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martes, 6 de octubre de 2009

"El crimen fue en Granada"

Con todo lo que se ha hablado en los últimos días del caso de la fosa de Lorca, pensé que podría ser de interés el video "El crimen fue en Granada" -- recién subido por Guerra Civil TV en YouTube. Guerra Civil TV es una de mis fuentes preferidas electrónicas para videos sobre la guerra y el franqusimo. No olvidemos de donde viene el título para este documental. En palabras de Antonio Machado:

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

3.

Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!








martes, 22 de septiembre de 2009

Machado en la gran pantalla


(foto original)

Hoy El Blog de Cine Español ha informado que el director Mario Camus rodará una película sobre Antonio Machado. Como el autor del blog, lamento decir que tampoco confío en que sea una película exitosa -- pero ojalá que lo sea. Sí me interesa el título, para saber cómo tratarán el tema del poeta tanto tiempo después de su muerte. Como se sabe, la figura de Antonio Machado sigue siendo muy reverenciada tanto cultural como políticamente, y su exilio y muerte en Francia han causado un poco de controversia (que si se deben trasladar sus restos de Francia a España, etc.) últimamente en el ámbito memorialista.

Hoy la noticia del cine español en los medios es que Mario Camus está preparando una película sobre la vida del poeta español Antonio Machado que se titulará 70 años después, Antonio Machado.

El guión de esta película corre a cargo del propio director y de Joan Álvarez mientras que la dirección artística la llevará Gil Parrondo. La productora no ha querido dar nombres de los actores principales pero asegura que constará de un reparto de primer nivel.

Sinceramente, miedo me da esta nueva película del veterano director Marios Camus pues sus últimas películas (El prado de las estrellas, La ciudad de los prodigios, La vuelta del Coyote) fueron películas bastante desastrosas y ni siquiera la crítica las salvó de la quema.

Esperemos que esta película esté más cerca de sus mejores obras como La Colmena y Los Santos Inocentes.

El rodaje comenzará a primeros del año próximo por lo que, seguramente, la podamos disfrutar en cines a finales del mismo.

domingo, 22 de febrero de 2009

Antonio Machado, a 70 años de su muerte

tumba de Antonio Machado y su madre Ana Ruíz, Collioure, Francia

En 1999, Javier Cercas publicó "Un secreto esencial," un editorial en que habló sobre el éxodo y la muerte de Antonio Machado en Collioure, Francia el 22 de febrero de 1939. En el artículo, Cercas describe un acontecimiento paralelo, el del (no) fusilamiento del líder falangista Rafael Sánchez Mazas. Muchos dirían que es este "secreto esencial" que forma el eje central de la novela de Cercas, Soldados de Salamina (2001), en la que aparece el editorial completo que reproduzco abajo:
Acaban de cumplirse 60 años de la muerte de Antonio Machado, en las postrimerías de la guerra civil. De todas las historias de aquella historia, sin duda la de Machado es una de las más tristes, porque termina mal. Se ha contado muchas veces. Procedente de Valencia, Machado llegó a Barcelona en abril de 1938, en compañía de su madre y de su hermano José, y se alojó primero en el hotel Majestic y luego en la Torre de Castañer, un viejo palacete situado en el paseo de Sant Gervasi. Allí siguió haciendo lo mismo que había hecho desde el principio de la guerra: defender con sus escritos al Gobierno legítimo de la República. Estaba viejo, fatigado y enfermo, y ya no creía en la derrota de Franco; escribió: "Esto es el final; cualquier día caerá Barcelona. Para los estrategas, para los políticos, para los historiadores, todo está claro: hemos perdido la guerra. Pero humanamente, no estoy tan seguro... Quizá la hemos ganado". Quién sabe si acertó en esto último; sin duda lo hizo en lo primero. La noche del 22 de enero, cuatro días antes de que las tropas de Franco tomaran Barcelona, Machado y su familia partían en un convoy hacia la frontera francesa. En ese éxodo alucinado los acompañaban otros escritores, entre ellos Corpus Barga y Carles Riba. Hicieron paradas en Cervià de Ter y en Mas Faixat, cerca de Figueres. Por fin, la noche del 27, después de caminar 600 metros bajo la lluvia, cruzaron la frontera. Se habían visto obligados a abandonar sus maletas; no tenían dinero. Gracias a la ayuda de Corpus Barga, consiguieron llegar a Colliure e instalarse en el hotel Bougnol Quintana. Menos de un mes más tarde moría el poeta; su madre le sobrevivió tres días. En el bolsillo del gabán de Antonio, su hermano José halló unas notas; una de ellas era un verso, quizá el primer verso de su último poema: "Estos días azules y este sol de la infancia". La historia no acaba aquí. Poco después de la muerte de Antonio, su hermano el poeta Manuel Machado, quien vivía en Burgos, se enteró del hecho por la prensa extranjera. Manuel y Antonio no sólo eran hermanos: eran íntimos. A Manuel la sublevación del 18 de julio le sorprendió en Burgos, zona rebelde; a Antonio, en Madrid, zona republicana. Es razonable suponer que, de haber estado en Madrid ese día, Manuel hubiera sido fiel a la República; tal vez sea ocioso preguntarse qué hubiera ocurrido si Antonio llega a estar en Burgos. Lo cierto es que, apenas conoció la noticia de la muerte de su hermano, Manuel se hizo con un salvoconducto y, tras viajar durante días por una España calcinada, llegó a Colliure. En el hotel supo que también su madre había fallecido. Fue al cementerio. Allí, ante la tumba de su madre y de su hermano muerto, se encontró con su hermano José. Hablaron. Dos días más tarde Manuel regresó a Burgos. Pero la historia -por lo menos la historia que hoy quiero contar- tampoco acaba aquí. Más o menos al mismo tiempo que Machado moría en Colliure, fusilaban a Rafael Sánchez Mazas junto al santuario del Collell. Sánchez Mazas fue un buen escritor; también fue amigo de José Antonio, y uno de los fundadores e ideólogos de la Falange. Su peripecia en la guerra está rodeada de misterio. Hace unos años, su hijo, Rafael Sánchez Ferlosio, me contó su versión. Ignoro si se ajusta a la verdad de los hechos; yo la cuento como él me la contó. Atrapado en el Madrid republicano por la sublevación militar, Sánchez Mazas se refugió en la embajada de Chile. Allí pasó gran parte de la guerra; hacia el final trató de escapar camuflado en un camión, pero le detuvieron en Barcelona y, cuando las tropas de Franco llegaban a la ciudad, se lo llevaron camino de la frontera. No lejos de ésta se produjo el fusilamiento; las balas, sin embargo, sólo lo rozaron, y él aprovechó la confusión y corrió a esconderse en el bosque. Desde allí oía las voces de los milicianos, acosándole. Uno de ellos lo descubrió por fin. Le miró a los ojos. Luego gritó a sus compañeros: "¡Por aquí no hay nadie!". Dio media vuelta y se fue. "De todas las historias de la Historia/", escribió Jaime Gil, "sin duda la más triste es la de España/, porque termina mal". ¿Termina mal? Nunca sabremos quién fue aquel miliciano que salvó la vida de Sánchez Mazas, ni qué es lo que pasó por su mente cuando le miró a los ojos; nunca sabremos qué se dijeron José y Manuel Machado ante la tumba de su hermano Antonio y de su madre. No sé por qué, pero a veces me digo que, si consiguiéramos desvelar uno de esos dos secretos paralelos, quizá rozaríamos también un secreto mucho más esencial.
Aquí no voy a comentar el editorial de Cercas, ni su novela. Es evidente que la novela, por bien o por mal, ya se ha instalado como una de las grandes de la Guerra Civil española. La recepción y la crítica inciales de la novela, tanto por parte de la izquierda como de la derecha, ya retrospectivamente parecen indicar una apertura productiva en el discurso de la GCE y el franquismo del siglo XXI. Vale preguntarnos cómo ha evolucionado el diálogo sobre la memoria de los "olvidados" en los 10 años desde la publicación del editorial de Cercas. De ninguna manera es decir que el editorial de Cercas sea lo que promovió tal evolución, sino que al salir el artículo de arriba, España aún no tenía una "Ley de Memoria," ni se publicaban fotos de fosas comunes, ni se hablaba de retirar simbología franquista de las calles y plazas del país. ¿Significa la muerte de Antonio Machado -- y de un sinfin de otros como él -- algo diferente hoy que en 1999?
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