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domingo, 22 de noviembre de 2009

Cementerio de San Rafael de Málaga

Noticia de El Plural (22.11.09)

Málaga: niños, mujeres, guardias civiles, carabineros, militares, milicianos y civiles

2.840 cadáveres en el mayor conjunto de fosas comunes de la Guerra Civil


EL PLURAL / ANDALUCÍA

La exhumación de cadáveres en el antiguo cementerio de San Rafael de Málaga, el mayor conjunto de fosas comunes de la Guerra Civil y el franquismo, ha concluido tras finalizar los trabajos en las nueve fosas abiertas en el recinto, donde se han hallado 2.840 cuerpos de los 4.374 que hay catalogados. El vicepresidente de la Asociación contra el Silencio y el Olvido por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga, José Galisteo, ha explicado a Efe que tienen constancia de la existencia de hasta dieciocho fosas en este recinto, por lo que continúan las investigaciones.

Entre los cadáveres encontrados hay niños, mujeres, guardias civiles, carabineros, militares del Ejército Popular, milicianos y personal civil como militantes de partidos. Muchos de ellos fueron ejecutados a garrote vil y otros murieron como consecuencia de las malas condiciones en las que se encontraban en la prisión provincial. Ahora, los cuerpos están en el sótano del cementerio municipal de San Gabriel, donde se les está haciendo una ficha con las medidas y fotografías para, en el futuro, poder comparar los datos con los de familiares e identificarlos.

Asociación Recuperación Memoria Histórica
Esta labor la hace ya la asociación, que ha recogido muestras de ADN de 115 hijos y nietos de fusilados de los trescientos que espera recoger.La Asociación contra el Silencio y el Olvido por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga se encarga desde el 16 de octubre de 2006 de las excavaciones en el antiguo cementerio de la capital, que concentra el mayor número de fosas comunes abiertas de España. Esta organización inició los trámites para las exhumaciones por iniciativa de varios familiares, antes de que el juez Baltasar Garzón se inhibiera a favor de los juzgados territoriales en la causa sobre los desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo.

Convenios
El procedimiento se hizo por vía administrativa, a través de permisos del Ayuntamiento de la ciudad que autorizaban los trabajos en el cementerio, aunque en todo momento se ha puesto en conocimiento de la Junta de Andalucía y del Gobierno central. En la actualidad, la dirección técnica de las exhumaciones y las investigaciones corresponde a la Universidad de Málaga, que firmó un convenio con la asociación, el gobierno autonómico y el Consistorio de la capital para hacerse cargo de los trabajos.

sábado, 31 de octubre de 2009

Documental: "Los caminos de la memoria"

De: El País

Los barrancos de la memoria

Un hijo de exiliados firma el primer gran filme sobre las fosas de la Guerra Civil

JESÚS RUIZ MANTILLA - Madrid - 30/10/2009

Recordar, desenterrar a los muertos es una cuestión de piel. De regenerar los huesos que inundan esas fosas anónimas, de cerrar heridas para no reabrirlas, de volver a revestir el olvido de dignidad. Con ese propósito, José Luis Peñafuerte, cineasta belga, hijo de exiliados españoles, se ha echado la cámara al hombro para rodar durante tres años un emocionante documental que se estrenó ayer en la Seminci de Valladolid. Se titula Los caminos de la memoria y es la primera gran película surgida al amparo de la Ley de Memoria Histórica. Un recuento del empeño por devolver la dignidad de los represaliados en el franquismo.

Peñafuerte es un tipo de principios. Un artista de esos a los que les gusta husmear sobre las injusticias pestilentes. Mezcla de asturiano y sevillana, engendrado en la diáspora, nació en Bruselas hace 36 años. Allí fue a parar gran parte del exilio y 5.000 niños despojados de sus familias que le sirvieron para hacer su primer documental. "Se titulaba Niños, y es de 2001; aún me piden que vaya a dar charlas por toda Europa con él".

Cuando lo terminó, creyó que había cumplido con la deuda con su parte española. No era suficiente. Con el proceso de desenterramiento de fosas comunes -en las que yacen, según los que saben del asunto, 130.000 muertos de la posguerra fascista- algo se le removió dentro. "Algo que iba acompañado de una necesidad. Se acababan los testimonios directos de aquellos años. Había que contarlo todo de viva voz. Era una cuestión de urgencia biológica. Se mueren", comenta Peñafuerte. Así, fue hablando con gentes que lo sufrieron en propia carne. Desde Jorge Semprún a Marcos Ana u otros presos políticos. Con ellos ha compuesto este sutil y certero fresco de la memoria rota por la guerra y la represión, el más ambicioso de los que se han rodado hasta la fecha con ese telón de fondo. En la digna estela de otros anteriores como Santa Cruz, por ejemplo, de Günter Schwaiger, La mala muerte, de Fidel Cordero y José Manuel Martín, o Las fosas del silencio, de Montse Armengou y Ricard Belis.

También le ayudaron quienes se colocan a pie de campo. Como el forense Francisco Echeverría, uno de los personajes claves en el documental y en todo el proceso de recuperación de las víctimas. O Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de Memoria Histórica. "Éste es el trabajo en el que más tiempo y recursos se han empleado hasta el momento. Parte de las fosas, pero lo proyecta de una forma intergeneracional. Va de los abuelos a los bisnietos que lo estudian ahora en los institutos, aunque no como debería hacerse. Es un horror lo que se hace con este asunto en la educación", comenta.

Entre todos han tratado de hacer un ejercicio de, define el director del documental, "reequilibrio de la memoria". Es algo que comenta Semprún en el filme: "La balanza está todavía en el lado de los vencedores". Lo asegura después de contemplar la verja de Buchenwald, donde el escritor español estuvo encerrado. El desnivel entre los bandos a la hora de resolver las cuentas es claro. Más si se tiene en cuenta que hay cientos de miles de muertos sin identificar en las cunetas. Los vencedores nunca han tenido que apartar las telarañas del miedo, ni esconderse, ni reivindicarse. Incluso en la España democrática, como muestra el documental cuando acude a actos de exaltación franquista en el Valle de los Caídos o en la plaza de Oriente. "Allí se hace la apología del terror que en otros países europeos está prohibida por ley", denucia Peñafuerte. "No es de recibo".

Es una cuestión de higiene democrática, cree Silva. "Más cuando muchas de esas defensas y muchos monumentos se mantienen con nuestros impuestos", asegura el presidente de la Asociación de Memoria Histórica.No es pesimista Peñafuerte en cambio con los últimos avances de reparación histórica que se están consiguiendo en España. En cierto modo, pese a que estos procesos de dignificación de las víctimas se han bordado en algunos países latinoamericanos, en Europa hay mucho por andar. "En el fondo, dado que yo creo que estos procesos se deben llevar desde la sociedad civil, España está resultando pionera en muchos casos. En Italia, el fascismo renace ahora porque nunca se ha abordado como debía, en Francia tampoco se ha entrado a fondo y no hay más que ver lo organizados que están, y en Alemania, la condena del nazismo se hizo por obligación", comenta.

Y añade: "Es fundamental atravesar estos procesos para consolidar el sistema de libertades. España vive la edad de su madurez democrática. Ya ha cumplido más de 30 años en libertad. Es un buen momento para afrontarlo", comenta. Se trata de una cuestión de valores. Valores primordiales, irrenunciables, esos que descansan en las declaraciones de derechos universales. "Por eso me interesaban especialmente los discursos de Marcos Ana o Semprún, porque no hablan de revancha, sino de principios. De alerta para que no se repita la historia", asegura Peñafuerte.

A pesar de las trabas, frente a los malos tragos y a las injusticias palpitantes. Que se lo pregunten al juez Garzón. El magistrado se atrevió a pisar una línea dentro de uno de los poderes del Estado no elegidos democráticamente y se lo quieren hacer pagar. "No hay nadie en los ámbitos judiciales europeos e internacionales que entienda la persecución que sufre Garzón". A no ser que se les hable de una perversa lógica de manos negras... "Si no es por eso, no entra en la cabeza".


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sábado, 24 de octubre de 2009

Nota de Prensa de Contamíname: Pablo de Greiff

De: Prensa Contamíname

Pablo de Greiff: “La transición española es más modélica dentro de España que fuera”


El experto en justicia transicional y reparación de víctimas de las dictaduras inaugura el encuentro Memorias en Transición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el próximo lunes

“La transición española es más modélica dentro de España que fuera, me atrevo a decir”. La afirmación es del filósofo colombiano Pablo de Greiff, reconocido experto en programas de reparación a víctimas del International Center for Transitional Justice (ICTJ) y que inaugura el próximo lunes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el encuentro Memorias en transición, organizado por la Fundación Contamíname y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

La intervención de De Greiff, mediante la conferencia titulada Justicia transicional y desarrollo, es la que da inicio a un programa de cuatro días en el que veinte expertos de diez países reflexionarán sobre asuntos tan diversos como modelos de transición, alcance de los cambios históricos en las transiciones democráticas, reparación de las víctimas y derechos humanos como factores en el restablecimiento de la justicia tras las dictaduras, funciones de los movimientos sociales y los gobiernos en el impulso de los cambios y el papel de las políticas de memoria, de las políticas culturales y de los medios de comunicación en las transiciones a la democracia.

A pesar de que se muestra prudente a la hora de hablar de los casos de países que no son el suyo, el filósofo colombiano ha señalado que “hay países que han corrido riesgos mucho mayores que España en su intento por reconocer a las víctimas, por reformar sus instituciones y por judicializar casos” en el periodo de transición desde las dictaduras a la democracia.

La “ausencia de intentos por aclarar lo que sucedió en el pasado”, acompañada de medidas de reparaciones, de judicialización y de reformas institucionales, “tiene un efecto bastante pronunciado sobre el desarrollo político, pero también en el desarrollo económico de los países que no se muestran dispuestos a embarcarse en este camino”, asegura De Greiff.

En este terreno, “es absolutamente fundamental” el papel de las organizaciones de la sociedad civil: “No conozco ningún país que haya establecido un programa de reparaciones para las víctimas sin que haya mediado un esfuerzo inmenso por parte de la sociedad civil para presionar al gobierno a establecer ese tipo de programas”.

La misma conclusión defiende Eduardo Luis Duhalde, Secretario de Derechos Humanos de la Nación en el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de Argentina e histórico militante de la causa de los derechos humanos en su país. Duhalde será el encargado de pronunciar la conferencia Memoria, verdad y justicia. La experiencia argentina, el próximo martes.

Desde su doble experiencia de integrante de los movimientos sociales y de responsable de políticas públicas, Duhalde destaca el papel de los colectivos de derechos humanos, “verdadero motor” de las políticas de reparación que se han dado en los últimos años en Argentina, impulsados a partir de 2003 durante el mandato del presidente Néstor Kirchner y continuado con la actual presidenta, Cristina Fernández. Es más, el movimiento ha impulsado la mayoría de las convenciones internacionales en materia de derechos humanos en los últimos treinta años.

La idea de la memoria conservada y el pasado de las comunidades es esencial y “se discute poco”, afirma Rossana Reguillo, investigadora social mexicana, profesora en el Departamento de Estudios Socioculturales del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). “Me parece un acierto tratar de colocar una relación fundante en lo que tienen que ver con la memoria y la posibilidad de una construcción de ciudadanía democrática, participativa, consciente e informada”, señala Reguillo.

La experta mexicana es contundente cuando sentencia que “muchos de los obstáculos, muchas de las enormes dificultades para que personas se asuman ciudadanos conscientes, con derechos y que piensen su ciudadanía como un derecho fundamental y no como una graciosa concesión de los poderes tiene su origen fundamental en la memoria”.

Reguillo es la conferenciante del último día del encuentro, el jueves, en el que interviene con la conferencia Ver y pensar el mestizaje y el conflicto desde la cultura mediática. Un día antes, el sociólogo brasileño Emir Sader habrá intervenido con la conferencia Movimientos y gobiernos en el nuevo ciclo político en América Latina.

Seguida de las conferencias, que comienzan cada día a las cinco de la tarde, se celebra una mesa redonda cada día, en la que se abordarán los cuatro asuntos esenciales del encuentro: transición y cambio histórico (el lunes, con la participación del boliviano Luis Tapia, el ecuatoriano Alberto Acosta y el chileno Manuel Antonio Garretón, con la moderación del profesor español Juan Carlos Monedero); justicia y verdad (moderados por el co-fundador de la ARMH Emilio Silva, con la participación del peruano Francisco Soberón, el fiscal español José Antonio Martín Pallín y el alcalde de La Paz, Juan del Granado; movimientos sociales y gobiernos en el nuevo ciclo político en América Latina (con el profesor hispano-argentino Ariel Jerez en la moderación y la participación del historiador español Pablo Sánchez León, el viceministro boliviano Sacha Llorenti, y el venezolano Jesús Chucho García) y medios de comunicación, políticas culturales y políticas de memoria (con la participación del historiador argentino Felipe Pigna, el antropólogo español Francisco Ferrándiz y la socióloga boliviana Guadalupe Cajías, moderados por Alfons Martinell.

El objetivo del encuentro Memorias en Transición, precisamente, pretende establecer el papel de la memoria histórica en los proceso de construcción democrática en las transiciones después de las dictaduras, un análisis que se enmarca en el ámbito iberoamericano, lo que permite establecer un diálogo y una comparación sobre los diferentes procesos de transición que cuestiona una lectura complaciente de la transición española.

domingo, 11 de octubre de 2009

Más sobre el "caso Lorca" y la influencia de los medios

1. En Público:

Federico y la extraña familia


La resistencia del clan a la exhumación del poeta desconcierta a las asociaciones de memoria

A. AVENDAÑO / A. MUNÁRRIZ - SEVILLA - 11/10/2009 08:00

¿De quién es Lorca? Mientras esta pregunta no obtenga una respuesta unánime no concluirá la controversia soterrada, pero con cierto grado de enconamiento, entre los sobrinos de Federico García Lorca que administran su legado, por una parte, y las asociaciones de la memoria histórica, numerosas voces en la izquierda y buena parte de los admiradores de la obra del poeta, por otra. Encabezados por Laura García-Lorca de los Ríos, los portavoces familiares vienen, en definitiva, a sostener que los versos de Lorca son de todos, pero sus huesos son de la familia, mientras que los alineados en la trinchera de enfrente defienden, con el hispanista Ian Gibson a la cabeza, que versos y huesos son de todos.

Un relato sin moraleja

Aun así, esta no es una historia de buenos y malos: el repaso detallado de los argumentos y actitudes de un lado y otro no arroja una conclusión clara ni desprende una moraleja nítida con la que atizar las cabezas culpables de los adversarios.

Extraña situación. Y extraña familia: su comportamiento no sólo es poco comprendido, sino que se ha ganado la animadversión de una gran parte de la izquierda, en la que a su vez se sitúan los miembros más notorios del clan. "Los restos de Federico y su memoria son de la humanidad. No es patrimonio exclusivo de sus sobrinos, como sí lo es su obra, y bien que lo aprovechan", afirma Francisco González Arroyo, ex presidente de la ARMH. Rafael López, presidente de Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, coincide con Arroyo en que "Lorca es un personaje público que no debería pertenecer exclusivamente a la memoria particular de su familia". "Nuestro deseo es que no se remuevan los restos", replica la familia, que añade que las circunstancias de la muerte del poeta son de sobra conocidas y no es preciso ahondar más. Aun así, los herederos han ido modificando su negativa inicial para admitir, en sus últimas alegaciones a la apertura de la fosa, la posibilidad de identificar los restos del poeta.

Entre ambos contendientes intenta situarse la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, cuya titular Begoña Álvarez ha impulsado el proceso de exhumación de la fosa granadina de Alfacar, donde, además de Lorca, yacerían los restos del maestro Dióscoro Galindo, los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, el inspector de tributos Fermín Roldán y tal vez el restaurador Miguel Cobo Vílchez. En todo caso, la Junta siempre ha garantizado a la familia Lorca que respetaría su voluntad de no exhumar sus restos ni identificarlos sin su permiso.

Un protocolo sin Lorca

Aunque los trabajos preliminares ya están en marcha desde hace semanas, el pistoletazo final del proceso tendrá lugar el próximo miércoles cuando se firme en Granada el protocolo de investigación y exhumación entre la Junta de Andalucía, la Diputación de Granada, el Ayuntamiento de Alfacar, la Universidad de Granada y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Faltarán, pues, la Fundación y la Casa Museo de la Huerta de San Vicente, lo cual no deja de ser paradójico puesto que si en Alfacar no se creyera que está Lorca, no se habría puesto en marcha todo el complejo operativo de exhumación.

Casi nadie tiene claro a qué juega la familia Lorca. Los seis firmantes de las alegaciones contra la apertura de la fosa, con Laura García-Lorca al frente, mantienen una visión patrimonialista de los restos del poeta que irrita a las asociaciones de memoria histórica y alimenta teorías extrañas y rumores que, siendo quizás verosímiles, carecen de base real, como el nunca confirmado de que se trasladó el cuerpo tras su asesinato. La familia Lorca no es una familia cualquiera. Tiene carácter. En la propia Junta de Andalucía se andan con mucho cuidado al hablar de asuntos relacionados con ellos. Desde la CGT, Cecilio Gordillo incluso se quejó de que, para abrir la fosa de Alfacar a demanda de la familia de Francisco Galadí, se creara un procedimiento ad hoc para las alegaciones de la familia Lorca, con el objeto de tenerlos contentos y no darles motivo de queja. Luego les ampliaron el plazo. Más tarde, cuando parecía que se habían salido del plazo, la Junta aclaró que tenían un día más. Pero eso no quitó para que las alegaciones de la familia estuvieran trufadas de confusos y velados reproches a la Junta.

En cualquier caso, existe un problema de comunicación entre la familia y la sociedad. En las raras ocasiones en que Laura García-Lorca de los Ríos descuelga el teléfono, atiende con una amabilidad extrema, es sucinta, clara y didáctica a la hora de defender su postura, que se resume en "defender la dignidad y la memoria de nuestro tío". Entretanto se da un hecho paradójico: el "circo mediático" que la familia teme en torno a la fosa es en buena medida alentado involuntariamente por ella misma al rechazar una exhumación que suele ser voluntad de la mayoría de familiares de asesinados.

2. De: El Plural

La apertura de la fosa reaviva las leyendas

¿Dónde está Lorca?

ELPLURAL/ANDALUCÍA

Si todo marcha según lo planeado por los expertos, a finales de este mes se abriría la fosa donde yace, entre otros, Federico García Lorca. El misterio que ha envuelto a la apertura de su tumba y la negativa de la familia durante años a hacerlo ha alimentado la rumorología popular y se han estipulado distintas teorías a lo largo de los años. Ahora, todos los misterios podrían esfumarse si finalmente se hace público quién yace en la fosa

Una de las teorías que tiene más peso es la que defiende el periodista e investigador Fernando Guijarro, quien sostiene que, aunque Lorca fue enterrado en un primer momento en unos terrenos de Alfacar (los mismos que se están peinando con georradar) "su cadáver ya no está allí".

La familia pudo rescatar el cadáver
Guijarro se muestra convencido de que la apertura de la fosa demostrará que los restos del poeta no se encuentran en ese lugar. Según su versión, apoyada en testimonios de los vecinos de la zona, defiende que la familia desenterró el cuerpo días después del fusilamiento. El padre, además, pagó “300.000 pesetas de la época” para evitar el asesinato, aunque fue inútil. Esta versión podría explicar la reticencia de la familia a que se descubra el cadáver.

Movimiento de tierra
Un estudio del terreno, realizado por iniciativa propia por el experto en fosas Luis Avial, ha revelado la existencia de una fosa común con capacidad para seis cuerpos. Según el estudio, se aprecian cortes en los estratos de la tierra que sugieren movimiento en el terreno posterior al enterramiento. A pesar de los datos y la precisión de los equipos, Avial ha aclarado que se trata de "una aproximación científica".

Petición de los familiares
La intervención de la Junta en el proceso se inició a raíz de la petición cursada por los familiares de tres de los fusilados que supuestamente yacen en la misma fosa común que el poeta. Se trata del maestro republicano Dióscoro Galindo -cuya exhumación no será finalmente atendida por la Junta al existir opiniones contrarias en el seno de la misma familia- y de los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas.

Nuevos datos
Según se ha conocido recientemente, junto a ellos también podrían estar enterrados el inspector municipal de tributos Fermín Roldán y el restaurador granadino Miguel Cobo Vilches. Las familias de ambas víctimas se han sumado a la petición de apertura de la fosa.

sábado, 3 de octubre de 2009

Abrir las fosas

De: El País

Abrir las fosas cura

El 'caso Lorca' recuerda el miedo de algunas familias a recuperar a sus muertos - Pero, superados los fantasmas, llega el alivio

JESÚS RUIZ MANTILLA
EL PAÍS - Sociedad - 03-10-2009

La tierra no bendecida y los fantasmas tienen en estos últimos tiempos un gran poder de convocatoria. España, un país donde según los cálculos más suaves, todavía existen 120.000 muertos en fosas y cunetas esperando sepultura, vive en las últimas semanas un estado de nervios exaltado. Faltan pocos días -los que estime el juez tras ver alegaciones- para que se remueva en Alfacar (Granada) la tierra donde descansa el gran símbolo de la represión, Federico García Lorca. Cuando las excavadoras y los equipos técnicos hurguen en el suelo donde, según todas las investigaciones de peso, se hallan sus restos junto a los de tres víctimas más -los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro de escuela Dióscoro Galindo- lo más probable es que al miedo, a la reserva, a las dudas y a la emoción las sustituya otra sensación poderosa: el alivio.

Hasta ahora, en el caso de Lorca, lo que reina es la confusión. El lunes, la familia hará un nuevo comunicado ante la siguiente fase del proceso. Es urgente saber qué harán con los restos. Cómo enterrarán el cadáver una vez recuperado. Cómo resolverán asuntos sobre los que todo el mundo se plantea preguntas: las que despierta el gran símbolo universal de la represión franquista. Laura García Lorca, sobrina carnal del poeta, remite al lunes. "Con la apertura de la fosa, se abre un nuevo ciclo y la semana que viene anunciaremos cuál es nuestra posición", asegura. También anunciarán las alegaciones presentadas ayer al proceso de exhumación.

Quienes durante toda la última década llevan comprobando sobre el terreno las reacciones y el comportamiento de los familiares de aquellos represaliados durante la Guerra Civil y el Franquismo, lo saben: tras el horror, casi inmediatamente, llega una especie de paz interior. No es una descripción literaria. Es una constatación científica. Lo han comprobado a pie de fosa los que han pasado casi una década levantando aquellas tumbas indignas, sin nombre, y en muchos casos humilladas hasta el sacrilegio. Aquellos que han dado el último gran impulso a la recuperación de la memoria sangrienta del siglo XX.

Así lo ve Francisco Ferrándiz, antropólogo e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que desde 2003 ha presenciado y levantado acta testimonial de 20 exhumaciones públicas. "Se vive una tremenda tensión previa, pero después, aparece la paz, el alivio y algo casi más importante: no he presenciado ninguna reacción rencorosa, de revancha, sencillamente, todos quieren enterrar con dignidad a sus muertos", asegura Ferrándiz.

También lo relata de esa forma Guillermo Fouce, miembro de Psicólogos Sin Fronteras, testigo desde 2003 de 60 desenterramientos: "Estos procesos, bien llevados, cierran heridas. Son terapéuticos. No hay signos de odio, ni de rabia, ni deseos de venganza", asegura.

¿Qué hay de los discursos contrarios a eso? ¿De los que claman que no conviene hurgar en el pasado, que a nadie le interesa, que no trae nada bueno? "Sencillamente, todos esos argumentos son mentira", concluyen los dos. Pero no sólo se produce eso en España. Priscilla Hayner, autora de Verdades innombrables (Fondo de Cultura Económica), un libro que acaba de aparecer y que cuenta la experiencia de la autora en procesos de recuperación de la memoria de la represión en 21 países del mundo, insiste en lo mismo. "Sobre todo, en aquellos lugares con fuertes raíces religiosas, principalmente cristianas, donde la muerte cuenta con un fuerte ritual, he observado esas reacciones. Aunque el miedo a remover las cosas es algo profundo".

Sin embargo, todos estos procesos deben hacerse, según Hayner, con una máxima. "Con el respeto absoluto a las víctimas por encima de cualquier cosa. Los procesos de recuperación de la memoria y de justicia transacional son algo nuevo, que se está construyendo, pero tratan ni más ni menos que de devolverles la dignidad a todos los que sufrieron represión, de repararlos", afirma la autora.

Antes del alivio, como dice Heyner, hay que negociar con el miedo. Antes del desahogo y de la liberación, los familiares de las víctimas han experimentado hasta sus últimas consecuencias la culpa, la injusticia, la impunidad de los asesinos. No es fácil reaccionar contra eso. Sus muertos no son muertos. Son una especie de fantasmas que en cualquier momento pueden reaparecer, como le ocurrió a Esther Montoto.

Fue un caso que impresionó a Emilio Silva, uno de los líderes de este proceso, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria. "Aquella mujer se presentó en Aranda de Duero cuando anunciamos que abriríamos allí una fosa en la que supuestamente estaba su padre. Cuando le pregunté cómo es que había venido desde Estados Unidos, me dijo: 'Cada vez que escuchaba el timbre de la puerta de mi casa me sobrecogía y pensaba: es él. Me ha encontrado".

Resulta algo muy común. Medido y meditado por la represión. Toda una técnica de amedrantamiento propia del caso español, tal y como lo ha estudiado Ferrándiz. "Las fosas son secretos públicos. En los pueblos, la gente sabe a quién se mató, cómo y dónde están enterrados. Haciéndolo cómo lo hacían, acudiendo a las casas, sacándolos a la fuerza y disparándolos en lugares cercanos, donde se oían las ejecuciones, fomentaban el miedo. Así quedaban en un limbo. Eran cuasi desaparecidos. Fueron expulsados de la comunidad de los vivos, pero también de la de los muertos".

Resulta todo un drama para las generaciones posteriores. Muchos han vivido en la ignorancia y quienes experimentaron el trauma, callan. "Por eso, los antropólogos también ayudamos a crear un lenguaje para que acepten lo que pasó", asegura Ferrándiz. La técnica es montar una mesa cerca del enterramiento, mostrarse dispuesto a escuchar cada historia y registrarla documentalmente. Muchas se cuentan por primera vez. Es difícil dar el paso del silencio a la palabra. "Muchas veces, es difícil encontrar las expresiones correctas", afirma Ferrándiz.

Algo que ayude a aceptar ese espacio ajeno a la vida y a la muerte. Un lugar extraño del que tienen todo el derecho a salir con el apoyo del Estado. En eso, quienes trabajan sobre el terreno en estos asuntos, creen que todavía existe un desamparo escandaloso. "La ley de memoria histórica no ha sido suficientemente contundente", cree Ferrándiz. "El modelo de subcontratas es lamentable, da lugar a que se hagan muchas chapuzas, recuperaciones de restos de los que nadie se responsabiliza. De eso, al no estar bien regulado, tiene la culpa el Estado".

No se espera que sea así en el caso del cadáver de Lorca y las víctimas que lo acompañan. Desde hace meses, un equipo de la Universidad de Granada comandado por el forense Miguel Botella espera la orden de intervenir. Todo está preparado. La familia busca garantías de privacidad, pero será difícil. Las dudas sobre sus posiciones y los desencuentros con las otras familias y las asociaciones de Memoria Histórica han caldeado el ambiente.

Pocos entienden las evasivas y los recelos. Aunque comprenden lo difícil que puede resultar gestionar un símbolo así con la cabeza fría. Pero hay algo en lo que familia y expertos están de acuerdo. "El interés mediático ha sido fundamental en todo este último periodo. La exhumación del cadáver del poeta será un pico de interés en el proceso difícil de superar. A partir de ahí, caerá. Sólo podrá volver a impactar en la opinión con alguna acción en El Valle de los Caídos, pero eso no lo veo a corto plazo", pronostica Ferrándiz. La iniciativa aprobada esta semana en las cortes, que acuerda la creación de un censo sobre quienes allí reposan, abre una puerta a las familias de las decenas de miles de republicanos enterrados allí. Lo mismo opina Emilio Silva en cuanto al interés de la opinión pública. Aunque en el caso de Lorca, pese a que teme que se enfríe el proceso, "es alguien que merece un funeral de Estado". Pero, ¿qué se hará con sus restos fuera de la fosa?

Solventar las dudas de su asesinato sería también conveniente por parte de la familia. Hasta ahora se negaban a buscar sus restos porque decían que representaba un símbolo arropador para todos los que descansan allí y en el barranco de Viznar. Temían también que una vez aclarado su asunto, se acabara todo el interés sobre las demás víctimas, como ha explicado Laura García Lorca.

Pero para otros es preferible ahuyentar teorías escabrosas, esclarecer la terrible verdad con el cadáver en manos de los forenses y los científicos. "Existen bulos, tergiversaciones, leyendas que es preciso aclarar. Lo primero si está realmente allí. ¿Alguien puede pensar que sea normal que no sepamos dónde se halla el mayor símbolo de la locura de la guerra?", pregunta Ian Gibson. Él firmó la investigación sobre el asesinato que ha servido como referencia mundial durante 40 años y no comprende cómo la familia no ha liderado el proceso de recuperación de la memoria con el estandarte del poeta. Hoy es el día en que, por la actitud reacia que muestran los Lorca, Gibson duda. "Tiendo a pensar que está dónde me llevó en su día Manuel Castilla Blanco [el enterrador del poeta]. Pero hay muchas cuestiones en el aire", asegura. Por lo pronto, en el examen previo que han hecho estos días los georadares, han comprobado que la tierra ha sido removida en ese lugar.

Tratar con un símbolo es muy complicado. Pero es algo que se ha hecho con naturalidad y tino en el caso de Víctor Jara, por ejemplo. Lo sabe muy bien Francisco Echeverría, profesor titular de medicina forense del País Vasco, el hombre que ha realizado un examen minucioso al cadáver del cantautor chileno asesinado por Pinochet. En Chile se ha abierto una investigación judicial y un proceso que se está llevando a cabo con total normalidad. Echeverría está a punto de entregar su informe sobre Jara al juez. No ve por qué no se puede abrir un proceso igual con Lorca.

"Comprendo que es complicado, pero es necesario convencer a la familia de que su caso es de interés público y no sólo privado", afirma. Multitud de procesos han probado que es mejor convivir con la verdad antes que con el silencio. No es tan simple como reabrir heridas. "Como médico, la metáfora me sirve. Las heridas que se reabren es que están mal curadas. Lo que hay que hacer es cerrarlas de una vez, pero bien", asegura el forense.

El deseado censo del Valle de los Caídos

De los más de 30.000 muertos que yacen en el Valle de los Caídos, las familias sólo conocen con certeza el nombre de de dos: Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. ¿Y el resto? Puede que la identidad de los demás, de la gran fosa también sin nombre, empiece a ser una clara realidad a partir de los próximos seis meses. Esta semana el Congreso la iniciativa de ICV-IU-ERC y de Nafarroa Bai y con la voluntad del Grupo Parlamentario Socialista ha aprobado una resolución no de ley que permitirá a los familiares reclamar restos y conocer sus identidades a quien lo desee.

Habrá sorpresas, comenta Emilio Silva, responsable de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. De las 10.500 reclamaciones con las que contamos nosotros, muchos cuerpos pueden estar ahí. Hemos hecho exhumaciones en las que los familiares creían que iban a encontrar a los suyos y no estaban. Probablemente fueron trasladados allí.

Ocurrió en toda España. Durante 17 años entre 1940 y 1957 se construyó aquel monumento a base de trabajos forzados de presos republicanos. Fue una operación de imagen para el régimen, afirma Silva. El franquismo comenzaba a abrirse internacionalmente y el dictador decidió enterrar a miembros de los dos bandos juntos. Por eso recuperó varios cadáveres de las fosas que hoy continúan sin nombre por toda España, aunque no bajó la guardia y el mismo día de la inauguración afirmó: La antiespaña fue vencida y derrotada pero no está muerta. Nuestra guerra no fue una contienda civil más, sino una verdadera cruzada, clamó.

Se desconocen sus identidades. No son públicas. Aunque deben estar registrados en el Archivo General de la Administración y en la Abadía del monasterio. Es crucial cruzar los datos que hay allí, no públicos, con los que disponemos nosotros para ayudar finalmente a las familias que deseen conocer qué ha sido de los suyos, afirma.

Aunque uno de los casos pendientes de tratar por el proceso de memoria histórica es precisamente qué hacer con el Valle de los Caídos. Para muchas víctimas y familiares del bando vencido, resulta un auténtico insulto. Es un lugar conservado con los impuestos de los derrotados, no lo olvidemos, asegura Silva. Un sitio sin paz sobre el que pende una cuenta por resolver.

viernes, 2 de octubre de 2009

El caso de los "niños perdidos" del franquismo

De: Periódico Diagonal

MEMORIA HISTÓRICA | LA FIGURA DE JOSÉ BOTELLA LLUSIÁ PUESTA EN ENTREDICHO POR LA ARMH

Se estrecha el cerco sobre los responsables de robos de niños en el Franquismo


La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha puesto en manos del Juzgado los nombres de algunos de los presuntos implicados en el tráfico de neonatos urdidos durante el Franquismo.

María José Esteso Poves / Madrid

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) presentó el 25 de septiembre en el Juzgado de Instrucción nº 5 de Madrid información sobre más de 20 casos de robo de bebés durante el Franquismo. Estos, se suman a los del 8 de enero de 2009 que, por “razones de urgencia”, sí permitió investigar la Audiencia Nacional, a pesar de que ya se había declarado a Garzón incompetente para investigar los crímenes del Franquismo. Ese resquicio permite que los casos de varias madres, presas políticas a las que se les arrebataron sus hijos, se investiguen.

A raíz de esa denuncia admitida por la Audiencia, el Juzgado citó a la ARMH. Su abogado, Fernando Magán, ha aportado ahora abundante documentación y nuevos testimonios (en esta ocasión de madres sin filiación política conocida) junto a un informe inédito de 24 páginas, recopilado por el sociólogo Francisco González de Tena que pone nombre a algunos presuntos culpables en Bilbao y Madrid, entre otros lugares.

Ese estudio da nombres de ginecólogos, abogados, curas, monjas y personas afectas al Franquismo que, supuestamente, organizaban las adopciones ilegales. Los secuestros de bebés comenzaron en los primeros años de la dictadura con presas políticas después se convirtió en una práctica generalizada. Según este informe, "el modus operandi era el mismo: mujeres con partos naturales y a término, daban a luz a bebés sanos, que les eran retirados con la excusa de que era necesario llevarlos a las incubadoras. Luego decían a las familias que habían muerto y que la clínica se encargaba de todo. Los padres no veían los cuerpos y los médicos certifican las muertes. Las noticias las daban curas o monjas". González de Tena asegura que todo esto era posible por dos motivos: "No denunciaban porque existía un ’miedo reverencial’ hacia la Iglesia, a la que otorgaban impunidad amparada en la caridad. Además, había una ’socialización del silencio’ que prevalece hasta hoy. Los cuerpos no eran enterrados, no se han encontrado partidas de bautismo in artículo mortis, tampoco hay documentos en los que las madres accedan a dar a sus hijos" y denuncia la actual colaboración nula de las instituciones.

Esto lo ha comprobado Mar Soriano Ruiz recientemente al reclamar el historial médico de su hermana Beatriz, nacida el 18 de enero de 1964, al Archivo Regional de Madrid: "Los historiales de la Maternidad de O’Donnell [ver recuadro] se encuentran en el Archivo del Hospital Gregorio Marañón pero de allí, mandan a la gente aquí", dijeron las funcionarias. Entonces pidió el parte de incubadora, que sí estaba, y le contestaron las mismas funcionarias: "No podemos dar más datos, pero consta que tu hermana murió por otitis (firmado por los doctores Castiella y Villa) y ese mismo día, casualmente, fallecieron en la misma clínica seis niños más también de otitis". Su caso es uno más de los presentados ante el Juzgado. Algunos ginecólogos, aún vivos de la Maternidad de O’Donnell, donde hay varios casos de neonatos robados, están citados como presuntos conocedores de los hechos. También se menciona al doctor Vela de la clínica San Ramón, donde se habrían producido adopciones ilegales hasta los ’80.

El documento relata muchos casos similares en Bilbao y en la mayoría de las ocasiones aparece un mismo nombre: "En la cabeza de este grupo aparecía [presuntamente] Mercedes Herrán (ya fallecida) que utilizaba el nombre de Mercedes de Grass, apellido del marido. Algunas de las mujeres afectadas iniciaron por su cuenta, hace tiempo, la búsqueda desesperada de sus hijos, visitando las clínicas en las que dieron a luz (Indautxu y San Francisco Javier, Bilbao) y reclamando sus fichas clínicas. Todas sus gestiones fueron inútiles". De Grass se llegó a hacer famosa en todo el Estado español, ya que hasta ella llegaban muchas peticiones de adopción de niños que habría gestionado con la ayuda de un párroco, un ginecólogo, una abogada, una secretaria, un notario y una monja, algunos vivos todavía. "Todo apunta a que entre 1965-1980, e incluso con una continuidad ya menor hasta 1995 –señala el citado informe–, estuvo operativa en la ciudad de Bilbao una red organizada para sustraer neonatos a parturientas en situación de debilidad social (por edad o estatus) y darlos en adopción ilegal". Se tejió una tela de araña en pisos y chalés donde se alojaban las jóvenes a las que después se les sustraían los bebés.


ALGUNAS CLAVES DE LOS TESTIMONIOS


CONTROLADO DE CERCA
Los datos recabados señalan que desde 1940 estas prácticas sucedían en determinados centros, causalmente conectados espacialmente. Incluso, alguno de los testimonios presentados en septiembre ante la justicia madrileña afirma que se habría extendido hasta 1995. “Las maternidades de referencia en Madrid eran la antigua O’Donnell, y su anexa Santa Cristina, y después la Clínica San Ramón (privada), situada frente a las anteriores. Junto a estos centros funcionó la “Inclusa Provincial la Paz”, capacitada para dar niños en adopción. En Bilbao los dos centros están situados en la misma calle, Gordóniz: La Clínica de San Francisco Javier (privada), y en la acera opuesta, la Clínica Uzparicha o Indautxu”.

PRECIO: 200.000 PESETAS
Nacida en Murcia, se quedó embaraza cuando era joven su familia la echó a la calle. María Dolores Chumilla recurrió a un cura que la envió a uno de los pisos de Mercedes de Grass en Bilbao, según ella misma relata en el informe de la ARMH. Trabajó como costurera y en la limpieza para Mercedes de Grass. Pagó 12.000 pesetas de la época para dar a luz en la clínica San Javier (Bilbao) el 13 febrero de 1978. Cuando dio a luz, la monja sor Amestoy le dijo que se marchara a Murcia, que ella cuidaba a la niña. Cuando volvió esa misma monja le dijo que De Grass había dado a la niña. Una compañera de piso embarazada le aseguró que por la pequeña pagaron 200.000 pesetas.

UNA OTITIS MORTAL
Nuria M.T. cuenta en el informe que su madre dio a luz a su hermano Luis en su casa el 21 de abril de 1965 en Aranjuez, pero “mi madre fue llevada a la Maternidad de O’Donnell ya que mi hermano había nacido antes de término”. Cuando llegó a la maternidad se lo llevaron a la incubadora mientras extraían la placenta a la madre. “No le vieron más; a los siete días les comunicaron a mis padres la muerte del niño; causa: Otitis”, señala su hermana. Sin embargo, según ha investigado González de Tena, y se acredita “en La evolución de la mortalidad infantil en España (1964), no existe ni un solo caso de muertes acreditadas por esta causa”, señala.

JOSÉ BOTELLA LLUSIÁ

José Botella Llusíá, familiar de Ana Botella, aparece en el estudio ya que ejerció como ginecólogo en varios de los casos de niños, supuestamente desaparecidos según los testimonios de las madres. Botella fue fundador en 1956 y director durante años de la maternidad de O’Donnell. Tras licenciarse en Medicina y Obstetricia, perfeccionó sus estudios en Alemania (años ‘30). Además, durante el Franquismo ocupó altos cargos institucionales: rector de la Complutense (1962- 1978), presidente de la Sociedad Española de Fertilidad y de la Real Academia de Medicina.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Ni sólo una placa en el cementerio de Granada

Esta noticia no ha de extrañarnos, pero cuando leo cosas así, yo alucino. ¿Cómo puede ser que una placa en memoria de fusilados crea tal polémica, si es una cuestión de dignidad humana, y lo que hace una sociedad democrática para reconciliarse con su propio pasado? Porque una vez más la política se ha metido de en medio.

Estoy recordando un documental que vi hace poco, Le Mur des Oubliés, del director francés Joseph Gordillo. En el final muy emotivo de este filme, los hijos y nietos de fusilados van al cementerio (Valle de Abdalajís, Málaga) donde antes el alcalde popular se les ha prohibido colocar una placa en memoria de sus familiares. En un acto de "rebeldía" perfectamente entendible, el director, cuyo abuelo fue fusilado y presuntamente "enterrado" en el cementerio, coloca su propia placa en la tapia allí, y filma una ceremonia de conmemoración solemne en que se leen los nombres de todas las víctimas, cuyos descendientes vienen a ocupar el lugar con claveles rojos y fotos de sus familiares (ver artículo sobre la película aquí). Desconozco si aquella placa siguió en su lugar, o si también se retiró. ¿A qué se oponen los "populares" con una placa así? Se oponen a recordar, y esperan que el pueblo los vea a ellos como las víctimas de un pasado que se niega a desaparecer. Lo ha expresado mejor que yo Eduardo Montagut en el comentario en su blog sobre el asunto:

Con esta noticia uno rememora la calificación que hizo en su día Lorca de la derecha granadina, y recuerda el estudio de Gibson cuando relata los interminables fusilamientos en Granada con el triunfo de la sublevación. Estamos ante otro caso de la larga sombra del franquismo, y de la falta de grandeza de la derecha española con justificaciones "postmodernas", utilizando el ataque a los demás para justificarse, o para esconder las verdaderas razones del rechazo. Al parecer, el PSOE e IU son los partidos de la muerte y del pasado, y no se preocupan de lo que, realmente, interesa a la población, utilizando un argumento muy empleado por la derecha actual que se arroga del sentir de los ciudadanos, de todos los ciudadanos. Al parecer, todos los granadinos, como todos los españoles, en otras ocasiones pensamos igual y es la derecha la que mejor nos representa porque se preocupa de nuestros intereses. ¡Tamaña desfachatez antidemocrática!

¿Quién se puede sentir ofendido por esa placa en la tapia? No hace falta pensar mucho: los herederos de quienes perpetraron esos fusilamientos, y que, a buen seguro, viven en la capital granadina. Esto está en consonancia con la acusación del pp granadino sobre que solamente a la izquierda le preocupa el pasado. Es natural.

De: Público

Granada no quiere placas para fusilados
El PP no colocará un rótulo en memoria de los 2.500 asesinados en el cementerio local

PURA RAYA - GRANADA - 26/09/2009 09:44

La moción presentada por el grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Granada y apoyada por Izquierda Unida para colocar en una de las tapias del cementerio de la capital una placa en memoria de los fusilados durante la Guerra Civil española no ha llegado a buen puerto.

Ayer, en sesión plenaria, los votos en contra del Partido Popular, que gobierna en la ciudad por mayoría, denegaron la propuesta. La decisión enervó a un ciudadano, familiar de una de las víctimas de la dictadura franquista, que abandonó la sala "por vergüenza".

El concejal popular Sebastián Pérez argumentó que dentro del camposanto, en el Patio de San Sebastián, ya existe un lugar para la memoria de Granada y que la iniciativa busca "seguir hurgando en las heridas". El edil, que puso en duda "si realmente hay buena fe", acusó a la oposición de querer "debatir sobre muerte" en vez de en temas tan preocupantes como la crisis económica.

El PSOE pidió al PP que hablara con las familias de los fusilados. Además, el concejal Isidro Olgoso expuso que no es comparable quienes murieron "en su cama rodeados de su familia" y los que fueron "enterrados como animales y obligados al olvido".

Por su parte, la edil de IU Lola Ruiz exigió "que no se oculte lo sucedido" y solicitó que la tapia, en la que fueron asesinadas más de 2.400 personas, sea declarada lugar histórico, una petición respaldada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada (ARMH).

Miembros de la ARMH y de los dos grupos de oposición colocaron la placa en el exterior del cementerio el pasado 24 de julio. El Ayuntamiento la retiró días más tarde. Según ha recordado en varias ocasiones el vocal de la Asociación, Francisco Vigueras, en ese muro asesinaban cada noche hasta 80 personas, trasladadas de noche en los llamados "camiones de la muerte" desde la prisión.

La actitud del PP contrasta con la de Madrid, donde el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, retiró los honores al dictador Francisco Franco.

martes, 1 de septiembre de 2009

España y la justicia en otros países

Con motivo del primer aniversario de este blog hace unas semanas, dije que empezaría a "colgar" posts bilingües de vez en cuando, con el fin de ayudar a difundir mejor en este lado del charco las noticias que salen en España con respecto al tema de la recuperación de la memoria histórica. En los últimos días el profesor, investigador y bloguero Miguel Angel Rodríguez Arias ha trabajado sin parar, publicando artículos poderosos e insertando vídeos relevantes en su blog "El país de los niños perdidos" en que reclama la situación de los desaparecidos. Muchas veces Rodríguez Arias -- y no ha sido el único para hacer estas comparaciones -- cita el caso de desaparecidos en otros países, como la Argentina, y contempla cómo otras posdictaduras han intentado reparar sus pasados traumáticos históricos. Como comenta el artículo de abajo, España es "la única que deja impunes los crímenes de una dictadura."

In honor of the first anniversary of this blog a few weeks ago, I said I would begin to make bilingual posts from time to time, in order to help better spread, from this side of the pond, the news coming out in Spain with regard to the "recovery of historical memory." In recent days, the professor, researcher and blogger Miguel Angel Rodríguez Arias has worked nonstop on his blog "The Country of Lost Children," where he has published powerful articles and embedded relevant videos protesting against the situation of the "disappeared." Often Rodríguez Arias -- and he has not been the only one to draw such comparisons -- cites the case of the "disappeared" in other countries, such as Argentina, and considers how such post-dictatorships have tried to heal their traumatic historic pasts. As the article below states, Spain is "the only country in which the crimes of a dictatorship have gone unpunished."


De: Público.es

La justicia internacional saca los colores a España

La justicia española es la única que deja impunes los crímenes de una dictadura. Argentina, Chile, Brasil o Alemania marcan la vía jurídica para investigar las desapariciones forzadas

DIEGO BARCALA / ERIK LÓPEZ - MADRID - 01/09/2009 04:00

El terrorismo de Estado produce investigaciones judiciales en Brasil. La dictadura argentina cumple condena. Augusto Pinochet murió en Chile acosado por los jueces. Y Alemania acaba de anular las sentencias de los tribunales militares nazis. En cambio, para la justicia española, Franco y sus generales no cometieron ninguno de esos crímenes.

Sólo el magistrado que desató en 1998 el proceso a Pinochet, Baltasar Garzón, hizo el año pasado un intento fallido de juzgar al frasquismo. En su instrucción, registró 114.000 desapariciones forzadas. Los familiares de las víctimas, juristas y ONG de prestigio e incluso la ONU reclaman a España que juzgue su pasado.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica reclamó el pasado domingo, día internacional de los desaparecidos, que España cumpla con lo firmado en 1992 en la Asamblea General de la ONU: "Los Estados actuarán (...) para contribuir por todos los medios a prevenir y a eliminar las desapariciones forzosas". La ONU, a través del grupo de trabajo sobre las desapariciones forzadas, se lo ha pedido sin éxito desde 2005, según reclama Amnistía Internacional.

El magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín, explica porqué el Gobierno o los jueces deben colaborar en la investigación de las fosas: "Cuando escucho hablar, por ejemplo, de la fosa de Lorca veo la necesidad de recordar que son asesinatos extrajudiciales. Por tanto, los jueces que no investiguen podrían estar prevaricando al incumplir la ley actual de Enjuiciamiento Criminal, que exige al juez que reconozca los cadáveres y si luego decide que el caso ha prescrito, lo hará a posteriori".

"Inhumano y cruel"

El investigador de Derecho internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha Miguel Ángel Rodríguez Arias añade que "el Gobierno viola los derechos humanos de los familiares de las víctimas al no investigar". "Es inhumano y cruel que se torture a las familias de estas víctimas que quieren saber donde están enterrados sus seres queridos", agrega.

Rodríguez Arias cree que, tras el portazo a Garzón en la Audiencia Nacional, la única opción de los familiares es acudir "a buscar justicia fuera de España, en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos".

Los argumentos que han impedido hasta ahora investigar el franquismo tienen dos bases: los crímenes han prescrito y la Ley de Amnistia de 1979 elimina la búsqueda de culpables. Sin embargo, la jurisprudencia internacional destruye ambos conceptos.

En 2003, la Corte Suprema de Argentina anuló el perdón legal de los militares. Los juicios se reabrieron y el propio dictador Jorge Videla será juzgado en los próximos días por la desaparición de 32 presos políticos en 1976.

La justicia argentina anuló por "inconstitucional" las leyes creadas por la dictadura para evitar a la justicia.

En 1979, seis años antes de la llegada de la democracia a Brasil, la dictadura aprobó una ley de amnistía que permitió el retorno de exiliados y la liberación de presos políticos. Los culpables del asesinato de 383 presos políticos se escudaron en esa misma ley para quedar impunes.

La Justicia brasileña actual ha decidido reabrir la investigación para que los crímenes no queden impunes.

La ley de Amnistía española fue aprobada en 1979, pese a que dos años antes España firmó en la ONU tratados de protección de derechos humanos que exigían la investigación de la represión política. "Sin embargo, algunos sostienen que la ley de Amnistía es lo más grandioso de la Transición", sentencia Martín Pallín.

Por su parte, Rodríguez Arias insiste en que "los crímenes contra la humanidad no prescriben. Otra cosa es que luego cumplan sus penas. Además, según el investigador, no sólo se trata de delitos cometidos en el fragor de la Guerra Civil, sino "de prácticas que se prolongaron durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, como fue el robo de bebés por parte del Estado".

No obstante, Rodríguez Arias considera que "estos crímenes no fueron, sino que son", ya que sus víctimas aun sufren las consecuencias.


lunes, 24 de agosto de 2009

"El Gobierno pedirá a Garzón los documentos sobre el franquismo"


El Gobierno pedirá a Garzón los documentos sobre el franquismo


El Archivo de Salamanca acogerá los 'papeles' más valiosos

EL PAÍS / EP - Madrid
EL PAÍS - España - 24-08-2009

El Gobierno va a solicitar al magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que los documentos con valor histórico relativos a la investigación que el juez inició el año pasado sobre las víctimas y represaliados de la Guerra Civil y del franquismo sean trasladados al Centro Documental de la Memoria de Salamanca. Así figura en una respuesta parlamentaria enviada por el Ejecutivo el pasado 23 de julio al diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, quien preguntó si el Gobierno había previsto archivar aquellas notas de interés nacional recabadas por el juez durante la instrucción del sumario.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero recuerda a Llamazares que la documentación que manejó el juez Garzón "está incorporada a un proceso judicial en curso y, por lo tanto, no se encuentra disponible".

A renglón seguido, anuncia que "una vez concluido el proceso, [la Administración] solicitará al órgano judicial el desglose de los documentos con valor histórico con el fin de que puedan ser remitidos al Centro Documental de la Memoria o a otros archivos con competencia en la materia".

El problema es que no está claro cuándo estará "concluido" ese proceso judicial, porque Garzón se inhibió del caso en favor de 62 juzgados territoriales el pasado noviembre, días antes de que la Audiencia Nacional le declarase incompetente para juzgar los crímenes del franquismo. Los juzgados territoriales tienen que decidir si asumen o no ese caso: unos lo han hecho ya, otros quizá no lo hagan nunca. El Gobierno, en su respuesta a Izquierda Unida, no aclara cuándo daría el proceso judicial por "concluido".

La investigación sobre los represaliados durante la Guerra Civil y la dictadura franquista fue iniciada por Baltasar Garzón el 1 de septiembre de 2008 a partir de las denuncias presentadas por diversas asociaciones de recuperación de la memoria histórica.

Una de las primeras medidas adoptadas por el juez de la Audiencia Nacional hace casi un año fue ordenar la elaboración de un censo sobre los desaparecidos en la guerra y en la dictadura posterior. Ese listado, completo o no, podría poseer el "valor histórico" al que se refiere el Gobierno, pero eso aún no está determinado. Según las asociaciones de familiares de víctimas, el censo contendría referencias de aproximadamente 150.000 represaliados.

En el auto del 16 de octubre en el que Garzón se declaró competente para investigar los hechos, el juez eximió de cualquier responsabilidad sobre estos crímenes a casi 40 altos mandos del régimen franquista, comenzando por Francisco Franco. También exculpó a generales como Mola, Yagüe o Queipo de Llano. El magistrado alegó que todos ellos habían fallecido -pidió las actas de defunción- y que su culpabilidad, de existir, ya estaría prescrita.

Finalmente, Baltasar Garzón se inhibió el pasado 18 de noviembre en favor de los juzgados territoriales. El 29 de ese mes, la Audiencia impuso el veto a la investigación del golpe franquista. La fiscalía de la Audiencia Nacional, que dirige Javier Zaragoza, defendió desde el principio que la Audiencia Nacional no era el órgano competente para entender de estos hechos.

La lista del juez

- Las asociaciones para la recuperación de la memoria y algunos ayuntamientos y comunidades autónomas entregaron al juez Garzón, al abrir éste el sumario, toda su documentación sobre las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura.

- Inicialmente, el historiador Santos Juliá dio una cifra mínima de 90.000 desaparecidos. En menos de un mes, el listado llegó a casi 150.000. Esto convierte a España en uno de los países con mayor número de desaparecidos del mundo.

- El censo, detallado en el auto de Garzón antes de ser inhabilitado para investigar el golpe de Franco, fue definido por el historiador Ian Gibson como "escalofriante".

"Una tarea de todos que no debe demorarse más"

Las enseñanzas de Antígona

Gustavo Martín Garzo
EL PAÍS - Opinión - 24-08-2009

Los montes Torozos son las únicas elevaciones en la inmensa llanura de Tierra de Campos. Durante la Guerra Civil, especialmente durante el terrible verano de 1936, se convirtieron en un cementerio improvisado. Era allí, aprovechando sus cortes y vaguadas, donde grupos de falangistas conducían diariamente a sus rivales políticos y, tras matarles con frialdad, los enterraban entre carrascas, quejigos y encinas. En estos montes se concentra el mayor número de fosas comunes de la provincia de Valladolid.

No fueron meros ajustes de cuentas, sino asesinatos perfectamente organizados cuyo objetivo era el exterminio "planificado, sistemático y generalizado de todo el tejido asociativo y las corporaciones municipales de la Segunda República". Asesinatos consentidos y apoyados por las nuevas autoridades, tan crueles como innecesarios, pues no hubo en la zona ni un conato de resistencia. Las patrullas de falangistas recorrían los pueblos de los alrededores y se llevaban a hombres, muchachos y, en algún caso, mujeres, con la obscena impunidad del que acude a los puestos de la feria a elegir el ganado para el matadero.

Es difícil saber la cifra total de los asesinados, pero la Asociación para la Memoria Histórica habla de unos 2.000, lo que en una zona escasamente poblada es una cifra estremecedora. Un informante que ha vivido en estos montes toda su vida recuerda a su padre comentando que llegaban camiones con más de 20 personas cada noche. Sólo en Medina de Rioseco, la capital de la comarca, un pueblo con una importante tradición sindical y republicana, mataron alrededor de 200 personas.

Todos los años, en un lugar de los montes Torozos, situado junto a Peñaflor de Hornija, a unos 20 kilómetros de Valladolid, se reúnen familiares y amigos para recordar lo que pasó. Es una ceremonia sencilla y emocionante, en que se leen poemas y testimonios personales ante un monumento improvisado con dos vigas de tren.

Este año acudió Sabina de la Cruz, viuda del poeta Blas de Otero. Su familia procede de Cuenca de Campos, un pueblo cercano, y su padre es uno de los desaparecidos. Vivía en Bilbao pero quiso la mala suerte que regresara a su pueblo ese verano para visitar a su familia y aprovecharan para matarle. En los años sesenta, ella y Blas de Otero se acercaron a estos montes tratando de encontrar algún indicio de su fosa, pero nadie quiso hablar con ellos. "Allí no había nada" se dice en el poema estremecedor que ella escribiría a su regreso. "Ni una tumba que Miguel diga dulcísima, / ni esa brizna de hierba que refresca / los huesos de los muertos". Los muertos del bando nacional figuran en placas expuestas a laentrada de las iglesias, pero estos otros no tienen derecho ni siquiera a que se pronuncien sus nombres. Sorprende el silencio de las autoridades y, en general, de la sociedad vallisoletana, que consiente estas manifestaciones anuales como si se tratara de reuniones nostálgicas de ancianos que rememoran tristes batallas de juventud. Y sorprende sobre todo el silencio de la Iglesia, para quien enterrar dignamente a los muertos es una de las tareas esenciales de su credo. Y digo que sorprende porque la mayoría de los asesinados eran creyentes y sin duda habrían deseado para sí mismos un entierro con los rezos, las bendiciones y el amor de sus sacerdotes.

Han pasado 70 años y es más necesario que nunca hablar de todo esto. Los familiares más directos de los desaparecidos son ya muy ancianos, y dentro de poco no quedará nadie que los recuerde. Interesarse por ellos es un acto con un profundo significado cívico, pues a un crimen político se ha respondido con un crimen ontológico. "Los desaparecidos -ha escrito George Steiner- son nuestra memoria. Un mal que existe en nuestros cuerpos personales, una huella con la que vivimos y que ninguna justicia puede borrar. Deuda impagable, sin compensación posible. Así trabaja la memoria, como una marca con la que debemos vivir, como una terrible elección. El desaparecido dejaría de ser si la memoria de los desaparecidos dejara de existir". Y añade: "Si lo que sucedió no se reconoce, entonces no tiene más remedio que seguir ocurriendo siempre, en un eterno retorno".

Somos lo que recordamos. Si al hombre le privaran de memoria perdería su humanidad. Gracias a la memoria no sólo vivimos nuestra vida sino la de los demás. La cultura es memoria. Las bibliotecas, los museos, los monumentos el pasado, son construcciones de la memoria. En ellos se guardan las huellas de los hechos y las vidas de los que nos precedieron, lo que nos permite dialogar con ellos y burlar a la muerte. Todos los seres queridos que desaparecen, siguen viviendo en los relatos de quienes les sobreviven. La memoria es "lo más necesario de la vida". Sin embargo, en muchas cunetas y vaguadas de España aún yacen enterrados sin identificar decenas de hombres y mujeres que fueron asesinados vilmente durante la Guerra Civil. Reconocerlo no es un acto caprichoso ni irresponsable. No se trata de ajustar cuentas con el pasado, sólo de ocuparnos de estos miembros de nuestra comunidad como desearíamos que se ocuparan de nosotros.

Antígona fue condenada a muerte por querer enterrar a su hermano, abandonado al arbitrio de los perros y los cuervos por orden del rey de Tebas.

Cuidar a nuestros muertos, nos enseña Antígona, es integrar su muerte en la vida. Es un acto de amor, tender ese lazo posible y deseado entre seres que se pertenecen y que se ven unos a otros como seres humanos. Los que fueron enterrados sin amor ni lágrimas, fueron deshumanizados por este acto. Recordarles es devolverles la humanidad que se les negó.

Es esto lo que significa la historia del zamorano Venancio Prieto. Su padre fue asesinado en agosto del 36 con otros del pueblo. Dejó mujer y cinco hijos muy pequeños. No tenían para comer y Venancio, que sólo tenía seis años, iba a pedir pan y manojos de leña por las casas. Cuando le preguntaban de quién era él, contestaba candorosamente: "De Medero, el que mataron".

Tiene razón Almodóvar, hay muchos tipos de familia. Por ejemplo, la de ese niño y su padre asesinado por los fascistas; o las de todos los que aún se empeñan en buscar a los seres que perdieron una noche aciaga de hace 70 años. Una familia es un grupo de personas que cuida de un pequeño ser, ha dicho Pedro Almodóvar. Seres pequeños son los niños, pero también los muertos que amamos. No hay nadie más insignificante ni más necesitado que ellos, pues basta que dejemos de recordarlos para que desaparezcan para siempre.

Sorprende que en este país, donde hay tantos defensores de la familia, se olviden de familias tan ejemplares y fieles. Frente a la crueldad de los que una noche entraron en sus casas para privarles de lo que amaban, ellas siguen pronunciando a solas los nombres de esos pequeños seres que son sus muertos. Quieren tomarles de la mano y conducirles, como a niños maltratados, a un país justo donde puedan encontrar el respeto y la ternura que se les negó. Ayudarles en esa tarea es una obligación no sólo política sino moral. Una tarea de todos que no debe demorarse más.

martes, 9 de junio de 2009

Diario de una exhumación: Santiago Macías

Con ocasión de la primera exhumación de una fosa con tutela jurídica, Santiago Macías, el vicepresidente de la ARMH, ha grabado algunas impresiones en un diario, publicado ayer en El País. El diario, dividido en dos partes, se ha incluido junto con el artículo de Natalia Junquera sobre el caso, "Interrogatorios junto a la fosa abierta por orden judicial." Se agradece al blog Memoria viva para llamarnos la atención a la serie de artículos publicados sobre este importante acontecimiento en Santa Marta de Tera (Zamora). El diario de Macías nos ofrece una perspectiva más de lo que es una exhumación para los familiares de las víctimas, y evidencia la importancia de grabar los testimonios orales al lado de la fosa.

Diario 1

19.15. Fin de la jornada. "Lo dejamos hasta mañana. Nos vamos a descansar a una posada rural que hay en Santa Cristina de la Polvorosa. Estamos cansados, ha sido un día muy largo y muy emocionante. La juez ha estado tomando declaración aquí mismo como testigos a algunos vecinos del pueblo. Los familiares están contentos. ¡Hasta mañana!"

18.15. Importante hallazgo. "Parece que estamos más cerca. Hemos encontrado restos humanos conectados, huesos largos y unidos entre sí. La juez estaba ya un poco contrariada porque parecía que no avanzábamos, pero le hemos tratado de explicar que casi nunca encontramos lo que buscamos con tanta facilidad. Son procesos muy lentos y delicados".

17.15. Chaparrón y primeras pistas. "Acaba de caer una tormenta de cinco minutos, pero se ha despejado enseguida. Hemos delimitado una zona, casi a la entrada del cementerio, donde creemos que puede estar la fosa, porque parece que se removió la tierra y ese no es un lugar normal para enterrar a gente, a no ser que los enterradores pensaran que no merecían un sitio mejor. Los arqueólogos están haciendo cortes en el terreno donde calculan que está la fosa. Ellos son capaces de apreciar los movimientos de tierra aunque hayan pasado 70 años. Estamos animados".

16.15. Vuelta al trabajo. "Acabamos de volver de comer con los familiares de las víctimas y con la juez. Vigilando el sitio se ha quedado un equipo de la Guardia Civil, que acaba de cambiar el turno. Tenemos esperanza de encontrar la fosa hoy".

14.10. Pausa para comer.- "Nos vamos a comer con los familiares de las víctimas. Esta mañana no ha habido suerte, pero no es la primera vez que estamos dos o tres días buscando y al cuarto encontramos la fosa. Retomaremos el trabajo sobre las 15.30. Nos queda aproximadamente la mitad de lo que hemos explorado por mirar".

13.15. Dificultades.-Seguimos buscando. Hemos vuelto a utilizar la máquina retroexcavadora en el entorno y estamos haciendo varias catas sobre el terreno, porque aún no hemos definido el lugar donde está la fosa. Las raíces de un seto que rodea el sitio nos dificulta el trabajo.

12.30. Testimonio de un familiar.- Le cedo la palabra en este diario al hombre que nos ha traído hasta aquí, Baltasar Berciano, familiar de una de las víctimas que estamos buscando, Baltasar Carbajo:

"Hace 20 años, mi tía Nieves empezó a hablarme de lo que le había pasado a su hermano. Empecé a hacerle más preguntas y noté que ella tenía mucho miedo a hablar. En el año 2002, empecé a investigar, a buscarle en los archivos, a preguntarle a la gente del pueblo... Hasta que seguimos el rastro del camión en el que los falangistas se lo llevaron el 21 de agosto de 1936.

Mi tía, que ahora tiene 91 años, estaba con su hermano cuando los falangistas se lo llevaron para asesinarlo. Ella tenía entonces 21 años. Baltasar volvía de trabajar en el campo, porque entonces era habitual trabajar de noche en verano, en las épocas de siega. Su madre y su hermana le esperaban para darle el almuerzo. Y entonces aparecieron los falangistas. Se lo llevaron y lo asesinaron. Tenía 28 años, un hijo de tres y una niña a punto de nacer."

"Nieves, la hija de Baltasar, tiene ahora 73 años. No ha podido venir a la exhumación porque no está muy bien de salud. Pero hace un mes la juez de Benavente le tomó declaración en el juzgado. A ella y a su hermano mayor. Estamos todos muy agradecidos con la juez. Está muy preocupada por nosotros, por lo que puedan estar sufriendo las familias, y en la toma de declaración ha demostrado una humanidad impresionante."

"La verdad es que estoy aquí y no me puedo creer que esto esté pasando por fin. Que haya una juez dirigiéndolo todo, preocupada. Su presencia no debería sorprendernos, porque aquí se están buscando restos humanos; debería ser algo normal, pero después de todas las decepciones, de las malas palabras que hemos tenido que escuchar de gente, incluso de vecinos del pueblo que nos dicen aquello de ¿por qué revolvéis el pasado?, es increíble que hayamos llegado hasta aquí."

"Este año he estado ayudando en otras exhumaciones en Quintanilla de Barros, en Lugo... Para la gente que no tenga familiares desaparecidos a lo mejor es difícil de entender por qué hacemos esto. Les diría que a mí me gusta ayudar a lo asociación para la recuperación de la memoria histórica en lo que puedo y que cuando les hablo de esto a mis hijas o a mis alumnos, siento que les estoy educando".

12.00. Temores de los vecinos.- "Se está acercando mucha gente del pueblo y muchos vecinos que tienen a sus familiares enterrados en este mismo cementerio donde está la fosa. Creo que vienen con temor a que nuestro trabajo afecte a las tumbas donde están sus familiares, pero ya han visto que no es así. Estamos utilizando la ocasión para explicarle a la gente lo que hacemos, que las personas a las que estamos buscando en estas fosas también tienen familia y que su familia quiere enterrarlos, como ellos, dignamente".

11. 00.-Restos inconexos.- "Los restos humanos que hemos encontrado están inconexos, separados, y eso no es normal en las fosas de la guerra civil. Es posible que la fosa haya sido alterada en alguna ampliación del cementerio donde se encuentra o que todavía no hayamos llegado a ella. No podemos descartar ninguna hipótesis. Seguimos buscando. Estamos inquietos, como siempre que iniciamos alguna exhumación, porque la expectación de los familiares es enorme y estamos aquí por ellos".

10.30.- En la intimidad.- La juez utiliza el muro del cementerio como una especie de cordón policial para que la exhumación se haga en la intimidad. Al otro lado del muro, periodistas y curiosos esperan noticias.

10.15.- Primeros restos.- ¡El equipo encuentra los primeros restos óseos en el lugar donde hemos estado pasando la retroexcavadora! A partir de este momento, se dejan de utilizar medios mecánicos. Los arqueólogos y forenses entran en la fosa para empezar a limpiar los restos a mano.

09.30.- Familiares arropados.- "Llegamos al lugar donde se encuentran las fosas. Hay muchísima expectación. Y por primera vez en las más de 100 exhumaciones a las que he asistido, hay guardia civil, un forense enviado por el juzgado de Benavente, el alcalde del municipio... Todos, familiares y equipo, nos sentimos más arropados. Nos ponemos a trabajar con la retroexcavadora, una máquina abre-zanjas, pequeña y estrecha, que sirve para retirar la capa de tierra más superficial, unos 50 o 60 centímetros.

Poco a poco van llegando familiares de las víctimas que estamos buscando y otras que todavía no han podido encontrar a los suyos. También muchísimos voluntarios que suelen colaborar con la Asociación y se han acercado por si necesitamos ayuda, y vecinos del pueblo. Hay muchísima gente.

La juez ha llegado un poco más tarde porque antes le ha tomado declaración a los familiares de Aquilino Ortega, uno de los fusilados en 1936.

08.00.- Interés internacional.- "Me reúno con el resto del equipo en el resto del equipo de la asociación: dos arqueólogos, tres forenses y voluntarios, en Ponferrada (León). Uno de los voluntarios es Baltasar, que está buscando a su tío en esta fosa. Nos sigue la televisión pública francesa, que está haciendo un reportaje y quiere grabar todos los detalles".

Día 2

19.30. Llueve, lo dejamos hasta mañana.- Ha empezado a llover, así que tenemos que dejar el trabajo. Ha sido un día largo, esperamos tener más suerte mañana. Paciencia.

17.30. Parada en la recogida de muestras de ADN.- Están aquí miembros del equipo argentino de antropología forense que están recogiendo muestras de ADN en España para tratar de identificar a víctimas de la dictadura argentina. Le cedo la palabra a uno de ellos, Luis Fontebrider:

"Estábamos en León, en nuestra campaña de colección de muestras para tratar de identificar víctimas de la dictadura argentina entre 1974 y 1983 y hemos decidido parar en Santa Marta de Tera para ver a los amigos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y visitar la exhumación. A nosotros no nos sorprende la presencia del juez aquí porque en Argentina nuestro trabajo siempre se hace en un contexto judicial. Estamos tratando de recoger muestras de sangre en España para tratar de identificar cuerpos en Argentina, porque muchos argentinos se exiliaron en España y pueden ser familiar de alguna de las víctimas que no hemos podido identificar en Argentina. Hemos dejado una oficina en el Ayuntamiento de León por si alguien quiere acercarse y mañana llevaremos la campaña de recogida de muestras a Barcelona. Llevamos tres años con este proyecto y hemos recogido unas 5.000 muestras en todo el mundo para cotejar con 600 esqueletos hallados en Argentina. De momento hemos conseguido identificar así los restos de 42 personas"

16.30. Charla con la Guardia Civil.- No creo que terminemos hoy, pero estamos muy cómodos trabajando porque hay una juez que nos arropa, que nos tutela, que se preocupa. Todo es distinto con una juez aquí. Por ejemplo, la presencia de la Guardia Civil. Acabamos de estar hablando con ellos y la verdad es que el trato es excelente. Entran, miran, vigilan, nos preguntan si necesitamos algo... creo que entienden muy bien lo que estamos haciendo.

14. 00. Pausa para comer.- Nos vamos a comer todos juntos, a descansar un rato. Por la tarde se acercará a la fosa el equipo de antropología forense argentino que está recogiendo en León muestras de ADN de familiares de desaparecidos en Argentina.

13.30. Visitas.- Acaba de venir a la exhumación Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Seguimos trabajando en la misma zona donde han aparecido los huesos. Hay indicios de que puede haber restos de más de una persona y eso es muy buena señal. Sabíamos que esto no iba a ser fácil, así que estamos tranquilos.

12.30. Panteones con restos.- Han venido unos albañiles para decirnos que cuando hicieron unos panteones encontraron restos humanos. El trabajo se ha dividido en dos, pero mejor os lo explica el arqueólogo que dirige la exhumación, René Pacheco: "Llegamos aquí orientados por testimonios orales de gente que recordaba haber visto cosas, como Felícito. Empezamos a pasar la retroexcavadora por una zona pero se acercó un vecino del pueblo que nos dijo que había un familiar suyo enterrado ahí hace 50 años y como encontramos clavos, que indicaban una caja de ataúd, nos desplazamos a los laterales. Los restos que hemos encontrado están enredados en una zapata hecha para aguantar el campanario de la iglesia, dentro del cemento. Pero como los paletas que construyeron algunos panteones aquí nos dijeron que habían encontrado restos humanos al hacerlos, hemos dividido al equipo en dos y uno trabaja en la zona del campanario y otro siguiendo la línea de panteones. Trabajar en un cementerio es muy complicado porque se remueve mucho la tierra para ampliaciones. Si no los encontráramos en estas dos zonas, nos plantearíamos explorar extramuros del cementerio, aunque de momento, todos los testimonios indican que están dentro, aquí."

12.15. El niño que vio cómo los enterraban.- Le cedo la palabra en este diario a Felícito Ballesteros, que siendo niño, vio cómo enterraban a las personas que estamos buscando: "Tengo 84 años. Cuando vi cómo los enterraban en fosas comunes en el cementerio de Santa Marta de Tera tenía 12. Al primer grupo, los que recogieron en Destriana (fusilados en agosto de 1936) , los traía, obligado, un campesino en un carro de vacas. El segundo, los de Benavente (asesinados en octubre de ese mismo año) venían en un carro de mulas. Los traían muertos. Los falangistas obligaron a los campesinos a enterrarles y de haberse negado, les habrían matado a ellos también. Echaron los cuerpos uno encima del otro, todos juntos. Yo estaba en la parte civil del cementerio y lo vi todo. Era un niño, pero entendí perfectamente lo que estaba pasando y sentí una pena terrible por aquella injusticia. Fue algo horrible ver cómo arrojaban los cadáveres de aquella manera. Entonces, como niño, y hoy, como persona mayor, deseé que nada así volviera a pasar nunca. España estaba llena de odio, de envidias que mataban a la gente... Ojalá les encontremos. Ahora estamos pendientes de un albañil que hace unos años encontró restos humanos mientras hacía un panteón para otros".

11.15. Encontramos más restos.- "Acabamos de encontrar más restos, pero es difícil aún saber si son lo que estamos buscando. El trabajo en un cementerio es complicado porque las sucesivas ampliaciones y obras cambian el terreno y nos despistan. La iglesia se ha rehabilitado tres veces. Hace años aparecieron unos restos humanos cuando abrían hueco para hacer un panteón, puede ser otra pista".

10.00. Trabajo lento y minucioso.- Trabajamos en una zona pequeña, pero el trabajo es muy lento. Intentamos seguir el rastro de los huesos encontrados ayer.

09.00. Arranca el segundo día de trabajo.- Hoy no hay tanta expectación como ayer y eso creo que nos tranquiliza un poco a todos. La juez no ha podido venir pero estamos en contacto permanente con ella por si hay alguna novedad. Sigue aquí la Guardia Civil.


miércoles, 18 de marzo de 2009

Modificar la Ley de Memoria Histórica


No es una noticia tan impactante como la de que el Gobierno no asumirá las exhumaciones de las fosas, pero hubo otro intento de modificar la Ley de Memoria Histórica esta semana pasada. Esta vez la petición venía de los "populares." Maria Jesús Sainz, senadora "popular" de A Coruña, había propuesto que todos los descendientes de emigrantes españoles accedieran la nacionalidad española. Según la senadora, el lenguaje inscrito en el apartado de la ley de memoria (denominada la "Ley de Nietos") discriminaba políticamente en contra de otros hijos y nietos de emigrantes españoles. Ayer, el Senado ha rechazado su petición de revisar la Ley (leer artículo aquí).

Para mí está claro que Sainz vio una oportunidad de ganar más apoyo político al extranjero. Aunque haya ganado su partido estas últimas elecciones en Galicia, ha sido el PSOE que ha ganado el voto exterior gallego. Puede que me equivoque, pero me parece que, hasta el momento, la mayoría de las quejas frente a la lay ha venido de la izquierda ideológica (este es tema para otro post). ¡Es de notar, en el caso de Sainz, que su partido ni siquiera votara a favor de la Ley (es verdad que el PP sí había votado a favor de ciertos artículos)! Entonces, ¿no será un poco absurdo que proponga una moción para modificarla, especialmente con un detalle como el que cita?

Sin duda la Ley de Memoria tiene muchos defectos. Será interesante ver cómo se evoluciona, y si en algún momento habrá cambios notables. La cuestión es quién corregirá los errores, y si es que sí, ¿cuándo? El hecho de que el Gobierno no va a asumir las exhumaciones parece ser mala señal.

¿Qué significaría depender del Estado en lo que se refiere a las exhumaciones? Desde mi perspectiva en España se puede hablar del movimiento (creo que a estas alturas se puede llamar así) de la recuperación de la memoria histórica como una labor principalmente "grassroots," la cual sólo dentro de los últimos años ha podido contar -- y sólo hasta cierto punto -- con el apoyo estatal. Decir que la labor de la memoria es "grassroots" significa que se ha iniciado desde la fuente, o desde la iniciativa que han tomado los individuos y comunidades afectados. Es decir, el estado de la memoria en España hoy se debe mucho, si no todo, al esfuerzo de familiares valientes que han decidido hablar públicamente, buscar a sus seres queridos, asistir a manifestaciones, firmar peticiones, revisar los archivos, etc. Por supuesto también hay que reconocer a los historiadores, antropólogos forenses, profesores, escritores, blogueros y demás que han ayudado a difundir el tema, cuando parecía que no había quien lo quisiera tratar.

He intentado pensar en una buena traducción para "grassroots" (lit. "raíces de la hierba") pero lo único que encuentro en el diccionario español-inglés es "las bases," algo que para mí sencillamente no sugiere lo mismo que su compañero inglés. En inglés "grassroots" lo dice todo: algo que crece de la tierra, pero que sigue con las raíces firmemente plantadas bajo el suelo. Simboliza un contacto físico, elemental, desde cerca y desde el origen. Lejos, en otras palabras, de grandes empresas, políticos corruptos, la burocracia, y el papeleo.

Es importante entender y enfatizar el papel de la participación civil en el proceso de la recuperación de la memoria histórica, pero al mismo tiempo, se debe considerar lo que implica del estado democrático tal participación. Es decir, ¿qué dice de la democracia española que la labor de las exhumaciones la tienen que asumir organizaciones como la ARMH e incluso otros grupos menos conocidos, o que dichas organizaciones siguen teniendo que depender de voluntarios? ¿O que se tiene que parar una exhumación por una falta de fondos?

El PSOE apuntó la semana pasada en su rechazo que "el Ministerio de Presidencia ha entregado casi diez millones de euros para 'proyectos y actividades relacionados con las víctimas' (ver artículo en Público). ¿Es una cuestión de dinero, entonces, o algo más? Estas dos primeras oraciones del artículo citado antes lo explican en estos términos: "El Gobierno no está dispuesto a organizar y costear de manera directa y rápida la búsqueda e identificación de los restos de las víctimas del franquismo que permanecen en fosas comunes. Tampoco está por la labor de compensar económicamente a las familias republicanas a las que Franco expolió sus ahorros." ¿Piensa el Gobierno que ya hizo lo suficiente al proponer y aprobar la Ley? Parecería que sí.

Sigue habiendo tensión entre la memoria personal o privada y la colectiva porque el Estado no ha delineado bien su papel. El preámbulo de la ley dice: "No es tarea del legislador implantar una determinada memoria colectiva. Pero sí es deber del legislador, y cometido de la ley, reparar a las víctimas, consagrar y proteger, con el máximo vigor normativo, el derecho a la memoria personal y familiar como expresión de plena ciudadanía democrática. . ." Como si respondiera directamente a estas líneas, Georgina Blakeley, autora de un análisis reciente de la ley, explica, "While a state guarantee of the individual right to private memory is unnecessary, a state guarantee of the collective right to public memory is" (16). Está bien que la Ley mencione la importancia de la memoria privada o familiar, pero estoy de acuerdo con Blakeley en que la ley parece seguir negándose a entender la memoria como un asunto colectivo, que es lo que más hace falta todavía.

¿Por qué reconocer el trauma de la guerra civil y el franquismo tiene que ser equivalente a "implantar una determinada memoria"? La memoria colectiva no significa que todos tengan la misma memoria del pasado, sino que, como explica Jo Labanyi, "the shared (and contested) understandings of the past that comprise it do connect individuals with the past, and are transmitted across generations in the same way that private memories are" (121-22). Y, hablando de generaciones, cuando se trasmita la trayectoria de la memoria histórica en España, ¿qué podrá decirse del papel de este gobierno democrático? Esta es una pregunta importante para una democracia joven. Ha sido un logro importante establecer la ley 52/2007. Pero esta ley, y todo lo que representa, tiene mucho que perder o ganar, ya que, de acuerdo a Blakeley, tiene la capacidad de mejorar la imagen del Estado desde la perspectiva de su pueblo: "the Law of Historical Memory is perhaps at its most useful in aiding the State to restore its own reputation as a faithful representative of the people" (16).

jueves, 20 de noviembre de 2008

"Hemos conocido la noticia"

Sin comentarios.

De: www.memoriahistorica.org

MANIFIESTO POR LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

HEMOS CONOCIDO LA NOTICIA

Hemos conocido la noticia de las 114.266 detenciones ilegales de desaparecidos del franquismo, hombres y mujeres marginados durante muchos años del discurso oficial de nuestra democracia, que son rehabilitados ante nosotros gracias a las asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica, los investigadores y familiares.

Sus vidas conmovedoras y su sacrificio a favor de la libertad y la democracia, junto a las de sus compañeros represaliados, deben ser reconocidos sin distinción por quienes se consideran sensibles y demócratas como parte inolvidable del sacrificio español del siglo XX. Les debemos reconocimiento a su esfuerzo y esperanza por un mundo mejor en los años más terribles de la historia europea.

Por ello, sin entrar en la causa "sub judice" que respetamos, es motivo de celebración el trabajo encomiable del titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón de tramitar este sumario de la época franquista tras la aprobación de la Ley de Memoria histórica, por lo que implica de reparación pendiente por nuestra democracia. Por ello lamentamos el desproporcionado ataque a su labor desde ámbitos determinantes que han creado alarma en nuestra sociedad e indefensión en los demandantes.

Quienes dignificaron la democracia con la inmolación de sus vidas forman parte de uno de los capítulos más generosos de la memoria española del siglo XX y por ello no queremos permanecer impasibles ante la evidencia de este crimen contra la humanidad que se perpetró contra ellos en nombre de un Estado golpista, ni ante las maniobras para separar del Juzgado competente este caso.

Si quieres apoyar este manifiesto envía tus datos personales a esta dirección de correo electrónico.

hemosconocidolanoticia@gmail.com

jueves, 9 de octubre de 2008

Entrevista con Emilio Silva

Esta entrevista con Emilio Silva se ha hecho hoy en "Hoy por Hoy" de la Cadena SER.

Cita: "1.200 cuerpos recuperados" hasta el momento por la ARMH.

domingo, 7 de septiembre de 2008

La Iglesia y la memoria de la guerra

La primera y la única vez que estuve en el Valle de los Caídos fue cuando tenía 24 años. En aquella época aún no había cursado estudios de doctorado, y sabía poco de la GCE - sólo algunas cuantas fechas, cosas que había leído en un puñado de libros.

Cuando decidí hacer la visita, como cualquier otro guiri, al Valle de los Caídos, creo que lo hice porque me parecía una visita obligatoria - ver una cruz enorme, sacar fotos, parar también en El Escorial. Ninguno de mis amigos se opuso exactamente a que yo fuera allí, pero recuerdo que tampoco querían acompañarme. Terminé yendo con un amigo poco convencido de la necesidad de la excursión; cuando llegamos, hizo que subiéramos caminando hasta la estructura enorme. Lo que recuerdo de estar allí es la sensación de frío que había en todo - el frío del viento, el frío de los colores del mausoleo. Y recuerdo haber visto las tumbas de José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco: hasta en aquel entonces, se me habría ocurrido preguntarme por qué los dejaba descansar así la Iglesia.

Ayer, en un reportaje de la Cadena SER, el abogado de la ARMH, Fernando Magán, habló sobre las iniciativas de Baltasar Garzón para documentar a los desparecidos de la GCE y el franquismo. Magán enfatizó la necesidad de colaboración con la Iglesia, ya que, según el abogado, la Conferencia Episcopal mantiene en sus parroquias listados de "fallecidos de la época." La cifra de desaparecidos se ha aproximado alrededor de 30.000 personas, pero hay otras fuentes que calculan aún más. Según Magán, la cifra puede alcanzar más de 130.000 desaparecidos. Se puede escuchar parte de la entrevista aquí:


Aquí me interesa, más que las cifras (que siempre se disputan), hablar un poco del papel de la Iglesia, no tanto durante la guerra y el franquismo, sino en la actualidad. Aunque no siempre sea evidente, la Iglesia Católica sigue siendo una fuerza dominante en la política del país. Y la memoria -- principalmente por parte de la izquierda -- de la Iglesia como aliada íntima de Franco es una razón poderosa para el antagonismo que se expresa en su contra. Cada vez que se habla de asuntos como la separación de la Iglesia y el Estado, el aborto, el matrimonio gay y la memoria histórica, surgen en algún lugar editoriales recordando a los lectores de la relación incestuosa de la Iglesia con el régimen. Una imagen que siempre se me viene a la cabeza es una viñeta de El roto de enero de 2008, en que se ve a un arzobispo solemne, de cuya mitra sale un Franco pequeño e inconfundible.

Como casi siempre cito aquí noticias de El país, pensé que me hacía falta investigar un poco qué decían en otros medios sobre la pedida de Garzón con respecto a crear un registro de desaparecidos. Así que primero busqué información en ABC, y luego en La razón. Quería saber cómo se acercaba al tema de la Iglesia en estos diarios. En La razón encontré un artículo revelador: "La memoria que no se quiere recordar olvidar," con un subtítulo de, "La iglesia católica, a la que Garzón reclama datos de sus archivos, sufrió durante la Guerra Civil la 'mayor persecución religiosa de la historia.' Cuatro mil sacerdotes y dos mil religiosos fueron asesinados."

El autor del artículo, José R. Navarro Pareja, comienza tachando de paradójica la pedida de Garzón de cooperación de la Conferencia Episcopal. Según Navarro, "en realidad, la Iglesia católica fue la institución que más sufrió la violencia de aquellos años. Una represión que desencadenó la mayor persecución religiosa de la historia y que los que ahora reivindican la 'memoria histórica' parecen querer olvidar." Cuando la derecha habla de las víctimas de la GCE, casi siempre apunta al clero asesinado brutalmente por los republicanos (el llamado "terror rojo"). Navarro sigue esta fórmula, empeñándose en documentar, de forma casi hagiográfica, varios ejemplos de la violencia ejercida en contra del clero. El artículo va acompañado de una foto de "fieles en la peregrinación de los mártires en Roma."

En octubre de 2007, la Iglesia beatificó al mayor número en masa en su historia - casi 500 "mártires" de la GCE, un grupo que consistía no sólo en sacerdotes y monjas, sino también en gente laica perseguida por creencias religiosas. No fue por casualidad que tal beatificación ocurriera durante el mismo mes en que se aprobó la Ley de Memoria - de hecho, sólo unos días antes de su aprobación oficial. Sin duda, no se puede pasar por alto los asesinatos de unos 6.000 religiosos cuando se habla de los años de la guerra. Pero se tiene que considerar también la manipulación de estas escenas de violencia, durante muchos años, por parte de los franquistas. Como explican Montse Armengou y Ricard Belis en Las fosas del silencio, "[e]l estupor sincero de una parte de creyentes por el asesinato de unos seis mil religiosos fue convenientemente utilizado por el aparato franquista. La necesidad de documentar aquella violencia revolucionaria - la real y la inventada - para poder justificar la propia se traduciría en una nueva herramienta de propaganda: así fue como nació la Causa General" (101).

Si la Iglesia gozara, durante tanto tiempo, de un tratamiento excepcional por el régimen. . .si todo lo que hacía la Iglesia fuera politizada, y todo lo que hacía el régimen recibiera una buena dosis de religiosidad (sólo hay que pensar en la imagen de Franco como soldado en la Cruzada). . .entonces, ¿por qué insiste tanto ahora la Iglesia en quejarse por la persecución que sufría en aquel entonces, y en la que, aparentemente, sigue sufriendo ahora?

Muchos han denunciado el hecho de que la Iglesia - o mejor, la Conferencia Episcopal española - nunca haya pedido perdón por el papel que cumplió durante la GCE y la dictadura franquista - hasta frente a las protestas por el Vaticano mismo. La pedida de Garzón es una nueva oportunidad para reconocer públicamente una pequeña porción de la historia de la relación de la Iglesia católica española con su propia gente.
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