la dictadura de Franco (claro, sólo por alusión, no por nombre). Es muy conveniente, sobre todo cuando el partido de uno está bajo la lupa.
foto de María Dolores Cospedal, El País
Según un reportaje de EFE, publicado hoy en diversos medios, la secretaria y "número dos" del PP, María Dolores de Cospedal, ha afirmado que España vive un "Estado policial" en que el Gobierno emplea "a las instituciones, a la Fiscalía General, a la policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia". Según la secretaria, "Perseguir a la oposición" es "propio de un sistema antidemocrático." "Esto es lo que practica el Gobierno aunque al PSOE no le guste oirlo; pero es así y así está poniendo en grave riesgo a la democracia, en grave riesgo a las instituciones de la democracia" (énfasis mío).
Que yo sepa, la frase "Estado policial" se refiere a la vigilancia extrema -- no sólo de políticos corruptos o los involucrados con ellos, sino de la población entera de un país. No necesariamente excluye a los gobiernos democráticos, pero generalmente se refiere a gobiernos totalitarios. Corea del Norte sería un ejemplo perfecto, no España. Según Wikipedia, "estado policial" se define como: "un estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad, particularmente a través de la supresión de las libertades civiles y a menudo mediante una fuerza de policía secreta y un gran despliegue e inversión en mecanismos de vigilancia. Esto implica que el control por el gobierno contradice la voluntad de los individuos que están siendo controlados. Así, un estado policial es inherentemente antidemocrático. Es similar a la ley marcial."
foto de María Dolores Cospedal, El PaísSegún un reportaje de EFE, publicado hoy en diversos medios, la secretaria y "número dos" del PP, María Dolores de Cospedal, ha afirmado que España vive un "Estado policial" en que el Gobierno emplea "a las instituciones, a la Fiscalía General, a la policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia". Según la secretaria, "Perseguir a la oposición" es "propio de un sistema antidemocrático." "Esto es lo que practica el Gobierno aunque al PSOE no le guste oirlo; pero es así y así está poniendo en grave riesgo a la democracia, en grave riesgo a las instituciones de la democracia" (énfasis mío).
Que yo sepa, la frase "Estado policial" se refiere a la vigilancia extrema -- no sólo de políticos corruptos o los involucrados con ellos, sino de la población entera de un país. No necesariamente excluye a los gobiernos democráticos, pero generalmente se refiere a gobiernos totalitarios. Corea del Norte sería un ejemplo perfecto, no España. Según Wikipedia, "estado policial" se define como: "un estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad, particularmente a través de la supresión de las libertades civiles y a menudo mediante una fuerza de policía secreta y un gran despliegue e inversión en mecanismos de vigilancia. Esto implica que el control por el gobierno contradice la voluntad de los individuos que están siendo controlados. Así, un estado policial es inherentemente antidemocrático. Es similar a la ley marcial."
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