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martes, 28 de septiembre de 2010

"Tiempo muerto:" más sobre el Supremo y el juez Garzón

De: Nuevatribuna.es

El Supremo mide sus tiempos en los procesos contra Baltasar Garzón
Última actualización 28/09/2010@13:10:01 GMT+1

¿Por qué tanta celeridad en juzgar el patrocinio de los cursos de Nueva York y tan poca en dictar el auto de señalamiento de juicio por la causa de la Memoria Histórica cuando el único recurso que queda pendiente es el de Falange?

NUEVATRIBUNA.ES / ISABEL G. CABALLERO 28.09.2010

La causa contra Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo se encuentra en tiempo muerto a la espera del pronunciamiento del Tribunal Supremo. El único paso que queda por cubrir es el recurso interpuesto por Falange en abril de este año después de que el juez Luciano Varela dictara su expulsión del proceso. Cinco meses después, el Alto Tribunal sigue sin resolverlo a pesar de que fuentes jurídicas consultadas aseguran que será desestimado, así que, el partido de corte fascista quedará definitivamente fuera del juicio al que se someterá el magistrado de la Audiencia Nacional –suspendido de sus funciones- en la causa de la memoria histórica. Es decir, la decisión está tomada, pero los jueces todavía no se han pronunciado al respecto.

Una vez lo hagan, se dictará el auto de señalamiento del juicio oral en el que se fijará la fecha de inicio, como también las pruebas que aportarán ambas partes y los nombres de los cinco magistrados que se ocuparán de procesar a Garzón y entre los que no estará Luciano Varela que fue recusado en su momento.

Sorprende la celeridad con la que el Supremo está actuando en la causa abierta por el patrocinio de los cursos que Garzón impartió en Nueva York y la lentitud con la que se está conduciendo el proceso por los crímenes del franquismo. El 8 de septiembre, Manuel Marchena, el juez que instruye el sumario por los presuntos delitos de prevaricación y cohecho, ordenó a la Guardia Civil investigar las cuentas y depósitos bancarios de Garzón, así como sus declaraciones a Hacienda y las participaciones que pudiera tener en distintas sociedades civiles y mercantiles. Esa misma semana, el Supremo también desestimó a los testigos propuestos por la defensa de Garzón en el juicio de la memoria histórica.

Ante esto, pudiera parecer que el Supremo tiene interés en resolver cuanto antes el asunto de los cursos que puede minar a juicio de la opinión pública el prestigio del juez (claro que, de la misma manera deberían actuar contra otros magistrados que también han sido patrocinados por empresas que han podido estar inmersas en procesos en los que ellos mismos estaban implicados) que abrir el juicio contra Garzón por haber intentado investigar los crímenes perpetrados durante la Guerra Civil y el franquismo, cuestión esta que ha suscitado mucha sensibilidad e indignación entre buena parte de la ciudadanía.

El juicio podría iniciarse en noviembre pero podría aún retrasarse más tiempo. Lo que está claro –y el Tribunal Supremo no es ajeno a ello- es que dicho proceso va a tener una fuerte contestación social a favor del juez que, en caso de salir condenado, no descarta acudir a Estrasburgo con lo que ello significaría como elemento deslegitimador de las propias instituciones democráticas de España y por el incumplimiento sistemático de la legislación internacional sobre derechos humanos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

22 de septiembre: debate del Foro Público en el Ateneo de Madrid

Gracias, Anthony por el enlace.

La memoria contra la impunidad del franquismo

Debate. En plena polémica por el desarrollo de la Ley de Memoria Histórica, el Foro Público aborda todas las cuestiones relacionadas con la reparación de las víctimas de la represión franquista y la eliminación de los símbolos del dictador.

PÚBLICO MADRID 17/09/2010 08:10 Actualizado: 17/09/2010 17:38

La aplicación de la Ley de Memoria Histórica (con la persistencia de símbolos franquistas y de edificios erigidos en su día a la mayor gloria del dictador); la polémica sobre si el Estado debe financiar las exhumaciones de víctimas de la represión y las actuaciones contra el juez Baltasar Garzón por sus decisiones en esta materia serán algunas de las cuestiones que centrarán, el próximo miércoles 22 septiembre, la nueva edición del Foro Público.

El debate contará con la presencia de cuatro ponentes de excepción: el magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín; el historiador Josep Fontana; el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva; y el vicepresidente de la Fundación Alternativas, Nicolás Sartorius.

Esta tercera edición del Foro, titulado Memoria contra la impunidad, persigue, al igual que las anteriores, que los asistentes puedan participar activamente en el debate una vez que los ponentes hayan realizado una primera intervención.

El Foro Público surgió a iniciativa del sociólogo José Vidal-Beneyto, fallecido en marzo, que fue el moderador del primero de los debates, centrado en la relación entre corrupción y democracia.
Cita en el Ateneo

El Ateneo de Madrid será, de nuevo, el escenario elegido para el debate del Foro Público. Para confirmar la asistencia sólo hay que enviar un mensaje a la dirección foropublico@publico.es con la palabra "asistiré".

Fecha: 22 de septiembre de 2010. Hora: 19:00

sábado, 11 de septiembre de 2010

Cayo Lara (IU) sobre el juez Garzón

Visto en: 20Minutos.es
Lara (IU) dice que el juez sufre una "cacería" desde que decidió investigar los crímenes del franquismo

EUROPA PRESS. 10.09.2010
El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha asegurado que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, actualmente suspendido por presunta prevaricación al investigar los crímenes del franquismo, sufre una "cacería" desde el momento que decidió iniciar dicha causa.

El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha asegurado que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, actualmente suspendido por presunta prevaricación al investigar los crímenes del franquismo, sufre una "cacería" desde el momento que decidió iniciar dicha causa.

A preguntas de los periodistas tras participar en Sevilla en un reparto de panfletos en apoyo a la convocatoria de huelga general, Lara ha afirmado que será "legítimo" que el Tribunal Supremo (TS), si tiene "indicios razonables", haya ordenado investigar los ingresos entre el 1 de marzo de 2005 y el 30 de julio de 2006, que fue el periodo en el que el suspendido juez de la Audiencia Nacional organizó diversos cursos en la Universidad de Nueva York, mientras disfrutaba de una excedencia.

No obstante, el máximo dirigente de IU ha indicado que su formación interpreta que el juez de la Audiencia Nacional está sufriendo "una cacería" desde el momento en el que decidió investigar los crímenes del franquismo "para que la historia vuelva al lugar que tiene que estar y que hagamos la recuperación de la memoria histórica".

En esta línea, Lara hizo hincapié en que si el Gobierno de la Nación hubiera sido "más valiente" cuando se elaboró la Ley de Memoria Histórica, "seguro que Garzón no se hubiera visto obligado a sentarse en ningún banquillo".

Para el coordinador general de IU, "los crímenes que hizo el gobierno de un Estado ilegítimo en un tiempo determinado de nuestra historia tendrían que haber sido restituidos por un gobierno legítimo, elegido por el pueblo, ya que hasta que no se resuelva definitivamente esa situación tan injusta, cruel y dura no habrá plena reconciliación con esta democracia en nuestro país".

Entrevista con Carmen Negrín

De: Nuevatribuna.es

ENTREVISTA CON CARMEN NEGRÍN
"Los españoles tienen todo el derecho a saber qué supuso el franquismo"

Última actualización 10/09/2010@10:02:28 GMT+1
ISABEL G. CABALLERO
“Sin la verdad no se puede consolidar una democracia. Los españoles tienen derecho y la obligación de saber lo que significó para su país el golpe de Estado, en términos de muertos, de sufrimiento, de evolución cultural…”. La nieta del que fuera último jefe de gobierno de la II República cree que sería una “vergüenza” que la ‘causa del franquismo’ abierta por Garzón terminará resolviéndose fuera de España.

NUEVATRIBUNA.ES 21.06.2010

Asistida por el abogado Joan Garcés, Carmen Negrín ha recusado a varios magistrados del Tribunal Supremo en la causa abierta contra Baltasar Garzón por haber jurado lealtad al Movimiento y desde el principio se ha posicionado claramente en defensa del juez de la Audiencia Nacional acusado de prevaricar por abrir una investigación contra los crímenes de la guerra civil y la dictadura. La nieta del que fuera el último jefe del Gobierno de la II República habla desde París con Nuevatribuna.es de su abuelo Juan Negrín, uno de los personajes históricos de España más difamado por el revisionismo histórico.

“Hay que insistir en la importancia del elemento "verdad" en el proceso de una Transición. Sin la "verdad" (es decir simplemente la "relación de los hechos", su interpretación es otra cosa) no se puede consolidar una democracia. Los españoles tienen derecho a saber, y la obligación de saber, lo que significó para su país el golpe de Estado, en términos de muertos, de sufrimiento, de evolución cultural. Tienen que saber cuáles son las consecuencias de ese tipo de. Construir una España sobre una Transición que al final no es Transición sino una ‘estagnación’ [estancamiento], sería debilitarla. La hora de la Transición ya pasó, más de 30 años para cambiar son más que suficientes. Ahora ya se debe poder pasar a las reformas de fondo (justicia, laicismo, igualdad de oportunidades de todos…). Si el fundamento de la democracia es la mentira o el silencio, no se puede avanzar”.

NUEVATRIBUNA: ¿Cómo está asistiendo a todo lo que está ocurriendo en España por la causa abierta contra Baltasar Garzón?

CARMEN NEGRÍN: Tras la muerte de Franco, la Transición y la llegada de un gobierno socialista pensé que ¡por fin! las cosas iban a cambiar, se iban a decir las cosas como fueron y no la versión que han machacado durante cuarenta años. Pero curiosamente llega Aznar y se vuelve a todas las versiones revisionistas mientras las víctimas siguen olvidadas. Lo de las fosas y el revisionismo es la gota que colmó el vaso, y una dice, -bueno, aquí hay que hacer algo, basta de mentir. Hay cierta gente de la derecha heredera del franquismo que considera que Franco no mató a nadie. Así que ya es hora de decir la verdad. Si lo que se quiere es pasar página primero hay que haberla leído, entendido y analizado.

”QUE FALANGE SIGA SIENDO LEGAL ME PARECE ABERRANTE”

Carmen Negrín es una de las personas que integran el comité de intelectuales y juristas impulsores de la propuesta legislativa popular de “verdad, justicia y reparación”, las primeras voces que se han atrevido a hablar del “genocidio” franquista, de crímenes de lesa humanidad. Miles de fosas clandestinas esperan la exhumación de cientos de miles de cadáveres. Esa es la “urgencia”, explica, la urgencia de gente ya muy mayor que sigue buscando a sus padres, a sus hermanos, gente que “no es eterna” y ante la que no hay razón posible que explique el tener que alargar su sufrimiento.

N.T: Buena parte de la opinión pública española atiende con perplejidad que la “persecución” al magistrado haya sido instigada por la ultraderecha (Falange, Manos Limpias), precisamente los herederos del Régimen.

C.N: A mi modo de ver son los herederos visibles aunque hay otros herederos. A mi choca profundamente que partidos u organizaciones así sean legales, Simplemente no lo entiendo, no entiendo que hoy en día la Falange, responsable de un golpe de Estado, responsable de la persecución de cuatro millones de personas, de 250.000 desaparecidos, de 30.000 niños robados siga siendo legal en un país democrático, me parece aberrante. Son además responsables con la ayuda de la Iglesia, porque de la Iglesia nadie habla pero es la otra mitad y sigue ahí presente.

Manuel Rivas: "Gracias, Argentina"

Justicia

MANUEL RIVAS
EL PAÍS - Última - 11-09-2010

Hace muy poco, en el 2001, Argentina era un país desahuciado. Si en Europa hoy hablamos de crisis, lo que vivió ese país fue una joda total. Millones de familias perdieron los ahorros. Los viejos que entregaron sus pensiones a fondos privados, animados por los loros del neoliberalismo mágico, se encontraron de repente en la indigencia. La pasta de los más ricos, avisados, emigró como las golondrinas. Los barrios del Gran Buenos Aires se autoorganizaron para dar de comer en ollas populares. Hoy Argentina levanta algo más que la cabeza, pese al mangoneo de una oligarquía prepotente, bendecida por una curia pendiente de exorcismo. Trazos cavernícolas que se prestan, sí, a un paralelismo con la España del Último Día. Sería recomendable que unos y otros viesen Tatuaje, donde se lleva a la escena la vida de Miguel de Molina, el cantor torturado por esbirros de Franco y que encontró refugio en América, con la ayuda de Evita. Por cierto, pocos países en el mundo tienen el pulso cultural que hoy tiene Argentina, donde también se está escribiendo el mejor periodismo literario. Agarren, si pueden, Frutos extraños, de Leila Guerriero, y Si me querés, quereme transa, el último de Cristian Alarcón. En el renacer después de la ruina, algo habrá tenido que ver la presidenta Cristina Fernández, denostada por la derecha como una bruja. Pocos países en el mundo de hoy han avanzado tanto en el campo de los derechos humanos. No he llegado a esta conclusión por birlibirloque. Lo pienso al salir de un juzgado en Comodoro Py, donde he podido asistir, como un ciudadano cualquiera, al juicio a la plana mayor de la ESMA, el centro de la Armada que la dictadura convirtió en un matadero. Y me ratifico al leer la resolución de la Cámara Federal, que se dispone a investigar el genocidio franquista si no lo hace la Justicia española. Gracias, Argentina.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Editorial sobre el juez Garzón y la Ley de Amnistía

De: El Plural.com
TRIBUNA LIBRE
El Crisol


Uno de abril de 1939

Del uno de abril de 1939 fecha en que acabó nuestra Guerra Civil, han transcurrido más de 71 años. Pues bien, la derecha fascista ha reverdecido sus laureles manchados de sangre y se ha anotado una victoria más, en esta ocasión no por las armas sino como consecuencia de, y es mi opinión, los bandazos que viene dando nuestro sistema judicial que anda bastante desnortado víctima de su propia subjetividad y se podría pensar que víctima también de su politización.

Aquella Ley de Amnistía de 1977 aprobada por las acojonadas Cortes democráticas del comienzo de la transición ha propiciado el que el juez Garzón se tenga que sentar en el banquillo para ser juzgado por prevaricación al intentar investigar los crímenes del franquismo. Cada vez está más claro que esa Ley de Amnistía solo favorecía a los que después de acabada la guerra fueron autores del asesinato de centenares de miles de españoles republicanos que fueron juzgados por tribunales ilegales al servicio del dictador. Esa Ley de Amnistía solo sirvió para favorecer al bando franquista ya que a los del bando republicano ya se encargó Franco de juzgarlos, condenarlos y asesinarlos.

Creo que el actual sistema judicial ha perdido una ocasión única para enmendar lo que aquellos tribunales dictaminaron, tribunales que llegaron a resolver el que menores de edad fueran fusilados. La decisión del juez Garzón le puso en bandeja a la Justicia la oportunidad de lavar aquella horrible imagen y peor recuerdo que dejaron aquellos tribunales formados por ¿jueces? civiles y militares que actuaron de forma despiadada y sin un mínimo de sentimientos humanos y una total carencia de escrúpulos.

Creo que la decisión de los jueces del Tribunal Supremo de sentar en el banquillo a Garzón, es un error que todos lamentaremos en el futuro ya que esta decisión solo va servir para enardecer, animar y dar fuerzas a la extrema derecha que en este país es bastante numerosa. Con esta decisión la extrema derecha ha conseguido su segunda victoria venciendo a la democracia. Y en lo que respecta a la Justicia su decisión no va a mejorar, en absoluto, su deteriorada imagen ante los ciudadanos. En mi opinión se ha hecho el “hara kiri”. No sé porqué pero tengo la sensación de que hoy no es 7 de septiembre sino más bien 1 de abril de 1939.

martes, 7 de septiembre de 2010

El juez Garzón -- el Supremo vs. Argentina

Hace unos días, Argentina anunció que investigaría los crímenes del franquismo (pienso comentar más sobre eso en otro post). Qué casualidad, entonces, que hoy el Supremo se ha tomado la molestia de rechazar una vez más el recurso del juez Garzón contra la decisión de Luciano Varela. Es como si el Supremo hubiera decidido que era un buen momento para "competir" con la noticia desde Argentina. Por supuesto, si el Supremo hubiera dejado que el juez Garzón hiciera su trabajo, Argentina no tendría que haber intervenido en primer lugar.

De: El Plural.com
Desestima el recurso presentado por el juez y avala la decisión de Varela


El Supremo sentará a Garzón en el banquillo por investigar el franquismo

ELPLURAL.COM

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso interpuesto por Baltasar Garzón contra la decisión del juez Luciano Varela de sentarle en el banquillo por un supuesto delito de prevaricación cometido al investigar los crímenes del franquismo.

El Supremo considera que el juez Varela actúo de forma "acertada" al rechazar las pruebas solicitadas por Baltasar Garzón en la fase de instrucción. "El criterio del instructor no es 'ilógico' ni 'arbritario' cuando considera innecesarias las pruebas denegadas", afirma el Alto Tribunal.

No entra en el fondo del asunto
Con esta decisión, la sala no entra en el fondo del asunto sino que se limita a ejercer un control de la legalidad de la resolución. La decisión del Supremo constata que, puesto que ya rechazó en su momento archivar el asunto, procede ahora a continuar el procedimiento.

"Contradicción" de Garzón
El Supremo señala que Garzón ha sido "contradictorio" al sostener ahora que hay que practicar nuevas diligencias, entre ellas la testifical de juristas extranjeros, cuando anteriormente había instado al archivo del proceso.
De: Público.es
El Supremo avala la instrucción de Varela contra Garzón
El tribunal considera que el criterio del juez Varela al denegar las pruebas pedidas por Garzón no es "ilógico ni arbitrario"

EFE Madrid 07/09/2010 12:11 Actualizado: 07/09/2010 15:59

El Tribunal Supremo ha avalado este martes el procedimiento contra el juez Baltasar Garzón por declararse competente para investigar las desapariciones durante el franquismo, y por lo que será juzgado por un presunto delito de prevaricación.

Así lo ha dispuesto la Sala de lo Penal del alto tribunal en un auto en el que desestima el recurso presentado por el juez, que se encuentra suspendido de sus funciones en la Audiencia Nacional, contra la resolución en la que el magistrado que instruye la causa contra Garzón, Luciano Varela, denegó practicar las pruebas que éste había solicitado.

En el auto, fechado el pasado 26 de julio y notificado hoy, los cinco magistrados de la Sala consideran que el criterio de Varela al denegar las pruebas pedidas por Garzón no es "ilógico ni arbitrario".

La Sala, integrada por los magistrados Juan Saavedra, Adolfo Prego, Joaquín Jiménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo avala en el auto conocido hoy la instrucción realizada por Varela, que había sido impugnada de forma reiterada por el juez suspendido de la Audiencia Nacional.

El auto de Varela confirmado hoy supuso el inicio de los trámites de preparación del juicio, que podría celebrarse entre los próximos meses de noviembre y diciembre, según fuentes del alto tribunal, ya que puso fin a la fase de instrucción de la primera de las tres causas abiertas al suspendido titular del Juzgado Central de Instrucción número 5.

Las otras causas admitidas a trámite investigan posibles conductas delictivas del juez relacionadas con los cobros que obtuvo durante la organización de unos cursos en Nueva York y por intervenir comunicaciones de imputados en el caso Gürtel con sus abogados en prisión.
Pruebas correctamente denegadas

Varela rechazó todas las pruebas solicitadas por Garzón en su defensa, entre las que se incluían la declaración de los magistrados de la Audiencia Nacional favorables a su tesis (expresada mediante un voto particular contrario al criterio de la mayoría para declarar a Garzón incompetente en esta causa) y también las de juristas internacionales, al considerar que "exceden del contenido propio" de las diligencias de instrucción.

A este respecto, los cinco magistrados que integran la Sala de lo Penal han señalado que la decisión de Varela se acomoda a la previsión legal de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y que su criterio "no es ilógico ni arbitrario cuando considera la innecesariedad de las pruebas denegadas, ya que su denegación la razona al considerar: de una parte que el testimonio de los magistrados que emitieron un voto particular no puede ofrecer otra cosa que lo expuesto en el voto emitido, que ya consta, y que el resto de las diligencias, propuestas como testimonios o bien no son tales por tener por objeto la expresión de personales opiniones valorativas sobre intenciones, o se trata de pericias jurídicas improcedentes ante un tribunal".

"Son pues, diligencias sumariales, unas y otras, de realización no necesaria a juicio del instructor, que extensa y debidamente razona su criterio al adoptar la decisión recurrida, y en la cual esta Sala de apelación no aprecia ni infracción legal por vulneración de preceptos, ni arbitrariedad en su aplicación, ni irracionalidad en sus razonamientos", ha concluido la Sala, en contestación a los motivos expresados por el abogado defensor de Garzón en esta causa, Gonzalo Martínez-Fresneda.

Esta querella contra Garzón, admitida a trámite el 27 de mayo de 2009, fue interpuesta por el sindicato de funcionarios Manos Limpias y posteriormente se adhirieron a la misma la asociación Libertad e Identidad y también Falange Española y de las JONS.

Tras diversos incidentes procesales, Varela expulsó de la causa a esta última , por las irregularidades de su escrito de acusación, quedando tan sólo Manos Limpias (compartiendo defensa letrada con la segunda), que solicita 20 años de inhabilitación para el juez. La Fiscalía no acusa en este asunto, al estimar que Garzón no incurrió en delito alguno.

domingo, 15 de agosto de 2010

"La memoria perdida," vídeo de solidaridad con el juez Garzón (Córdoba, junio 2010)

En el vídeo de abajo los lectores podrán reconocer a muchos de los artistas e intelectuales que hace unos meses filmaron el vídeo contra la impunidad del franquismo. No había visto el de abajo, y lo quería compartir.

De: Vimeo:
Video del acto de solidaridad con el juez Baltasar Garzón, celebrado en la Diputación Provincial de Córdoba, en el que intervinieron el Ex Fiscal Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, el historiador Antonio Barragán, la escritora Fanny Rubio y el cantautor Luis Eduardo Aute. El acto ha tenido lugar el 18 de junio de 2010 y ha estado organizado por la Plataforma Ciudadana de Córdoba.


La memoria perdida from albertoalmansa on Vimeo.

martes, 20 de julio de 2010

Entrevista: el juez Garzón en Jaén

"Mi intención es recuperar mi puesto"

GINÉS DONAIRE - Torres
EL PAÍS - España - 21-07-2010

El juez Baltasar Garzón hace un paréntesis en su estancia en la Corte Penal Internacional de La Haya para dirigir un año más los cursos de verano que la Universidad de Jaén hace en su pueblo natal, Torres, un municipio de 1.700 habitantes de la comarca de Sierra Mágina. Antes de iniciar la jornada accede a hablar con EL PAÍS, con la única condición de no hurgar en su procesamiento por el Supremo. Con la compañía de un café con hielo muy cargado, el magistrado no esquiva finalmente ninguno de los temas.

Pregunta. Hace ya cinco años que dirige estos cursos. ¿Por qué a un juez le interesa debatir sobre temas tan diversos como la violencia de género, el cambio climático, la gestión sanitaria o la reforma del régimen local? ¿Se refugia en ellos para evadirse de sus problemas en la judicatura?

Respuesta. Son los temas que a mí me preocupan y que, de alguna forma, preocupan también a la sociedad. Por ejemplo, a la violencia de género yo le dedico mucho tiempo desde hace bastante, y ya hice un curso en la Complutense hace unos años. Creo que es bueno traer a colación temas sobre los que la sociedad necesita reflexionar y estar al tanto sobre lo que está sucediendo.

P. Acaba de llegar de Argentina, donde ha sido homenajeado por asociaciones de derechos humanos. Allí dijo que su vida cambió cuando entraron en su despacho las madres y abuelas de la Plaza de Mayo. ¿Tanto le marcó este caso?

R. Sí. Yo había tenido contacto con víctimas en la Audiencia Nacional, pero no de forma tan brutal como los crímenes acontecidos durante la dictadura en Argentina. El esfuerzo y coraje de las abuelas y madres de Plaza de Mayo se inició en el mismo momento de 1976 y tras las primeras desapariciones. Cuando yo las vi con pañuelos blancos, y lo único que pedían era que se les escuchara, eso me acercó a una realidad tan terrible que muchas veces resulta indiferente cómo son los crímenes contra la Humanidad.

P. ¿Puede un país desterrar la memoria histórica y el olvido?

R. Es difícil y, además, es una equivocación. El olvido, como el perdón o la memoria, corresponde al patrimonio de cada uno. Pero los olvidos oficiales son malos consejeros y a lo largo de la historia se ha comprobado. Las heridas, para que sanen, y antes de ser suturadas, tienen que ser limpiadas. Y no lo digo ahora en relación con los acontecimientos que pueden estar pasando en mi vida.

martes, 6 de julio de 2010

Fraga, sobre el juez Garzón, en el New York Times

Visto en: El Plural.com

El fundador del PP apoya el traslado del juez a la Corte Penal Internacional
Fraga quiere a Garzón "lo más alejado de España que sea posible"

ELPLURAL.COM

Manuel Fraga se une a las críticas dirigidas hacia Baltasar Garzón. El ex ministro de Franco ha declarado al New York Times que apoya el traslado del juez a la Corte Penal Internacional “porque debería ser mantenido lo más alejado de España que sea posible”.

New York Times, informa radiocable.com, ha publicado un artículo en el que Fraga y Santiago Carrillo son preguntados sobre la actualidad española. Los dos, antiguos rivales, han opinado sobre la salida de Garzón de la Audiencia Nacional y su linchamiento mediático por parte de la derecha por investigar el franquismo, régimen del que el fundador del PP formó parte.

“Franco no dejó huella”
Fraga aplaude enérgicamente la marcha del juez a la Corte Penal Internacional. No porque un español esté allí, sino porque considera que debe estar alejado de España. Para el senador, la sombra de Franco ya no está presente en la sociedad española. “No dejó huella”, declara Fraga en el artículo.

El juez persigue “una meta justa”
Por su parte, Carrillo elogia a Garzón por “perseguir una meta justa”. En palabras del ex secretario del Partido Comunista de España, “se cometieron crímenes en los dos bandos durante la guerra pero no comparables a ninguna escala”. En ese sentido, Carrillo lamenta que Franco metiera en la cárcel o fusilara a todos sus oponentes tras la Guerra Civil, mientras que homenajeaba a sus muertos.

Ver artículo del NYT

martes, 22 de junio de 2010

Artículo de José Antonio Martín Pallín

De:El País.com

TRIBUNA: JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN
'Robó en una iglesia para vestir a un hijo'

JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN 23/06/2010

Los militares sublevados que desataron nuestra Guerra Civil comenzaron a construir su entramado "jurídico" a golpe de bandos de guerra. En el de 24 de julio de 1936, dictado por el general Queipo de Llano, se ordena pasar por las armas, sin juicio previo, a todos los dirigentes y simpatizantes del Gobierno de la República. El de 28 de julio de 1936 suaviza la brutalidad de su predecesor y, junto con otras disposiciones posteriores, abre paso a juicios sumarísimos sin garantías, que terminan, en la mayoría de los casos, con penas de muerte.

Algunos fragmentos de la "jurisprudencia" emanada de estos consejos de guerra puede ilustrar sobre las consecuencias, demoledoras e insoportables para el mundo del derecho, de la política represiva y exterminadora que se aplicó durante la Guerra Civil y la posguerra. Bastan unos pocos casos para ilustrar sobre las dimensiones de las aberraciones jurídicas cometidas.

Uno: "Se trata de una mujer de mala conducta, de ideas comunistas que se incautó víveres y ropas de una iglesia para confeccionar ropas a un hijo suyo" (sentencia del 11 de marzo de 1941).

Otro en León, el 5 de noviembre de 1936, contra el gobernador civil y otras personas relacionadas con el Gobierno de la República. Al catedrático de instituto Manuel Santamaría Andrés se le imputa "haber sido presidente del Partido de Izquierda Republicana, destacado elemento del mismo, frecuentando el Gobierno Civil en el que estuvo hasta momentos antes de ser atacado por la fuerza el día 20 de julio, constando en su descargo que por discrepancias con la orientación del Frente Popular, al surgir el movimiento salvador, estaba separado del cargo que desempeñaba en el partido de Izquierda Republicana". Con estas acusaciones, muchos de ustedes habrán pensado que fue suspendido de empleo y sueldo y apartado de la cátedra. Están equivocados, fue condenado por traición a la patria y pasado por las armas a las 48 horas.

Nos enfrentamos a una cuestión que no es exclusivamente jurídica, sino de dignidad democrática. Un sistema democrático que se inspira en los valores superiores de la justicia, la libertad, la igualdad y el pluralismo político, no puede digerir sin traumas y complicaciones colaterales toda la brutalidad que se puso en marcha el 18 de julio de 1936 con el único objetivo de aniquilar a la mayoría de la población española que trataba de impulsar los valores impecablemente democráticos y republicanos que proclamaba la Constitución de 1931.

Si, como dicen algunos, el problema de España en la segunda mitad del 1936 era el orden público, es un hecho cierto que el presidente de las Cortes republicanas, Diego Martínez Barrio, propuso al general Mola, el mismo día 18 de julio, el Ministerio de Gobernación para que restaurase la normalidad alterada por la sublevación de los militares en África del Norte y en alguna parte de la Península. Su respuesta negativa evidenció el propósito de los rebeldes. Se trataba de instaurar un régimen totalitario inspirado en la Alemania nazi y la Italia fascista que dejase sin efecto las libertades y derechos ciudadanos, sustituyéndolos por la voluntad incuestionable de un Jefe, llámese Fürher, Duce o Caudillo, aun a costa de eliminar física y moralmente a más de la mitad de los españoles.

Para conseguir estos obsesivos y crueles objetivos no dudaron en diseñar políticas que, como confesó el general Franco a un periodista inglés, pudiesen llevar al exterminio de todos los que profesasen ideas democráticas o permaneciesen fieles a la legalidad republicana, hoy día prolongada por la Constitución de 1978. No hace falta un profundo conocimiento de las normas jurídicas para concluir, con arreglo a la legalidad entonces vigente, que los militares alzados contra el Gobierno salido de las urnas cometieron un delito contra la forma de Gobierno y de rebelión militar.

Pero lo más asombroso para cualquier jurista nace de la subversión de la lógica y racionalidad del Derecho al considerar a los que permanecen fieles al Gobierno legítimo de la República como reos de rebelión militar, si pertenecían al Ejército y como auxiliadores de la rebelión si eran civiles.

Llegaron a subvertir el orden jurídico y el lenguaje hasta el extremo de considerar a la España oficial legitimada por las urnas como rebeldes y, por tanto, reos de crímenes de traición a la patria. Las cifras de ejecuciones en consejos de guerra sumarísimos no podrán ser borradas de la historia porque dejaron rastros y documentos elocuentes, como los que hemos citado antes.

La dignidad democrática exige que los mecanismos legales y judiciales dejen claro que la actitud de una parte importante del Ejército en el mes de julio de 1936 constituyó un delito de rebelión militar. Lo que hizo el juez Garzón, con su decisión de 16 de octubre de 2008, trataba de restaurar la pura racionalidad de la ley al considerar al general Franco y a sus más directos colaboradores como culpables de un delito contra la forma de Gobierno y de rebelión militar. Todos sabemos que estaban en su mayoría muertos, pero no existe ningún obstáculo legal para romper la subversión insoportable de la racionalidad jurídica y colocar a cada uno en su sitio. A los rebeldes como tales y las víctimas como leales ciudadanos que permanecieron fieles a los valores democráticos que encarnaba la legalidad republicana y que pagaron con su vida, con sus bienes y con un cruel destino su defensa de las libertades que ahora todos disfrutamos.

La resolución judicial del Juez de Instrucción Central número 5 responde a los más estrictos cánones asumidos por la comunidad internacional. La vida, la dignidad, la libertad y la justicia constituyen los pilares sobre los que se construye una sociedad civilizada y un Estado de derecho. El poder judicial no puede ignorar estos valores y principios que, además, les vienen impuestos por los tratados internacionales asumidos por España e integrados en la Constitución de 1978.

La esponja del olvido no puede borrar la esencia de la democracia. Cualquier intento de ensamblar la dictadura con la democracia carece de sustento jurídico, político y ético. El pasado debe ser expulsado del marco de la democracia a través de la declaración de nulidad de las sentencias infamantes que repugnan a la conciencia de los seres civilizados.

Lo hizo Alemania en 1998 y en 2002, es decir, 47 años después de la derrota del régimen nazi, y lo ha vuelto a hacer en 2009. La ley alemana no puede ser más sencilla y coherente. Se dispone la nulidad ipso iure de todas las sentencias y condenas dictadas por la Administración de la justicia penal a partir del 30 de enero de 1933, en contra de los más elementales principios de justicia y que tenían por objeto la consolidación del régimen nacional socialista, al tiempo que estaban basadas en discriminación por motivos políticos, militares, raciales, religiosos o ideológicos.

¿Puede España permanecer ajena a estas exigencias?

viernes, 18 de junio de 2010

Garzón pide que le absuelven en la causa contra el franquismo

De: El Plural.es

Pide la nulidad de los hechos por la ilegitimidad de Manos Limpias y Libertad e Identidad

Garzón pide su absolución en la causa contra el franquismo

ELPLURAL.COM / EFE

El abogado de Baltasar Garzón ha pedido al Tribunal Supremo que absuelva al juez en la causa abierta contra él por declararse competente para investigar el franquismo en virtud de la "doctrina Botín", que impide abrir juicio oral a instancias de la acusación popular cuando la particular y el fiscal piden el archivo. Así lo indica el letrado Gonzalo Martínez-Fresneda en el escrito de defensa que presentó ayer en el Alto Tribunal, de 139 folios y en el que señala que el comportamiento de Garzón no constituye delito.

La Fiscalía también ha reclamado al Tribunal Supremo (TS) la absolución de Garzón, mientras que el sindicato ultraderechista Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad piden 20 años de inhabilitación por prevaricación.

En la Corte Penal Internacional
El magistrado del TS Luciano Varela, instructor de la querella contra Garzón por la investigación de los crímenes durante el franquismo, ordenó el pasado mes la apertura de juicio oral contra el juez, lo que motivó que el Consejo General del Poder Judicial le suspendiera cautelarmente de sus funciones en la Audiencia Nacional. Tras ello, el Consejo le autorizó a trasladarse a la Corte Penal Internacional para ocupar durante los próximos siete meses un puesto de consultor de la Fiscalía.


Sin ofensa
La defensa subraya que las dos entidades que ejercen la acusación "no han resultado ofendidas o perjudicadas por el supuesto delito de prevaricación que persiguen" y recuerda que, aunque la "doctrina Botín" fue matizada, la Fiscalía ha pedido el archivo de esta causa por creer que Manos Limpias y Libertad e Identidad carecen de legitimación para instar la apertura del juicio. El TS se corrigió a sí mismo y en otra sentencia estableció la llamada "doctrina Atutxa" y concluyó que la acción popular está legitimada cuando el delito afecte "intereses colectivos" o los directamente perjudicados no se hayan personado. Según argumenta la defensa, esta última sentencia contó con votos particulares discrepantes de magistrados, entre ellos Varela.

Los dictados de Varela

Martínez-Fresneda critica el hecho de que Varela no ha querido suspender el trámite para la presentación de este escrito cuando quedan pendientes de resolver seis recursos ante la Sala de lo Penal. Además, Garzón vuelve a pedir al TS la nulidad de actuaciones, ya, según explica, Varela requirió a Manos Limpias para que presentara un nuevo escrito de acusación al considerar que el primero no era válido. La defensa del juez también solicita la nulidad del nuevo escrito de acusación porque cree que Manos Limpias optó "por copiar textualmente páginas enteras de un auto anterior del instructor".

viernes, 11 de junio de 2010

Juan Guzmán, un juez chileno: "El pecado de Garzón es querer llegar a la verdad"

De: Público.es

"El pecado de Garzón es querer llegar a la verdad"
Juan Guzmán. Juez chileno. El magistrado que procesó a Pinochet analiza el proceso del Tribunal Supremo contra Garzón

ALBERT MARTÍN VIDAL BARCELONA 11/06/2010 08:00 Actualizado: 11/06/2010 08:03

El juez Guzmán, alto y de porte británico, se lamenta de que en Chile "los jóvenes ya no saben qué pasó". Invitado por el Departament de Interior de Catalunya a un coloquio sobre la revisión jurídica de las dictaduras, asegura que "siempre hay algo en común en los acontecimientos horribles" y expresa su esperanza en que "en el siglo XXI seamos menos bárbaros que en el XX". Pero su optimismo no es grande: "A veces, sólo a veces, se consigue justicia".

Usted denuncia que sufrió "persecución" por parte de la Justicia durante el proceso a Pinochet. ¿Cómo valora el proceso que está viviendo Garzón?

Es como en la Inquisición: quien difiere del grupo dominante conservador debe morir. Varela no debió iniciar este proceso por prevaricación, todos sabemos que ese no es el caso. Garzón no está aplicando la Ley de Amnistía de 1977, sino la ley penal internacional que establece que las amnistías no proceden con respecto a los crímenes de lesa humanidad. Ya investigó violaciones de derechos humanos en Chile o Argentina, y una de las mayores funciones del procedimiento penal es la investigación acerca del paradero de las víctimas de desapariciones forzadas. Es una labor humanitaria, no sólo jurisdiccional. El pecado de Garzón es querer romper la impunidad y llegar a la verdad, que es lo que debe hacer un juez.

¿Le recuerda a lo que usted vivió?

A mí me iban a echar aplicando el estatuto administrativo. Me aplicaron dos sanciones, una verbal y una por escrito, las dos por hechos falsos. A la siguiente, salía de la judicatura. Fueron más sutiles que aquí pero el resultado era el mismo: sacarme del camino. Lo dejé antes de que continuaran acosándome los miembros de la Corte Suprema.


En España el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial abre la vía a la justicia universal pero no se está aplicando.

Es absurdo y prueba que los jueces que pretenden hacer justicia de situaciones como una guerra civil o una dictadura están expuesto a presiones muy grandes. Es increíble que en una sociedad moderna como la española, que llegó tan arriba en esta cuestión, no se aplique la justicia universal. Y que se alteren tanto los hechos como para decir que hay una prevaricación es triste. Dos agrupaciones fascistoides llevaron esto a la justicia y un juez que posiblemente envidia la trayectoria de Garzón mordió el anzuelo. Varela ha sido utilizado y le va a costar mucho salir de esto.


Usted es conocido por el proceso a Pinochet, a quien no llegó a juzgar. ¿Hasta qué punto siente que ganó esa batalla?

Hice lo que pude. Fue una batalla que di durante ocho años. Consistió en lograr el desafuero de Pinochet y procesarle en tres ocasiones, en tomarle declaración y significó exponer al mundo los crímenes cometidos bajo su dictadura. Más no pude porque eran tribunales superiores los que dejaban sin efecto mis resoluciones. La opinión pública nacional e internacional sabe muy bien que no me equivoqué.

¿Qué recuerda de sus horas de conversación con él?

Tenía la conciencia muy tranquila, se declaraba un ángel y decía que gracias a él se erradicó el comunismo de Chile. Hubo un cambio radical entre la primera y la segunda vez que le interrogué. En el año 2000, Pinochet estaba convencido de que no le iba a procesar. Me trató atentamente, me invitó a café. En 2004, ya procesado, se enojó porque la computadora tardaba en imprimir la declaración y antes de firmarla la leyó entera porque, según dijo al funcionario en referencia a mí, "este gallo [tipo] me cambia las cosas".

Aplicó el concepto de secuestro permanente. ¿Se podría aplicar en España?

El secuestro se comete desde que se priva de la libertad a alguien hasta que se le devuelve la libertad o aparecen sus restos. Los secuestros permanentes eluden la aministía porque el delito se sigue perpetrando hacia el futuro después de la fecha de la amnistía. Ese fue mi planteamiento y perfectamente lo podría haber aplicado Garzón.

¿Qué respondía a quienes le acusaban de no dejar cicatrizar el pasado?

Nada, porque las cosas no se dicen en la cara, se dicen por detrás. ¿Qué pienso yo? Para que cicatricen las heridas primero tienen que sanar. ¿Y cómo se va a sanar la herida de una desaparición forzada de una persona? Encontrándola, o entregando a los familiares sus restos para que les den santa sepultura y terminara su agonía. El ser humano necesita que haya justicia en el sentido más amplio y esta se obtiene precisamente utilizando medios legales.

¿Es eso imprescindible para culminar una transición política?

Sí, cuando es tan cercana a los hechos como en Chile o España, hay que cerrar las heridas a través de la justicia.

¿Por qué defiende usted la creatividad del jurista?

Si se mira su sentido estricto, la ley cae en el pasado. Hay que aplicar la ley en forma progresiva, no quedarse en la ley de 1890, sino hacerla aplicable al siglo XX y al XXI, eso es la interpretación progresiva, que no progresista. Además, el juez debe utilizar los elementos de interpretación que le da la ley. Los jueces que quieren estar con la época y el momento histórico deben pasar por ahí. En eso Garzón ha sido un maestro.


¿Es inevitable la politización de la justicia?

Las instituciones son cada vez más justas, pero lamentablemente el hombre sigue siendo un animal político y hace que muchas veces prevalezca la política a la justicia. Es por eso que ocurre lo del juez Garzón y por lo que muchos jueces en el mundo se ven inhibidos de llevar hacia adelante la acción legal.

viernes, 4 de junio de 2010

La pregunta no es retórica (posiblemente el post más largo que he escrito)

El fin de semana pasado, cuando estuve en Chicago, se publicaron dos entradas estupendas, de dos blogs que leo con frecuencia. La primera (compartiré la segunda en otro post) es esta carta de la bloguera Mª Josè Barreiro, publicada en su blog muy conocido y visitado, Radio Estación Mediterránea ABF, el 29 de mayo de 2010. Su perfil en Radio BCN la describe como "nieta y sobrina de fusilados, luchadora antifascista y defensora de Derechos Humanos en cualquier lugar." Aunque nunca nos hayamos conocido en persona, la energía y entrega constantes de Mª Josè para la causa memorialista irradian tras la pantalla, especialmente cuando comparte una reflexión personal en su blog, en un comentario o en un mail. Desde que empezó su blog en 2008, es uno de los que más he seguido (como sabréis, Mª Josè también recién ha empezado 4 otros blogs memorialistas). Entonces, al regresar de viaje y ver este post y los comentarios que ha suscitado, sabía que yo también lo tuve que responder y comentar aquí. Igual que han hecho los editores de otro blog amigo, La Memoria Viva, pondré al final del post mis comentarios. Si aún no habéis leído esta carta de Mª Josè, os animo a hacerlo ahora:
¿Cuál es vuestra causa?
Llegado este momento y a sabiendas de que compañer@s en los que confío y aprecio no estarán de acuerdo conmigo sigo convencida que los caminos entre el señor Garzón y los crímenes del fascismo español deben separarse ya, cada vez es más escandaloso que la injusticia judicial a este señor acapare las fuerzas que debían centrarse en la causa debida, esta dispersión del tema lleva al efecto contrario, no es de este señor de quien debemos ocuparnos( y evito a propósito nombrarlo, puesto que su nombre ocupa el 90 y largo % que debían ocupar las condenas y demás violaciones de DDHH).

Estimad@s compañer@s, sé que no vais a cejar en vuestro empeño pero si debíais cada uno en vuestra intimidad valorar realmente si creéis que es la misma causa. La mía no es la causa de este señor, quizás los que nunca habéis sufrido las coces de las instituciones fascistas de este país, hablo desde la famosa transición que es lo que me ha tocado vivir a mi, os escandalicéis con lo que ocurre, pero es que resulta que otros, llevamos muchos años como dije antes, recibiendo coces de la falsa democracia y su falso estado de derecho, pasé mi juventud escuchando como vosotros aquello del estado de derecho y el espíritu de la transición, la democracia consolidada y la concordia, verdaderos mensajes subliminales que de tanto decirlos, hicieron aquel efecto de una mentira dicha 10 veces termina siendo verdad, pero aquí también es la excepción que confirma la regla por que cuanto más avanza el tiempo más la podredumbre huele que apesta.
 No creo en el concepto de que a través de la injusticia a este señor se llegue a algo, todo depende a donde quiera llegar cada uno...pedir la anulación del procedimiento a este señor me parece , solo voy a decir increíble, me gustaría preguntaros uno a uno de tantos miles, ¿no os duelen esas condenas sin anular? y ¿vuestras fuerzas por que se centran en este señor...?
Cuando hace meses por solidaridad desde una entidad se propuso le dieran a un señor de un país lejano la medalla de una alta institución estatal que no recuerdo cual, por ser voluntario en las exhumaciones, me quedé de piedra, no por que este otro señor de un país muy lejano no se lo mereciera, si no por que la gente que dio su vida por la Libertad de este país, que lucharon contra un movimiento fascista no tienen ningún reconocimiento legal más que la posibilidad de un miserable papelito, yo he sido voluntaria, tragué tanta cal que me quemaba la traquea pero no me merezco absolutamente nada sabiendo la injusta consideración que tienen las víctimas.

Víctimas, crímenes franquistas, impunidad creo que hasta Verdad, Justicia y Reparación en estos momentos van perdiendo su propio significado y máxime cuando se le da prioridad al que menos padece y sufre...si estimad@s compañer@s ni una millonésima parte de sufrimiento comparable...he decidido que me solidarizo con este señor en proporción con lo que él se solidariza conmigo

Un abrazo a tod@s y por favor en vuestra intimidad sopesar cual es vuestra causa.. quizás ya no es la misma

MJBarreiroLG
Familiar de fusilados sepultados.

http://agenciabarreiroforever.blogspot.com/2010/05/cual-es-vuestra-causa.html
Comentario personal:
Ante todo, quisiera decir que admiro y respeto la diplomacia de la autora al reconocer que no tod@s van a estar de acuerdo con su perspectiva, que defiende la separación del caso contra el juez Garzón (o el apoyo a él) y "los crímenes del fascismo español." Aquí, dividiré mi respuesta en tres partes:
  1. Puntos de acuerdo con la autora
  2. Articulación de mi propia postura frente al caso Garzón
  3. Respuesta a la pregunta de la autora, "¿Cuál es vuestra causa?"
Estoy de acuerdo con Mª Josè que la atención mediática puesta en el juez Garzón en los últimos meses ha sido demasiado ya. Sólo hay que mirar el número de entradas en este blog que se refieren al juez y compararlas con otras etiquetas para ver que un número desproporcionado de noticias han tenido que ver directatmente con el juez Garzón. Tomando como ejemplo la categoría de "exilio," vemos 54 posts en contraste con 143 sobre B.G. O, vemos 66 entradas sobre "fosas comunes." Apunto el blog porque reflexiona, hasta cierto punto, la publicidad que ha generado el caso contra el juez.

Creo que es totalmente lógico y normal -- tal vez especialmente para familiares de víctimas  -- cuestionar si el caso Garzón ha "secuestrado" o está secuestrando la causa verdadera, que ha de ser siempre (y en primer lugar) la búsqueda de la "verdad, justicia, y la reparación" por las víctimas del franquismo, y no la defensa del juez. Incluso ha habido veces en que me he preguntado si la publicidad en torno al juez ha sido una estrategia por parte de la derecha de dirigir la atención fuera de la cuestión de las fosas y otros asuntos importantes en la recuperación de la memoria histórica.

Sigo todas estas noticias desde lejos, y además, desde una perspectiva extranjera, así que os pido perdón si me equivoco, pero por la carta de Mª Josè y algunos posts en otros blogs como Rebelión, tengo la sensación a veces que la gente que más se harta del juez es la que más ha estado trabajando desde el principio contra la impunidad del franquismo. Al fin y al cabo, ¿no estuvieron ellos mucho antes que el juez Garzón, antes de la Ley de Memoria? Recordemos, por supuesto, que el juez Garzón estuvo investigando crímenes contra la humanidad en otros países mucho antes que presentó el auto en octubre de 2008. Y ese auto lo compuso con la ayuda prestada por cientos de personas -- historiadores, antropólogosos y forenses, sí, y también, gente común y corriente que transmitió historias orales de fosas comunes o de familiares desaparecidos. O sea, no todo empezó con Garzón, sino con la valentía y labor constantes de las familias y las asociaciones. Además, vienen luchando dichas asociaciones desde hace mucho contra una ley inepta, archivos escondidos o perdidos, y gobiernos locales y estatales que no siempre se han ofrecido a ayudar con la búsqueda y exhumación de fosas, la anulación de juicios o la conmemoración o la retirada de la simbología franquista. Sí, se puede entender por qué molesta que de repente, todo es Garzón este, Garzón el otro.

Una crítica relacionada con lo del juez parece ser que hay los que sólo asisten a manifestaciones cuando trata de él. Sólo hay que mirar el comentario de Mª Josè el 24 de abril en que la autora expresa su frustración por la falta de participación y solidaridad con la causa memorialista en otras fechas que la concentración organizada a favor del juez. En este comentario, leemos que la atención mediática centrada en las concentraciones del 24 de abril ignora por completo los esfuerzos continuos de individuos y colectivos para arrojar luz a la causa verdadera.

En este blog siempre he apoyado abiertamente al juez Garzón, empezando con el post del 16 de octubre de 2008. Como he dicho antes aquí, me ha interesado desde que cursaba el doctorado, más como "fenómeno" que como individuo. Mi interés en Garzón se vincula con su trabajo en el ámbito de derechos humanos y la justicia universal, especialmente su intento de perseguirle a Pinochet. Sé que a muchos les molesta que el juez parezca necesitar o vivir de la publicidad generada en torno a su persona (en inglés existe una frase algo desafortunada para gente así -- media whore, o puto/a de los medios). Tengo que decir que no tiendo a fiarme mucho o nada de famosos; simplemente no me interesa la cultura de las "celebridades" --- me aburre fatalmente saber qué ropa se ponen, donde comen, en qué mansiones viven, con quienes se acuestan o quien está drogándose otra vez.

En lo que respecta al juez Garzón, he intentado no hacer caso a la celebridad del juez y enfocarme en 2 elementos solamente: el auto que entregó con más de 114.000 nombres de desaparecidos y en el que utilizó el término "crímenes contra la humanidad," y el hecho de que fuera suspendido por investigar los crímenes del franquismo. Para mí, estos dos puntos son suficientes para seguir apoyándole, y no voy a retirar la foto o el enlace que hay en este blog, ni voy a dejar de postear noticias relacionadas con él.

Sigo creyendo que el juez, por bien o por mal, ha venido a simbolizar la causa memorialista. Por un lado, representa a la primera figura pública (y judicial) que se ha atrevido a proponer públicamente que ciertos crímenes no prescriben, y que la Ley de Amnistía de 1977 no se puede aplicar "a este tipo de delitos y en particular, a los que aquí se investigan" (esto lo encontramos en la página 7 del auto). Podrá gustarnos o no, pero para muchos, el auto puede haber representado la primera vez que pudieron conectar un número con los desaparecidos en España; además, el cuestionamiento público de la Ley de Amnistía y el proceso de la Transición sin duda ha conducido a otros debates más profundos sobre estos temas.

En su artículo "Why Memory's Work on Journalism Does Not Reflect Journalism's Work on Memory," la profesora e investigadora Barbie Zelizer (University of Pennsylavania, EE.UU.) explica que aún no se ha estudiado bastante el impacto del periodismo en el tema de la memoria. Sostiene que hay varias maneras en que el periodismo (aunque no lo quieran admitir los periodistas) moldea la labor de la memoria. El caso Garzón es uno de los casos en que la atención mediática puede ayudarnos a conocer mejor el pasado. Para entender la primera querella contra el juez, había que hablar de la ultra derecha. Para hablar de Luciano Varela, había que hablar de su rechazo a la Ley de Memoria. La ultra derecha, representada por Manos Limpias o FE de las JONS, se tiene que entender mirando atrás -- por lo menos, en el segundo caso, al falangismo, y a la conexión que existía, aunque después, infelizmente, entre la dictadura franquista y el fascismo español. No había manera que la prensa explicara el auto del juez sin hablar de fosas comunes, niños robados, fusilados o desaparecidos. Es decir, la atención excesivamente centrada en el juez también ayudó a iluminar lo que para muchos, seguía siendo un pasado oculto. Estoy totalmente de acuerdo que, después de un rato, la cantidad diaria de editoriales, reportajes y secciones especiales sobre el "acoso al juez" ha terminado saturándonos a todos. Es verdad que de repente, parecen haber surgido de la nada miles de voces de las que nunca se habían oído antes. ¿Por qué no decían nada antes? ¿Por qué sólo ahora, con la "causa" pro Garzón?

Mª Josè, en su carta, ha querido re-dirigir nuestra atención a la causa. Ha querido conseguir que reflexionáramos en nuestra propia postura frente al caso Garzón, al que ella se niega nombrar. Su pregunta, "¿Cuál es vuestra causa,?" no la he sentido dirigida a mí, necesariamente, sino a tod@s nosotr@s que hemos pasado tal vez más tiempo de lo necesario enfocándonos en la figura de B.G. en vez de otros asuntos más importantes. La pregunta no creo que sea sólo retórica. Pero la respuesta a la pregunta de  Mª Josè no tiene que ser "Baltasar Garzón" o "la verdad y la justicia para las víctimas del franquismo." Yo no creo que haya que tomar una decisión entre apoyar al juez Garzón y a los familiares de víctimas. No puede ser tan blanco y negro el asunto. Personalmente, me siento muy segura de "mi" causa, que creo que comparto con Mª Josè y los demás blogueros memorialistas.

Parte de lo que he tenido claro desde el principio es que BALTASAR GARZÓN NO ES VÍCTIMA, o por lo menos, que no hay ningún paralelo entre la injusticia que él ha sufrido (y sí creo que ha sido injusto y ridículo todo lo que ha tenido que soportar por parte del TS) y la que ha sufrido una familia cuyo abuelo, padre, hermano, o hijo ha desparecido y cuyos restos siguen sin encontrar. Tenemos que tener mucho cuidado de no convertirle al juez en una "víctima."

Dicho eso, no creo que sea necesario renunciar nuestro apoyo al juez, sólo medir la atención dirigida a él y regular un poco nuestra dosis de noticias diarias sobre él. Siempre que haya una causa (puede ser política, de justicia social, de derechos humanos, etc.), llega un momento en que surgen dudas de quiénes son "legítimos" o no en ese "movimiento." Es más fácil hallar defectos cuando una persona -- especialmente si esa persona ya había suscitado polémica en otros contextos -- llega a ser el centro de la atención o parece dirigirla hacia sí misma, ignorando a otra gente que ha venido antes. También es fácil criticar a la gente "nueva," gente que no ha estado presente desde el principio (pongo como ejemplo la última campaña presidencial en Estados Unidos, y toda la gente que cambió de candidato al final en apoyo a Obama). Es fácil sospechar y sentirnos cada vez más cínicos -- ¿nos están diciendo la verdad? ¿Realmente están con nosotros, que hemos luchado desde el principio y sin faltar? Existe el deseo de proteger la causa, o de alguna manera, mantener en un estado "puro" esa causa -- es decir, protegerla de gente embustera o fraudulenta (robo de fondos, adopción de identidades falsas), o de gente egocéntrica que busca hacerse nombre liderando campañas, organizando peticiones o firmas, etc. Es normal ese interés por "proteger" la causa de la que tanto nos sentimos parte, y se encuentra en todos lados.

Pensemos un momento en una figura como Bono, el cantante irlandés de U2; Bono siempre ha sido muy visible en su lucha contra el hambre. O, volvamos la vista atrás a la princesa Diana, quien llegó a ser una especie de portavoz para la eliminación de minas terrestres y municiones sin detonar. A los dos se les ha criticado, temiendo que su estatus célebre fuera a interferir en o abrumar el motivo principal de la lucha. En los dos contextos, mucho antes que llegaran Bono y Lady Di, había activistas totalmente dedicados a las dos causas, que en su mayor parte, trabajaban en silencio y sin reconocimiento alguno, porque querían, porque sentían desde dentro una llamada a actuar y no permanecer pasivos. Pero seguramente, para otros (aficionados antes de cantantes y princesas), ver lo que hacían Bono o Princess Di terminó animándoles a involucrarse. No digo que el juez Garzón sea Bono, pero puede que la atención puesta en él haya terminado inspirando a otros a meterse en la causa para la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas del franquismo. Sí, sin duda, siempre va a haber gente que sólo participa cuando está de moda, que sólo se solidariza con una causa cuando le conviene. ¡Pero no podemos rechazar hasta ese apoyo limitado! Además, la gente vacilante no puede alterar la labor constante de tanta gente unida en la misma causa.

"¿Cuál es vuestra causa?" es una buena pregunta para la gente que sólo va a una manifestación al año, o para los que sólo hablan del juez Garzón, olvidando el origen de la querella presentada contra él o el contenido de su auto (hay los que han gastado mucha tinta en hablar del juez sin dedicar más de dos oraciones a la investigación que abrió sobre los crímenes del franquismo). Pero también es una buena pregunta para hacernos de vez en cuando, cuando perdamos de vista el motivo de nuestra participación (en cualquier cosa, no sólo el movimiento memorialista) o cuando se nos baja el ánimo. Que yo sepa, Mª Josè es una de las pocas personas para haber formulado tal pregunta en su blog, y por los comentarios recibidos, se ve que era una pregunta necesaria. Como es evidente por la extensión de esta entrada, también me ha dado mucho en qué pensar, y estoy agradecida a ella por haber compartido su perspectiva y estimulado tanto diálogo sobre este tema.

En febrero de 2008, fui a un congreso sobre la guerra civil en Gales. En la exposición de carteles  sobre la guerra, había uno muy famoso (abajo). La pregunta "¿Qué haces tú para evitar esto?" tuvo en su momento un motivo propagandístico, pero es una pregunta que siempre se ha quedado conmigo, porque se aplica a tantas cosas hoy -- la guerra, la pobreza y el hambre, la destrucción del medio ambiente, la violencia doméstica, etc. La pregunta, como la de Mª Josè, pide que nos miremos al espejo como parte de nuestro compromiso. Es con esa mirada que seguimos adelante. ¡¡Porque hay tanto que hacer!!

jueves, 27 de mayo de 2010

Noticia sobre AI y Garzón en la Sexta

Visto en: La Sexta

27/05/2010 - AGENCIAS
Garzón, inmigrantes y franquismo

* La limitación del principio de jurisdicción universal es un retroceso en el ámbito de los Derechos Humanos, según AI

El derecho a la justicia y la reparación de las víctimas del franquismo es, según el informe anual de Amnistía Internacional, todavía una asignatura pendiente para España. La ONG critica también la limitación de la justicia universal, el proceso abierto contra Garzón o el trato a los imigrantes.

La organización Amnistía Internacional (AI) afirmó este miércoles que "el derecho a la justicia y a la reparación" de las víctimas sigue siendo una "asignatura pendiente en España" por la falta de avances en la investigación de los casos de desapariciones forzadas que se produjeron durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo.

El director de AI en España, Esteban Beltrán, dijo durante la presentación del Informe 2010 de la organización sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo que durante el año pasado España "perdió liderazgo mundial en el ámbito de los Derechos Humanos" debido a que "no se ha avanzado prácticamente nada" en el tema de las fosas comunes y a la limitación del principio de justicia universal.

A su juicio, "para pasar página, primero hay que leerla". Beltrán recordó que el pasado mes de septiembre España ratificó la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y, sin embargo, la desaparición forzada todavía no figuraba como delito en la legislación española.

Incumplimiento del Derecho Internacional

El 11 de marzo, el Senado rechazó un anteproyecto de ley por el que se pedía al Gobierno que asumiera la tarea de localizar, exhumar e identificar los restos mortales de las víctimas de la Guerra Civil y el régimen de Franco. Amnistía señaló que "esta decisión entraba en conflicto con la Ley de Memoria Histórica de 2007, que contenía disposiciones para ayudar a los familiares a localizar y recuperar los restos de sus seres queridos".

Además, añadió, la propia ley de 2007 "distaba de cumplir las normas internacionales relativas al derecho de reparación para las víctimas y los familiares de las víctimas de violaciones graves de Derechos Humanos".

"Una máquina de exterminio"

José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito en el Tribunal Supremo y miembro de la Comisión Internacional de Juristas, indicó por su parte que a partir del 1 de abril de 1939 se estableció en España una "maquinaria de exterminio" mediante la cual se llevaron a cabo más de 100.000 ejecuciones dictadas en consejos de guerra.

En su opinión, "un país no puede pasar por encima de esto". "Esto tiene que tener una salida, una salida que es judicialmente factible", subrayó Martín, que defendió la actuación del juez Baltasar Garzón al tratar de investigar los crímenes del franquismo, cuya investigación "está dentro de la más absoluta legalidad".

Martín afirmó que la Ley de Amnistía "que se esgrime" para que no se esclarezcan esos hechos sólo se puede aplicar durante el desarrollo de un proceso penal, no antes de que se abra, y añadió que si en España se hallan "cadáveres con signos evidentes de violencia", el juez de la localidad donde se encuentran debe abrir un proceso de identificación, independientemente de la Ley de Memoria Histórica.

Limitación de la Justicia Universal

Otro hecho que critica Amnistía en su informe es la limitación de la jurisdicción universal, que fue aprobada el pasado octubre por el Parlamento y que implicaba que se podrían archivar trece casos que se estaban investigando en España.

El magistrado emérito del Tribunal Supremo lamentó que la jurisdicción universal, una "conquista histórica" que permite juzgar a autores de crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos en todo el mundo, haya sido "cercenada de forma muy significativa" en España. A su entender, "la cultura de los Derechos Humanos pertenece a todos los países" y, por lo tanto, "un juez español no puede ser ajeno" a las violaciones de los Derechos Humanos que se cometen en otras partes del mundo.

Racismo y derechos de inmigrantes y refugiados

Otro de los problemas que identifica AI en la parte de su informe que hace referencia a España es la falta de aplicación de una estrategia integral para combatir el racismo a nivel nacional y el hecho de que sea uno de los cuatro únicos países de la UE que no tienen un órgano nacional que publique datos estadísticos sobre denuncias de racismo.

En cuanto a los derechos de las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, AI cita informes de ONG de toda España que el año pasado registraron un incremento de los controles policiales de identidad por motivos raciales. Además, la organización de Derechos Humanos destacó que España sigue teniendo una de las tasas de reconocimiento del derecho de asilo más bajas de la UE.

La reforma de la Ley de Asilo, aprobada en octubre, contiene algunos puntos negativos, según AI, pero también modificaciones positivas, como que se pueda conceder asilo a personas perseguidas por motivos de género u orientación sexual. Criticó igualmente que se haya elevado de 40 a 60 días el periodo máximo de detención para los inmigrantes indocumentados.

Torturas

AI concluye en su estudio que en 2009 continuaron las denuncias por tortura y otros malos tratos a manos de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley --230, según la Fiscalía General del Estado--, pero añade que, por ejemplo, en las comisarías de los Mossos d'Esquadra donde se han instalado cámaras de vigilancia, este tipo de denuncias son mucho menos numerosas.

Asimismo, la organización señaló que el régimen de incomunicación que se aplica a personas sospechosas de delitos relacionados con el terrorismo implica que éstas tienen "gravemente restringido" el acceso a un abogado y corren mayor riesgo de sufrir tortura y otros malos tratos.

El informe menciona además las violaciones de los Derechos Humanos que suponen los atentados cometidos por la banda terrorista ETA, la muerte de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas y la insuficiente respuesta institucional a otras formas de violencia de género como la trata de mujeres para su explotación sexual.

Por último, alerta sobre el trato que reciben algunos niños y niñas en centros de protección de menores donde el personal les somete a un uso excesivo de la fuerza, medicación forzada, abusos psicológicos y físicos y abandono.

Amnistía Internacional opina sobre el caso Garzón

De: Público.es

Amnistía Internacional reitera su respaldo a Garzón: "Es un escándalo"

"Los cargos contra Garzón son escandalosos", dice la ONG

EFE Londres 27/05/2010 04:49 Actualizado: 27/05/2010 06:05

La figura del Baltasar Garzón, uno de los principales promotores de la aplicación de la justicia universal y del principio de jurisdicción universal, estuvo presente en la presentación del informe anual de Amnistía Internacional (AI), que consideró "un escándalo" el procesamiento del juez español.

AI no suele tomar partido sobre los cargos que se presentan contra determinadas personas en el marco de un proceso judicial, pero la querella por prevaricación contra Garzón por querer investigar los crímenes cometidos durante el franquismo ha supuesto una excepción en la política de la organización.

"Los cargos contra Garzón son escandalosos", dijo Claudio Cordone, secretario general interino de AI, que aseguró que uno de los nombres que tenía en la mente ante la presentación del informe anual era el del suspendido juez de la Audiencia Nacional española.

Cordone destacó que la iniciativa de Garzón con respecto a la ley española de Amnistía de 1977 "aplica básicamente la ley internacional y el principio internacional que dice que las personas sospechosas de crímenes internacionales como las desapariciones deben ser llevadas ante la justicia donde sean encontradas".

Crímenes que no prescriben

"Las desapariciones son crímenes que no prescriben hasta que se encuentra el cuerpo o hasta que aparece la persona desaparecida. Es un crimen al que ni siquiera puede aplicarse una amnistía. (Garzón) ha estado aplicado correctamente los principios internacionales y está siendo castigado por ello", manifestó Cordone.

"Es un episodio muy triste y esperamos que se corrija pronto, porque ha estado haciendo lo correcto", afirmó.

Susan Lee, directora del Programa para las Américas de AI, destacó que Garzón es "una figura muy respetada y apreciada en América Latina" y añadió que "hay mucha inquietud por su situación y mucho apoyo para su persona".

"Sin duda, el papel que ha desempeñado el magistrado Garzón en América Latina y en otras regiones del mundo ha sido fundamental en cuanto a establecer el principio de la justicia internacional que supuso el inicio de la ruptura del muro de impunidad total que había en la región con respecto a los abusos cometidos", indicó.

"Irónico"

En opinión de Lee, "es lamentable e insólito que esté en una situación de suspensión a raíz precisamente de abrir una investigación sobre los desaparecidos en España después de haber hecho investigaciones de esta naturaleza en otros países"

"Es irónico -continuó- que después de haber jugado un papel tan importante para lograr que se acepte la necesidad de que haya justicia, reparación y verdad afronte esta situación en España".

AI ya subrayó en marzo que la cuestión de si la investigación de Baltasar Garzón violó o no la ley española era "irrelevante" porque la ley de Amnistía "vulnera el derecho internacional".
Respaldo al juez

Amnistía respaldó la iniciativa de Garzón de considerar que la ley de Amnistía de 1977 no incluye los crímenes contra la Humanidad y recordó que los comités de Derechos Humanos y contra la Tortura de la ONU pidieron recientemente a España revocar esa ley.

Lo que deberían hacer las autoridades españolas, sugirió AI, es concentrarse en que se haga Justicia para las familias de las 114.266 personas que se considera que desaparecieron a manos del régimen de Francisco Franco entre 1936 y 1951, y que esas familias reciban las compensaciones y reparaciones correspondientes.

"España debería, al margen de la fecha de la comisión de los delitos, llevar a los ejecutores ante la Justicia. (Las autoridades) deberían tomar todas las medidas para revelar la verdad sobre los miles de desapariciones forzosas, las ejecuciones extrajudiciales y las torturas cometidas durante la era de Franco", indicó AI.

Mesa redonda sobre el juez Garzón en el CCCB

31 mayo 2010

Horario

19:30h
Plazas limitadas
Entrada libre

Mesa redonda Memoria histórica. El proceso al juez Baltasar Garzón


Presenta y modera:

Josep Ramoneda
Periodista, director del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Intervienen:

Miquel Caminal
Catedrático de Ciencia Política de la UB. Director del Memorial Democrático de la Generalitat de Catalunya

Montserrat Comas d’Argemir
Magistrada de la Audiencia de Barcelona. Ex vocal del Consejo General del Poder Judicial

Carlos Jiménez Villarejo
Jurista, ex fiscal Anticorrupción

miércoles, 26 de mayo de 2010

La ONU sobre el caso Garzón

De: Público.es

La ONU expresa su "preocupación" por la suspensión a Garzón


El Grupo sobre Desapariciones Forzadas pide a los Estados que se inhiban de aplicar leyes de amnistía que eviten procesar a los responsables de las desapariciones

AGENCIAS 26/05/2010 08:22 Actualizado: 26/05/2010 08:37

El Grupo sobre Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas ha mostrado su "preocupación" por la suspensión en sus funciones del juez Baltasar Garzón, tras la decisión del magistrado del Tribunal Supremo, Luciano Varela, de abrir juicio oral contra él por un supuesto delito de prevaricación al tratar de investigar los crímenes del franquismo.

"El Grupo ha dejado claro que una desaparición forzada es una ofensa continua y una violación de derechos humanos mientras no se conozca el paradero de la víctima. El Estado tiene la obligación de esclarecer la verdad sobre lo que pasó con la persona desaparecida", según un comunicado emitido hoy.

El Grupo recuerda que las desapariciones forzadas son un delito "continuo" que comienza en el momento de la desaparición y "se mantiene mientras el crimen no sea dilucidado, esto quiere decir hasta que el Estado reconoce la detención o da información sobre el paradero del individuo".

El comunicado del Grupo también hace referencia a la Ley de Amnistía declarada en España en 1977, en base a la cual el Supremo decidió suspender a Garzón. Dice esta institución que "una ley de amnistía actúa contra la Declaración [sobre la Protección de las Personas contra Desapariciones Forzadas] cuando un Estado acaba con su obligación de investigar, perseguir y castigar a los responsables de las desapariciones, incluso en los casos que hayan sido apoyadas en referéndum o en una consulta similar".

Por esta razón, el Grupo insiste en que esta Declaración solicita a los Estado que se inhiban de legislar y aplicar leyes de amnistía "que evitan que los ejecutores de las desapariciones forzadas puedan ser procesados y sancionados". En el mismo sentido, el Grupo subraya el derecho de los familiares de los desaparecidos españoles a conocer la verdad. "La reconciliación entre el Estado y las víctimas de las desapaiciones forzadas no puede darse sin la clarificación de cada caso individual", concluye.

El Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias fue establecido en 1980 para ayudar a las familias a conocer el paradero de sus familiares. Está compuesto por Jeremy Sarkin (presidente y relator del organismo), Santiago Corcuera, Jasminka Dzumhur, Olivier de Frouville y Osman El-Hajjé.

"Garzón descabalgado"

De: El País.com

Complejidad y simpleza del 'caso Garzón'

PRUDENCIO GARCÍA
EL PAÍS - Opinión - 26-05-2010

Lamentablemente, Garzón ha sido descabalgado. ¿Momentánea o definitivamente? "Suspensión cautelar", dice la resolución correspondiente. Qué palabras tan suaves para un golpe tan bajo. Enorme alegría para los torturadores pinochetistas, inmensa satisfacción para los secuestradores y asesinos argentinos, brindis con champán para los corruptos gürtelianos y sus valedores, empeñados en asegurarles la impunidad. Consternación y desesperanza para las víctimas del franquismo que aspiran a recuperar los restos de sus seres queridos que todavía yacen en fosas comunes y clandestinas.

Inevitable complejidad del caso, por una parte, frente a una pavorosa y descarnada simplicidad, por otra. La complejidad se deriva de interpretaciones muy diferentes del derecho y la moral. Una complejidad de suficiente magnitud para que las actuaciones del juez sean, al mismo tiempo, oficialmente reprobadas por determinadas instancias judiciales y a la vez enérgicamente defendidas por otros jueces y fiscales, nacionales y extranjeros, así como por destacados miembros de la comunidad académica nacional e internacional, que rechazan, con amplia argumentación jurídica, la posibilidad de imputarle el delito de prevaricación.

Nunca se repetirán suficientemente estos tres hechos concurrentes: primero, que la fiscalía no aprecia delito alguno y, en consecuencia, no formula acusación, oponiéndose tenazmente al procesamiento. Segundo, que tres magistrados de la Audiencia Nacional compartieron en su voto particular la interpretación del juez ahora acusado, posición favorable a su competencia para instruir la investigación sobre los miles de delitos de desaparición forzada producidos durante la Guerra Civil. Y tercero, que posteriormente algún juzgado local al que se atribuyó la competencia declinó asumirla, por entender -como Garzón- que esta correspondía precisamente a la Audiencia Nacional.

Resulta evidente, por tanto, la diversidad de enfoques posibles entre jueces honrados y, en consecuencia, la inherente complejidad de la cuestión. Pero numerosos juristas en España y en el mundo niegan rotundamente que el juez haya incurrido en esa flagrante injusticia, unívoca, deliberada, evidente, dañina y severamente punible que implica el grave delito de prevaricación. Como resumen de tales argumentos, podemos concentrar su idea central común recogiendo este pronunciamiento de la profesora Araceli Manjón-Cabeza, tras su exhaustivo análisis, rigurosamente legalista. Su conclusión es esta: "Prevaricación ninguna, incluso si algunas de sus actuaciones pudieran tildarse de erróneas" (diario La Ley, 23 de marzo de 2010).

Pero, junto a esta complejidad interpretativa, filosófica, moral, doctrinal, teórica y práctica (tan difícilmente compatible con el delito de prevaricación), surge el segundo ingrediente: la rotunda evidencia y patética simplicidad del factor central que motiva la situación actual. Y ese factor, de deslumbrante sencillez, no es otro que el ansia clamorosa y febril de muy poderosos sectores por eliminar del escenario judicial precisamente a aquel juez que se ha enfrentado a las más caracterizadas

siguientefuerzas [sic] delictivas del escenario político, económico y social.

En términos humanamente realistas, no se puede pretender que un magistrado actúe como viene haciéndolo el juez Garzón desde hace décadas sin pagar por ello un alto precio. Nadie puede enfrentarse con probada eficacia como hizo este magistrado contra el GAL, contra la trama Gürtel, contra ETA, contra los comandos operativos de esta y contra su complejo aparato político-militar (con impresionantes resultados); no se puede proceder impunemente contra los narcotraficantes gallegos y colombianos, contra los mafiosos italianos, contra los grandes blanqueadores de dinero negro en España y su conexión con paraísos fiscales próximos y lejanos; ni encerrar a un bárbaro dictador latinoamericano considerado universalmente como intocable (caso Pinochet, años 1998-2000), ni procesar a la serie de asesinos y torturadores argentinos y chilenos hoy encarcelados en sus países respectivos, en gran parte gracias a los autos dictados por el juez Garzón desde 1996; nadie puede, en una palabra, sacudir tan fuerte y en tantas direcciones saliendo indemne de todas ellas. Nadie puede atreverse a tanto sin pagar por ello, antes o después.

Nadie puede labrarse una trayectoria con tantos contundentes aciertos (incluso con los inseparables errores que acompañan a la acción humana) sin ser castigado por tan desmesurada osadía. No resulta posible que alguien se meta en tantos y tan venenosos jardines sin ganarse una larga serie de enemigos mortales, aquí y fuera de aquí, en el ámbito político y también en el judicial, en el partido del Gobierno y en el de la oposición, en las filas terroristas, mafiosas, corruptas y demás diversas calañas, salvando las distancias de sus muy distintos niveles de criminalidad, sin olvidar las tramas madrileñas, valencianas y de otras latitudes, en muy distintas áreas del negocio de la corrupción aledaña al poder. Fuerzas delictivas de toda laya que, antes o después, tropezaron, para su desgracia, con la resuelta -y muchas veces arriesgada y comprometida- ejecutoria del juez Garzón. Arriesgada, comprometida y cara. La entereza tenía un precio. Y un precio muy caro, que ahora se le hace pagar.

Señalemos, por otra parte, que en su día la ONU recordó a España que seguimos manteniendo un triste récord de dudoso mérito: el mayor número de cadáveres no identificados e ilegalmente enterrados, superior a los existentes en cualquier otro país de nuestro entorno. Fenómeno ya difícilmente tolerable por su contumaz persistencia siete décadas después del drama que lo generó. Más de 100.000 víctimas secuestradas, asesinadas y desaparecidas en la más flagrante ilegalidad (sin juicio, sin defensa, sin certificado de defunción) se incluían en las listas aportadas por Garzón cuando este se declaró competente para tal investigación. A este crimen (secuestro, asesinato y entierro clandestino) el actual derecho internacional le llama "delito de desaparición forzada", definido y asumido como tal por la ONU con carácter de crimen de lesa humanidad no prescriptible.

Este criterio jurídico, de amplio predicamento desde hace décadas, está permitiendo en otros países juzgar y castigar a numerosos secuestradores, torturadores y asesinos por delitos cometidos décadas atrás. Aquí, en cambio, no se pretendía ya encarcelar a nadie, sino establecer unas áreas importantes de la verdad histórica, y de una digna y justa reparación. Sin embargo, la existencia de esa figura jurídica, que ya cuenta con una jurisprudencia internacional, es sistemáticamente ignorada por la ruidosa jauría que ha acorralado a Garzón, buscándole con ansia la yugular. Necesitan ignorar ese decisivo dato -con toda su carga jurídica y jurisprudencial- para poder mantener su injusta acusación.

Nadie fuera de España lo comprende. En cambio, aquí, un gran número de ciudadanos lo comprenden demasiado bien. Frente al letal argumento de sus enemigos -prevaricación y punto-, para numerosos españoles el factor clave que subyace tras la suspensión de Garzón es muy distinto: Gürtel y punto. Es mucho lo que algunos no le perdonan, pero en la coyuntura presente, si hay algo que no le perdonan por encima de cualquier otro factor es precisamente este: su eficaz investigación sobre la escandalosa trama de la corrupción. He ahí el máximo motivo de algunos para triturarle, y no la inexistente prevaricación.

martes, 25 de mayo de 2010

Stanley Payne, en El Mundo

En el post anterior cité a un estudioso al que admiro y respeto. En cambio, ahora cito a alguien que algunos han llamado el "Pío Moa estadounidense," Stanley Payne, profesor en la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.). Vi la siguiente entrevista por medio de Wikio, pero fue publicada originalmente en el diario El Mundo. Como parece que hay que tener una contraseña para acceder la entrevista, la he copiado de un blog. Como era de esperar, Payne sigue echando leña al fuego al culpar por la guerra al gobierno LEGITIMO de la II República (y parece que, por extensión, a toda la izquierda), y al usar términos como el "Alzamiento."

Stanley G. Payne: la «culpabilidad» no asumida de la izquierda en la Guerra Civil. En ¿Por qué la República perdió la guerra?.

CARLOS FRESNEDA / Nueva York
«La izquierda utiliza la Guerra Civil por su rentabilidad política»

El hispanista Stanley G. Payne (Denton, Texas, 1934) vuelve al ruedo político con un argumento que amenaza con levantar ampollas: la «culpabilidad» no asumida de la izquierda en la Guerra Civil. En ¿Por qué la República perdió la guerra? (Espasa), Payne pone al día la vieja tesis y carga las tintas en la responsabilidad del Partido Socialista y de líderes como Santiago Carrillo. En su opinión, la derecha asumió hace tiempo los abusos del franquismo, pero desde la izquierda se sigue teniendo «una visión romántica» y se utiliza incluso la Guerra Civil por «rentabilidad política».

Pregunta.- Su libro llega en un momento crispado y crítico en España. ¿Qué le parece la decisión del Consejo General del Poder Judicial de suspender a Baltasar Garzón por su investigación sobre las desapariciones del franquismo?

Respuesta.- Una de las mayores debilidades de España es la politización de su sistema judicial. Las actividades de Garzón han estado muy determinadas por la política. En lo que se refiere a la «amnistía», siempre ha medido por un rasero muy distinto a la izquierda y a la derecha. En vez de ser un juez imparcial que se atiene a la ley, Garzón ha sido muy frecuentemente el «antijuez», preocupado, sobre todo, por la publicidad y por la política.

P.- Lo cierto es que el caso Garzón, y no hace mucho la Ley de Memoria Histórica, han vuelto a poner la Guerra Civil al rojo vivo. ¿Reviven los viejos fantasmas?

R.- No creo que el Gobierno pretenda revivir la Guerra Civil, sería exagerado decir eso. Lo que Zapatero está intentando en todo caso es rentabilizar la Guerra Civil, sacarle partido político. A mí me parece, sobre todo, una maniobra para estigmatizar históricamente a la derecha y, por extensión, al PP.

P.- En su libro, asegura que el PSOE fue uno de los principales obstáculos para la democracia antes y durante la Guerra Civil. ¿No es una acusación demasiado fuerte?

R.- A los hechos me remito. Está claro que las graves contradicciones internas y las tensiones entre las facciones de Besteiro, Prieto y Largo Caballero ayudaron mucho a que las cosas fueran mal en la República. Indalecio Prieto hizo una pequeña autocrítica, pero el Partido Socialista -y la izquierda en su conjunto- no ha hecho una examen autocrítico de sus errores.

P.- Usted acusa también a Santiago Carrillo de ser uno de los pocos extremistas que en realidad quería la guerra...

R.- Es cierto. Conviene recordar que Carrillo no fue un demócrata hasta 1977. Sus discursos en las Juventudes Comunistas eran muy radicales; de alguna manera, estaba esperando la llegada de la guerra, como tantos extremistas. El Carrillo de la Transición actuó de un modo muy responsable, pero en los últimos años ha vuelto a la vieja retórica de la izquierda y mantiene una posición muy sectaria.

P.- Parece que está exculpando usted a la extrema derecha.

R.- Los dos extremos estaban deseando y provocando la guerra civil. La extrema izquierda y la extrema derecha pensaban que iba a ser un conflicto rápido y que iba a culminar con la victoria. La sociedad española no estaba, en realidad, tan polarizada; lo que se había polarizado era el activismo radical. La radicalización de las minorías fue letal y acabó contagiando a todo el sistema y a los líderes políticos, que permitieron que el país se encaminase hacia un proceso revolucionario violento.

P.- Hasta ahora, hemos cargado las tintas sobre la izquierda, pero díganos, ¿qué podría haber hecho la derecha para evitar la Guerra Civil?

R.- Lo que podría haber hecho la derecha es, en el fondo, muy simple: someterse a todos los abusos de la izquierda. Someterse a la persecución es, a veces, la mejor opción política (al fin y al cabo, ésa era la posición de la Iglesia Católica hasta el 18 de julio de 1936). Así se podría haber evitado la guerra, al menos en ese momento. Tal vez el Frente Popular se habría partido o las condiciones podrían haber mejorado. O, tal vez, dada la naturaleza de la izquierda, podíamos haber asistido a una Guerra Civil bastante distinta.

P.- Sin el asesinato de Calvo Sotelo, ¿se habría evitado el conflcito [sic] armado?

R.- Se podría haber evitado el Alzamiento, eso creo. Franco lo consideraba prematuro unos días antes. Nadie duda de que el asesinato fue el detonante.

P.- ¿Cuál fue la baza peor jugada de la República?

R.- El Gobierno de la República fue poco inteligente a la hora de poner a prueba el nivel de tolerancia de la derecha. En las sociedades humanas, hay siempre un nivel de tolerancia que se puede soportar sin contraatacar. Pero el Gobierno de la República sobrepasó ese límite. Debería haber reforzado la ley y la Constitución, y, sin embargo, no se hizo... Incluso después del asesinato de Calvo Sotelo, Casares Quiroga tuvo la ocasión de crear un gobierno de conciliación nacional, aunque sólo fuera para mantener la seguridad. Pero tanto Casares como Azaña y Largo Caballero creyeron que el conflicto era inevitable y, hasta cierto punto, lo instigaron porque estaban convencidos de que la rebelión militar no iría muy allá. Cometieron un grave error de cálculo.

P.- ¿Tuvo la República alguna opción real de ganar la guerra?

R.- La tuvo durante las seis u ocho primeras semanas. Pero las divisiones políticas y los errores militares frustraron esa capacidad. Uno de los tópicos de la guerra es que la fuerza militar de Franco era abrumadoramente superior. En ciertas fases de una guerra de desgaste, como lo fue la Guerra Civil española, hubo un claro desequilibrio, pero las diferencias no fueron tan grandes.

P.- Entonces, ¿por qué perdió realmente la República?

R.- Creo que el propio Negrín dio en el clavo cuando se refería a «las intrigas, celos y divisiones» que corrompieron la República, y también a «los errores y la irresponsabilidad» de los líderes, asumiendo su parte de culpa. Hablar a estas alturas de las guerras civiles que hubo dentro de la Guerra Civil resulta tal vez un tópico, pero está claro que las disensiones internas debilitaron tremendamente a la izquierda.

P.- Usted critica duramente la versión de la izquierda, pero no podemos olvidar que, durante 40 años, en España existió una sola versión de la guerra.

R.-Queda tan sólo un pequeña minoría de franquistas que consideran que Franco era maravilloso, pero incluso la opinión más conservadora acepta el hecho de que fue una dictadura que llevó a cabo un fiera represión. La derecha no idealiza el franquismo como la izquierda sigue idealizando el Frente Popular, con sus abusos e incluso sus prácticas terroristas. El debate en España no es sobre la izquierda frente a la derecha, sino sobre la necesidad de reconocer la realidad histórica de la guerra sin romantizarla.

P.- ¿Qué lección se puede extraer finalmente de la Guerra Civil?

R.- Una muy simple: respetar las reglas del juego democrático. Y sirve igual para los dos bandos, estén en el poder o en la oposición. Creo que los españoles aplicaron muy bien esa lección durante la Transición. Lo que no tiene sentido es reabrir la Transición a estas alturas.
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