Diálogos intergeneracionales sobre la guerra civil española y el franquismo en la España actual Intergenerational Dialogues on the Spanish Civil War and Francoism in Contemporary Spain
lunes, 26 de octubre de 2009
El miércoles - la excavación de la "fosa de Lorca"
Donde puede estar el cuerpo de Lorca
El miércoles comienza la excavación de las fosas
EL PLURAL / ANDALUCÍA
La consejera andaluza de Justicia y Administración Pública, Begoña Álvarez, ha anunciado hoy que las tareas de excavación en las fosas de Alfacar (Granada) donde se cree que podría yacer el poeta Federico García Lorca comenzarán el próximo miércoles por la tarde o el jueves por la mañana
La titular de Justicia ha explicado que estos trabajos comenzarán una vez que concluya la instalación en el paraje de Fuente Grande de la carpa metálica, que comenzó la semana pasada y con la que se pretende proteger el terreno de las inclemencias del tiempo y garantizar la intimidad de las actuaciones.
Las familias ya están informadas
Álvarez, que ha asistido a la primera reunión científica de preparación del proyecto DNA-Prokids, ha señalado además que el asesor para la Memoria Histórica Francisco Javier Giráldez, coordinador de los trabajos, se ha dirigido hoy mismo a las familias y a las asociaciones implicadas para informarles de todo el proceso.
Trabajos “lentos y complejos”
Por su parte, José Antonio Lorente, que dirigirá la investigación forense de los restos que se puedan encontrar en los enterramientos comunes, ha declarado que al tratarse de exhumaciones "manuales" los trabajos serán "lentos" y "complejos". Aunque no ha querido precisar el tiempo en el que se podrían prologar, ha considerado que no será menor a tres meses y que se trabajará "intensamente", de forma "sistemática y permanente".
Ya hay muestras de ADN de familiares
Según este experto, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada (UGR) y uno de los mayores especialistas en identificación basada en análisis de ADN, el equipo que participará en el proceso no está totalmente cerrado y se irá conformando en función de las necesidades que surjan. Ha añadido que ya cuentan con muestras de ADN de algunos de los familiares que han pedido que los restos de sus parientes sean identificados.
Georradar
Las seis posibles fosas sobre las que se intervendrá fueron detectadas por el Instituto Andaluz de Geofísica durante las labores previas de exploración del terreno llevadas a cabo en el parque de Alfacar con georradar.
Sólo cuatro cuerpos por identificar
Aunque se pretenden excavar las seis fosas y exhumar los restos que en ellas se encuentren, sólo serán identificados inicialmente los de los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, el inspector de tributos Fermín Roldán y el restaurador Miguel Cobo, puesto que así lo han solicitado familiares y asociaciones "conforme a Derecho".
martes, 20 de octubre de 2009
Siete preguntas sobre la "fosa de Lorca"
Lorca Confidencial: comienza la exhumación más secreta
* Esta semana comienzan los trabajos de excavación en la supuesta fosa del poeta
* Se identificarán y entregarán sólo los restos de los asesinados cuyas familias lo han pedido
* El reducido equipo de profesionales ha tenido que firmar un convenio de confidencialidad
Por EDU SÁNCHEZ (SOITU.ES)
Actualizado 19-10-2009 14:41 CET
Han pasado 73 años y sigue siendo el símbolo de la crueldad y la sinrazón de la Guerra Civil española. Sus poemas, sus obras de teatro, incluso algunas de sus interpretaciones al piano han podido recuperarse del olvido y el silencio al que la dictadura quiso condenarlas. Pero no así su cuerpo, que reposa de manera anónima en la sierra granadina, según la mayoría de los expertos. Ahora las tierras de Alfácar serán abiertas en busca de los restos de Federico García Lorca y sus compañeros de martirio. Él podría ser el único, sin embargo, que permanezca allí de manera anónima para la eternidad.
Comienza uno de los trabajos de exhumación más mediáticos de la reciente historia de España. Pero también, el trabajo arqueológico con más medidas de seguridad y privacidad de los numerosos que se vienen realizando desde hace años de manera voluntaria por las Asociaciones de Memoria Histórica, por expreso deseo de las familias implicadas. ¿Fue en esa zona de la sierra, junto a la Fuente Grande, donde fusilaron al autor de 'Mariana Pineda'? ¿Decía la verdad Manuel Castilla, 'Manolillo, el comunista' cuando señaló el sitio donde había enterrado a Lorca con sus propias manos? ¿Insistirán los descendientes del granadino más universal en su idea de mantener en el anonimato los restos de su tío? Intentamos aclarar algunas dudas sobre los trabajos que ahora empiezan.
¿Qué comienza esta semana? - Tras muchos años de litigio entre las familias de los fusilados al comienzo de la guerra civil en la sierra de Granada y las autoridades autonómicas, provinciales y municipales; y con la reticencia siempre de la familia del poeta, por fin, esta semana comienzan los trabajos de excavación y exhumación en el parque Federico García Lorca del municipio de Alfácar. En esa tierra de yerbajos y pedruscos, el joven Manuel Castilla, 'Manolillo, el comunista' aseguró al historiador Agustín Penón, y años más tarde al hispanista Ian Gibson, que con sus propias manos había enterrado bajo un olivar al poeta y a tres compañeros de martirio la madrugada del 18 de agosto de 1936.
Ahora, tras el proceso judicial abierto por Garzón contra los crímenes del franquismo hace un año, los trabajos de la Asociación granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH) y la larga década que llevan litigando judicialmente algunos familiares de fusilados, por fin se abrirá la tierra de Alfácar y se conocerá parte de la historia. La parte que las familias implicadas han consentido y que la Junta de Andalucía se ha comprometido a respetar.
¿Dónde son los trabajos?
- Desde hoy un pequeño equipo de especialistas comienza a trabajar en seis puntos enmarcados en un perímetro de 200 metros cuadrados dentro del Parque Federico García Lorca [ver mapa] en la localidad granadina de Alfácar. Son seis puntos donde los técnicos del Instituto Andaluz de Geofísica —dirigido por José Antonio Peña— han detectado, gracias al georradar, movimientos y cambios de densidades en la tierra, así como posibles restos óseos a una profundidad de entre 0,60 y 1,80 metros.
¿Quién participa?
- Tras la firma del convenio entre la Junta de Andalucía, la Diputación de Granada, el Ayuntamiento de Alfacar, la Universidad de Granada y la Asociación granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica se ha creado un equipo técnico integrado por el historiador Rafael Gil Bracero, experto en la represión franquista y vicepresidente de la AGRMH, además de alcalde socialista de Pulianas, el municipio de donde era maestro uno de los fusilados, Dióscoro Galindo; el arqueólogo Francisco Carrión, doctor en Arqueología y codirector de las expediciones científicas de la Universidad de Granada en África; el forense José Antonio Lorente, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, y responsable de identificar, entre otros, los huesos de Cristóbal Colón; y la historiadora Maribel Brenes, presidenta de la AGRMH y responsable de elaborar un mapa de fosas en la provincia.
Este reducido equipo de profesionales ha tenido que firmar un contrato de confidencialidad. Trabajarán bajo una carpa levantada sobre el perímetro de 200 metros cuadrados y tendrán prohibido llevar teléfonos móviles, cámaras fotográficas o grabadoras. El lugar estará vigilado día y noche por agentes de seguridad y sólo un asesor de la Junta de Andalucía procederá a hacer una grabación "oficial" que se distribuirá si no perjudica los intereses de las familias afectadas.
¿A quién se busca y quién será identificado?
- En principio, se cree que hay seis personas enterradas en esta zona. Los descendientes de tres de ellos —más los responsables del sindicato CGT al que pertenecía un cuarto sin familia— han pedido su localización e identificación. Se trata del banderillero Antonio Galadí, el restaurador Miguel Cobo, el inspector de impuestos Fermín Roldán y el también banderillero Joaquín Arcollas. De los tres primeros sí hay descendientes directos, por lo que se contará con pruebas de ADN —que garantizan aproximadamente un 70% la identificación—. Del cuarto sólo se podrá tratar de identificarlo a través de material fotográfico, una tarea muy difícil según los expertos.
El quinto cuerpo que posiblemente se encuentre enterrado en este lugar es el del 'maestro cojo', Dióscoro Galindo. Este profesor de la localidad de Pulianas, que perdió su pierna izquierda siendo un niño y que participó en las últimas elecciones de 1936 en favor del Frente Popular, compartió las últimas horas de vida con Lorca. Hace más de una década una de sus nietas —Nieves García Catalán, acogida por la familia cuando apenas tenía unos días de vida— lleva luchando por recuperar los restos de su abuelo. Por contra, los descendientes biológicos del maestro se negaban a la exhumación, por lo que era difícil cotejar con pruebas de ADN los restos. Sin embargo, este fin de semana la familia ha abierto la puerta a una posible colaboración a la vista de las medidas de privacidad establecidas por la Junta.
¿Cuál es la postura de la familia de Lorca?
- Los huesos más famosos de estas fosas, sin embargo, puede que finalmente no sean identificados. Los sobrinos de Federico García Lorca se han negado desde el principio a "remover" esas tierras y han sido partidarios de dejar la situación tal y como se mantiene desde hace 73 años. Consideran que debían seguir en ese lugar que ha recibido ya la consideración de "lugar apto para el enterramiento", por lo que podrán seguir allí reposando los restos cuyas familias así lo deseen. Los descendientes del granadino más universal consideran que la presencia allí de Lorca garantiza la protección del lugar frente a posibles especulaciones, en detrimento de otras víctimas anónimas. Ahora, sin embargo, no se niegan a colaborar con la identificación y disponer de los huesos.
Frente a la postura de la familia siempre ha estado el deseo del hispanista irlandés Ian Gibson, quien ha confesado que encontrar los restos de Lorca es la "obsesión" de su vida. Él fue el primero en publicar una exhaustiva investigación de las últimas horas del poeta y quien dio a conocer el lugar donde supuestamente está enterrado. Gibson ha señalado que si finalmente no se hace público los resultados de la investigación se marchará de España.
¿Quién le ha buscado durante estos años?
- Desde aquella madrugada del 18 de agosto de 1936, cuando la noticia de la muerte del poeta corrió por Granada como la pólvora, la obsesión por encontrar los restos de Lorca ha sido una constante. Hace sesenta años el británico-maltés Gerald Brenan llegó a una Granada todavía sumida en el miedo de la posguerra y preguntó por el rastro del escritor, no sin grandes dificultades ante el silencio impuesto en una provincia que trataba de olvidar a su hijo más ilustre. Luego llegaría Agustín Penón desde Nueva York, donde se habían exiliados sus padres. A mediados de los cincuenta realizó la investigación más extensa, que incluía una entrevista con el hombre que había arrestado al poeta (Ramón Ruiz Alonso) y con Manuel Castilla, 'Manolillo, el comunista', quien había enterrado con sus propias manos a Lorca. La misma historia contó una década después el irlandés Ian Gibson, quien la pudo publicar en 1972, aunque fuera de España.
¿Dónde se ha dicho que podía estar enterrado?
- "En este rodal de aquí desde luego que es; más arriba o más abajo, pero en este rodal, junto al olivo". No tenía dudas 'Manolillo, el comunista' del lugar donde le habían obligado a cavar la fosa para Lorca y sus compañeros fusilados. Ahí, junto al olivo viejo levantaron un monolito las autoridades en recuerdo del poeta y de todas las víctimas de la guerra civil y la represión franquista. En 1986 el ayuntamiento de Alfácar abrió el Parque Federico García Lorca, que ahora tiene la consideración de "lugar apto para el enterramiento".
Pero además de este sitio, también se ha especulado con otros. A unos 400 metros, en la cuneta de la carretera que comunica las localidades de Alfácar y Víznar, se encuentra la zona conocida como 'El Caracolar' [ver mapa]. En este terrero igual de hosco, seco y donde sólo crecen los olivos y algún pequeño arbusto, podrían haber enterrado los cuerpos. Entre dos árboles hay colocada una gran piedra sobre la que se puede distinguir la forma de una cruz rudimentaria hecha a mano. Quizá la hizo el sepulturero para evitar que los agricultores que trabajaban estas tierras levantaran los cuerpos con el arado.
Algunos historiadores han sostenido, sin mucha base científica ni historiográfica, que dos días después de su fusilamiento, el padre del poeta exhumó el cadáver de madrugada y lo sepultó en los cimientos de la Huerta de San Vicente, la casa de veraneo de la familia en Granada. Otros, como el escritor Miguel Caballero no descartan que pueda descubrirse que los huesos del autor del 'Romancero gitano' acabaron, como tantos otros miles, en los nichos anónimos del Valle de los Caídos.
sábado, 17 de octubre de 2009
Dos cuadros de José Guerrero
Leyendo el blog Arte Spain me encontré con esta obra de José Guerrero, pintor español que falleció en 1991. El pintor granadino terminó en Francia en los años 40, para luego irse a Estados Unidos. No sé nada de este cuadro ni de su artista, pero es imposible no entender la alusión a la bandera republicana que se hace con la brocha aquí. No he podido averiguar el título del cuadro, pero en dos webs se dice que se llama "El artista pintando en su estudio en Nueva York en los 80."Según parece, Guerrero mantuvo una amistad con Federico García Lorca, y la obra "La aparición" de 1946 se relaciona directamente con una conversación entre los dos en Granada, antes que el poeta fuera a Nueva York. Se puede leer un reportaje extenso sobre ese cuadro (abajo) aquí. Dadas las noticias de estos últimos días acerca de la apertura de la posible tumba de Lorca, pienso que el cuadro es especialmente significativo.
viernes, 16 de octubre de 2009
HOY - primer programa de la cuarta temporada de "La Memoria"
Programa "La Memoria" vuelve a emitir esta noche, a las 21,30 h en Radio Andalucía (para los lectores del CST en Estados Unidos, serían las 14,30 h). Si tenéis la oportunidad de escuchar, por favor, apoyad el programa por pasar por su web, escucharlo en internet, o dejar un comentario en el blog. Hace unas semanas un grupo de personas - yo, incluida - hicimos una petición a Canal Sur Radio y RTVA para que no se retirara el programa, que llevaba 3 años emitiendo noticias en torno a la recuperación de la memoria histórica en España. Este programa es una fuente valiosa de información para todos, y sigue siendo el único espacio radiofónico en España que aborda temas así. Ayudemos a que se siga emitiendo!Esta noche Begoña Álvarez, consejera de Justicia del Gobierno andaluz, hablará con el presentador Rafael Guerrero sobre la apertura de la "fosa de Lorca.
The radio program "La Memoria" is back on the air tonight, broadcasting at 9:30 pm on Radio Andalucía (for those readers in CST in the U.S., I believe that would be 2:30 pm - before the clocks change this fall). If you have the chance to listen, please support the program by visiting its website, listening to it online, or leaving a comment on the blog. A few weeks ago, a group of people - myself included - made a request to Canal Sur Radio and RTVA to keep the program on the air, which has been broadcasting for 3 years on news related to the recovery of historical memories in Spain. This show is a valuable source of information for all, and it continues to be the only airspace dedicated to this topic in Spain. Let's help keep it on the air!
Tonight, host Rafael Guerrero will speak with Begoña Álvarez, advisor on Justice in the Government of Andalusia, regarding the opening of the "Lorca's grave."
domingo, 11 de octubre de 2009
Más sobre el "caso Lorca" y la influencia de los medios
Federico y la extraña familia
La resistencia del clan a la exhumación del poeta desconcierta a las asociaciones de memoria
A. AVENDAÑO / A. MUNÁRRIZ - SEVILLA - 11/10/2009 08:00
¿De quién es Lorca? Mientras esta pregunta no obtenga una respuesta unánime no concluirá la controversia soterrada, pero con cierto grado de enconamiento, entre los sobrinos de Federico García Lorca que administran su legado, por una parte, y las asociaciones de la memoria histórica, numerosas voces en la izquierda y buena parte de los admiradores de la obra del poeta, por otra. Encabezados por Laura García-Lorca de los Ríos, los portavoces familiares vienen, en definitiva, a sostener que los versos de Lorca son de todos, pero sus huesos son de la familia, mientras que los alineados en la trinchera de enfrente defienden, con el hispanista Ian Gibson a la cabeza, que versos y huesos son de todos.
Un relato sin moraleja
Aun así, esta no es una historia de buenos y malos: el repaso detallado de los argumentos y actitudes de un lado y otro no arroja una conclusión clara ni desprende una moraleja nítida con la que atizar las cabezas culpables de los adversarios.Extraña situación. Y extraña familia: su comportamiento no sólo es poco comprendido, sino que se ha ganado la animadversión de una gran parte de la izquierda, en la que a su vez se sitúan los miembros más notorios del clan. "Los restos de Federico y su memoria son de la humanidad. No es patrimonio exclusivo de sus sobrinos, como sí lo es su obra, y bien que lo aprovechan", afirma Francisco González Arroyo, ex presidente de la ARMH. Rafael López, presidente de Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, coincide con Arroyo en que "Lorca es un personaje público que no debería pertenecer exclusivamente a la memoria particular de su familia". "Nuestro deseo es que no se remuevan los restos", replica la familia, que añade que las circunstancias de la muerte del poeta son de sobra conocidas y no es preciso ahondar más. Aun así, los herederos han ido modificando su negativa inicial para admitir, en sus últimas alegaciones a la apertura de la fosa, la posibilidad de identificar los restos del poeta.
Entre ambos contendientes intenta situarse la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, cuya titular Begoña Álvarez ha impulsado el proceso de exhumación de la fosa granadina de Alfacar, donde, además de Lorca, yacerían los restos del maestro Dióscoro Galindo, los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, el inspector de tributos Fermín Roldán y tal vez el restaurador Miguel Cobo Vílchez. En todo caso, la Junta siempre ha garantizado a la familia Lorca que respetaría su voluntad de no exhumar sus restos ni identificarlos sin su permiso.
Un protocolo sin Lorca
Aunque los trabajos preliminares ya están en marcha desde hace semanas, el pistoletazo final del proceso tendrá lugar el próximo miércoles cuando se firme en Granada el protocolo de investigación y exhumación entre la Junta de Andalucía, la Diputación de Granada, el Ayuntamiento de Alfacar, la Universidad de Granada y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Faltarán, pues, la Fundación y la Casa Museo de la Huerta de San Vicente, lo cual no deja de ser paradójico puesto que si en Alfacar no se creyera que está Lorca, no se habría puesto en marcha todo el complejo operativo de exhumación.
Casi nadie tiene claro a qué juega la familia Lorca. Los seis firmantes de las alegaciones contra la apertura de la fosa, con Laura García-Lorca al frente, mantienen una visión patrimonialista de los restos del poeta que irrita a las asociaciones de memoria histórica y alimenta teorías extrañas y rumores que, siendo quizás verosímiles, carecen de base real, como el nunca confirmado de que se trasladó el cuerpo tras su asesinato. La familia Lorca no es una familia cualquiera. Tiene carácter. En la propia Junta de Andalucía se andan con mucho cuidado al hablar de asuntos relacionados con ellos. Desde la CGT, Cecilio Gordillo incluso se quejó de que, para abrir la fosa de Alfacar a demanda de la familia de Francisco Galadí, se creara un procedimiento ad hoc para las alegaciones de la familia Lorca, con el objeto de tenerlos contentos y no darles motivo de queja. Luego les ampliaron el plazo. Más tarde, cuando parecía que se habían salido del plazo, la Junta aclaró que tenían un día más. Pero eso no quitó para que las alegaciones de la familia estuvieran trufadas de confusos y velados reproches a la Junta.
En cualquier caso, existe un problema de comunicación entre la familia y la sociedad. En las raras ocasiones en que Laura García-Lorca de los Ríos descuelga el teléfono, atiende con una amabilidad extrema, es sucinta, clara y didáctica a la hora de defender su postura, que se resume en "defender la dignidad y la memoria de nuestro tío". Entretanto se da un hecho paradójico: el "circo mediático" que la familia teme en torno a la fosa es en buena medida alentado involuntariamente por ella misma al rechazar una exhumación que suele ser voluntad de la mayoría de familiares de asesinados.
2. De: El Plural
La apertura de la fosa reaviva las leyendas
ELPLURAL/ANDALUCÍA
Si todo marcha según lo planeado por los expertos, a finales de este mes se abriría la fosa donde yace, entre otros, Federico García Lorca. El misterio que ha envuelto a la apertura de su tumba y la negativa de la familia durante años a hacerlo ha alimentado la rumorología popular y se han estipulado distintas teorías a lo largo de los años. Ahora, todos los misterios podrían esfumarse si finalmente se hace público quién yace en la fosa
Reportaje sobre la fosa de Lorca
El filme recoge esta historia, situándola unos 40 años después en 1980 cuando este mismo hombre vaga por las calles de Granada, sin casa, sin hablar, esta vez con una barba blanca de Santa Claus. El joven pastor, ya mayor, ha vuelto a su pueblo, y vuelve a encontrarse con esta figura enigmática. Todo nos dice que el anciano es nada más y nada menos que Federico García Lorca, quien sobrevivió su propio fusilamiento y terminó viviendo como los sin casa en las calles granadinas. Como un fantasma. Como un muerto en vida. El pastor quiere que el hombre recuerde lo que le pasó -- quiere que se recuerde a sí mismo.
En muchos sentidos, La luz prodigiosa es más una película sobre la memoria y la amnesia que Federico García Lorca, pero nos invita a pensar en por qué hay tanta necesidad de saber qué le pasó y donde está enterrado. Aquí vemos una escena de la película, seguida por un reportaje de Natalia Junquera. El reportaje de Junquera apunta el deseo de proteger y ocultar los secretos de la fosa de Lorca, mientras que la película subraya la necesidad de rescatar a García Lorca y hacerlo hablar en su propia voz (no en la de los que ahora tienen que "hablar" por él):
MEMORIA HISTÓRICA
¿Quién oculta a Lorca?
A punto de abrirse la fosa donde se cree que yace el poeta, los arqueólogos firman un contrato de silencio. ¿Qué quieren esconder los que se oponen desde hace 13 años a esta exhumación?
NATALIA JUNQUERA
DOMINGO - 11-10-2009
Yo lo enterré".
-¿Dónde está exactamente? ¿Lo recuerda?
-¿Cómo me podría olvidar de una cosa así? Está cerca de la fuente, en el camino que lleva a Víznar, a la izquierda. Es un olivar pequeño, al lado de un barranquillo, cerca de un olivo, a tan sólo diez metros de la carretera. Allí está, casi debajo del olivo.
El diálogo tiene lugar en Granada en 1955 entre Manuel Castilla, Manolo el Comunista, el hombre que enterró a Federico García Lorca la madrugada del 18 de agosto de 1936, y Agustín Penón, el hijo de una pareja de exiliados españoles que ha llegado desde EE UU para investigar la muerte del poeta español más famoso en el mundo. El primero -el enterrador de Lorca- llevó 10 años después al hispanista Ian Gibson al mismo lugar. El segundo regresó en 1956 a Nueva York sin un céntimo y con una maleta con la más completa investigación sobre la muerte del poeta, incluida una entrevista con el hombre que había ido a detenerle y que 15 años después del asesinato conservaba en su estantería un volumen de las obras completas de Lorca. Pero Penón nunca se atreverá a escribir la historia.
Ahora, 73 años después del asesinato del poeta, y casi 54 desde aquel diálogo entre enterrador e investigador, un equipo de arqueólogos se prepara para abrir la tierra en ese mismo lugar y comprobar si a Manolo el Comunista no le falló aquel día la memoria y si, como le confesó a Penón, Lorca no había muerto solo. Le acompañaban "el maestro cojo de Pulianas", Dióscoro Galindo, y dos banderilleros, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, afiliados a la CNT.
Casi una vida después y tras múltiples intentonas, por la vía judicial y administrativa, la Junta de Andalucía ha decidido realizar la exhumación más problemática de asesinados durante la Guerra Civil de las más de 130 practicadas hasta ahora. Desembolsará 60.000 euros y exigirá confidencialidad por contrato a quienes participen en los trabajos. La fosa se abrirá a finales del presente mes, tras una larga e intensa lucha entre quienes deseaban conocer la verdad y quienes preferían conservar el mito y que ahora, ante la inminencia de la apertura, pugnan por establecer sus condiciones.
Pero cuando la tierra se abra bajo ese olivo, el mundo entero estará observando. De todas partes han llegado peticiones de expertos para participar en el proceso sin remuneración alguna. La consejera de Justicia del Gobierno andaluz, Begoña Álvarez, calla los nombres, porque ha contestado negativamente a célebres universidades y centros de investigación extranjeros que se han puesto en contacto con ella. Desde el mismo despacho en el que el general Gonzalo Queipo de Llano dio la orden de dar muerte al poeta, la consejera cuenta que el miércoles firmará un convenio con la Universidad de Granada, el Ayuntamiento de Alfacar, la Diputación de Granada y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica para perfilar el equipo que se encargará de los trabajos. Después, se colocará una enorme carpa alrededor de la valla que ya impide el paso a los 300 metros delimitados para que los expertos empiecen a buscar. "Será un equipo pequeño, precisamente para garantizar la confidencialidad, al que le hemos pedido que hagan el mayor sacrificio que puede hacer un científico: el silencio", afirma Álvarez. "Casi todos serán andaluces", añade. Hay ya dos nombres seguros: el del arqueólogo Francisco Carrión y el de José Antonio Lorente, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, autor, entre otros, de la identificación de los restos de Cristóbal Colón. Todos serán registrados al entrar. "No podrán llevar móviles o cámaras", puntualiza la consejera. Habrá guardias día y noche vigilando el lugar para evitar, como ha solicitado la familia de Lorca, que los restos sean exhibidos.
La Junta asegura que sólo difundirá los datos que le permitan hacer públicos las familias de las víctimas. Y la de Lorca, que siempre se ha opuesto a la apertura, se asegura ahora "el derecho a identificar los restos" del poeta.
Pero para cuando los arqueólogos se arrodillen finalmente bajo aquel olivo habrán pasado 73 años de miedo, olvido y fantasía. Y entre las vallas, bajo la carpa, aunque no estén presentes, habrá un hispanista irlandés que se reconoce "obsesionado" con Lorca, que se juega su prestigio profesional y que promete hacer las maletas y marcharse de España si el contrato de silencio le impide morirse sin saber si tenía razón. También, el fantasma de un perdedor, que teniendo en una maleta la fama y la fortuna, nunca se atrevió a abrirla y enseñársela al mundo. Y una mujer rota, adoptada por el hijo de una de las víctimas a los tres días de nacer, que lleva 13 años luchando por recuperar los restos de su abuelo y que ahora, en la recta final, sabe que no podrá hacer nada para identificarle porque su hermanastra asegura que ella no les representa y no ofrecerá su ADN.
Y la presión de una familia que ha luchado contra viento y marea para evitar este momento y a la que se le acaban los derechos de explotación de una herencia cultural multimillonaria -no hay día que no se represente en alguna parte del mundo una obra de Lorca y la familia suele recibir el 10% de la taquilla- en 2016. Amén de un juez estrella, Baltasar Garzón, que podría ser apartado de la carrera judicial por haber abierto una causa al franquismo y ordenar la apertura de esta fosa. ¿Aguantará la lona del secreto tanto peso?
Gibson cree que no. "Si conozco bien este país", dice el hispanista, "la exigencia de confidencialidad no triunfará. Los implicados se lo contarán a sus familias y terminará conociéndose lo que ha ocurrido ahí. Tiene que ser así". ¿Y si se equivoca? "Me voy de España". Asegura que no iría a ver la exhumación aunque le dejaran hacerlo -"mi corazón no lo resistiría y no es una forma de hablar"-. "Casi me volví loco. Vine a Granada para hacer una tesis y la tesis se convirtió en una investigación detectivesca. Estaba dispuesto a todo por averiguar cosas, incluso a robar documentación. Los Lorca creen que el desaparecido más célebre de la Guerra Civil, el segundo embajador español más importante después de Cervantes, es de su propiedad. Y no es cierto. Lorca es propiedad del mundo. Todo escritor es un exhibicionista, publicar es hacer público. Lorca quería ser famoso, llegar a la gente, y estoy convencido de que se rebelaría ante su familia si pudiera. Todo lo que queremos los que le admiramos es saber cómo murió".
Nieves García, sin embargo, sabe que ya no puede hacer nada para cambiar los futuros acontecimientos. "Siento una pena terrible porque no le vayan a identificar", dice la nietastra del maestro Dióscoro Galindo. "Su hijo me adoptó a los tres días de nacer porque mi madre, que estaba sola, no podía mantenernos a cuatro hermanos. A los 9 años me dijeron que era adoptada. Para mí, él era mi padre y Dióscoro ha sido siempre mi abuelo, aunque ahora mi hermana Nieves diga que no soy de la familia y que mi ADN no sirve para identificarle. Mi padre me contó muchísimas veces que fueron a por mi abuelo por ser maestro nacional y laico, y que lo enterraron con Lorca y dos banderilleros. Él se murió con la pena de no haber podido recuperar los restos y mi madre también. Recuerdo cuando Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, vino a contarnos que había recuperado a su abuelo, ¡y eso nos pareció un sueño! Desde entonces he ido de una puerta a otra intentándolo. ¡Con Garzón estuve tan cerca...!".
El padrastro de Nieves García nunca se atrevió a acercarse al lugar donde todos le habían dicho que estaba enterrado su padre, el maestro rojo de Pulianas. "Tenía mucho miedo. Incluso en democracia. Yo le decía: 'Papá, ahora ya no pasa nada'. Y él me contestaba: 'Los que estaban, siguen estando y no se sabe por dónde pueden salir".
Algo parecido le ocurre aún a la madre de Francisco Galadí, el nieto del banderillero del mismo nombre, que lleva ocho años contemplando con envidia cómo se abrían y cerraban fosas sin más aspavientos que la voluntad de una familia porque la víctima no había hecho el último paseo junto al poeta español más famoso de todos los tiempos. "Mi madre es muy mayor y para ella es como si no hubiese terminado la guerra. Cuando me ve hablando de recuperar los restos de mi abuelo, le entra una enfermedad. Piensa que le puede pasar a su hijo lo mismo que al padre de su marido", explica.
Es la dosis de olvido (o ganas de olvidar) y de miedo -de un terror tan arraigado que ha sobrevivido al hombre que lo provocó y murió en la cama-, contenida en esta fosa. La porción de fantasía está llena de teorías sobre la muerte de Lorca, incluida la que dice que sobrevivió a su fusilamiento, pero perdió el habla y no pudo decirle a nadie que él era el autor del Romancero gitano. Otra que cuenta que la familia rescató su cuerpo de la fosa al día siguiente de haber sido fusilado e incluso la que dice que fue denunciado por pederastia. Todo el mundo parece tener una versión sobre lo ocurrido, y también sobre quienes quisieron averiguarlo. "Cuando llegué a Granada todos me preguntaban por Penón. Había quien decía que era de la CIA y que lo había detenido la policía por espía", recuerda Gibson.
El hispanista recibió en 1980 la maleta de Penón de manos de William Layton, un escritor amigo que la había heredado a su muerte, con el encargo de hacer el libro que él no había podido escribir. Gibson publicó en 1990 Diario de una búsqueda lorquiana con sólo parte de los hallazgos de Penón. El libro pasó inadvertido y en 1991 Layton recuperó el material. Murió cuatro años más tarde, pero en su testamento había dejado en herencia nuevamente la maleta. Esta vez a una actriz y escritora de cuentos infantiles muy amiga de ambos, Marta Osorio, que, tras 12 años analizando la documentación, publicaría en 2009 un volumen de 781 páginas, con los hallazgos de Penón, titulado Miedo, olvido y fantasía.
"Al regresar a Nueva York, Agustín Penón se dio cuenta de que había gastado toda su fortuna en Granada, invitando a unos y otros. Tuvo que ponerse a trabajar en una fábrica de coches y de camarero en un restaurante italiano. Y tuvo muchas dudas. Agustín temía que le pasara algo a las personas que le habían ayudado a saber, y temía que su libro no estuviera a la altura de lo que había averiguado, que no le gustara a Lorca. Le faltó alguien que le apoyara", relata Osorio.
Un malentendido en el día y la hora de la cita impidió que Penón se encontrara con un amigo escritor al que le rogaba, desesperado, en una carta precisamente ese empujón: "Querido, recordado Toño : hace tres meses que regresé de España con una maleta en la mano llena de Federico y su trágica historia. (...) Tengo en mis archivos 1.300 páginas de notas adquiridas durante dos años de investigación (...) Todo late en mis archivos como un corazón gigante y salvaje que a veces me impide dormir con su intensidad. He pasado los últimos dos meses buscándole un latido comunicable... pero tengo dudas, Toño, dudas que me paralizan".
En esas 1.300 páginas figuraba la entrevista con Manuel Castilla, miembro del "pelotón de enterradores" al que despertaban de madrugada antes de que las víctimas fueran paseadas y que, según describió Penón, "se vestían siempre con la duda de si iban a enterrar a otros o serían ellos mismos los enterrados". Manuel Castilla le explicó que "el grupo de Federico" fue llevado al lugar de la fosa en un vehículo requisado al doctor Alejandro Otero, de siete plazas. "En cuanto el coche con las víctimas arrancaba, nosotros, los enterradores, los seguíamos en otro coche. Las herramientas para nuestro trabajo, piochas, azadas y palas, iban en el coche de las víctimas pues se les decía que iban a trabajar", relató Castilla a Penón.
También recoge el libro la entrevista con Ramón Ruiz Alonso, el hombre que fue a detener a Lorca a casa de los Rosales, una familia de falangistas entre los que se había escondido, y que le espetó a Penón: "Es usted el primer hombre que ha tenido las agallas de acudir a mí, que soy la principal fuente de información, para preguntarme lo que ocurrió", antes de deshacerse en una poco creíble versión sobre un error fatal que había terminado en fusilamiento. En su despacho, Ruiz Alonso tenía las Obras completas de Lorca. "Aunque sé que es demasiado insensible para sentir remordimientos, aunque sé que la presencia de este libro en la estantería sólo habla de su crueldad y de su cinismo, no puedo evitar sentir un débil impulso de piedad hacia un hombre condenado para siempre a ser perseguido por el resplandor de su víctima", escribió Penón.
En aquella maleta llena de Federico había sitio también para "el suspiro romántico de una mujer granadina que le quiso demasiado", la burguesa e inteligente Emilia Llanos Medina, pese a que ésta nunca sería correspondida. "Penón hizo en año y medio la investigación más completa sobre Lorca. Nadie averiguó después de él nada nuevo. Fue el primero, por ejemplo, en hablar de su homosexualidad", asegura Osorio.
Fue esa cuestión la que rompería años más tarde la relación entre Gibson, el investigador oficial del poeta, y la familia Lorca. "Le escribí a Isabel García Lorca comentándole mi idea de hacer una biografía y me respondió: 'Estupendo, así me ayudarás a ordenar el archivo'. La publiqué, tocando, naturalmente, el tema de la homosexualidad, y entonces la relación se torció. El padre de Lorca era homófobo, pero de la misma manera que no se puede hablar de la obra de Wilde o de Proust sin hablar de su homosexualidad no se puede hablar de Lorca sin mencionarlo. ¡El tema de su obra es el amor imposible!", explica Gibson.
¿Aguantará esa carpa tanto secreto?
viernes, 9 de octubre de 2009
"Lorca eran todos"
Por alguna razón ver esta imagen me recuerda de la primera vez que vi una obra lorquiana en el teatro. Fue hace muchos años, durante los 90, cuando aún no había cursado el doctorado ni había empezado a estudiar la memoria o la guerra civil. Fui con un grupo de colegas a Kansas City (Missouri) a ver Bodas de sangre. Ya no recuerdo detalles específicos de la producción, menos el hecho de que había una enorme luna colgada sobre el escenario, en cuyo regazo se sentó una bailarina. La luna se movía por una nube azul y parecía cambiar. La producción me dejó con la piel de gallina y las que vi en años posteriores nunca me captaron tanto la atención. Además del detalle de la luna, lo que más recuerdo de aquella noche fue todo lo que conversábamos después en torno a Lorca y la tremenda injusticia de su muerte, en la flor de vida.
Esta noche cuando he leído el artículo del diario ABC, más que pensar sólo en Lorca, pienso en la tremenda injusticia que sufrieron todos los fusilados del franquismo y las futuras generaciones que se criaron bajo la sombra de la ausencia de abuelos, padres, tíos, hermanos, etc. La "primera imagen de la fosa" de Lorca puede que sea la primera imagen de esta fosa, de la fosa de uno de los poetas más queridos en España y el mundo. Pero seguramente, esta es una imagen que se ha producido en otras ocasiones, durante la búsqueda de forenses para fusilados cuyos nombres no aparecen nunca -- o pocas veces -- en los medios. La imagen de la fosa de Lorca -- si es que se termina determinando que los restos del poeta se encuentran allí -- es importante por ser donde se piensa que se encuentran los restos de Lorca, pero también por ser de otros hombres no tan conocidos públicamente. Esta imagen nos ha de servir para recordar las fosas esparcidas por toda España, cuyas víctimas no han sido halladas o identificadas o enterradas dignamente. Y, por extensión, nos ha de recordar a todos los desaparecidos, en todas las partes del mundo. Porque el caso de Lorca es el caso de todos.
Foto en ABC:
miércoles, 7 de octubre de 2009
La fosa de Lorca
Se encuentran indicios de una fosa común en el lugar que indicó Gibson
Los familiares de Lorca facilitarían su ADN si fuera necesario
ELPLURAL/ANDALUCÍA
A pesar de las reticencias de los herederos de García Lorca por determinar si el cadáver del poeta se encuentra o no en la fosa de Alfacar, hoy se sabe que los familiares podrían facilitar “ADN si existiera la posibilidad de identificar” al poeta. Así lo ha manifestado Laura García-Lorca, quien insiste en el deseo de los familiares de que no se “remuevan” los restos que se encuentren bajo tierra. Por otra parte, una empresa privada realizó investigaciones por iniciativa propia y localizó en la zona indicios de una fosa común con capacidad para seis personas
De esta manera, la familia da el consentimiento a que la fosa se abra, a pesar de que siempre se han mostrado contrarios al proceso. A pesar de esto, los familiares se reservan el derecho a disponer de los restos del poeta y a ejercer cuantas acciones y derechos le correspondan, tal y como solicitaban en la alegación presentada a la Consejería de Justicia recientemente.
Que decidan los jueces
La familia de García Lorca no es la única que se opone a la exhumación. También la nieta biológica de Dióscoro Galindo, el maestro de Pulianas que supuestamente también yace en la fosa, también manifestó estar en contra de la búsqueda de los restos. Los familiares de las otras víctimas que podrían estar en la fosa sí que han pedido que se exhumen los restos. Debido a estas contradicciones, el Foro por la Memoria de Andalucía considera que deben ser los jueces quienes acuerden “las medidas oportunas” sobre la exhumación.
“Apertura judicializada”
El Foro por la Memoria considera que una apertura “no judicializada” de la fosa sólo serviría para dejar en el olvido al resto de fosas comunes del entorno. La organización asegura que si la apertura no se lleva a cabo sin autorización judicial se llevaría a cabo una "destrucción de pruebas, ya que estas dejan de ser válidas al romperse la cadena de custodia y ello implica, en último término, certificar la impunidad de los crímenes cometidos por los franquistas".
Indicios de una fosa
Un estudio con georradar llevado a cabo en el parque público de Alfacar donde Ian Gibson señaló que podría estar la fosa ha revelado indicios de la existencia de una fosa común con tres separaciones. La fosa podría tener capacidad para seis personas y una longitud máxima de casi seis metros de largo por dos de ancho. Aunque en la fosa sólo hay una concavidad, "parece haber" ciertas "protuberancias internas" que corresponderían a tres pequeñas separaciones, indica Luis Avial, director de la empresa Cóndor Georradar en declaraciones a ABC. Avial señala que efectuó el análisis el 25 de octubre "por iniciativa propia" y durante tan sólo dos horas.
Suelo público
Avial asegura que realizó el trabajo por iniciativa personal ya que le parece "muy interesante" poder conocer cómo es el subsuelo de la fosa en la que se supone que está enterrado García Lorca. Avial asegura que aunque días antes habían empezado a trabajar técnicos del Instituto de Geofísica y la zona estaba acotada, nadie le impidió el acceso y se veía "legitimado" para hacer el estudio en un parque público no declarado yacimiento arqueológico.
martes, 6 de octubre de 2009
"El crimen fue en Granada"
EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA
1. El crimen
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
2. El poeta y la muerte
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
3.
Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
sábado, 3 de octubre de 2009
Abrir las fosas
Abrir las fosas cura
El 'caso Lorca' recuerda el miedo de algunas familias a recuperar a sus muertos - Pero, superados los fantasmas, llega el alivio
JESÚS RUIZ MANTILLA
EL PAÍS - Sociedad - 03-10-2009
La tierra no bendecida y los fantasmas tienen en estos últimos tiempos un gran poder de convocatoria. España, un país donde según los cálculos más suaves, todavía existen 120.000 muertos en fosas y cunetas esperando sepultura, vive en las últimas semanas un estado de nervios exaltado. Faltan pocos días -los que estime el juez tras ver alegaciones- para que se remueva en Alfacar (Granada) la tierra donde descansa el gran símbolo de la represión, Federico García Lorca. Cuando las excavadoras y los equipos técnicos hurguen en el suelo donde, según todas las investigaciones de peso, se hallan sus restos junto a los de tres víctimas más -los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro de escuela Dióscoro Galindo- lo más probable es que al miedo, a la reserva, a las dudas y a la emoción las sustituya otra sensación poderosa: el alivio.
Hasta ahora, en el caso de Lorca, lo que reina es la confusión. El lunes, la familia hará un nuevo comunicado ante la siguiente fase del proceso. Es urgente saber qué harán con los restos. Cómo enterrarán el cadáver una vez recuperado. Cómo resolverán asuntos sobre los que todo el mundo se plantea preguntas: las que despierta el gran símbolo universal de la represión franquista. Laura García Lorca, sobrina carnal del poeta, remite al lunes. "Con la apertura de la fosa, se abre un nuevo ciclo y la semana que viene anunciaremos cuál es nuestra posición", asegura. También anunciarán las alegaciones presentadas ayer al proceso de exhumación.
Quienes durante toda la última década llevan comprobando sobre el terreno las reacciones y el comportamiento de los familiares de aquellos represaliados durante la Guerra Civil y el Franquismo, lo saben: tras el horror, casi inmediatamente, llega una especie de paz interior. No es una descripción literaria. Es una constatación científica. Lo han comprobado a pie de fosa los que han pasado casi una década levantando aquellas tumbas indignas, sin nombre, y en muchos casos humilladas hasta el sacrilegio. Aquellos que han dado el último gran impulso a la recuperación de la memoria sangrienta del siglo XX.
Así lo ve Francisco Ferrándiz, antropólogo e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que desde 2003 ha presenciado y levantado acta testimonial de 20 exhumaciones públicas. "Se vive una tremenda tensión previa, pero después, aparece la paz, el alivio y algo casi más importante: no he presenciado ninguna reacción rencorosa, de revancha, sencillamente, todos quieren enterrar con dignidad a sus muertos", asegura Ferrándiz.
También lo relata de esa forma Guillermo Fouce, miembro de Psicólogos Sin Fronteras, testigo desde 2003 de 60 desenterramientos: "Estos procesos, bien llevados, cierran heridas. Son terapéuticos. No hay signos de odio, ni de rabia, ni deseos de venganza", asegura.
¿Qué hay de los discursos contrarios a eso? ¿De los que claman que no conviene hurgar en el pasado, que a nadie le interesa, que no trae nada bueno? "Sencillamente, todos esos argumentos son mentira", concluyen los dos. Pero no sólo se produce eso en España. Priscilla Hayner, autora de Verdades innombrables (Fondo de Cultura Económica), un libro que acaba de aparecer y que cuenta la experiencia de la autora en procesos de recuperación de la memoria de la represión en 21 países del mundo, insiste en lo mismo. "Sobre todo, en aquellos lugares con fuertes raíces religiosas, principalmente cristianas, donde la muerte cuenta con un fuerte ritual, he observado esas reacciones. Aunque el miedo a remover las cosas es algo profundo".
Sin embargo, todos estos procesos deben hacerse, según Hayner, con una máxima. "Con el respeto absoluto a las víctimas por encima de cualquier cosa. Los procesos de recuperación de la memoria y de justicia transacional son algo nuevo, que se está construyendo, pero tratan ni más ni menos que de devolverles la dignidad a todos los que sufrieron represión, de repararlos", afirma la autora.
Antes del alivio, como dice Heyner, hay que negociar con el miedo. Antes del desahogo y de la liberación, los familiares de las víctimas han experimentado hasta sus últimas consecuencias la culpa, la injusticia, la impunidad de los asesinos. No es fácil reaccionar contra eso. Sus muertos no son muertos. Son una especie de fantasmas que en cualquier momento pueden reaparecer, como le ocurrió a Esther Montoto.
Fue un caso que impresionó a Emilio Silva, uno de los líderes de este proceso, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria. "Aquella mujer se presentó en Aranda de Duero cuando anunciamos que abriríamos allí una fosa en la que supuestamente estaba su padre. Cuando le pregunté cómo es que había venido desde Estados Unidos, me dijo: 'Cada vez que escuchaba el timbre de la puerta de mi casa me sobrecogía y pensaba: es él. Me ha encontrado".
Resulta algo muy común. Medido y meditado por la represión. Toda una técnica de amedrantamiento propia del caso español, tal y como lo ha estudiado Ferrándiz. "Las fosas son secretos públicos. En los pueblos, la gente sabe a quién se mató, cómo y dónde están enterrados. Haciéndolo cómo lo hacían, acudiendo a las casas, sacándolos a la fuerza y disparándolos en lugares cercanos, donde se oían las ejecuciones, fomentaban el miedo. Así quedaban en un limbo. Eran cuasi desaparecidos. Fueron expulsados de la comunidad de los vivos, pero también de la de los muertos".
Resulta todo un drama para las generaciones posteriores. Muchos han vivido en la ignorancia y quienes experimentaron el trauma, callan. "Por eso, los antropólogos también ayudamos a crear un lenguaje para que acepten lo que pasó", asegura Ferrándiz. La técnica es montar una mesa cerca del enterramiento, mostrarse dispuesto a escuchar cada historia y registrarla documentalmente. Muchas se cuentan por primera vez. Es difícil dar el paso del silencio a la palabra. "Muchas veces, es difícil encontrar las expresiones correctas", afirma Ferrándiz.
Algo que ayude a aceptar ese espacio ajeno a la vida y a la muerte. Un lugar extraño del que tienen todo el derecho a salir con el apoyo del Estado. En eso, quienes trabajan sobre el terreno en estos asuntos, creen que todavía existe un desamparo escandaloso. "La ley de memoria histórica no ha sido suficientemente contundente", cree Ferrándiz. "El modelo de subcontratas es lamentable, da lugar a que se hagan muchas chapuzas, recuperaciones de restos de los que nadie se responsabiliza. De eso, al no estar bien regulado, tiene la culpa el Estado".
No se espera que sea así en el caso del cadáver de Lorca y las víctimas que lo acompañan. Desde hace meses, un equipo de la Universidad de Granada comandado por el forense Miguel Botella espera la orden de intervenir. Todo está preparado. La familia busca garantías de privacidad, pero será difícil. Las dudas sobre sus posiciones y los desencuentros con las otras familias y las asociaciones de Memoria Histórica han caldeado el ambiente.
Pocos entienden las evasivas y los recelos. Aunque comprenden lo difícil que puede resultar gestionar un símbolo así con la cabeza fría. Pero hay algo en lo que familia y expertos están de acuerdo. "El interés mediático ha sido fundamental en todo este último periodo. La exhumación del cadáver del poeta será un pico de interés en el proceso difícil de superar. A partir de ahí, caerá. Sólo podrá volver a impactar en la opinión con alguna acción en El Valle de los Caídos, pero eso no lo veo a corto plazo", pronostica Ferrándiz. La iniciativa aprobada esta semana en las cortes, que acuerda la creación de un censo sobre quienes allí reposan, abre una puerta a las familias de las decenas de miles de republicanos enterrados allí. Lo mismo opina Emilio Silva en cuanto al interés de la opinión pública. Aunque en el caso de Lorca, pese a que teme que se enfríe el proceso, "es alguien que merece un funeral de Estado". Pero, ¿qué se hará con sus restos fuera de la fosa?
Solventar las dudas de su asesinato sería también conveniente por parte de la familia. Hasta ahora se negaban a buscar sus restos porque decían que representaba un símbolo arropador para todos los que descansan allí y en el barranco de Viznar. Temían también que una vez aclarado su asunto, se acabara todo el interés sobre las demás víctimas, como ha explicado Laura García Lorca.
Pero para otros es preferible ahuyentar teorías escabrosas, esclarecer la terrible verdad con el cadáver en manos de los forenses y los científicos. "Existen bulos, tergiversaciones, leyendas que es preciso aclarar. Lo primero si está realmente allí. ¿Alguien puede pensar que sea normal que no sepamos dónde se halla el mayor símbolo de la locura de la guerra?", pregunta Ian Gibson. Él firmó la investigación sobre el asesinato que ha servido como referencia mundial durante 40 años y no comprende cómo la familia no ha liderado el proceso de recuperación de la memoria con el estandarte del poeta. Hoy es el día en que, por la actitud reacia que muestran los Lorca, Gibson duda. "Tiendo a pensar que está dónde me llevó en su día Manuel Castilla Blanco [el enterrador del poeta]. Pero hay muchas cuestiones en el aire", asegura. Por lo pronto, en el examen previo que han hecho estos días los georadares, han comprobado que la tierra ha sido removida en ese lugar.
Tratar con un símbolo es muy complicado. Pero es algo que se ha hecho con naturalidad y tino en el caso de Víctor Jara, por ejemplo. Lo sabe muy bien Francisco Echeverría, profesor titular de medicina forense del País Vasco, el hombre que ha realizado un examen minucioso al cadáver del cantautor chileno asesinado por Pinochet. En Chile se ha abierto una investigación judicial y un proceso que se está llevando a cabo con total normalidad. Echeverría está a punto de entregar su informe sobre Jara al juez. No ve por qué no se puede abrir un proceso igual con Lorca.
"Comprendo que es complicado, pero es necesario convencer a la familia de que su caso es de interés público y no sólo privado", afirma. Multitud de procesos han probado que es mejor convivir con la verdad antes que con el silencio. No es tan simple como reabrir heridas. "Como médico, la metáfora me sirve. Las heridas que se reabren es que están mal curadas. Lo que hay que hacer es cerrarlas de una vez, pero bien", asegura el forense.
El deseado censo del Valle de los Caídos
De los más de 30.000 muertos que yacen en el Valle de los Caídos, las familias sólo conocen con certeza el nombre de de dos: Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. ¿Y el resto? Puede que la identidad de los demás, de la gran fosa también sin nombre, empiece a ser una clara realidad a partir de los próximos seis meses. Esta semana el Congreso la iniciativa de ICV-IU-ERC y de Nafarroa Bai y con la voluntad del Grupo Parlamentario Socialista ha aprobado una resolución no de ley que permitirá a los familiares reclamar restos y conocer sus identidades a quien lo desee.
Habrá sorpresas, comenta Emilio Silva, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. De las 10.500 reclamaciones con las que contamos nosotros, muchos cuerpos pueden estar ahí. Hemos hecho exhumaciones en las que los familiares creían que iban a encontrar a los suyos y no estaban. Probablemente fueron trasladados allí.
Ocurrió en toda España. Durante 17 años entre 1940 y 1957 se construyó aquel monumento a base de trabajos forzados de presos republicanos. Fue una operación de imagen para el régimen, afirma Silva. El franquismo comenzaba a abrirse internacionalmente y el dictador decidió enterrar a miembros de los dos bandos juntos. Por eso recuperó varios cadáveres de las fosas que hoy continúan sin nombre por toda España, aunque no bajó la guardia y el mismo día de la inauguración afirmó: La antiespaña fue vencida y derrotada pero no está muerta. Nuestra guerra no fue una contienda civil más, sino una verdadera cruzada, clamó.
Se desconocen sus identidades. No son públicas. Aunque deben estar registrados en el Archivo General de la Administración y en la Abadía del monasterio. Es crucial cruzar los datos que hay allí, no públicos, con los que disponemos nosotros para ayudar finalmente a las familias que deseen conocer qué ha sido de los suyos, afirma.
Aunque uno de los casos pendientes de tratar por el proceso de memoria histórica es precisamente qué hacer con el Valle de los Caídos. Para muchas víctimas y familiares del bando vencido, resulta un auténtico insulto. Es un lugar conservado con los impuestos de los derrotados, no lo olvidemos, asegura Silva. Un sitio sin paz sobre el que pende una cuenta por resolver.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Las obras de García Lorca inspiran otras
"Mudanza” muestra al público la vida del poeta basándose en los objetos que lo rodearon
Lorca presente en al Mostra de Venecia
EL PLURAL / ANDALUCÍA
Un emotivo recuerdo al poeta Federico García Lorca planea sobre el Festival Internacional de Cine de Venecia, en el que el director español Pere Portabella presentó hoy su filme "Mudanza", lleno de silencios y de elementos simbólicos en homenaje al literato granadino.
La cinta, de veinte minutos de duración, recoge, con sonido ambiente y sin ningún tipo de diálogo, el traslado de los objetos que alberga la Huerta de San Vicente, residencia de verano de los García Lorca en Granada, para acoger la exposición temporal "Everstill/Siempre todavía" en ese mismo lugar, que es hoy la Casa-Museo Federico García Lorca.
Presentado por el autor y la sobrina del poeta
El filme, que se exhibe dentro de los eventos paralelos de la sección "Orizzonti" y que se proyecta este sábado por primera vez para el público que acude a la Mostra, fue presentado hoy por el propio autor, a quien acompaña en Venecia la sobrina del poeta Laura García Lorca, sensiblemente emocionada con este homenaje.
Homenaje a Lorca
La cinta de Portabella es una película de símbolos y de vacío, de silencio, para conseguir que el espectador alcance su propia interpretación particular de las imágenes y rinda su propio homenaje al poeta.
Más que un retrato audiovisual
Todo en las imágenes de "Mudanza" contiene un significado y un sentido que va más allá del mero retrato audiovisual con movimientos de panorámica y de "steady cam" del traslado de unos objetos que aún hoy siguen emocionando a Laura García Lorca y a su familia.
Símbolos y silencio
De entre todos los símbolos, destaca la ausencia de cualquier diálogo o música, ya que el sonido ambiente es el único acompañante del espectador en este paseo por los recuerdos de uno de los más importantes literatos españoles. Los gritos de unos niños que parecen provenir del jardín de la Huerta de San Vicente o el canto de unos pájaros que se agolpan fuera de la casa serán los introductores del público en este paseo por la residencia de verano, para después dar paso, progresivamente al más absoluto silencio.
Portabella revive en Venecia el espíritu de García Lorca
- • El rupturista director catalán presenta fuera de concurso el corto ‘Mudanza’
- • «Él, Dalí y Buñuel son básicos en el arte contemporáneo», afirma el cineasta
VENECIA
Que un hombre de de 79 años sea este año el presidente del jurado de la sección Orizzonti de la Mostra de Venecia –en ella, después de todo, se da cancha a las últimas tendencias e innovaciones del lenguaje fílmico– tendría guasa de no ser porque ese señor se llama Pere Portabella. Y es no solo una de las figuras claves de la cultura catalana moderna, sino uno de los autores más rupturistas e iconoclastas de la historia del cine español.
«Siempre he tratado de apoyarme en lo que hicieron las vanguardias artísticas y de romper con los códigos aristotélicos de la narración», explicaba ayer Portabella en Venecia. «Lo que más me gratifica como cineasta es captar el silencio, lo que no se dice pero se piensa, lo que no se ve pero está ahí. La imprecisión de los textos es para mí la esencia del arte», añadió en alusión no a su labor como juez en la Mostra, sino a su nueva película, presentada fuera de competición.
Mudanza, cortometraje de 20 minutos, es esencialmente un homenaje al poeta Federico García Lorca. En él se retrata el traslado de los muebles de la casa de la Huerta de San Vicente de Granada (residencia de verano del escritor y su familia hoy convertida en la Casa-Museo Federico García Lorca), para así dejar espacio a la exposición temporal Everstill/Siempre todavía, celebrada el año pasado y en la que participaron Portabella y otros 29 artistas contemporáneos.
Obviamente, en Mudanza los objetos adquieren un importante significado simbólico. «Quería sacar todo el fetichismo de la casa, todo lo que estorba», afirma el director de El puente de Varsovia (1990) y El silencio antes de Bach (2007). «No quería que nada interfiriera en la relación que se crea entre el espectador y la personalidad de Lorca». Reconoce que, para su generación, el granadino ha sido un referente esencial. «Tanto él como Salvador Dalí y, sobre todo, Luis Buñuel, son tres personajes básicos del arte contemporáneo, sobre todo por el modo en que pelearon para reestructurar los códigos».
PERTINAZ LUCHA / El objetivo de la película, aclaraba ayer Portabella ante la atenta mirada de Laura García Lorca, sobrina del poeta y presidenta de la fundación que lleva su nombre, «era dejar al espectador enfrentado al vacío y empujarlo así a hacer su propia interpretación. Como decía Eisenstein, el argumento no está en la película, sino entre esta y la mirada del espectador, que debe ser el encargado de construir la historia a partir de las pistas que desde la pantalla se le ofrecen. Sin embargo, el cine habitualmente hace lo contrario. No deja espacios. Se llena de ruidos que explicitan pensamientos y reflexiones».
Sin duda, es por su pertinaz lucha contra esas convenciones reaccionarias que Portabella, confesó ayer, se siente mejor tratado por el mundo del arte que por el del cine. «Muchísimo más. Y eso que los artistas nunca nos han tomado en serio, siempre han percibido el cine como un mero divertimento. Pero, pese a que utilizo un lenguaje cinematográfico y uso grúas y travelines, perciben que estoy en su territorio».
lunes, 24 de agosto de 2009
La exhumación de Lorca

La Consejería de Justicia abre el plazo de alegaciones para la apertura de la fosa del poeta
La exhumación de los restos de Lorca podría estar cerca
ELPLURAL/ANDALUCÍA
La Consejería de Justicia y Administración Pública ha abierto el plazo de alegaciones para la exhumación de las fosas localizadas entre Víznar y Alfacar, donde supuestamente yacen los restos del poeta Federico García Lorca, el maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. De esta forma, la apertura de la fosa podría estar más cerca después de los problemas legales que los familiares han encontrado para la exhumación
De esta forma, la solicitud de apertura que presentó la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH) se somete a información pública. Los interesados dispondrán de 15 días hábiles para presentar sus recursos.
“Ponderar oposición”
La resolución, con fecha 12 de agosto y firmada por el comisario para la Recuperación de la Memoria Histórica, Juan Gallo, señala las medidas posibles. Así, en el texto se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, "es preciso someter la actuación solicitada a información pública, con el fin de ponderar la existencia de oposición por cualquiera de los descendientes directos de las personas cuyos restos puedan verse afectados por dicha intervención".
Información pública
El comisario para la Recuperación de la Memoria Histórica resuelve "someter a información pública la solicitud para la exhumación de restos de víctimas ejecutadas durante la Guerra Civil y enterradas en las fosas presuntamente localizadas en las inmediaciones de la conocida como Fuente Grande, situada en la carretera de Víznar a Alfacar, y en el paraje El Caracolar, en la provincia de Granada, durante 15 días hábiles, para la presentación de alegaciones por parte de los interesados".
miércoles, 19 de agosto de 2009
"Tres pasos para el retorno," de Pepe Rovano

foto de The Olive Press
"Tres pasos para el retorno" "narra el proceso de búsqueda del cuerpo del poeta Federico García Lorca y de otras tres victimas de la represión franquista en Granada, bajo el punto de vista de un chileno que reflexiona sobre el tema de las desapariciones en su país y en esta ciudad." Pepe Rovano vino a Granada para completar sus estudios de doctorado, y encontró en algunos de los profesores de la Universidad una conexión con el pasado dictatorial de su propio país. Como explica un artículo de EFE, "se sintió atraído por el hecho de que dos profesores de su universidad, los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente, participaran desde 2001 en la investigación de casos de desaparecidos en su país durante la dictadura de Pinochet." Según parece, fue a partir de ese momento que empezó a investigar el caso de Federico García Lorca. El documental, en palabras del director, "es totalmente subjetivo," e incluye entrevistas con figuras destacadas como Ian Gibson, biográfo de FGL, y Enrique Morente. También incorpora un viaje a Chile.
No he visto la película, pero como siempre me ha interesado este tipo de conexiones entre España y América Latina, la agregaré a mi lista virtual de pelis extranjeras para mirar. Ya me ha llamado la atención la palabra "retorno" en el título de la película, por lo que sugiere sobre volver al pasado, y volver al país de uno por medio de otro. Para explicarme mejor, me ha gustado mucho esta cita de Pepe Rovano: «al consultar a los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente supe que tenían en la Universidad de Granada datos genéticos de los desaparecidos en Chile, y un pedazo de memoria de mi país se encuentra en Granada». Seguramente el intercambio cultural e histórico que subyace la creación de esta película la aportará un ángulo único y no tan común en los estudios sobre la desaparición y fusilamiento del poeta.
domingo, 9 de agosto de 2009
Desaparecidos de la GCE y el franquismo, en "Hora 25" de Cadena SER
Hacer clic en el botón amarillo para oír la emisión
jueves, 23 de julio de 2009
García Lorca en Buenos Aires
Del blog Literaturas NoticiasEl otro amor de Federico
Lorca en Buenos Aires
Novela, Editorial Plaza & Janés
Buenos Aires, 2009
Autora: Reina Roffé
Fecha de publicación: julio - 2009
Federico García Lorca visitó la Argentina y permaneció en Buenos Aires durante casi seis meses, entre octubre de 1933 y marzo de 1934. Allí experimentó uno de los mejores momentos profesionales y afectivos de su vida. Durante ese tiempo, frecuentó teatros, salones literarios y todos los rincones de la ciudad que pudo transitar de la mano de otros grandes escritores que también recalaron en el Río de la Plata, como Pablo Neruda y Salvador Novo. Se hizo amigo de Oliverio Girondo y Norah Lange, de Ricardo Molinari y Alfonsina Storni, de Enrique Santos Discépolo y Raúl González Tuñón. Compartió mesa con Carlos Gardel y una todavía adolescente Eva Perón. El mundo artístico y literario, casi sin excepción, mantuvo un vínculo con el poeta español, incluso Borges, que catalogó a Lorca de “andaluz profesional”.
En esta novela, historia, biografías, testimonios, cartas (que no serán escritas, sino pensadas), crónicas, fragmentos de la realidad y de los sueños componen una trama monumental en la que comulgan verdad y ficción, vida y literatura, introduciendo al lector en el relato de un amor necesario y desesperado. Un amor que Lorca vivió sinceramente, en paralelo a sus deseos más profundos.
Varias son las voces que recorren este libro, todas fascinantes en sus diferentes modulaciones y una que destaca por su extraordinario gracejo, la de un Lorca inconfundible. Reina Roffé logra el prodigio de crearle una voz al poeta, de retratar un lenguaje particular para contar las vicisitudes de un muchacho (tenía 35 años cuando visitó la Argentina) ungido por la alegría y un gran encanto seductor que, no obstante, necesitó creer mucho en sí mismo para llegar a ser lo que fue y sobrellevar el índice acusador sobre su homosexualidad.
El otro amor de Federico es una novela entrañable, que descubre una etapa poco conocida del poeta y es, a la vez, un homenaje a la gran ciudad porteña y a un momento cultural único e irrepetible de la historia argentina.
Random House Mondadori
Humberto Iº 555
C1103ACK Buenos Aires
Argentina
Entrevista con la autora
miércoles, 15 de julio de 2009
L a fosa de Lorca
La Junta andaluza abrirá la fosa de Lorca el próximo otoño
El Gobierno autonómico ultima un protocolo de actuación para determinar en qué casos actuará
ISABEL PEDROTE | VALMES CORTES - Granada / Sevilla - 15/07/2009
La Junta de Andalucía ha tomado la decisión de iniciar en otoño la apertura de la fosa común en que se piensa que está enterrado el poeta Federico García Lorca, asesinado el 18 de julio de 1936 junto al barranco de Víznar. Según confirmó la consejera de Justicia y Administración Pública, Begoña Álvarez, la Junta está ultimando un protocolo para preparar un marco jurídico que dé seguridad a estas actuaciones y determine los casos en los que actuará la Administración andaluza. Lo primero es adherirse al protocolo del Gobierno sobre exhumaciones, al que la Junta no se había sumado.
Álvarez precisó que la operación se realizará a demanda de los familiares del maestro republicano Díscolo Galindo y los banderilleros Francisco Baladí y Joaquín Arcollas, fusilados junto a García Lorca, quienes ha reclamado ante los tribunales, y no de los del poeta granadino.
La decisión de la Junta andaluza se produce después de que la Consejería de Cultura alegara que carecía de competencias para las exhumaciones de los enterramientos de la Guerra Civil, ya que, dijo su titular, Rosa Torres, "no se trata de una zona arqueológica, sino de tumbas contemporáneas". "No podemos trasmitir la sensación a la ciudadanía de que nos inhibimos de nuestra responsabilidad y que no hay voluntad", declaró ayer Begoña Álvarez, quien agregó: "Las responsabilidades las vamos asumir".
La Consejería de Justicia andaluza se puso ayer en contacto con la Diputación de Granada y el Ayuntamiento de Alfacar (término municipal en el que está la fosa), así como con las asociaciones de la memoria histórica para comunicarles su determinación.
Según Álvarez, el protocolo que servirá de marco no tendrá un carácter general. "Será para casos muy concretos, dependiendo de unos parámetros que deberán fijar unos comités que aún no se han constituido", dijo.
Respecto a la identificación de los huesos, la consejera explicó que su departamento los irá entregando al juzgado conforme se vayan encontrando. "No vamos a identificar a Lorca porque la familia no lo ha pedido", aseguró. Los juzgados cuentan con instrumentos de medicina legal para las identificaciones, aunque la previsión es hacer convenios con universalidades y asociaciones que aporten expertos.
sábado, 27 de junio de 2009
La fosa de Lorca
Otro tribunal se lava las manos con la fosa de Lorca
El Tribunal Supremo debe decidir quién es competente para exhumar
Raúl Bocanegra
La Audiencia de Granada ha dejado finalmente en manos del Tribunal Supremo (TS) la decisión sobre la exhumación de la fosa donde supuestamente están los restos del poeta Federico García Lorca, fusilado en 1936. En un breve auto, le da un varapalo a la Fiscalía, que pretendía que declarase competente para la exhumación a la jueza de Granada Aurora Fernández. Ésta había recibido la causa tras abandonar el juez Baltasar Garzón la investigación de los crímenes franquistas.
Sin embargo, el pasado 28 de mayo, Fernández rechazó tomar las riendas del caso y devolvió la pelota al juzgado de Garzón en la Audiencia Nacional. Éste está ahora obligado a elevar la cuestión al Supremo, que deberá decidir sobre la competencia de Fernández o de Baltasar Garzón.
Los magistrados de la Audiencia Provincial Carlos Rodríguez, Jesús Flores y Maravillas Barrales censuran en el auto, hecho público este viernes, la presentación por la Fiscalía de su último cartucho: un recurso de queja.
"Contra el auto que rechaza la inhibición [de Garzón] cabría en todo caso, recurso de apelación, no de queja". Y lanza un duro aviso a los fiscales: "En cualquier caso, admitiendo a efectos retóricos que ese auto fuera recurrible, el recurso no puede solicitar que esta Audiencia decida qué juzgado es competente, pues ello sólo puede hacerlo el superior jerárquico común a ambos [a Garzón y a Fernández: el Tribunal Supremo]". La Fiscalía consideraba que la magistrada Fernández era la competente para tratar la exhumación y no la Audiencia Nacional.
Terrenos de la Diputación
La Asociación granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, en paralelo a la vía judicial, ha iniciado los trámites para que la Diputación, propietaria de los terrenos donde se encuentra la supuesta fosa de Lorca, desarrolle un estudio arqueológico que desemboque en la excavación. La Diputación ya ha asegurado que no será "nunca" un impedimento, siempre que la ley ampare la actuación.
jueves, 18 de junio de 2009
Artículo sobre García Lorca en "The New Yorker"
Una de mis publicaciones preferidas en inglés, The New Yorker, ha publicado el artículo "Lorca's Bones" [Los huesos de Lorca] de Jon Lee Anderson en el número actual (el 22 de junio) de la revista. El subtítulo del artículo es una pregunta que puede resultar un poco cansada para los lectores españoles: "Can Spain finally confront its civil-war past?" [¿Puede España afrontar por fin su pasado de la guerra civil?]. Esta no es la primera vez que la revista ha publicado un artículo sobre el caso de Lorca (ver "Looking for Lorca" de Elizabeth Kolbert, de 2003). Aquí, Jon Lee Anderson narra su viaje a Granada, incluyendo encuentros personales con Juan Antonio Díaz, profesor en la Universidad de Granada; el juez Baltasar Garzón; Francisco Galadí, nieto de uno de los fusilados con Lorca; Fernando Serrano Súñer y Polo, nieto de Ramón Serrano Súñer; y Laura García Lorca, la sobrina del poeta. El artículo termina con las palabras de esta última.El contenido del artículo será un poco "caducado" para los que ya conocen este caso y los que siguen las noticias en torno a las memorias históricas en España, pero aún así, me alegra ver que el tema reciba la atención debida en este país. La figura de Lorca es muy conocida en círculos literarios y culturales y se espera que dar a conocer este caso en particular sirva para iluminar otros como él. La sinopsis del artículo sigue en inglés:
ABSTRACT: LETTER FROM ANDALUSIA about public debate over whether the remains of Federico García Lorca and others murdered by General Franco’s forces should be exhumed. Writer describes Lorca’s murder in Granada during the Spanish Civil War. Lorca had become Spain’s most renowned poet and dramatist. At the age of thirty-eight, and more or less openly gay, Lorca was a highly visible figure with known Republican sympathies. And that, in the summer of 1936, was enough to get a person killed. Briefly describes the rise of Francisco Franco, who ruled Spain from 1939 until 1975. Writer visits the cemetery in Granada with Juan Antonio Díaz, a professor of English and German Philology. Díaz notes that a plaque commemorating the victims of Francoism had been removed from the wall. The probable site of Lorca’s grave was identified by his biographer, Ian Gibson, in 1966, but his body remains where his killers dumped it. Last year, a Spanish judge named Baltasar Garzón ordered that Lorca be dug up. The exhumation order was seen as a historic challenge to the silence in Spain about the Franco years, but it set off a raging public debate. With Garzón’s order came the news that Lorca’s own relatives opposed the exhumation. Describes the incarceration and execution of thousands of people during Franco’s regime. In the jittery transition to democracy after the dictator’s death, however, politicians adopted a don’t-look-back policy. In 1977, an amnesty law sealed the past in what became known as the pacto de olvido. That is how things stood until a decade ago when “historical memory” groups began to dig up some of the bodies. The memory groups’ activities inspired a national lobby for a reckoning with Spain’s past. In 2007, Spain’s parliament approved a Law of Historical Memory, which said that the state was required to support the exhumation of thousands of mass graves. Despite the new law, Granada’s graves remain largely unexhumed. Last October, Garzón, in response to a petition filed by thirteen Historical Memory associations decreed that Franco and thirty-four others were guilty of crimes against humanity. Declaring the amnesty null and void with regard to human rights violations, Garzón ordered the exhumation of nineteen mass graves including the one believed to contain the remains of Lorca. Javier Zaragoza, Spain’s prosecutor-general, filed an appeal against the order and put a halt to the exhumations. Writer interviews Francisco Galadí, the grandson of a bullfighter who was killed with Lorca, Fernando Serrano Súñer y Polo, the son of Ramón Serrano Súñer, who was charged by Garzón with “crimes against humanity,” and Laura García Lorca, the poet’s niece. All three give their views on the exhumations.
